Entrevista a Juan Carlos Monedero sobre el verdadero rostro de la nueva derecha liberal. Por Carlos Quequesana

Entrevista a Juan Carlos Monedero sobre el verdadero rostro de la nueva derecha liberal. Por Carlos Quequesana

 

Carlos Quequesana es un joven intelectual peruano, de origen católico. Es corresponsal del medio digital español “ÑTV España” (ex El Correo de España).

 

Nos entrevistó en septiembre del 2022 y encabezó su publicación con el siguiente párrafo: “siguiendo la misma idea de denunciar ideologías anticristianas, deseo presentar a mi amigo Juan Carlos Monedero y a los conceptos de la entrevista que le hice. Juan Carlos es un intelectual, argentino, con quien tengo el honor de compartir espacio en “El Correo de España”, a quien en esta oportunidad entrevisto a fin de exponer a los youtubers de la Nueva Derecha Liberal, algunos de los cuales se aprovechan de la candidez de los católicos, siendo invitados por distintos movimientos católicos en toda Hispanoamérica como si fueran paladines del cristianismo cuando –como mostramos a continuación– muchas de sus ideas son anticristianas”.

 

***

Esperamos, Juan Carlos y yo, que esta entrevista sirva para poner un freno a estos agentes del liberalismo. Dicho esto, empecemos.

 

Juan Carlos, ¿por qué Javier Milei, Agustín Laje, Nicolás Márquez y Emanuel Dannan influyen tanto con su planteo de “Somos la Nueva Derecha”?

 

Ante todo, conviene aclarar que los primeros que usaron el término Nueva Derecha fueron los intelectuales encabezados por Alain de Benoist en Francia (la Nouvelle Droite). Pero aquí nos referimos a otra cosa.

Creo que las causas que explican su difusión son varias. En primer lugar, una de ellas es su capacidad de mantener polémicas orales. Segundo, al haber millones de personas en Hispanoamérica y en Europa que están hartas del feminismo, género, marxismo cultural y abortismo, se presenta todo lo contrario y el común de la gente –sedienta de algo distinto– “compra”. Otra causa de este impacto es, sin dudas, un trabajo muy bien aceitado en las redes sociales: se nota la presencia de diferentes community managers detrás, diseñadores, promotores, etc.

Otra razón: a medida que fueron ganando espacio en las redes, estos youtubers recibieron apoyos desde sectores católicos y provida –conferencias, entrevistas–, y ganaron más visibilidad.

Finalmente, existe una causa principal sin la cual considero que no se hubiera producido el efecto resultante que vemos hoy. La infiero a partir de lo siguiente. En los debates y paneles mediáticos –y ya desde sus primeras apariciones públicas– Milei puede hablar largamente y sin ser interrumpido durante 3, 4 y hasta 5 minutos. Nunca te dejan hablar tanto: hablás 30 segundos con suerte, y de repente alguien interrumpe, sobre todo si propaga ideas anti progresistas. En cuanto a Laje y Márquez, de un día para otro ellos pasaron a ser invitados en muchos países para dictar conferencias y charlas. No me parece verosímil atribuir esto a “El Libro Negro de la Nueva Izquierda” (sobre todo en esta época en que muy poca gente lee, más allá de las virtudes de este trabajo que, en su momento, yo mismo reconocí en una reseña[1]). Los pasajes, la organización de las conferencias, la impresión de libros, la venta y difusión de los mismos en numerosos países, el transporte de los oradores, la concertación de entrevistas y debates televisivos, los viáticos, etc., todo esto no surge por azar ni por buena voluntad de un puñado de familias. Todo efecto proviene de una causa proporcional a la magnitud del efecto. En el ascenso meteórico de Javier Milei, Agustín Laje y Nicolás Márquez –año 2016 aproximadamente– tuvo que haber una “inyección” de mucho dinero, y una o varias organizaciones con ingentes recursos.

Por supuesto, luego de que ellos alcanzaron una gran notoriedad, muchos grupos –ajenos a esas estructuras– los invitaron. Pero el “shock” de popularidad inicial de Milei y Laje –y, en consecuencia, Márquez– me parece difícil, si no imposible, de explicar sin una gran inversión económica por parte de alguno o algunos. Lo que vemos que pasa es perfectamente congruente con lo que esperaríamos que ocurriera si la derecha liberal hubiese invertido un gran capital. Sin mengua de este empujón inicial, ellos ganan dinero también a través de sus videos, de la contribución de su público y de empresas que incorporan anuncios. Por ejemplo, New Professional Traders[2]. Por eso, cuidado, porque quien te influye económicamente también lo hace en tu pensamiento y conducta.

Entiendo que todos estos factores explican la proliferación de los youtubers liberales en el mundo hispanoparlante. Como verás, es un tema sumamente complejo donde lo más fácil es caer en juicios simplistas.

 

¿Por qué es un tema complejo? ¿A qué se refiere con juicios simplistas?

 

Porque aquí no estamos ante la denuncia de personas sin ningún elemento positivo. Antes bien, estamos ante una serie de comunicadores que –al menos exteriormente– utilizan gran parte de argumentos propios de nuestro campo, y cuestionan algunas ideas contrarias al orden natural y al catolicismo.

Un juicio simplista –muy común– sería la idolatría de estos youtubers. Y esto se ve mucho en las redes. En el 95% de los casos, toda crítica al liberalismo de estos referentes recibe una catarata de argumentos ad hominem, y predomina el fanatismo y multiplicidad de boberías. Que yo sepa, estos youtubers no responden a los planteos directos. Responden por ellos sus fans y/o trolls, muchos desde cuentas anónimas. Las críticas desde la izquierda les convienen pero no es buena prensa debatir abiertamente con católicos antiliberales. Por eso creo que las han evitado como la peste.

Por eso ruego discriminar: claro que, en principio, es bueno que se denuncie al comunismo, al marxismo cultural, a la nueva izquierda, al aborto, a la ideología de género pero no da igual hacerlo de cualquier manera. No es lo mismo estar en contra de la legalización y despenalización del aborto que solamente estar en contra de la legalización pero proponer su despenalización, como lo hizo Danann.

Tampoco es lo mismo estar contra la ideología de género si se impulsa desde el Estado pero “respetar” la desviación en el campo privado. Es sabido que, filosóficamente, el mal, el error, la ideología, no son respetables. Claro que todo esto es más peligroso si se impulsa desde el poder estatal, pero eso no significa que sea respetable en la vida privada. Bueno, Márquez ha dicho que en la esfera privada se debe respetar la conducta homosexual y que se tiene derecho a practicarla: “Oponerse a la ideología de género no implica en absoluto estar en contra de que, en la libertad personal, en el marco de la intimidad, cada uno haga lo que quiera. Nadie se opone a eso. Reivindicamos el derecho de una persona mayor de edad, en el seno (yo hubiese elegido otro vocablo) de su vida personal, de su actividad privada, de sus cuatro paredes, haga lo que le plazca. Siendo mayor de edad y no dañando derechos de terceros, voluntariamente, nada que objetar. Somos firmes partidarios de ese derecho inalienable a la intimidad. Pero sí nos oponemos a la ideología de género…”[3].

En “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, Laje dice algo semejante a Márquez: “Nada nos importa, en una palabra, lo que a cada uno atañe en su personalidad y vida privada. Lo problemático es, en todo caso, y parafraseando uno de los eslóganes más arquetípicos del feminismo radical, cuando ‘lo personal se hace político’”[4].

No son sólo declaraciones de hace 5 o 6 años. Recientemente[5], Márquez ha entrevistado a Guillermo Castelo (diputado por el partido Avanza Libertad), quien se asume de pensamiento liberal, “uno de los pocos diputados liberales hoy en la Argentina” en palabras del entrevistador. A lo largo del video, discurren sobre la definición de Liberalismo del intelectual Alberto Benegas Lynch (h) y caracterizan al liberalismo como un sistema político que consagra “la no intromisión del estado”, o en palabras del propio Castelo: “La libertad negativa, que es la que a mí más me gusta, significa que el estado no se meta en la vida de las personas”. Del otro lado, sólo hay “colectivismos”.

En conjunto, todo esto constituye una tarea de lavado de cara y de defensa del liberalismo, lo que, en ciertas ocasiones, parece –para el observador superficial– una defensa de valores católicos.

Por esto, digamos con claridad que no es lo mismo condenar el asesinato en masa de católicos como persecución religiosa que tildarlo como “un límite a la libertad religiosa”, típico argumento liberal, en donde la Iglesia de Cristo queda igualada con la libertad de la secta Moon, la Pachamama, los budistas o cualquier confesión protestante.

Tampoco es lo mismo estar en contra de que el estado financie la amputación de genitales porque cada persona tiene una dignidad básica, a criticar que se utilice la expresión “cambio de sexo”. En efecto, para refutar el uso de la terminología de género, Márquez dijo: “Cuando un travesti se quiere arrancar los genitales, se quiere amputar los genitales, se le llama cambio de sexo. (Pero) No se puede cambiar el sexo. El travesti sigue siendo varón. ¿Tiene derecho a amputarse los geniales? Es su cuerpo, nadie puede oponerse, que haga lo que quiera. Pero no cambia el sexo”[6].

Claro que es bueno denunciar al comunista Salvador Allende. Ahora bien, ¿esto blanquea el liberalismo? ¿Esto justifica el capitalismo? Para los católicos la respuesta debe ser obviamente negativa. Lo cierto es que la crítica a la izquierda es la principal estrategia de estos youtubers en su apología –primero tangencial y cada vez más expresa– del capitalismo y del liberalismo, con lo cual podemos inferir quiénes los financian y para qué: “Dime qué intereses defiendes y te diré quién te financia”.

En todos estos casos mencionados, aunque tú coincidas en repudiar a Allende, en condenar la promoción estatal de la ideología de género, etc., los fundamentos de ese repudio son distintos. Es absolutamente necesario realizar la crítica a las ideas del Nuevo Orden Mundial desde bases sólidas. Por desgracia, muy pocos quieren hacer esto y se contentan con “oh, mira, están atacando el marxismo cultural” y listo, apoyan suspendiendo todo juicio crítico.

Te decía que conviene evitar los juicios simplistas. También juzgo erróneo reducir todo a “Fulano es Liberal” y ya, punto final, porque hay estrategias, conductas y tácticas que ellos aplican y que en sí mismas son legítimas. No todas, por supuesto, pero muchas se pueden imitar. Y también hay datos que ellos difunden y que son perfectamente utilizables. Las actitudes de confrontación –no me refiero a sus bravuconadas– me parecen bien: no piden perdón por existir, mientras que durante años los católicos fuimos programados para “meter la cola entre las patas”.

También me parece bien insistir en que hay una batalla cultural y sostener –como ha dicho Márquez– que “cada libro, cada entrevista, es una instancia de combate”. Celebro que haya una crítica sistemática a la ideología de género, el feminismo, las guerrillas marxistas y al comunismo. Pero, cuidado, es irracional y anticristiano caer en una defensa del liberalismo o del capitalismo. Y estos youtubers están totalmente entregados a esta defensa. Es más, la causa provida parece ser mera “ocasión” para sustentar esa defensa. La pantalla “provida y profamilia” es el mayor escudo que tienen para desvanecer todas las críticas que recibieron a lo largo de estos años. Creo que hay una estafa del público y una manipulación: un contrabando de contenidos bajo envoltorio de pañuelos celestes.

Me parece conveniente hablar de Luces y sombras de estos referentes liberales en Hispanoamérica. Estoy convencido de que no podemos limitarnos a la denuncia, mucho menos a la queja: los católicos debemos trabajar en todo el continente para el surgimiento de verdaderos movimientos contrarrevolucionarios. Y, en el caso de los ya existentes, apoyarlos para que influyan cada vez más.

 

Sin embargo, el liberalismo siempre ha sido el gran enemigo del catolicismo y fue condenado ampliamente por la Iglesia…

 

Sí. Pero parece que cuando tienes fama, millones de likes y seguidores, trolls y aplaudidores, eso no es tan así… Mucha gente ha cambiado su actitud en base al grado de influencia logrado por estos youtubers: cuando no eran conocidos, aplicaban aquello de “el liberalismo es pecado”. Una vez famosos, matizaron más y plantean alianzas con ellos. Los liberales han hecho un lavado de cara y ya no muestran sus dientes al catolicismo. El pasado anticristiano del liberalismo se vela pudorosa (y convenientemente). No puedo aceptar racionalmente que ellos simplemente “desconozcan” el papel descristianizador del liberalismo en la sociedad: no nos tomen por tontos. Sin embargo, ese pasado se maquilla porque, a mi juicio, ellos ahora necesitan tomar prestado el fuego sagrado de los cristianos en la lucha contra la barbarie roja homosexualista. Y entonces acentúan las semejanzas.

Lo cierto, mi estimado, es que el liberalismo no es base sólida para luchar contra el progresismo; antes bien, lo ha engendrado. Invocar el liberalismo en la Batalla Ideológica es enfrentar una fase de la Revolución Cultural (la actual) desde otra fase de esa misma Revolución (la liberal).

Si denunciar el marxismo cultural habilita la promoción de los liberales, con el mismo criterio se debería promover a los iconos de izquierda que denuncian el abuso y explotación del planeta, la lucha contra los hombres que golpean mujeres, el abuso del capital en el campo de las empresas privadas, el poder internacional del dinero, el capitalismo salvaje, entre otras causas. Pero ahí no se aplica ese criterio: ahí se dice “cuidado, que estos zurdos invocan la lucha contra causas malas para promover otras causas malas”. Bueno, aquí pasa exactamente lo mismo pero al revés.

Para categorizar exactamente qué es el liberalismo, remito a un ensayo publicado en Academia.edu[7] por Miguel Ángel González, mexicano, magister en Filosofía y titular de Philosophicum Consilium[8].

El liberalismo es el corazón de la hoy llamada “Nueva Derecha”. La dicotomía derecha-izquierda estrecha la mente: todo lo que no es liberalismo, es estatismo, populismo, marxismo y rechinar de dientes. Por otro lado, me consta que muchos le han recordado a Laje y a Márquez (los más influyentes dentro del mundo católico) la verdad sobre el liberalismo. Un conocido mío le dijo a Agustín que algunos de sus planteos ya no eran tan liberales, y Laje le respondió: “Es que si no digo que soy liberal, no puedo entrar en los medios”. ¡Sic y amén!

 

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Javier Milei?

 

Haces bien en ceñir la pregunta a lo público, no interesa exponer la esfera privada de nadie. Milei hace propaganda de la Escuela Austríaca y es un abierto defensor del liberalismo. Aunque uno coincide cuando acusa al Comunismo de haber asesinado a millones o cuando denuncia el exorbitante gasto público del Estado Argentino, racionalmente no puede seguir respaldando el resto de sus propuestas. Valoro que cuestione el llamado Cambio Climático pero esto no es el eje de su actividad. El juicio es complejo porque dice muchas verdades y muchos errores. El resultado es la confusión.

Sin duda que Milei posee una habilidad para las polémicas, responde rápido, muchas veces de manera agresiva, es efectista, y es capaz de desarrollar sus ideas largamente (con la complicidad de los panelistas que lo dejan hablar). De todas maneras, no es nada fácil desplegar argumentos en el medio de entrevistas radiales o televisivas (se requiere mucha concentración, atención y templanza), sobre todo si compartes espacio con 5 o 10 personas. Se necesita un entrenamiento para mantener el foco en lo que se quiere decir sin perder el hilo o explotar en improperios cuando uno es constantemente atacado, distorsionado, etc.

Sin embargo y a pesar de esto, Milei ha caído en numerosas ocasiones en desmesuras y en desproporciones, en agravios y ataques personales, muchos de ellos completamente injustificados. Se ha comportado en ocasiones como un energúmeno, cercano al desequilibrio.

Ciñéndonos al asunto de la técnica, deberíamos forjar comunicadores contrarrevolucionarios que tengan el mismo grado de habilidad que él pero con “caballerosidad deportiva”, si me permites el término. Lo cortés no quita lo valiente.

