Crónicas de la cuarentena en la Argentina

Por Juan Carlos Monedero (h)

Este artículo se enfoca en lo que viene sufriendo la nación Argentina a lo largo de más de 100 días de cuarentena, una de las más largas del mundo.

No hay ninguna duda: mientras se investiga sobre el tema político y científico en torno a “la pandemia”, más grietas se le ven al “discurso oficial” que hoy configura lo que podemos llamar el discurso de Lo Sanitariamente Correcto. Hoy es Sanitariamente Correcto usar barbijo, guardar distanciamiento social, alardear con que se lo cumple, y llenarse la boca con que “todo ha cambiado” y que ahora debemos ingresar en una ‘nueva normalidad’. Sin embargo, tan pronto se aplique el razonamiento y la lógica, las fisuras no tardan en aparecer.

Las resonantes declaraciones de GGG y Pedro Cahn (Fundación Huésped)

 

Ginés González García es el Ministro de Salud de la Nación; ante el resto del mundo, es la palabra oficial de la Argentina en términos de Medicina y Salud. Se trata del mismo individuo que hace unas semanas sostuvo que la gripe es “mucho peor” que el coronavirus, “acá y en cualquier lugar del mundo”.[1]

La cuarentena, como sabemos, se dispuso el 20 de marzo. Apenas 7 días después, Pedro Cahn –entrevistado por el medio ultraoficialista y ultrakirchnerista C5N–, a la pregunta por si el barbijo sirve, respondió: “el barbijo sirve para las personas que tienen síntomas”[2]. Pedro Cahn encabeza a la famosa Fundación Huésped, “socio colaborador” de la IPPF[3].

Minutos después, le vuelven a preguntar al respecto: “Estamos viendo las imágenes de la policía que usa barbijos y usa guantes. ¿En esos casos está bien, en esos casos también tendría que dejar de utilizarse?”

¿Qué responde Pedro Cahn?

 

“En mi opinión, no está bien que usen guantes y barbijo. No hace falta. Pero, lo que pasa es que a veces pasa que la gente que está mucho tiempo en la calle, mucho tiempo en esta situación, digamos, laboral, plantea exigencias que entiendo que a veces los superiores, bueno, dicen: “Bueno, le damos barbijo para que no se arme lío”. Pero la verdad es que no hay ningún motivo. Además, quiero decir una cosa: si alguno de ustedes tuvo puesto un barbijo alguna vez, sabrá que al cabo de un par de horas se empieza a humedecer y deja de ser protector. Es decir, yo creo que estoy protegido porque tengo barbijo pero como mi turno es de 8 horas de trabajo y llevo puesto el mismo barbijo, al cabo de 3-4 horas, ese barbijo no me sirve para nada. Y yo creo que estoy protegido y no lo estoy. Es contraproducente[4].

 

Finalmente, el mismo Cahn sostiene: “La gente tiene miedo. Tiene miedo porque muchas veces se intoxica con la información”. Y luego remata:

 

“Los canales de noticias (…) tienen que ser más reflexivos a la hora de pasar las noticias. No es bueno que estén mostrando ataúdes, por ejemplo, con una música semi fúnebre de fondo mientras hablando coronavirus. Porque la mayoría de los pacientes de coronavirus se recupera, la mayoría no se muere. Pero estar todo el tiempo, 24 hs. x 7 días hablando del coronavirus, hablando de las muertes, hablando de la cantidad de casos; me parece que llega un punto en el cual eso genera mucho miedo en la población y hace que la gente haga cosas irracionales…”.

 

Y finalmente: “Es la minoría de la población la que realmente tiene una situación trágica. Le cuento los números: 80% de las personas que presentan coronavirus van a tener un cuadro mínimo, de mínimo a medianamente molesto, que puede ser una gripe, que sí, te da fiebre, te da dolor de garganta, dolor muscular, te va a voltear un poco, te va a dar tos. Vas a tener que quedarte en cama, ventilar bien los ambientes, tomar mucho líquido, bajar la fiebre con un antitérmico y no vas a necesitar nada más y te vas a recuperar. Un 15% de las personas, a su vez, van a desarrollar cuadros de neumonía que van a requerir una atención más cercana; y un 5% van a tener las formas graves, que requieren atención en terapia intensiva y algunos de ellos van a respirador y algunos de ellos son los que pueden tener un desenlace fatal, que en su gran mayoría son personas de más de 50 años o de más de 60”[5].

