Acerca de la SÁBANA SANTA de Nuestro Señor Jesucristo: formación completa (no sólo el aspecto científico)
Compartimos con ustedes una serie de videos sobre la Sábana Santa. Hemos entrevistado al divulgador español EUGENIO REY HUERTA al respecto. Queremos que esto sirva a la reflexión seria sobre la Pasión de Nuestro Señor, especialmente en esta Semana Santa.
Son cuatro partes sobre el tema, incluyendo pero también desbordando su dimensión científica. Sugerimos escucharlas por separado dado que cada video dura al menos 2 hs:
“Más sucia que Massa”: el día que Milei sepultó debajo de un tren a Patricia Bullrich
En el marco de la campaña presidencial de 2023, en el mes de octubre, el entonces candidato Javier Milei (hoy Presidente de la Nación) se refirió a sus dos competidores en la primera vuelta: Sergio Massa y Patricia Bullrich. Y en esa ocasión, sostuvo que Juntos por el Cambio “es mucho más sucio que el kirchnerismo” y que Patricia Bullrich era “infinitamentemás sucia” que Massa.
Después de la primera vuelta, Sergio Massa obtuvo casi 37% y Milei alcanzó el 30% de los votos. Para enfrentar a Massa en el ballotage, el espacio de Milei se fusionó con Patricia Bullrich. Juntos alcanzaron casi el 56%.
Luego de ganar las elecciones presidenciales, Patricia Bullrich fue nombrada Ministro de Seguridad por parte del Presidente Javier Milei.
Introducción y presentación del Dr. Antonio Caponnetto.
Ponencia del Dr. Bruno Acosta Pastore.
Ponencia del Lic. Juan Carlos Monedero (h)
DESGRABACIÓN DE LA PONENCIA DEL LIC. JUAN CARLOS MONEDERO (H)
La historia que les voy a contar explica cómo buenos padres de familia, buenos docentes y buenos católicos –cuyas bibliotecas contienen obras de Meinvielle, Castellani, Sacheri, Genta, el Cardenal Pie, León XIII, San Pío X y otros grandes papas– fueron manipulados.
La desesperación política no es buena consejera y, aunque comprensible desde la debilidad humana, no es justificable.
Décadas de progresismo rampante y desvergonzado… abandono cuando no apostasía de cierto clero frente a la descomposición de la sociedad… corrupción de nuestros hijos a través de la ESI y otras leyes inicuas… persecución y hostigamiento de las fuerzas católicas y patrióticas… Guerra Psicológica contra las Fuerzas Armadas por su lucha contra la subversión en los años 70’… Todo esto tuvo su impacto. Muchos creyeron que para frenar al monstruo gramsciano había que unirse con los liberales, con las derechas, con los conservadores, que al fin y al cabo no se tiñen el pelo de azul, no llevan un pañuelo verde abortero en las muñecas, no son comunistas. Que al fin y al cabo –si se nos permite un término poco académico– no son zurdos.
Por eso, y si enfocamos especialmente en nuestro espacio (católico, tradicional, nacionalista, defensor del interés nacional, provida, profamilia) lo que estamos viviendo en estos momentos –un presidente anglófilo, apóstol de una ideología anticristiana como es el Liberalismo, que admite ser “un topo” que viene a destruir el Estado, entre otras muchas cosas– no es solamente el desenlace de una mera contienda electoral. No estamos negando que lo sea. Lo es. Pero hay algo más.
Lo que estamos viviendo en estos momentos es un lento proceso que se viene incubando al menos desde hace una década. Una paciente y sigilosa reconfiguración política que busca convertirse en metamorfosis cultural hasta lograr lo siguiente: el que tenga éxito económico debe obtener el derecho y la patente de humillar al que tiene menos. O dicho en otras palabras: Si cobras poco, por algo será. Si como empresa quebrás, es porque merecías quebrar, fracasado. Una suerte de Evolucionismo Darwinista aplicado al orden económico. Esta es una de sus primeras características.
De la Contrarrevolución Católica al Liberalismo. Se trató de un largo proceso. Observémoslo en cámara lenta, a fin de poder entenderlo. Mirémoslo especialmente desde las redes sociales: lo que empezó siendo un simple “reenvío un video debate sobre el aborto” terminó en Casa Rosada. Es importante entender porqué y cómo. La Nueva Derecha fue la que puso a Milei en la Rosada. ¿Cómo lo hizo? La Nueva Derecha –que es Liberal– practicó el viejo arte del entrismo. De “entrar”.
¿Cómo hicieron esto los divulgadores neoderechistas? ¿En qué consiste este entrismo?
Los distintos divulgadores de la Nueva Derecha se posicionaron y comenzaron a existir en nuestros medios citando a nuestra gente, nuestros intelectuales, nuestros divulgadores. La metodología era simple, elemental: “todo lo que vaya contra la izquierda, se apoya”. Es la política de Hagamos bulto. Hay que hacer bulto.
Es una tentación.
Suena bien. Especialmente si estás desesperado.
Es un argumento cuantitativo, accesible a todos.
Hasta suena magnánimo: “dejemos de lado las pequeñas diferencias y vayamos contra el enemigo común: la izquierda”. O el marxismo cultural, el progresismo, el aborto, la ideología de género. Lo que toque en el momento.
