La maniobra abortista de la Corte Constitucional de Ecuador. La reacción del presidente católico Lasso. ¿Durán Barba detrás de la Presidencia?

 

Por el Lic. Juan Carlos Monedero (h)

Buenos Aires, Argentina

 

Este 28 de abril, la Corte Suprema de Ecuador –en un fallo de 7 contra 2– dictó una sentencia[1] sobre la inconstitucionalidad de los artículos 149 y 150 del Código Penal[2] ecuatoriano, y esto a partir de que un grupo de organizaciones feministas-aborteras solicitara a la Corte constitucional que se expida al respecto.  El 149 dice:

Artículo 149.- Aborto consentido.- La persona que haga abortar a una mujer que ha consentido en ello, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años. La mujer que cause su aborto o permita que otro se lo cause, será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses a dos años.

 

La ley ecuatoriana considera no punible el aborto en caso de violación sólo si se trata de una mujer que tuviera una discapacidad mental (art. 150 del Código Penal):

Artículo 150.- Aborto no punible.- El aborto practicado por un médico u otro profesional de la salud capacitado, que cuente con el consentimiento de la mujer o de su cónyuge, pareja, familiares íntimos o su representante legal, cuando ella no se encuentre en posibilidad de prestarlo, no será punible en los siguientes casos:

  1. Si se ha practicado para evitar un peligro para la vida o salud de la mujer embarazada y si este peligro no puede ser evitado por otros medios.

  2. Si el embarazo es consecuencia de una violación en una mujer que padezca de discapacidad mental.

 

La Corte deja intacto el art. 149 y hace caer el inciso 2 del art. 150 del Código Penal, ampliando el margen de la no punibilidad. ¿Cómo lo hicieron caer? Por medio de un recurso previsto en la Constitución de Ecuador: la “declaración de inconstitucional” para este inciso 2. De este modo, todos los casos de abortos en mujeres violadas –sean discapacitadas mentales o no– entrarían en el campo de la no punibilidad. No recibirían pena.

No conforme con esto, la misma Corte exhortó a que el Defensor del Pueblo, la sociedad civil y los organismos estatales preparen “un proyecto de ley” que regule el aborto –denominado eufemísticamente como “interrupción voluntaria del embarazo”– para los casos de violación.

Asimismo, los jueces de la Corte Constitucional disponen que la Asamblea de Ecuador dé trámite a este proyecto en un lapso de 6 meses, advirtiéndole que trimestralmente deben informar sobre los avances al respecto.

El conflicto jurídico -por no hablar del moral- es inminente, dadas las lagunas legales que produce esta declaración de inconstitucionalidad. Por ejemplo, ¿cómo determinar que una mujer fue realmente violada? ¿Con una declaración jurada o con una pericia técnica? Esto no lo dijo la Corte.

Por otro lado, para evitar eventuales confusiones, debe aclararse que Ecuador no ha “legalizado” el aborto. En efecto, cuando la Corte Constitucional dice que el aborto en caso de embarazo de mujeres violadas quedará sin pena no está diciendo que este asesinato sea un hecho “legal”. Está diciendo que, a pesar de ser una conducta antijurídica, no lo castigará.

Existen muchas conductas antijurídicas que la ley no castiga, en Ecuador y en otros países. Por ejemplo, el robo por parte de los menores de edad. A los menores de edad no se los castiga si roban pero ese robo sigue siendo una conducta antijurídica, por supuesto; el robo entre dos hermanos, por ejemplo, si viven en la misma casa, tampoco es punible. Pero esto obviamente no significa que la ley esté dando autorización. Cuando los padres hacen trabajar a sus hijos menores de edad, realizan una conducta antijurídica pero la ley no los castiga.

Por lo tanto, la Corte no está “legalizando” el aborto –no puede hacerlo–, el aborto no es considerado un “derecho” en Ecuador. Lo que ha ocurrido es que se ha ampliado en abstracto el margen de no punibilidad de una conducta antijurídica: el aborto.

Esta sentencia de la Corte en principio es vinculante para los tribunales inferiores, aunque un juez puede apartarse del criterio de la Corte mediante una sentencia muy elaborada. Sin embargo, este fallo constituye un poderoso antecedente nada alentador para la causa provida en Hispanoamérica dado que la Corte Constitucional es –como en tantos países– el órgano de interpretación máxima de la Constitución de Ecuador.

En el 2012, un fallo muy semejante al que venimos comentando tuvo lugar en la Argentina: el famoso fallo F.A.L., el cual también amplió el margen de no punibilidad de los abortos para caso de violación a secas. Produjo una incontable cantidad de falsas declaraciones juradas donde las mujeres aseguraban haber sido víctimas de violación para poder abortar. Esto mismo se espera que ocurra en Ecuador, y el movimiento provida de este país debe estar atento.

La sentencia de la Corte es una victoria para el sector feminista-abortero, que enérgicamente la está festejando a través de las redes sociales. También los dueños de las principales cadenas de medios de comunicación salieron a aprobar la medida. Por ejemplo, la BBC: Aborto: la Corte Constitucional de Ecuador lo despenaliza para casos de violación”[3].

         Human Rights Watch celebró la decisión. “Es un hito de la democracia ecuatoriana”, escribió José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, añadiendo que la Corte “ha dictado una sentencia fundamental para proteger los DDHH”.

 

         Con estos antecedentes, cualquier persona provida ya sabe qué conclusiones sacar al respecto.