Lo dice el propio Cahn con todas las letras. Un médico infectólogo que responde a una Fundación, Huésped, que ha estrechado lazos con el oficialismo. Consecuencia: la cuarentena que se impuso represivamente –bajo responsabilidad del Ejecutivo y tomando a la Policía y a la Gendarmería como instrumento– fue absolutamente excesiva y desproporcionada.

 

UNICEF y la cuarentena en los países menos desarrollados.

 

Como cuenta Telegraph en un artículo publicado el 13 de mayo[6], UNICEF publicó un artículo en el que afirma que la cuarentena podría ser más dañosa para los países no desarrollados que la circulación del coronavirus.

 

“Unicef ​​advierte que el bloqueo podría matar a más de Covid-19, ya que el modelo predice 1.2 millones de muertes infantiles. Los ‘encierros indiscriminados’ son una forma ineficaz de controlar Covid y podrían contribuir a un aumento del 45% en la mortalidad infantil”.

 

Como sabemos, UNICEF es una dependencia de la ONU al igual que la misma OMS. Con este artículo, ya se estaban atajando. Si los mandatarios de los países, si Alberto Fernández aplica una estricta cuarentena, ellos “ya te avisaron” en mayo que esto podría ser contraproducente. Y con eso se cubren.

 

“El discurso hay que masticarlo pero no se traga” (Mafalda)

 

Todos lo vieron: mientras el Presidente Alberto Fernández no usaba barbijo (le advirtieron de las críticas y comenzó a usarlo casi incondicionalmente en las últimas semanas) la Policía era implacable con los civiles. El mandatario se sacaba selfies, en alegre montón, sin importante las aglomeraciones cuando se trataba de adictos a su política. Hace muy poco se sacó otra foto junto con Moyano, luego de un asado[7]. Eso sí: “El gran problema que tenemos son las reuniones sociales”, decía el Presidente a mitad del mes. Muchas marchas y manifestaciones no fueron cuestionadas públicamente por ningún alfil del gobierno, a pesar de todas ellas rompían la cuarentena y de que estábamos “en pandemia”. La marcha del 17 de agosto, en cambio, fue descuartizada por varios integrantes del oficialismo y por el propio Presidente, quien llegó a decir: “Ahí tienen a los anticuarentena que aparecen muertos”. Página/12, un medio claramente oficialista, tituló La marcha de los contagios. Sin embargo, ayer nomás, integrantes de grupos de izquierda marcharon en varios lugares del país[8] en una manifestación “contra el maltrato animal”. Estas manifestaciones no han recibido repudio alguno por el momento. Tampoco hubo ningún repudio oficial cuando ciertos matones, que respondían al líder sindicalista Hugo Moyano, amenazaron a las personas de los galpones de Mercado Libre, durante la cuarentena[9]. Parece que hay aglomeraciones públicas donde el virus contagia más que en otras. Eso sí: mientras otras marchas no se cuestionan, en San Luis los asistentes a las misas fueron detenidos por la policía, como denunciara el escritor Tomás González Pondal[10].

Está visto que los integrantes de la policía no guardan el distanciamiento social, incluso cuando patrullan para cuidar que se cumpla el distanciamiento social. Demoran y le labran un acta a la población por “violación de la cuarentena” sin guardar distancia,  en el preciso momento en que actúan como defensores de las medidas sanitarias.

En todo el país, y por lo menos desde junio, la gente sale por la calle a pasear cuando “el paseo” no fue catalogado como ‘actividad esencial’. La gente sale igual. Llevan barbijo, muchos debajo de la nariz, otros a la altura del mentón. Otros directamente a cara descubierta.

Botones de muestra: La policía, como no tiene nada mejor que hacer, dispersa a cuatro adolescentes que estaban peloteando en el corredor aeróbico de Bella Vista, en San Miguel. Una pareja de novios, próximos a casarse, fue empujada a retirarse de una plaza mientras estaban tomando un café con leche con medialunas.

