“Más sucia que Massa”: el día que Milei sepultó debajo de un tren a Patricia Bullrich
En el marco de la campaña presidencial de 2023, en el mes de octubre, el entonces candidato Javier Milei (hoy Presidente de la Nación) se refirió a sus dos competidores en la primera vuelta: Sergio Massa y Patricia Bullrich. Y en esa ocasión, sostuvo que Juntos por el Cambio “es mucho más sucio que el kirchnerismo” y que Patricia Bullrich era “infinitamentemás sucia” que Massa.
Después de la primera vuelta, Sergio Massa obtuvo casi 37% y Milei alcanzó el 30% de los votos. Para enfrentar a Massa en el ballotage, el espacio de Milei se fusionó con Patricia Bullrich. Juntos alcanzaron casi el 56%.
Luego de ganar las elecciones presidenciales, Patricia Bullrich fue nombrada Ministro de Seguridad por parte del Presidente Javier Milei.
Declaraciones incendiarias de Peter Lamelas (“vigilar provincias”): se compromete a viajar a cada provincia para mantener a raya a los chinos, a intervenir en el Sistema Judicial Argentino (respecto a CFK) y a apoyar de manera decidida y categórica la Presidencia de Javier Milei en las próximas elecciones.
Paliza electoral para Milei: razones de la derrota
Por Juan Carlos Monedero (h)
La contundente derrota electoral del domingo 7 de septiembre muestra el fracaso de la estrategia de Karina Milei, la responsable del armado electoral que hoy fue derrotado:14 puntos de diferencia respecto de la coalición progresista-peronista, que tuvo en Axel Kicillof su alma mater. Razones mejores y peores se alternan a la hora de explicar la derrota. Enumeremos una lista de ellas, sin pretensión de exhaustividad. Sobre nuestra opinión sobre el Sistema Democrático Liberal, remitimos al interesado a otros artículos al respecto. Por ejemplo este.
El escándalo de los audios de Spagnuolo, aludiendo a supuestas coimas de Karina Milei y de su mano derecha “Lule” Menem;
Periodistas aliados (Jonathan Viale por ejemplo) comienzan a “curarse en salud”, distanciándose progresivamente de una alineación férrea respecto del gobierno;
Operaron a la vicepresidente Victoria Villarruel a través de expresiones agraviantes del propio Milei y de su militancia cibernética.
Llevaron el salario real (bien medido) a 10 puntos abajo del 2023;
El empleo en sectores como la construcción y la industria se cayó a pedazos;
Expulsaron a sus propios amigos;
El presidente se la pasó haciendo una cantidad hilarante de viajes al exterior;
Ante la vista de todos, se pelearon entre ellos mismos por ofender gratuitamente a la gente (ver tuit del vocero oficioso del gobierno, el “Gordo Dan”, interpelado por Guillermo Francos, Jefe de Gabinete del gobierno) y desgastaron en peleas estúpidas (Lemoine vs Pagano, ambas diputadas que entraron por LLA);
Llenaron las listas de personas de “la casta”;
Perjudicaron gravemente a los jubilados;
Perjudicaron gravemente a los discapacitados al mismo tiempo que, posiblemente, los estafaban;
Despreciaron a los niños del Garrahan (aquí, aquí,
Despreciaron a los médicos del Garrahan;
Echaron como un perro a uno de los primeros de LLA, Ramiro Marra;
Expulsaron a Diana Mondino del gobierno por no habe votado alineada a EE.UU.;
Dejaron todo el armado en manos de punteros iguales que los kirchneristas;
Dejó de lado a Santiago Caputo, el asesor que llevó a Milei a la victoria;
Como se puede observar, hay mucho de auto-demolicion en esto. Según las versiones que circulan, las expulsiones y despidos tienen un denominador común: no aceptaron arrodillarse ante Karina Milei, la hermana del Presidente y Secretaria General de la Presidencia de la Nación Argentina, a quien el propio Javier Milei llama “El Jefe”. Parece que la desocupación y la indignación de la Nación ante el conjunto de todos estos males (especialmente las versiones, cada vez más fuertes, de los sobornos por parte del oficialismo) dejaron sin respaldo a la gestión libertaria. Esto no significa que la propuesta política de Kicillof sea mejor ni menos mala que la de Milei. Nada más lejos de la opinión de quien escribe esto. Lo que significa es que, otra vez, la Argentina está siendo llevada las falsas disyuntivas ideológicas-políticas-económicas, rebotando como pelota de ping pong entre liberales y libertarios por un lado, y socialdemócratas progresistas populistas por el otro. Por eso mismo, urge un despertar global de la población que entienda que ambas propuestas (la derrotada hoy y la vencedora) son dos caras de la misma moneda. O, si el lector prefiere un lenguaje menos escolástico, el mismo excremento con diferente olor.
Corrupción: Los audios de Spagnuolo o el terremoto judicial y político de Javier Milei (primera entrega)
Escuchemos los audios de Diego Spagnuolo, ex integrante del gobierno de Javier Milei, en lo que es el escándalo más grande del gobierno libertario argentino.
