Decí “pandemia” y brotará dinero – Resolución de la Superintendencia de Salud de la República Argentina

 

5. Decí “pandemia” y brotará dinero

La fuerza de la palabra pandemia fue determinante: como hemos dicho, si no nos hubiesen subrayado hasta la náusea que ‘estamos en pandemia’ nada de lo que estamos viviendo habría podido tener lugar. Y así como el término pandemia habilita restricciones a las libertades civiles y políticas –como hemos mostrado páginas atrás– también abre las puertas para la salida de recursos de excepción por parte de las arcas del estado. La legislación de la Argentina y del mundo entero tiene previsto esto. En México, por ejemplo, hay un dinero disponible esperando para ser librado si se verifican cierto tipo de acontecimientos: el acceso a este capital depende de que un determinado hecho sea denominado ‘desastre natural’. Los políticos sólo pueden utilizar el FONDEN (Fondo Nacional para la Atención de Desastres Naturales) si tienen lugar desastres naturales.

Vayamos al caso de la Argentina. El instrumento público para habilitar el uso de este dinero ha sido la resolución de la Superintendencia de Servicios de Salud, sancionada el 13/04/2020 y publicada en el Boletín Nacional dos días después. Se trata de la resolución 326/2020, cuyo título reza: “Módulos prestacionales y valores–Apruébanse”. Quien ocupa el cargo de Superintendente es Eugenio Daniel Zanarini. Actualmente el texto tiene dos versiones: la norma original y la actualización.

El texto original de la resolución

Empecemos con un comentario de la norma original. Entre los considerandos, en primer lugar, se invoca ante todo la declaración de pandemia:

VISTO (…) y, CONSIDERANDO: Que la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS) declaró la pandemia global por el virus COVID-19, con fecha 11 de marzo de 2020.

A través de esta resolución, la propia Superintendencia de Servicios de Salud explicará que ella tiene “competencia en lo concerniente a los objetivos, conducción y supervisión del SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD”, debiendo “velar por la continuidad del normal funcionamiento del Sistema durante la pandemia de COVID-19”. Luego, dado que resulta “difícil cuantificar el impacto y afectación de recursos que producirá la pandemia de COVID-19”, esta entidad va a tomar medidas para “asegurar el normal funcionamiento de los Agentes del Seguro de Salud”. Pero especialmente, en orden a “su capacidad de financiar las prestaciones médico-asistenciales que deben brindar a sus beneficiarios, con motivo de sospecha o diagnóstico de COVID-19”.

En base a esta argumentación, la Superintendencia dice que “resulta imperativo ordenar la aplicación de recursos extraordinarios con el objeto de cubrir los gastos” para los casos de “pacientes sospechosos o con diagnóstico de COVID-19”. Por eso, la Superintendencia determina asignar “módulos prestacionales para la cobertura de pacientes sospechosos o con diagnóstico de COVID-19 con financiamiento de recursos de carácter extraordinario”. Y por esto, aprueba estos módulos.

Luego pasa a “fijar los valores únicos a reconocer a los Agentes del Seguro de Salud para la cobertura comprendida en cada uno de ellos” y esto “sin perjuicio de los valores pactados entre los Agentes y sus respectivos prestadores”. Por lo tanto, se designan tres módulos:

1) MÓDULO DE AISLAMIENTO y DIAGNÓSTICO;

2) MÓDULO DE UNIDAD DE CUIDADOS CRÍTICOS POR COVID-19 SIN ASISTENCIA RESPIRATORIA MECÁNICA (ARM)

3) MÓDULO DE UNIDAD DE CUIDADOS CRÍTICOS POR COVID-19 CON ASISTENCIA RESPIRATORIA MECÁNICA (ARM).

Adelantemos que en la norma actualizada, los módulos pasan a ser cuatro. Como bien lo reconocen los integrantes de la Superintendencia, “a los fines de financiar el gasto que demande a los Agentes del Seguro de Salud” estas prestaciones “contenidas en cada uno de los módulos referidos”, la propia entidad “dispone -en una cuenta especial abierta a su nombre en el BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA- de los recursos del FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA”.

Este fondo de emergencia y asistencia está previsto en el artículo 6 del Decreto N° 908/16. En efecto, por decreto de necesidad y urgencia se estableció en el 2016 – siendo entonces Presidente Mauricio Macri– un régimen excepcional de distribución de recursos para la salud. Por supuesto, se trata de fondos “para el fortalecimiento institucional” y el “mejoramiento de localidad prestacional de los agentes de seguro de salud”. En efecto, si vamos al Anexo II del Decreto N° 908/16, leemos:

ANEXO II

Asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de Epidemias y o Emergencias en el ámbito del territorio nacional. Asistencia financiera a obras sociales que desarrollen programas de prevención aprobados por la Superintendencia de servicios de Salud.

En otras palabras, Alberto Fernández utiliza un DNU promulgado por Macri para el uso de dinero que estaba reservado para situaciones excepcionales de salud. Es decir, está prevista la “la asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de epidemias y/o emergencias en el ámbito del territorio nacional y el financiamiento de situaciones de excepción”.

Todo esto abre la palabra pandemia. En efecto, si hay pandemia los integrantes del Estado activan ciertos resortes que les permiten disponer de más dinero. Fijémonos que todo depende de que se verifique la pandemia:

esta SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD está facultada para dictar las normas reglamentarias y complementarias (…) ante un escenario de demanda imprevista de prestaciones asistenciales, provocada por la pandemia de COVID19.

¿Qué pasaría entonces si ocurriese algo que intensificase esas demandas imprevistas? ¿Qué pasaría si la gente, aterrorizada por el miedo, demandase estas prestaciones más de lo normal?

Como hemos dicho, estos tres módulos que comentamos fueron financiados (ver art. 2 de la resolución 326/2020) “con los recursos disponibles en el FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA, creado por el artículo 6° del Decreto N° 908/16”. Por cada persona que es colocada dentro de alguno de estos tres módulos, el Estado gira a ese centro de salud una determinada cantidad.

Módulo 1: Si la persona es recluida bajo el “módulo de aislamiento y diagnóstico”, el Estado gira un dinero de 10 mil pesos por día, durante un máximo de siete días. Dice el texto:

VALOR DEL REINTEGRO: HASTA PESOS DIEZ MIL ($ 10.000.-) POR DÍA, HASTA UN MÁXIMO DE SIETE (7) DÍAS.

¿Cuánto es, al 27/08/2023, la suma de 10.000 pesos del 13/04/2020?

10 mil pesos = 57126 pesos

El módulo 1 “contempla la atención brindada en establecimientos asistenciales para pacientes sospechosos que requieran el correspondiente diagnóstico y/o confirmación de COVID-19 y que torne necesario la internación en aislamiento”. Ahora bien, ¿cuándo una persona es “caso sospechoso”?

Esto se estipulará “de acuerdo a los protocolos aprobados por el MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN” pero, a su vez, agrega que también será de acuerdo con “las modificaciones que se vayan incorporando como consecuencia del comportamiento viral”. Por lo tanto, si esto es algo que puede ir cambiando, el criterio no es fijo. Luego enumera los síntomas que habilitarían incluir a una persona en el módulo 1:

• Fiebre alta

• Tos y/o dificultad respiratoria

• Odinofagia/dolor de garganta

• Fiebre alta signo importante más tos y/o dificultad respiratoria, afectación del estado general. Con fiebre más uno de los otros síntomas: Sospechoso.

• Si a esto se agregan signos epidemiológicos de contacto, mayor presunción de contagio.

Ahora bien, ¿son estos criterios específicos? ¿Podría una persona tener uno o varios o todos esos síntomas y, sin embargo, tener otra afección que no sea COVID? La respuesta es afirmativa.

Estos síntomas también son de gripe. En efecto, cuando se padece gripe se tiene fiebre alta, tos, dificultad respiratoria, dolor de garganta. Algunos, o todos estos síntomas también los tienen quienes padecen neumonía bacteriana. Quienes sufren neumonía atípica. Estos síntomas también responden a neumonía por neumococo.

O neumonía por neumocistis carini.

O neumonía por neumocistis jiroveci.

O neumonía por neisseria.

O influenza.

O rinovirus

O sinusitis.

O bronquitis.

Trascendió una frase de Knut Wittkowski, epidemiólogo, quien ocupó durante más de 20 años el cargo de jefe del Departamento de Bioestadística, Epidemiología y Diseño de Investigación en la Universidad Rockefeller de Nueva York. Antes de desempeñarse en esta labor, también trabajó 15 años con el epidemiólogo Klaus Dietz en la Universidad de Eberhard Karls, de la ciudad alemana de Tübinga. Wittkowski sostuvo públicamente:

Puede haber una gran cantidad de casos de gripe incluidos en la categoría ‘presunto COVID’ de personas que tienen síntomas de COVID (con los que se pueden confundir los síntomas de la gripe), pero no se les hace la prueba del ARN del SARS. Esos pacientes también pueden tener algo de ARN del SARS en la nariz mientras están infectados con gripe, en cuyo caso se ‘confirmaría’ que la gripe está siendo etiquetada falsamente como COVID.

 

En el mismo sentido, dice el Dr. Luis Marcelo Martínez[1]:

Jugar con los síntomas de una gripe es fenomenal para el Sistema. Porque la gripe es el cuadro más inespecífico en el ser humano. Señores: luego de un estrés; luego de un agotamiento psicofísico; luego de haber pasado un mal momento, desarrollas síntomas simil gripal. Entonces, es la excusa perfecta para que todo el mundo se aterrorice, y vaya corriendo a testearse (…) llevar la medicina a un virus es un reduccionismo violento, porque es la pérdida de la comprensión de lo que es el proceso de Salud-Enfermedad (minutos 15,30 y ss.)

Ahora bien, alguien podría decir al respecto lo siguiente: “Justamente, para esto se le hace el test a la persona, el test PCR sirve para descartar COVID o confirmarlo”. Y aquí justamente está el problema: los test son inespecíficos. No sirven. Hay muchos testimonios de personas que tienen un resultado negativo pero tienen síntomas. Y hay resultados positivos sin síntomas[2].

 

“2020: Argentina y el mundo bajo cuarentena.

OMS, pandemia, COVID-19, tiranía sanitaria,

nuevas vacunas y mucho más”

Lic. Juan Carlos Monedero (h)

Prologado por la Dra. Roxana Bruno

págs. 77-83 del libro

 

Libro censurado

por Amazon

 

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[1] Luis Marcelo Martínez, Médico Genetista (MN 107982), especialista en Genética Médica, magister en Ingeniería Genética y Biología Molecular.

[2] Cfr. https://bbc.in/2OYCyGS. Reproduzcamos algunos fragmentos clave: Título: “Contagio del coronavirus: por qué dar positivo no siempre significa estar infectado”. Y más abajo: “El test más común para diagnosticar el covid-19 es tan sensible que podría estar detectando fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos. Y es que la mayoría de personas solo permanecen infectadas alrededor de una semana. Sin embargo, el diagnóstico podría seguir dando positivo semanas después. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, este hecho podría estar sobreestimando la escala real y actual de la pandemia”.

Diagnóstico y propuesta de solución (para “El Correo de España”)

He sido designado columnista en El Correo de España, por invitación de Javier Navascués, su vicedirector. Con este artículo me presento en el medio. Lo pueden leer aquí.

 

Diagnóstico y propuesta de solución

 

Por Juan Carlos Monedero

 

Qué está pasando y qué está en juego en este momento

 En esta primera columna, deseamos reiterar una verdad ya conocida para el lector de este espacio digital: estamos en una guerra religiosa, política, cultural y psicológica, donde está en juego el destino eterno de cada uno de nosotros.

Peligra también la existencia misma de las naciones, sus instituciones básicas y primarias (familia) y secundarias (escuela, colegio, universidad, club, empresa, Poder Judicial, las Leyes, el Gobierno, FFAA, Policía).

El signo más elocuente de este desquicio, sin dudas, es la aceptación de la práctica del aborto. La Madre Teresa de Calcuta decía: “Si el aborto no está mal, nada está mal”. En efecto, si una mujer puede matar a su hijo inocente e indefenso, cualquier arbitrariedad puede estar legitimada. No se puede ir más lejos en el atropello al prójimo.

Sin embargo, el aborto no es más que una consecuencia: el síntoma inequívoco que pone de manifiesto una enfermedad de fondo. El aborto es hijo de la mentalidad anticonceptiva, su antecedente inmediato, pero a su vez desciende de su principal ancestro degenerado: la ruptura con la Civilización Occidental y Cristiana que encarnó la Edad Moderna, la cual –empezando con Descartes y culminando con los escépticos contemporáneos– ha puesto bajo fuego la capacidad humana de conocer la realidad.