No sólo fue la Nueva Derecha. También los liberales, paulatinamente –el proceso es paulatino– fueron entrando en nuestro ámbito citando personas que eran referentes calificados y respetados por nosotros. Y hay que reconocer que nuestra gente es muy verticalista. Eso nos hace predecibles y, hasta cierto punto, vulnerables. El respeto por la autoridad intelectual –muy cultivada en nuestro espacio católico contrarrevolucionario– puede volverse contra nosotros. Entonces, difundieron a NUESTROS autores desde páginas liberales y así los lectores incautos iban cayendo, uno tras otro.
Rápidamente quedó en evidencia, para el ojo crítico, que estos artículos que se difundían en páginas liberales tenían la función de servir como “escudos”. No era tan importante lo que decían. Importaba más quién lo firmaba y cómo aprovechar mediáticamente el nombre de los firmantes. ¿Se acuerdan de El Caballo de Troya?
Hubo sin dudas una capitalización política de nuestro arsenal cultural. Lo hicieron con muchos intelectuales y divulgadores. Lo hicieron o intentaron hacer por ejemplo con Antonio Caponnetto, a pesar de que él resistió abiertamente este intento de envolvimiento. Así, los sitios liberales divulgaban un lunes textos católicos y nacionalistas, un miércoles publicaban artículos conservadores y un viernes artículos de liberales y masones. Todo igual. Todo al mismo nivel. El mensaje estaba como encriptado en esta metodología del revoltijo; encriptado en el modus operandi mismo. Si la misma persona que con una mano organizaba el Rosario de Hombres en algunas ciudades, con la otra mano articulaba conferencias donde los oradores eran influencers liberales y capitalistas, el mensaje implícito era muy claro: se puede ser católico y liberal, se puede ser católico y procurar la máxima rentabilidad sobre las espaldas del interés del prójimo. No hay problema con eso. Son asociaciones simbólicas, al igual que ocurría con los artículos y videos.
¿Qué es lo que terminaba ocurriendo? El lector u oyente promedio, sediento de algo que no sea la náusea lesbomarxista que lo venía tiranizando desde hace años, aplaudía incondicionalmente estos artículos. Eran las gotas de agua en el medio de un desierto femibolche. Estaban citados –junto con liberales y masones– sus autores de referencia. Y la conferencia de Milei el viernes tenía que ser buena porque los mismos que la organizaron promovían el Rosario de Hombres el miércoles. ¿Cómo no confiar?
Foto: Antonio Caponnetto. Fue uno de los intelectuales católicos argentinos que nunca se plegó al mileísmo y que denunció la propaganda pro liberal desde el comienzo.
Los que –con mayor sutileza– cuestionaban las ideas liberales de estos artículos comúnmente eran neutralizados bajo el argumento de “Ey, al menos le pegan a la izquierda”. También: “Ey, son liberales pero nos dan espacio”. “Sí, son liberales pero van contra el aborto”. Muchos se acostumbraron a soportar primero esto, a tolerarlo después y con el tiempo en muchos ambientes se naturalizó.
Como si ser liberal no fuera suscribir una ideología anticristiana sino preferir la playa como lugar de vacaciones en vez de la montaña.
Como si ser liberal no fuera aceptar que se pague sueldos miserables a jubilados, médicos y docentes con tal de no afectar un supuesto superávit fiscal.
Como si ser liberal no fuera poner la libertad antes que la Justicia, y la ley positiva antes que la ley natural.
Como si ser liberal no fuera procurar la rentabilidad máxima a costa de las espaldas (ya deterioradas) de los trabajadores.
Como si ser liberal fuera una opción lícita dentro de un abanico amplio.
Fue una obra de la propaganda política con calculados barnices psicológicos.
Una nueva ventana de Overton. Primero era impensable, luego se soportó, finalmente se volvió natural y ahora se promueve alegremente, ¡y hasta se festeja! En definitiva, si los liberales nos promueven algunos artículos, si nos citan en sus trabajos, “no pueden ser tan malos”. Se trata del fenómeno de la asociación simbólica: acostumbramiento psicológico y moral al liberalismo. Gotita a gota, nos fueron rodeando. Nos quisieron envolver. El goteo liberal. Una buena estrategia de marketing, debemos reconocer. Muchos cayeron en la trampa.
Lo cierto es que usaron los nombres de intelectuales católicos, patriotas y nacionalistas como COARTADA.
De a poco –por eso decimos que este proceso lleva al menos una década– los liberales fueron generando un cierto prestigio DENTRO de los espacios contrarrevolucionarios católicos. Fueron invitados, entrevistados, los intelectuales católicos les prologaban sus libros, los libreros los vendían… se fueron mimetizando.
Sin embargo, también lentamente, ciertos hombres lúcidos comenzaron a darse cuenta de que la Nueva Derecha –tan verborrágica– mantenía un llamativo silencio sepulcral. Tenía temas de los que no hablaba. Es importante considerar “Lo que no dicen”. No denunciaban la Masonería. No denunciaban la injerencia inglesa en el país. No denunciaban la usura. No denunciaban la dependencia económica respecto de potencias extranjeras o de corporaciones que se manejan al margen del Bien Común. No militan una mejor distribución del ingreso. No militan contra las desigualdades injustas. No condenaban el desguace económico del último gobierno militar. No hablaban de la Deuda Externa.
Un llamativo silencio, una resonante ausencia –por no decir agujero– caracterizaba sus discursos, sus videos, sus artículos.
Foto: Sergio Castaño. Otro intelectual católico argentino que, con fecha cercana a las elecciones presidenciales, llamó la atención sobre la penetración del liberalismo en filas católicas.