Reproducimos la desgrabación de estos audios, publicados por el periodista Mauro Federico en el programa Data Clave que él conduce, en el canal de streaming Carnaval:
Y Lule, lo que está haciendo… está choreando de una manera… A mí me están desfalcando a la gente. A mí me me pusieron un tipo que maneja todo lo que es la caja mía: un delincuente. Ese es un delincuente que estaba en la gestión de Macri y se fue. Pero, o sea, cuando se fue, se fue con denuncias… y se llevó los discos rígidos de las computadoras. No, no: un delincuente.Él no está metido, pero es toda la gente de él. Entonces van a pedirle guita a la gente; a los prestadores le van a pedir guita. Yo fui y le dije… fui y le dije: “Javier, escuchame, yo estoy denunciando todo el choreo, todo esto… y abajo tengo gente que va a pedir guita.Entonces, cuando yo vaya y toque a uno, van a decir ‘che flaco, ¿está todo bien… y venís a pedirme guita con estos delincuentes?’”.Entonces, “Javi, ¿qué hago?”. Yo no lo jodí más. Yo me dedico a controlar que lo mío esté ordenadito, porque el quilombo lo hacen atrás, a mis espaldas, y yo ahí ya no tengo nada que ver. No puedo tener control de lo que pasa a mis espaldas, pero lo que yo firmo, eso está todo prolijito. Que es lo que a mí me importa también.Este… estos pibes pusieron este tipo acá. Entonces este tipo tiene que recaudar de medicamentos y lo sube y sube la guita que recauda. Bueno, está bien, fantástico.Lo que pasa es que también vos después tenés transporte, y tenés otro tipo de prestaciones, como son las internaciones. Que es lo que estoy denunciando yo. Entonces, estos tipos dicen: “bueno che, esta la subimos, pero… ¿y todo esto que está acá dando vuelta?”. Aprovechan y quieren armarse el kiosquito. Esto lo hacen de ratas. O sea, es un kiosquito, no sé, de 20, 30.000 dólares por mes. Es un cachito así, al lado de todo el resto, de todo el quilombo que están haciendo.¿Vos viste la entrevista que me hizo Fantino? Me dice: “Diego, no, vos sos bueno, sos esto, sos lo otro, la verdad, qué sé yo… voracidad genética”, te dice, “porque vos tenés chorros en Chivilcoy, provincia de Tucumán y en Lule… no, en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, y en Lule provincia de Tucumán”. O sea, lo nombró con nombre y apellido. Concretamente.La gente de la Suizo llama a los demás proveedores y les dice: “Escuchame, ahora tenés que poner… ya no es más el 5, ahora tenés que poner el 8”.Son más chorros que los Kirchner. Lo que pagan, lo que cobran de medicamentos. “Ahora tenés que poner el ocho y lo tenés que traer a la Suizo, y nosotros lo subimos a presidencia”.Por teléfono, así… tac. Con prestadores. Así se están manejando.¿Y qué hacen estos tipos? Entran en el negocio de medicamentos. Es una gama enorme de… de negocios que hay. Hay medicamentos que tienen descuento. Entonces la droguería lo consigue más barato y le da una rentabilidad mayor. Hay medicamentos que no tienen… que no tienen, este… que no tienen descuento. Entonces la rentabilidad es menor. ¿Qué hace la Suizo? Todos los que tienen descuento van para ellos.El tema seguramente es que a Karina le debe llevar el tres, el cuatro. Yo calculo que le debe llegar el 3 a Karina, porque seguramente le dirán: “es el cinco, el 1% lo tenemos que repartir entre la operatoria, se va la operatoria, 1% para mí, vos Karina te llevaste el tres”. Seguramente le deben hacer una cosa así. Le están pegando una cogida olímpica.A mí me dicen: “yo voy a hablar con Lule”. Bueno, no hablaron un carajo con Lule. Lo voy a agarrar la semana que viene. Le voy a decir “Javi, no solamente no hablaste con Lule, sino que hay un periodista que está pidiendo información de todo lo que está pasando”.¿Te imaginás? Estamos hablando de entre medio palo y 800 lucas de medicamentos por mes.Lule me quiso meter una mina en una dirección nacional, lo fricé. Me quiso meter de recursos humanos, lo pisé. No le dejé meterme nada. Acá me lo tuve que… solamente me metió el más importante de todos. Por Karina. Para chorear.Yo soy el director ejecutivo; después tenés tres direcciones. Tres direcciones nacionales. Yo hablé con el presidente: “Javi, está pasando esto…” No, no corrigieron nada. Siguieron… cosas así.Bueno, está bien. “Vos sabés que… que están chocheando. Sabés que tu hermana está choreando. No te podés hacer el boludo conmigo. Pero no me tiren a mí este fardo”.O sea, llega a haber algún quilombo y a mí no me cuidan… yo esto se lo dije al presidente: “Tengo todos los WhatsApp de Karina” Olvidate. Con la primera que se van a llevar puesta es a Karina.El gobernador de Santa Cruz echó a todos los kirchneristas. ¿Qué hizo Lule? Se los puso en PAMI y en ANSES. Todos los que echó el gobernador se los puso. Y después va y habla con el diputado, que no sé quién es, de Vidal, y le propuso que venga a laburar acá, a armar el partido, a armar La Libertad Avanza en Chubut y laburar, y bueno, ser el referente. ¿Qué hizo el tipo? Se dio vuelta y fue a hablar con el gobernador: “che, este me dijo esto”. Lo quiere matar, lo quiere matar.Este vende… este vendía 30, la Suizo. ¿Hoy qué pasa? Hoy la Suizo vende 55, 60. Y ustedes venden 10, 10 y 20… y venden poronga. Lo bueno lo vendo yo. Y vendo la mayor cantidad. Y cobro siempre primero. Y todo.
Introducción y presentación del Dr. Antonio Caponnetto.
Ponencia del Dr. Bruno Acosta Pastore.
Ponencia del Lic. Juan Carlos Monedero (h)
DESGRABACIÓN DE LA PONENCIA DEL LIC. JUAN CARLOS MONEDERO (H)
La historia que les voy a contar explica cómo buenos padres de familia, buenos docentes y buenos católicos –cuyas bibliotecas contienen obras de Meinvielle, Castellani, Sacheri, Genta, el Cardenal Pie, León XIII, San Pío X y otros grandes papas– fueron manipulados.
La desesperación política no es buena consejera y, aunque comprensible desde la debilidad humana, no es justificable.
Décadas de progresismo rampante y desvergonzado… abandono cuando no apostasía de cierto clero frente a la descomposición de la sociedad… corrupción de nuestros hijos a través de la ESI y otras leyes inicuas… persecución y hostigamiento de las fuerzas católicas y patrióticas… Guerra Psicológica contra las Fuerzas Armadas por su lucha contra la subversión en los años 70’… Todo esto tuvo su impacto. Muchos creyeron que para frenar al monstruo gramsciano había que unirse con los liberales, con las derechas, con los conservadores, que al fin y al cabo no se tiñen el pelo de azul, no llevan un pañuelo verde abortero en las muñecas, no son comunistas. Que al fin y al cabo –si se nos permite un término poco académico– no son zurdos.
Por eso, y si enfocamos especialmente en nuestro espacio (católico, tradicional, nacionalista, defensor del interés nacional, provida, profamilia) lo que estamos viviendo en estos momentos –un presidente anglófilo, apóstol de una ideología anticristiana como es el Liberalismo, que admite ser “un topo” que viene a destruir el Estado, entre otras muchas cosas– no es solamente el desenlace de una mera contienda electoral. No estamos negando que lo sea. Lo es. Pero hay algo más.