Salvado aquel reconocimiento que considero justo –Milei es presionado y no cede al llamado lenguaje inclusivo–,  tengo que decir verdades incómodas para el público que no profundiza en este personaje. En la plataforma del partido político de Milei[9] propone eliminar los símbolos religiosos no sólo de las dependencias públicas sino también en aquellos “edificios, oficinas” y “escuelas privadas”, entre otras instituciones. Esta medida, junto con otras, apunta a borrar todo vestigio de primacía para la religión católica en el país:

 

Sus respaldos son llamativos: ha sostenido que Domingo Cavallo fue el mejor ministro de economía de la historia argentina, y que el primer gobierno de Carlos Saúl Menem (gobernó 2 períodos) fue el mejor de la historia de nuestro país. Durante el gobierno de Menem, Cavallo fue ministro de Economía. Por otro lado, el gobierno de Menem fue uno de los tantos que remataron la soberanía económica. ¡Y Milei dice que éstos son sus modelos!

Hace tiempo que Milei viene flirteando políticamente con Patricia Bullrich, persona de confianza de la Open Society de George Soros[10]. Sí, claro, Bullrich es antikirchnerista, antigarantista y contraria al populismo de Alberto Fernández. Pero, ¿eso es suficiente? Muchos en mi país no lo entienden. ¿Sabe Milei que Bullrich es persona de confianza de Soros? ¿O lo sabe y no le importa? ¿O el poder, como el dinero, no tiene olor? Lo cierto es que Bullrich firmó uno de los primeros proyectos de aborto en la Argentina ya en los años 90’ y es pieza fundamental dentro de la coalición política del ex presidente globalista y pro aborto Mauricio Macri.

En el debate anterior a las elecciones de diputados argentinos de 2021, frente a la izquierdista Myriam Bregman, Milei dijo que estaba a favor del aborto únicamente en el caso en que peligrara la vida de la madre “porque había ahí un conflicto de propiedad”[11]. En otra ocasión, volvió a reiterar que “mi primer propiedad es mi cuerpo”[12]: el planteo abortero.

Milei no tiene problemas con que las personas se droguen, aunque aclara que es un suicidio: “Si vos te querés suicidar, yo no tengo ningún problema”; “Drogarte es suicidarte en cuotas”. Para él, la homosexualidad “es una decisión de cada uno”[13] y la venta de órganos sería “un mercado más, vos podrías pensarlo como un mercado (…) Es una decisión de cada uno. A ver: ¿por qué no puedo decidir sobre mi cuerpo?”[14]. Se declara además contrario a la existencia del Estado. Sobre la eutanasia, dijo: “que la practique el que quiera”[15]. Sus palabras sobre la venta de niños fueron completamente equívocas[16].

Pero todo esto comienza en su apología del liberalismo. No es un secreto que Milei es su más conocido exponente en el país. Hoy muchos están escandalizados por esta locura de la venta de órganos, así como desconcertados por su falta de transparencia en cuanto a la venta de niños. Pero aquellas barbaridades son consecuencia de puntos de partida falsos, y son pocos los entienden la relación. Para estos casos, Castellani decía: “glorifican las causas y levantan cadalsos a las consecuencias”.

 

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Emanuel Danann?

 

Se llama Manuel Jorge Gorostiaga; “Danann” es un pseudónimo.

Hace un año aproximadamente, entabló un debate con Lucía Ezcurra, militante provida: Danann defendió la despenalización del aborto y Ezcurra, obviamente en contra[17]. Este hombre no retrocedió en insultarla (lo mismo que critica en las feministas: el insulto) y reivindicó resueltamente unas imágenes blasfemas con las que había hecho difundir su “actividad artística”.

El debate fue ampliamente visto, y quedó demostrado que su habilidad para discutir se limita a guiones preseleccionados (lo cual era obvio) pero que realmente no tenía mucho para decir cuando no controla las discusiones. Justificó sus blasfemias amparado en la libertad de expresión. Afirmó en el debate que, en torno a la Masonería, “no hay ningún plan de dominación mundial ni de nada” (hora 1, minuto 59 del debate). Danann reconoce además una amistad con Álvaro Zicarelli, quien públicamente afirma ser integrante de la Masonería desde 2014 y con quien, juntos, realizaron un video[18] donde ambos contribuyen a una imagen muy positiva de los masones, mofándose de quienes los acusan de pretender un gobierno mundial. En ese video, Zicarelli justifica el otrora carácter secreto de la Masonería bajo el argumento de que “era perseguida por la Iglesia”.

Por otro lado, Gorostiaga ha realizado otros videos con otro youtuber, “El Presto”, el cual –si bien critica el kirchnerismo y el populismo de izquierda– ha glorificado la Masonería desde su cuenta de Twitter:

Es cierto que todo esto es muy burdo pero no por eso deja de impactar en la gente.

Por su conducta durante el debate con Lucía Ezcurra, Danann recibió una cascada de críticas. Si los ataques “por izquierda” lo dejan bien parado, los cuestionamientos desde el lado católico lo enloquecen: no se hace cargo de sus palabras y explota.

Unos días después, Lucía y yo realizamos un comentario del debate al cual remito[19] y también publiqué un artículo en mi página web comentando la controversia[20]. Remito a este material para mayor ampliación.

Danann influye en el mundo católico a través de Agustín Laje. Como Laje es referente para la gente de Iglesia, cuando realizan juntos un video la audiencia de Agustín llega también a Danann y viceversa. Es muy simple. Gorostiaga ganó también popularidad en estos ambientes a causa de una serie de supuestas discusiones al aire, que en realidad eran debates guionados, donde mostraba las contradicciones del discurso feminista e izquierdista. Además, en la difusión de Danann fueron determinantes sus videos contra el ateísmo. Y claro: tú recibes un video de 5 minutos contra alguna ideología, te gusta y lo difundes sin mayor examen. Por eso no te imaginas cuántos católicos difunden a Danann sin saber qué dice en otros temas.

Hace poco, se sacó una foto junto al ex Presidente Mauricio Macri, el mismo que habilitó en sede parlamentaria el debate por la legalización del aborto en el 2018. Y eso por decir una sola cosa de Macri, pero hay miles para añadir: fue un presidente anticristiano, adicto al globalismo y promotor de la Cultura de la Muerte. Danann se saca una foto con él y pretende ser tenido como abanderado de la lucha provida. Y la gente compra.

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Agustín Laje?

 

Entiendo que su actividad pública a gran escala comenzó con “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”. Luego su popularidad explotó en las RRSS, junto con Márquez, y comenzó a viajar por toda Hispanoamérica dictando charlas, conferencias y participando en numerosos debates. No hay duda de que tiene capacidad para llevar a la contradicción a los progresistas, que domina el tema de la ideología de género y el aborto, y que maneja conocimientos de Política. Mantiene el control en los debates y esto, como en el caso de Milei, supone un duro entrenamiento.

Ahora bien, sus fundamentos son liberales, y esto (y te juro que me preocupa mucho) parece no importarle porque él sigue como si nada a pesar de que muchas veces le han señalado que el liberalismo no es compatible con el catolicismo. Me parece grave que una persona influyente en el mundo católico difunda ideas anticatólicas, blindado por un paraguas celeste provida.

En otro orden de cosas, ha deslizado frases y expresiones que van forjando un criterio entre las personas que lo siguen.

Recientemente, el blog “Manantial de Vida” ha hecho circular un fragmento[21] en donde Laje afirma que si alguien dice en público “Jesús es Gay”, a él no le parecería bien que esta blasfemia fuese “controlada” por el Estado. Según sus propias palabras: “A mí me asusta la idea de que un Estado esté controlando el respeto. Porque cuando un Estado controla el respeto, en definitiva, se tiene que meter con la libertad de expresión de las personas. Y eso es una puerta demasiado peligrosa de abrir. Porque quizás el respeto es algo tan subjetivo… Quizás yo me siento herido en mis sentimientos porque hay una manifestación que tiene un cartel que dice ‘Jesús es Gay’. Pero, ¿sabes qué? Yo estoy a favor de la libertad de expresión, aún en eso, aún en eso”.

Más aún, en su último libro (“La batalla cultural”), Agustín Laje rechaza abiertamente el concepto católico de Contrarrevolución. Cuestiona a quienes proponen “una identidad católica de la contrarrevolución”, puesto que esta identidad los cerraría “a prácticas políticas abiertas”. Así lo hace al objetar a uno de los promotores de esta identidad católica. En efecto, “El ideal de la Contra-Revolución es, pues, restaurar y promover la cultura y la civilización católicas” y, además, la “civilización católica es la estructuración de todas las relaciones humanas, de todas las instituciones humanas y del propio Estado, según la doctrina de la Iglesia”. Pero a Laje no le parece bien esto y entonces lo describe de manera peyorativa: es un “religiosismo”. Y le añade un non sequitur que la propia experiencia desmiente. Dice el propio Agustín:

 

“Esta forma de religiosismo se llama integrismo. Es fácil deducir (non sequitur, agrego yo), que nadie que no profese el culto católico podría ser legítimamente incorporado a las filas contrarrevolucionarias. Doble trabajo, pues: convertir a los individuos a la fe católica, primero, y convertirlos a la causa contrarrevolucionaria, después. Al no poder hacer lo segundo sin existir lo primero, lo político, sin perjuicio de ser reconocido en toda su expresión, queda subordinado a lo religioso…”[22].

 

Y remata Laje: “lo que ciertamente puede ser muy adecuado para la doctrina, pero muy poco práctico para la política”.

Es una deducción gratuita sostener que un no católico no puede integrar las filas de la Contrarrevolución Católica. Pero aquí está claro, por propia boca de Laje, el rechazo a una identidad católica de la Contrarrevolución. Sin embargo, alguna identidad tiene que tener este movimiento. ¿Cuál será? Por todos los elementos que tenemos, esta pseudo contrarrevolución estará teñida profundamente de liberalismo y modernidad.

Personalmente, creo que Agustín Laje es el praxeólogo de la derecha liberal hispanoamericana. Él quiere juntar a todo el anticomunismo detrás de una figura (que en la Argentina es Milei, lo ha dicho abiertamente), votar a un anticomunista, llegar al poder y listo. Por eso no puede haber identidad católica pública: eso estorba, “es muy poco práctico” y necesitamos amalgamar mucha gente para juntar muchos votos y así llegar al poder. El problema político se arreglaría desde arriba: gobernando.

Es decir: no importa si el catolicismo es verdadero. Importa llegar al poder. Dice que la izquierda hace eso (se juntan todos los zurdos, aunque no piensen igual, pero apoyan todos al mismo y así gobiernan) y “la derecha” debería hacer lo mismo: dejar “los purismos” y juntarse todos porque este purismo es “sectario”.

Me parece una simplificación de las luchas políticas y de la historia.

Para empezar, al ser el término “izquierda” ambiguo, también es ambigua la conclusión. Pero, aún admitiéndolo, tampoco es cierto que la izquierda siempre esté unida para alcanzar la victoria electoral. En la Argentina, sin ir más lejos, el kirchnerismo no se ha unido con los partidos de ultraizquierda.

Tampoco es cierto que siempre que la izquierda está unida, gana las elecciones. Hay casos en que ganan unidos, otros en que ganan sin una completa unidad y muchos en los que pierden. La realidad es más compleja.

Fundamentalmente, se debe decir enfatizar en que el objetivo para los católicos no debe ser “ganar las elecciones” sino gobernar según el bien común. Muchas alianzas sólo sirven para juntar papelitos en el cuarto oscuro. Obtienen la victoria electoral, sí, y al otro día empiezan a matarse aunque desde el poder. Surgen problemas de gobernabilidad política precisamente por la falta de identidad conceptual. O sea, por falta de esa unidad de principios a la que Laje odiosamente llama “purismo”. Aquí se aplica las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: “Un reino dividido no podrá subsistir” (Mt. 12,25). Y la historia lo confirma.

Lo cierto es que la izquierda ha llegado al poder de distintas maneras. Una es la vía electoral (una izquierda edulcorada, no leninista o maoísta). Pero las más de las veces, la izquierda “gobierna” por su peso en las esferas de la intelectualidad: a través de juristas, escritores, docentes, periodistas, comunicadores, artistas, personajes mediáticos, etc., porque ha ido permeando las capas sociales y culturales.

El consejo de “unámonos todos, dejen las diferencias de lado” sirve para que los no izquierdistas se traguen la pastilla, cierren los ojos a los errores y horrores del liberalismo, y voten.

Tampoco me causan simpatía los encomios realizados por Laje. Ha distinguido como referente de la “Nueva Derecha” nada menos que a Margaret Thatcher[23], responsable de la muerte de 323 argentinos. Después de la recuperación de las Malvinas en manos de nuestros soldados, en 1982, Thatcher ordenó atacar el Crucero General Belgrano, un buque situado fuera de la zona de guerra. Al hablar de Thatcher, no se puede omitir esto.

Sé que me preguntaste por Laje, pero es bueno recordar que Javier Milei hizo un comentario positivo sobre esta mujer. ¿Razones? Ella bajó la inflación, enfrentó un paro general de 11 días “y se la recontrabancó”, realizó reformas promercado, hizo caer el muro de Berlín “junto con Ronald Reagan y Juan Pablo II”. Para Milei, Thatcher fue una estadista “de altura”[24]. Y además: “Yo me siento muy identificado, en términos históricos, básicamente (…) con Reagan y con Margaret Thatcher”[25]. Tampoco dijo absolutamente nada sobre el hundimiento del Crucero.

Entre sus referentes, Laje ha nombrado también a Ronald Reagan. Destacó que Thatcher fue “íntima amiga de Pinochet”, sin decir lo que todo argentino informado sabe: que Pinochet fue un enemigo de la soberanía argentina. Por otro lado, Reagan y Pinochet apoyaron a Gran Bretaña en la guerra contra nuestro país. ¿Es argentino Laje? ¿Es argentino Milei? En la Argentina, no te imaginas la cantidad de católicos ¡y favorables a la causa Malvinas! que ignoran estas declaraciones o que hacen de cuenta que no existieron: mediante huecos de información se construyen estos apoyos políticos. Y la gente compra.

El apoyo de Laje a Milei está fuera de toda duda: “El liberalismo ha dado técnicos que son vitales para la Derecha. ¡Que son vitales! Vamos a pensar en una mente excepcional como la de Javier Milei”[26].

Por eso Agustín ha dicho que lo primero que haría un gobierno de Nueva Derecha sería darle a Milei el Banco Central porque es “un estorbo”, el “principal generador de la inflación en la Argentina”. Milei llega allí “y lo destruye”. Aunque él luego matice esto y diga “una nueva derecha no significa liberalismo simplemente”, lo cierto es que este movimiento no puede prescindir del liberalismo.

En definitiva, Agustín Laje propone une coalición global que junte liberales en lo económico, conservadores, derecha conservadora, patriotas, cristianos, libertarios, etc.

 

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Nicolás Márquez?

 

Desde hace años, Márquez recibió la influencia del Dr. Mario Caponnetto, alumno de Jordán Bruno Genta. Genta fue una figura del Nacionalismo Católico argentino, asesinado por la guerrilla marxista en 1974, precisamente el día en que según el antiguo rito se celebraba la Fiesta de Cristo Rey. Genta era un intelectual contrarrevolucionario y mucho de lo bueno que dice Márquez supongo le viene de allí.

Posteriormente, siendo todavía muy joven, la revista Cabildo –a cargo de otro discípulo de Genta, el Dr. Antonio Caponnetto– le publicó varios artículos. Escribió varios libros y siempre ha denunciado abiertamente las mentiras de la izquierda en la historia argentina. Pero luego Márquez empezó a subrayar cada vez más sus posiciones de derecha liberal, con lo que se produjo mayor distancia, aunque durante un tiempo (bueno es reconocerlo) siguió publicando artículos de personas vinculadas a ese ámbito.

 

En ese sentido, nobleza obliga, Nicolás Márquez publicó 3 o 4 artículos míos desde su blog, y varios artículos también de los hermanos Caponnetto, entre otros. En su libro de co-autoría con Laje (“El Libro Negro de la Nueva Izquierda”), cita específicamente un trabajo titulado “Lenguaje, Ideología y Poder”, que fue mi primer libro.

Con el paso del tiempo, Márquez ha consolidado su visión de derecha liberal, desde la cual evalúa públicamente multiplicidad de tópicos, y reproduciendo artículos de otros intelectuales y políticos liberales argentinos: Armando Ribas (RIP), Vicente Massot, José Luis Espert, Alberto Benegas Lynch (h), Carlos Maslatón, entre otros. Además, Nicolás ha alabado personajes históricos como Julio Argentino Roca[27] (firme ejecutor de la política masónica en la Argentina), llevando a la confusión a su audiencia, que es muy numerosa.