Lo más terrible de todo esto es que, en gran parte, fueron muchos católicos bienintencionados los que –apoyando a estas personas liberales por las cosas buenas (repito, por las cosas buenas) que tenían, y haciendo una reserva mental respecto de sus errores– terminaron encumbrándolos. Terminaron posicionándolos en la arena pública. Les allanaron el camino.
En muchos se toleró la coexistencia con la ideología anticristiana del liberalismo. Otros, con toda probabilidad, vieron en el auge de los neoderechistas la posibilidad de integrarse a ellos y así lograr mayor cantidad de visualizaciones en Youtube, beneficiando así sus propios proyectos. Y sabemos que a mayor mediatización, más dinero.
Pero muchos otros católicos –digámoslo– no entendían siquiera qué era el Liberalismo. ¡Terrible! No es que lo toleraron. Es que no sabían o no tenían en claro que era una ideología condenada por el Magisterio de la Iglesia. Les hablamos también a ellos en especial. A los que fueron engañados.
A los que les vendieron que “ser liberal” es bajar impuestos injustos.
A los que les vendieron que “ser liberal” era frenar la corrupción de la obra pública.
A los que les vendieron que “votar liberales” era la manera de derogar el aborto… y después observaron con indignación reprimida cómo el oficialismo de Milei se aliaba con los liberales progresistas de Juntos por el Cambio (que votaron el aborto en 2020), sin los cuales la gobernabilidad hubiese sido imposible.
A los que les vendieron que el “mal menor” o “el bien posible” era un camino hacia algo mejor.
A los que engañaron –¡otra vez!– con el cuentito de que “hay que entrar en el sistema” porque “hay que hacer algo”.
En resumen.
Resultó entonces que infinidad de católicos calentaron la pava. Y los liberales fueron los que se terminaron tomando el mate.
En efecto, en 2023 una gran cantidad de gente apoyó en el ballotage a la opción electoral que prometía derogar el aborto. Imaginen sus sentimientos cuando, en febrero de 2024, el vocero del gobierno Manuel Adorni sostuvo públicamente: “la derogación del aborto no forma parte de la Agenda”.
Imaginen sus sentimientos cuando el propio presidente dijo, entrevistado en mayo 2024, que “la derogación del aborto no fue parte de las promesas de campaña” (puedes escuchar el video en Twitter aquí). Para contener y evitar una sangría de los votantes provida, Agustín Laje se atajó y dijo que “con 8 años de Milei” seguramente se lograría conseguir el apoyo político para derogar el aborto… Es tremendo realizar estas especulaciones políticas mientras aquí, a 500 metros, a 1000 metros, se siguen matando niños por nacer al amparo de una ley inicua que la mayoría de senadores y diputados –al igual que un Viernes Santo, hace 2000 años– determinó por voluntad popular.
Es complicado, estimados amigos.
Es una maquinaria compleja de desarmar, de entender, en donde se cruza lo personal y lo político, lo doctrinario y lo prudencial, la humana desesperación y al mismo tiempo la fe en el Bien, que es Dios mismo, aún cuando terrenalmente uno no vea esperanzas.
Para ser justos, digamos que, en definitiva, enfrentamos a algo que es más grande que el propio Milei: el sistema político-económico-mediático-cultural que hace posible que grandes barbaridades y terribles crímenes adquieran legalidad con tal de que sean votados por mayoría de diputados, mayoría de senadores y luego aprobado por el Poder Ejecutivo.
Foto: Guillermo Rojas. Sus artículos también contribuyeron a levantar la guardia contra las derechas liberales y los globalismos de pro-sionistas.
Se trata de un sistema complejo, no homogéneo.
Un sistema que muestra sus dos caras: ora progresista izquierdosa, ora liberal economicista, pero que siempre conspira contra el bien común y el interés nacional, y que –con el corazón a la izquierda pero la billetera a la derecha– milita activamente por destruir lo que queda del Orden Social Cristiano.
Foto: Dante Urbina. Sus trabajos también contribuyeron a alertar sobre el peligro del liberalismo conservador y su penetración en ambientes católicos.
Por eso es que es tan importante aprender de los errores. La situación que estamos viviendo sólo tiene sentido si se reconoce que se ha fallado, si quienes fueron ganados por la desesperación política –no habiendo sido prudentes– piden perdón y trabajan (junto a nosotros, esperamos) para rectificar el camino. Afortunadamente, Fernando Romero Moreno (principal intelectual católico que militó el voto a Milei en el ballotage, cuando la opción enfrente era Sergio Massa) acaba de hacerlo desde sus redes sociales. Acaba de reconocer que el kirchnerismo progresista y el mileismo son igual de indignos y repugnantes. Esperamos que otros divulgadores cercanos sigan su ejemplo. No basta el silencio. No es suficiente con la comodidad del silencio. Errar no nos descalifica. Pero no reconocer el error cuando el mismo es patente, sí.
Que todo esto haya servido para algo.
Debemos entender que el combate al progresismo no habilita cualquier tipo de alianza, sobre todo si tal grupo niega los principios más elementales del orden cristiano, como es el caso de los liberales y peor aún de los libertarios. Ya lo decía Castellani en San Agustín y Nosotros: liberalismo y marxismo “son dos herejías”.