 

Manipulación periodística, terror, pánico y cifras infladas

 

La gente sólo acepta pasivamente que le recorten sus libertades si tiene algún tipo de justificación racional.

A mayor alarma mediática, más miedo. A mayor miedo, más dispuesta está la población a aceptar que le recorten sus libertades. La alarma se construye no sólo con la repetición ad nauseam de muertos e infectados en el exterior y en la Argentina, sino también con la falsificación de los números. La estadística hoy es el arte de mentir con exactitud.

Es insólito que tengamos que pagarle 500 pesos por día a la persona para que vaya a pasar un resfrío a Tecnópolis. Pero es lo que dictó el propio Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.[11]

Cuarentena cruel

 

Los ancianos y enfermos mueren sin compañía: pasamos de castaño a oscuro. Los últimos momentos de las personas fueron pisoteados por una cuarentena basada en estadísticas sesgadas, en engaños y en la percepción del miedo. Así, fue lamentablemente muy conocida en nuestro país la historia de Pablo Musse, quien condujo más de 1000 kilómetros para visitar a su hija Solange en Córdoba, y a quien –por culpa de policías que cumplían absurdas órdenes de un absurdo gobernador– le fue bloqueado el acceso. Solange falleció por el cáncer, con tan sólo 35 años, sin poder despedirse de su padre.

 

Cuarentena criminal

 

Mientras todo el oficialismo –sea nacional o de la Ciudad de Buenos Aires– presionaba a los integrantes de la Policía y la Gendarmería para que ellos hagan cumplir la cuarentena, confinando a la población “para salvar su vida”, CABA (con la responsabilidad de Horacio Rodríguez Larreta) y NACIÓN (Alberto Fernández a la cabeza) hacían de las suyas.

Con una resolución ministerial del 29 de abril, Kicillof le compraba al Laboratorio Industrial Farmacéutico Sociedad del Estado (Santa Fe) una suma de 80 mil unidades de misoprostol, por más de 15 millones de pesos. El 9 de junio, señalaba Mónica del Río desde NOTIVIDA, Ginés González “Genocida” abría una nueva contratación para comprar 192 mil unidades de misoprostol, invirtiendo 45 millones de pesos en el asesinato de argentinos.

Por su lado, Larreta operaba para adherir al protocolo de aborto del Ministerio de Salud de la Nación a comienzos de junio. Agentes de los partidos de izquierda y socialistas propusieron, y por supuesto Larreta terminó ratificando su adhesión al protocolo genocida. Recordemos que en base al anterior protocolo, en CABA se ejecutaron 8388 abortos a lo largo del año 2019.

Eso no fue todo. A mediados del mismo mes, como informó el boletín NOTIVIDA[12], la Ciudad de Buenos Aires compró –en la primera mitad del año, cuarentena incluida– más de 100 mil comprimidos de misoprostol. Se trató del mismo Larreta que, para justificar el encarcelamiento de la gente que no tenido la suerte de ser designada “esencial”, sostuvo: “Nuestro criterio siempre es poner delante el cuidado de la gente”[13]. Se gastaron 26 millones de pesos en comprar misoprostol para matar gente. No era la primera vez que CABA invertía en elementos para el genocidio: ya se había comprado más de 15 mil unidades de misoprostol en septiembre del año pasado. ¿A quién le compra siempre Larreta? Al Laboratorio Domínguez, propiedad del empresario Mario Domínguez. También el gobierno nacional le compra al mismo laboratorio, como informó NOTIVIDA en su boletín n° 1200, el 19 de junio.

Alberto Fernández dijo, de entrada, y como justificación, que implementaba una estricta cuarentena “para salvar vidas”. Pero el misoprostol provoca abortos farmacológicos, y esas vidas a él no le importan. Cree que rezando frente a la imagen del Cura Brochero aplaca a los católicos. Cree que recibiendo la Sagrada Comunión todos nosotros “nos olvidamos” de que es un cínico abortero con poder. ¿Pensará el Alberto que somos imbéciles? ¿Es tanta la distorsión de la realidad que padece el que está en el Sillón de Rivadavia?