En la mayoría de sus videos, coloca ante la pantalla una imagen de la Virgen María, a veces cita a León XIII, y muchos creen entonces que van a escuchar una opinión católica sobre temas de actualidad.

Después, hay jugarretas que no me gustan. Sube un debate por la mitad, y lo titula: “Acalorado debate doctrinario con Sacerdote en México”, un video con 420 mil vistas[28]. Nunca sabremos qué le ha dicho el presbítero porque él no lo reproduce. En la descripción, leemos “Acalorado debate doctrinario con Sacerdote bolchevique en México”. Me da igual que el prete sea bolchevique o no, tú debes colocar el video entero, no puedes mutilarlo.

De fuente directa, doy fe de que, ante la corrección fraterna por parte de un intelectual –una persona mayor–, Márquez alardeó con que, en caso de que la discusión tomara estado público, él poseía una cantidad de seguidores muy superior a la de quien lo había corregido, y amenazó a esta persona con usar esa superioridad numérica en las redes.

 

¿Por qué cree que proliferan tanto los liberales en los medios, incluso los que se dicen católicos?

 

Primero, porque hay muchas de estas declaraciones que –aunque son públicas– no circulan tanto porque no conviene que circulen. No conviene que el mundo cristiano se entere de la frase de Laje sobre la blasfemia. No es buena prensa para los argentinos patriotas sus referencias sobre Thatcher. Tampoco las frases más complejas de Márquez. Con la declaración de Milei sobre la venta de órganos es distinto, la supo todo el mundo porque aquí fue levantada por los multimedios. Muchos difunden sus videos y asisten a sus conferencias porque desconocen.

En segundo lugar, los intelectuales y referentes católicos de buena doctrina vienen siendo ignorados o, más finamente dicho, “cancelados” por la oficialidad de la Iglesia. Generan un impacto pero dentro de los márgenes de la gente a donde llega su influencia, y casi nunca la jerarquía se hace eco de sus declaraciones. Y entonces, este vacío es aprovechado.

En tercer lugar, estos youtubers tienen mucha prensa porque están haciendo el trabajo que los obispos católicos deberían hacer y –salvo excepciones– no hacen. La gente necesita una respuesta al progresismo y a la cultura de la muerte. Un espacio que unos dejan vacante, lo ocuparán otros.

Otra razón: a medida que fueron ganando espacio en las redes, estos youtubers fueron entrevistados e invitados a dictar conferencias para grupos católicos y así ganaron más visibilidad dentro de este campo. Me acaba de llegar una invitación donde figura como ponente Nicolás Márquez, junto a otros referentes católicos. Se titula: “Levantemos la cristiandad desde el laicado”. ¡No me digas! Los liberales hicieron todo lo posible para destrozar esa cristiandad y lo lograron, y Márquez pregona el liberalismo. ¿En qué quedamos? Por eso también es insólito que cierre sus ponencias citando a León XIII, uno de los papas más antiliberales de la historia.

Creo que el punto ideal para estos youtubers sería llegar a la máxima cantidad de católicos antiprogres que puedan aceptar alguna de las ideas liberales o que desconozcan la peligrosidad del liberalismo, y a la máxima cantidad de liberales no religiosos que puedan aceptar alguna idea propia del mundo católico. Las ideas se han convertido en “segmentos de mercado”.

 

Algunas personas, interpelados por argumentos como los tuyos, responderían quizás lo siguiente: “Yo sigo a Laje, Milei, Márquez, Danann no por lo malo que tengan sino por todo lo bueno que dicen”. ¿Qué les dirías?

 

A través de videos en las RRSS, testimonios y comentarios de muchas personas, considero que está suficientemente demostrado lo siguiente: el liberalismo no es una mera nota a pie de página de estos youtubers. No es un error que pasa desapercibido excepto que se esté “buscando con lupa”. Es el centro del programa del diputado argentino Javier Milei[29]. Agustín Laje lo ha elegido a Milei como presentador de su libro hace poco, y ha dicho que expresa su opción política en la Argentina. Nicolás Márquez también presentó este libro, los tres juntos estaban en el panel. Genta decía que una cosa es lo principal que hay en ella, y lo principal en Milei es la defensa acérrima del liberalismo. Por otro lado, todo lo bueno que puedan decir o hayan dicho ellos, lo dicen otros desde campos inequívocamente católicos.

 

¿Pero no se podría impulsar a las PERSONAS liberales, por lo bueno que dicen, y no al liberalismo?

 

Mentalmente se puede separar a la persona de su ideología pero en la realidad están unidas e interrelacionadas. Si estos errores graves no fueran el meollo de su programa, sería diferente. Ahora bien, al difundir a la persona no puedes evitar que quienes reciben de ti ese material lo tengan por referente. Tú lo estás referenciando al difundirlo.

Cuando tú das poder a alguien –y la fama es cierto tipo de poder– y ese alguien se vuelve tan poderoso, ya no rinde cuentas a quien le dio ese poder; ya no puedes evitar que él haga con ese poder lo que quiera. Es como el voto: tú votas a un candidato con errores y aciertos. Ok. Puedes decirte y decirle a tu familia que lo votas “por sus aciertos”. No importa. Una vez que él llegue a la banca del Congreso, dirá y realizará lo que considere. Y si este candidato impulsa esos errores que tú ves como tales, no podrás retirarle el poder que le diste. Y encima, hoy las redes favorecen esto de una manera exponencial. Por eso el factor decisivo es la confianza en la persona.

Ya no se trata de videos y conferencias. Javier Milei es diputado argentino y precandidato a Presidente de la Nación. De modo que lo que comenzó “en difundimos un videíto”, es ya totalmente político. Y me parece bien. Mi planteo no es antipolítico. Pero las alianzas no pueden prescindir de realismo.

Me explico. Siempre que dos personas se fusionen, el más débil va a remolque del más fuerte. Permíteme poner un ejemplo: si yo aparezco como orador en un templo masónico, ¿qué es lo más probable que esté ocurriendo? ¿La masonería se convirtió al catolicismo? ¿O yo me convertí en un agente de la Masonería?

Algo semejante pasa cuando los católicos cooperan con liberales ampliamente reconocidos internacionalmente. La notoriedad de Laje y Márquez arrastra a todos los que trabajen con ellos. En cualquier alianza, es cien veces más probable que los condicionados sean los católicos.

 

Entonces, ¿hay gente de talla en el mundo católico para combatir esta ideología del Liberalismo?

 

Sí. En la Argentina son conocidas las críticas al liberalismo del Dr. Antonio Caponnetto, así como también los trabajos del Padre Horacio Bojorge. También hay artículos escritos por el Dr. Alberto Caturelli, el Dr. Héctor Hernández y Enrique Díaz Araujo, todos QEPD, entre otros intelectuales. Los inolvidables Meinvielle y Castellani han escrito contra el liberalismo.

Intelectuales más jóvenes son Dante Urbina, Daniel Marín y Javier de Miguel Marqués. Pero, a decir verdad, no es común que haya espacios de abierto cuestionamiento a esta ideología. Te contaré esta anécdota: hace poco, una persona –que me ha invitado a su canal y con la cual planeábamos dictar un curso junto a otros intelectuales– me dijo: “no puedo invitar a tal intelectual a este ciclo de conferencias, porque él va a cuestionar a Laje. Si ataco a Agustín Laje, ataco a la persona que es mi fuente de ingresos”. Literal. Luego desapareció tres meses. Y el curso nunca se realizó.

Los que se dediquen a la difusión de la doctrina en las redes deben entender que primero es la Verdad y luego la rentabilidad económica. Párrafo aparte merece la forma mentis del youtuber promedio, y esto más allá de los referentes mencionados. En general, se trata de un showman. Es exteriorista: vive en el mundo de la propaganda, la publicidad, el impacto, pendiente de la cantidad de seguidores, de likes, si sus libros son best sellers, si sus audiencias están repletas, contabiliza vistas y números permanentemente… Hay que tener mucho cuidado con eso, y esto lo digo ya desde la espiritualidad (perdón por el comentario en modo abad) porque se puede colar el egocentrismo.

 

¿Cómo considera usted posible algún tipo de unidad entre católicos y liberales, si es que la considera posible?

 

Es una excelente pregunta. Se responde desde la historia y la formación doctrinaria. Y creo que la pregunta es por la unidad entre católicos y cualquier persona con errores públicamente asumidos (sean liberales o no).

En la guerra contra el moro, en 1492, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla forjaron una alianza con el mahometano Boabdil, y juntos enfrentan al Zagal, Sultán de Granada. Pero los más fuertes eran los reinos de Aragón y Castilla, y Boabdil no tuvo alternativa: los mahometanos se unieron a los católicos y así el Islam fue expulsado de la península. Además, era una guerra convencional y no una “guerra ideológica”, como la que actualmente libramos.

En la Guerra Civil Española, distintos grupos (todos ellos católicos: falangistas, carlistas, conservadores, reaccionarios, católico liberales y derechistas liberales) se alinearon detrás de Franco. Pero el que mandaba era él. Y además, fue una guerra convencional.

Durante la guerra de Malvinas, Libia –país islámico– entregó armas a la Argentina para luchar contra los ingleses. Aceptar ese armamento, ¿nos hizo cómplices de la herejía? No, obviamente: 1) no era una guerra ideológica la que manteníamos; 2) esa ayuda fue puramente instrumental; 3) la ayuda instrumental se subordinó al criterio de los que ejercían la acción principal, que eran argentinos.

Si los liberales se unen a propuestas católicas, con mente católica, y si los que conducen son católicos, no tengo nada que objetar.

Si en cambio los católicos se unen a propuestas liberales, realizadas desde una cosmovisión liberal, y si los que conducen son liberales, si los que financian son liberales, si los que “cortan el bacalao” son liberales, y si la propuesta es relanzar una sociedad con valores liberales, entonces los católicos irán a remolque y terminarán impulsando la figura de liberales y, al hacerlo, terminarán impulsando (quieras que no) el liberalismo. ¿Más claro?

 

Se podría decir que estos planteos de derecha liberal son la referencia del mundo “conservador de derecha”. ¿Qué piensa de estos planteos?

 

Ser de derecha no es la solución. Derecha e izquierda constituyen una terminología resbaladiza, acuñada precisamente por la izquierda para definir el terreno político. Un anticomunista lúcido advierte varias cosas:

 

  1. a) no se puede asumir “la derecha liberal” porque se trata de un planteo miope, donde no se reconoce que muchas desigualdades económicas son injustas y hasta insultantes.

 

  1. b) hay injusticias reales en el campo económico que el liberalismo capitalista produce y que la izquierda aprovecha;

 

  1. c) la solución debe provenir de la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia.

 

Por tanto, no hay que ser de derecha (aunque eso sea mejor marketing y nos traiga más gente), hay que volver al Orden Social Cristiano, superando el socialismo y el liberalismo. El liberalismo fue la primera etapa de la Modernidad. El marxismo es la segunda. Si usted reflota el liberalismo, lo que hace es combatir a la Modernidad con otra faceta de la misma Modernidad. Amplío estos conceptos en otro artículo[30].

Por otro lado, en base a la información que he podido recopilar a lo largo de estos años –y que admite prueba en contrario, por supuesto–, llego a esta conclusión provisoria pero justificada: Milei, Laje, Márquez y Danann son los disidentes que soporta el Sistema. Más no soporta. Puedes criticar al feminismo a condición de no cuestionar la libertad de expresión. Puedes atacar al zurdaje si queda indemne el capitalismo. Puedes denunciar el marxismo cultural si queda inmune la Modernidad. Puedes llamar crimen al aborto si no llamas crimen al abuso del capital. Puedes denunciar la Nueva Izquierda si no denuncias la Masonería. Puedes escupir un retrato de Marx a condición de rendir homenaje a Rothbard y Mises. Puedes maldecir a Allende, Castro y Stalin si aplaudes a Reagan, Thatcher y Pinochet. En definitiva, puedes tomar parte en el rincón menos maloliente del Sistema pero no te dejan salirte de él.

Por eso, quienes cuestionan este Sistema son invisibilizados y cancelados (la famosa conspiración del silencio); pero la Masonería –que es quien ha armado este teatro– tiene por objetivo principal evitar que los intelectuales que cuestionen el Sistema tengan difusión masiva. Y esto porque el mayor temor de estas fuerzas ocultas es un levantamiento que los señale a ellos como responsables de la crisis de principios en Occidente. Mario Caponnetto ha dicho recientemente que “Aquellos que tienen claridad de ideas, no tienen suficiente volumen de voz, o no los dejan tener, como para que estas ideas claras puedan iluminar…”[31].

Lo cierto es que estos youtubers tienen un límite que se autoimponen o que les imponen. Ninguno de ellos ha denunciado, por el momento, a la Masonería. Sea por censura o por autocensura, hay una valla que no han cruzado. En base a la experiencia propia y ajena, llego a la conclusión de que su éxito no sería posible si no fueran (consciente o inconscientemente) funcionales al mantenimiento de una falsa dialéctica entre liberalismo y socialismo.

Un católico no sólo debe estar en contra del progresismo sino en contra del Sistema del cual es progresismo lesbomarxista abortero es sólo un síntoma.

 

¿Qué propones tú?

 

Formar movimientos políticos y culturales de carácter contrarrevolucionario. Alimentar a los que ya existen y a otras iniciativas, aunque no sean propiamente políticas. El objetivo sería formar militantes provida pero no sólo dedicados a luchar contra la cultura de la muerte sino con conocimientos en Historia, Política, Economía, y si fuera posible con experiencia en movimientos. Antiliberales y antimarxistas. Dispuestos a trabajar en público, tanto en las calles como en las RRSS. Capaces de denunciar la Masonería sin caer en la conspiranoia. Sin complejos de inferioridad. Sin temor a ser llamados extremista. Sin obsecuencia para con autoridades religiosas.

Piadosos pero no ingenuos. Sin rigorismo ni tonterías pseudo místicas. Identificados 100% con la Doctrina Social de la Iglesia, y capaces de valorar las experiencias políticas de los movimientos nacionalistas europeos. Que sepan que es lícito usar la fuerza contra las tiranías. Que no invoquen el Apocalipsis como excusa para no trabajar. Que procuren la mayor eficacia, como dijo muy bien Jean Ousset.

Creo que debemos poner las bases para el nacimiento de militantes que acepten cumplir y formar parte de un sistema de trabajo (no simplemente ser francotiradores o “lobos solitarios”). No podemos resignarnos a una mera resistencia pasiva. Tenemos que proponernos un programa de reconquista. Dios dirá si es posible. Pero hay que poner los medios. Y por supuesto, por cada artículo crítico a las ideas ajenas, llevar adelante noventa y nueve donde expresemos todo lo que proponemos, que es mucho.

Invito a los interesados para que puedan conocer todo esto: @monederojc__ en Twitter e Instagram, @jcmonedero1 en Facebook y Juan Carlos Monedero en YouTube. Y, por supuesto, a leer los artículos que publico en El Correo de España.

 

¿Cuál es su mayor deseo para con estos referentes liberales?

 

La conversión. Deseo que pongan todos sus talentos al servicio de la Verdad Completa. Estoy convencido, después de años de ver videos, leer, escuchar a la gente que los sigue, etc., que ellos son un foco enorme de confusión, salvado el bien que muchas veces producen. El Dante decía “La confusión fue siempre el principio de la ruina de las ciudades”, por lo que debemos evitarla a toda cosa.

 

Más contenido sobre el tema:

Reseña – “El libro negro de la Nueva Izquierda” (Agustín Laje–Nicolás Márquez)
Danann: un elemento de confusión y blasfemia en el movimiento provida hispanoamericano
¿Unirnos bajo el término “derecha”?: Respuesta contrarrevolucionaria a Agustín Laje
Santo Tomás de Aquino y los precios justos (fragmentos de la Suma Teológica)

 

NOTAS AL PIÉ DE PÁGINA

[1] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 27 de mayo de 2022, “Reseña de El libro negro de la nueva izquierda”, disponible en https://jcmonedero.com/resena-el-libro-negro-de-la-nueva-izquierda-agustin-laje-nicolas-marquez/

[2] Cfr. https://nwprofessionaltraders.com/. Los “traders” realizan el “trading”: la compraventa de activos en el mercado financiero, que se caracterizan por la especulación a corto plazo, con el fin de obtener rentabilidad. El horizonte temporal en el trading difiere sustancialmente de las inversiones tradicionales en el mercado de valores. En muchos de sus videos, Agustín Laje incorpora un corto comercial para anunciar el patrocinio de esta empresa.