Lo que estamos viviendo en estos momentos es un lento proceso que se viene incubando al menos desde hace una década. Una paciente y sigilosa reconfiguración política que busca convertirse en metamorfosis cultural hasta lograr lo siguiente: el que tenga éxito económico debe obtener el derecho y la patente de humillar al que tiene menos. O dicho en otras palabras: Si cobras poco, por algo será. Si como empresa quebrás, es porque merecías quebrar, fracasado. Una suerte de Evolucionismo Darwinista aplicado al orden económico. Esta es una de sus primeras características.
De la Contrarrevolución Católica al Liberalismo. Se trató de un largo proceso. Observémoslo en cámara lenta, a fin de poder entenderlo. Mirémoslo especialmente desde las redes sociales: lo que empezó siendo un simple “reenvío un video debate sobre el aborto” terminó en Casa Rosada. Es importante entender porqué y cómo. La Nueva Derecha fue la que puso a Milei en la Rosada. ¿Cómo lo hizo? La Nueva Derecha –que es Liberal– practicó el viejo arte del entrismo. De “entrar”.
¿Cómo hicieron esto los divulgadores neoderechistas? ¿En qué consiste este entrismo?
Los distintos divulgadores de la Nueva Derecha se posicionaron y comenzaron a existir en nuestros medios citando a nuestra gente, nuestros intelectuales, nuestros divulgadores. La metodología era simple, elemental: “todo lo que vaya contra la izquierda, se apoya”. Es la política de Hagamos bulto. Hay que hacer bulto.
Es una tentación.
Suena bien. Especialmente si estás desesperado.
Es un argumento cuantitativo, accesible a todos.
Hasta suena magnánimo: “dejemos de lado las pequeñas diferencias y vayamos contra el enemigo común: la izquierda”. O el marxismo cultural, el progresismo, el aborto, la ideología de género. Lo que toque en el momento.
No sólo fue la Nueva Derecha. También los liberales, paulatinamente –el proceso es paulatino– fueron entrando en nuestro ámbito citando personas que eran referentes calificados y respetados por nosotros. Y hay que reconocer que nuestra gente es muy verticalista. Eso nos hace predecibles y, hasta cierto punto, vulnerables. El respeto por la autoridad intelectual –muy cultivada en nuestro espacio católico contrarrevolucionario– puede volverse contra nosotros. Entonces, difundieron a NUESTROS autores desde páginas liberales y así los lectores incautos iban cayendo, uno tras otro.
Rápidamente quedó en evidencia, para el ojo crítico, que estos artículos que se difundían en páginas liberales tenían la función de servir como “escudos”. No era tan importante lo que decían. Importaba más quién lo firmaba y cómo aprovechar mediáticamente el nombre de los firmantes. ¿Se acuerdan de El Caballo de Troya?
Hubo sin dudas una capitalización política de nuestro arsenal cultural. Lo hicieron con muchos intelectuales y divulgadores. Lo hicieron o intentaron hacer por ejemplo con Antonio Caponnetto, a pesar de que él resistió abiertamente este intento de envolvimiento. Así, los sitios liberales divulgaban un lunes textos católicos y nacionalistas, un miércoles publicaban artículos conservadores y un viernes artículos de liberales y masones. Todo igual. Todo al mismo nivel. El mensaje estaba como encriptado en esta metodología del revoltijo; encriptado en el modus operandi mismo. Si la misma persona que con una mano organizaba el Rosario de Hombres en algunas ciudades, con la otra mano articulaba conferencias donde los oradores eran influencers liberales y capitalistas, el mensaje implícito era muy claro: se puede ser católico y liberal, se puede ser católico y procurar la máxima rentabilidad sobre las espaldas del interés del prójimo. No hay problema con eso. Son asociaciones simbólicas, al igual que ocurría con los artículos y videos.
¿Qué es lo que terminaba ocurriendo? El lector u oyente promedio, sediento de algo que no sea la náusea lesbomarxista que lo venía tiranizando desde hace años, aplaudía incondicionalmente estos artículos. Eran las gotas de agua en el medio de un desierto femibolche. Estaban citados –junto con liberales y masones– sus autores de referencia. Y la conferencia de Milei el viernes tenía que ser buena porque los mismos que la organizaron promovían el Rosario de Hombres el miércoles. ¿Cómo no confiar?
Foto: Antonio Caponnetto. Fue uno de los intelectuales católicos argentinos que nunca se plegó al mileísmo y que denunció la propaganda pro liberal desde el comienzo.
Los que –con mayor sutileza– cuestionaban las ideas liberales de estos artículos comúnmente eran neutralizados bajo el argumento de “Ey, al menos le pegan a la izquierda”. También: “Ey, son liberales pero nos dan espacio”. “Sí, son liberales pero van contra el aborto”. Muchos se acostumbraron a soportar primero esto, a tolerarlo después y con el tiempo en muchos ambientes se naturalizó.
Como si ser liberal no fuera suscribir una ideología anticristiana sino preferir la playa como lugar de vacaciones en vez de la montaña.
Como si ser liberal no fuera aceptar que se pague sueldos miserables a jubilados, médicos y docentes con tal de no afectar un supuesto superávit fiscal.
Como si ser liberal no fuera poner la libertad antes que la Justicia, y la ley positiva antes que la ley natural.
Como si ser liberal no fuera procurar la rentabilidad máxima a costa de las espaldas (ya deterioradas) de los trabajadores.
Como si ser liberal fuera una opción lícita dentro de un abanico amplio.
Fue una obra de la propaganda política con calculados barnices psicológicos.
Una nueva ventana de Overton. Primero era impensable, luego se soportó, finalmente se volvió natural y ahora se promueve alegremente, ¡y hasta se festeja! En definitiva, si los liberales nos promueven algunos artículos, si nos citan en sus trabajos, “no pueden ser tan malos”. Se trata del fenómeno de la asociación simbólica: acostumbramiento psicológico y moral al liberalismo. Gotita a gota, nos fueron rodeando. Nos quisieron envolver. El goteo liberal. Una buena estrategia de marketing, debemos reconocer. Muchos cayeron en la trampa.