Alberto Fernández dijo que todo esto era “para salvar vidas”. Pero ya a comienzos de la cuarentena –no nos olvidemos– le hizo un guiño al Poder Judicial para que los jueces zaffaronianos, con pretexto sanitario, liberaran a homicidas y violadores de las cárceles[14].

Alberto dice que “estamos salvando vidas”. Pero si los centros de salud –por orden del poder ejecutivo– le dan prioridad y aún exclusividad al coronavirus, la gente se ve resentida en su salud o incluso también morir al verse desatendidas otras dolencias y enfermedades. Ya sea por temor al contagio, ya sea porque las obras sociales y los hospitales públicos rechazan atención odontológica, cirugías con prótesis se han visto demoradas, y los pacientes con diabetes podrían hasta perder hasta una pierna, por ejemplo, gracias a esta demora. Las consultas en general caen, se posponen los estudios y se suspenden tratamientos. La situación es un desastre. De ahí que en un trabajo conjunto –producido por integrantes de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI)– se sostenga que, de mantenerse la actual situación de subatención hasta octubre, podría haber en el país entre 6.000 y 9.000 muertes adicionales por afecciones cardiovasculares[15]. En entrevista a Clarín, Oscar Mendiz –integrante de la Fundación Favaloro– lo dijo con todas las letras:

 

“El mensaje desde el Gobierno hay que clarificarlo un poco más. Está bien quedarse en casa, pero si [el paciente] tiene que ir al hospital por un dolor de pecho, no puede faltar. Porque, si no, se va quedar en su casa y se va morir infartado”[16].

 

Y para que quede claro que el gobierno y la oposición son lo mismo, Larreta se adhería desde la Ciudad de Buenos Aires al protocolo nacional en materia de abortos. Pueden discutir cuestiones menores, si gradualismo o shock en la economía, si a Nisman lo mataron o se suicidó, si Maldonado se ahogó, etc. Pero en abortar argentinos, están completamente de acuerdo tanto el oficialismo kirchnerista como el oficialismo macrista.

 

Cuarentena, destructora del bien económico

 

Las empresas reducen su magnitud de trabajo. Consecuencia: la economía –ya bastante golpeada y consumida por pésimas administraciones– se resiente aún más. Al principio, se reducen los sueldos para no despedir personal. Finalmente, se acaba cerrando puestos de trabajo. Desempleo. Familias sin más ingresos. Se frustran los estudios. Se paraliza la economía. Cierran empresas. Quiebra las PYMES. Miles de ellas se vinieron a pique en la cuarentena de Alberto Fernández; el mismo presidente que nos iba a llenar la heladera a la clase media argentina.

 

La Cuarentena dilapidó nuestra soberanía política

 

Pero, ¿es la cuarentena de Alberto o es la cuarentena de la OMS? Recordemos que la OMS es el brazo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Entonces, ¿quién manda? Esa es la pregunta. ¿Manda Alberto? ¿Quizás Cristina Kirchner? ¿Manda Cristina en la política micro, y la ONU en la política macro?

Recientemente Eduardo Peralta reveló el origen de la principal financiación que recibe la OMS. ¿Quién es ese financista? No es otro que Bill Gates.

Para evitar acusaciones fáciles y juicios temerarios sobre la figura de Bill Gates, reproduzcamos simplemente sus propias palabras:

 

Esta ecuación tiene cuatro factores. Así que tienes una cosa a la izquierda, CO2, que quieres que llegue a cero, y estará basada en la cantidad de personas, los servicios que cada persona utiliza en promedio, la energía en promedio para cada servicio, y el CO2 emitido por cada unidad de energía. Entonces, miremos cada uno y veamos cómo los podemos bajar hasta cero. Probablemente alguno de estos números tendrá que acercarse mucho a cero. Ahora, a regresar al álgebra de la secundaria (risas del público), pero peguemos una ojeada. Primero, tenemos la población. El mundo tiene actualmente 6800 millones de personas y está en camino para llegar a 9000 millones. Ahora, si hacemos un gran trabajo en nuevas vacunas, cuidados de salud, y servicios de salud reproductiva, podríamos disminuir esa cifra, quizás, 10 o 15%…[17]

La vacuna contra el coronavirus

 

Dijo claramente Roxana Bruno –Dra. en Inmunología, con dos posdoctorados– que el coronavirus se curaba sin necesidad de vacunas. La vacuna no sería necesaria.

