Murió Dante Gullo y el miserable periodismo calla cualquier referencia de los crímenes de Montoneros

Como informaron los principales medios de comunicación, ayer murió Dante “Canca” Gullo. Todos las reseñas, con mayor o menor énfasis, mencionan que Dante Gullo formó parte de Montoneros.
Guillermo Moreno en su velorio, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner dejando una corona para el fallecido, La Cámpora cantando frente a su ataúd.

Vayamos a lo que no mencionan.

Montoneros hace su primera aparición pública el 1º de junio de 1970, tomando la vida del ex presidente militar Pedro Eugenio Aramburu. Entre otras acciones famosas, Montoneros asesinó al dirigente gremial José Ignacio Rucci (1973) y secuestró a los hermanos Born (1975), pidiendo como recompensa la cifra más elevada en la historia de los secuestros. Otro caso de notoriedad fue la bomba colocada por este grupo el 1° de agosto de 1978, sobre la calle Pacheco de Melo, que le quitó la vida a Paula Lambruschini (15 años), hija menor del vicealmirante Armando Lambruschini.

Por todo eso, Montoneros se considera como una de las organizaciones terroristas que, en los años 70’, asoló la Argentina ejecutando constantes actos de robos, secuestros, asesinatos. Impulsados por el ex presidente Juan Domingo Perón, Montoneros trabajaba muy cerca de otras agrupaciones tales como Juventud Peronista, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (P.R.T.) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (E.R.P., brazo armado del P.R.T.), esta última también responsable directamente de innumerables asesinatos.

Muere Dante Gullo y todos lloran.
No hay lágrimas para Paula.
No hay lágrimas para José Ignacio.
No hay lágrimas para Pedro Eugenio.
No hay repudio para el secuestro de los Born.
Nada, sólo lágrimas para Gullo.

Los infames periodistas callan cobardemente toda referencia a la actuación de Montoneros.

¿Abjuró Dante Gullo de Montoneros?
¿Pidió perdón por haber formado parte de una estructura terrorista y criminal?
De todo corazón, deseamos que Dios le haya perdonado todos sus graves pecados.

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