Lo cierto es que usaron los nombres de intelectuales católicos, patriotas y nacionalistas como COARTADA.
De a poco –por eso decimos que este proceso lleva al menos una década– los liberales fueron generando un cierto prestigio DENTRO de los espacios contrarrevolucionarios católicos. Fueron invitados, entrevistados, los intelectuales católicos les prologaban sus libros, los libreros los vendían… se fueron mimetizando.
Sin embargo, también lentamente, ciertos hombres lúcidos comenzaron a darse cuenta de que la Nueva Derecha –tan verborrágica– mantenía un llamativo silencio sepulcral. Tenía temas de los que no hablaba. Es importante considerar “Lo que no dicen”. No denunciaban la Masonería. No denunciaban la injerencia inglesa en el país. No denunciaban la usura. No denunciaban la dependencia económica respecto de potencias extranjeras o de corporaciones que se manejan al margen del Bien Común. No militan una mejor distribución del ingreso. No militan contra las desigualdades injustas. No condenaban el desguace económico del último gobierno militar. No hablaban de la Deuda Externa.
Un llamativo silencio, una resonante ausencia –por no decir agujero– caracterizaba sus discursos, sus videos, sus artículos.
Foto: Sergio Castaño. Otro intelectual católico argentino que, con fecha cercana a las elecciones presidenciales, llamó la atención sobre la penetración del liberalismo en filas católicas.
Lo más terrible de todo esto es que, en gran parte, fueron muchos católicos bienintencionados los que –apoyando a estas personas liberales por las cosas buenas (repito, por las cosas buenas) que tenían, y haciendo una reserva mental respecto de sus errores– terminaron encumbrándolos. Terminaron posicionándolos en la arena pública. Les allanaron el camino.
En muchos se toleró la coexistencia con la ideología anticristiana del liberalismo. Otros, con toda probabilidad, vieron en el auge de los neoderechistas la posibilidad de integrarse a ellos y así lograr mayor cantidad de visualizaciones en Youtube, beneficiando así sus propios proyectos. Y sabemos que a mayor mediatización, más dinero.
Pero muchos otros católicos –digámoslo– no entendían siquiera qué era el Liberalismo. ¡Terrible! No es que lo toleraron. Es que no sabían o no tenían en claro que era una ideología condenada por el Magisterio de la Iglesia. Les hablamos también a ellos en especial. A los que fueron engañados.
A los que les vendieron que “ser liberal” es bajar impuestos injustos.
A los que les vendieron que “ser liberal” era frenar la corrupción de la obra pública.
A los que les vendieron que “votar liberales” era la manera de derogar el aborto… y después observaron con indignación reprimida cómo el oficialismo de Milei se aliaba con los liberales progresistas de Juntos por el Cambio (que votaron el aborto en 2020), sin los cuales la gobernabilidad hubiese sido imposible.
A los que les vendieron que el “mal menor” o “el bien posible” era un camino hacia algo mejor.
A los que engañaron –¡otra vez!– con el cuentito de que “hay que entrar en el sistema” porque “hay que hacer algo”.
En resumen.
Resultó entonces que infinidad de católicos calentaron la pava. Y los liberales fueron los que se terminaron tomando el mate.
En efecto, en 2023 una gran cantidad de gente apoyó en el ballotage a la opción electoral que prometía derogar el aborto. Imaginen sus sentimientos cuando, en febrero de 2024, el vocero del gobierno Manuel Adorni sostuvo públicamente: “la derogación del aborto no forma parte de la Agenda”.
Imaginen sus sentimientos cuando el propio presidente dijo, entrevistado en mayo 2024, que “la derogación del aborto no fue parte de las promesas de campaña” (puedes escuchar el video en Twitter aquí). Para contener y evitar una sangría de los votantes provida, Agustín Laje se atajó y dijo que “con 8 años de Milei” seguramente se lograría conseguir el apoyo político para derogar el aborto… Es tremendo realizar estas especulaciones políticas mientras aquí, a 500 metros, a 1000 metros, se siguen matando niños por nacer al amparo de una ley inicua que la mayoría de senadores y diputados –al igual que un Viernes Santo, hace 2000 años– determinó por voluntad popular.
Es complicado, estimados amigos.
Es una maquinaria compleja de desarmar, de entender, en donde se cruza lo personal y lo político, lo doctrinario y lo prudencial, la humana desesperación y al mismo tiempo la fe en el Bien, que es Dios mismo, aún cuando terrenalmente uno no vea esperanzas.
Para ser justos, digamos que, en definitiva, enfrentamos a algo que es más grande que el propio Milei: el sistema político-económico-mediático-cultural que hace posible que grandes barbaridades y terribles crímenes adquieran legalidad con tal de que sean votados por mayoría de diputados, mayoría de senadores y luego aprobado por el Poder Ejecutivo.
Foto: Guillermo Rojas. Sus artículos también contribuyeron a levantar la guardia contra las derechas liberales y los globalismos de pro-sionistas.
Se trata de un sistema complejo, no homogéneo.
Un sistema que muestra sus dos caras: ora progresista izquierdosa, ora liberal economicista, pero que siempre conspira contra el bien común y el interés nacional, y que –con el corazón a la izquierda pero la billetera a la derecha– milita activamente por destruir lo que queda del Orden Social Cristiano.
Foto: Dante Urbina. Sus trabajos también contribuyeron a alertar sobre el peligro del liberalismo conservador y su penetración en ambientes católicos.
Por eso es que es tan importante aprender de los errores. La situación que estamos viviendo sólo tiene sentido si se reconoce que se ha fallado, si quienes fueron ganados por la desesperación política –no habiendo sido prudentes– piden perdón y trabajan (junto a nosotros, esperamos) para rectificar el camino. Afortunadamente, Fernando Romero Moreno (principal intelectual católico que militó el voto a Milei en el ballotage, cuando la opción enfrente era Sergio Massa) acaba de hacerlo desde sus redes sociales. Acaba de reconocer que el kirchnerismo progresista y el mileismo son igual de indignos y repugnantes. Esperamos que otros divulgadores cercanos sigan su ejemplo. No basta el silencio. No es suficiente con la comodidad del silencio. Errar no nos descalifica. Pero no reconocer el error cuando el mismo es patente, sí.
Que todo esto haya servido para algo.