Además de eso, tenemos múltiples indicios de que esta vacuna no fue diseñada siguiendo los protocolos al respecto.

En ese sentido, tenemos dos falsos debates: ¿vacuna de Rusia –como dice Santiago Cúneo– o vacuna de Oxford, como propone Zygman, Slim y Gates? Ninguna, señores. ¿Vacuna para ricos o para pobres?, desliza el Papa Francisco. Ninguna, señores. No caigamos en falsas dicotomías.

Hasta Página/12 reconoce que la eficacia de la vacuna no está demostrada. En el mismo artículo, se admite abiertamente que Bill Gates puso de su propio bolsillo la cifra de 750.000.000 de dólares para la producción de estas vacunas: el mismo sujeto que quiere reducir la población mundial. Leamos el artículo[18]:

 

AstraZeneca quiere producir la vacuna en masa antes de que se demuestre su eficacia, un paso inusual para reducir el tiempo de producción de la vacuna. Además, llegó a un acuerdo de licencias con el Instituto del Suero de India, el mayor fabricante mundial de vacunas, con el objetivo de lograr mil millones de dosis de la vacuna destinadas a países de bajos y medianos ingresos. 

 

(…)

 

Aunque no hay garantía de que la vacuna funcione, la compañía aceleró su producción para acortar el cronograma de su elaboración en caso de que resulte eficaz.

 

(…)

 

Todavía no se ha podido confirmar la eficacia de la vacuna, denominada AZD1222, aunque Soriot anticipó que, probablemente, la compañía podría tener una certeza en agosto. Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI, admitió, por su parte, que había un “riesgo sustancial” al invertir en la fabricación de un producto que quizá no se pueda distribuir, informó The Guardian.

 

No lo dice la Revista Cabildo, ni Chinda Brandolino. Lo dice Página/12, usina oficialista y kirchnerista del periodismo.

Ahora bien, hagámonos las siguientes preguntas. Si la vacuna aún debe ser probada, ¿con quiénes se probaría?

Siguiente: ¿no le parece raro, estimado lector, que Bill Gates invierta millones de dólares en 400 millones de dosis, sin tener la garantía de que funcione? Parece como vender la piel de la liebre antes de cazarla. 750 de millones de dólares invertidos, ¿por si acaso funciona? ¿O quizás ya está decidido que, funcionen o no las vacunas, esas dosis se van a vender? El riesgo de una producción masiva de vacunas que no se sabe si funcionan –y dirigidas a los países de bajos y medianos ingresos– parece un negocio, y no una obra de caridad humanitaria.

Es absolutamente indignante e irresponsable fabricar y distribuir masivamente una vacuna que no ha sido probada en absoluto. Cualquier vacuna necesita por lo menos un año y medio de pruebas en animales y seres humanos para que pueda ser considerada confiable. Las vacunas han demorado 5, 10, 15 y hasta 30 años en producirse. Hace 40 años que la ciencia intenta aislar el virus del sida y, así, producir la vacuna contra el VIH.

 

Cuarentena: ultracomunismo y ultracapitalismo

 

            La aplicación de esta cuarentena ha dado por resultado lo que parecía ideológicamente imposible: un totalitarismo del estado aún mayor del ya existente, junto con una mayor concentración de riquezas en cada vez menos manos. O sea, una suerte de ultracomunismo (App Cuidar, por ejemplo) combinado con un perverso ultracapitalismo, en donde –eliminadas las pequeñas y medianas empresas que le hacían competencia a las grandes– sólo subsisten las mega empresas que tienen espalda para soportar este estancamiento de la economía.

En efecto, los funcionarios del Estado –lejos de simplemente cooperar o propiciar que el sector privado cumpla de mejor manera sus fines– avasallan aún más la esfera privada de empresas, familias, colegios, clubes, instituciones, etc. App Cuidar es un síntoma elocuente: implementan el seguimiento de la gente en base a un virus que mata menos gente que una neumonía. ¿Es el coronavirus una vil excusa sanitaria como para inspeccionarnos y restringir nuestras libertades ambulatorias?