Deseamos concluir con las siguientes afirmaciones:
Un sacerdote católico puede equivocarse cuando habla de política. Muchos apoyaron (dentro y fuera del país) estas opciones liberales y pro-sionistas a pesar de constantes y reiteradas advertencias. Ahora, cuando la genuflexión del Jefe de Estado para con Israel es patente, se hacen los distraídos y hablan de la Edad Media, el trivium. Pero en realidad, estos males ya se incubaban desde el principio y ellos no quisieron verlos.
Un Veterano de Guerra de Malvinas es admirable por su sacrificio, su entrega, su honor y su coraje pero esto no significa que sus opciones políticas sean infalibles. Su aptitud y conocimiento técnico-militar, su conocimiento y experiencia de 1982 los convierte en una autoridad a la hora de hablar de la Guerra y de la Gesta. Pero esto no quiere decir que su palabra sea santa si se decisiones políticas se trata.
Cuando católicos y liberales entablan alianza, o bien dirigen los católicos o bien dirigen los liberales. No hay otra posibilidad. Sólo está permitida –como dice Félix Sardá y Salvany– una alianza donde los católicos dirijan la acción y los liberales acompañen. Sólo en esta circunstancia concreta. Sin embargo, el propio sacerdote español no deja de decir que la misma ni es recomendable ni puede ser permanente en el tiempo. Hay que señalar que –en el caso concreto que analizamos– sucedió exactamente lo opuesto. Los católicos fueron a estructuras liberales, conducidas por liberales, financiaron candidatos liberales, militaron el voto para gobernantes que llevaron adelante políticas de gobierno liberales. En conclusión: los que “llevaron la voz cantante” fueron… los liberales. Políticamente fue un error inmenso. Moralmente, fue cooperación material.
El que se acostumbra a tolerar, ya está listo para permitir. Ocultar o disfrazar una ideología anticristiana como es el Liberalismo, teniendo en la mente la idea de así poder escalar y ser política o socialmente más influyente, es una praxis que debe ser seriamente estudiada, puesta sobre la mesa, blanqueada, para luego realizar un juicio moral sobre la misma. Desgraciadamente, creemos que se trata de una práctica muy habitual.
Hay un vacío muy grande en una gran cantidad de personas respecto de lo que debe ser, como ideal, una economía y una política católica. Seguramente los oyentes han asistido o escuchado en los últimos años 5, 10, 20, 50, 100 conferencias o videos sobre el aborto y sobre la ideología de género. Lo cual está muy bien. Sin embargo, ¿cuántas conferencias se organizaron para hablar de la Doctrina Social de la Iglesia? ¿Cuántas para hablar de un Orden Social Cristiano? ¿Cuántas veces escucharon ustedes propuestas de soluciones o iniciativas para intentar “restaurar todo en Cristo”, como dice San Pío X? Estamos seguros que por cada una de ellas, si es que hubo alguna, se enteraron de 1000 actividades vinculadas a la familia, la vida y la cultura. No estamos diciendo que eso esté mal. Nosotros mismos hemos fomentado todo eso. Pero hay un hueco. Hay un agujero, una cavidad. Hay una vulnerabilidad ahí, y por ahí se coló el Liberalismo, por ahí se coló la Nueva Derecha y la propaganda sionista, engañando a muchos. Por eso, debemos exterminar la imbecilidad gigante de “No soy liberal en lo moral pero sí en lo económico”. ¡Como si lo económico estuviese divorciado de lo moral, señores!
A fuerza de no pecar contra la justicia, queremos enfatizar este importante matiz: no todos los que se sumaron a la ola violeta liberal libertaria fueron cínicos o mercenarios. Estamos convencidos de que muchos fueron simplemente engañados. Sin embargo, el resultado fue el mismo: un terreno cedido y un enemigo instalado dentro de casa. Y con ayuda de católicos, lo cual es mucho peor.
Debemos enseñar y hacer incorporar a nuestros alumnos una verdad de puño: no todo el que dispara contra la izquierda es nuestro aliado. Hay que insistir y saber como el Padrenuestro que si ocultamos la doctrina católica sobre el liberalismo en nombre de “la urgencia”, lo que terminamos cambiando es la Verdad por “la eficacia”. Más tarde que temprano, nos vamos a terminar quedándonos sin una y sin la otra, como bien enseñó Chesterton.
No reduzcamos la política a lo cuantitativo. El buen gobierno, la buena política, la buena educación es, ante todo, un hecho CUALITATIVO. Por eso, el gran olvidado en estas “batallas culturales” no es el enemigo: es el propio tesoro doctrinal que dormita en nuestros estantes, sin ser estudiado, sin que se intente aplicar, sin que se articule una estrategia para persuadir y así convencer a los miles y miles de argentinos –y también hispanoamericanos– del deber de militar una reconquista del orden temporal con todos los medios lícitos y eficaces al alcance, sin caer ni en la desesperación ni en el activismo.
Con estas ideas en mente, resumimos.
Identificar bien la situación.
Hacer una lectura política compleja, sin reduccionismos.
Entender a los que fallaron con buena voluntad, abriendo la puerta a los que –con magnanimidad– reconozcan sus fallas.
Señalar a los enemigos y al sistema que los hace posible.
Llamar a la unidad en la verdad y en la militancia.
Humildemente y para terminar queremos respaldar la idea de constituir un movimiento –que figuras como el juez Alfredo López, el Mayor Hugo Abete, entre otros, vienen difundiendo– para procurar la victoria de nuestros principios y su aplicación práctica (si no a nivel nacional) al menos en el seno de cada uno de nuestros cuerpos intermedios, nuestras empresas, colegios, sociedades y familias.