Debemos entender que el combate al progresismo no habilita cualquier tipo de alianza, sobre todo si tal grupo niega los principios más elementales del orden cristiano, como es el caso de los liberales y peor aún de los libertarios. Ya lo decía Castellani en San Agustín y Nosotros: liberalismo y marxismo “son dos herejías”.
Deseamos concluir con las siguientes afirmaciones:
Un sacerdote católico puede equivocarse cuando habla de política. Muchos apoyaron (dentro y fuera del país) estas opciones liberales y pro-sionistas a pesar de constantes y reiteradas advertencias. Ahora, cuando la genuflexión del Jefe de Estado para con Israel es patente, se hacen los distraídos y hablan de la Edad Media, el trivium. Pero en realidad, estos males ya se incubaban desde el principio y ellos no quisieron verlos.
Un Veterano de Guerra de Malvinas es admirable por su sacrificio, su entrega, su honor y su coraje pero esto no significa que sus opciones políticas sean infalibles. Su aptitud y conocimiento técnico-militar, su conocimiento y experiencia de 1982 los convierte en una autoridad a la hora de hablar de la Guerra y de la Gesta. Pero esto no quiere decir que su palabra sea santa si se decisiones políticas se trata.
Cuando católicos y liberales entablan alianza, o bien dirigen los católicos o bien dirigen los liberales. No hay otra posibilidad. Sólo está permitida –como dice Félix Sardá y Salvany– una alianza donde los católicos dirijan la acción y los liberales acompañen. Sólo en esta circunstancia concreta. Sin embargo, el propio sacerdote español no deja de decir que la misma ni es recomendable ni puede ser permanente en el tiempo. Hay que señalar que –en el caso concreto que analizamos– sucedió exactamente lo opuesto. Los católicos fueron a estructuras liberales, conducidas por liberales, financiaron candidatos liberales, militaron el voto para gobernantes que llevaron adelante políticas de gobierno liberales. En conclusión: los que “llevaron la voz cantante” fueron… los liberales. Políticamente fue un error inmenso. Moralmente, fue cooperación material.
El que se acostumbra a tolerar, ya está listo para permitir. Ocultar o disfrazar una ideología anticristiana como es el Liberalismo, teniendo en la mente la idea de así poder escalar y ser política o socialmente más influyente, es una praxis que debe ser seriamente estudiada, puesta sobre la mesa, blanqueada, para luego realizar un juicio moral sobre la misma. Desgraciadamente, creemos que se trata de una práctica muy habitual.
Hay un vacío muy grande en una gran cantidad de personas respecto de lo que debe ser, como ideal, una economía y una política católica. Seguramente los oyentes han asistido o escuchado en los últimos años 5, 10, 20, 50, 100 conferencias o videos sobre el aborto y sobre la ideología de género. Lo cual está muy bien. Sin embargo, ¿cuántas conferencias se organizaron para hablar de la Doctrina Social de la Iglesia? ¿Cuántas para hablar de un Orden Social Cristiano? ¿Cuántas veces escucharon ustedes propuestas de soluciones o iniciativas para intentar “restaurar todo en Cristo”, como dice San Pío X? Estamos seguros que por cada una de ellas, si es que hubo alguna, se enteraron de 1000 actividades vinculadas a la familia, la vida y la cultura. No estamos diciendo que eso esté mal. Nosotros mismos hemos fomentado todo eso. Pero hay un hueco. Hay un agujero, una cavidad. Hay una vulnerabilidad ahí, y por ahí se coló el Liberalismo, por ahí se coló la Nueva Derecha y la propaganda sionista, engañando a muchos. Por eso, debemos exterminar la imbecilidad gigante de “No soy liberal en lo moral pero sí en lo económico”. ¡Como si lo económico estuviese divorciado de lo moral, señores!
A fuerza de no pecar contra la justicia, queremos enfatizar este importante matiz: no todos los que se sumaron a la ola violeta liberal libertaria fueron cínicos o mercenarios. Estamos convencidos de que muchos fueron simplemente engañados. Sin embargo, el resultado fue el mismo: un terreno cedido y un enemigo instalado dentro de casa. Y con ayuda de católicos, lo cual es mucho peor.
Debemos enseñar y hacer incorporar a nuestros alumnos una verdad de puño: no todo el que dispara contra la izquierda es nuestro aliado. Hay que insistir y saber como el Padrenuestro que si ocultamos la doctrina católica sobre el liberalismo en nombre de “la urgencia”, lo que terminamos cambiando es la Verdad por “la eficacia”. Más tarde que temprano, nos vamos a terminar quedándonos sin una y sin la otra, como bien enseñó Chesterton.
No reduzcamos la política a lo cuantitativo. El buen gobierno, la buena política, la buena educación es, ante todo, un hecho CUALITATIVO. Por eso, el gran olvidado en estas “batallas culturales” no es el enemigo: es el propio tesoro doctrinal que dormita en nuestros estantes, sin ser estudiado, sin que se intente aplicar, sin que se articule una estrategia para persuadir y así convencer a los miles y miles de argentinos –y también hispanoamericanos– del deber de militar una reconquista del orden temporal con todos los medios lícitos y eficaces al alcance, sin caer ni en la desesperación ni en el activismo.
Con estas ideas en mente, resumimos.
Identificar bien la situación.
Hacer una lectura política compleja, sin reduccionismos.
Entender a los que fallaron con buena voluntad, abriendo la puerta a los que –con magnanimidad– reconozcan sus fallas.
Señalar a los enemigos y al sistema que los hace posible.
Llamar a la unidad en la verdad y en la militancia.
Humildemente y para terminar queremos respaldar la idea de constituir un movimiento –que figuras como el juez Alfredo López, el Mayor Hugo Abete, entre otros, vienen difundiendo– para procurar la victoria de nuestros principios y su aplicación práctica (si no a nivel nacional) al menos en el seno de cada uno de nuestros cuerpos intermedios, nuestras empresas, colegios, sociedades y familias.
La confusión está clarísima: a propósito de Rigoberto, La Derecha Fest, Michalski, Tenembaum y Gravia
Comentario al video de Nahuel Michalski sobre la entrevista de Tenembaum
y Gravia al influencer Rigoberto Hidalgo
Hola Nahuel, con mucho respeto quiero hacer algunas observaciones.
