Acerca de la SÁBANA SANTA de Nuestro Señor Jesucristo: formación completa (no sólo el aspecto científico)
Compartimos con ustedes una serie de videos sobre la Sábana Santa. Hemos entrevistado al divulgador español EUGENIO REY HUERTA al respecto. Queremos que esto sirva a la reflexión seria sobre la Pasión de Nuestro Señor, especialmente en esta Semana Santa.
Son cuatro partes sobre el tema, incluyendo pero también desbordando su dimensión científica. Sugerimos escucharlas por separado dado que cada video dura al menos 2 hs:
¿Conocías la revista católica tradicionalista “Verbo”?
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Acá te compartimos unos bocaditos de esta excelente publicación. A continuación podés descargar cualquiera de los siguientes textos:
“Sobre la Acción”. Se detallan criterios y explicitan formas de actuar, católicamente, en el mundo secular. Especialmente se alerta contra la tentación de hacer algo rápido en vez de actuar considerando el plazo mediano y largo.
“Sobre la Revolución”. Brevísimo artículo que detalla los rasgos esenciales de la Revolución Mundial Anticristiana y señala sus eslabones con claridad: Renacimiento, Reforma Protestante, Revolución francesa, Comunismo.
“Hemos leído…”. Se comentan distintas noticias de la época (1962), entre ellas, la promoción de la anticoncepción por parte del gobierno británico de ese entonces. Interesante especialmente para quien quiera estudiar la mentalidad antivida desde sus inicios.
“Discurso de S. Emcia Rvma. Cardenal Alfredo Ottaviani” (1961). Desgrabación textual de la encendida prédica del destacado prelado tradicionalista. Las palabras del Cardenal Ottaviani fueron dichas con ocasión de la fundación de la Escuela de Ciudadanía Cristiana, cuya divisa era “Pro bono communi”.
“Campaña de 3.000 misas”. Información sobre las misas celebradas por el Reinado Social de Cristo en los años 60′ del siglo XX.
Adquirí el primer libro del Lic. Juan Carlos Monedero: “LENGUAJE, IDEOLOGÍA Y PODER”, tomo I, con prólogos del R. P. Alfredo Sáenz y el Dr. Antonio Caponnetto. Ilustraciones: José Antonio Van Tooren.
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Neodarwinismo y Cristianismo no es solamente un libro. Es una tesis de Licenciatura en Filosofía, defendida ante un tribunal en el año 2017, como puedes escuchar haciendo click aquí.
Entrevista a Mons. Atanasius Schneider – Por Diane Montagna
– Diane Montagna (DM): Excelencia, ¿cuál es su visión general del documento sobre la liturgia preparado por el cardenal Roche para la consideración de los miembros del Sagrado Colegio en el consistorio extraordinario?
+Athanasius Schneider (+AS): Para cualquier observador honesto y objetivo, el documento del Cardenal Roche da la impresión de un claro prejuicio contra el Rito Romano Tradicional y su uso actual. Parece impulsado por una agenda destinada a denigrar esta forma litúrgica y, en última instancia, eliminarla de la vida eclesial. El cardenal parece decidido a negar al rito tradicional cualquier lugar legítimo en la Iglesia actual. Un compromiso con la objetividad y la imparcialidad, marcado por la ausencia de prejuicios y una genuina preocupación por la verdad, brilla por su ausencia. En cambio, el documento emplea un razonamiento manipulador e incluso distorsiona la evidencia histórica. No logra encarnar el principio clásico, sine ira et studio , es decir, un enfoque «sin ira ni celo partidista».
– (DM): Analicemos varios pasajes específicos del informe. En el n.º 1, el cardenal Roche afirma: «La historia de la liturgia, podríamos decir, es la historia de su continua ‘reforma’ en un proceso de desarrollo orgánico». Esto plantea una pregunta fundamental: ¿son lo mismo reforma que desarrollo ? La reforma parece sugerir una intervención deliberada y positivista, mientras que el desarrollo parece implicar un crecimiento orgánico comprobado a lo largo del tiempo. Históricamente, ¿es correcto decir que la liturgia ha requerido una reforma continua, o se entiende mejor como un desarrollo orgánico, con solo intervenciones correctivas ocasionales?
(+AS): En este sentido, la declaración del Papa Benedicto XVI sigue siendo pertinente e incontrovertible: «En la historia de la liturgia hay crecimiento y progreso, pero no ruptura» ( Carta a los Obispos con ocasión de la publicación de la Carta Apostólica Summorum Pontificum , 7 de julio de 2007). Es un hecho histórico —atestiguado por eruditos litúrgicos autorizados— que desde la época del Papa Gregorio VII en el siglo XI, es decir, durante casi un milenio, el Rito de la Iglesia Romana no experimentó reformas significativas. El Novus Ordo de 1970, en cambio, se presenta a cualquier observador honesto y objetivo como una ruptura con la tradición milenaria del Rito Romano.
Esta evaluación se ve reforzada por el juicio del erudito litúrgico Archimandrita Boniface Luykx, perito del Concilio Vaticano II y miembro de la comisión litúrgica vaticana (el llamado Consilium ), dirigida por el padre Annibale Bugnini. Luykx identificó fundamentos teológicos erróneos en la labor de esta comisión, escribiendo:
“Detrás de estas exageraciones revolucionarias se escondían tres principios típicamente occidentales pero falsos: (1) el concepto (à la Bugnini) de la superioridad y el valor normativo del hombre occidental moderno y su cultura para todas las demás culturas; (2) la inevitable y tiránica ley del cambio constante que algunos teólogos aplicaron a la liturgia, la enseñanza de la Iglesia, la exégesis y la teología; y (3) la primacía de lo horizontal” ( Una visión más amplia del Vaticano II , Angelico Press, 2025, p. 131).