La confusión está clarísima: a propósito de Rigoberto, La Derecha Fest, Michalski, Tenembaum y Gravia
Comentario al video de Nahuel Michalski sobre la entrevista de Tenembaum
y Gravia al influencer Rigoberto Hidalgo
Hola Nahuel, con mucho respeto quiero hacer algunas observaciones.
Creo que hay que distinguir entre el valor de verdad de las frases de Rigoberto y la fundamentación (correcta o no, discutible o no) de lo que dice Rigoberto. El punto (o uno de los puntos neurálgicos, a mi modo de ver) es si la naturaleza es base de derechos.
Todos estamos de acuerdo (salvo algunos hiper progresistas) en que un varón es un varón y una mujer, mujer. El punto es si los derechos (el deber ser) se pueden inferir de lo que es (el ser). Es innegable que hay dos sexos. Tanto es así que el propio Tenembaum dice “Hay dos sexos” y lo tiene que reconocer (1:10:55) medio a regañadientes. Vos mismo Nahuel lo reconoces en 1:12:50. El punto es si, entonces, en qué medida se puede inferir o no derechos de la naturaleza, de la conducta biológica, etc. Y si es lícito, o no lo es, inventar derechos que igualen lo que es natural con lo que no lo es.
Dejame hacerte otras observaciones.
1-Tenebaum y Gravia no reciben, con toda probabilidad, ningún soborno. Simplemente hacen periodismo y le dan pantalla a aquello que está en la boca de la gente (o que ellos creen que lo está). Y dado que Milei es extremadamente popular, entienden que hay en cierto modo una transferencia de popularidad hacia Rigoberto.
2-La Biblia no dice que no existen los dinosaurios.
3-Me gustaría entender porqué planteas que el Diluvio no existió. En un momento deslizas que científicamente está demostrado que no existió. Me gustaría interactuar con esto.
4-Decir que “la bandera LGBT (55:00 y siguientes) es basura” no es censura, es una opinión. Censura la hace el que tiene poder. Censura sería que el Estado mande a arrestar a los activistas LGBT. Rigoberto no tiene poder.
5-En Canadá y en otros países se penaliza a quienes no hablan según la ideologia de género. El Estado te fuerza a que uses determinadas palabras para referirte a personas siguiendo sus supuestas autopercepciones.
6- 43:20 Ser católico no es equiparable a decir que se tiene un sexo que no se tiene. Al afirmar que se es católico se afirma adherir a una doctrina. Al afirmar que se posee un sexo que no se posee es algo completamente distinto.
7- El Estado Argentino no es católico. El art. 2 de la Constitución Nacional solamente establece una confesionalidad velada limitada a lo económico y a algunas cosas más. El Estado Confesional era una realidad pero hasta 1852.
8- Las leyes en la Argentina se apoyan, también, en el Derecho Natural. Nuestra ley no es totalmente positivista.
MAS INFORMACIÓN
Nahuel Michalski es un Licenciado en Filosofía de nacionalidad argentina, tiene un canal de Youtube.
Rigoberto Hidalgo es un influencer liberal libertario, protestante, que habló en “La Derecha Fest”, el evento organizado por los libertarios en la Argentina, con la participación del Presidente Javier Milei.
¿Por qué un libro sobre la doctrina protestante de “Sola Scriptura”?
He aquí la respuesta
El protestantismo es quizás uno de los desafíos más urgentes que enfrenta la Iglesia Católica. Donde más reclutan las distintas denominaciones evangélicas es entre la población de bautizados sin formación o católicos no practicantes.
La apariencia de legitimidad y la complejidad de la doctrina de “Sola Scriptura” constituye ciertamente un verdadero reto para el católico promedio quien casi nunca recibe en las parroquias la formación adecuada que le permita superar las objeciones del mundo protestante.
Este libro viene precisamente a ocupar ese lugar vacío. De la mano del prologuista Dr. Dante A. Urbina, brillante intelectual peruano, “Crítica Católica al Concepto Protestante de Sola Scriptura” no deja de tocar en profundidad, precisión y concisión temas tales como las autoridades infalibles, el canon bíblico, las supuestas citas de la Biblia sobre Sola Scriptura, las declaraciones de teólogos y divulgadores como Sproul, MacArthur, Núñez, la confesión calvinista de fe de Westminster, la II confesión bautista de Londres, el origen histórico de Sola Scriptura en Lutero, la necesidad de un intérprete infalible, la Iglesia y su relación con la Biblia, el Concilio de Jerusalén y la Sola Scriptura, entre muchos otros temas.
Sin duda los últimos dos años han sido prolíficos en intensos debates en las redes sociales en base a muchos temas: Sola Scriptura, Sola Fide, Purgatorio, Predestinación, Imágenes, Inmaculada Concepción, Primado de Pedro, etc. Figuras como Dante Urbina, José Plascencia, Santiago Alarcón, Max Roper Calvo, Hugo Ariza y Luis Lisboa, entre otros, han sido muy activos en las redes contrastando con divulgadores de la talla de Will Graham, Néstor Díaz, Jonathan Ramos y polemistas como Edgard Pacheco, Carlos Veloz, Salvador Barragán, Gabriel Assaf, entre otros.