Aunque millones de personas nacen, crecen, viven, forman familias, llevan adelante su vocación y su tarea profesional como si la verdad, la justicia y la belleza existieran, en el campo académico se ha terminado imponiendo la idea radicalmente contraria: no hay verdad objetiva o esta no se puede conocer. Y por lo tanto, toda norma social es fruto del consenso.

El resultado es el número como única fuerza rectora; por este motivo, en los países democráticos las leyes se forjan a través del mecanismo de la votación. En efecto, si usted admite que –como no se puede conocer la realidad–todo es debatible, en línea de principio también lo sería la vida del niño por nacer. El infanticidio hecho ley pone de manifiesto que la piedra fundamental del sistema político en Occidente es el relativismo absoluto –ya lo dijeron Kelsen y Vattimo–, que llega su culmen en el despotismo del número: por más evidencia científica que haya, si 131 diputados dicen “Apruebo” y 117 “No apruebo”, la ley se promulga.

En efecto, si afinamos la mirada se puede advertir que la legalización del aborto era cuestión de “actualizar” las potencias latentes en aquel punto de partida. Se trata simplemente de extraer las consecuencias del principio de inmanencia, del antropocentrismo, y aplicarlas al campo social. El que controla la premisa, controla la conclusión.

 “Si Dios no existe, todo está permitido”, dijo Dostoievski. Si la realidad no se puede conocer, todo es legalizable, podemos decir nosotros. Por eso la eutanasia es una alternativa válida, dado que no puede entrar en juego ningún orden natural que la prohíba: este orden (si acaso existe) no se puede conocer objetivamente. Por eso también está vigente el “cambio de sexo”; no se puede captar la realidad como es y, por tanto, cualquier límite a la autodeterminación sería arbitrario. ¿Acaso usted se cree el dueño de la verdad?

La búsqueda de la rentabilidad económica a cualquier costo es el otro ingrediente del festín cuantitativo: “Estamos en el aire mientras mantengamos el rating”. Si un programa de TV o radio es visto por el público, entonces genera dinero y, mientras lo haga, adelante. Si contabiliza pérdidas, aunque sea edificante, adiós. Mamón emerge como el dios ante el cual todos rinden culto. Y el exitismo es la otra cara de esta idolatría utilitarista que carcome a las sociedades.

La humanidad es víctima de una guerra total que sacude los fundamentos mismos de su existencia y su vida social, y la respuesta debe ser de la misma entidad que el ataque.

Pero a esta situación se ha llegado por la palabra y la imagen. Se ha viciado el lenguaje y se ha puesto la imagen al servicio de intereses espurios. Por tanto, si el centro del problema fue la desnaturalización de estas dos, también ahí yace la posibilidad de la Reconquista.

 

Propuesta

 El nervio de la Revolución Mundial Anticristiana es la utilización de la palabra y de la imagen al servicio de las ideologías. Si esto es así, está clara nuestra tarea. Hay que escribir, hablar y difundir imagen. En efecto, a cualquiera que pregunte “¿Por qué Usted empezó a escribir?”, bien podría dársele esta respuesta: “Porque creo necesario decir la verdad en un mundo repleto de mentiras”. En el mismo sentido, Baltasar Gracián sentenció: “Contra malicia, milicia”. Y por eso la pluma y el lápiz deben ser acerados.

Así como al pseudo arte se debe responder con uno auténtico –respetuoso de la ética y portador del esplendor de la forma–, tantos libros, conferencias y nuevos sofistas deben ser rebatidos con la palabra. Tenemos que embebernos del espíritu de Sócrates, de los apologistas de los primeros siglos del Cristianismo, de San Agustín, Tomás de Aquino y tantos otros que se santificaron enseñando la verdad, predicando y escribiendo contra el error. En ellos el diálogo y la polémica eran un arte, y tanto en la faz iluminativa (frente a sus alumnos) como en la faz combativa (ante el error) expresaron su amor por los demás. Chesterton diría que ellos pensaban pugnativamente.

Seamos más explícitos para los que desean ejemplos: si nos quejamos de los frívolos guiones de infames obras de teatro, entonces es necesario suscitar corporaciones de artistas que den vida a los clásicos.

Si en la música somos testigos de letras impías e imbéciles, alimentemos vocaciones como el canto, la guitarra y el piano entre los conocidos.

Si la filosofía, la poesía y la literatura fueron armas revolucionarias, fomentemos en familiares, amigos y alumnos a Platón, Aristóteles, Boecio, Cervantes, Pascal, Donoso Cortés, Ernest Hello, José María Pemán, Gerardo Diego, Saint Exupery, G. K. Chesterton, Ágatha Christie. Apoyemos a las librerías que venden buenos libros. Difundamos a nuestros escritores.

Si detestamos esos comics hediondos, ¿por qué no fomentar el dibujo entre quienes expresan este talento? Y como todo esto requiere de financiación, hay que exhortar a la generosidad, en aplicación de la Magnanimidad sobre la cual el Estagirita enseñó hace más de dos mil años.

Donde estos grupos con lucidez y coraje ya existan, entonces –más que crear nuevos– debemos fomentar los que vienen trabajando hace años.

 

Sugerencias para la acción

 Permítasenos refrescar verdades seguramente conocidas para los lectores. Para hacer uso de la palabra (libros, artículos, conferencias, charlas) y de la imagen (videos, programas de televisión, series), es necesaria una formación previa en Humanidades. Es una joya que en algunos institutos se aprenda Latín y Griego. Aunque esta gramática puede costar mucho esfuerzo, no hay duda de que es decisiva para escribir y razonar mejor.

Es importante que estos contenidos se sigan dictando de manera presencial. Especialmente los adolescentes fueron impactados de manera muy negativa por los cierres de escuela en tiempos de “pandemia”. La virtualidad no es suficiente y no puede ser la norma. Una nación sin cultura es fácilmente manipulable.

Por otro lado y sin ánimos de ser exhaustivos, ninguna tarea de restauración puede prescindir de un conocimiento mínimo y de una buena orientación en Apologética, Filosofía, Lógica, Filosofía del Lenguaje, Guerra Psicológica, Revolución Mundial (con sus tentáculos de aborto, ideología de género, relativismo). Tampoco se puede desconocer la crítica al Evolucionismo y al cientificismo. La Literatura y el cultivo de las bellas artes es oxígeno para el alma en medio de esta lid. Asimismo, la historia es decisiva: Historia Antigua, Edad Media, las Cruzadas, el Descubrimiento de América, Leyendas Negras, Reforma Protestante, Iluminismo, Revolución Francesa, la secularización del liberalismo, la herejía modernista, el surgimiento de la URSS, Guerras Mundiales, Guerra Fría. Otro tema sobre el cual debe tenerse al menos una base mínima es sobre el preconcilio, concilio y el posconcilio. Y todo esto sostenido en una conciencia formada y una espiritualidad que escape tanto al rigorismo como al laxismo.

 

¿Cuál es la herramienta idónea?

 Es sabido que los grandes medios no brindan lugar a estas ideas o lo hacen bajo infinitos condicionamientos. Es indispensable, por tanto, alimentar todas las plataformas de comunicación propias (páginas web, sitios, canales, radios, etc.), a fin de que su despliegue sea cada vez mayor. El objetivo es que esta tarea de propaganda favorezca su influencia y autonomía, de modo de evitar cualquier condicionamiento externo.

         Se debe apoyar el trabajo de cientos y miles de personas que hace años vienen militando bajo estas ideas. Es fundamental tejer alianzas respecto de la necesidad de gestar esta red de comunicaciones. Muchas de estos grupos ya existen y deben ser más conocidos. Debemos convertirnos en agentes multiplicadores de la verdad.

El cerrojo mediático y la famosa conspiración del silencio, así como la cancelación de las voces realmente disidentes, es un arma fundamental y el adversario no va a renunciar a ella. Pero en todo el mundo hay millones que ya ven la verdad y si se logra la tan ansiada sincronización, las condiciones de la lucha serían distintas. Existe un margen de contrapoder. Este es el espíritu de esta humilde columna en “El Correo de España”.

 

¿Cuál es la solución a la cuestión política?

El remedio no es otro que la Doctrina Social de la Iglesia, enriquecida por aportes de movimientos e intelectuales. De ahí, por ejemplo, el concepto de Contrarrevolución. Este concepto no es “de fe” pero es ciento por ciento verdadero. Está bien ser católico, patriota y antiglobalista. Pero existe un escalón más que es indispensable para los tiempos actuales: señalar como causas últimas de los males sociales a esta Revolución Mundial, y trabajar en todos los ámbitos contra ella, procurando el Reinado Social de Jesucristo y la vigencia social, económica y política de los principios evangélicos. Esto es ser contrarrevolucionario.

 

Nuestro poder

En cierta manera, el discurso progresista está siendo cuestionado de forma más abierta en los últimos años, sobre todo a través de las redes sociales. También surgen más críticas porque los adversarios ya han cruzado la barrera de lo absurdo y están en el pleno ridículo. Cuanto más burda sea la situación, más fácil es verla y más difícil es hacerse el tonto. Aunque hay gente que tiene una habilidad especial.

Los adversarios tienen poder pero no todo controlado. Necesitan pretextos para no alarmar demasiado a la gente: si fuese por ellos, promulgarían una ley de aborto que abiertamente hable de 9 meses y por cualquier motivo. Pero en la Argentina, por ejemplo, la han enmascarado como si fuese de 14 semanas porque temen la opinión pública. El cambio de sentido común (Gramsci) debe ser lento y gradual, no quieren una guerra abierta. Si una de las estrategias capitales del enemigo son los rodeos e insinuaciones, a nosotros por tanto nos conviene exhibir con toda frontalidad que hay una batalla.

Si fuese por ellos, harían negocios con los tejidos fetales de abortos a plena luz del día. Pero lo disfrazan, y entonces hablan de estos temas sólo de forma oblicua. Se puede olfatear ese temor, y por eso nosotros debemos dar el puñetazo en ese nervio del adversario. Si somos observadores, descubriremos que nos está diciendo cuál es.

No en vano Youtube, Facebook, Google y tantas plataformas invierten millones en vigilancia de contenidos. Se toman ese trabajo porque lo peor que puede pasar es que la gente se entere. ¿Qué hacemos si la población se da cuenta?

El tablero de la política es como el Ajedrez: todo cambia permanentemente. Una pieza que no puede tomarse ahora, quizás más tarde esté disponible. Los contrarrevolucionarios debemos ser “heracliteanos” en ese sentido y mantener la esperanza de la victoria. La historia lo prueba: grandes imperios, aparentemente invencibles, terminan cayendo como castillo de naipes. Nadie puede escapar a la muerte, y Bill Gates o Soros mañana mismo pueden ser llamados ante el Tribunal Supremo.

El futuro no está escrito, depende de lo que nosotros hagamos. Henry Ford decía: Tanto si crees que puedes como si no, en los dos casos tienes razón”. Por eso no podemos alimentar voces de desesperación. En efecto, como explica el argentino Ramón Carrillo, en esta guerra psicológica es estrategia clave hacernos creer que no podemos hacer nada. Todos los días se nos intenta desmoralizar con noticias con sabor a impotencia. Y la verdad es que, aunque sin dudas el enemigo tenga una gran fuerza, nosotros tenemos más poder del que creemos.

Lejos de todo pesimismo, una lectura atenta de El Arte de la Guerra de Sun Tzú o de obras como La Acción de Jean Ousset pueden dar una idea de cómo unir al testimonio la máxima eficacia. Pero como no se puede llevar a cabo este combate sin una mirada sobrenatural, también recordemos al inolvidable Padre Castellani: “Dios no nos pide que venzamos, nos pide que no seamos vencidos”. Pero eso no quita que trabajemos para ganar.

 

Nuestra área de influencia

No podemos controlar lo que hacen los adversarios del Orden Social Cristiano, ni en el sector privado o estatal. Pero sí podemos influir en nosotros mismos. Nuestra mente y conducta están dentro de nuestra propia “área de influencia”.

Decididamente, necesitamos concentrarnos en los elementos que están más cerca de nuestra influencia para poder librar esta batalla. En demasiadas ocasiones, nos extraviamos realizando un prolijo registro de las acciones de los otros. Ahora bien, ¿cuánto tiempo dedicamos a pensar el contraataque? ¿Cuánto se invierte en diagramar una contrarréplica?