[3] Nicolás Márquez, 4 de julio de 2017, “La homofobia no existe”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=6V277CI_C3w.

[4] El Libro Negro de la Nueva Izquierda, Grupo Unión, Buenos Aires, primera edición, 2016, pág. 117.

[5] Nicolás Márquez, 4 de julio de 2022, “El pensador oculto del liberalismo | Nicolás Márquez y Guillermo Castello”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=QMeIeE4R5p4

[6] Nicolás Márquez, 9 de julio, “La ideología de género y la manipulación del lenguaje”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=FyffgKZOh_w.

[7] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 2021, Argumentos en torno al liberalismo. El debate católicos vs. liberales en la Argentina e Hispanoamérica, Philosophicum Consilium, México, disponible en https://bit.ly/3KlBWU5

[8] Cfr.: https://independent.academia.edu/PhilosophicumConsilium

[9] Si el lector desea comprobar por sí mismo la imagen, puede revisar en el siguiente en lace la plataforma electoral de la candidatura de Javier Milei a diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): https://bit.ly/3TrV4Ur (visto el 27/08/2022).

[10] Cfr.: Javier Llorens, 17 de diciembre de 2018, “Los «líderes confiables» argentinos financiados por Soros: de la derecha hasta la izquierda están todos”, Striptease del poder, disponible en https://stripteasedelpoder.com/2018/12/los-lideres-confiables-argentinos-financiados-por-soros-de-la-derecha-hasta-la-izquierda-estan-todos/

[11] Cfr.: Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), 14 de octubre de 2021, “Cruce con Milei”, canal de YouTube de dicho partido, disponible en https://youtu.be/GMLjREqu07c?t=166

[12] Cfr.: A24, 23 de junio de 2022, “«Mi primer propiedad es el cuerpo», Javier Milei en #VivianaConVos 22/06/2022”, canal de YouTube del canal de TV A24, disponible en https://bit.ly/3pN62q4

[13] Cfr.: 9 de agosto de 2021, “Cinco definiciones fuertes de Javier Milei: armas, drogas, homosexualidad, aborto y el Estado como enemigo”, Cronista, disponible en https://bit.ly/3pAEILu.

[14] Cfr.: 2 de junio de 2022, entrevista radial del periodista argentino Jorge Lanata a Javier Milei en Radio Mitre, disponible en https://youtu.be/2mtoxodwAR8?t=258 (minuto 4:18 y ss.).

[15] Cfr.: entrevista por vivo de Instagram de Libertad Latina TV a Javier Milei, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=EMzo2vxJ5mA.

[16] En mi perfil de Twitter, he escrito una reflexión sobre el tema, titulada “Javier Milei y la ética del liberalismo”, indicando –con imágenes y documentos– que la venta de niños es una propuesta coherente con el liberalismo que defiende. Disponible en https://twitter.com/monederojc__/status/1558559335202144257.

[17] Cfr.: Lucía Ezcurra, 30 de agosto de 2022, “Danann a favor de la despenalización del aborto”, Programa Verdad y Vida, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=L6-IRt5H0SY&t=

[18] Cfr.: 11 de abril de 2020, “Danann conversa sobre logias y masonería con Álvaro Zicarelli”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=pJp43QHWUfE.

[19] Cfr.: Lucía Ezcurra y Juan Carlos Monedero, 7 de septiembre de 2020, “Emmanuel Danann, confusión y blasfemia en el movimiento Provida”, Programa Verdad y Vida, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=e4mE0KhcnRQ.

[20] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 31 de agosto de 2020, “Danann: un elemento de confusión y blasfemia en el movimiento provida hispanoamericano”, disponible en https://jcmonedero.com/danann-un-elemento-de-confusion-y-blasfemia-en-el-movimiento-provida-hispanoamericano/.

[21] Cfr.: Diego García, 9 de julio de 2022, “Agustín Laje Arrigoni A favor de la libertad de expresión incluso si por medio de ésta se blasfeme”, Manantial de Vida, disponible en https://bit.ly/3oCM6FV. En posteo, se muestra el video en donde Laje afirma lo que reproduzco en mi comentario. Diego García afirma enterarse de esto a partir de la lectura de un escrito académico en donde se reseña el libro Destapando al liberalismo. La Escuela Austríaca no nació en Salamanca: Ignacio García Suárez, 2022, “Daniel Marín Arribas: «Somos hijos de Roma, no padres de Austria». La incompatibilidad entre el catolicismo y el liberalismo, Dios y el hombre, 5(2), 085, https://doi.org/10.24215/26182858e085.

[22] La batalla cultural, HarperCollins, México, 2022, pág. 470.

[23] Cfr.: 24 de abril de 2020, “La nueva derecha: Agustín Laje y Gabriel Ballerini”, publicada en el canal de YouTube de la sección juvenil del partido político argentino NOS, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8erz29kBy20 (minutos 14 y ss.).

[24] Cfr.: 20 de junio de 2022, Javier Milei defendió su postura con Thatcher y Malvinas, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=pDROLmEOGmk.

[25] Cfr.: 19 de junio de 2022, “«Me siento identificado con Margaret Thatcher»: la frase de Javier Milei que abrió una polémica en medio del aniversario de Malvinas”, Clarín, disponible en https://www.clarin.com/politica/-siento-identificado-margaret-thatcher-polemica-respuesta-javier-milei-medio-aniversario-malvinas_0_v8zUJchWxR.html.

[26] Cfr.: 24 de abril de 2020, “La nueva derecha: Agustín Laje y Gabriel Ballerini”, publicada en el canal de YouTube de la sección juvenil del partido político argentino NOS, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8erz29kBy20 (minutos 12-13).

[27] Cfr. “Imperdible: proponen cambiar nombre de Av. Kirchner por la de Julio A. Roca”, disponible en https://bit.ly/3Rj35Jp. Esta nota no está firmada por Márquez ni por nadie pero él es el responsable del espacio.

[28] Cfr.: Nicolás Márquez, 29 de junio de 2019, “Agustín Laje y Nicolás Márquez debaten con Sacerdote en México”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=wYbMuXIPin4.

[29] Cfr.: 28 de octubre de 2020, “Javier Milei: «Nuestro futuro solo será próspero si abrazamos los valores del liberalismo»”, canal de YouTube del diario argentino La Nación, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=CNgjVYf-Uds
“EL LIBERALISMO HARÁ DE ARGENTINA UNA POTENCIA”: Javier Milei llegó al #DebateCapital de A DOS VOCES. Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=85FlL4wh0og
«Queremos llevar al congreso la voz del liberalismo» | JAVIER MILEI EN A DOS VOCES #Decisión2021. Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=5Ku8-z19Gbc
“ARGENTINA TIENE UN FUTURO Y ES LIBERAL” | JAVIER MILEI en DESDE EL LLANO. Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=BE8v5NCObcI

 

[30] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 19 de abril de 2020, “¿Unirnos bajo el término «derecha»?: Respuesta contrarrevolucionaria a Agustín Laje”, disponible en https://bit.ly/3KstlyN.

[31] Nicolás Kasanzew, 28 de agosto de 2022, “Entre la anomia y el despotismo”, La Prensa, disponible en https://www.laprensa.com.ar/519579-Entre-la-anomia-y-el-despotismo.note.aspx.

Radiografía argentina de Hebe de Bonafini – Por Juan Carlos Monedero (h)

Radiografía argentina de Hebe de Bonafini

Prontuario de una enemiga de Cristo y de la Patria

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

Murió Hebe de Bonafini el pasado 20 de noviembre de 2022, fecha en que los católicos celebramos la Soberanía de Cristo Rey del Universo según el presente calendario litúrgico.

La propaganda estatal de la República Argentina, junto con las cancerosas usinas derechohumanistas de todo Occidente y hasta el propio Vaticano, siguen propagando una imagen absolutamente distorsionada de esta mujer. El resultado es el engaño tanto de argentinos como de extranjeros que no tienen por qué conocerla. Atento a eso, y para contrarrestar tanta manipulación, ayúdenos a difundir este modesto artículo escrito por un argentino sobre una argentina.

Presentemos aquí una síntesis no exhaustiva de Hebe de Bonafini:

 

  1. Sin respeto por nadie, ni siquiera por los niños

Respecto a los Veteranos de Guerra de Malvinas que combatieron contra Inglaterra en 1982, Bonafini sostuvo: no tendría que haber vuelto ninguno”[1].

En el 2019, cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires evaluaba la posibilidad de utilizar pistolas Taser para enfrentar la delincuencia, Bonafini sostuvo públicamente con la impunidad desde la que hablaba: “Ustedes vieron esta cosa de las pistolas que van a usar, que no matan. Yo, como no matan, quiero que las prueben con la hija de Macri, los hijos de la Vidal y los hijos, nietos y parientes de la Bullrich. Que los pongan ahí y que les tiren, a ver si no matan. Es la única manera que les voy a creer”[2]. La hija de Macri tenía en ese momento 8 años.

  1. Mentirosa consuetudinaria

 Como pieza del comunismo internacional, Bonafini llevó adelante la estrategia de enlodar al gobierno militar argentino que derrotó al terrorismo marxista, difundiendo durante años –y en todo el globo– la mentira de los 30 mil desaparecidos, bajo la máscara preferida de las izquierdas: los derechos humanos.

La falsedad de esta cifra es ampliamente conocida. Como hemos desarrollado en otra ocasión[3], hasta un periodista argentino como Jorge Lanata –de relevancia internacional y con abultada cobertura en los medios afines al Nuevo Orden Mundial– ha admitido: “A ver, yo he dicho toda la vida que hubo acá treinta mil desaparecidos sabiendo que no hubo treinta mil. ¿Por qué? Porque era una consigna. Y como consigna soy libre de decir lo que tenga ganas”[4]. No es menor este reconocimiento, puesto que Lanata militó muchos años junto a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, tal como él mismo lo ha relatado.

También Graciela Fernández Meijide –madre de un hijo desaparecido– sostuvo en uno de sus libros que, en rigor de verdad, no hubo tal cantidad de desaparecidos. Así se puede leer en una de sus entrevistas, donde se reproduce esta frase suya: el número de 30.000 desaparecidos fue una convención utilizada para comunicar y movilizar a la opinión pública internacional sobre la tragedia que se vivía en Argentina”[5].

 

  1. Apologista del terrorismo

Mientras las FFAA de la Nación Argentina luchaban contra la subversión, la izquierda internacional relanzó una nueva propaganda de guerra psicológica. En 1977, Bonafini se presentó en sociedad aduciendo ser madre de dos hijos desaparecidos y desplegó una campaña en pro de “los derechos humanos” de quienes –real o presuntamente– habían sufrido el mismo destino en manos del Estado. La idea era conmover a la opinión pública pero sin reivindicar, todavía, la ideología de los guerrilleros que asolaron la Argentina en aquellos años.

Sin embargo, a medida que fue ganando espacio e influencias, Bonafini comenzó a animarse más, y gradualmente empezó a mostrar su simpatía por organizaciones que emplean el terror como método. En 1994, Hebe todavía estaba templada[6] y podía escuchar en silencio una descripción del conflicto armado entre guerrilleros y FFAA que era contraria a su militancia política. Pero años después, se descontroló completamente ante una mayoría de medios de comunicación que callaban ante sus exabruptos o los calificaban de manera muy benévola. Fue mostrando sus fauces poco a poco.

Así, durante el gobierno del extinto Presidente Néstor Kirchner (2003-2007), Bonafini ya estaba desatada y no trepidó en avalar el terrorismo: “Qué pena que no estén los FAL: las armas con las que nuestros hijos quisieron hacer la Revolución. Si el museo no va a mostrar cómo fue esa organización revolucionaria, las luchas que se libraron, los hechos que se realizaron, no sirve”[7].

Esos “hijos” de Bonafini a los que ella glorificó abiertamente son los grupos que, en el país, asesinaron durante la década del 70’ a unos 1094 argentinos[8], secuestraron a 756 personas, hirieron a 2368 y detonaron 4380 bombas.

Bonafini festejó en 2001 la caída de la Torres Gemelas en Nueva York, aquel fatídico 11 de septiembre: “Por primera vez le pasaron la boleta a Estados Unidos. Yo estaba con mi hija en Cuba y me alegré mucho cuando escuché la noticia. No voy a ser hipócrita con este tema: no me dolió para nada el atentado”.

También realizaba declaraciones sobre los grupos terroristas en otros países: Estamos con los compañeros de las FARC, estamos con Chávez, estamos con nuestro presidente Néstor”[9].

Sobre los terroristas etarras, condenados en España, parece que Bonafini llegó a afirmar: “Son para el mundo un ejemplo de dignidad y de resistencia”. El precitado Lanata comentó –luego de su fallecimiento– que ella aplaudía a estos terroristas de la ETA, los mismos “que ponían bombas en supermercados”[10]. El apoyo de Bonafini a los etarras estaría prácticamente confirmado si tenemos en cuenta que la Universidad de Madres de Plaza de Mayo –a cargo de esta mujer– invitó como docente a Walter Wendelin[11], quien –conocido como “el apóstol del separatismo”– es considerado un integrante de Askapena, una banda afiliada al grupo terrorista ETA. Más sobre Wendelin, aquí[12].

 

  1. Promotora de figuras y tiranías comunistas

A través de numerosas acciones públicas, Bonafini siempre apoyó la tiranía de Fidel Castro. Algunas de sus frases: “Mis hijos me hablaron mucho de Fidel. Pienso que ellos también soñaron alguna vez con verlo frente a frente y abrazarlo”. Como hemos visto, también ha apoyado el gobierno de Nicolás Maduro: “Podrán destruir todo lo que quieran pero nunca podrán con un pueblo que supo conocer a Hugo Chávez, que sabe de dónde viene y dónde está”[13]. Más aún: Maduro envió sus condolencias por su muerte[14]. En otra ocasión, también expresó su admiración por Hugo Chávez[15], Evo Morales[16] y por el asesino Ernesto “Che” Guevara[17], a quien le dedicó una plegaria blasfema, parodiando el Padre Nuestro, al cumplirse 30 años de su muerte, en 1997:

 

Padre Nuestro que estás en el tiempo, sangre que corre por los ríos de América, guerrillero intacto que invoca los Andes, sueños y esperanzas que inunda el corazón de los indios y corre por sus venas. Santificado sea tu nombre que comparte su luz con el sol y esparce su oscuridad de infierno sobre la serpiente del siglo XX (…) Cárganos pues en tus brazos, querido Che, esos brazos de acero y haz que venga a nos tu reino…”.

 

  1. Aliada de gobiernos corruptos y anticristianos

Desde el minuto cero, Bonafini sostuvo al gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015). Se trata de la misma conducción política que saqueó el país durante esos años, generó una estructura populista y promovió especialmente el aborto, la ideología de género, el feminismo, así como también la violación de las garantías procesales para los militares que derrotaron en el terreno de las armas a la subversión marxista en los años 70’[18]. Además, este gobierno legalizó el pseudo matrimonio igualitario en el 2010.

La relación de esta mujer con el poder político de la Argentina, en aquella época, era muy estrecha. Néstor Kirchner la recibió en Casa Rosada a los pocos días de asumir la Presidencia y se mostraron juntos en innumerables actos y declaraciones públicas. Además, la organización Madres de Plaza de Mayo –con Bonafini a la cabeza– recibió más dinero por parte del gobierno en estos períodos. Así, llegaron a obtener una radio, un diario y una universidad. Sobre Kirchner, Bonafini sostuvo que “nos devolvió la Patria”[19].

Hace pocos meses, en torno a los procesos judiciales que tienen por imputada a Cristina Kirchner, esta mujer afirmó: “No podemos permitir que Cristina sea condenada ni llevada presa, hay que hacer una pueblada (…) Hay que defenderla con todo”[20]. El comunicado de su grupo va en la misma línea[21].

  1. Sacrílega

En una manifestación en la que participó en 2008, Bonafini tomó por asalto la Catedral de la Ciudad y, posteriormente, reconoció ante los medios que con toda impunidad los integrantes de su grupo de delincuentes improvisaron un baño detrás del altar[22].

 

  1. Propulsora del odio anticristiano

En los últimos días de Juan Pablo II, 2005, y conociéndose por las noticias el estado de salud del pontífice, vomitó su odio: “Nosotras deseamos que se queme vivo en el infierno. Es un cerdo. Aunque un sacerdote me dijo que el cerdo se come, y este Papa es incomible”.

Conclusiones

La Argentina contabiliza –con Bonafini– tres personas muy significativas que han muerto la misma fecha de Cristo Rey. Las otras dos son diametralmente opuestas. Son argentinos y se llamaban Jordán Bruno Genta y Carlos Alberto Sacheri.

Genta y Sacheri fueron asesinados por el terrorismo marxista –el mismo que Hebe aplaudía y alentaba– en la Fiesta de Cristo Rey, ultimados ambos en 1974, según el antiguo y el presente calendario litúrgico.

La historia tiene sus paradojas y símbolos: este pasado 20 de noviembre, Nuestro Señor Dios se llevó el alma de esta despreciable mujer. Ojalá se haya arrepentido de sus innumerables pecados. Como dejó escrito un sacerdote, sin lugar a dudas, ahora Hebe de Bonafini está glorificando a Cristo: “quedará eternamente sometida: sea haciendo brillar su misericordia, sea haciendo brillar su justicia”. A nosotros nos queda el camino de seguir peleando por decir la verdad, oportuna e inoportunamente.

 

[1] Cfr. https://twitter.com/indignadoxd/status/1579879742719025153

[2] Cfr. https://bit.ly/3gpi5cg

[3] Cfr. https://bit.ly/3V3AuKF

[4] Cfr. Jorge Lanata. PPT, 28-08-2016. Link: https://www.youtube.com/watch?v=nMeBEFfr7HA (minuto 17).

[5] Cfr. https://bit.ly/3AF2A6y

[6] Cfr. https://bit.ly/3UaG3G0

[7] Cfr. https://bit.ly/3VhoTaq

[8] Los datos fueron extraídos del sitio CELTYV. Cfr https://bit.ly/3u1sD4l

[9] Cfr. https://bit.ly/3GGnPsw

[10] Cfr. https://bit.ly/3V4s85x. La investigación realizada a través de las redes no deja claro si las frases en cuestión fueron pronunciadas, y existe una declaración atribuida a Bonafini y reproducida por Página/12 (diario izquierdista) donde ella niega haber apoyado a la ETA. Cfr. https://www.pagina12.com.ar/2000/00-10/00-10-28/pag13b.htm. Sin embargo, puesto que el resto de los actores políticos reaccionó a esas versiones dándolas por válidas, las hemos incluido en el artículo. Por ejemplo, https://bit.ly/3TWncyh

[11] Cfr. https://bit.ly/3gyuwSX

[12] Cfr. https://bit.ly/3EXtlGc

[13] Cfr. https://bit.ly/3ia0rK1

[14] Cfr. https://bit.ly/3VnkAdL

[15] Cfr. https://bit.ly/3VH3YxZ

[16] Cfr. https://bit.ly/3OxOo56

[17] Cfr. https://bit.ly/3V6MGtV

[18] Para quien desee profundizar en torno a la historia argentina de los años 70’, remito a este artículo: “Sobre el 24 de marzo de 1976: ¿qué es lo más verdadero y menos sesgado que podemos decir?”. Cfr. en https://bit.ly/3XupBTS

[19] Cfr. https://bit.ly/3EUZsX0

[20] Cfr. https://bit.ly/3tWekhs

[21] Cfr. https://bit.ly/3EUZsX0

[22] Cfr. https://bit.ly/3U3FVrJ

Nuevo avance laicista contra la Cristiandad – Quieren quitar los pesebres de los espacios públicos en México

Nuevo avance laicista contra la Cristiandad

Quieren quitar los pesebres de los espacios públicos en México

 

Por el Lic. Juan Carlos Monedero (h)

 

Todo empezó cuando, en diciembre del 2020, en el municipio de Chocholá, Yucatán (México), se colocaron adornos alusivos a la Navidad. Según los jueces que examinan la demanda del amparo[1], se escenificaba el nacimiento de “Jesucristo” (así, entre comillas), y los adornos “fueron instalados en espacios públicos significativos”.

La medida ya se está discutiendo y fue planteada ante los tribunales de justicia por una entidad que, casualmente, milita en línea con el lobby gay. Se trata de un proyecto planteado ante la Suprema Corte de Justicia a fin de declarar inconstitucional la colocación de símbolos navideños en espacios públicos. Por supuesto, se invoca el principio de Estado Laico y la consecuente separación entre Iglesia y Estado[2].

En palabras del Ministro que elaboró el proyecto de resolución: “El problema jurídico por resolver por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación consiste en determinar si la potestad del Ayuntamiento del Municipio de Chocholá de colocar símbolos religiosos en espacios públicos es violatoria de la libertad religiosa, y de los principios constitucionales del Estado laico y el principio de igualdad y no discriminación”. No podía faltar la palabra talismán: discriminación.

Este nuevo ataque contra la querida nación cristiana de México es una excelente oportunidad para replantearnos si el estado laico es un principio válido, así como para reflexionar acerca del pesebre.

Porque lo cierto es que nos dimos cuenta de lo que valía el pesebre ahora, que lo quieren quitar. Observemos la fundamentación liberal masónica para remover los pesebres:

si bien el ícono relativo al “Nacimiento de Cristo”, símbolo de la religión cristiana, fue colocado por el Ayuntamiento señalado como responsable por un periodo específico, lo cierto es que sus efectos han trascendido –y trascienden– en el tiempo y en el espacio, en tanto que su esencia misma consiste en proyectarse sobre la conciencia de sus espectadores (para quienes es imposible hacerlo pasar desapercibido)…

(…)

Así pues, al proyectarse silenciosa y estructuralmente en las conciencias de quienes lo observan, provoca impactos en la conducta e, incluso, en la cosmovisión o forma en que se comprende el mundo; permitiéndose, entonces, su impresión automática en el orden social, político y cultural del Estado mexicano.

Parece mentira pero estos anticristianos tienen más fe que nosotros: les preocupa que este símbolo clame ante la conciencia del hombre. Les afecta la imagen porque no pasa desapercibida. Detengámonos aquí: el adversario nos está diciendo en qué tenemos que creer, esto lo ven con mayor claridad que nosotros. No quieren que Cristo toque la puerta del alma, no vaya a ser que se produzca un cambio en el corazón. Saben que eso puede pasar y están aterrorizados a causa de diminutas figuras de burros, bueyes, corderos, pastores, Reyes Magos, San José, Virgen y Niño Jesús, hasta el punto de tomarse la molestia de redactar y argumentar largamente en este largo proyecto.

Por eso, será bueno que toda crítica jurídica a este proyecto –los abogados mexicanos ya se están moviendo en ese sentido[3]– esté acompañada de esta profunda certeza: esta construcción jurídica no es otra cosa que una máscara del odio a Cristo. Por eso no quieren pesebres. Se trata de un artificio ideológico dirigido a negarle al Nacimiento toda dimensión cultural, oponiéndola con su significación religiosa, a fin de presentarlo odiosamente como un símbolo de dominación de las mentes: esta es la obra maestra del liberalismo mexicano. Pero como son turbios, estas medidas se maquillan con mucha “racionalidad”: el pesebre es discriminatorio, el pesebre vulnera los derechos humanos. Son los pretextos que están a la orden del día –en México y en Occidente– dado que se busca disimular el encono para con el Salvador del mundo, a fin de evitar que la gente reaccione.

Pero nosotros no podemos ni debemos ser engañados por esta apelación a lo políticamente correcto… Realmente sabemos cómo son las cosas: el espíritu de Plutarco Calles sobrevuela este proyecto. Por eso, mientras se pide separación completa entre Iglesia y Estado, el poder político fornica despreocupadamente con la Masonería en un concubinato que debería darles vergüenza.

Finalmente, recordemos que quienes padecen algún grado de infestación demoníaca no toleran las imágenes religiosas: ¿Será este el caso? Los principios modernos del Estado Laico ya revelan sus últimas consecuencias, y la cristofobia ha quedado al desnudo.

En estas navidades, coloquemos un hermoso pesebre en nuestros hogares y no olvidemos –este 24 de diciembre, en Nochebuena– levantar con espíritu cristero nuestra copa. Brindemos por todos los que en México siguen luchando para que Cristo reine, procurando que los pesebres continúen vigentes en los espacios públicos. A ellos, ¡salud!

 

[1] Cfr. https://bit.ly/3TIrqJu

[2] Hace unos años, en torno al Crucifijo en los espacios públicos, tuvo lugar un debate muy parecido. Remitimos a un artículo que en su momento publicamos, titulado “El auténtico significado de la embestida contra el crucifijo”. Cfr. http://elblogdecabildo.blogspot.com/2010/11/ensayo.html?m=0

[3] Cfr. https://bit.ly/3Gi3WIh (artículo de la Dra. Diana Gamboa, México).

Diagnóstico y propuesta de solución (para “El Correo de España”)

He sido designado columnista en El Correo de España, por invitación de Javier Navascués, su vicedirector. Con este artículo me presento en el medio. Lo pueden leer aquí.

 

Diagnóstico y propuesta de solución

 

Por Juan Carlos Monedero

 

Qué está pasando y qué está en juego en este momento

 En esta primera columna, deseamos reiterar una verdad ya conocida para el lector de este espacio digital: estamos en una guerra religiosa, política, cultural y psicológica, donde está en juego el destino eterno de cada uno de nosotros.

Peligra también la existencia misma de las naciones, sus instituciones básicas y primarias (familia) y secundarias (escuela, colegio, universidad, club, empresa, Poder Judicial, las Leyes, el Gobierno, FFAA, Policía).

El signo más elocuente de este desquicio, sin dudas, es la aceptación de la práctica del aborto. La Madre Teresa de Calcuta decía: “Si el aborto no está mal, nada está mal”. En efecto, si una mujer puede matar a su hijo inocente e indefenso, cualquier arbitrariedad puede estar legitimada. No se puede ir más lejos en el atropello al prójimo.

Sin embargo, el aborto no es más que una consecuencia: el síntoma inequívoco que pone de manifiesto una enfermedad de fondo. El aborto es hijo de la mentalidad anticonceptiva, su antecedente inmediato, pero a su vez desciende de su principal ancestro degenerado: la ruptura con la Civilización Occidental y Cristiana que encarnó la Edad Moderna, la cual –empezando con Descartes y culminando con los escépticos contemporáneos– ha puesto bajo fuego la capacidad humana de conocer la realidad.

Aunque millones de personas nacen, crecen, viven, forman familias, llevan adelante su vocación y su tarea profesional como si la verdad, la justicia y la belleza existieran, en el campo académico se ha terminado imponiendo la idea radicalmente contraria: no hay verdad objetiva o esta no se puede conocer. Y por lo tanto, toda norma social es fruto del consenso.

El resultado es el número como única fuerza rectora; por este motivo, en los países democráticos las leyes se forjan a través del mecanismo de la votación. En efecto, si usted admite que –como no se puede conocer la realidad–todo es debatible, en línea de principio también lo sería la vida del niño por nacer. El infanticidio hecho ley pone de manifiesto que la piedra fundamental del sistema político en Occidente es el relativismo absoluto –ya lo dijeron Kelsen y Vattimo–, que llega su culmen en el despotismo del número: por más evidencia científica que haya, si 131 diputados dicen “Apruebo” y 117 “No apruebo”, la ley se promulga.

En efecto, si afinamos la mirada se puede advertir que la legalización del aborto era cuestión de “actualizar” las potencias latentes en aquel punto de partida. Se trata simplemente de extraer las consecuencias del principio de inmanencia, del antropocentrismo, y aplicarlas al campo social. El que controla la premisa, controla la conclusión.

 “Si Dios no existe, todo está permitido”, dijo Dostoievski. Si la realidad no se puede conocer, todo es legalizable, podemos decir nosotros. Por eso la eutanasia es una alternativa válida, dado que no puede entrar en juego ningún orden natural que la prohíba: este orden (si acaso existe) no se puede conocer objetivamente. Por eso también está vigente el “cambio de sexo”; no se puede captar la realidad como es y, por tanto, cualquier límite a la autodeterminación sería arbitrario. ¿Acaso usted se cree el dueño de la verdad?

La búsqueda de la rentabilidad económica a cualquier costo es el otro ingrediente del festín cuantitativo: “Estamos en el aire mientras mantengamos el rating”. Si un programa de TV o radio es visto por el público, entonces genera dinero y, mientras lo haga, adelante. Si contabiliza pérdidas, aunque sea edificante, adiós. Mamón emerge como el dios ante el cual todos rinden culto. Y el exitismo es la otra cara de esta idolatría utilitarista que carcome a las sociedades.

La humanidad es víctima de una guerra total que sacude los fundamentos mismos de su existencia y su vida social, y la respuesta debe ser de la misma entidad que el ataque.

Pero a esta situación se ha llegado por la palabra y la imagen. Se ha viciado el lenguaje y se ha puesto la imagen al servicio de intereses espurios. Por tanto, si el centro del problema fue la desnaturalización de estas dos, también ahí yace la posibilidad de la Reconquista.

 

Propuesta

 El nervio de la Revolución Mundial Anticristiana es la utilización de la palabra y de la imagen al servicio de las ideologías. Si esto es así, está clara nuestra tarea. Hay que escribir, hablar y difundir imagen. En efecto, a cualquiera que pregunte “¿Por qué Usted empezó a escribir?”, bien podría dársele esta respuesta: “Porque creo necesario decir la verdad en un mundo repleto de mentiras”. En el mismo sentido, Baltasar Gracián sentenció: “Contra malicia, milicia”. Y por eso la pluma y el lápiz deben ser acerados.

Así como al pseudo arte se debe responder con uno auténtico –respetuoso de la ética y portador del esplendor de la forma–, tantos libros, conferencias y nuevos sofistas deben ser rebatidos con la palabra. Tenemos que embebernos del espíritu de Sócrates, de los apologistas de los primeros siglos del Cristianismo, de San Agustín, Tomás de Aquino y tantos otros que se santificaron enseñando la verdad, predicando y escribiendo contra el error. En ellos el diálogo y la polémica eran un arte, y tanto en la faz iluminativa (frente a sus alumnos) como en la faz combativa (ante el error) expresaron su amor por los demás. Chesterton diría que ellos pensaban pugnativamente.

Seamos más explícitos para los que desean ejemplos: si nos quejamos de los frívolos guiones de infames obras de teatro, entonces es necesario suscitar corporaciones de artistas que den vida a los clásicos.

Si en la música somos testigos de letras impías e imbéciles, alimentemos vocaciones como el canto, la guitarra y el piano entre los conocidos.

Si la filosofía, la poesía y la literatura fueron armas revolucionarias, fomentemos en familiares, amigos y alumnos a Platón, Aristóteles, Boecio, Cervantes, Pascal, Donoso Cortés, Ernest Hello, José María Pemán, Gerardo Diego, Saint Exupery, G. K. Chesterton, Ágatha Christie. Apoyemos a las librerías que venden buenos libros. Difundamos a nuestros escritores.

Si detestamos esos comics hediondos, ¿por qué no fomentar el dibujo entre quienes expresan este talento? Y como todo esto requiere de financiación, hay que exhortar a la generosidad, en aplicación de la Magnanimidad sobre la cual el Estagirita enseñó hace más de dos mil años.

Donde estos grupos con lucidez y coraje ya existan, entonces –más que crear nuevos– debemos fomentar los que vienen trabajando hace años.

 

Sugerencias para la acción

 Permítasenos refrescar verdades seguramente conocidas para los lectores. Para hacer uso de la palabra (libros, artículos, conferencias, charlas) y de la imagen (videos, programas de televisión, series), es necesaria una formación previa en Humanidades. Es una joya que en algunos institutos se aprenda Latín y Griego. Aunque esta gramática puede costar mucho esfuerzo, no hay duda de que es decisiva para escribir y razonar mejor.

Es importante que estos contenidos se sigan dictando de manera presencial. Especialmente los adolescentes fueron impactados de manera muy negativa por los cierres de escuela en tiempos de “pandemia”. La virtualidad no es suficiente y no puede ser la norma. Una nación sin cultura es fácilmente manipulable.