– (DM): ¿Es precisa la descripción que hace el cardenal Roche de la bula Quo primum del papa Pío V en el n.º 2? ¿Acaso el papa San Pío V no permitió que continuara cualquier rito que se hubiera usado durante doscientos años? ¿Y acaso no se permitió que otros ritos, como el ambrosiano o el dominico, persistieran y prosperaran?
(+AS): El cardenal Roche hace una referencia selectiva al Quo primum , distorsionando así su significado y utilizando el documento del papa San Pío V para respaldar una interpretación antitradicional. De hecho, el Quo primum permite explícitamente que todas las variantes del Rito Romano que se han usado ininterrumpidamente durante al menos doscientos años continúen legalmente. La unidad no significa uniformidad, como atestigua la historia de la Iglesia.
Dom Alcuin Reid, estudioso de la liturgia y destacado experto en el desarrollo orgánico de la liturgia, describe así la situación de este período:
No debemos caer en el error revisionista de imaginar un completo encubrimiento centralista de la liturgia occidental: la diversidad persistió en el seno de esta unidad. Los dominicos mantuvieron su propia liturgia. Otras órdenes también mantuvieron ritos distintivos. Las iglesias locales (Milán, Lyon, Braga, Toledo, etc., así como los principales centros medievales ingleses: Salisbury, Hereford, York, Bangor y Lincoln) conservaron sus propias liturgias. Sin embargo, cada una pertenecía a la familia litúrgica romana ( The Organic Development of the Liturgy , Farnborough 2004, pp. 20-21).
Esta realidad histórica confirma que el Papa San Pío V efectivamente permitió que perduraran ritos con una historia continua de al menos dos siglos, incluidos usos bien establecidos como los ritos ambrosiano y dominicano, que no sólo se conservaron sino que continuaron floreciendo dentro de la unidad de la Iglesia romana.
– (DM) En la nota 4 del documento, el cardenal Roche escribe: «Podemos afirmar con certeza que la reforma de la Liturgia querida por el Concilio Vaticano II está… en plena sintonía con el verdadero sentido de la Tradición». ¿Cuál es su opinión sobre esta afirmación, especialmente a la luz de la experiencia que la mayoría de los católicos tienen de la Nueva Misa en su parroquia?
(+AS): Esta afirmación es solo parcialmente cierta. La intención de los Padres del Concilio Vaticano II fue, de hecho, una reforma en continuidad con la tradición de la Iglesia, como se desprende de esta importante formulación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia: «No debe haber innovaciones a menos que el bien de la Iglesia las exija genuina y ciertamente; y debe procurarse que las nuevas formas que se adopten surjan, de algún modo, orgánicamente de las ya existentes» ( Sacrosanctum Concilium , n. 23).
El cardenal Roche comete el error típico de un ideólogo, utilizando un argumento circular, que se puede resumir así: (1) la reforma de la Misa de 1970 está en plena sintonía con el verdadero significado de la Tradición; (2) la intención de los Padres del Concilio Vaticano II estaba en plena sintonía con el verdadero significado de la Tradición; (3) por lo tanto, la Misa de 1970 está en plena sintonía con el verdadero significado de la Tradición.
Sin embargo, poseemos valoraciones de testigos eminentes que estuvieron directamente implicados en los debates litúrgicos del Concilio y que sostienen que el Ordinario de la Misa de 1970 representa el producto de una especie de revolución litúrgica, contraria a la verdadera intención de los Padres Conciliares.
Entre los testigos más importantes se encuentra Joseph Ratzinger. En una carta de 1976 al profesor Wolfgang Waldstein, escribió con sorprendente claridad:
El problema del nuevo Misal radica en que rompe con esta historia continua —que progresó ininterrumpidamente tanto antes como después de Pío V— y crea un libro completamente nuevo, cuya aparición va acompañada de una especie de prohibición de lo previamente existente, totalmente ajena a la historia del derecho eclesiástico y la liturgia. Por mi conocimiento de los debates conciliares y una lectura renovada de los discursos pronunciados en aquel momento por los Padres Conciliares, puedo afirmar con certeza que esto no fue intencionado.
Otro testigo destacado es el ya mencionado Archimandrita Boniface Luykx. En su recientemente publicado “ Una visión más amplia del Vaticano II. Memorias y análisis de un consultor conciliar” , declaró con franqueza:
Hubo una continuidad perfecta entre el período preconciliar y el propio Concilio, pero después del Concilio esta continuidad crucial fue interrumpida por las comisiones posconciliares. … El Novus Ordo no es fiel a la CSL [Constitución sobre la Sagrada Liturgia], sino que va sustancialmente más allá de los parámetros que la CSL estableció para la reforma del rito de la Misa. … La aplanadora del horizontalismo antropocéntrico (en oposición al verticalismo teotcéntrico) ha aplanado todas las formas litúrgicas después del Vaticano II, pero su principal víctima es el Novus Ordo . … El principal perdedor en este proceso es el misterio, que debería ser, por el contrario, el objeto y contenido principal de la celebración” (pp. 80, 98, 104).
– (DM)¿Qué opina de la afirmación del cardenal Roche en el n. 9, de que “el bien primario de la unidad de la Iglesia no se logra congelando la división, sino encontrándonos en el compartir lo que no puede ser más que compartido”?