 

La salvación final de la Argentina

 

            “Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres” dijo Nuestro Señor Jesucristo. Si hubiésemos hecho todo bien y aún así nos fuera mal, sería para desesperar. Pero no hicimos todo bien. Casi casi estamos tentados a decir que se ha hecho casi todo, o mucho, mal.

Séneca le dijo al tirano Nerón en su momento: “Tu poder radica en el miedo. Yo ya no tengo más miedo. Por lo tanto, tú ya no tienes más poder”. Y este tipo de mentalidad es la clave del asunto: si se supera las barreras internas, si se violentan los frenos que nos tienen atrapados, otra Argentina, otro país es posible. Pero eso sólo puede realizarse sobre la base de los datos sobriamente científicos, no del pánico. Sobre las verdades acreditadas por la ciencia, no sobre los intereses del poder. Sobre la ley moral objetiva y los principios cristianos, no sobre las mentiras de los titulares del Nuevo Orden Mundial.

Hagamos valer el poder de la palabra veraz, porque a la palabra el enemigo le teme: por eso nos censuró un video en nuestro canal de Youtube, donde hablábamos del tema. Por eso censura y viene censurando innumerables publicaciones. Porque tiene miedo evita la controversia racional, y prefiere la descalificación, la ridiculización y la agresión. Detrás del ataque intempestivo e irracional que Facebook, Google, la BBC, Página/12 y tantos otros medios realizan contra los críticos de la Cuarentena, nosotros olfateamos miedo. Tienen miedo a perder credibilidad. Tienen terror a que se sepan sus mentiras y engaños. Tienen pánico a quedar, como el Rey, desnudos. Ese pavor de ellos es el mejor indicador para nosotros: pongamos de manifiesto los absurdos y contradicciones, hagamos verdad –como decía el Padre Castellani–; con valor y generosidad seamos capaces de decir lo que es justo en un mundo lleno de injusticias, de proclamar la verdad en un mundo repleto de mentiras. Hagamos eso, y lo demás vendrá por añadidura.

[1] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=5qAgsUmvTME

[2] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=85_bamk-Thg (Minutos 7,34 en adelante. La pregunta de la periodista)

[3] Cfr. https://www.huesped.org.ar/noticias/sobre-las-fuentes-de-financiamiento-de-fundacion-huesped/

[4] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=oX-QpSlxN9w

[5] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=PWATRlaUi50 (minuto 0,00 a 1,57)

[6] Cfr. https://www.telegraph.co.uk/global-health/science-and-disease/unicef-warns-lockdown-could-kill-covid-19-model-predicts-12/

[7] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/politica/revuelo-foto-alberto-fernandez-hugo-moyano-reunidos-nid2429650

[8] Cfr. https://www.diarionorte.com/195599-el-25a-se-hizo-sentir-en-la-capital-del-chaco

[9][9] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/economia/negocios/conflicto-mercado-libre-denuncia-camioneros-bloquea-centros-nid2398688

[10] Cfr. https://www.facebook.com/tomgonzalezpondal/posts/1570220869811558/

[11] Cfr. https://www.clarin.com/sociedad/coronavirus-argentina-axel-kicillof-anuncio-gobierno-bonaerense-pagara-500-pesos-dia-sintomas-internen-centro-salud_0_RAz4XuJF_.html

[12] Cfr. Boletín número 1199, 17 de junio del 2020.

[13] Cfr. https://www.buenosaires.gob.ar/noticias/rodriguez-larreta-nuestro-criterio-siempre-es-poner-delante-el-cuidado-de-la-gente

[14] Ampliamos el tema en este artículo: http://jcmonedero.com/delincuentes-afuera-decentes-adentro/

[15] Cfr. https://www.clarin.com/sociedad/efectos-colaterales-coronavirus-desatencion-enfermedades-podria-dejar-6-000-muertos_0_R231Z5QuW.html

[16] Cfr. https://www.clarin.com/sociedad/efectos-colaterales-coronavirus-desatencion-enfermedades-podria-dejar-6-000-muertos_0_R231Z5QuW.html

[17] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=YArtIHaa1vE

[18] Cfr. https://www.pagina12.com.ar/270558-coronavirus-gates-aporto-750-millones-de-dolares-al-proyecto

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