Por otro lado y sin ánimos de ser exhaustivos, ninguna tarea de restauración puede prescindir de un conocimiento mínimo y de una buena orientación en Apologética, Filosofía, Lógica, Filosofía del Lenguaje, Guerra Psicológica, Revolución Mundial (con sus tentáculos de aborto, ideología de género, relativismo). Tampoco se puede desconocer la crítica al Evolucionismo y al cientificismo. La Literatura y el cultivo de las bellas artes es oxígeno para el alma en medio de esta lid. Asimismo, la historia es decisiva: Historia Antigua, Edad Media, las Cruzadas, el Descubrimiento de América, Leyendas Negras, Reforma Protestante, Iluminismo, Revolución Francesa, la secularización del liberalismo, la herejía modernista, el surgimiento de la URSS, Guerras Mundiales, Guerra Fría. Otro tema sobre el cual debe tenerse al menos una base mínima es sobre el preconcilio, concilio y el posconcilio. Y todo esto sostenido en una conciencia formada y una espiritualidad que escape tanto al rigorismo como al laxismo.

 

¿Cuál es la herramienta idónea?

 Es sabido que los grandes medios no brindan lugar a estas ideas o lo hacen bajo infinitos condicionamientos. Es indispensable, por tanto, alimentar todas las plataformas de comunicación propias (páginas web, sitios, canales, radios, etc.), a fin de que su despliegue sea cada vez mayor. El objetivo es que esta tarea de propaganda favorezca su influencia y autonomía, de modo de evitar cualquier condicionamiento externo.

         Se debe apoyar el trabajo de cientos y miles de personas que hace años vienen militando bajo estas ideas. Es fundamental tejer alianzas respecto de la necesidad de gestar esta red de comunicaciones. Muchas de estos grupos ya existen y deben ser más conocidos. Debemos convertirnos en agentes multiplicadores de la verdad.

El cerrojo mediático y la famosa conspiración del silencio, así como la cancelación de las voces realmente disidentes, es un arma fundamental y el adversario no va a renunciar a ella. Pero en todo el mundo hay millones que ya ven la verdad y si se logra la tan ansiada sincronización, las condiciones de la lucha serían distintas. Existe un margen de contrapoder. Este es el espíritu de esta humilde columna en “El Correo de España”.

 

¿Cuál es la solución a la cuestión política?

El remedio no es otro que la Doctrina Social de la Iglesia, enriquecida por aportes de movimientos e intelectuales. De ahí, por ejemplo, el concepto de Contrarrevolución. Este concepto no es “de fe” pero es ciento por ciento verdadero. Está bien ser católico, patriota y antiglobalista. Pero existe un escalón más que es indispensable para los tiempos actuales: señalar como causas últimas de los males sociales a esta Revolución Mundial, y trabajar en todos los ámbitos contra ella, procurando el Reinado Social de Jesucristo y la vigencia social, económica y política de los principios evangélicos. Esto es ser contrarrevolucionario.

 

Nuestro poder

En cierta manera, el discurso progresista está siendo cuestionado de forma más abierta en los últimos años, sobre todo a través de las redes sociales. También surgen más críticas porque los adversarios ya han cruzado la barrera de lo absurdo y están en el pleno ridículo. Cuanto más burda sea la situación, más fácil es verla y más difícil es hacerse el tonto. Aunque hay gente que tiene una habilidad especial.

Los adversarios tienen poder pero no todo controlado. Necesitan pretextos para no alarmar demasiado a la gente: si fuese por ellos, promulgarían una ley de aborto que abiertamente hable de 9 meses y por cualquier motivo. Pero en la Argentina, por ejemplo, la han enmascarado como si fuese de 14 semanas porque temen la opinión pública. El cambio de sentido común (Gramsci) debe ser lento y gradual, no quieren una guerra abierta. Si una de las estrategias capitales del enemigo son los rodeos e insinuaciones, a nosotros por tanto nos conviene exhibir con toda frontalidad que hay una batalla.

Si fuese por ellos, harían negocios con los tejidos fetales de abortos a plena luz del día. Pero lo disfrazan, y entonces hablan de estos temas sólo de forma oblicua. Se puede olfatear ese temor, y por eso nosotros debemos dar el puñetazo en ese nervio del adversario. Si somos observadores, descubriremos que nos está diciendo cuál es.

No en vano Youtube, Facebook, Google y tantas plataformas invierten millones en vigilancia de contenidos. Se toman ese trabajo porque lo peor que puede pasar es que la gente se entere. ¿Qué hacemos si la población se da cuenta?

El tablero de la política es como el Ajedrez: todo cambia permanentemente. Una pieza que no puede tomarse ahora, quizás más tarde esté disponible. Los contrarrevolucionarios debemos ser “heracliteanos” en ese sentido y mantener la esperanza de la victoria. La historia lo prueba: grandes imperios, aparentemente invencibles, terminan cayendo como castillo de naipes. Nadie puede escapar a la muerte, y Bill Gates o Soros mañana mismo pueden ser llamados ante el Tribunal Supremo.

El futuro no está escrito, depende de lo que nosotros hagamos. Henry Ford decía: Tanto si crees que puedes como si no, en los dos casos tienes razón”. Por eso no podemos alimentar voces de desesperación. En efecto, como explica el argentino Ramón Carrillo, en esta guerra psicológica es estrategia clave hacernos creer que no podemos hacer nada. Todos los días se nos intenta desmoralizar con noticias con sabor a impotencia. Y la verdad es que, aunque sin dudas el enemigo tenga una gran fuerza, nosotros tenemos más poder del que creemos.

Lejos de todo pesimismo, una lectura atenta de El Arte de la Guerra de Sun Tzú o de obras como La Acción de Jean Ousset pueden dar una idea de cómo unir al testimonio la máxima eficacia. Pero como no se puede llevar a cabo este combate sin una mirada sobrenatural, también recordemos al inolvidable Padre Castellani: “Dios no nos pide que venzamos, nos pide que no seamos vencidos”. Pero eso no quita que trabajemos para ganar.

 

Nuestra área de influencia

No podemos controlar lo que hacen los adversarios del Orden Social Cristiano, ni en el sector privado o estatal. Pero sí podemos influir en nosotros mismos. Nuestra mente y conducta están dentro de nuestra propia “área de influencia”.

Decididamente, necesitamos concentrarnos en los elementos que están más cerca de nuestra influencia para poder librar esta batalla. En demasiadas ocasiones, nos extraviamos realizando un prolijo registro de las acciones de los otros. Ahora bien, ¿cuánto tiempo dedicamos a pensar el contraataque? ¿Cuánto se invierte en diagramar una contrarréplica?

El criterio que deseamos ofrecer al amigo lector hispanoparlante no ignora el poder maligno, su influencia en los MM.CC., su impacto en todos los niveles. No hay ningún tipo de ingenuidad voluntarista aquí. Sin embargo, este poder es sobradamente conocido y lo cierto es que no tenemos control sobre lo que ellos vayan a emprender.

Por estas razones, realizaremos una suerte de pacto ficcional.

Inicialmente, fingiremos que sólo existimos nosotros. De todos los factores mencionados, porque nuestro pensamiento y conducta es el ÚNICO factor respecto del cual podemos influir.

No estamos llamados a ser cronistas del mal sino a ser protagonistas del bien. Se trata de una invitación a soñar, planificar y realizar acciones que merezcan que sean ellos los que hablen de nosotros. Enfocándonos en todo lo que podemos hacer, se generará mayor fuerza para luego obstaculizar los movimientos del adversario.

Hagamos foco por tanto en el factor moral-emocional de nuestra propia tropa. Y desde las limitaciones de este análisis, que no escondemos, haremos de cuenta que este factor es el más determinante. Y veremos hasta dónde nos lleva pensar así.

 

Conclusión

Afirmamos decididamente que está en nuestro alcance modificar estas condiciones de lucha.

Cuenta Esopo que la zorra vio de lejos unas apetitosas uvas pero que, luego de un par de intentos intentando alcanzarlas, sentenció: “Estaban verdes”. Pongamos para terminar esta fábula al lado de la sentencia de Virgilio: “Pueden los que creen que pueden”. Si no creemos en la posibilidad de un triunfo, no veremos aquellos resquicios de éxito y jamás lo alcanzaremos. Y nos quedará poner excusas como la zorra. Ahora bien, para no caer en esperanzas sin fundamento, sólo podemos creer en una reconquista si caminamos en dirección a ella, y nos sujetamos a la Voluntad de Dios, sea cual sea el resultado.

 

Juan Carlos Monedero

Canal de Youtube

@monederojc_ _

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Magisterio de Juan Pablo II contra la venta de órganos

Magisterio de Juan Pablo II contra la venta de órganos

“como acontece en toda conquista humana, también este sector de la ciencia médica, a la vez que ofrece esperanzas de salud y de vida a muchos, presenta asimismo algunos puntos críticos, que es preciso analizar a la luz de una atenta reflexión antropológica y ética.

En efecto, también en esta área de la ciencia médica, el criterio fundamental de valoración debe ser la defensa y promoción del bien integral de la persona humana, según su peculiar dignidad. Por consiguiente, es evidente que cualquier intervención médica sobre la persona humana está sometida a límites: no sólo a los límites de lo que es técnicamente posible, sino también a límites determinados por el respeto a la misma naturaleza humana, entendida en su significado integral: “lo que es técnicamente posible no es, por esa sola razón, moralmente admisible” (Congregación para la doctrina de la fe, Donum vitae, 4).

3. Ante todo es preciso poner de relieve, como ya he afirmado en otra ocasión, que toda intervención de trasplante de un órgano tiene su origen generalmente en una decisión de gran valor ético: “la decisión de ofrecer, sin ninguna recompensa, una parte del propio cuerpo para la salud y el bienestar de otra persona” (Discurso a los participantes en un congreso sobre trasplantes de órganos, 20 de junio de 1991, n. 3: L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 2 de agosto de 1991, p. 9).

Precisamente en esto reside la nobleza del gesto, que es un auténtico acto de amor. No se trata de donar simplemente algo que nos pertenece, sino de donar algo de nosotros mismos, puesto que “en virtud de su unión sustancial con un alma espiritual, el cuerpo humano no puede ser reducido a un complejo de tejidos, órganos y funciones, (…) ya que es parte constitutiva de una persona, que a través de él se expresa y se manifiesta” (Congregación para la doctrina de la fe, Donum vitae, 3).

En consecuencia, todo procedimiento encaminado a comercializar órganos humanos o a considerarlos como artículos de intercambio o de venta, resulta moralmente inaceptable, dado que usar el cuerpo “como un objeto” es violar la dignidad de la persona humana.”

Discurso de Juan Pablo II, con ocasión del XVIII Congreso Internacional de la Sociedad de Trasplantes, 29 de agosto de 2000

Reseña – “El libro negro de la Nueva Izquierda” (Agustín Laje–Nicolás Márquez)

“El libro negro de la Nueva Izquierda”

(Laje–Márquez) – Reseña

Lic. Juan Carlos Monedero (h)

              Cuando estas líneas estén en poder del lector, sepa que primero han sido leídas por los autores del libro reseñado, esto es, los Sres. Agustín Laje y Nicolás Márquez, a quienes fueron remitidas en primer lugar. La intención es la de que este gesto, propio de quienes debemos mantener un trato de caballeros, precediese a todo análisis discursivo.

Se trata de un trabajo con notables virtudes, tanto en la parte escrita por Laje como en la de Márquez; virtudes y méritos que, en nuestra opinión, coexisten con lo que parecen ser errores graves de juicio y colisión directa con el Magisterio de la Iglesia, delicado punto que se aprecia en la posición favorable al liberalismo, admitida expresamente por los autores del libro.

Empecemos con la enumeración de las virtudes. En la línea de los trabajos del Dr. Enrique Díaz Araujo, es evidente que El libro negro de la Nueva Izquierda no sólo contiene interesantes argumentos que rebaten algunos de los pilares de la ideología del género, el feminismo y el marxismo; también describe el derrotero vivido por los principales ideólogos de estas corrientes. El denominador común de sus vidas es la enfermedad, la adicción, la locura y la muerte. Así, por ejemplo, quedan debidamente señalados los padecimientos, vicios y conductas de los conocidos Reich, Marcuse y otros; también se menciona la prematura muerte de Foucault, fallecido a los 58 años a causa del VIH. A pesar de las iniciales apariencias, este recurso no puede considerarse un mero argumento ad hominem. No constituye un desvío el hecho de sacar a la luz los “trapitos” de la vida íntima de estos ideólogos, dado que estas revelaciones permiten apreciar una gran verdad: personas trastornadas generaron filosofías enfermizas, con la misma naturalidad con que el modo de ser de los efectos es indicativo del modo de ser de la causa.

La segunda virtud del libro es hacer patente el vínculo entre ideología homosexualista y pedofilia, por lo general desconocido. En efecto, así como la revolución sexual de los 60’ –retratada en propuestas tales como “amor libre” y claramente ligada a la mentalidad anticonceptiva– fue sólo la punta de lanza del homosexualismo, parece que hoy en día, a caballo de la naturalización de la homosexualidad, la pedofilia no tardará en ingresar en el espectro público como objeto de discusión mediática. Los ideólogos citados por Agustín Laje y Nicolás Márquez no permiten engañarse: puesto que no existe ni puede existir una norma objetiva sobre la sexualidad, es evidente que no sólo las prácticas homosexuales son una opción válida. También lo son las relaciones carnales entre niños y adultos, como acertadamente documenta el libro. No será extraño que, en pocos años, panelistas televisivos hablen de ella siquiera como “posibilidad”. En Europa este tema ya está en discusión. Como se ve, esta cólera anti-tradición y, por lo mismo, anti-vida, mancilla la misma inocencia de los infantes. Y más aún: en el horizonte de estos ideólogos yacen –todavía ocultas al gran público– pretensiones de legitimar la zoofilia, el incesto y la necrofilia, y El libro negro de la Nueva Izquierda las destapa.

En tercer lugar, a lo largo de estas páginas queda desplegada con toda claridad la presente estrategia de estos movimientos. En la actualidad, el punto de ignición lo constituye, sin dudas, la sexualidad. Si en el pasado la dialéctica marxista tomó como blancos privilegiados la historia, la economía y la política, hoy es la sexualidad humana la repetidamente atacada por este sofístico ariete. Se martilla una y otra vez sobre ella, promoviendo la coexistencia de formas antinaturales con la práctica normal de la sexualidad: “Nos da risa cuando vemos el cabreo que se han pillado los fachos porque les hemos reventado hasta hacerlos trizas su significante tan querido ‘matrimonio’. Yo los comprendo. Tienen toda la razón. Si dos lesbianas se pueden casar lo mismo que el hijo de la marquesa con la hija del empresario entonces es que el matrimonio ha dejado de tener significado, ya no tiene ningún sentido para los que lo inventaron” sostiene el desdichado Paco Vidarte, homosexual español. Otras citas –también extraídas de las publicaciones de ideólogos y activistas– son muy explícitas y eximen de todo comentario. Su nivel de frontalidad es de tal magnitud que seguramente muchos se verán conmovidos: son una auténtica escritura pornográfica, claro indicio de lo que –a la luz de la fe– podemos considerar como una influencia propiamente demoníaca. Se observa cómo la pretensión de posicionar la homosexualidad y otras desviaciones en la agenda pública es una clara maniobra subversiva, dado que el orden natural reclama la heterosexualidad. Los autores dejan muy claro que la práctica homosexual es concebida por estos propagandistas como una herramienta ideológico-política.

En cuarto lugar, leyendo el libro se evidencia –y aquí arriesgamos una opinión propia, quizás no suscripta por sus autores– que la presente batalla cultural no es desplegada por intelectuales sinceros, cuyos principios estuviesen sostenidos honorablemente. ¿Cómo se llega a esta conclusión? Es evidente que una persona honesta estaría dispuesta a conceder a su adversario aquellos derechos y atribuciones que, en tanto persona, pretende para sí. Quienes arguyen con recta conciencia no sólo declaman respeto para sí mismos sino que, principalmente, lo brindan al prójimo. Asimismo, tienen cierto pudor por la contradicción y no habitan conscientemente en ella. Una vez más, todo lo contrario sucede con estos personajes: son auténticos saboteadores del sentido común, terroristas del alma, duros adjetivos ganados a fuerza de demostrar que no los detienen sus innumerables contradicciones e inconsistencias. Todo eso no tiene importancia alguna para ellos, que sólo tienen objetivos que cumplir. Su mensaje no pretende ni aspira al deleite de la mente, bañada por la luz de la verdad. Es pura praxis, y no logos.

Salvadas las virtudes de El libro negro de la Nueva Izquierda, ¿qué observaciones críticas se pueden realizar?

En primer lugar, una de las tesis de la obra es que el actual feminismo –difundido a través del lenguaje de género, propulsado por el uso del término femicidio y expandido gracias a consignas tales como Ni Una Menos– sería malo porque es de izquierda. El feminismo “de la primera ola”, valorado positivamente en este trabajo, se habría desvinculado de su fuente –el liberalismo, como lo explica Laje–, hallándose hoy en día bajo el secuestro del marxismo. De esta manera, el feminismo liberal es bueno mientras que el feminismo marxista es malo. La segunda observación no tiene menor importancia: puesto que las corrientes ideológicas criticadas duramente en el libro cuestionan el capitalismo liberal al mismo tiempo que arrojan dardos a la familia y al orden natural, los autores de la obra también rompen lanzas en su defensa. Entre otros argumentos, quedan enumeradas una serie de bondades propias de la tecnología, exhibidas como bondades del liberalismo.

El Magisterio de la Iglesia ha condenado, sin embargo, la ideología liberal; condena que pesa y se extiende no sólo respecto del liberalismo filosófico sino también del político, el moral y el económico. Muy conocida entre nosotros es la obra del gran Félix Sardá y Salvany, titulada El liberalismo es pecado. Más cerca en el tiempo, el querido Padre Horacio Bojorge ha escrito El Liberalismo es la iniquidad, la rebelión contra Dios Padre. El recientemente fallecido Alberto Caturelli publicó en la Revista Gladius varios artículos en donde critica duramente al Liberalismo y, en particular, al Liberalismo Católico. Y son innumerables las leyes, tanto en la Argentina como en el resto del mundo, provenientes de la matriz ideológica liberal; leyes que propiciaron la desacralización, la mentalidad naturalista e incluso actitudes anticristianas. De ahí que, como adelantásemos al inicio de esta reseña, los juicios favorables de los autores del libro con respecto a esta ideología no pueden menos que entrar en contradicción con la doctrina católica. Por la misma razón, está ausente en el libro uno de los puntos capitales de la filosofía de la historia, ilustrado novelescamente por Dostoievski y enseñado repetidas veces por el R.P. Alfredo Sáenz: liberalismo y socialismo son dos caras de la misma moneda, hijos de la misma Revolución del 89’, ambas tenazas de la Masonería.

En ese sentido, es entendible desde lo humano pero no doctrinariamente justificable una actitud acrítica respecto del libro, reconociendo las legítimas virtudes del mismo, salvando las buenas intenciones de sus autores –como, con justicia, hemos intentado hacer– pero sin señalar limitaciones de la obra o incluso ciertos errores. La actitud que nos mueve al hacer una cosa pero también la otra no proviene de ninguna “pose” de supremacía intelectual. Simplemente, en atención a la notable difusión –justificada, nos parece, en atención a su calidad– que ha tenido esta obra, se pretende puntualizar ambos aspectos, y hasta por la misma caridad con los autores, a quienes en primer lugar se ha dado conocimiento de esta reseña. En ese sentido, creemos que es posible bautizar los importantes datos y análisis vertidos en este libro, tanto por parte de Agustín Laje como de Nicolás Márquez, separando los valiosos elementos que nos aportan –a fin de continuar librando, con más fuerza aún, esta batalla cultural– respecto de ciertos juicios que se encuentran salpicados de una visión benévola respecto del liberalismo y del capitalismo.

 

Publicado el 15 de enero de 2017 en

https://apologetica-argentina.blogspot.com/2017/01/el-libro-negro-de-la-nueva-izquierda.html

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Las causas de la legalización del aborto en la Argentina – Poder Mundial, Iglesia, Frente interno

Los conceptos expresados en este video, pueden leerse aquí:

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Fortísimo comunicado de Mons. Aguer contra el Papa Francisco: “Seguros en la fe, mal que le pese a Roma”

Seguros en la fe,

mal que le pese a Roma

Mons. Héctor Aguer

Arzobispo Emérito de La Plata

 

Es causa de asombro, desconcierto y preocupación de muchísimos fieles la persistencia del máximo exponente del magisterio eclesial en criticar -burlonamente a veces- a quienes están seguros de la identidad de la fe,  y se afirman en ella con alegría; agradecidos a Dios por hallarse enraizados en la gran Tradición de la Iglesia. Estos cristianos son vituperados como rigurosos fariseos. La insólita postura de la Santa Sede contradice la enseñanza de San Juan Pablo II y de Benedicto XVI; que tanto amaron y glorificaron el esplendor de la verdad. El moralismo relativista que actualmente profesa Roma, hunde la realidad de la fe y sus consecuencias éticas y espirituales en el ámbito kantiano de la Razón práctica. Peor aún: los “nuevos paradigmas” propuestos por el pontificado se someten a los dictados de un Nuevo Orden Mundial, manejado por la masonería y financiado por el imperialismo internacional del dinero. Desde hace tiempo se sabe que el Vaticano es una cueva de masones, que se ayudan a trepar a los cargos más influyentes, según los pactos secretos que desde sus orígenes caracterizan a la secta; los cuales han sido repetidas veces denunciados por los pontífices, que alertaron sobre el peligro que la tradicional enemiga de la Santa Iglesia implica para el orden social basado en la ley natural, y para el sostén y desarrollo de la fe en la vida de los pueblos. Soy consciente de la verdad y exactitud de lo que acabo de escribir, por eso no temo que mi libertad sea coartada por medidas que nadie se atreverá a tomar.

Los errores, y las herejías, pueden procesarse y difundirse ampliamente, ante el silencio cómplice de quienes deberían condenarlos, según fue hecho desde los tiempos apostólicos. El testimonio del Nuevo Testamento es por demás elocuente: “Conviene que haya herejías, para que se manifieste quiénes son fieles” (1 Cor 11, 19: hina kai hoi dokimoi phaneroi genōntai). El sínodo alemán, ante el silencio de Roma, distingue en ese pueblo germánico a los verdaderos creyentes de los atrapados por los errores, que deben hacer sonreír a Martín Lutero (allí donde se encuentre). En la misma carta que citamos, el Apóstol Pablo recuerda a los fieles el Evangelio que les ha predicado, el que ellos recibieron, en el cual estamos firmes (estēkate: 1 Cor 15, 1) por el cual son salvados, si permanecen firmes (ei katechete: 1 Cor 15, 2) porque de lo contrario han creído en vano (ektos ei mē eikē episteusate). Lo fundamental, que Pablo les recuerda, es lo que él les ha entregado. Resulta escandaloso que Roma descalifique la tradición. San Pedro, en su Segunda Carta, hace notar a sus lectores -¡y a nosotros!- que su propósito es asegurarlos, hacerlos más firmes, estērigmenous (2 Pe 1, 12); les advierte contra los maestros mentirosos (pseudodidáskaloi) que se introducen en la Iglesia, como los falsos profetas en el pueblo de Israel; por ellos es blasfemado el camino de la verdad (2 Pe 2, 2). Las epístolas pastorales del Apóstol Pablo describen una situación que se ha verificado periódicamente en la historia de la Iglesia: se precipitan “tiempos peligrosos” (kairoi chalepoi, 2 Tim. 3, 1) por la introducción de errores que debilitan la fe y la seguridad de los fieles, respecto de la tradición en la que se apoyan. Por eso anima a sus discípulos y colaboradores a resistir. Muchas veces he citado el pasaje de 2 Tim. 4, 1 ss: los pastores de la Iglesia deben predicar incansablemente la verdad, deben argüir e increpar (epitimēson: 2 Tim. 4, 2). El problema era, y es, el de los falsos maestros que halagan los oídos que buscan actualidad, procuran reubicarse en un mundo más amplio, de aquellos que se entregan a los mitos abandonando la verdad (apo men tēs alētheias…epi de tous mythous, ib 4, 4). Como los textos asumidos en estas citas se encuentran numerosos pasajes, en los que se expresa todo lo contrario de la orientación del actual pontificado. El contraste aparece en la simple comparación.

He señalado una causa en el predominio del moralismo, que despoja a la doctrina de la fe del dinamismo que la orienta hacia su dimensión mística. La fe es contemplativa; su aplicación al obrar depende de aquel reposo  fruitivo y seguro en la verdad que es su objeto: es theoria antes que praxis; y la segunda acierta con lo que hay que hacer, en cada circunstancia, porque es iluminada por esta lumbre superior que permite discernir con sabiduría. El moralismo es necesariamente pragmático y relativista. La crítica que dirijo a esta corriente hoy día oficial incluye la observación de que ya no se predica íntegramente la doctrina de la fe. San Juan Pablo II nos ha dejado en el Catecismo de la Iglesia Católica una síntesis actualizada de lo que hoy debemos creer y difundir. En ese corpus que abarca dogma, moral y espiritualidad se halla la identidad del catolicismo, en la cual los cristianos en este “tiempo peligroso” podemos asegurarnos, dirigiendo la mirada de nuestro espíritu al Señor que está con nosotros “todos los días” (pasas tas hēmeras, Mt. 28, 20).

Parece mentira -pero es una penosa realidad- que, después de más de medio siglo, se cumplan aquellas palabras de Pablo VI: “Por alguna rendija entró el humo de Satanás en la Casa de Dios”. El sedicente “espíritu del Concilio”, contra el cual reaccionó tan sabiamente Jaques Maritain en “El campesino de Garona”, asoma nuevamente, esta vez desde la mismísima Colina vaticana. Los discursos pontificios eluden expresamente las verdades que habría que recordar con claridad, con magnanimidad y paciencia; y se detienen exclusivamente en aquellos “nuevos paradigmas”, que golpean en vano a los verdaderamente fieles, que intentan vivir con fidelidad lo que han recibido. El cristiano es alguien que ha recibido lo que cree y que, merced a los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, procura ordenar su vida de hombre nuevo según el ejemplo de Cristo.

No debe extrañarnos que en los programas pastorales que se alientan desde la usina de la sinodalidad, los sacramentos no tengan lugar. Sacramentum traduce el griego mysterion; el moralismo pragmático relativista es incapaz de percibir los misterios de la fe, y tiende espontáneamente a descartar la dimensión sobrenatural de una pastoral de los sacramentos, que asegura el don de la gracia ofrecido a todos: la liberación del pecado y expansión de la vida nueva de participación de la naturaleza divina. Somos participantes de la naturaleza divina, theias koinōnoi physeōs (2 Pe. 1, 4). Lo que constituye la vida de un cristiano es mantenerse en lo que ha recibido, en el “mandato viejo”, que dice San Juan en su Primera Carta, la entolēn palaiàn (1 Jn 2, 7) es decir la recepción de la luz que aleja la tiniebla: hē skotia paragetai (1 Jn 2, 8).

Un hecho histórico que permite apreciar hasta dónde se extiende el “peligro” de este tiempo oscuro, ha sido el silencio, o quizá el repudio, que ha merecido la presentación respetuosa de dudas sobre el alcance de la innovación semi-disimulada en la Exhortación Amoris Laetitia; obra de cuatro eminentes cardenales, Burke, Cafarra, Brandmüller y Meisner. La cuestión de la posibilidad de admitir a los sacramentos a las personas divorciadas que han pasado a una nueva unión, fue un globo de ensayo del moralismo relativista; para el cual ya no hay actos intrínsecamente malos. Es una estafa contra los mismos posibles beneficiarios de esa permisión el propósito de trazar un camino alternativo al que indica la Tradición; equívoco que no puede ser considerado un gesto de misericordia. La justicia -la justificación por la gracia- es la verdadera misericordia. No es algo menor la objetividad con que la praxis eucarística se inscribe en la vida cristiana contra el mero deseo subjetivo de comulgar; en este orden la Tradición católica, con el reconocimiento de la sana teología, es fiel a los orígenes, tal como inequívocamente aparece en el Nuevo Testamento. La seguridad que proporciona el abrazo a la verdad conocida y amada, no implica de ninguna manera desprecio de quienes vacilan o han sido ya ganados por el relativismo; al contrario, expresa la fraterna preocupación para hacerles participar de la alegría que brinda la integridad de la fe, recibida humildemente como un don inmerecido.

La inquietud que provoca la actual postura del magisterio se agrava al considerar el sistema de promociones al Episcopado, y a la dignidad cardenalicia, por su abundancia y su orientación. En efecto, ¿qué sentido tiene que una diócesis que carece de vocaciones y cuenta con un número insuficiente de sacerdotes para cubrir las necesidades pastorales, disponga de dos obispos auxiliares? Me refiero a lo que ocurre en la Argentina, aunque la misma actitud puede verificarse en otros países. No es un pecado de suspicacia pensar que existe el propósito expreso de reformar la Iglesia, y difundir el criterio moralista y relativista que, como ya he dicho, se ha convertido en una política oficial. Desearía liberarme de tal inquietud y estar equivocado en el juicio que hago de la orientación impuesta desde Roma. Como muchos otros que en el mundo entero comparten esta inquietud mía, sólo puedo reposar en la confianza y el amor de Cristo, Señor y Esposo de la Iglesia; y en la intercesión de la Virgen Santísima, a la que invoco de corazón. No deseo caer en la pretensión de tener la razón en la crítica que no puedo menos que hacer, aunque las declaraciones y los hechos reseñados crévent mes yeux  me producen un dolor amargo, que inducen a pensar y a juzgar. ¡Que el Señor tenga piedad de nosotros, y alivie la duración de este “tiempo peligroso” que vivimos! Insisto en lo que observo al comienzo de esta nota: asombro, desconcierto, preocupación: ¿qué otros sentimientos podría suscitar el extraño fenómeno de apalear a los verdaderos católicos, y acariciar a los herejes? Nuestra sencilla gente de campo diría: “cosa ´e mandinga”; el “humo de Satanás que por una rendija se ha metido en la Casa de Dios”, según confesaba un desengañado Pablo VI.

 

Buenos Aires, martes 3 de mayo de 2022.

Fiesta de los Santos Felipe y Santiago, apóstoles.-

 

Mons. Héctor Aguer es Arzobispo Emérito de la diócesis de La Plata. Fue nombrado Académico de Número de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, así como Académico de Número de la Academia de Ciencias y Artes de San Isidro, y finalmente Académico Honorario de la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino (Roma).

 

 

El progresismo eclesial hoy (respuesta a una amiga)

El progresismo eclesial hoy (respuesta a una amiga)

Por Juan Carlos Monedero (h)

La tarde de un sábado otoñal caía cuando una amiga preguntó qué significa ser progresista.

El sentido del término no es tan sencillo como puede parecer a primera vista. Lo primero que nos vino a la mente es que “progresismo” puede querer decir distintas cosas, según se utilice en el campo de la Iglesia Católica o en terreno de la cultura y el periodismo en general. Puesto que nuestra amiga buscaba conocer el significado en el primer caso, le dimos la siguiente respuesta que compartimos aquí con el lector.

Pablo VI fue uno de los primeros en usar el término progresismo[1], caracterizándolo como una amenaza presente en las entrañas mismas de la Iglesia. Por tanto, se refería a un mal que sin dudas estaba relacionado con la esfera eclesiástica. O como dicen hoy algunos, eclesial.

Dado que los progresistas son más bien huidizos en sus afirmaciones, mejor que una definición vale una caracterización: sus ideas no se dejan atrapar en conceptos claros y definidos. Son el resultado de prácticas que se incorporan mas bien por costumbre y por imitación.

El progresismo es la continuación de la herejía modernista, condenada por San Pío X a comienzos del siglo XX en su famoso documento llamado Pascendi. Y al igual que en aquellos días, existen en la actualidad victimarios y víctimas. En efecto, abundan personas formadas o deformadas por años de conductas de marcado talante antropocéntrico que les han impuesto desde arriba, como pasaremos a detallar enseguida.

Entre los victimarios, las reglas no escritas constituyen consignas claras e innegociables, transmitidas en las parroquias y en los seminarios de generación en generación: rendición incondicional para la Tradición Católica.

Los progresistas, a quienes también llamaremos “progres”, se caracterizan por combatir la sotana. No incentivan el rezo del Rosario, ni el estudio del Catecismo, ni las devociones. Rechazan el órgano de tubos en la liturgia –el instrumento propio del culto cristiano en Occidente[2]– mientras imponen despóticamente la guitarra, la pandereta, entre otros instrumentos profanos. Odian el latín y buscan expulsarlo de la liturgia, así como fomentan los aplausos en Misa (desconociendo la clarísima advertencia del entonces Cardenal Ratzinger al respecto).

Propician un falso ecumenismo, que no procura la conversión. No distinguen entre un espacio sacro y un espacio profano. Reniegan de todo contenido bélico en la doctrina católica: no hay enemigos, sólo personas de buena intención equivocadas. Intentan mitigar la resistencia frente a las leyes anticristianas.  Otorgan poca importancia a la misa individual y diaria, y tienen una preferencia por lo comunitario. Por lo general, desprecian agriamente y con marcada aversión las formas tradicionales.

CruxSancta: Sobre los aplausos en la liturgia

En los años 60’, los progres combatían el pensamiento aristotélico tomista, dando preferencia a la pseudo teología de Teilhard de Chardin[3]. Los progresistas odian a los fieles que se apegan a la ortodoxia católica. En aquellas décadas, el teólogo progre promedio oponía dialécticamente la Patrística con la Escolástica. En la actualidad son más astutos: repiten la letra de Santo Tomás de Aquino pero distorsionan su espíritu.

Los progres inflan las excepciones para hacer caer las reglas, pretenden disolver las afirmaciones absolutas invocando ejemplos extremos y retorcidos. Celebran la liturgia como si no hubiese instrumentos propiamente sagrados. Convierten la misa en un carnaval, sin seriedad. Los catequistas progres hablan de Cristo como “el flaco”, “uno más, como cualquiera”, “uno como nosotros”. Hablan sin expresar la reverencia debida y son reacios a enfatizar Su Divinidad. El mismo trato recibe la Virgen María. Las imágenes que un progresista prefiere para las estampitas son melifluas: hay que desdramatizar –dicen– la fe católica, por eso pretenden remover del alma del fiel cualquier vestigio de marcialidad. Se alimenta una psicología religiosa infantil en los adultos.

Cuando tiene autoridad, el progre presiona psicológicamente a los fieles para no rezar en latín, para no comulgar de rodillas, forzando la comunión en la mano; detesta las oraciones que habla del Triunfo de Cristo sobre el mundo. Este tipo de oraciones que consagran la Victoria Final de Nuestro Señor son tildadas con el mote de ‘triunfalismo’, y las desprecia profundamente.

El progre resta importancia a la contemplación, prefiere la acción. A veces, invoca la oración pero sólo para desmovilizar acciones contundentes de sus hermanos católicos, a los que no teme en calificar de “integristas” y con los cuales practica una intolerancia digna de mejor causa. Es abierto, paciente y componedor con cualquier idea anticristiana pero amargo, duro y hasta cruel con los católicos (a los que él llama) tradicionalistas. Distorsiona la pastoral hasta hacerle decir lo contrario a la doctrina: sin cuestionarla abiertamente, la socava con conductas. Invoca la caridad siempre, pero no actúa como si amara la verdad. Es mucho peor que un enemigo declarado.

El progre es obsecuente con la jerarquía, aunque evita seguir sus pasos cuando las autoridades eclesiásticas proponen, indican o mandan algo en línea con la ortodoxia católica. No le gusta actuar abiertamente, se esconde detrás de pretextos o dilaciones porque en el fondo tiene conciencia del mal que está haciendo: atenúa la doctrina “para que la gente no se vaya de la Iglesia”, suaviza los conceptos “para que no choque” y evita calificar el aborto como asesinato “para no ser negativo y que la gente deje de escucharnos”.

Los progresistas no hablan del Infierno y en los casos más extremos lo minimizan o incluso algunos de sus “teólogos” lo niegan, al igual que la existencia del demonio. Los milagros de Cristo no son milagros, el progre por lo general es racionalista y –en ambientes donde no teme ser cuestionado– reconoce que pretende desmitificar el Evangelio de supuestos añadidos legendarios.

Los progres forjan sin escrúpulos alianzas con izquierdistas y, en los últimos años, con abiertos promotores de la ideología de género (por ejemplo, el Padre James Martin SJ); los menos comprometidos les manifiestan una tímida simpatía pero nunca fallan en obstaculizar a los católicos que se oponen a las agendas anticristianas. Los más cómodos simplemente hacen de cuenta que estas ideologías no existen, favoreciendo su avance. En los años 70’, Carlos Alberto Sacheri denunció –a través del libro “La Iglesia Clandestina”– los elementos progresistas dentro del clero, con nombre y apellido. Muchos estudiosos creen que Sacheri fue asesinado por el terrorismo marxista a causa de este libro.

En una palabra, el resultado de la pastoral progresista está a la vista: bautizados de inteligencias extraviadas y sensibilidades sin quicio.

Sin embargo, la descripción del progresista no se agota aquí puesto que el progresismo no es una doctrina nítidamente definida y compacta. Hay progres que tienen algunas y no otras características, a veces en franca contradicción. Hay progres abiertamente provida pero engañados por décadas de manipulación de los sentimientos. Conocemos sacerdotes progres que, paradójicamente, son devotos de la Virgen María. Sin embargo, en general, suelen ser anti marianos. Y tampoco son simpatizantes de las imágenes: en los años 60’ las destruían sin titubear. Hoy promueven iconos dulzones, aptos para hombres y mujeres light.

San Miguel Arcangel | San miguel arcángel, Figuras religiosas, Arcangel miguel

El Padre Castellani decía que se podía reconocer al progresista porque éste nunca hablaba del Fin del Mundo o del Juicio Final de Cristo: como si fueran asuntos respecto de los cuales nada tiene para decir. Finalmente, el Padre Meinvielle –en su libro “El progresismo cristiano”– amplía esta descripción de manera notable, y señala el error fundamental del Progresismo: rechazar el concepto de Ciudad Católica. Al hacerlo, se ven obligados a aceptar la ciudad laicista, liberal, socialista o comunista de la Modernidad, a la que intentan volver aceptable rociándola con agua bendita.

 

[1] “las riquezas de las tradiciones religiosas se hallan amenazadas de disminución y de ruina, amenazadas no sólo del exterior sino también del interior; en la conciencia del pueblo se modifica y se disuelve la sana mentalidad religiosa y la tradicional fidelidad a la Iglesia… La fe de San Ambrosio, la herencia de San Carlos, el esfuerzo apostólico de los últimos Arzobispos, aparecen comprometidos, no tanto por la usura natural del tiempo, cuanto por algún cambio radical e irresistible que sustituye a la concepción de la vida de nuestro pueblo, otra concepción que no se puede definir, sino con el término ambiguo de progresista; ella no es ya ni cristiana ni católica”. Mensaje a los católicos de Milán, 15 de agosto de 1963.

[2] Cfr. https://bit.ly/3u40TwF

[3] Para una crítica de Teilhard, recomendamos el comentario del Padre Olivera Ravasi al trabajo del Padre Julio Meinvielle. Cfr. https://bit.ly/3uUMNwK

El Papa Francisco y su visión de la guerra – Por Mario Caponnetto

El Papa Francisco y su visión de la guerra

Por Mario Caponnetto

 

Desde que se inició el conflicto entre Rusia y Ucrania el Papa Francisco viene desarrollando una intensa actividad en pro de la paz. En principio, tal esfuerzo no puede sino merecer el elogio de quienes aspiramos a que la paz vuelva a reinar en esa tierra hoy arrasada por la guerra, el dolor y la muerte. No obstante, no podemos dejar de señalar la perplejidad que nos producen ciertas declaraciones del Santo Padre que revelan, a nuestro juicio, una visión de la guerra (nos referimos a la guerra en general, no a esta guerra en particular) que se aleja visiblemente de la visión católica de este singular fenómeno que acompaña al hombre desde su caída.

En efecto, Francisco ha insistido en varias ocasiones en sostener que toda guerra es injusta y que se trata de un hecho siempre repudiable y condenable. A decir verdad, no es el primero en afirmar esta tesis; como se recordará, Juan Pablo II también, en su momento, habló de “el fenómeno siempre injusto de la guerra”. No obstante, el Catecismo de la Iglesia Católica, aprobado por el propio Juan Pablo II, reconoce y reafirma la doctrina tradicional de la guerra justa en todo de acuerdo con lo que han enseñado siempre los grandes Doctores de la Iglesia (Catecismo de la Iglesia Católica, número 2309).

Pese a ello, Francisco insiste, una y otra vez, en condenar no una guerra sino toda guerra. De hecho, en su conversación con el Patriarca de Moscú, Kiril, afirmó taxativamente: “En el pasado se hablaba también en nuestras Iglesias de guerra santa o de guerra justa. Hoy no se puede hablar así. Se ha desarrollado la conciencia cristiana de la importancia de la paz” (cf. Vatican News, conversación por videollamada, el 16 de marzo de 2022, entre el Papa Francisco y el Patriarca Kiril).

Al igual que lo que hizo con el tema de la pena de muerte (a la que tildó de “anti evangélica”) el Papa parece querer ahora hacer lo mismo con la noción de guerra justa. Pero se trata de un problema moral; por tanto no depende ni de la época ni de una supuesta “conciencia cristiana” hodierna que, según se desprendería de lo dicho, sería más sensible a la paz que la de los cristianos de otro tiempo. Adviértase la gravedad de este razonamiento: si las cuestiones morales dependieran de la conciencia de cada época, entonces todo fundamento moral objetivo caería eo ipso; henos aquí conducidos al terreno del más craso relativismo moral.

Va de suyo que una cosa es sostener que en la actualidad ninguna de las guerras a las que nos enfrentamos cumple con los requisitos morales de una guerra justa (cosa que, de todos modos, habría que examinar cuidadosamente, caso por caso) y otra muy distinta es suprimir, de un plumazo, una noción moral que ha sido sostenida invariablemente a lo largo de los siglos por la Iglesia. Una vez más asoma el espíritu pretendidamente reformador, en el fondo rupturista, de Francisco para confusión de los fieles y debilitamiento doctrinal del catolicismo.

Pero las cosas han ido todavía más lejos. Al término de la oración del Angelus del pasado domingo 27 de marzo, el Papa volvió a cargar sobre el tema. Reproducimos textualmente sus palabras conforme a la versión oficial de la página web de la Santa Sede. Dijo Francisco: “La guerra no puede ser algo inevitable: ¡no debemos acostumbrarnos a la guerra! Más bien debemos convertir la indignación de hoy en el compromiso de mañana. Porque, si de esta situación salimos como antes, de alguna manera todos seremos culpables. Frente al peligro de autodestruirse, la humanidad comprenda que ha llegado el momento de abolir la guerra, de cancelarla de la historia del hombre antes de que sea ella quien cancele al hombre de la historia” (el destacado es nuestro).

Hemos de confesar que estas palabras nos han azorado. ¿Ha llegado el tiempo en que la guerra ha de ser abolida? ¿Cómo puede ser esto? Al leer estas curiosas declaraciones del Papa nos vino a la memoria el célebre texto de Isaías, capítulo 2, versículo 4, donde el Profeta advierte que llegará un tiempo en que los hombres no se adiestrarán más para la guerra y harán de su espadas arados y de sus lanzas podaderas, esto es, instrumentos de labranza y de agricultura imagen perfecta de la verdadera paz. Si nos atenemos a la Escritura podemos pensar que el Santo Padre está anunciando la inminente llegada de ese tiempo venturoso. Pero, por desgracia, no es así.

Veamos el pasaje de Isaías en el contexto de los versículos que lo preceden: He aquí lo que vio Isaías, hijo de Amos, acerca de Judá y Jerusalén: Acontecerá en los últimos tiempos que el monte de la Casa de Yahvé será establecido en la cumbre de los montes, y se elevará sobre los collados; y acudirán a él todas las naciones. Y llegarán muchos pueblos y dirán: “¡Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos enseñará sus caminos, e iremos por sus sendas”; pues de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé. El será árbitro entre las naciones, y juzgará a muchos pueblos; y de sus espadas forjarán rejas de arado, y de sus lanzas hoces. No alzará ya espada pueblo contra pueblo, ni aprenderán más la guerra (Isaías, 2, 1-4; citamos según la versión española de Monseñor Straubinger).

Está claro que el Profeta anuncia un tiempo de paz duradera. Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿cuál es ese tiempo? No presumimos ni de biblistas ni de exégetas. ¡Nos libre Dios de tamaña pretensión! Apenas si nos acompaña el sensus fidei de cualquier bautizado de a pie. Por eso acudimos, humildemente, a los que saben, a los doctos. En primer lugar, las notas que al pie de este texto trae la misma versión de Straubinger. Leemos allí: “En los últimos tiempos, o, en los días postrimeros (Bover-Cantera). Cf. Miqueas 4, 1-3; I Corintios 10, 11 y nota. En el lenguaje de los profetas se refiere este término a los tiempos mesiánicos y escatológicos en que el monte de la Casa del Señor, el Sión, resplandecerá con nueva luz. «La elevación aquí predicha, figura la gloria futura de Sión en los últimos tiempos, cuando el Dios allí adorado, fuere reconocido como Dios de toda la tierra» (Crampón). De Sión saldrá la Ley: Cf. la palabra de Jesucristo: la salvación procede de los judíos (Juan 4, 22)”.

Más abajo continúa: “No se han cumplido todavía estos vaticinios sobre la paz perfecta. «La realización completa no tendrá lugar, sino en la consumación de los tiempos, porque en esta tierra, donde el mal subsistirá siempre al lado del bien, no se puede buscar un cumplimiento perfecto» (Fillion). Cf. Mateo 13, 24-43. Entretanto tenemos que esperar hasta que se cumpla el deseo del salmista: «Dispersa, oh Dios, a los pueblos que se gozan en las guerras» (Salmo 67, 31). La actual búsqueda excesiva de la paz entre las naciones y los continuos pactos de seguridad son una señal de que no hay paz, pues la tan deseada paz mundial no podrá realizarse sin la sumisión y obediencia a la ley divina”.

Estas dos notas esclarecen el texto sagrado. Pero nos ha parecido oportuno consultar al Doctor Angélico. En su comentario del Libro de Isaías, dice el Aquinate que lo que el Profeta ha oído de Dios es que se trata  de los días novísimos, esto es, del tiempo de gracia que se llama el tiempo de los novísimos o tiempos postreros (cf. Super Isaiam, caput II, v 1-4). Más adelante distingue entre los efectos de la paz, el signo de la paz  y el fruto de la paz. Los efectos corresponden al juicio del Rey que juzgará a muchos pueblos a los que dará su ley corrigiendo los pecados. El signo de la paz viene representado en la conversión de los instrumentos de la guerra en los instrumentos del cultivo del agro. Finalmente, el fruto de la paz es la remoción o abolición de las guerras, allí donde dice: No alzará ya espada pueblo contra pueblo, ni aprenderán más la guerra (cf. ibídem). El Santo Doctor pone todavía una objeción, a saber, que después de este anuncio hubo muchas guerras; a lo que responde con estas palabras sencillas y cargadas de enorme significado: “se ha de decir que se refiere a la paz hecha por Cristo que se cumplirá en el tiempo futuro” (cf. ibídem).

No resulta difícil advertir que no es este tiempo nuestro el que anuncia el Profeta ni, menos aún el que parece estar en la mente del Papa. No hay en sus palabras ni el menor atisbo de un sentido mesiánico ni escatológico, ni un llamado a la conversión, ni una urgente convocatoria a reconocer a Cristo como el Rey de las naciones. Por el contrario, el Papa se vuelve a los responsables políticos a los que llama a detener las armas.

Pero, ¿pueden, acaso, estos responsables políticos en su inmensa mayoría apartados de Dios cuando no expresamente enemigos de Cristo, lograr la paz sin siquiera el menor asomo de una conversión? Es a esta conversión, a este retorno a Cristo, y no a una paz utópica, a lo que debiera dirigirse con toda su fuerza la palabra del Vicario de Cristo. Su voz tiene que ser la voz de Cristo, firme, clara, sí, sí, no, no. De lo contrario no será otra cosa que una voz más en el concierto de la vacua vocinglería del mundo.