(+AS): Para el cardenal Roche, la mera existencia del principio y la realidad del pluralismo litúrgico en la vida de la Iglesia aparentemente equivale a una «división congelante». Tal afirmación es manipuladora y deshonesta, pues contradice no solo la práctica bimilenaria de la Iglesia, que siempre ha considerado la diversidad de ritos reconocidos —o de variantes legítimas dentro de un rito— no como una fuente de división, sino como un enriquecimiento de la vida eclesial.
Solo clérigos de mente estrecha, moldeados por una mentalidad clericalista, han mostrado —y continúan mostrando incluso en nuestros días— intolerancia hacia la coexistencia pacífica de diferentes ritos y prácticas litúrgicas. Entre muchos ejemplos deplorables se encuentra la coerción sufrida por los cristianos de Santo Tomás en la India durante el siglo XVI, quienes se vieron obligados a abandonar sus propios ritos y adoptar la liturgia de la Iglesia latina, basándose en el argumento de que a una lex credendi debe corresponder solo una lex orandi , es decir, una única forma litúrgica.
Otro ejemplo trágico es la reforma litúrgica de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el siglo XVII, que prohibió la forma antigua de su rito e impuso el uso exclusivo de una versión revisada. Si las autoridades eclesiásticas hubieran permitido la coexistencia del rito antiguo y el nuevo, ciertamente no habrían “congelado la división”, sino que habrían evitado un doloroso cisma —el cisma de los llamados “Viejos Ritos” o “Viejos Creyentes”— que ha perdurado hasta nuestros días. Tras un período considerable de tiempo, la jerarquía de la Iglesia Ortodoxa Rusa reconoció el error pastoral de la uniformidad litúrgica impuesta y restableció el libre uso de la forma antigua del rito. Desafortunadamente, solo una minoría de los “Viejos Creyentes” se reconcilió con la jerarquía, mientras que la mayoría permaneció en el cisma, ya que los traumas eran demasiado profundos y la atmósfera de desconfianza y alienación mutuas había perdurado demasiado tiempo. En este caso, la intolerancia por parte de la jerarquía hacia el uso legítimo del rito más antiguo literalmente congeló la división: los antiguos ritualistas fueron exiliados por el zar a la helada Siberia.
El apego a la forma más antigua del Rito Romano no “congela la división”. Por el contrario, representa, en palabras de San Juan Pablo II, “una justa aspiración a la que la Iglesia garantiza respeto” (Carta Apostólica Ecclesia Dei , 2 de julio de 1988, n. 5 c). La coexistencia pacífica de ambos usos del Rito Romano, iguales en derecho y dignidad, demostraría que la Iglesia ha preservado tanto la tolerancia como la continuidad en su vida litúrgica, implementando así el consejo del “dueño de la casa”, alabado por el Señor, “que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas ( nova et vetera )” (Mt. 13:52). Por el contrario, en este documento el Cardenal Roche emerge como un representante de un clericalismo intolerante y rígido en la esfera litúrgica, que rechaza la posibilidad de un genuino compartir recíproco en presencia de diferentes tradiciones litúrgicas.
– (DM) En el número 10 del documento —que quizás despertó la mayor consternación— el cardenal Roche afirma: «El uso de los libros litúrgicos que el Concilio intentó reformar fue, desde san Juan Pablo II hasta Francisco, una concesión que de ninguna manera preveía su promoción». ¿Cómo respondería al cardenal sobre este punto, particularmente en vista de la carta apostólica Summorum Pontificum del papa Benedicto XVI y su carta adjunta a este motu proprio ?
(A.S.) Yo respondería con la siguiente sabia observación del archimandrita Boniface Luykx: “Sostengo que la pluriformidad —es decir, la coexistencia de diferentes formas de celebración litúrgica manteniendo el núcleo esencial— podría ser una gran ayuda para la Iglesia occidental… El Papa Juan Pablo II, de hecho, adoptó el principio de pluriformidad cuando restauró la Misa Tridentina en 1988” ( Una visión más amplia del Vaticano II , pág. 113).
Esta perspectiva contradice directamente la afirmación de que el uso continuado de los libros litúrgicos anteriores fue simplemente una concesión tolerada sin intención de fomentarla ni promoverla. Una importante enseñanza de San Juan Pablo II ilustra aún más este punto. Afirma:
En conjunto, estos testimonios autorizados demuestran que el reconocimiento y la restauración de los libros litúrgicos más antiguos no se entendieron simplemente como concesiones renuentes, sino como expresiones de una pluriformidad legítima dentro de la vida litúrgica de la Iglesia, capaz de enriquecer a la Iglesia occidental preservando al mismo tiempo el núcleo esencial del Rito Romano.
– (DM) Es muy posible que, si este documento se hubiera debatido en el consistorio del 7 y 8 de enero, los cardenales, en conjunto, no hubieran podido discernirlo adecuadamente, dada la generalizada falta de formación litúrgica en la Iglesia actual, incluso entre el clero y la jerarquía. ¿Cuántos de ellos, por ejemplo, podrían haber refutado la afirmación del cardenal sobre el Quo primum de Pío V ? En un futuro consistorio, está perfectamente dentro de la facultad del Papa nombrar a un perito para que presente un documento más erudito y fundamentado a los miembros del Sagrado Colegio sobre el tema que desea que consideren. ¿Podría ser esta una vía de avance en el consistorio extraordinario previsto para finales de junio de 2026?
(+AS): Creo que hoy en día hay una gran ignorancia entre los obispos y cardenales sobre la historia de la liturgia, sobre la naturaleza de los debates litúrgicos durante el Concilio e incluso sobre el texto mismo de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II.
Dos hechos muy importantes se olvidan con frecuencia. El primero es que la verdadera reforma de la Misa según el Concilio ya se había promulgado en 1965, concretamente el Ordo Missae de 1965, que la Santa Sede describió explícitamente en aquel momento como la aplicación de las disposiciones de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia. Este Ordo Missae representó una reforma muy cautelosa y conservó todos los detalles esenciales de la Misa tradicional, con solo cambios limitados. Estos incluyeron la omisión del Salmo 42 al comienzo de la Misa —una modificación que no era inédita, ya que este salmo siempre se había omitido en la Misa de Réquiem y durante la Pasión—, así como la omisión del Evangelio de San Juan al final de la Misa.
La verdadera innovación consistió en el uso de la lengua vernácula durante toda la misa, con excepción del canon, que debía rezarse en silencio en latín. Los propios Padres Conciliares celebraron esta misa reformada durante la última sesión de 1965 y expresaron su satisfacción general. Incluso el arzobispo Lefebvre celebró esta forma de la misa y ordenó que se utilizara en su seminario de Écône hasta 1975.
El segundo hecho es el siguiente. En el primer Sínodo de Obispos después del Concilio, celebrado en 1967, el P. Annibale Bugnini presentó a los Padres Sinodales el texto y la celebración de un Ordo Missae radicalmente reformado . Este era esencialmente el mismo Ordo Missae que posteriormente promulgó el Papa Pablo VI en 1969 y que hoy constituye la forma ordinaria de la liturgia en la Iglesia Católica Romana.
Sin embargo, la mayoría de los Padres Sinodales de 1967 —casi todos ellos también Padres del Concilio Vaticano II— rechazaron este Ordo Missae, es decir, nuestro actual Novus Ordo. En consecuencia, lo que celebramos hoy no es la Misa del Concilio Vaticano II, que es en realidad el Ordo Missae de 1965, sino la forma de la Misa que los Padres Sinodales rechazaron en 1967 por considerarla demasiado revolucionaria.
(DM) ¿Qué alternativas al documento del cardenal Roche les ofrecería a los cardenales, si pudiera ofrecerles solo algunos puntos?
(+AS): Quisiera presentarles a los cardenales varios puntos fundamentales. En primer lugar, recordaría los innegables hechos históricos sobre la verdadera Misa del Concilio Vaticano II, concretamente el Ordo Missae de 1965, así como el rechazo fundamental por parte de los Padres Sinodales en 1967 del Novus Ordo que les presentó el P. Bugnini.
En segundo lugar, quisiera destacar los principios siempre vigentes que rigen el culto divino, formulados por el propio Concilio Vaticano II: el carácter teocéntrico, vertical, sagrado, celestial y contemplativo de la liturgia auténtica. Como enseña el Concilio:
“En ella lo humano se ordena y subordina a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación, y este mundo presente a la ciudad futura que buscamos. … En la liturgia terrena participamos en un anticipo de la liturgia celestial” ( Sacrosanctum Concilium , nn. 2; 8).
En tercer lugar, quisiera enfatizar el principio de que la diversidad litúrgica no perjudica la unidad de la fe. Como subrayaron los Padres Conciliares:
“En fiel obediencia a la tradición, el sagrado Concilio declara que la santa Madre Iglesia considera de igual derecho y dignidad todos los ritos legítimamente reconocidos y quiere conservarlos en el futuro y fomentarlos por todos los medios” (n. 4).
Por último, quisiera apelar a la conciencia de los cardenales afirmando que el Papa tiene hoy una oportunidad única de restablecer la justicia y la paz litúrgica en la vida de la Iglesia, concediendo a la forma más antigua del Rito Romano la misma dignidad y los mismos derechos que la forma litúrgica ordinaria, conocida como Novus Ordo .
Tal paso podría lograrse mediante una generosa ordenanza pastoral ex integro . Pondría fin a las disputas derivadas de interpretaciones casuísticas sobre el uso de la antigua forma litúrgica. También pondría fin a la injusticia de tratar a tantos hijos e hijas ejemplares de la Iglesia —especialmente a tantos jóvenes y familias jóvenes— como católicos de segunda clase.
Una medida pastoral de este tipo tendería puentes y demostraría empatía con las generaciones pasadas y con un grupo que, aunque minoritario, sigue siendo desatendido y discriminado en la Iglesia actual, en un momento en el que se habla tanto de inclusión, de tolerancia hacia la diversidad y de escucha sinodal de las experiencias de los fieles.
(DM) Excelencia, ¿hay algo que desee añadir?
(+AS): No podría hacer mejor declaración sobre la actual crisis litúrgica que citando las luminosas palabras del archimandrita Boniface Luykx, un serio erudito litúrgico, un celoso misionero en África y un hombre de Dios que celebró tanto la liturgia latina como la bizantina, respirando así, por así decirlo, con los dos pulmones de la Iglesia:
“El cardenal Ratzinger también ha dado su apoyo, declarando que la antigua Misa es una parte viva y, de hecho, “integral” del culto y la tradición católica, y prediciendo que hará “su propia contribución característica a la renovación litúrgica solicitada por el Concilio Vaticano II” (p. 115).
Cuando desaparece la reverencia, toda adoración se convierte en un simple entretenimiento horizontal, una fiesta social. Aquí, nuevamente, los pobres, los pequeños, son víctimas, ya que los “expertos” y los disidentes les arrebatan la realidad evidente de la vida como emanación de Dios en la adoración (p. 120).
Ningún jerarca, desde un simple obispo hasta el papa, puede inventar nada. Todo jerarca es sucesor de los apóstoles, lo que significa que es, ante todo, guardián y servidor de la Sagrada Tradición: garante de la continuidad en la enseñanza, el culto, los sacramentos y la oración (p. 188).
El documento del cardenal Roche recuerda la lucha desesperada de una gerontocracia enfrentada a críticas serias y cada vez más vocales, que surgen principalmente de una generación más joven, cuya voz intenta sofocar mediante argumentos manipuladores y, en última instancia, utilizando el poder y la autoridad como armas.
Sin embargo, la frescura y la belleza intemporales de la liturgia, junto con la fe de los santos y de nuestros antepasados, prevalecerán. El sensus fidei percibe instintivamente esta realidad, especialmente entre los «pequeños» de la Iglesia: niños inocentes, jóvenes heroicos y familias jóvenes.
Por esta razón, recomiendo encarecidamente al cardenal Roche y a muchos otros clérigos mayores y algo rígidos que reconozcan los signos de los tiempos; o, dicho en sentido figurado, que se suban al carro para no quedarse atrás. Porque están llamados a reconocer los signos de los tiempos que Dios mismo da a través de los «pequeños» de la Iglesia, hambrientos del pan puro de la doctrina católica y de la belleza imperecedera de la liturgia tradicional.
El Padre Javier Mercant Simó denuncia inequívocamente el atropello de Estados Unidos yapunta al petróleo. Desarrollo del Padre Mercant Simó aquí.
Mar Mounier rechaza la comparación del Padre Javier Olivera Ravasi entre Trump y los Reyes Católicos en su empresa de conquistar y evangelizar América.
Otras reacciones tradicionalistas católicas que rechazan la maniobra de Trump en Venezuela
Corredención mariana – Textos de los sumos pontífices
(Recopilación del Padre Jorge Hidalgo)
Pío IX: “Así como Cristo, mediador de Dios y los hombres, asumida la naturaleza humana, borrando la escritura del decreto que nos era contrario, lo clavó triunfante en la cruz, así la Santísima Virgen, unida a Él con apretadísimo e indisoluble vínculo, ejercitando con Él y por Él sus sempiternas enemistades contra la venenosa serpiente y triunfando de la misma plenísimamente, aplastó su cabeza con el pie inmaculado.” (Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
León XIII: “La Virgen, exenta de la mancha original, escogida para ser Madre de Dios y asociada por lo mismo, escogida para ser Madre de Dios y asociada por lo mismo a la obra de la salvación del género humano, goza cerca de su Hijo de un favor y de un poder tan grande que nunca han podido ni podrán obtenerlo igual ni los hombres ni los ángeles.” (Supremi Apostolatus, 1 de septiembre de 1883)
“La que había sido cooperadora en el sacramento de la redención del hombre, sería también cooperadora en la dispensación de las gracias derivadas de Él.” (AAS 28 [1895-1896], 130-131)
San Pío X: “La consecuencia de esta comunidad de sentimientos y sufrimientos entre María y Jesús es que María mereció ser reparadora dignísima del orbe perdido y, por tanto, la dispensadora de todos los tesoros que Jesús nos conquistó con su muerte y con su sangre.” (Ad diem illud, 2 de febrero de 1904)
Benedicto XV: “Los doctores de la Iglesia enseñan comúnmente que la Santísima Virgen María, que parecía ausente de la vida pública de Jesucristo, estuvo presente, sin embargo, a su lado cuando fue a la muerte y fue clavado en la cruz, y estuvo allí por divina disposición. En efecto, en comunión con su Hijo doliente y agonizante, soportó el dolor y casi la muerte; abdicó los derechos de madre sobre su Hijo para conseguir la salvación de los hombres; y, para apaciguar la justicia divina, en cuanto dependía de Ella, inmoló a su Hijo, de suerte que se puede afirmar, con razón, que redimió al linaje humano con Cristo. Y, por esta razón, toda suerte de gracias que sacamos del tesoro de la redención nos vienen, por decirlo así, de las manos de la Virgen dolorosa.” (Epist. Inter sodalicia, 22 de mayo de 1918)
Pío XI: “¡Oh Madre de piedad y de misericordia, que acompañabais a vuestro dulce Hijo, mientras llevaba a cabo en el altar de la cruz la redención del género humano, como corredentora nuestra asociada a sus dolores…!, conservad en nosotros y aumentad cada día, os lo pedimos, los preciosos frutos de la redención y de vuestra compasión.” (Radiomensaje, 28 de abril de 1935)
Pío XII: “Habiendo Dios querido que, en la realización de la redención humana, la Santísima Virgen María estuviese inseparablemente unida con Cristo, tanto que nuestra salvación es fruto de la caridad de Jesucristo y de sus padecimientos asociados íntimamente al amor y a los dolores de su Madre, es cosa enteramente razonable que el pueblo cristiano, que ha recibido de Jesús la vida divina por medio de María, después de los debidos homenajes al Sacratísimo Corazón de Jesús, demuestre también al Corazón amantísimo de la Madre celestial los correspondientes sentimientos de piedad, amor, acción de gracias y reparación.” (Haurietis Aquas, 15 de mayo de 1956)
Concilio Vaticano II: “Concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo al Padre en el templo, padeciendo con su Hijo cuando moría en la cruz, cooperó en forma enteramente impar a la obra del Salvador con la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Por eso es nuestra Madre en el orden de la gracia.” (Lumen Gentium, n. 61).
La confusión está clarísima: a propósito de Rigoberto, La Derecha Fest, Michalski, Tenembaum y Gravia
Comentario al video de Nahuel Michalski sobre la entrevista de Tenembaum
y Gravia al influencer Rigoberto Hidalgo
Hola Nahuel, con mucho respeto quiero hacer algunas observaciones.
Creo que hay que distinguir entre el valor de verdad de las frases de Rigoberto y la fundamentación (correcta o no, discutible o no) de lo que dice Rigoberto. El punto (o uno de los puntos neurálgicos, a mi modo de ver) es si la naturaleza es base de derechos.
Todos estamos de acuerdo (salvo algunos hiper progresistas) en que un varón es un varón y una mujer, mujer. El punto es si los derechos (el deber ser) se pueden inferir de lo que es (el ser). Es innegable que hay dos sexos. Tanto es así que el propio Tenembaum dice “Hay dos sexos” y lo tiene que reconocer (1:10:55) medio a regañadientes. Vos mismo Nahuel lo reconoces en 1:12:50. El punto es si, entonces, en qué medida se puede inferir o no derechos de la naturaleza, de la conducta biológica, etc. Y si es lícito, o no lo es, inventar derechos que igualen lo que es natural con lo que no lo es.
Dejame hacerte otras observaciones.
1-Tenebaum y Gravia no reciben, con toda probabilidad, ningún soborno. Simplemente hacen periodismo y le dan pantalla a aquello que está en la boca de la gente (o que ellos creen que lo está). Y dado que Milei es extremadamente popular, entienden que hay en cierto modo una transferencia de popularidad hacia Rigoberto.
2-La Biblia no dice que no existen los dinosaurios.
3-Me gustaría entender porqué planteas que el Diluvio no existió. En un momento deslizas que científicamente está demostrado que no existió. Me gustaría interactuar con esto.
4-Decir que “la bandera LGBT (55:00 y siguientes) es basura” no es censura, es una opinión. Censura la hace el que tiene poder. Censura sería que el Estado mande a arrestar a los activistas LGBT. Rigoberto no tiene poder.
5-En Canadá y en otros países se penaliza a quienes no hablan según la ideologia de género. El Estado te fuerza a que uses determinadas palabras para referirte a personas siguiendo sus supuestas autopercepciones.
6- 43:20 Ser católico no es equiparable a decir que se tiene un sexo que no se tiene. Al afirmar que se es católico se afirma adherir a una doctrina. Al afirmar que se posee un sexo que no se posee es algo completamente distinto.
7- El Estado Argentino no es católico. El art. 2 de la Constitución Nacional solamente establece una confesionalidad velada limitada a lo económico y a algunas cosas más. El Estado Confesional era una realidad pero hasta 1852.
8- Las leyes en la Argentina se apoyan, también, en el Derecho Natural. Nuestra ley no es totalmente positivista.
MAS INFORMACIÓN
Nahuel Michalski es un Licenciado en Filosofía de nacionalidad argentina, tiene un canal de Youtube.
Rigoberto Hidalgo es un influencer liberal libertario, protestante, que habló en “La Derecha Fest”, el evento organizado por los libertarios en la Argentina, con la participación del Presidente Javier Milei.
Apareció en el balcón de la loggia vestido de Papa luciendo la museta roja y la estola, signos de la dignidad papal. No dijo, Buenas tardes sino La paz esté con vosotros, aclarando que esas fueron las primeras palabras que Jesús Resucitado dirigió a sus discípulos. Además, tomó un nombre de resonancias ilustres, desde San León Magno hasta León XIII el Papa que condenó al comunismo y al liberalismo y tuvo la visión del ataque del demonio a la Iglesia. No se hizo bendecir por el pueblo, sino que impartió solemnemente la bendición a la multitud en un impecable latín. Terminó sus primeras palabras con el rezo del Ave María.
¿Basta esto para pensar que restaurará la Fe de la Iglesia, que condenará los errores y las herejías que hoy laceran el Cuerpo Místico de Cristo, que reparará las injusticias del nefasto pontificado anterior? No, de ninguna manera. Aunque esperamos vivamente que esto suceda.
Hay en su pasado cosas que preocupan, por decir lo menos. Su línea pastoral es progresista; pesan sobre él graves acusaciones de encubrimiento de abusos sexuales (tal vez no sean ciertas); pero, sobre todo, fue hasta su elección Prefecto del Dicasterio de los Obispos, es decir, el responsable de los desastrosos nombramientos episcopales de Francisco, a la vez que de las injustas “cancelaciones” de tantos obispos buenos y ortodoxos. Además, entusiasta de la Sinodalidad y de la Iglesia “inclusiva”.
Sus primeras palabras y la elección de su nombre han dado lugar a interpretaciones opuestas. Un buen sacerdote, el P. Santiago Martín, ha dicho que habló más de la comunión que de la Sinodalidad y recordó que el Papa León XIII no solo promulgó la Encíclica Rerum Novarum, sobre la cuestión social, sino el que ordenó invocar al final de cada misa la protección del Arcángel San Miguel ante la visión de una Iglesia asediada por los demonios.
Pero, por otra parte, algunos ya han dicho que el nombre de León no es por León XIII sino en homenaje a fray León, el mejor amigo de San Francisco de Asís. Habría, pues, una continuidad con el “francisquismo” que soportamos durante doce años. Quizás el nuevo Papa aclare los motivos por los que tomó el nombre que tomó. O quizás, no: entonces seguirán en pie dos interpretaciones distintas.
No obstante, aun entre los que piensan que el nombre adoptado es en memoria de León XIII, hay quienes interpretan que esto se debe exclusivamente a que ese Papa inició la Doctrina Social de la Iglesia. Lo que estaría muy bien; solo que a la hora de referirse a la Rerum novarum la tergiversan. Hemos oído a un sacerdote afirmar que León XIII fue el Papa de las grandes novedades, de la apertura a las cosas nuevas… Si este sacerdote hubiera alguna vez leído la Encíclica de León XIII sabría que no es exactamente así. Lo que el Papa señala es que el afán de novedades ha traido nuevas cuestiones relativas a la economía y a la situación de los obreros; pero lejos de “abrirse” a esas novedades León XIII las aborda desde la más genuina tradición de la Iglesia condenando las ideologías que están detrás de ese “afán de novedades” y señalando como único camino un regreso a la constitución cristiana del orden social. Así lo dice expresamente en el número 21: “Si hay que curar a la sociedad humana, sólo podrá curarla el retorno a la vida y a las costumbres cristianas, ya que, cuando se trata de restaurar las sociedades decadentes, hay que hacerlas volver a sus principios”.
Pues bien, si las palabras del Papa suscitan tan dispares interpretaciones es que, lamentablemente, seguimos en la ambigüedad. No decimos, empero, que las palabras del Santo Padre sean en sí mismas ambiguas: solo que no son lo suficientemente claras. Esperemos que las aclare y termine con esta verdadera peste de la ambigüedad que tanto daño ha hecho y hace a la Iglesia.
En lo personal, León XIV nos impresiona como un hombre de Dios, antes que como un hombre del poder o un ideólogo animado de un espíritu revolucionario.
Es muy pronto para sacar conclusiones. Solamente expresamos algunas de las primeras impresiones e inquietudes que nos han surgido ante el nuevo Papa.
León XIV es nuestro Papa. Recemos por él: Oremus pro Pontifice nostro. Leone. Dóminus conservet eum, et vivíficet eum, et beatum fáciat eum in terra, et non tradat eum in ánimam inimicorum eius. Amen.
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𝗠𝗶𝗹𝗲𝗶, 𝗺𝗲𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗼́𝗿𝗴𝗮𝗻𝗼𝘀, 𝗮𝗯𝗼𝗿𝘁𝗼, 𝗹𝗶𝗯𝗲𝗿𝗮𝗹𝗶𝘀𝗺𝗼 𝘆 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝘀𝗺𝗼. 𝘊𝘳𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘢 𝘭𝘰𝘴 𝘧𝘶𝘯𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘦 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘪𝘤𝘢𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘦́𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘭𝘪𝘣𝘦𝘳𝘵𝘢𝘳𝘪𝘢. Publicado en la revista 𝘋𝘪𝘰𝘴 𝘺 𝘦𝘭 𝘩𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦 de la ᴄᴀ́ᴛᴇᴅʀᴀ ʟɪʙʀᴇ ᴅᴇ ᴘᴇɴsᴀᴍɪᴇɴᴛᴏ ᴄʀɪsᴛɪᴀɴᴏ de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Buenos Aires, Argentina.
Oración para implora un Papa Santo –
Monseñor Athanasius Schneider
¡Kyrie Eleison! ¡Christe Eleison! ¡Kyrie Eleison! ¡Señor Jesucristo, Tú eres el Buen Pastor! Сon tu mano todopoderosa guías tu Iglesia peregrina a través de las tempestades de cada época. Adorna a la Santa Sede con santos Papas que no teman a los poderosos de este mundo ni se comprometan con el espíritu de la época, sino que preserven, fortalezcan y defiendan la fe católica hasta el derramamiento de su sangre y observen, protejan y transmitan la venerable liturgia de la Iglesia Romana. Oh, Señor, vuelve a nosotros por santos Papas que, inflamados con el celo de los Apóstoles, proclamen al mundo entero: “En ningún otro está la salvación [fuera de Cristo]; pues no hay ningún otro nombre bajo el cielo dado a los hombres por el que podamos ser salvados” (Hch 4,12). Que a través de una era de santos papas, la Santa Sede, que es la patria para todos los que promueven la fe católica y apostólica, brille siempre como cátedra de la verdad para el mundo entero. Escúchanos, oh Señor, y por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, Madre de la Iglesia, concédenos santos Papas, concédenos muchos santos Papas! Ten piedad de nosotros y escúchanos!
¿Cuál fue su huella como presbítero y obispo cuando aún vivía en la Argentina?
Su huella como presbítero y obispo, mirada ahora retrospectivamente, fue un preanuncio en pequeñas y medianas dosis de lo que sería su funestísimo desempeño en Roma. Era un hombre elíptico, sinuoso, ambivalente, pendular. A cada quien le decía lo que él sabía que ese otro quería escuchar. Romano Amerio usa la expresión “bustrofedismo” para referirse al zigzagueo propio de los modernistas. Así era él. En términos impropiamente humanos –de los que me valgo sólo para ser didáctico y breve- se diría que pasaba de “la derecha” a “la izquierda” según su interlocutor. Por lo que se hacía merecedor de la diatriba del Quijote a Sancho: “en esto se nota que eres villano, en que eres capaz de gritar <¡viva quien vence!>”. Eso sí, a medida que conquistaba poder (y era este uno de sus apetitos desordenados), el péndulo fue cesando para estabilizarse en el más espantoso sitio: la opción preferencial por los enemigos de la Iglesia.
¿Cuál es el parecer de sus connacionales de su persona y su figura como hombre de religión?
Los connacionales se pueden dividir en varias clases.
Están los papólatras, personajes ridículos y miopes, que con tal de mantener una presunta “comunión con el Papado”, se muestran dispuestos a aprobar y cohonestar cualquier dislate; y todavía ir más lejos en sus graves heterodoxias. Los obispos pertenecen a esta especie, y cierto laicado imbécil que los sigue encandilados.
Están los que lo atacan por malos motivos. El actual gobierno, por ejemplo, y aún antes de serlo, que no soporta la idea de una justicia distributiva o de la función social de la propiedad privada o el mantenimiento del bien común, o el rechazo de la usura.
Están asimismo quienes lo defienden por la obra de demolición integral que ha llevado a cabo; esto es, por su vejamen constante de la lex credendi, de la lex orandi y de la lex vivendi. Los peores enemigos del Catolicismo –judíos, masones, ateos, marxistas- no han cesado de aplaudir sus constantes y furibundos ataques a la Verdad. No ha habido Papa –o lo que fuere- que haya sido más dócil y solícito a las perversiones del mundo.
¿Cuál es el saldo de su ministerio?
Pésimo, ruinoso, escandalizante. Atacó a la Verdad por las cuatro terribles vías posibles, que señalaba el padre Leonardo Castellani: por error, ignorancia, confusión y mentira. Y debería sumársele una quinta: por malicia, por odium Fidei, por odium Christi.
No intentaré ahora un balance de su larga década ocupando la silla petrina. Escribí cuatro libros y decenas de artículos, antes y durante su gestión. Todos con mi nombre y apellido. No soy dado a jugar a las escondidas con pseudónimos. Pero respetuosa y responsablemente, pesando y pensando las palabras, estoy en condiciones de decir que su obra ha sido destructiva y demoledora, corrosiva y vandálica.
Sobran y se multiplican los ejemplos, mas sólo mencionaremos dos. Su homilía en el Angelus del domingo 7 de junio de 2016, Festividad de Corpus Christi, negando implícitamente el dogma de la transubstanciación. Y su elección de un pornógrafo defensor y bendecidor de la contranatura, como el Cardenal Víctor Manuel Fernández, a cargo del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Se cumplió en Bergoglio la tragedia que expresara Chesterton: si se quita el Orden Sobrenatural, no queda el Orden Natural. Queda nada.
Si lo comparamos con otros, ¿en qué sentido fue diferente el papado de Francisco?
Creo que lo antedicho puede servir de respuesta. Pero se me ocurre una distinción didáctica, también por aquello de brevitatis causae. Los Papas posteriores al Concilio (para poner algún hito demarcador y no aspirar a abarcarlo todo) permitían mantener la hermenéutica de la continuidad, aún tolerando y propiciando la hermenéutica de la ruptura. Con Bergoglio, y por expresa decisión de él, esta posibilidad desaparece y hasta es castigada y perseguida. Él quería una “iglesia” que no sea católica, apostólica y romana sino sinodal, sincretista, irenista y apostática. Una iglesia que transite del Iscariotismo a la apostasía. La “Iglesia de Judas”, como la llamó Bernardo Fay. Una iglesia en la que se pueda sentir cómodo el Anticristo. Omito comparaciones con períodos pontificios anteriores al Concilio, simplemente, como ya dije, por ser sintético. Pero si hiciéramos tal comparación, el balance sería mucho más trágico.
¿En qué sentido quería Él que ‘hagan lío’?
Es una expresión popular argentina, que le dirigió a los jóvenes en una Semana de la Juventud en Brasil. Y lo define en todo su perfil plebeyo. Porque es una expresión muchachista, como advertía Genta. Transida de demagogia, complicidad con el caos, incitación a la rebeldía vacua, contemporización con la subversión, abajamiento de conducta y de estilo. Lo decía también Chesterton: lo verdaderamente <revolucionario> es el Orden. Revolucionario quiere decir aquí: regreso al Principio. Bergoglio quiso practicar una vez más el populismo dialéctico con esos pobres muchachos; pero la farsa tuvo un alto costo. Y además devino en una paradoja. Son muchísimos hoy los jóvenes que no quieren hacer lío sino apartarse de él y volver a las fuentes de la Tradición. Baste observar las cabalgatas y procesiones que se hacen bajo la advocación mariana de Nuestra Señora de la Cristiandad. Es sólo un ejemplo.
¿Cuál sería la figura de Francisco en la historia?
Carezco de los elementos suficientes para una mirada prospectiva; es decir, para establecer de cara al porvenir, cuál sería un recto balance histórico, pasado o retrospectivo. No sin fundamentos, algunos han visto en su figura a “la fiera de la tierra” de la que habla el Apocalipsis; una especie de “propedeuta” del Anticristo. Otros, la figura del falso pastor anunciado por los profetas veterotestamentarios. Otros creen que estos “cargos” le quedan grandes, y que se trata simplemente de un pésimo y olvidable ejemplo. De una pesadilla monstruosa. Una especie de pintura goyesca: el sueño de la razón produce monstruos. Si la historia se rige por aquellas dos leyes que recordara León XIII citando a Cicerón: “no atreverse a mentir” y “no temer decir la verdad”, pues entonces tendrá que hacer un juicio conclusivo alta y hondamente condenatorio de Jorge Mario Bergoglio.Ahora recemos intensamente y tengamos esperanza sobrenatural.
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Adquirí el primer libro del Lic. Juan Carlos Monedero: “LENGUAJE, IDEOLOGÍA Y PODER”, tomo I, con prólogos del R. P. Alfredo Sáenz y el Dr. Antonio Caponnetto. Ilustraciones: José Antonio Van Tooren.
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Neodarwinismo y Cristianismo no es solamente un libro. Es una tesis de Licenciatura en Filosofía, defendida ante un tribunal en el año 2017, como puedes escuchar haciendo click aquí.