Pero los cientos de horas de estos debates no habían quedado documentados en ningún lado. Todo era oral, todo estaba en Youtube, de forma desordenada, caótica, dispersa.
“Crítica Católica al Concepto Protestante de la Sola Scriptura”, escrito por el Lic. Juan Carlos Monedero, justamente, constituye el primer libro publicado que reúne y sintetiza estos debates de los últimos años en este asunto. El mérito de este libro aspira a ser el unificar la información y los argumentos dispersos para recopilarlos en un único volumen, ahorrando al lector infinidad de horas de estudio.
Adquirí el primer libro del Lic. Juan Carlos Monedero: “LENGUAJE, IDEOLOGÍA Y PODER”, tomo I, con prólogos del R. P. Alfredo Sáenz y el Dr. Antonio Caponnetto. Ilustraciones: José Antonio Van Tooren.
¿Tienes ya tu fragmento en PDF de Neodarwinismo y Cristianismo, totalmente gratis, para descargar de inmediato?
Te lo regalamos por haber accedido a este enlance, en este momento.
Neodarwinismo y Cristianismo no es solamente un libro. Es una tesis de Licenciatura en Filosofía, defendida ante un tribunal en el año 2017, como puedes escuchar haciendo click aquí.
El discurso de Milei en Davos (2025): una maraña de confusión al servicio del Capitalismo Liberal Anglo-Sionista
“Los demonios mezclan habitualmente
o verdadero con lo falso”
Beda el Venerable
Junto al escribano uruguayo BRUNO ACOSTA PASTORE, analizamos en detalle las piezas del discurso del Presidente argentino Javier Milei, en el Foro de Davos (2025). Nuestro objetivo fue realizar un examen político económico cultural, que no peque de obsecuencia para con la figura del Presidente (algo tristemente habitual hoy día) pero donde no falten los reconocimientos legítimos a lo bueno y verdadero que se haya dicho.
Esperamos contar con vuestra presencia del otro lado de la computadora. Exhortamos también a que difunda este material entre los interesados. Muchas gracias.
✡️| Juan Carlos Monedero y Santiago Alarcón (Rincón Apologético)
Habiendo pasado un año desde las elecciones en las que resultó vencedor Javier Milei por sobre Sergio Massa en el marco de un reñido ballotaje, Santiago Alarcón ( @rinconapologetico ) me entrevista para hablar del primer año de gestión del Presidente libertario.
Se comparó las ideas y políticas de Milei con los conceptos de la Doctrina Social de la Iglesia, se explicó en detalle la recesión económica a la que Milei está llevando al país con sus políticas y se discutieron otros temas vinculados.
Fernando Casanova, converso católico ex protestante, ha conmocionado a buena parte del mundo católico al anunciar que abandona –según sus palabras– “la Iglesia Católica Romana”.
Casanova, de origen portorriqueño y nacido en 1964, se desempeñó como pastor en el Pentecostalismo hasta 2002 para luego ingresar en la Iglesia Católica, lo que tuvo lugar en el año 2003. Durante más de 20 años, la figura de Casanova creció mucho dentro de las filas católicas hasta el punto que llegó a tener un lugar destacado en EWTN donde –a través de un programa titulado Estoy en casa– difundía contenidos apologéticos que hicieron mucho bien a miles y miles de personas.
A continuación, resumamos los argumentos de su reciente video[1] los cuales fueron presentados, a nuestro juicio, de manera bastante desordenada:
Casanova afirma que se va de la Iglesia Católica Romana pero no “la Iglesia Católica” a secas. Por eso, se sigue autodenominando católico. De esta forma, da a entender que existiría una Iglesia Católica no Romana. Con esto ya podemos avizorar lo confuso del asunto.
Por otro lado, hay fuertes rumores y circulan fotos de Casanova asistiendo a oficios religiosos en una iglesia luterana. Él confirma que ha visitado otras comunidades y explica que, aunque no es seguro, podría comenzar en 2025 un proceso de catequesis. Casanova se estaría dirigiendo hacia alguna de las innumerables denominaciones luteranas donde, literalmente, “hay de todo”, en especial de todo lo malo que en los últimos años él mismo cuestionaba (y con razón) dentro de las filas de la Iglesia Católica.
Su alegato concluye con una conocida frase de Lutero, lo que refuerza la presunción de que Casanova se va hacia alguna rama del luteranismo. Esto nos hace preguntarnos: cualquier denominación luterana, ¿realmente tiene MENOS problemas y MENOS objeciones, para Casanova, que la Iglesia Católica?
Fernando Casanova se sigue autodenominando católico pero al mismo tiempo estaría por ingresar en el mundo luterano.
Sostiene que no tiene pensado ser pastor a causa de su vejez (“estoy viejo para meterme otra vez en un seminario”) y además reconoce que para ninguna iglesia “es conveniente ordenar a un advenedizo y neófito que carece de experiencia con la tradición eclesial en cuestión” (¡!).
Dice que abandona la Iglesia Católica Romana “por coherencia”. No pretende fundar ninguna otra iglesia. ¿Por qué estaría en juego su coherencia? Estaría en juego a causa de la razón “más importante” que tiene para abandonar la Iglesia. La desarrollamos a continuación.