En otro orden de cosas, cabe analizar el comunicado sobre el tema del recientemente elegido presidente, Guillermo Lasso, quien asume el cargo el 24 de mayo de este año. Guillermo Lasso se presenta como católico, es integrante del Opus Dei y ha trabajado como banquero. Parece que fue asesorado por Durán Barba[4], el mismo “cerebro” detrás de la victoria de Mauricio Macri en el 2015 en la Argentina. Pues bien, el Presidente electo de Ecuador acaba de sostener en un comunicado público –fechado el 28 de abril– lo siguiente:

 

quiero manifestar mi total respeto a lo resuelto por la Corte y anticipo que será respetado también por todos los funcionarios de mi futuro gobierno.

 

Las palabras de Lasso contrastan con las de su propia esposa, María de Lourdes Alcívar, quien anteayer apenas desde su cuenta de Twitter dijo lo siguiente:

 

Oremos al DIOS para que no sea aprobado el aborto en nuestro país. Es un asesinato. Que nos duela el corazón sólo el decirlo. Todos tenemos derecho a la Vida. Madres, padres, eduquen en Valores a sus hijos desde pequeñitos, a sus hijas, desde que nacen para que sepan RESPETAR #LaVida”.

 

         El análisis de los argumentos de Lasso ilustrará el problema conceptual de muchos católicos en todo el mundo. Vayamos a su comunicado[5]:

 

Soy un hombre católico. Como tal, siempre he procurado actuar de acuerdo a los valores que dicta mi fe en todo lo que concierne a mi vida, mi familia, y mi acción privada. Sin embargo, como Presidente electo mantengo también un inquebrantable respeto a los valores democráticos y republicanos.

Creo especialmente en principios como la laicidad del Estado y la separación de poderes. Creo que el camino a un mejor país se construye con una democracia que dé cabida no sólo a quienes compartan mi visión, sino también a quienes sostengan creencias distintas. Por ello, hoy quiero manifestar mi total respeto a lo resuelto por la Corte Constitucional de nuestro país.

 

Si analizamos lo que está diciendo Lasso, él está “respetando totalmente” en el campo público algo que su fe católica le dice que es un crimen: el aborto. Está colocando la laicidad del Estado y la separación de poderes por encima de la justicia objetiva y de la fidelidad al Evangelio, al que llama “mi visión”. Señor Lasso, no es su visión. Es una verdad revelada por Dios, con consecuencias prácticas y políticas. Señor Lasso, los abortistas no tienen “creencias distintas”, son apologistas del crimen, del genocidio, del asesinato, como lo dijo su propia esposa.

Sigamos comentando el comunicado:

 

Aprovecho la ocasión para manifestar a la ciudadanía que en nuestro país es esencial la construcción de una democracia plenamente republicana. Esto no es un tema banal. Debemos aprender cada día a vivir en democracia. Para ello, la independencia de poderes y la laicidad del Estado son principios innegociables. No se vale que sean invocados solamente cuando nos convienen. Al contrario: deben ser respetados sobre todo cuanto las autoridades, en su independencia, toman decisiones con las que uno no está de acuerdo.

 

Para Lasso, la independencia de poderes y la laicidad del Estado son principios innegociables. Pero, ¿acaso la vida del niño por nacer no es innegociable? ¿Acaso la lucha contra el aborto no es innegociable? Se cae en la esquizofrenia de alabar en público aquello con lo que “no está de acuerdo”, expresión por demás insulsa.

 

El verdadero corazón de un demócrata se conoce en momentos como éste, cuando es capaz de respetar a la autoridad incluso cuando no está de acuerdo con ella.

 

            Lasso presenta la decisión de la Corte como una cuestión en la que simplemente hay un desacuerdo. No, señor Lasso. Abrirle la puerta al aborto no es un “desacuerdo”. Es cooperar con el movimiento internacional abortista, responsable del asesinato de más de cincuenta millones de personas por año. No es un desacuerdo. Es una maniobra que abre posibilidades a los mercenarios de Planned Parenthood. No es un desacuerdo, es un atentado a las leyes de Ecuador. No es un desacuerdo, Lasso. No lo presente como un simple desacuerdo. No estamos hablando de gustos de corbatas. Estamos hablando de la vida y de la muerte; el problema es que la formación liberal que usted ha recibido no lo deja ver que no puede ser católico y respetar al mismo tiempo decisiones injustas, aunque sean congruentes con “un sistema plenamente republicano y democrático”.

Finalmente, esperemos que Guillermo Lasso se saque de encima a Durán Barba, quien en su momento dijo:

 

Nosotros tenemos que entender a la gente. Si la gente cree que (el precandidato del Frente para la Victoria, Daniel) Scioli es un buen gobernador, el 65 por ciento lo piensa, pues Scioli es un buen gobernador. ¿Es maquiavélico? No, es acercarse a la gente. Si la gente cree que la Virgen de Guadalupe es una atorranta, pues lo será hasta que se demuestre lo contrario”, explicó.[6]

[1] Cfr. http://boletin.novedadesjuridicas.com.ec/3419in/

[2] Cfr. https://bit.ly/2RdHet9

[3] Cfr. https://bbc.in/2ScTE5g. También aquí se distorsionan los sucesos al respecto: https://bit.ly/3eJFEau

[4] Cfr. https://bit.ly/2RcLngV

[5] Cfr. https://bit.ly/32W18f4

[6] Cfr. https://bit.ly/2Sf19Zq

One Reply to “La maniobra abortista de la Corte Constitucional de Ecuador. La reacción del presidente católico Lasso. ¿Durán Barba detrás de la Presidencia?”

  1. Es terrible ver como un hombre que se hace llamar “Católico”, como lo es el señor Lasso, respete una maniobra jurídica asesina y anti natura como lo es el aborto, que si bien sigue siendo “ilegal” ahora es no punible en caso de violación. Como muchacho ecuatoriano solo espero que nuestro nuevo presidente oiga más a su esposa que a sus asesores liberales y abortistas. Sino habrá que resistir hasta que se deroguen estas leyes impías. Christus Vincit!

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