El criterio que deseamos ofrecer al amigo lector hispanoparlante no ignora el poder maligno, su influencia en los MM.CC., su impacto en todos los niveles. No hay ningún tipo de ingenuidad voluntarista aquí. Sin embargo, este poder es sobradamente conocido y lo cierto es que no tenemos control sobre lo que ellos vayan a emprender.

Por estas razones, realizaremos una suerte de pacto ficcional.

Inicialmente, fingiremos que sólo existimos nosotros. De todos los factores mencionados, porque nuestro pensamiento y conducta es el ÚNICO factor respecto del cual podemos influir.

No estamos llamados a ser cronistas del mal sino a ser protagonistas del bien. Se trata de una invitación a soñar, planificar y realizar acciones que merezcan que sean ellos los que hablen de nosotros. Enfocándonos en todo lo que podemos hacer, se generará mayor fuerza para luego obstaculizar los movimientos del adversario.

Hagamos foco por tanto en el factor moral-emocional de nuestra propia tropa. Y desde las limitaciones de este análisis, que no escondemos, haremos de cuenta que este factor es el más determinante. Y veremos hasta dónde nos lleva pensar así.

 

Conclusión

Afirmamos decididamente que está en nuestro alcance modificar estas condiciones de lucha.

Cuenta Esopo que la zorra vio de lejos unas apetitosas uvas pero que, luego de un par de intentos intentando alcanzarlas, sentenció: “Estaban verdes”. Pongamos para terminar esta fábula al lado de la sentencia de Virgilio: “Pueden los que creen que pueden”. Si no creemos en la posibilidad de un triunfo, no veremos aquellos resquicios de éxito y jamás lo alcanzaremos. Y nos quedará poner excusas como la zorra. Ahora bien, para no caer en esperanzas sin fundamento, sólo podemos creer en una reconquista si caminamos en dirección a ella, y nos sujetamos a la Voluntad de Dios, sea cual sea el resultado.

 

Juan Carlos Monedero

Canal de Youtube

@monederojc_ _

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La muerte está aquí – Los pagos de seguro de vida en EEUU se incrementaron a partir de la vacunación

La muerte está aquí

Los pagos del seguro de vida se disparan un 258 %

a medida que las muertes posteriores a la vacuna

se aceleran rápidamente

 

Artículo original en inglés aquí y aquí

(Natural News) En una historia poco conocida de Reuters que casi no atrajo la atención de los medios corporativos; la aseguradora holandesa Aegon reveló que los pagos de seguros de vida del tercer trimestre de 2021 se dispararon un 258% en comparación con los pagos del tercer trimestre de 2020. La diferencia, por supuesto, la encontramos en las vacunas covid. En 2020, las vacunas aún no estaban disponibles, por lo que los pagos de Aegon sólo alcanzaron los 31 millones de dólares. Pero después de tres cuartas partes de vacunas agresivas a lo largo de 2021, los pagos de beneficios por muerte alcanzaron los $ 111 millones, un aumento del 258%.

La aseguradora holandesa Aegon, que realiza dos tercios de su negocio en los Estados Unidos, dijo que sus reclamos en las Américas en el tercer trimestre fueron de $ 111 millones, frente a los $ 31 millones del año anterior. Las aseguradoras estadounidenses MetLife y Prudential Financial también dijeron que aumentó la cantidad de los reclamos de seguros de vida. Old Mutual de Sudáfrica utilizó una mayor parte de sus provisiones pandémicas para pagar siniestros y la reaseguradora Munich Re elevó de 400 millones a 600 millones de euros su estimación para 2021 de siniestros de vida y salud por COVID-19.

Las compañías de seguros se están dando cuenta lentamente de la verdad sobre las vacunas covid, incluso cuando la corriente principal –cómplice y asesina– intenta encubrir una tasa de muerte cada vez mayor. Las señales de muerte que ahora emergen en las finanzas de las compañías de seguros no pueden simplemente barrerse debajo de la alfombra, y dado que se registró un aumento del 258 % para el tercer trimestre de 2021, surge la pregunta obvia: ¿cuánto peor será esto para el cuarto trimestre del 2021? ¿O el primer trimestre de 2022?

En cualquier día “normal” (pre-covid) en Estados Unidos mueren unas 7.700 personas. Si esas muertes aumentan en un 100%, eso significa que cada día mueren 7.700 personas más. Multiplique eso durante un año, y son 2.8 millones de muertes adicionales. Tenga en cuenta que esto es sólo para un aumento del 100% en las muertes.

Aegon informa un aumento del 258 % en los pagos de las pólizas de seguro de vida. Aunque Aegon no asegura a todo el país, obviamente, este botón de muestra debería generar alarmas entre aquellas personas que prestan atención. Si comenzamos a ver constantemente algo así como un aumento del 200 % en la mortalidad por todas las causas, eso significaría que más de 15.000 personas adicionales están muriendo cada día en Estados Unidos. Es un holocausto de vacunas en tiempo real.

A decir verdad, probablemente estemos en ese punto ahora mismo. Los conjuntos de datos aún no se han puesto al día con la realidad de lo que está sucediendo en febrero de 2022. Es casi seguro que las tasas de mortalidad por cáncer se han duplicado en 2021 y se encaminan a cifras aún más altas en 2022, pero la industria del cáncer –dominada por intereses farmacéuticos, por supuesto– ocultará los números el mayor tiempo posible para evitar que alguien haga preguntas sobre por qué tanta gente está muriendo de cáncer de repente.

La respuesta es obvia: son las vacunas de ARNm.

El holocausto de las vacunas es real y se está acelerando… MILLONES morirán en Estados Unidos

Entonces, no solo tenemos un holocausto de vacunas real en Estados Unidos en este momento sino que tenemos un encubrimiento del holocausto por parte de todas las partes cómplices y asesinas, incluidas las Big Pharma, Big Tech, Big Media y Big Government. Están todos en ello. Todos son asesinos en masa, y todos están trabajando para encubrir esto el mayor tiempo posible para que puedan obligar a más personas a cometer suicidio por vacunación antes de que el recuento de cadáveres sea innegable.

Ese es el nivel de maldad con el que estamos lidiando en la sociedad en este momento, y todo se maneja bajo el lema de la “ciencia”.

Bajo este peligroso culto a la muerte por parte de la “ciencia”,  todo el mundo finge que las vacunas covid están deteniendo la transmisión infecciosa y las hospitalizaciones, todo mientras se mira hacia otro lado respecto de tantas personas vacunadas mueren prematuramente. Israel, con una tasa de vacunación del 96,2% en toda la población, ahora lidera el mundo en casos de covid per cápita. Esto prueba que la vacuna tiene el efecto contrario al que nos prometieron en nombre de la “ciencia”. De hecho, cuanto más vacuna un país a su gente, más casos de covid aumentan.

Eso es porque, por supuesto, la vacuna es la pandemia. El covid ya habría terminado si no fuera por las vacunas que continúan, inyectando a las personas armas biológicas de proteínas desarrolladas recientemente, que causan fallas en los órganos y la muerte. No es una coincidencia que los síntomas de lesiones por vacunas sean categorizados como “covid” por el establecimiento médico corrupto y asesino que recibe sobornos financieros del gobierno por matar personas con ventiladores y remdesivir (nombre de medicamento).

La compañía Hershey apuesta por Satanás, rechaza a los empleados de fe

Mientras tanto, la compañía Hershey está despidiendo a todos sus empleados no vacunados, lo que confirma que es una corporación malvada que niega las exenciones basadas en la fe de las vacunas mortales. Como informa La Gran Época: “Realmente pensé que estaría bien”, dijo Kim Durham –analista de pagos y comprador de abastecimiento– a The Epoch Times. “Pensé, no puedes cuestionar mi fe. Nadie puede cuestionar eso”.

Durham pidió un amparo religioso en agosto y asumió que lo conseguiría.

“Pensé que esto había quedado atrás hasta septiembre, cuando me reuní con un representante de recursos humanos. Fue un interrogatorio sobre sus creencias religiosas. Tergiversaron tus palabras y trataron de poner palabras en tu boca. Fue terrible. Me hicieron preguntas tan personales que no tenían nada que ver con la religión”.

Se sorprendió cuando, en noviembre, recibió la noticia de que su solicitud de adaptación religiosa había sido denegada.

Todos los entrevistados mencionaron estar preocupados por preguntas similares durante las reuniones, generalmente realizadas con un supervisor inmediato y alguien de Recursos Humanos, tales como: ¿Alguna vez ha sido vacunado? ¿Tus hijos están vacunados? ¿Cómo te proteges cuando sales de tu casa? ¿Con qué frecuencia vas a la iglesia? ¿Tomas Tylenol, Ibuprofeno, Tums o Midol?

Entonces, la compañía Hershey –que vende barras de caramelo rellenas de azúcar procesadas de bajo grado que promueven la diabetes y la obesidad– está interrogando a los empleados sobre si toman Tums. Y si toman Tums, ¿no se les permite oponerse a las inyecciones de ARNm de proteína?

Algo me dice que la compañía Hershey ahora está dirigida por demonios que odian a Dios, al igual que la mayoría de las otras grandes corporaciones en Estados Unidos y en todo el mundo.

Vea más noticias sobre el surgimiento del demonismo y el satanismo en DemonicTimes.com

Obtenga la historia completa sobre Hershey, Apple y otras entidades corporativas demoníacas en el impactante podcast Situation Update del día de hoy: https://bit.ly/3tmdWcq

Entrevista al Fiscal Carlos Insaurralde – Por Verónica Ressia (desgrabación textual)

ENTREVISTA AL FISCAL CARLOS INSAURRALDE

VERÓNICA RESSIA

(Desgrabación del audio de casi 37 minutos)

Fecha: 18/01/2022

Link para escucharlo en original:

 

PERIODISTA: estamos hablando con el fiscal Carlos Insaurralde. Queremos preguntarle qué pasó con esto de la ANMAT y las notas. Cuéntenos como si fuese una historia lo que sucedió de acuerdo a su versión.

FISCAL: se hicieron varios pedidos de informes, tanto a la ANMAT como al Ministerio de Salud (MS). La ANMAT es un organismo satélite del Ministerio y a veces se entrecruzan las informaciones y es difícil que se pongan de acuerdo quien contesta cada requerimiento, cada punto. Desde que comenzó la investigación en el mes de abril del fallecimiento de una mujer, inmediatamente después de recibir la vacuna Astrazeneca, se enviaron pedidos de informes al ANMAT y al Ministerio. Los informes se recibían parcializados, no se contestaban todos los puntos y finalmente se hicieron dos preguntas claves a la ANMAT y al Ministerio. Una, sobre la existencia de grafeno y otra sobre el magnetismo. Sobre esto último, ninguno de los dos contestaron. No contestaron acerca de la cantidad de personas fallecidas por vacunas, no contestaron sobre la cantidad de efectos adversos. Todo un sistema muy burocrático en cuanto a las respuestas. En relación al grafeno, se informó el 13 de diciembre que las vacunas contenían grafeno.

P: Ese es el primer informe y viene de ANMAT firmado por la Dra. Patricia Inés Aprea.

F: Exacto. Esta doctora afirma que existe grafeno en la vacuna Astrazeneca. Yo me refiero a esta vacuna porque es la que se utilizó para inocular a esta víctima, no a otras vacunas. Yo no sé si las vacunas contienen o no. Yo sólo pregunté por la Astrazeneca.

Posteriormente, se la citó a la Dra. Aprea para ratificar o rectificar esta información que envió, y nos hizo saber que concurriría a la fiscalía. Lo hizo y se retractó en cuanto a la existencia de grafeno. Dijo que no contenían y que fue un error tipográfico.

P: Ella, cuando se retracta, ¿lo hace en la fiscalía? ¿Ustedes la llaman para que rectifique o ratifique esto y ella se retracta en la fiscalía?

F: Exacto. Eso fue en el mismo mes de enero, un lunes 11 o 12. Al otro día se recibe una información proveniente del Ministerio de Salud de la Nación en la que se hace saber efectivamente que la Astrazeneca contiene grafeno.

P: Resumiendo:

El 13 de diciembre la Dra. Aprea (jefe de dirección de evaluación y control de biólogos y radiofármacos del ANMAT) contesta el pedido de informe de la fiscalía del Dr. Insaurralde, afirmando que la Astrazeneca contiene grafeno.

El 11 de enero ella se retracta en la fiscalía. Al día siguiente, llega un nuevo informe, esta vez de Ministerio de Salud de la Nación, afirmando la existencia de grafeno.