Creo que hay que distinguir entre el valor de verdad de las frases de Rigoberto y la fundamentación (correcta o no, discutible o no) de lo que dice Rigoberto. El punto (o uno de los puntos neurálgicos, a mi modo de ver) es si la naturaleza es base de derechos.
Todos estamos de acuerdo (salvo algunos hiper progresistas) en que un varón es un varón y una mujer, mujer. El punto es si los derechos (el deber ser) se pueden inferir de lo que es (el ser). Es innegable que hay dos sexos. Tanto es así que el propio Tenembaum dice “Hay dos sexos” y lo tiene que reconocer (1:10:55) medio a regañadientes. Vos mismo Nahuel lo reconoces en 1:12:50. El punto es si, entonces, en qué medida se puede inferir o no derechos de la naturaleza, de la conducta biológica, etc. Y si es lícito, o no lo es, inventar derechos que igualen lo que es natural con lo que no lo es.
Dejame hacerte otras observaciones.
1-Tenebaum y Gravia no reciben, con toda probabilidad, ningún soborno. Simplemente hacen periodismo y le dan pantalla a aquello que está en la boca de la gente (o que ellos creen que lo está). Y dado que Milei es extremadamente popular, entienden que hay en cierto modo una transferencia de popularidad hacia Rigoberto.
2-La Biblia no dice que no existen los dinosaurios.
3-Me gustaría entender porqué planteas que el Diluvio no existió. En un momento deslizas que científicamente está demostrado que no existió. Me gustaría interactuar con esto.
4-Decir que “la bandera LGBT (55:00 y siguientes) es basura” no es censura, es una opinión. Censura la hace el que tiene poder. Censura sería que el Estado mande a arrestar a los activistas LGBT. Rigoberto no tiene poder.
5-En Canadá y en otros países se penaliza a quienes no hablan según la ideologia de género. El Estado te fuerza a que uses determinadas palabras para referirte a personas siguiendo sus supuestas autopercepciones.
6- 43:20 Ser católico no es equiparable a decir que se tiene un sexo que no se tiene. Al afirmar que se es católico se afirma adherir a una doctrina. Al afirmar que se posee un sexo que no se posee es algo completamente distinto.
7- El Estado Argentino no es católico. El art. 2 de la Constitución Nacional solamente establece una confesionalidad velada limitada a lo económico y a algunas cosas más. El Estado Confesional era una realidad pero hasta 1852.
8- Las leyes en la Argentina se apoyan, también, en el Derecho Natural. Nuestra ley no es totalmente positivista.
MAS INFORMACIÓN
Nahuel Michalski es un Licenciado en Filosofía de nacionalidad argentina, tiene un canal de Youtube.
Rigoberto Hidalgo es un influencer liberal libertario, protestante, que habló en “La Derecha Fest”, el evento organizado por los libertarios en la Argentina, con la participación del Presidente Javier Milei.
Ha sido noticia cómo el primer mandatario del Poder Ejecutivo de nuestra Argentina, en una reciente conferencia que dio ante miles de personas dentro del templo evangélico más grande de país –en la provincia de Chaco– relanzó su filosofía anarco libertaria, invocó las páginas de la Biblia para defender sus políticas macroeconómicas y llamó a continuar por el camino iniciado desde el 10 de diciembre de 2023, al grito destemplado –una vez más– de Viva la libertad carajo.
Sería demasiado tibio de nuestra parte calificar como “desafortunadas” las expresiones del Presidente Javier Milei. Lo cierto es que merecen adjetivos más enérgicos.
El evento, además, tiene un contexto y unos antecedentes que lo vuelven caricaturesco si no fuera siniestro. Los fundadores de esta “iglesia” son un padre y un hijo cuyo milagro comprobado –uno de los 400 que afirman haber– sería la conversión de cien mil pesos en cien mil dólares con los cuales se construyó dicho templo, denominado Portal del Cielo. Obviemos comentarios sobre la peculiaridad del milagro.
Asimismo, con este acto el Presidente no deja en clara su religión: bautizado y educado católico, luego pasa a adoptar el judaísmo –no olvidemos que, en su primer viaje internacional, fue a darse chichones frente al Muro de los Lamentos– para convertirse ahora en el principal orador de tamaño templo evangélico, invocando las Escrituras del Nuevo Testamento (¿sabrá que los judíos no las consideran inspiradas?) y diciendo “Nuestro Señor Jesucristo…” (¿sabrá que los judíos no lo llaman Señor ni Cristo?). En fin, como diría la conocida letra del tango Cambalache: todos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo, todos manoseaos.
La dicción del Presidente no es buena y, por momentos, al oyente le da la impresión de que el discurso no lo redactó él. Como sea que fuese, sus palabras se basan en las páginas de la Sagrada Biblia y es aquí donde el asunto se vuelve más que preocupante. El Presidente clamó: “¡No nos van a doblegar! ¡Nosotros conocemos las Sagradas Escrituras!”. ¿Será realmente así?
El sitio web de la Casa Rosada nos permite acceso a una desgrabación del texto que Javier Milei leyó[1]. En él podemos advertir una constante apelación a las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, además de un constante escarnio del concepto de Justicia Social. La ‘batalla cultural’ de Milei tiene como centro volver abominable la Justicia Social, un concepto propio de la doctrina católica.
Otra línea de la argumentación de Milei consiste en asociar envidia con críticas al capitalismo liberal. Son envidiosos los fracasados que quieren que los ricos paguen impuestos dado que esta es la única manera, para ellos, de hacerse del dinero. De esta suerte, Milei puede decir –como Bruto en Shakespeare– “¿Hay alguien tan envidioso que quiera que los ricos paguen impuestos? Si alguno hay aquí, que hable, pues a él he ofendido”. Sabemos que el Presidente ofende con la misma facilidad con que realiza el movimiento de inspiración y espiración.
El tercer recurso, sofístico de máxima y sesgado de mínima, es envolver a todos los críticos dentro de la enorme bolsa de “la izquierda”. Milei necesita reducir a sus críticos y objetores para incluirlos, de grado o por fuerza, dentro de ese conjunto: son la izquierda. No le interesa matizar (que, cuando quiere, bien puede hacerlo, como ha demostrado en sus innumerables entrevistas). Por eso su discurso no reconoce la existencia de críticos desde sectores antimarxistas (católicos, nacionalistas o incluso peronistas) ni tampoco les reconoce entidad a críticos del mismo riñón liberal. No existen. No conviene que existan. La estrategia comunicacional del Presidente –y los trolls, pagos o no, en esto merecen que les reconozcamos eficacia– necesita de una simplificación que, aunque ofenda la realidad, es útil a los fines políticos.
El siguiente argumento –estamos tentados a decir, más bien, el siguiente anzuelo– lo constituye la promesa de prosperidad. Son sus propias palabras: “Por eso es que les digo: despertemos a la fe. Despertemos a la fe, porque eso es lo que nos traerá no solo el cielo, sino la prosperidad, aquí también en la Tierra”. Es clarísimo que Milei utiliza la Palabra de Dios para justificar sus políticas económicas. Esto es muy grave y los católicos deberían ser los primeros en reaccionar. Y es indignante que hable de “prosperidad” mientras el poder adquisitivo de la gente no deja de bajar como consecuencia del aumento de la luz, el gas, el transporte público e incontables bienes y servicios.
El centro del argumento del Presidente hoy libertario –en 2015 era sciolista– es el siguiente: el Estado es la “representación del maligno en la tierra”, esto es, de Satanás. ¿Cómo lo sabe? Porque en los Evangelios (Lc 4, 5) leemos que el demonio tienta a Cristo en el desierto y dice, según Milei, lo siguiente:
“Voy a leer la cita: capítulo 4, versículo 5, cuando el Señor Jesucristo está frente a las tres tentaciones que le propone el maligno. En la peor de todas, el maligno le propone que se arrodille frente a él, porque le muestra todos los reinos del mundo —es decir, los Estados, el Estado— y le dice que, si se arrodilla frente a él, le dará el poder sobre todos los Estados del mundo, porque ese poder le fue dado. Es decir, está la confesión propia del maligno: que el Estado es la representación del demonio. Por eso, cada vez que avanza el Estado, hay más pobreza, hay más calamidades, hay miseria”.
El gran economista experto en crecimiento económico es ahora gran exégeta experto en San Lucas. Pero, en realidad, el Presidente está haciendo una eiségesis; esto es, forzando la letra de las Sagradas Escrituras para que la Biblia diga lo que a él le conviene que diga. Utiliza las Escrituras para justificar el ajuste, para justificar la intervención del Estado en las paritarias, la suspensión de la obra pública, el ajuste a los jubilados, los sueldos bajos para los médicos del Garrahan. Mostremos en detalle cómo y porqué.
La manipulación de Milei
Desmontemos el argumento del Presidente con artillería católica, lo cual viene muy bien dado que una cantidad no despreciable de fieles católicos lo han votado y lo siguen apoyando. En primer lugar, hay que reproducir íntegramente la cita bíblica para entenderla mejor:
Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra y le dijo: «Te daré todo este poder y esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero. Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá». Pero Jesús le respondió: «Está escrito: “Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo rendirás culto”».
(Evangelio según San Lucas 4, 5-8)
Digamos ante todo, que Nuestro Señor ni confirma ni niega la premisa de fondo de Satanás. Debería tener cuidado Milei de tomar por verdadera la palabra demoníaca teniendo en cuenta que él es “el padre de la mentira”, como bien ha dicho Cristo (Juan 8, 44). Mal hace Milei haciéndose eco del Mentiroso.
Segundo: los reinos del mundo no son los Estados del mundo. El Estado es la nación jurídicamente organizada. La identificación entre “los reinos del mundo” y “los estados del mundo” corre por cuenta exclusiva de Milei quien introduce una idea ajena al texto.
Siempre es bueno –para develar el significado de cualquier página bíblica– apoyarse en la Tradición. Por eso, en Catena Aurea, leemos que Orígenes interpreta el reino de Satanás como el dominio que el diablo tiene sobre aquellos que “son gobernados por la fornicación” o “la avaricia” (curiosamente, un pecado capital en el que nunca repara Javier Milei). En definitiva, la realeza de Satanás se extiende sobre aquellos “gobernados por los vicios”. Así lo interpreta el teólogo Orígenes. Como en muchas cosas que el demonio dice, se trata de una mentira con algo de verdad.
San Jerónimo, por su parte, comenta sobre las palabras del diablo: “El arrogante y soberbio habla de jactancia. No podía darle todos los reinos del mundo, porque muchos santos varones fueron hechos reyes por Dios”. Y de aquí podemos extraer otro argumento: si el Estado, o el poder temporal, fuese algo intrínsecamente perverso (Milei lo llama “la representación del maligno”), ¿cómo podría haber santos varones que fuesen reyes? O bien esos varones son santos pero no reyes. O bien son reyes pero no pueden ser santos.
En efecto, la Iglesia Católica reconoce a San Esteban I de Hungría (975-1038), San Olaf de Noruega (995-1030), San Fernando III (1201-1252), San Luis Rey de Francia (1226-1270), Santa Isabel de Portugal (1271-1336) y Santa Eduvigis de Polonia (1374-1399) destacando en ellos el ejercicio del poder público y de funciones de gobierno. Entendemos que los evangélicos puedan ser engañados, vitorear y responder “Amén” al discurso presidencial. Ahora bien, ¿cómo puede un católico aceptar que estos santos sean los representantes del maligno, aplaudiendo como focas amaestradas el discurso libertario de Milei?
En definitiva, la verdadera enseñanza en torno a esta Tentación de Cristo es clara: adorar solamente a Dios y no caer en la idolatría de ninguna creatura. Por ejemplo, el poder o el dinero. Quizás debería tener esto en cuenta el Primer Mandatario. ¡Milei: basta de doblegarse ante los que sólo tienen poder o dinero!
También aprendemos aquí que las tentaciones del demonio pueden ser derrotadas invocando las Sagradas Escrituras. Respecto de la psicología de la tentación, podemos observar que el Tentador promete una cierta seguridad y dominio a cambio –nada menos– de la infidelidad del hombre para con su Creador.
Asimismo, lo que descubrimos aquí es que el Demonio –en su pretensión simiesca de querer ser como Dios– procura imitarlo y desea que los seres humanos se postren ante él, que lo adoren como cosa sagrada. Nada menos que el fundamento del satanismo.
Finalmente, las Tentaciones a Cristo tienen lugar en el Desierto. En el Desierto, el pueblo de Israel había pecado gravemente. Esto permite observar con claridad el contraste: Nuestro Señor vence al demonio en el mismo lugar donde el pueblo judío es derrotado por Satanás.
Conclusión
No pueden ser más falsas y engañosas las palabras del Presidente en el templo evangélico más grande del país. Aunque las luces, la fama y el poder tengan la capacidad de encandilar las mentes y sugestionar los espíritus, lo cierto es que nadie puede tomar en vano la Palabra de Dios impunemente.
Para terminar, la única pregunta que queda por hacerse es al mismo tiempo obvia pero imprescindible. Si acaso fuese verdad que el Estado es la representación del maligno en la tierra, entonces se gatilla el siguiente interrogante: Javier Milei –quien ostenta la máxima jefatura dentro del Estado Argentino–, ¿qué es?
Asociación judía persigue a Juez Federal católico en Argentina por denunciar el genocidio en Gaza
El Dr. Alfredo E. López nació en la ciudad de Buenos Aires. Abogado por la UBA, trabajó en el Poder Judicial de la provincia de Santa Cruz como secretario, defensor oficial y juez. Actualmente es Juez Federal en Mar del Plata. Ejerció la docencia en la Universidad Nacional de la Patagonia austral en la materia Derecho Privado.
¿Cómo se puede constatar que el gobierno de Milei, en su mayoría compuesto por judíos practicantes, ningunea al catolicismo en Argentina?
Se constata en el permanente desprecio oficial al catolicismo, a pesar que la propia Constitución Nacional prevé en su artículo 2 que el Estado sostiene el culto católico, que no es solamente desde el punto de vista económico, sino también moral. Sin embargo, tanto Milei como sus Ministros actúan como si fueran funcionarios del Estado de Israel, participando en actos, eventos y homenajes a Israel y a los judíos.
Fue muy notoria la irreverencia de usar figuras de santos católicos con el rostro de Milei…
Sí, sus seguidores en las redes sociales, llamados libertarios, difunden imágenes católicas alterándolas, poniendo la cara de Milei en íconos de Dios, los santos y los ángeles. Además de la irreverencia de que su programa partidario se llame La Misa por ejemplo.
Usted es un conocido juez que destaca por su coherencia católica y no se ha callado y por eso ha estado siempre en el punto de mira…
Así es, cuando cuestioné el uso de la iconografía católica para endiosar a Milei con fines propagandísticos, recibí un ataque en masa de sus adeptos en las redes sociales, pero para sorpresa de ellos la adhesión a mi crítica fue abrumadora.
Tanto es así que la organización judía DAIA le ha denunciado acusándole de antisemitismo por publicar en su cuenta de Twitter noticias sobre las acusaciones que hace la comunidad internacional a Netanyahu…
Exacto, a partir de que difundí lo resuelto por la Corte Penal Internacional, cuya acusación fiscal cuenta con un asesor experto de origen judío. La acusación consistió en delitos de lesa humanidad, genocidio, violación de los derechos humanos en la Franja de Gaza, contra la población civil Palestina, perpetrados por el Primer Ministro de Israel Netanyahu y su Ministro de Defensa y que llevó a que se emitieran las respectivas órdenes de captura internacionales. Recibí un ataque en masa en las redes sociales de parte de judíos y militantes libertarios pero, como ya había sucedido antes, el repudio que recibieron fue mayoritario.
La DAIA (delegación de asociaciones israelitas argentinas) procedió a denunciarme por antisemitismo ante el Consejo de la Magistratura, que es el órgano encargado de remover a los jueces. Ello generó la repulsa masiva de la ciudadanía por la pretensión de censura y el ataque a la libertad de expresión.
También exigen que le expulsen como juez. ¿Hasta que punto es un gravísimo atropello?
Lo es y constituye una gravedad institucional mayúscula, puesto que la DAIA en realidad no representa a los judíos sino al Estado de Israel, constituyendo una inadmisible injerencia en los asuntos internos de nuestro país, porque están a favor del genocidio que está perpetrando el gobierno israelí en la Franja de Gaza. Además de afectar el derecho a la libertad de expresión, hay una velada intención de censura de la información que expresa la verdad de los hechos y de castigar, sancionar y perseguir a quienes las dan a conocer.
¿Qué argumentos va a esgrimir en su defensa?
En primer lugar, los jueces no perdemos la condición de ciudadanos por ser magistrados; esto lo ha confirmado el Consejo de la Magistratura en diversas ocasiones, razón por la cual gozamos del derecho a la libertad de expresión, como cualquier otro ciudadano. Además lo expresado no es falso, muy por el contrario, está avalado por la realidad de los hechos; y la circunstancia de que se hayan sacado de contexto los extractos utilizados en la denuncia es prueba de la mala fe de los denunciantes.
¿Qué le impulsa a luchar por defender la verdad y la causa católica en la Argentina?
Es el deber de todo católico defender la Fe, ante los agravios, ofensas y desprecio cometidos recurrentemente por el gobierno de Milei en la Argentina y decir la verdad sobre las atrocidades que está cometiendo el Estado de Israel en la Franja de Gaza, lo cual es avalado por el oficialismo en complicidad con los medios de comunicación.
¿Se podría decir que la Argentina se ha convertido en un “satélite de Israel”?
Lamentablemente sí, afectando a la Soberanía Nacional y poniendo en riesgo la seguridad, ya que esta subordinación a las políticas de Israel y EE.UU., que ya tienen su antecedente durante el gobierno de Menem, nos ha costado los dos peores atentados criminales ocurridos en nuestro país tanto en la Embajada de Israel como en la AMIA, la mutual judía.
Por Javier Navascués
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o verdadero con lo falso”
Beda el Venerable
Junto al escribano uruguayo BRUNO ACOSTA PASTORE, analizamos en detalle las piezas del discurso del Presidente argentino Javier Milei, en el Foro de Davos (2025). Nuestro objetivo fue realizar un examen político económico cultural, que no peque de obsecuencia para con la figura del Presidente (algo tristemente habitual hoy día) pero donde no falten los reconocimientos legítimos a lo bueno y verdadero que se haya dicho.
Esperamos contar con vuestra presencia del otro lado de la computadora. Exhortamos también a que difunda este material entre los interesados. Muchas gracias.