Para ser católico romano, se debe creer “con fe divina” –dice Casanova, interpretando el canon 750 del Código de Derecho Canónico– todo lo que se propone de parte del Magisterio. Esto incluye los dogmas y (agrega él) los usos o costumbresque la Iglesia Católica Romana enseña y que –según Casanova– no formarían parte de la Revelación de Cristo o que, incluso, contradicen la doctrina de las Sagradas Escrituras, los Padres de la Iglesia o las enseñanzas de los siete concilios ecuménicos. Nótese que Casanova cree que el fiel debe asentir “con fe divina” no sólo a los dogmas sino también a algún uso o costumbre.
Quedarse en la Iglesia Católica Romana es, para Casanova, “un riesgo espiritual”. Según él, “creer todo lo que la Iglesia ha establecido y enseñado” implica además “un suicidio intelectual”. En efecto, afirma haber descubierto, “por la historia como ciencia”, que muchas creencias de la Iglesia Católica Romana no estarían basadas en los datos objetivos de la historia sino que la Iglesia, para sustentar estas creencias, añade “elucubraciones filosóficas”, “literatura apócrifa, gnóstica o herética”. Cabe apuntar que, en su video, Fernando Casanova no presentó ni una sola prueba de esto. Por eso, bien le podemos aplicar a esta declaración el principio polemista que dice: “Lo que sin pruebas se afirma, sin pruebas se puede desestimar”.
En definitiva, todo esto tendría por objetivo la creación de un “Papado Monárquico y Jurisdiccional” que “nada tiene que ver” con el Papado de San Pedro, el Papado que Cristo –según Casanova– habría querido. De ahí que cuestione los títulos del Papa como Vicario de Cristo y Sumo Pontífice. Casanova habla de sofismas y expone una argumentación que atribuye a los católicos pero no da nombres, no cita libros o publicaciones o conferencias de ningún teólogo católico.
Casanova sostiene que no se puede demostrar que Pedro tuvo un sucesor inmediato. Además, afirma que las listas de sucesores de Pedro son contradictorias entre sí.
Afirma que conceptos católicos tales como “el primado y las llaves del reino sobre Pedro” no resistirían el menor rigor exegético y hermenéutica. El ex pentecostal y ahora ex católico portorriqueño cuestiona la interpretación habitual de Mt 16,13-19. Según él, en este versículo no se habla de Pedro sino de la identidad de Cristo, confesada por Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. La roca fundacional no sería Pedro sino la confesión de Pedro. Esta sutileza le permite a Casanova defender una interpretación no católica según la cual Pedro “representa” a los Apóstoles pero no es “el jefe” de ellos. Sin embargo, hay exégetas muy destacados, y de origen protestante, que validan la exégesis católica. Así lo explica el apologista Hugo Delgado en un reciente video[2].
Más explícito aún: “Descubrí que no existe el papado según la visión católico romana y que por lo tanto no es de institución divina ni existe la sucesión papal desde Pedro ni la Infalibilidad del Papa ni tampoco la Sucesión Apostólica tal como la establece la Iglesia Católica Romana”. Aquí Casanova parece no advertir la diferencia entre sostener que no existe una sucesión apostólica (lo que dice ahora) y sostener que las listas de sucesores son contradictorias (la que dijo antes). Además, rechaza frontalmente la doctrina de la infalibilidad, enseñada por el Concilio Vaticano I.
Casanova explica que las razones de su abandono “no son las deficiencias pastorales” de los jerarcas de la Iglesia sino que “las deficiencias pastorales son las consecuencias del imperio jerárquico inventado por la institución eclesiástica”. A su vez, “ese imperio jerárquico es consecuencia de haberse apartado del Evangelio”.
Según Casanova, una de las consecuencias de aquellas malas doctrinas sería la comunión en una única especie y no en las dos especies. “Les privan la Copa de la Eucaristía a los fieles”. Casanova se pregunta porqué ocurre esto y declara de manera categórica: esto pasa “por comodidad de los clérigos”.
El ex apologista católico va más allá y rechaza el dogma de la Asunción de la Virgen. Además, Casanova sostiene que, por ser la Escritura la autoridad “definitiva”, jamás se pueden aceptar cosas que cambien o contradigan las Sagradas Escrituras. El dogma de la Asunción de la Virgen se sostuvo mediante “textos bíblicos forzados”, “leyendas”, “tradiciones apócrifas”, “lenguaje sentimental, sin rigor teológico”. Dijo que, como católico romano, él había aceptado ese dogma “Porque sí, porque fue definido ex cathedra, porque es mi deber” dando a entender que ya no continuaría haciéndolo.
Concluye su alegato con una conocida frase de Martín Lutero: “Mi conciencia está cautiva de la Palabra de Dios. No puedo ni quiero retractarme, puesto que no es prudente ni recto obrar contra la conciencia. No puedo proceder de otra manera, aquí estoy, ¡que Dios me ayude!”.
Algunas observaciones
Parece interesante notar que el Fernando Casanova del pasado es capaz de refutar los argumentos del Casanova actual:
Por otro lado, la gran seguridad con la que Casanova habla contrasta con su propia declaración sobre sí mismo: “no es conveniente ordenar a un advenedizo y neófito que carece de experiencia con la tradición eclesial en cuestión”, lo que en el contexto no puede referirse a otra persona que no sea él mismo.
Los poderes que Cristo deja a los Apóstoles, especialmente a Pedro, no se dejan a la persona de ellos “y a nadie más”. Esto es evidente porque ellos murieron. Estos poderes se dejan a ellos y a sus descendientes. A quienes los continúan jurídicamente, por eso la Iglesia Católica es una persona jurídica de 2000 años. Puesto que Cristo prometió a la Iglesia su acompañamiento hasta el fin del mundo: “y mirad que yo estoy con vosotros todos los días hasta la consumación del siglo” (Mt 28, 20). Ese vosotros no podía significar solamente las personas que escuchaban dado que ninguno de ellos viviría más allá de 50 o 60 años.