F: La ANMAT es un órgano satélite del Ministerio por lo cual a veces se entrecruza la información. Se requiere la información al Ministerio, y termina contestando la ANMAT, porque ellos se dividen la información según las áreas y según la materia.

Posteriormente, hay una retractación pública en la que se informa que hubo “un error de tipeo”. O sea que hubo cuatro intervenciones; el informe de Aprea, su retractación testimonial, el informe de Ministerio y la retractación publica de ANMAT.

P: La retractación ultima de ANMAT, ¿está firmada por alguien o es un comunicado institucional?

F: Sólo es un comunicado de ANMAT.

P: Yo tengo una de estas notas (la del 11 de enero), no la nombra a la Dra. Aprea pero sí tiene la firma digital de Gaspar Uriel Tizio, quien es el Director de la Dirección de Asuntos Judiciales del Ministerio de Salud. Con esta firma digital y este informe también tenemos que hablar de una nota del 12 de enero del 2022, firmada por Uriel Tizio, donde ratifica que hay grafeno: “En cuanto a la composición de la vacuna en cuestión conforme se ha declarado, el grafeno se encuentra dentro de los componentes de la misma y se sugiere acompañar rótulos y prospectos autorizados en los cuales se pueda advertir los componentes de la vacuna”. Este informe firmado por Tizio, ¿qué rol juega en todas estas notas y la justicia?

F: Uno debe tener presente lo último que informa esta ……….publica, que es posterior al 12 de enero. Pero lo que se puede advertir es una permanente confusión y parcialización de datos y falta de información. Yo seguí esperando hasta último momento los informes que se pidieron y no los contestaron, ni ANMAT ni el Ministerio. Yo intervine hasta ahí porque yo me excusé de la intervención en la causa –no fui apartado, esto lo quiero aclarar- porque recibí la presión de Fiscalía General para no hacerme cargo de ninguna investigación que tenga que ver con vacunas y con pase sanitario.

P: ¿A qué se refiere con que recibió presión de Giscalía General para no hacerse cargo?

F: El Giscal General me convocó a una entrevista, fui a hablar con él y me dijo que había escuchado un audio mío donde yo me identificaba como fiscal y llamaba a la gente a denunciar. Quiero que se entienda una cosa: yo soy fiscal, vivo haciendo denuncias y vivo diciéndole a la gente que si fueron víctimas de un hecho, denúncienlo. Trabajo y vivo de eso. Pero para el Fiscal General, esto sería una causal de sumario administrativo: por haberme identificado como fiscal y exhortado a un grupo limitado (de WhatsApp) que denunciara estos hechos (que constituyen delito)… Este audio fue escuchado en todo el país. El Fiscal General entendió que yo no podía hacer eso. Pero reitero, fue hecho en un ámbito cerrado de un grupo de WhatsApp. Acto seguido y atento a lo dicho por el Fiscal General, el Dr. Marcelo Lapargo, yo me excusé de seguir interviniendo en esta causa referente a las vacunas, que fue la originaria, y se inició en abril de 2021.

P: ¿qué se había llegado a conocer respecto de esta causa por averiguaciones de muerte? ¿A qué conclusión llegó con la poca información que recibió?

F: se hizo una autopsia de la mujer fallecida y la misma no arrojó ningún dato claro. El médico legista que la realizo dijo que “en principio la muerte sería natural” y digo en principio porque la autopsia tiene dos partes para sacar una conclusión. Una es la apertura del cadáver, examinando los órganos, a ver si hay algún signo que dé idea al médico legista sobre la causa de la muerte. Y la segunda parte es la de la Anatomía Patológica, la cual consiste en extraer muestras de órganos y enviarlos a laboratorio donde se hace un examen más exhaustivo con microscopio que es mucho más preciso. Una vez obtenido ese segundo informe con microscopia, el médico legista hace un informe final. El estudio de Anátomopatología no se llegó a hacer, entonces no tenemos en claro todavía la causa de muerte de esta persona. Pero en esa ocasión el médico legista lo que sostuvo es que la Astrazeneca fue prohibida en nueve países en Europa (para esa época) por causar trombosis. Y lo que se buscó en caso de la Astrazeneca, según el médico legista, es trombosis cerebral. En la misma se forman coágulos o micro coágulos y esto produce efectos dañinos, se tapan los vasos y produce la muerte.

P: Y ustedes lo que estaban investigando es si en el caso de esta mujer había sucedido esto.

F: Exactamente. Tal es así que el médico legista dijo que en el caso de la Astrazeneca se sitúan trombosis a nivel cerebral, motivo por el cual se envió el cerebro al gabinete de Anatomopatología para que se examine a nivel microscópico.

P: Cuando la Dra. Aprea va a aclarar a fiscalía que el vial no tiene grafeno, ¿qué dice? ¿Que fue un error de tipeo también?

F: La declaración la hizo por zoom y dijo que fue un error de tipeo.

P: ¿Y usted qué piensa de todo esto?

F: Yo no puedo opinar, yo ya estoy fuera de la causa. El motivo por el que hablo es porque quiero llevar verdad a la gente, y lo que yo puede obtener es eso: datos parcializados, escases de datos, no informaban a tiempo, tal es así que yo los apercibí de que lo hagan en 10 días, pero la falta de colaboración de estos organismos es llamativa. No se examinaron las vacunas. Lo que hacía la doctora era examinar la documentación remitida en la que figuraba que había un control de calidad sobre las muestras hechas en Corea del Sur. Pero ella no examinaba las muestras en sí.

P: Es decir que nunca se analizó ningún vial acá en Argentina.

F: No tengo conocimiento de que se haga hecho. Y cuando se preguntó a ANMAT o Ministerio ,no obtuve respuesta certera sobre qué sucedía con los análisis.  Todo era muy dificultoso, tanto para que respondieran a tiempo y en forma concreta todos los oficios que se le mandaban.

P: ¿Existe tecnología en nuestro país para analizar este tipo de vacunas?

F: Lo que sé es que se requiere tecnología de avanzada. No sé si en Argentina contamos con ésta. Nosotros recibimos muchísimos informes del exterior. Entre ellos recibí el informe “Campra”. Este informe habla de la toxicidad del grafeno y del hallazgo del mismo en diversas vacunas. Cuando se le hizo saber a ANMAT y al Ministerio de Salud, sobre el magnetismo, alertado por lo que estaba sucediendo (hubieron muchas denuncias al respecto). Cuando yo les pregunté por esto, no me respondieron nunca. Se enviaban los requerimientos y ellos dividían las partes que contestaría cada uno.

Y voy a aclararte una cosa: este tipo de causa nos interesa a todos, más allá del hecho concreto. Hay una persona fallecida. Hay cientos y miles de personas que están falleciendo tal vez por causa de la vacuna. Esto es lo que nos interesa a todos. Yo tengo hijos y nieta, y todos en algún momento podemos pasar por la exigencia del pase sanitario y nuestros hijos pueden ser candidatos a una vacuna cuyo contenido no conocemos. Por ese motivo yo me salgo del protocolo del investigador judicial y atiendo muchos llamados y doy información porque no puedo reservármela cuando tal vez se está muriendo gente y no se le da información, ni los médicos ni la autoridad sanitaria. Por eso yo y mi carrera estamos en riesgo permanente, tal es así que evalué la posibilidad de pedir una custodia, porque esta situación molesta a muchos, perjudica muchos intereses económicos, pero yo necesito llevar la verdad a la gente. Mucha gente está muriendo y posiblemente por efecto de la vacuna, y digo posiblemente porque no cuento con más datos para asegurarlo.

P: En el punto “C” dice que el grafeno es parte de los componentes de la vacuna. Luego dice que “se sugiere acompañar rótulos o prospectos autorizados en los cuales se pueda advertir los componentes de la vacuna”. ¿A qué se refiere?

F: Se refiere a que otro sector es el que puede acompañar esos prospectos y esos rótulos. Y de ahí surgen los componentes. Pero la sospecha es: ¿están informados todos los componentes que están en el prospecto? Según el informe Campra no, ya que está el grafeno que es altamente tóxico. Reitero: ¿están declarados todos los componentes en los prospectos? Ésa es mi preocupación. Yo soy directamente afectado. Yo esto lo hice saber en mi excusación: no tengo pase sanitario, no lo voy a tener nunca, no tengo intención de vacunarme, y no se me permite ingresar al banco. Yo hice una denuncia por esta circunstancia que tramitó en una fiscalía de San Martín y la causa fue desestimada. Yo también soy víctima de esta situación. Le exijo a la autoridad sanitaria que responda con certeza y en forma completa lo que se le pide y si es preciso que analicen las vacunas. Hay muchas personas en este momento que están sufriendo las consecuencias de la vacunación. Es lo que ellas dicen y cuentan. Y tengo personas cercanas en mi entorno que están sufriendo las consecuencias. Reitero: me salgo del protocolo porque necesito transmitirle la verdad a las personas. Esto me está costando dolores de cabeza, presiones, aprietes de alguna forma. Pero yo no puedo ver que la gente esté sufriendo por la falta de información y preocupados, muchos de ellos papás de nenes que van a empezar la escuela el año que viene con la posibilidad que la vacuna sea obligatoria. Y ahí están todos los funcionarios, todos los políticos en esa situación. ¿Qué vamos a hacer?

P: ¿Alguna vez le pasó que el Fiscal General lo llame por alguna investigación que esté llevando adelante?

F: Sí, lo ha hecho en otras ocasiones. No siempre tenemos la libertad que queremos para investigar. No puedo profundizar más. Pero se impone la conciencia de cada uno. Y a veces existe esa crisis de preguntarse: me exigen esto, pero mi conciencia me dice otra cosa.

P: Usted sabe que hay organismos a nivel internacional que si se quiere podría considerárselos como “los más oficiales”. La mismísima OMS no recomienda la vacunación para niños y adolescentes. Esta semana pasada el titular de la Comisión Europea de Salud dijo que tampoco recomendaban las dosis tan cercanas porque empezaban a notar un debilitamiento en el sistema inmunológico. Hoy mismo el Reino Unido anunció que empezaba a sacar todo lo que sea protocolo COVID a partir de mañana, pero también hay otros países donde comienzan a hablar científicos muy prestigiosos como Luc Montagnier donde dijeron que esta vacuna es un peligro, que es algo que puede cambiar nuestra civilización por completo y que van a ser los no vacunados los que salven a la civilización. Con todos estos titulares que dan cuenta al menos de una sospecha de que algo no funciona, ¿usted cree que la Justicia en algún momento va a empezar a destrabar estas denuncias que existen pero que parecen estar encajonadas?

F: No sé si el termino es “encajonadas”, lo que digo es que finalmente esto se va investigar. Siempre pasó esto en la historia argentina, siempre se investiga. La pregunta es, ¿qué pasa mientras tanto con nuestros chicos? Seguro que se va a investigar. Estoy convencido de que va a ser así. Estamos todos conmovidos por esto que viene pasando. Estamos shockeados, en todos los aspectos de las instituciones públicas, los poderes. Creo que en algún momento vamos a despertar y a darnos cuenta que hay que ver qué está sucediendo con nuestra gente que está enfermando.

P: El nivel de angustia en la sociedad es grande.

F: Sí, así es. Todos somos parte de esto.

P: ¿Usted seguirá al frente de la fiscalía?

F: No sé mi futuro. Pero si en algo ayudó al esclarecimiento o por lo menos a que el ANMAT y el Ministerio de Salud se den cuenta de que deben responder lo que se les pide, creo que valió la pena.

P: ¿Quedó alguna pregunta por responder?

F: Hay muchas preguntas que nos hacemos todos. El tema es quién las responde. Y yo insisto, soy un ciudadano más y sufro las consecuencias del pase sanitario y el peligro que inoculen a mis seres queridos con alguna sustancia que no se sabe qué contiene. Hay muchas preguntas, pero es cosa de los científicos, aquellos que manejan estas cuestiones mejor que nosotros. Pero yo me pregunto qué pasa con la reacción que tienen que tener los responsables y las autoridades. ¿Por qué no se ponen de acuerdo y empiezan a investigar todo esto? Me preocupa muchísimo. Temo perder familiares. Tengo gente amada que empezó a tener manifestaciones de trombosis.

P: Cuando el Fiscal General habló con usted, y usted le expuso sus argumentos, ¿sintió que algo de lo que le contaba era importante?

F: No sé qué pasa en el interior de cada persona. Yo tengo que aguardar la decisión que se tome. No sé qué va a resolver el Fiscal General. Pero sí te voy a expresar algo que también lo puse en un comunicado que voy a sacar: mi intención fue llevar la verdad, requiriendo informes a las autoridades sanitarias, y obtuve informes parciales, confusos y sin ninguna certeza. Del futuro laboral mío no sé qué se va a resolver. Me llama la atención que no se me haya preguntado cuál es mi opinión sobre esto, cuál es mi documentación que me lleva a sospechar sobre la posible presencia de tóxicos en la vacuna. No se me preguntó. Se me sugirió que no tomara más intervención en causas relacionadas a vacunas ni pase sanitario.

P: En el caso de esta mujer fallecida, ¿fueron los familiares los que sospechaban que podría ser la vacuna quienes denunciaron?

F: Lo que les llamó la atención es que era una persona sin enfermedades crónicas preexistentes. Tenía aproximada 60 años. Falleció al poco tiempo de aplicarse la vacuna, éso es la sospecha del familiar que denunció y por lo cual comencé la investigación. Mi primer compromiso es con la Verdad y con la Humanidad.

POR QUÉ NO USO BARBIJO NI ME VOY A VACUNAR

POR QUÉ NO USO BARBIJO

NI ME VOY A VACUNAR

 

Por el Lic. Juan Carlos Monedero (h)

Egresado por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino

 

                Barbijo sí, barbijo no, usá tapabocas, cuidémonos todos, ¿te vas a vacunar?, no quiero usar barbijo, me estoy ahogando con esta basura, es obligatorio, es por vos, es por todos… El mundo entero ha sido testigo de discusiones realmente inéditas a partir de marzo 2020. Antes de que la OMS declarase la pandemia, por supuesto que se discutía todo, desde la religión a la política, desde la economía al fútbol. Pero por lo general la salud era intocable, no se discutía salud de forma ideológica, los temas de salud no eran parte habitualmente de esos tipos de discusión. Existían cosas obvias que todos dábamos espontáneamente por válidas, como que caminar en un parque es sano, tomar agua, correr, nadar, dormir bien, cuidarse en las comidas, evitar el exceso en el alcohol, el tabaco, las drogas. La llegada intempestiva y sorpresiva de la “pandemia” gatilló, por el contrario, una cantidad de debates –muchos de ellos, absurdos– sobre la salud física y el orbe entero se vio agitado como nunca y por motivos que, apenas unos meses antes, hubiesen resultado absolutamente inverosímiles.

En el medio de este caos, quiero decir exactamente por qué no uso barbijo en la calle, por qué no incentivo a que los demás lo hagan (antes bien, lo desaliento siempre que puedo) y especialmente por qué mi familia, mi esposa y mis dos hijos (uno en camino) no tenemos pensado recibir ninguna inyección relacionada –supuesta o realmente– con el coronavirus. Se me perdonará el uso de la primera persona singular. Aclarado eso, cabalguemos.

No uso barbijo porque Ginés González García dijo que el barbijo “tiene un efecto de disciplina social: uno lo cumple y ve cuando los demás no lo hacen”, lo que me lleva a pensar, por tanto, que los motivos tienen que ver con la Dominación Psicológica y no con el cuidado de la salud de los ciudadanos. No uso barbijo porque el mismo Pedro Cahn, de los predilectos de este gobierno kirchnerista, dijo ya al principio del 2020 que usar el barbijo tanto tiempo era “contraproducente” y que después de unas dos horas “ya no servía para nada”. No uso el barbijo porque la emergencia sanitaria (la llamada pandemia) no ha sido demostrada. No lo uso porque el COVID ha sido sobrediagnosticado: a través de la resolución 326/2020, el Estado Argentino les paga extra a los hospitales si califican un malestar o síntoma como “efecto del covid” y no como consecuencia de otra afección respiratoria. No uso el barbijo porque sé que la gripe, la neumonía, la pulmonía y demás están siendo etiquetadas como covid, y que esta maniobra incrementa ficticiamente el número de casos. No uso barbijo porque es evidente que, si inflan las estadísticas, entonces el virus está mucho menos difundido de lo que se dice. Nadie miente por nada, el que miente lo hace para producir un efecto. ¿Cuál es el efecto de magnificar el covid? Sencillamente, introducir el terror en la gente.

No uso barbijo porque me doy cuenta que inflan el covid para meter miedo en la población, y meten miedo en la población para que la misma población consienta que el Estado avance sobre nuestras legítimas libertades bajo excusas sanitarias.

No uso barbijo porque los test PCR, en base a los cuales se determina la magnitud del covid, no son específicos dado que rastrillan toda afección respiratoria, sea o no covid.

No uso barbijo porque advierto que han “fabricado” una emergencia extraordinaria para permitirse medidas extraordinarias, y es claro como el agua que se empieza por “Todos usemos barbijo” y se termina por “Todos usemos el chip”, lo que ya se está debatiendo en la Argentina.

Por todo esto no uso barbijo. Porque usar barbijo es decirles a ellos “Les creo”. Y yo no les creo nada. Mi incredulidad no tiene que ver con el voluntarismo sino con que ellos mismos me han probado hasta el hartazgo una verdad simple, pura y dura, rotunda: ellos tampoco creen. Nuestro Presidente de la Nación violentó sistemáticamente todas las normas pseudo sanitarias que impuso coactivamente a través de la policía (tema aparte es la cooperación formal de los integrantes de la policía con esta locura), de la Gendarmería (ídem) y de las FF.AA. (ídem). Los policías van por la calle sin barbijo. La gente sale de un comercio y se lo saca. Cristina Kirchner misma no usaba el barbijo. La famosa foto de Alberto con Fabiola: ninguno con barbijo. Nos dijeron que usar barbijo y respetar las normas sanitarias era cuestión de vida o muerte, pero ellos siguen vivos.

No uso barbijo porque su uso NO TIENE SENTIDO: al mismo gobierno y gobiernos (de los otros países) a los que les viene importando un bledo mi salud no les va a importar espontáneamente mi salud. No uso barbijo porque –si se me permite la metáfora– no creo que el Lobo se convierta de repente en Caperucita, por eso no acepto racionalmente (no es una cuestión de fe) que los mandatarios políticos –que han demostrado infinidad de veces su desprecio olímpico por la gente común– sean, ellos, desde marzo 2020, los firmes ejecutores de un plan sanitario para salvar a la población. La población no les importó nunca y tampoco les importa ahora. Por eso es que el sentido común me dice, hace rato, que esto es una cuestión POLÍTICA y no sanitaria.

No uso barbijo porque me ahogo, no me quiero tragar mi propio Dióxido de Carbono. No me digan que los cirujanos lo usan igual porque comparar el uso prolongado de horas y horas con el uso durante un rato es una tontería, y no resiste el menor análisis.

No uso barbijo porque la mascarilla visibiliza de forma inequívoca mi adhesión al discurso dominante en los medios de comunicación.

No uso barbijo porque el tapabocas oculta expresiones faciales que hacen a la comunicación humana, y creo que su uso prologando (sobre todo en los niños, que recién están aprendiendo la gestualidad) conspira contra el aprendizaje de esta misma gestualidad. No me pongo tapabocas porque no soy un esclavo y porque, en el peor de los casos, si por la fuerza fuese obligado a ser esclavo, aspiraría a ser libre.

No uso barbijo porque me doy cuenta que su uso se impone a caballo de “lo sanitariamente correcto”, así como también advierto que muchos lo usan justamente en función del qué dirán. Para muchos, el uso del barbijo es una forma de buscar aceptación, de demostrar que “se es buen ciudadano”, dócil a los mandatos irracionales, y todo eso conspira contra la soberanía intelectual y emocional. Por eso no uso barbijo.

Los motivos por los cuales no iré a inyectarme son, en parte, semejantes. No se ha demostrado una emergencia sanitaria. Pero se ha demostrado infinitas contradicciones en quienes proclaman esa supuesta emergencia, OMS para abajo. Las estadísticas son falsas, cualquiera afección respiratoria se presume covid, y es obvio que la sobreestimación del virus genera la falsa necesidad de una vacuna. Típico procedimiento del marketing: crear una falsa necesidad y luego ofrecer una solución innecesaria. Sin embargo, aún cuando tomemos por válidas las estadísticas oficiales, los números no cierran: el grueso de los que mueren por covid o con covid o después del covid tienen más de 70 años, co-morbilidades, etc. Yo tengo 36. Que este dato tan palmario –que me exime de mayor demostración– sea completamente ignorado por tanta gente es realmente sintomático (perdón por la palabra). En definitiva, el asunto de la vacuna contra el COVID se podría eventualmente y con mucha buena voluntad empezar a hablar recién para esa franja etaria, y –todavía– habría que ignorar que existen tratamientos alternativos menos invasivos, amén de la Inmunidad del Rebaño.

No me voy a vacunar porque las contradicciones del discurso oficial sobre la supuesta inmunidad que producen las inyecciones son incontables: primero dijeron que los vacunados no contagian, ahora sabemos que contagian. Después dijeron que los vacunados no tenían un cuadro grave, ahora sabemos que sí pueden sufrir un cuadro grave. Dijeron que los vacunados no tendrían que ir al hospital, y ahora vemos los hospitales llenos de vacunados. Dijeron que con 2 dosis estábamos completamente inmunizados, y nos enteramos ahora que los que tienen 2 dosis pueden enfermarse y hasta morir.

No me voy a inyectar la vacuna porque, ante todo, no es propiamente una “vacuna” sino una terapia experimental, cosa que fue reconocida hace pocos días por el Hospital Alemán. Parece que corrió la voz, las autoridades del Hospital se atemorizaron y dieron marcha atrás, retirando esa verdad que a la pasada decían. Pero mucha gente llegó a leer que el propio Hospital calificó a “la vacuna contra el covid” como un experimento.

No me voy a poner la pseudo vacuna porque no soy un objeto, no soy una cosa que se puede tirar, no soy descartable, ni yo ni mi esposa ni mis hijos, y voy a trabajar muy duro todo lo que pueda para que estas razones lleguen a todos.

No me voy a vacunar, si me permiten la palabra, porque las investigaciones en torno a las anteriores vacunas han supuesto históricamente no menos de 8, 10, 15 o incluso 20 años para su producción. Las “vacunas contra el COVID” se hicieron en meses.

No me voy a vacunar porque el propio Bill Gates reconoció en el 2015 que las “nuevas vacunas” van a incidir en el decrecimiento poblacional, y esto sólo puede significar que estas inyecciones o bien producen la muerte o bien la esterilidad, la infecundidad o incluso la impotencia sexual.

No me voy a vacunar porque hay muchos testimonios (nacionales e internacionales) de cómo los vacunados experimentan todo tipo de dolores e incluso la muerte, y porque la hipótesis de que “las vacunas contra el covid” sean la causa de estos males no ha sido despejada por nadie. Ya existe normativa (en la Argentina, por ejemplo) que reconoce que puede haber nexo causal entre las vacunas y la muerte de una persona, y que incluso indemniza a la familia si se prueba aquel nexo.

No me voy a vacunar porque se ha prohibido en el mundo científico un debate abierto, honesto y franco sobre la necesidad y eficacia de las vacunas: a los profesionales que hacen demasiadas preguntas no los dejan debatir, restringen las discusiones al respecto, tanto en la esfera académica como en la mediática: se impone el relato de los medios de comunicación sin revisión por pares, sin debate científico a fondo.

No me voy a vacunar porque me doy cuenta que el objetivo de los políticos que llevan adelante las campañas de vacunación no es que la población viva mejor sino que la población obedezca sus órdenes y actúe en base a la hostilidad y el miedo: imponen la vacunación a sangre y fuego, presionando a la gente en su trabajo, amenazándolos con despedirlos, y luego cubriéndose las espaldas respecto a posibles demandas judiciales diciendo que la vacuna “no es obligatoria”. Este perverso zig-zag es la nota distintiva de las mentes brillantes y enfermas: sé reconocer los efectos de una inteligencia poderosa, y aquí evidentemente por un lado se acosa a la población mientras que por otro se mantiene la formalidad de que “no se obliga a nadie” porque la campaña de vacunación “es optativa”. Este doble estándar tan repudiable nos habla del psicópata que está del otro lado, craneando 24 horas al día cómo instrumentar y diagramar (hasta en sus detalles más específicos) nuestra esclavitud.

Con todos estos datos probados, creo que no necesito más razones. Cuando tuve todas las piezas del puzzle, brotó como un rayo la conclusión: lo único decente en estos tiempos es militar la Vieja Normalidad, porque no se puede respirar en un mundo lleno de mentiras.

PASO 2021: la pelea electoral eclipsa la realidad argentina – Lic. Juan Carlos Monedero

PASO 2021: la pelea electoral eclipsa la realidad argentina

Lic. Juan Carlos Monedero

 

CON LA DEMOCRACIA SE COME…

Raúl Alfonsín decía que con la democracia se come, se educa y se cura. Sin embargo, la situación en la Argentina hoy es la siguiente: tenemos 52% de la población en condiciones de pobreza, inflación, políticos corruptos impunes, la justicia paralizada (las causas avanzan cuando los políticos denunciados pierden poder), jubilaciones insuficientes, hace un año o más que muchos alumnos no tienen clases de manera continua y completa, los programas educativos debieron mutilarse, miles de pymes quebradas, la decencia pública quedó por el suelo, los adolescentes son pervertidos en asignaturas tales como Educación Sexual Integral y, finalmente, son asesinadas miles de personas por la inseguridad, la droga, el narcotráfico y especialmente el aborto.

A lo largo de los años se ha convencido a millones de que la democracia es la única manera de participar políticamente para el ciudadano: votar cada 2 o cada 4 años. No obstante, los bancos, los comercios votan todos los días, Magnetto, Cristina, Massa, Macri, los mandatarios de la Administración Pública votan todos los días, es decir, toman decisiones diariamente. Y esas decisiones son las que producen un impacto.

El voto del ciudadano no cambia nada, es un grano de arena en el medio de la playa. El núcleo de este engaño es una población sugestionada con participar democráticamente pero reacia a formas eficaces de participación política. Así, en innumerables casos, votar no pasa de una mera forma para ser socialmente aceptado: la gente se saca una foto metiendo un sobre en la urna, demostrando ser un buen ciudadano, “queda bien” y listo.

Lo cierto es, sin embargo, que elegimos dentro de un menú que el dueño del restaurant ha pensado y filtrado previamente, y no podemos elegir nada que esté fuera del menú.

Más aún: supuestamente en la democracia se gobierna según la opinión pública, y esta opinión se expresa a través de partidos políticos. Pero los mass-media son los artífices de esta opinión. Entonces, ¿quién modela la opinión pública? La modelan los dueños de los medios de comunicación. Por tanto, tiene lugar la consecuencia ya prevista por Rafael Gambra: “las técnicas de publicidad y de influencia subliminal gobiernan los pueblos”.

La democracia es un sistema que no representa al pueblo. La fuerza del ciudadano no está en la urna sino en otro lugar. Permítanme decirlo en voz alta: la representación democrática es una mentira cochina.

 

PARTIDOCRACIA CORRUPTA

Analicemos esto yendo al caso de Tucumán: los punteros de los políticos les prometieron un dinero a los votantes para que pongan un sobre para Manzur. Pero ahora los cabecillas no quieren pagar y el puntero está siendo “apretado” por los votantes que cumplieron y a quienes se les prometió un dinero que todavía no fue entregado[1].

Por otro lado, integrantes de los partidos de Biondini, Gómez Centurión y Moreno han asegurado que en muchas mesas las boletas de ambos no habían llegado: les robaron votos. ¿Puede quedar más al descubierto la corrupción y la mentira de la partidocracia? Los mismos que idolatran la voluntad popular son los que hacen trampa en las elecciones.

EL SISTEMA: ¿UNA MENTIRA?

Los datos oficiales[2] arrojan la cifra de un 67-68% de votos del padrón para las PASO 2021, lo cual significa que nada menos que el 33% del electorado no fue a votar. Así como hay millones que votan para quedar bien, por cuestiones circunstanciales o por voto ideológico, millones de personas ni siquiera se presentaron: desde 1983, es la votación en la que votó menor cantidad de gente. Si sumamos esto al 5% de votos blancos e impugnados, casi el 40% del padrón no votó a ninguna persona.

Estos datos muestran el cansancio del país respecto del sistema. El sistema no da para más, la población sabe que estamos ante una suerte de “ciclo suicida” de la política argentina, como ha dicho recientemente Pablo Muñoz Iturrieta.

Incluso, mucha gente aplicó el “voto bronca”: el voto castigo a Cristina, Alberto y a Macri. Millones de personas ya no votan porque estén de acuerdo con las plataformas del kirchnerismo o el macrismo, el voto termina siendo un acto de venganza contra estos líderes políticos.

 

DEMOCRACIA SHOW: ¿QUÉ OCULTA EL CIRCO ELECTORAL?

Todo ocurre como si los políticos y los dueños de los medios de comunicación conspiraran para frivolizar la realidad: Cintia Fernández baila cuasi desnuda frente al Congreso, Victoria Tolosa Paz habla del coito en el peronismo, Gabriel Levinas en Intratables polemiza con Manuela Castañeira sobre si puede comprar un Iphone militando contra el capitalismo. Todos nos desvían de los temas verdaderamente claves.

El show de la democracia no puede ser más patético: Cintia Fernández obtuvo casi 92 mil votos a partir de un spot que duró menos de 5 minutos –no entremos a calificar el asunto de sus glúteos– a pocos días de las votaciones; superó en cantidad de votos a Guillermo Moreno, el cual (se piense lo que se piense) paseó por innumerables canales de televisión, dictó charlas, conferencias, debates, polémicas, argumentos, cifras, etc.: y Moreno obtuvo 80 mil. ¿Alguien piensa que esto no es absurdo? Sin embargo, es el sistema que tenemos, es el veredicto de las urnas. Y la gente sigue pidiendo Democracia, como si fuesen focas amaestradas.

La distracción y el circo evitan que nos enfoquemos en las cosas importantes: pongamos un ejemplo de incuestionable actualidad. Nadie quiere reflexionar sobre esto: para lograr estabilidad económica, una de las medidas debería ser reducir los gastos superfluos del estado. Esto se lograría eliminando los planes sociales de los punteros políticos, erradicando la corrupción en la obra pública y promoviendo un desarrollo de los trenes en detrimento de los camiones.

Ahora bien, si se reducen los planes sociales de estos punteros, los movimientos piqueteros ocupan la calle, toman de rehenes a la población, se  prende fuego el país y así se pierde gobernabilidad. Si cuando el país está prendido fuego, la autoridad reprime y frena justamente el vandalismo, entonces los periodistas de los MMCC dirán a todas horas que “este gobierno es la dictadura”, y el periodismo mundial acusará al gobierno por violación de los derechos humanos.

Si los gobiernos erradican la corrupción en la obra pública, los políticos que se aprovechaban con ese dinero mal habido se lanzarán contra la autoridad que se los quitó, y armarán alguna operación política contra ellos (el famoso carpetazo).

Si el gobierno promueve un desarrollo de los trenes en detrimento de los camiones –aunque eso produzca una baja del precio final del producto (y por ende, una baja en la inflación)– se pone en contra del gremio de camioneros. En represalia, Hugo Moyano organiza un paro, los camioneros no trabajan y el país poco menos que se incendia. Si cuando prenden fuego el país, el estado cumple su deber y reprime, de nuevo: entonces los MMCC te dicen que sos la dictadura y los periodistas del mundo entero dirán que el gobierno viola los derechos humanos.

Estos son verdaderos dilemas: distraernos con temas tales como la actividad sexual de Tolosa Paz, el trasero de Cintia Fernández o el Iphone de Manuela Castañeira es perder el foco.

 

JUNTOS POR SOROS LE GANÓ AL FRENTE DE SOROS

Como en un péndulo, millones de personas oscilan entre los kirchneristas y Juntos por el Cambio. Aunque la tendencia va siendo cada vez menor, no baja de un 60% del padrón.

En efecto, el 48% de los votos válidos de la Capital Federal fueron a parar a Juntos por el Cambio (Vidal, López Murphy y el abortero Rubinstein). Casi un 25% votó por el kirchnerista Leandro Santoro. Es un hecho constatado que macristas y kirchneristas se han acusado de delitos e inmoralidades recíprocamente, pero a la hora de votar las leyes de género y de aborto, votan juntos y se abrazan en la contracultura. Kirchnerismo y macrismo: ambos antipatria, ambos anticristianos. Amarillo o celeste, son alternativas contrarias a la vida, a la familia, a la cultura, a la tradición y a la religión. Discuten detalles de política y economía, parados sobre sangrientos protocolos abortistas y convergiendo en el establecimiento de la cultura de la muerte.

 

EL IMPACTO DE LAS PASO 2021 EN EL KIRCHNERISMO

Es un hecho constatable que el kirchnerismo ha sido golpeado y castigado duramente: 4.800.000 de personas los votaron en 2019 y hoy no. Una parte significativa de los pobres no los votó (no hay otra explicación) a pesar de recibir subsidios del gobierno. Evidentemente, el kirchnerismo no va a ganar repartiendo documentos no binarios, hablando de la gestión menstrual, difundiendo penes de madera, o utilizando el mal llamado lenguaje inclusivo: todas estas medidas propias de la Agenda de Género no provocan que los vote más que en un sector ideologizado que afortunadamente no mueve la aguja. Pero como este gobierno está enfocado en la agenda globalista –y no en las necesidades de la nación–, han destinado como parte del presupuesto del año 2021 millones y millones de pesos a políticas públicas relacionadas con la llamada perspectiva de género.

Los kirchneristas sufrieron varios papelones: primero dijeron que ganaban, luego perdieron. Perdieron en 18 jurisdicciones. La cuarentena eterna, las restricciones absurdas y crueles, las PYMES quebradas, el Vacunatorio VIP, el Olivos Gate y tantas otras cosas mellaron el ánimo de su clientela política. El kirchnerismo tenía quórum y mayoría absoluta en el senado; de mantenerse esta tendencia en noviembre, perdería esto.

Para ver el panorama completo, agreguemos algunos puntos: existe un desgaste propio de la función de gobierno, el mismo que Juntos por el Cambio experimentó en la fuerte paliza electoral de las PASO 2019. Sería un error dar por muerto al perro tan rápido: Cristina gobernó 8 años con el poderoso multimedios Clarín en contra, Macri gobernó con ese mismo multimedios a favor y no pudo ser reelecto. A Cristina la dieron políticamente por muerta, pero resucitó.

Por otro lado, el votante del kirchnerismo es en la inmensa mayoría de los casos un militante del kirchnerismo y lo defiende en el colegio, en la universidad, en el club, en la Administración Pública, en el sindicato, en un asado con amigos, en los medios de comunicación, en su familia. El votante promedio de Juntos por el Cambio es muy inferior en capacidad argumentativa, entrega y militancia. Muchos de ellos dejan un voto cada 2 años, y nada más. El modelo de la militancia kirchnerista obedece al modelo soviético-alemán, como bien lo ha descripto el Dr. Ramón Carrillo en “La Guerra Psicológica”[3], y este tipo de militante es cien veces superior al votante promedio macrista.

En ese sentido, hagamos otro cumplido al kirchnerismo. En el fondo, ni ellos mismos se creen la inmaculada concepción de la mayoría. Lo demostró Fito Páez allá por el 2011, al decir que le daba “asco” la mitad de Buenos Aires que había elegido al macrismo. Lo demostró recientemente Úrsula Vargués: “Un asco de Capital, aguantadero de Cambiemos. Por suerte vivo en Provincia”[4]. Y lo demuestran los K en Tucumán pagando y/o robando votos.

Finalmente, la crisis interna al Frente de Todos (Alberto vs. Cristina) no hace otra que ilustrar una profunda verdad evangélica: “un reino dividido no podrá subsistir”. En ese sentido, 7 ministros pusieron su renuncia a disposición del Presidente. La crisis en el seno del gobierno es muy grave, y esto porque se aliaron para ganar las elecciones, porque les interesaba el poder, pero la tarea de gobernar no se puede llevar adelante con el enemigo en casa. Convendrá recordar, sin embargo, que estas luchas intestinas son peleas por aquella porción pequeña de poder que los organismos globalistas –que están por encima no sólo de los K sino también de Juntos por el Cambio– le permiten tener a ambos. Porque a la hora de votar la Agenda 2030, van a estar de acuerdo. Ahí no hay grieta.

 

EL FENÓMENO MILEI

Sus formas payasescas atrapan a muchos, quizás más que el contenido. Cabe reconocer que Milei está diciendo cosas coherentes a nivel ideológico. Ha logrado correr el eje de algunos debates. Prioriza hablar de los temas económicos porque son los que mejor maneja: concentra la artillería donde es más bueno.

Aún con sus graves errores (el liberalismo es pecado), está diciendo cosas que la partidocracia no se puede tragar: por ejemplo, plantea abiertamente que los políticos deben bajarse el sueldo a sí mismos. Muchos piensan si, a pesar de esto, Javier Milei constituye un elemento dentro de la llamada “Disidencia controlada”, siendo funcional a la partidocracia perversa. ¿Por qué? Porque Milei sería una voz canalizadora que descomprime la presión y eso al sistema le ayuda: gatopardismo, cambiar algo para que no cambie nada. El tiempo lo dirá.

Lo que no cabe dudas es que Milei es parte de un think tank con peso específico propio, cuyas afirmaciones no pueden ser ignoradas. Lo pueden criticar, objetar, rechazar, pero no pueden hacer de cuenta que no existe. Cabe subrayar también que, en su fama y en el alcance logrado, pesan sus conexiones y para quien trabaja: Milei está bien relacionado con célebres liberales, masones y sionistas. El poder de estos hace posible, en gran parte, su presencia mediática.

En cuanto a los votantes, y esto a partir de una conversación con nuestra amiga Lucía Ezcurra, entre los motivos que explican el éxito de Milei podemos mencionar:

– Un sector conservador cansado del progresismo de JxC, que –sin analizar ni conocer demasiado– lo votó a Milei porque se presenta como provida y porque se presentó junto a Victoria Villarruel, quien es conocida por hablar en los medios de comunicación de lo que nadie quiere hablar en la Argentina: las víctimas del terrorismo subversivo en los años 70’.

– Un sector que económicamente ve que el país se hunde igual con JxC o con los K, y apuesta al liberalismo, pero ve hipocresías en Espert.

– Jóvenes sin formación que ven en el liberalismo de Milei una alternativa al progresismo. En su mayoría desconocen que Milei está a favor de la eutanasia, del consumo de droga (“Si vos te querés suicidar, yo no tengo ningún problema. Drogarte es suicidarte en cuotas”), del laicismo, que  integra el Foro Económico Mundial y que fue Asesor del G-20 en el diseño de políticas económicas.

En cuanto a Milei y su entorno, aunque es fácil indicar estos elementos con los resultados en la mano, su éxito se explica por la combinación de estos factores:

– Coherencia con el personaje que interpreta. Directo en las formas de decir las cosas.

– Grupos de poder poniendo mucho dinero para difundir su candidatura y lograr sus apariciones en TV.

– Red de trolls pagos en redes sociales.

 

EL VOTO CATÓLICO Y EL VOTO PROVIDA: DIVISIONES

Analicemos ahora el voto de los sectores católicos y provida. Gómez Centurión obtuvo casi 80 mil votos. Puesto que su entrada en la política partidaria como candidato estuvo determinada por Cynthia Hotton, esta vez –sin la ayuda de Hotton y sin el apoyo del mundo evangélico– Centurión no pudo sacar más del 1,50% en las PASO, quedando fuera de la posibilidad de presentarse en noviembre para Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, en el interior del país, Centurión consolidó una estructura y en varias provincias puede presentarse electoralmente en noviembre 2021.

A pesar de tener propuestas económicas, Centurión hizo hincapié en temas propios de la batalla cultural, en la lucha contra el globalismo y contra la vacunación COVID obligatoria –fue uno de los pocos, si no el único, de los políticos argentinos que habló contra ella–, en el aborto y en la ideología de género. Su pacto con liberales no cayó bien en sectores católicos nacionalistas. Por otro lado, no aplicó estrategias estridentes de comunicación, como sí lo hizo Milei; probablemente no tenga ni el estilo ni las ganas de hacer esas morisquetas.

En cuanto al campo provida, en muchas personas cundía una suerte de resignación: “el aborto ya salió”. Por tanto, votar al NOS no era útil. En efecto, en 2019, Centurión capitalizó un voto reaccionario a las propuestas de legalización del aborto que recrudecieron en el 2018. Es posible que al diluirse el tema, por la nefasta legalización del crimen, se fuera diluyendo también el voto por el NOS.

Los liberales progresistas ganaron mayor popularidad mientras los potenciales votantes de Gómez Centurión se encontraron con un panorama fragmentado: aparecieron otros partidos provida y los votos se dividieron. Así se dio una marcada división del votante católico como también del votante provida, aquellos a los que Centurión podía apelar. Veamos los números en Provincia de Bs. As.:

  • Hotton 1,45%
  • Guillermo Moreno 0,96%
  • Juan José G. Centurión: 0,95%
  • Alejandro Biondini: 0,60%
  • Partido Celeste 0,53%
  • Santiago Cúneo 0,41%

Todos los partidos con principios teóricos perdieron. Todos se eliminaron mutuamente. Lo que nos lleva al siguiente punto.

 

¿MOVIMIENTO O PARTIDO?

Hagamos un análisis de los partidos que sacaron menos de 1,5% y quedaron fuera de las PASO. Esta vez, el análisis será por cantidad de votantes, a partir de los datos oficiales[5]:

  • Cynthia Hotton: 120.690 personas
  • Guillermo Moreno: 80.006 personas
  • Juan José G. Centurión: 79.423 personas
  • Alejandro Biondini: 50.395 personas
  • Raúl Magnasco (Partido Celeste): 43.993 personas
  • Santiago Cúneo: 34.422 personas

¿Por qué nos enfocamos ahora en la cantidad de personas y no en los porcentajes? Porque quizás aquí está la resolución a nuestro problema. El problema no es sacar pocos votos, el problema es que le demos importancia a los votos y no a la militancia. El problema está en enfocarse en ganar elecciones cuando sería –a nuestro humilde modo de entender– mucho más provechoso enfocarse en la formación de militantes: ¿se imaginan lo que podrían lograr 30 mil personas organizadas? ¿ ¿50 mil personas actuando coordinadamente en las redes sociales, en la calle? ¿60 mil personas colaborando económicamente para la difusión de un periódico? ¿75 mil personas presionando en un hospital, denunciando un aborto? ¿100 mil personas llamando por teléfono al jefe de una empresa que obliga a sus empleados a vacunarse? ¿120 mil personas organizadas militando contra las clases de Educación Sexual? ¡Esto es participación! Miles de personas organizadas podrían impedir un aborto, bloquear los ataques feministas a las catedrales, presionar en los colegios para echar a los profesores que ideologizan, volver inútil el uso del barbijo; miles de familias organizadas podría generar un sistema educativo donde sus hijos fueran bien educados, o una cooperativa de alimentos… La fuerza no está en el voto, la fuerza está la acción inteligentemente coordinada.

Indudablemente, nuestros principios impactan mucho más fuera del sistema que dentro de él.

Por eso, es impostergable la conformación de una militancia que esté dirigida a formar un movimiento, dispuesta a realizar un trabajo público en la calle y redes sociales, bajo la consigna dogmática de “decir la verdad”, sin complejos de inferioridad, en el marco de un trabajo organizado y no anárquico. Debemos forjar un militante que acepte cumplir y formar parte de un sistema de trabajo, sin temor a ser llamado extremista, sin liberalismo apátrida y antinacional, que esté interesado en aprender, argumentar y contraatacar, que no se resigne a una mera resistencia pasiva, que no invoque el Apocalipsis como excusa para no hacer nada. El Padre Castellani decía que no debemos “poner los ojos en el Poder a corto plazo” sino ponerlos “en la Verdad a largo alcance”.

Así como parece prácticamente imposible hacer política partidaria sin dinero y sin un sector productor de dinero -con intereses- que apoye, que abra puertas, que financie y dote de equipos necesarios, es totalmente factible organizar un movimiento no partidocrático que –trabajando coordinadamente– vaya cumpliendo objetivos.

 

FRENTE DE TROSKOS

La izquierda siempre se mantiene fija, con sus votantes fijos. En las redes sociales, predomina cierta burla al respecto, propia de liberalotes que nunca en su vida militaron (y que probablemente no militarán): se ríen de los troskos porque Bodart, Del Caño, Castañeira y Bregman sacaron 5% o menos.

Mofarse de los resultados electorales de la izquierda revela un frágil análisis político. Nosotros, católicos y nacionalistas, combatimos la ideología marxista, que es anticristiana y antipatria. Pero no pensemos que esa militancia (aborto legal, separación iglesia estado, feminismo, ideología de género, legalización de las drogas, eutanasia, etc.) no tiene impacto en la realidad: claro que lo tiene. Lo que pasa es que el liberalote ve sólo números, y para él la realidad política se cristaliza en guarismos. La izquierda (tanto la K como la no K e incluso la anti K) ve más lejos, y sabe que ese 5%, 4%, 3%, 2% o 1 % son decenas de miles de militantes, organizados, estructurados, dispuestos a defender sus posiciones ideológicas en la calle, en el colegio, en el centro de estudiantes, en el sindicato, en el trabajo, en el poder judicial. Del Caño fue votado por 432.923 personas (5,22%), de las cuales la enorme mayoría son militantes organizados y estructurados. Comparemos esto con el 4,87% de Espert: prácticamente la misma cantidad de votos, pero el votante promedio del candidato liberal no saldría a marchar, a pintar, no participaría en actos, no bancaría una discusión política en las redes o en la calle.

Son la militancia del mal, la militancia del marxismo leninismo que asesinó a millones de personas, de acuerdo… pero militan. Si me perdonan el argentinismo, laburan. Y como dice Jean Ousset en su libro “La Acción”: Dios no niega al impío el fruto de su trabajo. Así que en vez de reírnos porque Castañeira no alcanzó el 1,5%, en vez de tomarle el pelo a Del Caño por llegar al 5%, nos vendría bien aprender de estos adversarios que –aún al servicio de sombrías causas– llevan adelante una militancia sostenida en el tiempo, sin bajar los brazos e inaccesibles al desaliento.

 

LO QUE NO SE DICE

“Los diarios comen con lo que dicen y engordan con lo que no dicen”, decía mi abuelo. De las elecciones podemos decir algo parecido: es más importante lo que ocultan que lo muestran. ¿Qué es lo que ocultan? ¿Qué temas son los que quedan fuera de foco? El análisis electoral lo ocupa todo. Por eso, nos preguntamos, ¿cuáles son los hechos verdaderamente determinantes que al gran público se le ocultan?

 

  • Un bebé de 6 meses de gestación acaba de ser asesinado en Tartagal, Salta, por una médica abortera.
  • Los kirchneristas realizaron un homenaje a la banda terrorista Montoneros dentro de la Casa de Tucumán.
  • La población viene siendo sistemáticamente engañada en base a falsas cifras de contagiados y muertos atribuidos al COVID;
  • No se cuestionan las medidas absurdas sanitarias, que todavía siguen vigentes, tales como el uso de barbijos. En pleno domingo electoral, se organizaban filas afuera de los colegios “por el covid”. Sin embargo, al mismo tiempo los bares llenos, los gimnasios y cines abiertos, los vuelos de cabotaje llenos.
  • No se cuestiona la aplicación de las vacunas contra el COVID: Un empresario fuerza a sus empleados a vacunarse. Uno de ellos muere a causa de la vacuna. ¿Cuál sería la responsabilidad legal y jurídica de este empresario?
  • Nadie critica los procedimientos y fines de la democracia: nadie critica la idea de que confiemos el interés público a quienes jamás confiaríamos nuestros intereses privados;
  • Nadie cuestiona que se utilice a la mayoría como criterio de elección;
  • Nadie cuestiona el sistema bancario y la producción de dinero de la nada;
  • Nadie cuestiona que la economía financiera esté prevaleciendo por sobre la economía real;
  • No se cuestiona el sometimiento del a Argentina al Nuevo Orden Mundial.

 

Como conclusión, es imperativo formar un movimiento que tenga como consigna decir la verdad. Si sólo unas pocas personas perdieran el temor a decir la verdad, el programa de intimidación cultural se volvería inútil en ese mismo instante. Digamos la Verdad, porque sólo Ella nos hará libres, y todo lo demás se dará por añadidura.

[1] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=o1INFkqS1QI

[2] Cfr. https://www.cronista.com/economia-politica/paso-2021-voto-el-67-del-padron/

[3] Cfr. https://es.scribd.com/document/151906595/Ramon-Carrillo-La-Guerra-Psicologica

[4] Cfr. https://twitter.com/ursuvargues/status/1437207789357633539

[5] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/politica/resultados-de-las-paso-2021-en-la-provincia-de-buenos-aires-municipio-por-municipio-nid12092021/

Grupo de los 7 (G/7): ¿Genocidas promotores de la salud pública global? – Por José Arturo Quarracino

Grupo de los 7 (G/7): ¿Genocidas promotores de la salud pública global?

Por el filósofo José Arturo Quarracino

Los líderes del llamado Grupo de los 7 parecen sufrir de una esquizofrenia atroz: parecen estar preocupados por la salud de la población mundial, pero subsidian con millones de dólares el genocidio prenatal (aborto). Pero por otro lado muestran que no les preocupa en absoluto el contagio pandémico: se reunieron a cara descubierta, sin bozal “sanitario” y sin distanciamiento social alguno. 

 Tal como informaron ampliamente los medios de comunicación de todo el mundo, desde el 13 al 16 de junio se reunieron en el condado de Cornualles, situado en el extremo sudoccidental de Inglaterra, los líderes de los países que componen el G7: Boris Johnson (Gran Bretaña), Emanuel Macron (Francia), Angela Merkel (Alemania), Joseph Biden (Estados Unidos), Justin Trudeau (Canadá), Mario Draghi (Italia) y Yoshihide Suga (Japón).

También estuvieron presentes Ursula von der Leyen (presidente de la Unión Europea) y Charles Michel (Presidente del Consejo Europeo). Y el cierre de ese encuentro contó con la presencia de la Reina de Inglaterra, Isabel II, y de su hijo el Príncipe Carlos.

El G7 es el agrupamiento de los mencionados países, cuyos orígenes se remontan a 1973, por iniciativa del entonces secretario del Tesoro estadounidense, George Schultz. Una vez constituido como organización, el G7 ha mantenido regularmente reuniones anuales, en localidades o ciudades pertenecientes a algunos de los miembros, a modo de Cumbres. En estas reuniones se analizan la política y las economías internacionales, para aunar posiciones en torno a las decisiones que se toman.

Actualmente, los países nucleados en este organismo representan el 58% de la riqueza neta mundial (unos 317 billones de dólares) y más del 46% del PBI mundial.

 

  1. A) El motivo del encuentro -que desde hace unos años se lleva a cabo anualmente- fue para considerar los temas de los desafíos económicos y políticos que representan China y Rusia, la recuperación económica global, la protección del planeta y la aceleración de la producción de vacunas para afrontar la pandemia producida por el Covid19 (Sars-Cov2), para asegurar su acceso a los países más pobres.

Uno de los documentos divulgados al final de esta cumbre se refiere al tema de la pandemia y de la salud. Lleva como título G7 CARBIS BAY HEALTH DECLARATION [Declaración de Salud Carbis Bay-G7], y en él se establece que los líderes reunidos “se comprometen a trabajar expeditiva y colectivamente con el objetivo de poner fin a la pandemia del Covid-19”, aunque reconociendo también “que la próxima podría venir en cualquier momento”, razón por la cual manifiestan su compromiso de llevar a cabo acciones para “fortalecer nuestras defensas colectivas para prevenir mejor, detectar, responder a y recobrarse de futuras pandemias a través de la acción efectiva multilateral y un fortalecido sistema de salud global, con la Organización Mundial de la Salud como su centro” (n. 1).

Como se puede apreciar, los líderes del G7 parecen estar muy preocupados por la pandemia del Covid-19, quieren ponerle fin, por eso han tomado la decisión, entre otras, no sólo de acercar 1.000 millones de vacunas a la mayor parte de los países del mundo, sino que también han puesto a la Melinda French Gates (Fundación Bill&Melinda Gates) y a Patrick Vallance (consejero científico del gobierno británico) para que elaboren una estrategia global para afrontar futuras pandemias[1]. Con ello pretenden instaurar y fortalecer un sistema de salud mundial, bajo el control y dominio de la OMS.

Llamativamente, esta decisión está en línea con la propuesta presentada en abril del año pasado por sir Henry Kissinger: instituir una autoridad sanitaria global para afrontar la pandemia que había comenzado -y las próximas por venir-, porque ningún país podría resolver el problema en forma aislada[2].

A primera vista parece que los líderes del G7 están realmente preocupados por el virus de origen chino, por los desastres sanitarios y económicos que ha causado, etc. Están muy interesados que miles de millones de personas sean “vacunadas”. También parece que consideran que la OMS ha cumplido una labor descollante. Pero si esto es así, no se entiende por qué ellos mismos -que son personas que corren mucho riesgo de infectarse, contagiarse y morir, a causa de su edad- NO CUMPLEN ni con el uso del bozal sanitario ni con el distanciamiento social, como muestran las fotos del evento que se conocieron oportunamente.

Todos a escasos centímetros entre si, y el rostro totalmente descubierto, rodeando a una persona de 92 años, como si el virus pandémico no existiera.

Pero NO TODOS LOS PRESENTES estaban así de cómodos, sin respetar ninguno de los protocolos mundialmente impuestos para los encuentros sociales. Quienes estaban trabajando, administrando un servicio de comida, SÍ ESTABAN ENMASCARADOS, como corresponde en tiempos de “pandemia”.

Mensaje clarísimo: los Poderosos están por encima de toda ley y norma a la que sí están sometidos los mortales comunes. ¿O en realidad los Poderosos no tienen miedo de contagiarse, porque la pandemia covídica no es tan mortal como se dice? Porque en rigor de verdad, NO HAY UNA SOLA AUTOPSIA EN EL MUNDO QUE DEMUESTRE QUE LOS MUERTOS POR EL COVID LO HAN SIDO REALMENTE, o por lo menos en la cantidad que se dice, porque NO SE HAN REALIZADO NI SE EFECTÚAN AUTOPSIAS a los muertos por Covid. ¿POR QUÉ?

 

  1. B) Lo que hace dudar de los nobles intenciones y preocupaciones sanitarias de estos líderes poderosos es que la mayoría de ellos, como gobernantes, subsidian todos los años a la siniestra organización abortista y genocida International Planned Parenthood Federation (IPPF)[3], la cual promueve acciones y políticas a nivel global que significan la muerte-asesinato, por año, de 73 millones de criaturas humanas, antes de que nazcan[4].

Los mismos que están “muy preocupados” por la salud de la población mundial, frente a 4.500.000 muertes en un año y medio, son los mismos que subsidian anualmente el asesinato de 73 millones de personas por nacer. O estos líderes son esquizofrénicos a la enésima potencia o su hipocresía es infinita.

¿Quién puede creer a esta altura que la vacunación masiva y universal que pretenden imponer sea para salvar vidas? ¿Con vacunas no aprobadas, fabricadas con fórmulas confidenciales y secretas y comercializadas con inmunidad jurídica?

 

6 de agosto de 2021

 

José Arturo Quarracino

 

[1] En https://es.euronews.com/2021/06/12/cumbre-del-g7-los-lideres-tratan-de-consensuar-un-plan-frente-a-futuras-pandemias

[2] Henry Kissinger, “The Coronavirus Pandemic Will Forever Alter the World Order”, publicado en The Wall Street Journal,  4 de abril de 2020 (se lo puede consultar en https://www.voltairenet.org/article209639.html.

[3] Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia y Canadá. Solamente Italia no aporta.

[4] Alan Guttmacher Institute, Hoja Informativa “Embarazo no planeado y Aborto a nivel mundial”, Julio 2020.

Vacunas COVID: no saben por cuánto tiempo durará la protección. Lo dicen ellos

Vacunas COVID: no saben por cuánto tiempo durará la protección. Lo dicen ellos

 

Por el Lic. Juan Carlos Monedero (h)

 

Un perspicaz amigo nos desliza un dato que, como una auténtica “confesión de parte”, habilita la consabida sentencia: “relevo de prueba”. Es decir, todos los que venimos descubriendo las distintas fisuras del discurso de la OMS en torno a la pandemia, los que constatamos los estragos producidos por la cuarentena en la Argentina y en todo el mundo, los que denunciamos la manipulación de las cifras de muertos y contagiados (y un largo etcétera que en atención a la brevedad omitiremos), obviamente no guardamos ningún tipo de confianza para con las vacunas contra el COVID. En efecto, nos parece que en base a las distorsiones mencionadas se ha creado la necesidad de una vacuna y ahora se vende la solución a esa falsa necesidad con las campañas masivas de vacunación.

No nos detendremos en lo embarazoso que resultó para Axel Kicillof anunciar en estas últimas horas la suspensión de la vacunación en La Plata bajo el poderoso argumento de que River tenía que jugar un partido de fútbol[1], para luego dar marcha atrás con la medida, una vez advertido el escándalo producido.

Nos referimos a algo más fino y que por el momento no ha tomado conocimiento público: en efecto, como en una película de terror que nunca se acaba, mientras más escarbamos en el tema de las vacunas más datos turbios surgen. Y esta vez, nuestro amigo D. nos acerca un dato verdaderamente “esencial” sobre tres vacunas: Sputnik, Sinopharm y Covishield.

La Vacuna Sputnik

 

El dato es terriblemente simple y sencillo: las autoridades científicas del gobierno argentino no saben durante cuánto tiempo protegen estas tres vacunas contra el COVID. En efecto, según el propio pdf emanado por la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (dependiente del Ministerio de Salud de la Argentina), ellos mismos afirman en relación a la Vacuna Sputnik:

 

“Actualmente se desconoce el título de anticuerpos considerado protector y la duración de la protección” (pág. 11)[2].

La Vacuna Sinopharm

 

También desconocen por cuánto tiempo protege la Vacuna Sinopharm. En efecto, si hacemos click aquí[3] seremos dirigidos a una plataforma en la cual podremos descargar el pdf del manual del vacunador. Directo a la pág. 8:

 

“Actualmente se desconoce el título de anticuerpos considerado protector y la duración de la protección otorgada por dicha vacuna”.

 

En la pág. 18 se recalca que Dado que existe información limitada en relación a la efectividad de la vacuna en la población; su capacidad para reducir la enfermedad, la gravedad o (fundamentalmente) la transmisión; y a cuánto tiempo dura la protección que confiere, las personas vacunadas deben seguir respetando todas las pautas actuales de cuidado, para protegerse a sí mismos y a los demás. Entre ellas se incluyen…” y luego enumera todas las medidas, barbijo y distanciamiento incluido. Comentemos el párrafo, poniendo la lupa en esta frase que ellos apenas dicen como a la pasada:

 

  • Existe información limitada en relación a la efectividad de la vacuna en la población;
  • Existe información limitada en relación a la capacidad de la vacuna para reducir la enfermedad;
  • existe información limitada en relación a la capacidad de la vacuna para reducir la gravedad;
  • existe información limitada en relación a la capacidad de la vacuna para reducir la transmisión.

 

Pero hay más, estimado lector. En la pág. 14 de este manual del vacunador Sinopharm leemos: “No se recomienda en ningún caso el dosaje de anticuerpos post-vacunación para evaluar la inmunidad contra la COVID-19 proporcionada por la vacuna”. ¿Qué significa esto? El dosaje de anticuerpos post-vacunación es un procedimiento que determina si la persona recién vacunada debe recibir un refuerzo o no. Es algo habitual, y se hace con otras vacunas. En el dosaje, se mide el sistema inmunológico de la persona para conocer si este sistema tiene la capacidad de defensa. Ahora bien, ¿cómo que el propio manual no lo recomienda? ¿Por qué se recomienda no conocer esto? ¿Acaso porque se teme el impacto que tendrá este dato en los vacunados?

 

La Vacuna Covishield

 

Vayamos por último a la Vacuna Covishield. En la página 15 del manual del vacunador (que puede consultarse aquí[4]) leemos, otra vez:

 

“Actualmente se desconoce el título de anticuerpos considerado protector y la duración de la protección otorgada por dicha vacuna”.

 

Asimismo, otra vez leemos: “No se recomienda en ningún caso el dosaje de anticuerpos post-vacunación para evaluar la inmunidad contra la COVID-19 proporcionada por la vacuna” (pág. 25).

Ahora bien, dejamos la pregunta para que responda el lector: ¿esta es la solución que tanto el gobierno como el periodismo adicto nos dibujan como si fuera la última Coca Cola del desierto?

[1] Cfr. https://bit.ly/3t3wfRi (noticia del 7 de abril del 2021).

[2] Cfr. https://bit.ly/3sXEwWR (pág. 11). Fecha de publicación: 10 de febrero del 2021.

[3] Cfr. https://bit.ly/3t263GN (pág. 8). Fecha de publicación: 28 de febrero del 2021.

[4] Cfr. https://bit.ly/3uxzK2E. Fecha de publicación: 18 de febrero del 2021.