En efecto, la duración de la Iglesia supone que estos poderes de Cristo se comunican de generación en generación. Por eso en Pedroestán contenidos también sus sucesores: Lino, Cleto, Clemente… La idea de que las “llaves del reino” las tiene Pedro –y por ende sus sucesores– es consistente con Mt 23, 13. Cristo se lamenta de los escribas y fariseos y les echa en cara lo siguiente: “¡Mas ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! que cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues ni vosotros entráis ni a los que entrarían dejáis entrar”. Aparece la idea de cerrar y abrir. El poder que Yahveh Dios le dio a los escribas y fariseos en el Antiguo Testamento, Cristo se los revoca y se lo reasigna a Pedro en el Nuevo Testamento. Escribas y fariseos daban falsa doctrina y ahora Pedro debería dar sana doctrina. Las llaves del reino que Dios les dio en el Antiguo Testamento, Cristo se las quita y se las da a Pedro en el Nuevo Testamento.
Finalmente, digamos algo muy importante: el art. 750 del Código de Derecho Canónico solamenteestipula que se debe creer “con fe divina” lo infaliblemente definido. Además, y sobre todo, los “usos y costumbres” no pueden –por definición– ser objeto de definición dogmática.
Estas son algunas de las cosas que tenemos para decir sobre la declaración de apostasía de Fernando Casanova.
Introducción al problema modernista. Su relación con nuestro presente doliente.
Contexto histórico. Ubicación temporal (postrimerías del siglo XIX y albores del XX Agnosticismo filosófico imperante. Infiltración protestante en la Iglesia Católica a través de Hegel. Inmanentización o racionalización del misterio. Negación de los milagros. Adulteración del misterio. Oposición entre patrística y escolástica y otras yerbas. Presentación de la doctrina de forma dispersa. Insidia modernista.
La reacción de la Iglesia. El olfato de las ovejas. El modernismo no fue el único error del siglo. Relación con el liberalismo. Conclusiones de las investigaciones eclesiásticas. Falsa evolución del dogma vs desarrollo auténtico de la doctrina a través de la lógica. La fatal arrogancia de los modernistas.
Definición del modernismo según la Pascendi de San Pío X. ¿Qué tiene un modernista en la cabeza? Respuesta: múltiples personalidades (como James McAvoy en la película Split). Trastorno de personalidad teológica. Licuado de herejías. Relativismo teológico hipócrita. Doctrinas disolventes. Fundamento del modernismo: el agnosticismo. Influencia de Kant, el padre de la Modernidad según el prominente francmasón argentino Ángel Clavero. Clausura al conocimiento de Dios. Contradicción con la Carta a los Romanos. Negación de la teología. Falsa oposición entre fe y ciencia. Manipulación de la Biblia.
Consecuencias del modernismo: agnosticismo, ateísmo e inmanencia vital. La religión “más grande jamás INVENTADA”, según Hegel. No existe la Revelación.
El juramento antimodernista. Abrazo y recibo: 2 verbos clave. Remisión al Syllabus Errorum de Pío IX. Verdades negadas por los modernistas y reafirmadas por San Pío X: a) conocimiento de Dios mediante la razón; b) argumentos externos de la Revelación (léase hechos divinos), principalmente milagros y profecías. Atemporalidad y universalidad de dichos argumentos; c) la única Iglesia verdadera es la Iglesia Católica. Ambigüedad deliberada y deshonestidad intelectual de los modernistas; d) los dogmas son como las especies. No evolucionan. El depósito divino no se mancha. Alteración del sentido por parte de los modernistas. Guerra semántica. Decir una verdad para defender una mentira.
Una frase de San Pío sobre qué actitud tomar ante el modernismo. De padres modernistas, hijos progresistas.
Prudencia al tratar de cuestiones tan delicadas como candentes. Pablo VI: Luces y sombras. Confesión de parte de Pablo VI. Frases tremendas. ¿Quién dejó entrar al ladrón? Reducciones al estado laical exprés durante su pontificado. Absoluta necesidad de un conocimiento de la historia de la Iglesia. No nos quedemos hablando, hagamos algo.
Conclusiones y preguntas. Una solicitud de un teólogo brasileño al Papa Francisco. Contra las herejías y las afirmaciones heretizantes.
Entre fines del siglo XIX y principios del XX, la Iglesia Católica fue asediada por una 𝗴𝗿𝗮𝘃𝗶́𝘀𝗶𝗺𝗮 𝗵𝗲𝗿𝗲𝗷𝗶́𝗮: el modernismo.
Como parte de la lucha contra esta herejía, el papa San Pío X publicó una encíclica (𝙋𝙖𝙨𝙘𝙚𝙣𝙙𝙞, 1907) y redactó un juramento antimodernista que todos los seminaristas debían jurar antes de ser ordenados sacerdotes.
En ese juramento, se establecía el compromiso de repudiar todos los errores de la herejía modernista . En este video, Hugo y yo analizamos el juramento en cuestión, lo explicamos: 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗺𝗼𝗱𝗲𝗿𝗻𝗶𝘀𝘁𝗮𝘀 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲𝗻 𝘃𝗶𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀.