Santo Tomás de Aquino y los precios justos – Fragmentos de la Suma Teológica

Santo Tomás de Aquino y los precios justos

Fragmentos de la Suma Teológica

 

Resumen

  • Utilizar el fraude para vender algo en más del precio justo es pecado.
  • Sin utilizar el fraude, los intercambios comerciales no deben perjudicar a uno más que a otro.
  • Vender o comprar una cosa más barata de lo que vale puede ser injusto.
  • La compraventa puede resultar, lícita aunque accidentalmente, en utilidad de una parte y en detrimento de otra.
  • El perjuicio que uno sufre al desprenderse de algo se puede cobrar.
  • Es honrado quien, al obtener un gran provecho en un intercambio comercial, agrega al vendedor algo más del precio convenido.
  • Es ilícita la compraventa que no observa la justicia.
  • El que recibió más queda obligado a resarcir al perjudicado si este perjuicio fue notable.
  • El precio justo no está determinado siempre con exactitud.
  • Dado que el precio justo suele ser una estimación, un aumento o disminución ligera no destruye la justicia.
  • Querer comprar barato y vender caro puede constituir un vicio (San Agustín)
  • Vender algo defectuoso y ocultarlo es un fraude.
  • Vender a sabiendas menos de lo que se compró constituye un fraude.
  • Vender conscientemente algo de mala calidad como si fuese óptimo es un fraude.
  • El comprador también puede comprar injustamente si, sabiendo, paga algo por menos de lo que vale.
  • No siempre el vendedor está obligado a manifestar los defectos de una cosa.

 

Suma Teológica II-II, cuestión 77

 

Artículo 1: ¿Puede alguien, lícitamente, vender una cosa

más cara de lo que vale?

 

Objeciones por las que parece que alguien puede lícitamente vender una cosa más cara de lo que vale:

 

  1. En las transacciones de la vida humana, lo justo se determina por las leyes civiles, y, según éstas, es lícito al vendedor y comprador engañarse recíprocamente, lo cual acontece en la medida en que el vendedor vende su mercancía más cara de lo que vale o, por el contrario, el comprador la adquiere por menos de su valor. Luego es lícito que alguien venda una cosa más cara de lo que vale.
  1. Lo que es común a todos parece ser lo natural, y no es pecado. Ahora bien: según refiere Agustín, en XIII De Trin., fue aceptada por todos aquella frase de un cómico: Queréis comprar barato y vender caro.Y hay también resonancia de ello en el texto de Prov 20,14: Malo, malo es esto, exclama todo comprador, y cuando se marcha se felicita. Luego es lícito vender una cosa más cara y comprarla más barata de lo que vale.
  1. No parece ser ilícito si se realiza por contrato lo que ya se tiene obligación de hacer por deber de honestidad. Mas, según el Filósofo en VIII Ethic., en la amistad fundada en la utilidad debe otorgarse una compensación, según la utilidad que obtuvo el que recibió el beneficio; utilidad que sobrepasa algunas veces el valor de la cosa dada, como sucede cuando uno necesita grandemente un objeto, ya para evitar un peligro, ya para conseguir algún provecho. Luego está permitido en un contrato de compraventa entregar algo a mayor precio de su valor real.

 

Contra esto: está Mt 7,12, que dice: Todo lo que queráis que los hombres hagan con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos. Pero nadie quiere que se le venda una cosa más cara de lo que vale. Luego nadie debe vender a otro una cosa a mayor precio de su valor.

Respondo: utilizar el fraude para vender algo en más del precio justo es absolutamente un pecado, por cuanto se engaña al prójimo en perjuicio suyo; de ahí que también Tulio, en el libro De offic., diga que toda mentira debe excluirse de los contratos; no ha de poner el vendedor un postor que eleve el precio, ni el comprador otra persona que puje en contra de su oferta.

Pero si se excluye el fraude, entonces podemos considerar la compraventa bajo un doble concepto: primero, en sí misma; en este sentido, la compraventa parece haber sido instituida en interés común de ambas partes, es decir, mientras que cada uno de los contratantes tenga necesidad de la cosa del otro, como claramente expone el Filósofo en I Polit.

Mas lo que se ha establecido para utilidad común no debe redundar más en perjuicio de uno que del otro otorgante, por lo cual debe constituirse entre ellos un contrato basado en la igualdad de la cosa.

Ahora bien: el valor de las cosas que están destinadas al uso del hombre se mide por el precio a ellas asignado, para lo cual se ha inventado la moneda, como se dice en V Ethic. Por consiguiente, si el precio excede al valor de la cosa, o, por lo contrario, la cosa excede en valor al precio, desaparecerá la igualdad de justicia. Por tanto, vender una cosa más cara o comprarla más barata de lo que realmente vale es en sí injusto e ilícito.

En un segundo aspecto, podemos tratar de la compraventa en cuanto accidentalmente redunda en utilidad de una de las partes y en detrimento de la otra; por ejemplo, cuando alguien tiene gran necesidad de poseer una cosa y otro sufre perjuicio si se desprende de ella. En este caso, el precio justo debe determinarse de modo que no sólo atienda a la cosa vendida, sino al quebranto que ocasiona al vendedor por deshacerse de ella. Y así podrá lícitamente venderse una cosa en más de lo que vale en sí, aunque no se venda en más del valor que tiene para el poseedor de la misma.

Pero si el comprador obtiene gran provecho de la cosa que ha recibido de otro, y éste, que vende, no sufre daño al desprenderse de ella, no debe ser vendida en más de lo que vale, porque, en este caso, la utilidad, que crece para el comprador, no proviene del vendedor, sino de la propia condición del comprador, y nadie debe cobrar a otro lo que no le pertenece, aunque sí puede cobrarle el perjuicio que sufre.

No obstante, el que obtiene gran provecho de un objeto que ha sido adquirido de otro puede, espontáneamente, dar al vendedor algo más del precio convenido, lo cual es un signo de honradez.

 

A las objeciones:

  1. Como se ha expuesto (1-2 q.96 a.2), la ley humana se da al pueblo en el que existen muchos miembros carentes de virtud y no ha sido instituida solamente para los virtuosos. Por eso, la ley humana no puede prohibir todo lo que es contrario a la virtud, sino que es suficiente que prohíba lo que destruya la convivencia social; mas las demás cosas las tiene como lícitas, no porque las apruebe, sino porque no las castiga. Con arreglo a esto, tiene por lícito, al no imponer por ello un castigo, que el vendedor, sin incurrir en fraude, venda una cosa en más de lo que vale o que el comprador la adquiera por menos de su valor, a no ser que la diferencia resulte excesiva; porque, en este caso, aun la ley humana obliga a la restitución, por ejemplo, si uno de los contratantes ha sido engañado en más de la mitad del precio justo.

Pero la ley divina no deja impune nada que sea contrario a la virtud. De ahí que, según la ley divina, se considere ilícito si en la compraventa no se observa la igualdad de la justicia. Y queda obligado el que recibió más a resarcir al que ha sido perjudicado si el perjuicio fuera notable. Añado esto porque el justo precio de las cosas a veces no está exactamente determinado, sino que más bien se fija por medio de cierta estimación aproximada, de suerte que un ligero aumento o disminución del mismo no parece destruir la igualdad de la justicia.

2., como dice Agustín allí mismo: Aquel cómico, al examinarse a sí mismo, o al observar a los demás, creyó que era un sentimiento común a todo el mundo querer comprar barato y vender caro. Pero, puesto que, ciertamente, esto es un vicio, cada cual puede alcanzar la virtud de la justicia que le permita resistir y vencer al mismo. Y cita el ejemplo de un hombre que pudo comprar en un precio módico cierto libro a un mercader por ignorancia de éste, y, sin embargo, le pagó el justo precio. Por tanto, es evidente que aquel deseo generalizado no es un deseo natural, sino vicioso, y, de este modo, es común al gran número de aquellos que caminan por la ancha vía de los vicios.

  1. En la justicia conmutativa se considera principalmente la igualdad de la cosa; en cambio, en la amistad útil se tiene en cuenta la igualdad de las utilidades respectivas, y, por tanto, la compensación debe establecerse en relación con la utilidad percibida, mientras que en la compra se fijará según la igualdad de la cosa vendida.

 

Artículo 2: La venta, ¿se vuelve injusta e ilícita

por defecto de la cosa vendida?

 

Objeciones por las que parece que la venta no se vuelve injusta e ilícita por defecto de la cosa vendida:

  1. En una cosa debe apreciarse más la sustancia específica de la misma que todo el resto. Ahora bien: por un defecto en la sustancia específica de la cosa no parece hacerse ilícita su venta; tal ocurre, por ejemplo, si alguien vende plata u oro fabricado por los alquimistas en concepto de verdadero, que pudieran servir a todos los usos del hombre en que la plata y el oro sean necesarios, como en los vasos y otros objetos de igual clase. Luego mucho menos será ilícita la venta si existiese defecto de otra índole.
  1. Si el defecto que la cosa tiene se refiere a la cantidad de ésta, parece quebrantarse en grado sumo la justicia, que consiste en la igualdad. Ahora bien: la cantidad se conoce por medio de medida; mas las medidas de las cosas que llegan al uso de los hombres no son fijas, sino que en un país son mayores y en otros menores, según señala el Filósofo en V Ethic.Luego no es posible evitar este defecto de cantidad por parte de la cosa vendida; y, por consiguiente, parece que la venta no resulta ilícita por tal circunstancia.
  1. Hay además un defecto en la cosa vendida si le falta la calidad requerida. Mas para apreciar la calidad de la cosa se requiere gran ciencia, de la que carece la mayor parte de los vendedores. Luego no se vuelve ilícita la venta a causa de un defecto que tenga la cosa.

 

Contra esto: está Ambrosio, en el libro De offic., que dice: Es regla evidente de justicia que no debe el hombre de bien apartarse de la verdad, ni causar a nadie un daño injusto, ni incurrir jamás en dolo sobre su mercancía.

Respondo: Acerca de un objeto que se halla en venta se pueden considerar tres clases de defectos: el primero se refiere a la naturaleza del objeto; y si el vendedor conoce este defecto de la cosa que vende, comete fraude en la venta, y ésta, por esa misma razón, se vuelve ilícita. Esto es lo que se achacaba a ciertos hombres en Is 1,22: Tu plata se ha transformado en escoria; tu vino ha sido mezclado con agua; porque lo que está mezclado padece un defecto respecto a la especie.

El segundo defecto refiérese a la cantidad, que se conoce por medio de las medidas; y así, si alguien, a sabiendas, emplea una medida deficiente al realizar la venta, comete fraude y la venta es ilícita; por lo que prescribe Dt 25,1314: No tendrás en tu saco diversas pesas, una mayor y otra menor; ni habrá en tu casa un modio mayor y otro menor. Y después añade (v.16): Porque el Señor abomina al que hace tales cosas y aborrece toda injusticia.

El tercer defecto atañe a la calidad; por ejemplo, si es vendido como sano un animal enfermo; y si alguien hace esto conscientemente, comete fraude en la venta y, por tanto, ésta resulta ilícita.

En todos estos casos no sólo se peca realizando una venta injusta, sino que además se está obligado a la restitución. Pero si el vendedor ignora la existencia de alguno de los antedichos defectos en la cosa vendida, no incurre en pecado; porque sólo materialmente comete una injusticia, pero su acción en sí no es injusta, como en otro lugar hemos visto (q.59 a.2). Mas cuando tenga conocimiento de ello está obligado a recompensar al comprador.

Todo lo dicho sobre el vendedor debe aplicarse también al comprador. En efecto, a veces ocurre que el vendedor cree que su cosa, en cuanto a su especie, es menos valiosa de lo que realmente es; como si, por ejemplo, alguien vende oro por oropel: el comprador en este caso, si se da cuenta, compra injustamente y está obligado a la restitución. Y la misma argumentación vale para los defectos de calidad y de cantidad.

A las objeciones:

  1. El oro y la plata no sólo son caros por la utilidad de los vasos que con ellos se fabrican o de otros empleos a que se destinan, sino también por la excelencia y pureza de su propia sustancia. Por consiguiente, si el oro o la plata fabricados por los alquimistas no tienen verdadera sustancia de oro y plata, es fraudulenta e injusta la venta, y esto, sobre todo, porque hay algunos empleos útiles a que sirven el oro y la plata verdaderos, por sus propiedades naturales, y en los que no puede usarse el oro falsificado por los alquimistas; así, por ejemplo, la propiedad de regocijar y la de servir de medicina contra ciertas enfermedades. Además, el oro natural puede emplearse más frecuentemente en las operaciones humanas y conserva durante más tiempo su pureza que el oro falsificado. Pero si la alquimia llegase a fabricar oro verdadero, no sería ilícito venderlo como tal; porque nada impide que el arte se sirva de algunas causas naturales para producir efectos naturales y verdaderos, como lo advierte Agustín, en III De Trin., a propósito de las cosas que se hacen por arte diabólico.
  1. Es necesario que las medidas aplicables a las cosas objeto de comercio sean diversas en los distintos lugares por la diferencia de abundancia o escasez de dichas cosas, puesto que donde abundan más es costumbre que las medidas sean mayores. Sin embargo, en cada región compete a los jefes de la ciudad determinar cuáles son las medidas justas de las cosas vendibles, atendidas las condiciones de los lugares y de las cosas mismas. Por consiguiente, no es lícito prescindir de estas medidas instituidas por la autoridad pública o la costumbre.
  2. Según dice Agustín en IX De civ. Dei, el precio de las cosas objeto de comercio no se determina según la jerarquía de su naturaleza, puesto que algunas veces se vende más caro un caballo que un esclavo, sino según la utilidad que los hombres tienen de ellas. Por consiguiente, no es menester que el vendedor o comprador conozcan las cualidades ocultas de la cosa vendida, sino solamente aquellas por las que se vuelven aptas para los usos humanos; por ejemplo, el que un caballo sea fuerte y corra bien; y de igual suerte en las demás. Estas cualidades, no obstante, pueden ser fácilmente conocidas por el comprador y el vendedor.

 

Artículo 3: El vendedor, ¿está obligado a manifestar

los defectos de la cosa vendida?

 

Objeciones por las que parece que el vendedor no está obligado a manifestar los defectos de la cosa vendida:

  1. Al no forzar el vendedor al comprador a realizar la adquisición, parece que somete a su juicio la cosa que le vende. Mas a la misma persona pertenece la valoración y el conocimiento de la cosa. Luego no parece que se deba culpar al vendedor si el comprador se engaña en su apreciación, realizando la compra precipitadamente y sin hacer una cuidadosa investigación sobre las condiciones de la mercancía.
  1. Parece estúpido que una persona realice algo que impida su pro-pia operación. Ahora bien: si indica los defectos de la cosa que ha de ser vendida, impide su venta; como también Tulio, en el libro De offic., pone en boca de un personaje que introduce en escena: ¿Hay algo más absurdo que hacer anunciar por un pregón público: Vendo una casa pestilente? Luego el vendedor no está obligado a manifestar los defectos de la cosa vendida.
  1. Es más necesario al hombre conocer el camino de la virtud que conocer los defectos de las cosas que se venden. Ahora bien: el hombre no está obligado a dar a todo el mundo consejo y decirle la verdad sobre lo concerniente a la virtud, aunque a nadie debe decir falsedad. Luego mucho menos está obligado el vendedor a manifestar los defectos de la mercancía, dando así como un consejo al comprador.
  1. Si alguien está obligado a revelar los defectos de la cosa que vende, no es sino para que disminuya su precio. Pero a veces también la cosa disminuiría de precio, incluso sin defecto de la cosa vendida, por algún otro motivo; por ejemplo, si el vendedor, al llevar trigo a un lugar donde hay mucha carestía de él, sabe que en su seguimiento llegan otros con más mercancías, lo que, si fuera conocido por los compradores, darían al vendedor un precio más bajo. Ahora bien: no es oportuno, según parece, que el vendedor tenga que manifestarles tales circunstancias. Luego, por igual razón, tampoco ha de manifestar los defectos de la cosa vendida.

 

Contra esto: está Ambrosio, en III De offic., que dice: En los contratos está ordenado que se manifiesten los defectos de las cosas que se venden, y si el vendedor no lo hace, aunque la mercancía pasare al dominio del comprador, el contrato será anulado como fraudulento.

Respondo: Siempre es ilícito poner a alguien en ocasión de peligro o de daño, aunque no sea preciso que un hombre preste siempre a otro auxilio o consejo para conseguir un fin cualquiera, sino que esto solamente es necesario en algún caso determinado; por ejemplo, cuando uno está puesto al cuidado de una persona o cuando alguien no puede ser socorrido por otro.

Mas el vendedor que ofrece una cosa en venta pone al comprador, por esto mismo, en ocasión de daño o peligro si, por ofrecerle una cosa defectuosa, a causa de sus defectos, puede acarrearle perjuicio o riesgo.

Hay perjuicio, en efecto, si por tal defecto la mercancía que se saca a la venta resulta de menor valor, pero el vendedor nada rebaja de su precio en atención al defecto. Hay riesgo, sin embargo, si, a causa de aquel defecto, el uso de la cosa se vuelve difícil o nocivo; por ejemplo, si uno vende a otro un caballo cojo por un caballo corredor, o una casa ruinosa por una sólida, o alimento podrido o envenenado por alimento bueno. Por consiguiente, si tales defectos están ocultos y el vendedor no los revela, será ilícita y fraudulenta la venta, y el vendedor estará obligado a reparar el daño.

Pero, si el defecto es manifiesto, como, por ejemplo, cuando se trata de un caballo tuerto o cuando el uso de la cosa, aunque no convenga al vendedor, pueda ser conveniente a otros, y si, por otra parte, el vendedor hace una rebaja en el precio en proporción al defecto, no está obligado a manifestar el defecto de la cosa, porque tal vez el comprador querría que por tal defecto le hiciese una rebaja mayor de la que debería hacerse. De ahí que el vendedor pueda lícitamente velar por su interés callando el defecto de la cosa.

 

A las objeciones:

  1. No puede formarse juicio sino de una cosa conocida, puesto que, como observa el Filósofo en Ethic.cada uno juzga según lo que conoce. Por consiguiente, si los defectos de una cosa puesta en venta están ocultos, salvo que los manifieste el vendedor, no se puede formar suficientemente un juicio exacto el comprador sobre ella. Ocurriría lo contrario si los defectos son manifiestos.
  2. No es menester que se haga publicar por un pregón el defecto de la cosa que se pone en venta; porque si así se publicasen los defectos, se alejaría a los compradores, mientras que quedarían ignorantes de las otras cualidades de la cosa por la que ésta es buena y útil. Debe, en cambio, manifestarse el defecto individualmente a cada persona que se acerque a comprarla, la cual podrá comparar así simultáneamente todas las condiciones del objeto unas con otras, las buenas y las malas. Nada impide, en efecto, que una cosa defectuosa para un fin determinado sea útil para otros muchos.

3., aunque es cierto que el hombre no está obligado a decir a todo el mundo la verdad sobre lo concerniente a la práctica de las virtudes, sin embargo está obligado a decírsela en el caso de que, por un acto suyo, amenace a otra persona un peligro en detrimento de su virtud si no le revelara la verdad; y esto es lo que ocurre en el caso propuesto.

  1. El defecto de una cosa hace que ésta sea de menor valor en el presente del que aparenta. Pero, en el caso recogido en la objeción, sólo para más adelante se espera que el trigo tenga menor valor por la llegada de muchos negociantes, que es ignorada por los compradores; de ahí se sigue que el vendedor que vende una cosa según el precio corriente no parece quebrantar la justicia al no manifestar lo que va a suceder después. Sin embargo, si lo expusiera o rebajase su precio, practicaría una virtud más perfecta, aunque a esto no parece estar obligado por deber de justicia.

 

Artículo 4: ¿Es lícito en el comercio vender algo

más caro de lo que se compró?

 

Objeciones por las que parece que no es lícito en el comercio vender algo más caro de lo que se compró:

  1. Dice el Crisóstomo, sobre Mt 21,12, que el que adquiere una cosa para obtener un lucro, revendiéndola tal cual es y sin modificación, es uno de aquellos mercaderes que fueron arrojados del templo de Dios.Igualmente, Casiodoro, comentando el texto del Sal 70,15: Porque no conozco el arte de escribir, o según otro texto: El ejercicio del comercio, escribe: ¿En qué consiste el comercio sino en comprar barato con intención de vender más caro? Y añade: El Señor arrojó fuera del templo a tales mercaderes. Pero nadie es expulsado del templo sino a causa de algún pecado. Luego tal género de comercio es pecado.
  1. Es contrario a la justicia el que alguien venda una cosa más cara de lo que vale o la compre más barata, como hemos probados antes (a.1). Pero la persona que en el comercio vende un objeto más caro de lo que lo compró, necesariamente o lo ha comprado más barato de lo que vale o lo ha vendido más caro. Luego esto no puede hacerse sin cometer pecado.
  1. Dice Jerónimo: Huye como de la peste del clérigo traficante que de pobre se hace rico y de plebeyo noble.Ahora bien: parece que no estaría prohibido a los clérigos el ejercicio del comercio si no fuera pecado. Luego, en el comercio, comprar una cosa a menor precio y venderla más cara es pecado.

 

Contra esto: está Agustín, que con ocasión de aquel texto del Sal 70,15: Porque no conocí el arte de escribir, dice: El comerciante ávido de ganancia blasfema cuando pierde; miente y perjura sobre el precio de sus mercancías. Ahora bien: éstos son vicios del hombre y no de su arte, que puede practicarse sin ellos. Luego el comerciar no es en sí ilícito.

Respondo: Es propio de los comerciantes dedicarse a los cambios de las cosas; y como observa el Filósofo en I Pol., tales cambios son de dos especies: una, como natural y necesaria, es decir, por la cual se hace el trueque de cosa por cosa o de cosas por dinero para satisfacer las necesidades de la vida; tal clase de cambio no pertenece propiamente a los comerciantes, sino más bien a los cabezas de familia o a los jefes de la ciudad, que tienen que proveer a su casa o a la ciudad de las cosas necesarias para la vida; la segunda especie de cambio es la de dinero por dinero o cualquier objeto por dinero, no para proveer las necesidades de la vida, sino para obtener algún lucro; y este género de negociación parece pertenecer, propiamente hablando, al que corresponde a los comerciantes. Mas, según el Filósofo, la primera especie de cambio es laudable, porque responde a la necesidad natural; mas la segunda es con justicia vituperada, ya que por su misma naturaleza fomenta el afán de lucro, que no conoce límites, sino que tiende al infinito. De ahí que el comercio, considerado en sí mismo, encierre cierta torpeza, porque no tiende por su naturaleza a un fin honesto y necesario.

No obstante, el lucro, que es el fin del comercio, aunque en su esencia no entrañe algún elemento honesto o necesario, tampoco implica por esencia nada vicioso o contrario a la virtud. Por consiguiente, nada impide que ese lucro sea ordenado a un fin necesario o incluso honesto, y entonces la negociación se volverá lícita. Así ocurre cuando un hombre destina el moderado lucro que adquiere mediante el comercio al sustento de la familia o también a socorrer a los necesitados, o cuando alguien se dedica al comercio para servir al interés público, para que no falten a la vida de la patria las cosas necesarias, pues entonces no busca el lucro como un fin, sino remuneración de su trabajo.

A las objeciones:

  1. El texto del Crisóstomo debe entenderse referido al comerciante en cuanto que hace del lucro su último fin, lo que aparece sobre todo cuando alguien vende más caro un objeto que no ha sido modificado; pues si lo vendiere a mayor precio después de haberlo mejorado, parece que recibe el precio de su trabajo, a pesar de que puede proponerse lícitamente el lucro mismo, no como fin último, sino en orden a otro fin necesario u honesto, como antes se ha dicho (en la sol.).
  2. No es negociante todo el que vende una cosa más cara de lo que la compró, sino sólo el que la compra con el fin de venderla más cara. En efecto, si una persona compra una cosa no para venderla, sino para conservarla, y después, por algún motivo, quiere venderla, no hay comercio, aunque la venda a mayor precio. Esto puede hacerlo lícitamente, ya porque hubiera mejorado la cosa en algo, ya porque el precio de ésta haya variado según la diferencia de lugar o de tiempo, ya por el peligro al que se expone al trasladarla de un lugar a otro o al hacer que sea transportada. En estos supuestos, ni la compra ni la venta son injustas.
  3. Los clérigos no sólo deben abstenerse de realizar cosas que son malas en sí mismas, sino también las que implican una apariencia de mal; y esto realmente ocurre con el ejercicio del comercio, ya porque se encamina a un lucro terrenal que los clérigos deben despreciar, ya también por los frecuentes vicios de los negocios, puesto que, como se dice en Eclo 26,28, difícilmente se libra el mercader de los pecados de la lengua.Hay, además, otra causa, y es que el comercio ata demasiado el espíritu a las cosas temporales y, por consiguiente, lo retrae de las espirituales; por eso se lee en 2 Cor 2,4: Nadie que milite en el servicio de Dios debe embarazarse con los negocios del siglo. Sin embargo, es lícito a los clérigos realizar, con actos de compra o de venta (cf. la sol.), aquella primera especie de cambio que se ordena a satisfacer las necesidades de la vida.

Milei: adelantar partos para evitar abortos, “humanos de diseño”, traer hijos al mundo es irresponsable si los podés elegir científicamente – Una desconocida entrevista

ENTREVISTADOR- … porque viste que la izquierda, a veces, toma algunas banderas que me imagino que pueden ser tranquilamente libertarias. Por ejemplo, el aborto.

MILEI- Bueno, ahí hay una discusión ehhhhh entre los libertarios. Porque están los que son provida y los que no. O sea. Por ejemplo, yo soy provida. ¿Sí? Pero hay otros que no. Yo creo en el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, con lo cual, asesinar al ser que está ahí adentro, no tenes derecho.

ENTREVISTADOR: Mmm.

– Hay una conferencia de Walter Bluck, que es otro anarcocapitalista -que fue alumno de Gary Becker- y él lo que muestra (que es muy interesante) es que hay formas, digamos… Ok. Una mujer tiene 9 meses de embarazo. Pero hay cada vez técnicas más avanzadas, ¿sí? para que vos puedas tener el hijo antes. Entonces, eso va a permitir -digamos-, por ejemplo, que lo tengas menos tiempo. Pero además, en la sociedad moderna que se viene, donde vos vas a poder tener hijos “de diseño”, humanos “de diseño”, de hecho, va a ser una irresponsabilidad tener hijos de la forma que los traemos hoy al mundo. ¿Sí? Una irresponsabilidad. ¿Por qué? Porque si vos los podes hacer “de diseño”, podría tener las características que vos… quieras. De hecho…

– O por problemas genéticos.

– Ese es el punto que quería levantar ahora.  ¿Vos sabías que en Inglaterra…? ¿Alguien vio la película “Gemelos”? ¿Danny De Vito y Schwarzenegger? (…) ¿De qué constaba, digamos, la lógica de esa película? Que juntaban a seis tipos formidables y lo cruzaban con una Miss Universo y desarrollaban “el hombre perfecto”. Eso, digo, hoy es factible. ¿Sí? Y de hecho en Inglaterra existe el chico que es hijo de tres padres. Había un matrimonio, que había una incompatibilidad genética en una parte del padre con la madre.

– Y para que no lo herede…

– Claro. Y el nene, ¿qué iba a salir? iba a salir mal. Entonces, ¿qué hicieron? Evitaron el ADN del padre, sacaron una parte del ADN del padre y pusieron el ADN de otro. Digo. La película “Gemelos” es real.

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Carlos Quequesana es un joven intelectual peruano, de origen católico. Es corresponsal del medio digital español “ÑTV España” (ex El Correo de España).

 

Nos entrevistó en septiembre del 2022 y encabezó su publicación con el siguiente párrafo: “siguiendo la misma idea de denunciar ideologías anticristianas, deseo presentar a mi amigo Juan Carlos Monedero y a los conceptos de la entrevista que le hice. Juan Carlos es un intelectual, argentino, con quien tengo el honor de compartir espacio en “El Correo de España”, a quien en esta oportunidad entrevisto a fin de exponer a los youtubers de la Nueva Derecha Liberal, algunos de los cuales se aprovechan de la candidez de los católicos, siendo invitados por distintos movimientos católicos en toda Hispanoamérica como si fueran paladines del cristianismo cuando –como mostramos a continuación– muchas de sus ideas son anticristianas”.

 

***

Esperamos, Juan Carlos y yo, que esta entrevista sirva para poner un freno a estos agentes del liberalismo. Dicho esto, empecemos.

 

Juan Carlos, ¿por qué Javier Milei, Agustín Laje, Nicolás Márquez y Emanuel Dannan influyen tanto con su planteo de “Somos la Nueva Derecha”?

 

Ante todo, conviene aclarar que los primeros que usaron el término Nueva Derecha fueron los intelectuales encabezados por Alain de Benoist en Francia (la Nouvelle Droite). Pero aquí nos referimos a otra cosa.

Creo que las causas que explican su difusión son varias. En primer lugar, una de ellas es su capacidad de mantener polémicas orales. Segundo, al haber millones de personas en Hispanoamérica y en Europa que están hartas del feminismo, género, marxismo cultural y abortismo, se presenta todo lo contrario y el común de la gente –sedienta de algo distinto– “compra”. Otra causa de este impacto es, sin dudas, un trabajo muy bien aceitado en las redes sociales: se nota la presencia de diferentes community managers detrás, diseñadores, promotores, etc.

Otra razón: a medida que fueron ganando espacio en las redes, estos youtubers recibieron apoyos desde sectores católicos y provida –conferencias, entrevistas–, y ganaron más visibilidad.

Finalmente, existe una causa principal sin la cual considero que no se hubiera producido el efecto resultante que vemos hoy. La infiero a partir de lo siguiente. En los debates y paneles mediáticos –y ya desde sus primeras apariciones públicas– Milei puede hablar largamente y sin ser interrumpido durante 3, 4 y hasta 5 minutos. Nunca te dejan hablar tanto: hablás 30 segundos con suerte, y de repente alguien interrumpe, sobre todo si propaga ideas anti progresistas. En cuanto a Laje y Márquez, de un día para otro ellos pasaron a ser invitados en muchos países para dictar conferencias y charlas. No me parece verosímil atribuir esto a “El Libro Negro de la Nueva Izquierda” (sobre todo en esta época en que muy poca gente lee, más allá de las virtudes de este trabajo que, en su momento, yo mismo reconocí en una reseña[1]). Los pasajes, la organización de las conferencias, la impresión de libros, la venta y difusión de los mismos en numerosos países, el transporte de los oradores, la concertación de entrevistas y debates televisivos, los viáticos, etc., todo esto no surge por azar ni por buena voluntad de un puñado de familias. Todo efecto proviene de una causa proporcional a la magnitud del efecto. En el ascenso meteórico de Javier Milei, Agustín Laje y Nicolás Márquez –año 2016 aproximadamente– tuvo que haber una “inyección” de mucho dinero, y una o varias organizaciones con ingentes recursos.

Por supuesto, luego de que ellos alcanzaron una gran notoriedad, muchos grupos –ajenos a esas estructuras– los invitaron. Pero el “shock” de popularidad inicial de Milei y Laje –y, en consecuencia, Márquez– me parece difícil, si no imposible, de explicar sin una gran inversión económica por parte de alguno o algunos. Lo que vemos que pasa es perfectamente congruente con lo que esperaríamos que ocurriera si la derecha liberal hubiese invertido un gran capital. Sin mengua de este empujón inicial, ellos ganan dinero también a través de sus videos, de la contribución de su público y de empresas que incorporan anuncios. Por ejemplo, New Professional Traders[2]. Por eso, cuidado, porque quien te influye económicamente también lo hace en tu pensamiento y conducta.

Entiendo que todos estos factores explican la proliferación de los youtubers liberales en el mundo hispanoparlante. Como verás, es un tema sumamente complejo donde lo más fácil es caer en juicios simplistas.

 

¿Por qué es un tema complejo? ¿A qué se refiere con juicios simplistas?

 

Porque aquí no estamos ante la denuncia de personas sin ningún elemento positivo. Antes bien, estamos ante una serie de comunicadores que –al menos exteriormente– utilizan gran parte de argumentos propios de nuestro campo, y cuestionan algunas ideas contrarias al orden natural y al catolicismo.

Un juicio simplista –muy común– sería la idolatría de estos youtubers. Y esto se ve mucho en las redes. En el 95% de los casos, toda crítica al liberalismo de estos referentes recibe una catarata de argumentos ad hominem, y predomina el fanatismo y multiplicidad de boberías. Que yo sepa, estos youtubers no responden a los planteos directos. Responden por ellos sus fans y/o trolls, muchos desde cuentas anónimas. Las críticas desde la izquierda les convienen pero no es buena prensa debatir abiertamente con católicos antiliberales. Por eso creo que las han evitado como la peste.

Por eso ruego discriminar: claro que, en principio, es bueno que se denuncie al comunismo, al marxismo cultural, a la nueva izquierda, al aborto, a la ideología de género pero no da igual hacerlo de cualquier manera. No es lo mismo estar en contra de la legalización y despenalización del aborto que solamente estar en contra de la legalización pero proponer su despenalización, como lo hizo Danann.

Tampoco es lo mismo estar contra la ideología de género si se impulsa desde el Estado pero “respetar” la desviación en el campo privado. Es sabido que, filosóficamente, el mal, el error, la ideología, no son respetables. Claro que todo esto es más peligroso si se impulsa desde el poder estatal, pero eso no significa que sea respetable en la vida privada. Bueno, Márquez ha dicho que en la esfera privada se debe respetar la conducta homosexual y que se tiene derecho a practicarla: “Oponerse a la ideología de género no implica en absoluto estar en contra de que, en la libertad personal, en el marco de la intimidad, cada uno haga lo que quiera. Nadie se opone a eso. Reivindicamos el derecho de una persona mayor de edad, en el seno (yo hubiese elegido otro vocablo) de su vida personal, de su actividad privada, de sus cuatro paredes, haga lo que le plazca. Siendo mayor de edad y no dañando derechos de terceros, voluntariamente, nada que objetar. Somos firmes partidarios de ese derecho inalienable a la intimidad. Pero sí nos oponemos a la ideología de género…”[3].

En “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, Laje dice algo semejante a Márquez: “Nada nos importa, en una palabra, lo que a cada uno atañe en su personalidad y vida privada. Lo problemático es, en todo caso, y parafraseando uno de los eslóganes más arquetípicos del feminismo radical, cuando ‘lo personal se hace político’”[4].

No son sólo declaraciones de hace 5 o 6 años. Recientemente[5], Márquez ha entrevistado a Guillermo Castelo (diputado por el partido Avanza Libertad), quien se asume de pensamiento liberal, “uno de los pocos diputados liberales hoy en la Argentina” en palabras del entrevistador. A lo largo del video, discurren sobre la definición de Liberalismo del intelectual Alberto Benegas Lynch (h) y caracterizan al liberalismo como un sistema político que consagra “la no intromisión del estado”, o en palabras del propio Castelo: “La libertad negativa, que es la que a mí más me gusta, significa que el estado no se meta en la vida de las personas”. Del otro lado, sólo hay “colectivismos”.

En conjunto, todo esto constituye una tarea de lavado de cara y de defensa del liberalismo, lo que, en ciertas ocasiones, parece –para el observador superficial– una defensa de valores católicos.

Por esto, digamos con claridad que no es lo mismo condenar el asesinato en masa de católicos como persecución religiosa que tildarlo como “un límite a la libertad religiosa”, típico argumento liberal, en donde la Iglesia de Cristo queda igualada con la libertad de la secta Moon, la Pachamama, los budistas o cualquier confesión protestante.

Tampoco es lo mismo estar en contra de que el estado financie la amputación de genitales porque cada persona tiene una dignidad básica, a criticar que se utilice la expresión “cambio de sexo”. En efecto, para refutar el uso de la terminología de género, Márquez dijo: “Cuando un travesti se quiere arrancar los genitales, se quiere amputar los genitales, se le llama cambio de sexo. (Pero) No se puede cambiar el sexo. El travesti sigue siendo varón. ¿Tiene derecho a amputarse los geniales? Es su cuerpo, nadie puede oponerse, que haga lo que quiera. Pero no cambia el sexo”[6].

Claro que es bueno denunciar al comunista Salvador Allende. Ahora bien, ¿esto blanquea el liberalismo? ¿Esto justifica el capitalismo? Para los católicos la respuesta debe ser obviamente negativa. Lo cierto es que la crítica a la izquierda es la principal estrategia de estos youtubers en su apología –primero tangencial y cada vez más expresa– del capitalismo y del liberalismo, con lo cual podemos inferir quiénes los financian y para qué: “Dime qué intereses defiendes y te diré quién te financia”.

En todos estos casos mencionados, aunque tú coincidas en repudiar a Allende, en condenar la promoción estatal de la ideología de género, etc., los fundamentos de ese repudio son distintos. Es absolutamente necesario realizar la crítica a las ideas del Nuevo Orden Mundial desde bases sólidas. Por desgracia, muy pocos quieren hacer esto y se contentan con “oh, mira, están atacando el marxismo cultural” y listo, apoyan suspendiendo todo juicio crítico.

Te decía que conviene evitar los juicios simplistas. También juzgo erróneo reducir todo a “Fulano es Liberal” y ya, punto final, porque hay estrategias, conductas y tácticas que ellos aplican y que en sí mismas son legítimas. No todas, por supuesto, pero muchas se pueden imitar. Y también hay datos que ellos difunden y que son perfectamente utilizables. Las actitudes de confrontación –no me refiero a sus bravuconadas– me parecen bien: no piden perdón por existir, mientras que durante años los católicos fuimos programados para “meter la cola entre las patas”.

También me parece bien insistir en que hay una batalla cultural y sostener –como ha dicho Márquez– que “cada libro, cada entrevista, es una instancia de combate”. Celebro que haya una crítica sistemática a la ideología de género, el feminismo, las guerrillas marxistas y al comunismo. Pero, cuidado, es irracional y anticristiano caer en una defensa del liberalismo o del capitalismo. Y estos youtubers están totalmente entregados a esta defensa. Es más, la causa provida parece ser mera “ocasión” para sustentar esa defensa. La pantalla “provida y profamilia” es el mayor escudo que tienen para desvanecer todas las críticas que recibieron a lo largo de estos años. Creo que hay una estafa del público y una manipulación: un contrabando de contenidos bajo envoltorio de pañuelos celestes.

Me parece conveniente hablar de Luces y sombras de estos referentes liberales en Hispanoamérica. Estoy convencido de que no podemos limitarnos a la denuncia, mucho menos a la queja: los católicos debemos trabajar en todo el continente para el surgimiento de verdaderos movimientos contrarrevolucionarios. Y, en el caso de los ya existentes, apoyarlos para que influyan cada vez más.

 

Sin embargo, el liberalismo siempre ha sido el gran enemigo del catolicismo y fue condenado ampliamente por la Iglesia…

 

Sí. Pero parece que cuando tienes fama, millones de likes y seguidores, trolls y aplaudidores, eso no es tan así… Mucha gente ha cambiado su actitud en base al grado de influencia logrado por estos youtubers: cuando no eran conocidos, aplicaban aquello de “el liberalismo es pecado”. Una vez famosos, matizaron más y plantean alianzas con ellos. Los liberales han hecho un lavado de cara y ya no muestran sus dientes al catolicismo. El pasado anticristiano del liberalismo se vela pudorosa (y convenientemente). No puedo aceptar racionalmente que ellos simplemente “desconozcan” el papel descristianizador del liberalismo en la sociedad: no nos tomen por tontos. Sin embargo, ese pasado se maquilla porque, a mi juicio, ellos ahora necesitan tomar prestado el fuego sagrado de los cristianos en la lucha contra la barbarie roja homosexualista. Y entonces acentúan las semejanzas.

Lo cierto, mi estimado, es que el liberalismo no es base sólida para luchar contra el progresismo; antes bien, lo ha engendrado. Invocar el liberalismo en la Batalla Ideológica es enfrentar una fase de la Revolución Cultural (la actual) desde otra fase de esa misma Revolución (la liberal).

Si denunciar el marxismo cultural habilita la promoción de los liberales, con el mismo criterio se debería promover a los iconos de izquierda que denuncian el abuso y explotación del planeta, la lucha contra los hombres que golpean mujeres, el abuso del capital en el campo de las empresas privadas, el poder internacional del dinero, el capitalismo salvaje, entre otras causas. Pero ahí no se aplica ese criterio: ahí se dice “cuidado, que estos zurdos invocan la lucha contra causas malas para promover otras causas malas”. Bueno, aquí pasa exactamente lo mismo pero al revés.

Para categorizar exactamente qué es el liberalismo, remito a un ensayo publicado en Academia.edu[7] por Miguel Ángel González, mexicano, magister en Filosofía y titular de Philosophicum Consilium[8].

El liberalismo es el corazón de la hoy llamada “Nueva Derecha”. La dicotomía derecha-izquierda estrecha la mente: todo lo que no es liberalismo, es estatismo, populismo, marxismo y rechinar de dientes. Por otro lado, me consta que muchos le han recordado a Laje y a Márquez (los más influyentes dentro del mundo católico) la verdad sobre el liberalismo. Un conocido mío le dijo a Agustín que algunos de sus planteos ya no eran tan liberales, y Laje le respondió: “Es que si no digo que soy liberal, no puedo entrar en los medios”. ¡Sic y amén!

 

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Javier Milei?

 

Haces bien en ceñir la pregunta a lo público, no interesa exponer la esfera privada de nadie. Milei hace propaganda de la Escuela Austríaca y es un abierto defensor del liberalismo. Aunque uno coincide cuando acusa al Comunismo de haber asesinado a millones o cuando denuncia el exorbitante gasto público del Estado Argentino, racionalmente no puede seguir respaldando el resto de sus propuestas. Valoro que cuestione el llamado Cambio Climático pero esto no es el eje de su actividad. El juicio es complejo porque dice muchas verdades y muchos errores. El resultado es la confusión.

Sin duda que Milei posee una habilidad para las polémicas, responde rápido, muchas veces de manera agresiva, es efectista, y es capaz de desarrollar sus ideas largamente (con la complicidad de los panelistas que lo dejan hablar). De todas maneras, no es nada fácil desplegar argumentos en el medio de entrevistas radiales o televisivas (se requiere mucha concentración, atención y templanza), sobre todo si compartes espacio con 5 o 10 personas. Se necesita un entrenamiento para mantener el foco en lo que se quiere decir sin perder el hilo o explotar en improperios cuando uno es constantemente atacado, distorsionado, etc.

Sin embargo y a pesar de esto, Milei ha caído en numerosas ocasiones en desmesuras y en desproporciones, en agravios y ataques personales, muchos de ellos completamente injustificados. Se ha comportado en ocasiones como un energúmeno, cercano al desequilibrio.

Ciñéndonos al asunto de la técnica, deberíamos forjar comunicadores contrarrevolucionarios que tengan el mismo grado de habilidad que él pero con “caballerosidad deportiva”, si me permites el término. Lo cortés no quita lo valiente.

Salvado aquel reconocimiento que considero justo –Milei es presionado y no cede al llamado lenguaje inclusivo–,  tengo que decir verdades incómodas para el público que no profundiza en este personaje. En la plataforma del partido político de Milei[9] propone eliminar los símbolos religiosos no sólo de las dependencias públicas sino también en aquellos “edificios, oficinas” y “escuelas privadas”, entre otras instituciones. Esta medida, junto con otras, apunta a borrar todo vestigio de primacía para la religión católica en el país:

 

Sus respaldos son llamativos: ha sostenido que Domingo Cavallo fue el mejor ministro de economía de la historia argentina, y que el primer gobierno de Carlos Saúl Menem (gobernó 2 períodos) fue el mejor de la historia de nuestro país. Durante el gobierno de Menem, Cavallo fue ministro de Economía. Por otro lado, el gobierno de Menem fue uno de los tantos que remataron la soberanía económica. ¡Y Milei dice que éstos son sus modelos!

Hace tiempo que Milei viene flirteando políticamente con Patricia Bullrich, persona de confianza de la Open Society de George Soros[10]. Sí, claro, Bullrich es antikirchnerista, antigarantista y contraria al populismo de Alberto Fernández. Pero, ¿eso es suficiente? Muchos en mi país no lo entienden. ¿Sabe Milei que Bullrich es persona de confianza de Soros? ¿O lo sabe y no le importa? ¿O el poder, como el dinero, no tiene olor? Lo cierto es que Bullrich firmó uno de los primeros proyectos de aborto en la Argentina ya en los años 90’ y es pieza fundamental dentro de la coalición política del ex presidente globalista y pro aborto Mauricio Macri.

En el debate anterior a las elecciones de diputados argentinos de 2021, frente a la izquierdista Myriam Bregman, Milei dijo que estaba a favor del aborto únicamente en el caso en que peligrara la vida de la madre “porque había ahí un conflicto de propiedad”[11]. En otra ocasión, volvió a reiterar que “mi primer propiedad es mi cuerpo”[12]: el planteo abortero.

Milei no tiene problemas con que las personas se droguen, aunque aclara que es un suicidio: “Si vos te querés suicidar, yo no tengo ningún problema”; “Drogarte es suicidarte en cuotas”. Para él, la homosexualidad “es una decisión de cada uno”[13] y la venta de órganos sería “un mercado más, vos podrías pensarlo como un mercado (…) Es una decisión de cada uno. A ver: ¿por qué no puedo decidir sobre mi cuerpo?”[14]. Se declara además contrario a la existencia del Estado. Sobre la eutanasia, dijo: “que la practique el que quiera”[15]. Sus palabras sobre la venta de niños fueron completamente equívocas[16].

Pero todo esto comienza en su apología del liberalismo. No es un secreto que Milei es su más conocido exponente en el país. Hoy muchos están escandalizados por esta locura de la venta de órganos, así como desconcertados por su falta de transparencia en cuanto a la venta de niños. Pero aquellas barbaridades son consecuencia de puntos de partida falsos, y son pocos los entienden la relación. Para estos casos, Castellani decía: “glorifican las causas y levantan cadalsos a las consecuencias”.

 

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Emanuel Danann?

 

Se llama Manuel Jorge Gorostiaga; “Danann” es un pseudónimo.

Hace un año aproximadamente, entabló un debate con Lucía Ezcurra, militante provida: Danann defendió la despenalización del aborto y Ezcurra, obviamente en contra[17]. Este hombre no retrocedió en insultarla (lo mismo que critica en las feministas: el insulto) y reivindicó resueltamente unas imágenes blasfemas con las que había hecho difundir su “actividad artística”.

El debate fue ampliamente visto, y quedó demostrado que su habilidad para discutir se limita a guiones preseleccionados (lo cual era obvio) pero que realmente no tenía mucho para decir cuando no controla las discusiones. Justificó sus blasfemias amparado en la libertad de expresión. Afirmó en el debate que, en torno a la Masonería, “no hay ningún plan de dominación mundial ni de nada” (hora 1, minuto 59 del debate). Danann reconoce además una amistad con Álvaro Zicarelli, quien públicamente afirma ser integrante de la Masonería desde 2014 y con quien, juntos, realizaron un video[18] donde ambos contribuyen a una imagen muy positiva de los masones, mofándose de quienes los acusan de pretender un gobierno mundial. En ese video, Zicarelli justifica el otrora carácter secreto de la Masonería bajo el argumento de que “era perseguida por la Iglesia”.

Por otro lado, Gorostiaga ha realizado otros videos con otro youtuber, “El Presto”, el cual –si bien critica el kirchnerismo y el populismo de izquierda– ha glorificado la Masonería desde su cuenta de Twitter:

Es cierto que todo esto es muy burdo pero no por eso deja de impactar en la gente.

Por su conducta durante el debate con Lucía Ezcurra, Danann recibió una cascada de críticas. Si los ataques “por izquierda” lo dejan bien parado, los cuestionamientos desde el lado católico lo enloquecen: no se hace cargo de sus palabras y explota.

Unos días después, Lucía y yo realizamos un comentario del debate al cual remito[19] y también publiqué un artículo en mi página web comentando la controversia[20]. Remito a este material para mayor ampliación.

Danann influye en el mundo católico a través de Agustín Laje. Como Laje es referente para la gente de Iglesia, cuando realizan juntos un video la audiencia de Agustín llega también a Danann y viceversa. Es muy simple. Gorostiaga ganó también popularidad en estos ambientes a causa de una serie de supuestas discusiones al aire, que en realidad eran debates guionados, donde mostraba las contradicciones del discurso feminista e izquierdista. Además, en la difusión de Danann fueron determinantes sus videos contra el ateísmo. Y claro: tú recibes un video de 5 minutos contra alguna ideología, te gusta y lo difundes sin mayor examen. Por eso no te imaginas cuántos católicos difunden a Danann sin saber qué dice en otros temas.

Hace poco, se sacó una foto junto al ex Presidente Mauricio Macri, el mismo que habilitó en sede parlamentaria el debate por la legalización del aborto en el 2018. Y eso por decir una sola cosa de Macri, pero hay miles para añadir: fue un presidente anticristiano, adicto al globalismo y promotor de la Cultura de la Muerte. Danann se saca una foto con él y pretende ser tenido como abanderado de la lucha provida. Y la gente compra.

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Agustín Laje?

 

Entiendo que su actividad pública a gran escala comenzó con “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”. Luego su popularidad explotó en las RRSS, junto con Márquez, y comenzó a viajar por toda Hispanoamérica dictando charlas, conferencias y participando en numerosos debates. No hay duda de que tiene capacidad para llevar a la contradicción a los progresistas, que domina el tema de la ideología de género y el aborto, y que maneja conocimientos de Política. Mantiene el control en los debates y esto, como en el caso de Milei, supone un duro entrenamiento.

Ahora bien, sus fundamentos son liberales, y esto (y te juro que me preocupa mucho) parece no importarle porque él sigue como si nada a pesar de que muchas veces le han señalado que el liberalismo no es compatible con el catolicismo. Me parece grave que una persona influyente en el mundo católico difunda ideas anticatólicas, blindado por un paraguas celeste provida.

En otro orden de cosas, ha deslizado frases y expresiones que van forjando un criterio entre las personas que lo siguen.

Recientemente, el blog “Manantial de Vida” ha hecho circular un fragmento[21] en donde Laje afirma que si alguien dice en público “Jesús es Gay”, a él no le parecería bien que esta blasfemia fuese “controlada” por el Estado. Según sus propias palabras: “A mí me asusta la idea de que un Estado esté controlando el respeto. Porque cuando un Estado controla el respeto, en definitiva, se tiene que meter con la libertad de expresión de las personas. Y eso es una puerta demasiado peligrosa de abrir. Porque quizás el respeto es algo tan subjetivo… Quizás yo me siento herido en mis sentimientos porque hay una manifestación que tiene un cartel que dice ‘Jesús es Gay’. Pero, ¿sabes qué? Yo estoy a favor de la libertad de expresión, aún en eso, aún en eso”.

Más aún, en su último libro (“La batalla cultural”), Agustín Laje rechaza abiertamente el concepto católico de Contrarrevolución. Cuestiona a quienes proponen “una identidad católica de la contrarrevolución”, puesto que esta identidad los cerraría “a prácticas políticas abiertas”. Así lo hace al objetar a uno de los promotores de esta identidad católica. En efecto, “El ideal de la Contra-Revolución es, pues, restaurar y promover la cultura y la civilización católicas” y, además, la “civilización católica es la estructuración de todas las relaciones humanas, de todas las instituciones humanas y del propio Estado, según la doctrina de la Iglesia”. Pero a Laje no le parece bien esto y entonces lo describe de manera peyorativa: es un “religiosismo”. Y le añade un non sequitur que la propia experiencia desmiente. Dice el propio Agustín:

 

“Esta forma de religiosismo se llama integrismo. Es fácil deducir (non sequitur, agrego yo), que nadie que no profese el culto católico podría ser legítimamente incorporado a las filas contrarrevolucionarias. Doble trabajo, pues: convertir a los individuos a la fe católica, primero, y convertirlos a la causa contrarrevolucionaria, después. Al no poder hacer lo segundo sin existir lo primero, lo político, sin perjuicio de ser reconocido en toda su expresión, queda subordinado a lo religioso…”[22].

 

Y remata Laje: “lo que ciertamente puede ser muy adecuado para la doctrina, pero muy poco práctico para la política”.

Es una deducción gratuita sostener que un no católico no puede integrar las filas de la Contrarrevolución Católica. Pero aquí está claro, por propia boca de Laje, el rechazo a una identidad católica de la Contrarrevolución. Sin embargo, alguna identidad tiene que tener este movimiento. ¿Cuál será? Por todos los elementos que tenemos, esta pseudo contrarrevolución estará teñida profundamente de liberalismo y modernidad.

Personalmente, creo que Agustín Laje es el praxeólogo de la derecha liberal hispanoamericana. Él quiere juntar a todo el anticomunismo detrás de una figura (que en la Argentina es Milei, lo ha dicho abiertamente), votar a un anticomunista, llegar al poder y listo. Por eso no puede haber identidad católica pública: eso estorba, “es muy poco práctico” y necesitamos amalgamar mucha gente para juntar muchos votos y así llegar al poder. El problema político se arreglaría desde arriba: gobernando.

Es decir: no importa si el catolicismo es verdadero. Importa llegar al poder. Dice que la izquierda hace eso (se juntan todos los zurdos, aunque no piensen igual, pero apoyan todos al mismo y así gobiernan) y “la derecha” debería hacer lo mismo: dejar “los purismos” y juntarse todos porque este purismo es “sectario”.

Me parece una simplificación de las luchas políticas y de la historia.

Para empezar, al ser el término “izquierda” ambiguo, también es ambigua la conclusión. Pero, aún admitiéndolo, tampoco es cierto que la izquierda siempre esté unida para alcanzar la victoria electoral. En la Argentina, sin ir más lejos, el kirchnerismo no se ha unido con los partidos de ultraizquierda.

Tampoco es cierto que siempre que la izquierda está unida, gana las elecciones. Hay casos en que ganan unidos, otros en que ganan sin una completa unidad y muchos en los que pierden. La realidad es más compleja.

Fundamentalmente, se debe decir enfatizar en que el objetivo para los católicos no debe ser “ganar las elecciones” sino gobernar según el bien común. Muchas alianzas sólo sirven para juntar papelitos en el cuarto oscuro. Obtienen la victoria electoral, sí, y al otro día empiezan a matarse aunque desde el poder. Surgen problemas de gobernabilidad política precisamente por la falta de identidad conceptual. O sea, por falta de esa unidad de principios a la que Laje odiosamente llama “purismo”. Aquí se aplica las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: “Un reino dividido no podrá subsistir” (Mt. 12,25). Y la historia lo confirma.

Lo cierto es que la izquierda ha llegado al poder de distintas maneras. Una es la vía electoral (una izquierda edulcorada, no leninista o maoísta). Pero las más de las veces, la izquierda “gobierna” por su peso en las esferas de la intelectualidad: a través de juristas, escritores, docentes, periodistas, comunicadores, artistas, personajes mediáticos, etc., porque ha ido permeando las capas sociales y culturales.

El consejo de “unámonos todos, dejen las diferencias de lado” sirve para que los no izquierdistas se traguen la pastilla, cierren los ojos a los errores y horrores del liberalismo, y voten.

Tampoco me causan simpatía los encomios realizados por Laje. Ha distinguido como referente de la “Nueva Derecha” nada menos que a Margaret Thatcher[23], responsable de la muerte de 323 argentinos. Después de la recuperación de las Malvinas en manos de nuestros soldados, en 1982, Thatcher ordenó atacar el Crucero General Belgrano, un buque situado fuera de la zona de guerra. Al hablar de Thatcher, no se puede omitir esto.

Sé que me preguntaste por Laje, pero es bueno recordar que Javier Milei hizo un comentario positivo sobre esta mujer. ¿Razones? Ella bajó la inflación, enfrentó un paro general de 11 días “y se la recontrabancó”, realizó reformas promercado, hizo caer el muro de Berlín “junto con Ronald Reagan y Juan Pablo II”. Para Milei, Thatcher fue una estadista “de altura”[24]. Y además: “Yo me siento muy identificado, en términos históricos, básicamente (…) con Reagan y con Margaret Thatcher”[25]. Tampoco dijo absolutamente nada sobre el hundimiento del Crucero.

Entre sus referentes, Laje ha nombrado también a Ronald Reagan. Destacó que Thatcher fue “íntima amiga de Pinochet”, sin decir lo que todo argentino informado sabe: que Pinochet fue un enemigo de la soberanía argentina. Por otro lado, Reagan y Pinochet apoyaron a Gran Bretaña en la guerra contra nuestro país. ¿Es argentino Laje? ¿Es argentino Milei? En la Argentina, no te imaginas la cantidad de católicos ¡y favorables a la causa Malvinas! que ignoran estas declaraciones o que hacen de cuenta que no existieron: mediante huecos de información se construyen estos apoyos políticos. Y la gente compra.

El apoyo de Laje a Milei está fuera de toda duda: “El liberalismo ha dado técnicos que son vitales para la Derecha. ¡Que son vitales! Vamos a pensar en una mente excepcional como la de Javier Milei”[26].

Por eso Agustín ha dicho que lo primero que haría un gobierno de Nueva Derecha sería darle a Milei el Banco Central porque es “un estorbo”, el “principal generador de la inflación en la Argentina”. Milei llega allí “y lo destruye”. Aunque él luego matice esto y diga “una nueva derecha no significa liberalismo simplemente”, lo cierto es que este movimiento no puede prescindir del liberalismo.

En definitiva, Agustín Laje propone une coalición global que junte liberales en lo económico, conservadores, derecha conservadora, patriotas, cristianos, libertarios, etc.

 

En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Nicolás Márquez?

 

Desde hace años, Márquez recibió la influencia del Dr. Mario Caponnetto, alumno de Jordán Bruno Genta. Genta fue una figura del Nacionalismo Católico argentino, asesinado por la guerrilla marxista en 1974, precisamente el día en que según el antiguo rito se celebraba la Fiesta de Cristo Rey. Genta era un intelectual contrarrevolucionario y mucho de lo bueno que dice Márquez supongo le viene de allí.

Posteriormente, siendo todavía muy joven, la revista Cabildo –a cargo de otro discípulo de Genta, el Dr. Antonio Caponnetto– le publicó varios artículos. Escribió varios libros y siempre ha denunciado abiertamente las mentiras de la izquierda en la historia argentina. Pero luego Márquez empezó a subrayar cada vez más sus posiciones de derecha liberal, con lo que se produjo mayor distancia, aunque durante un tiempo (bueno es reconocerlo) siguió publicando artículos de personas vinculadas a ese ámbito.

 

En ese sentido, nobleza obliga, Nicolás Márquez publicó 3 o 4 artículos míos desde su blog, y varios artículos también de los hermanos Caponnetto, entre otros. En su libro de co-autoría con Laje (“El Libro Negro de la Nueva Izquierda”), cita específicamente un trabajo titulado “Lenguaje, Ideología y Poder”, que fue mi primer libro.

Con el paso del tiempo, Márquez ha consolidado su visión de derecha liberal, desde la cual evalúa públicamente multiplicidad de tópicos, y reproduciendo artículos de otros intelectuales y políticos liberales argentinos: Armando Ribas (RIP), Vicente Massot, José Luis Espert, Alberto Benegas Lynch (h), Carlos Maslatón, entre otros. Además, Nicolás ha alabado personajes históricos como Julio Argentino Roca[27] (firme ejecutor de la política masónica en la Argentina), llevando a la confusión a su audiencia, que es muy numerosa.

En la mayoría de sus videos, coloca ante la pantalla una imagen de la Virgen María, a veces cita a León XIII, y muchos creen entonces que van a escuchar una opinión católica sobre temas de actualidad.

Después, hay jugarretas que no me gustan. Sube un debate por la mitad, y lo titula: “Acalorado debate doctrinario con Sacerdote en México”, un video con 420 mil vistas[28]. Nunca sabremos qué le ha dicho el presbítero porque él no lo reproduce. En la descripción, leemos “Acalorado debate doctrinario con Sacerdote bolchevique en México”. Me da igual que el prete sea bolchevique o no, tú debes colocar el video entero, no puedes mutilarlo.

De fuente directa, doy fe de que, ante la corrección fraterna por parte de un intelectual –una persona mayor–, Márquez alardeó con que, en caso de que la discusión tomara estado público, él poseía una cantidad de seguidores muy superior a la de quien lo había corregido, y amenazó a esta persona con usar esa superioridad numérica en las redes.

 

¿Por qué cree que proliferan tanto los liberales en los medios, incluso los que se dicen católicos?

 

Primero, porque hay muchas de estas declaraciones que –aunque son públicas– no circulan tanto porque no conviene que circulen. No conviene que el mundo cristiano se entere de la frase de Laje sobre la blasfemia. No es buena prensa para los argentinos patriotas sus referencias sobre Thatcher. Tampoco las frases más complejas de Márquez. Con la declaración de Milei sobre la venta de órganos es distinto, la supo todo el mundo porque aquí fue levantada por los multimedios. Muchos difunden sus videos y asisten a sus conferencias porque desconocen.

En segundo lugar, los intelectuales y referentes católicos de buena doctrina vienen siendo ignorados o, más finamente dicho, “cancelados” por la oficialidad de la Iglesia. Generan un impacto pero dentro de los márgenes de la gente a donde llega su influencia, y casi nunca la jerarquía se hace eco de sus declaraciones. Y entonces, este vacío es aprovechado.

En tercer lugar, estos youtubers tienen mucha prensa porque están haciendo el trabajo que los obispos católicos deberían hacer y –salvo excepciones– no hacen. La gente necesita una respuesta al progresismo y a la cultura de la muerte. Un espacio que unos dejan vacante, lo ocuparán otros.

Otra razón: a medida que fueron ganando espacio en las redes, estos youtubers fueron entrevistados e invitados a dictar conferencias para grupos católicos y así ganaron más visibilidad dentro de este campo. Me acaba de llegar una invitación donde figura como ponente Nicolás Márquez, junto a otros referentes católicos. Se titula: “Levantemos la cristiandad desde el laicado”. ¡No me digas! Los liberales hicieron todo lo posible para destrozar esa cristiandad y lo lograron, y Márquez pregona el liberalismo. ¿En qué quedamos? Por eso también es insólito que cierre sus ponencias citando a León XIII, uno de los papas más antiliberales de la historia.

Creo que el punto ideal para estos youtubers sería llegar a la máxima cantidad de católicos antiprogres que puedan aceptar alguna de las ideas liberales o que desconozcan la peligrosidad del liberalismo, y a la máxima cantidad de liberales no religiosos que puedan aceptar alguna idea propia del mundo católico. Las ideas se han convertido en “segmentos de mercado”.

 

Algunas personas, interpelados por argumentos como los tuyos, responderían quizás lo siguiente: “Yo sigo a Laje, Milei, Márquez, Danann no por lo malo que tengan sino por todo lo bueno que dicen”. ¿Qué les dirías?

 

A través de videos en las RRSS, testimonios y comentarios de muchas personas, considero que está suficientemente demostrado lo siguiente: el liberalismo no es una mera nota a pie de página de estos youtubers. No es un error que pasa desapercibido excepto que se esté “buscando con lupa”. Es el centro del programa del diputado argentino Javier Milei[29]. Agustín Laje lo ha elegido a Milei como presentador de su libro hace poco, y ha dicho que expresa su opción política en la Argentina. Nicolás Márquez también presentó este libro, los tres juntos estaban en el panel. Genta decía que una cosa es lo principal que hay en ella, y lo principal en Milei es la defensa acérrima del liberalismo. Por otro lado, todo lo bueno que puedan decir o hayan dicho ellos, lo dicen otros desde campos inequívocamente católicos.

 

¿Pero no se podría impulsar a las PERSONAS liberales, por lo bueno que dicen, y no al liberalismo?

 

Mentalmente se puede separar a la persona de su ideología pero en la realidad están unidas e interrelacionadas. Si estos errores graves no fueran el meollo de su programa, sería diferente. Ahora bien, al difundir a la persona no puedes evitar que quienes reciben de ti ese material lo tengan por referente. Tú lo estás referenciando al difundirlo.

Cuando tú das poder a alguien –y la fama es cierto tipo de poder– y ese alguien se vuelve tan poderoso, ya no rinde cuentas a quien le dio ese poder; ya no puedes evitar que él haga con ese poder lo que quiera. Es como el voto: tú votas a un candidato con errores y aciertos. Ok. Puedes decirte y decirle a tu familia que lo votas “por sus aciertos”. No importa. Una vez que él llegue a la banca del Congreso, dirá y realizará lo que considere. Y si este candidato impulsa esos errores que tú ves como tales, no podrás retirarle el poder que le diste. Y encima, hoy las redes favorecen esto de una manera exponencial. Por eso el factor decisivo es la confianza en la persona.

Ya no se trata de videos y conferencias. Javier Milei es diputado argentino y precandidato a Presidente de la Nación. De modo que lo que comenzó “en difundimos un videíto”, es ya totalmente político. Y me parece bien. Mi planteo no es antipolítico. Pero las alianzas no pueden prescindir de realismo.

Me explico. Siempre que dos personas se fusionen, el más débil va a remolque del más fuerte. Permíteme poner un ejemplo: si yo aparezco como orador en un templo masónico, ¿qué es lo más probable que esté ocurriendo? ¿La masonería se convirtió al catolicismo? ¿O yo me convertí en un agente de la Masonería?

Algo semejante pasa cuando los católicos cooperan con liberales ampliamente reconocidos internacionalmente. La notoriedad de Laje y Márquez arrastra a todos los que trabajen con ellos. En cualquier alianza, es cien veces más probable que los condicionados sean los católicos.

 

Entonces, ¿hay gente de talla en el mundo católico para combatir esta ideología del Liberalismo?

 

Sí. En la Argentina son conocidas las críticas al liberalismo del Dr. Antonio Caponnetto, así como también los trabajos del Padre Horacio Bojorge. También hay artículos escritos por el Dr. Alberto Caturelli, el Dr. Héctor Hernández y Enrique Díaz Araujo, todos QEPD, entre otros intelectuales. Los inolvidables Meinvielle y Castellani han escrito contra el liberalismo.

Intelectuales más jóvenes son Dante Urbina, Daniel Marín y Javier de Miguel Marqués. Pero, a decir verdad, no es común que haya espacios de abierto cuestionamiento a esta ideología. Te contaré esta anécdota: hace poco, una persona –que me ha invitado a su canal y con la cual planeábamos dictar un curso junto a otros intelectuales– me dijo: “no puedo invitar a tal intelectual a este ciclo de conferencias, porque él va a cuestionar a Laje. Si ataco a Agustín Laje, ataco a la persona que es mi fuente de ingresos”. Literal. Luego desapareció tres meses. Y el curso nunca se realizó.

Los que se dediquen a la difusión de la doctrina en las redes deben entender que primero es la Verdad y luego la rentabilidad económica. Párrafo aparte merece la forma mentis del youtuber promedio, y esto más allá de los referentes mencionados. En general, se trata de un showman. Es exteriorista: vive en el mundo de la propaganda, la publicidad, el impacto, pendiente de la cantidad de seguidores, de likes, si sus libros son best sellers, si sus audiencias están repletas, contabiliza vistas y números permanentemente… Hay que tener mucho cuidado con eso, y esto lo digo ya desde la espiritualidad (perdón por el comentario en modo abad) porque se puede colar el egocentrismo.

 

¿Cómo considera usted posible algún tipo de unidad entre católicos y liberales, si es que la considera posible?

 

Es una excelente pregunta. Se responde desde la historia y la formación doctrinaria. Y creo que la pregunta es por la unidad entre católicos y cualquier persona con errores públicamente asumidos (sean liberales o no).

En la guerra contra el moro, en 1492, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla forjaron una alianza con el mahometano Boabdil, y juntos enfrentan al Zagal, Sultán de Granada. Pero los más fuertes eran los reinos de Aragón y Castilla, y Boabdil no tuvo alternativa: los mahometanos se unieron a los católicos y así el Islam fue expulsado de la península. Además, era una guerra convencional y no una “guerra ideológica”, como la que actualmente libramos.

En la Guerra Civil Española, distintos grupos (todos ellos católicos: falangistas, carlistas, conservadores, reaccionarios, católico liberales y derechistas liberales) se alinearon detrás de Franco. Pero el que mandaba era él. Y además, fue una guerra convencional.

Durante la guerra de Malvinas, Libia –país islámico– entregó armas a la Argentina para luchar contra los ingleses. Aceptar ese armamento, ¿nos hizo cómplices de la herejía? No, obviamente: 1) no era una guerra ideológica la que manteníamos; 2) esa ayuda fue puramente instrumental; 3) la ayuda instrumental se subordinó al criterio de los que ejercían la acción principal, que eran argentinos.

Si los liberales se unen a propuestas católicas, con mente católica, y si los que conducen son católicos, no tengo nada que objetar.

Si en cambio los católicos se unen a propuestas liberales, realizadas desde una cosmovisión liberal, y si los que conducen son liberales, si los que financian son liberales, si los que “cortan el bacalao” son liberales, y si la propuesta es relanzar una sociedad con valores liberales, entonces los católicos irán a remolque y terminarán impulsando la figura de liberales y, al hacerlo, terminarán impulsando (quieras que no) el liberalismo. ¿Más claro?

 

Se podría decir que estos planteos de derecha liberal son la referencia del mundo “conservador de derecha”. ¿Qué piensa de estos planteos?

 

Ser de derecha no es la solución. Derecha e izquierda constituyen una terminología resbaladiza, acuñada precisamente por la izquierda para definir el terreno político. Un anticomunista lúcido advierte varias cosas:

 

  1. a) no se puede asumir “la derecha liberal” porque se trata de un planteo miope, donde no se reconoce que muchas desigualdades económicas son injustas y hasta insultantes.

 

  1. b) hay injusticias reales en el campo económico que el liberalismo capitalista produce y que la izquierda aprovecha;

 

  1. c) la solución debe provenir de la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia.

 

Por tanto, no hay que ser de derecha (aunque eso sea mejor marketing y nos traiga más gente), hay que volver al Orden Social Cristiano, superando el socialismo y el liberalismo. El liberalismo fue la primera etapa de la Modernidad. El marxismo es la segunda. Si usted reflota el liberalismo, lo que hace es combatir a la Modernidad con otra faceta de la misma Modernidad. Amplío estos conceptos en otro artículo[30].

Por otro lado, en base a la información que he podido recopilar a lo largo de estos años –y que admite prueba en contrario, por supuesto–, llego a esta conclusión provisoria pero justificada: Milei, Laje, Márquez y Danann son los disidentes que soporta el Sistema. Más no soporta. Puedes criticar al feminismo a condición de no cuestionar la libertad de expresión. Puedes atacar al zurdaje si queda indemne el capitalismo. Puedes denunciar el marxismo cultural si queda inmune la Modernidad. Puedes llamar crimen al aborto si no llamas crimen al abuso del capital. Puedes denunciar la Nueva Izquierda si no denuncias la Masonería. Puedes escupir un retrato de Marx a condición de rendir homenaje a Rothbard y Mises. Puedes maldecir a Allende, Castro y Stalin si aplaudes a Reagan, Thatcher y Pinochet. En definitiva, puedes tomar parte en el rincón menos maloliente del Sistema pero no te dejan salirte de él.

Por eso, quienes cuestionan este Sistema son invisibilizados y cancelados (la famosa conspiración del silencio); pero la Masonería –que es quien ha armado este teatro– tiene por objetivo principal evitar que los intelectuales que cuestionen el Sistema tengan difusión masiva. Y esto porque el mayor temor de estas fuerzas ocultas es un levantamiento que los señale a ellos como responsables de la crisis de principios en Occidente. Mario Caponnetto ha dicho recientemente que “Aquellos que tienen claridad de ideas, no tienen suficiente volumen de voz, o no los dejan tener, como para que estas ideas claras puedan iluminar…”[31].

Lo cierto es que estos youtubers tienen un límite que se autoimponen o que les imponen. Ninguno de ellos ha denunciado, por el momento, a la Masonería. Sea por censura o por autocensura, hay una valla que no han cruzado. En base a la experiencia propia y ajena, llego a la conclusión de que su éxito no sería posible si no fueran (consciente o inconscientemente) funcionales al mantenimiento de una falsa dialéctica entre liberalismo y socialismo.

Un católico no sólo debe estar en contra del progresismo sino en contra del Sistema del cual es progresismo lesbomarxista abortero es sólo un síntoma.

 

¿Qué propones tú?

 

Formar movimientos políticos y culturales de carácter contrarrevolucionario. Alimentar a los que ya existen y a otras iniciativas, aunque no sean propiamente políticas. El objetivo sería formar militantes provida pero no sólo dedicados a luchar contra la cultura de la muerte sino con conocimientos en Historia, Política, Economía, y si fuera posible con experiencia en movimientos. Antiliberales y antimarxistas. Dispuestos a trabajar en público, tanto en las calles como en las RRSS. Capaces de denunciar la Masonería sin caer en la conspiranoia. Sin complejos de inferioridad. Sin temor a ser llamados extremista. Sin obsecuencia para con autoridades religiosas.

Piadosos pero no ingenuos. Sin rigorismo ni tonterías pseudo místicas. Identificados 100% con la Doctrina Social de la Iglesia, y capaces de valorar las experiencias políticas de los movimientos nacionalistas europeos. Que sepan que es lícito usar la fuerza contra las tiranías. Que no invoquen el Apocalipsis como excusa para no trabajar. Que procuren la mayor eficacia, como dijo muy bien Jean Ousset.

Creo que debemos poner las bases para el nacimiento de militantes que acepten cumplir y formar parte de un sistema de trabajo (no simplemente ser francotiradores o “lobos solitarios”). No podemos resignarnos a una mera resistencia pasiva. Tenemos que proponernos un programa de reconquista. Dios dirá si es posible. Pero hay que poner los medios. Y por supuesto, por cada artículo crítico a las ideas ajenas, llevar adelante noventa y nueve donde expresemos todo lo que proponemos, que es mucho.

Invito a los interesados para que puedan conocer todo esto: @monederojc__ en Twitter e Instagram, @jcmonedero1 en Facebook y Juan Carlos Monedero en YouTube. Y, por supuesto, a leer los artículos que publico en El Correo de España.

 

¿Cuál es su mayor deseo para con estos referentes liberales?

 

La conversión. Deseo que pongan todos sus talentos al servicio de la Verdad Completa. Estoy convencido, después de años de ver videos, leer, escuchar a la gente que los sigue, etc., que ellos son un foco enorme de confusión, salvado el bien que muchas veces producen. El Dante decía “La confusión fue siempre el principio de la ruina de las ciudades”, por lo que debemos evitarla a toda cosa.

 

Más contenido sobre el tema:

Reseña – “El libro negro de la Nueva Izquierda” (Agustín Laje–Nicolás Márquez)
Danann: un elemento de confusión y blasfemia en el movimiento provida hispanoamericano
¿Unirnos bajo el término “derecha”?: Respuesta contrarrevolucionaria a Agustín Laje
Santo Tomás de Aquino y los precios justos (fragmentos de la Suma Teológica)

 

NOTAS AL PIÉ DE PÁGINA

[1] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 27 de mayo de 2022, “Reseña de El libro negro de la nueva izquierda”, disponible en https://jcmonedero.com/resena-el-libro-negro-de-la-nueva-izquierda-agustin-laje-nicolas-marquez/

[2] Cfr. https://nwprofessionaltraders.com/. Los “traders” realizan el “trading”: la compraventa de activos en el mercado financiero, que se caracterizan por la especulación a corto plazo, con el fin de obtener rentabilidad. El horizonte temporal en el trading difiere sustancialmente de las inversiones tradicionales en el mercado de valores. En muchos de sus videos, Agustín Laje incorpora un corto comercial para anunciar el patrocinio de esta empresa.

[3] Nicolás Márquez, 4 de julio de 2017, “La homofobia no existe”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=6V277CI_C3w.

[4] El Libro Negro de la Nueva Izquierda, Grupo Unión, Buenos Aires, primera edición, 2016, pág. 117.

[5] Nicolás Márquez, 4 de julio de 2022, “El pensador oculto del liberalismo | Nicolás Márquez y Guillermo Castello”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=QMeIeE4R5p4

[6] Nicolás Márquez, 9 de julio, “La ideología de género y la manipulación del lenguaje”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=FyffgKZOh_w.

[7] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 2021, Argumentos en torno al liberalismo. El debate católicos vs. liberales en la Argentina e Hispanoamérica, Philosophicum Consilium, México, disponible en https://bit.ly/3KlBWU5

[8] Cfr.: https://independent.academia.edu/PhilosophicumConsilium

[9] Si el lector desea comprobar por sí mismo la imagen, puede revisar en el siguiente en lace la plataforma electoral de la candidatura de Javier Milei a diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): https://bit.ly/3TrV4Ur (visto el 27/08/2022).

[10] Cfr.: Javier Llorens, 17 de diciembre de 2018, “Los «líderes confiables» argentinos financiados por Soros: de la derecha hasta la izquierda están todos”, Striptease del poder, disponible en https://stripteasedelpoder.com/2018/12/los-lideres-confiables-argentinos-financiados-por-soros-de-la-derecha-hasta-la-izquierda-estan-todos/

[11] Cfr.: Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), 14 de octubre de 2021, “Cruce con Milei”, canal de YouTube de dicho partido, disponible en https://youtu.be/GMLjREqu07c?t=166

[12] Cfr.: A24, 23 de junio de 2022, “«Mi primer propiedad es el cuerpo», Javier Milei en #VivianaConVos 22/06/2022”, canal de YouTube del canal de TV A24, disponible en https://bit.ly/3pN62q4

[13] Cfr.: 9 de agosto de 2021, “Cinco definiciones fuertes de Javier Milei: armas, drogas, homosexualidad, aborto y el Estado como enemigo”, Cronista, disponible en https://bit.ly/3pAEILu.

[14] Cfr.: 2 de junio de 2022, entrevista radial del periodista argentino Jorge Lanata a Javier Milei en Radio Mitre, disponible en https://youtu.be/2mtoxodwAR8?t=258 (minuto 4:18 y ss.).

[15] Cfr.: entrevista por vivo de Instagram de Libertad Latina TV a Javier Milei, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=EMzo2vxJ5mA.

[16] En mi perfil de Twitter, he escrito una reflexión sobre el tema, titulada “Javier Milei y la ética del liberalismo”, indicando –con imágenes y documentos– que la venta de niños es una propuesta coherente con el liberalismo que defiende. Disponible en https://twitter.com/monederojc__/status/1558559335202144257.

[17] Cfr.: Lucía Ezcurra, 30 de agosto de 2022, “Danann a favor de la despenalización del aborto”, Programa Verdad y Vida, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=L6-IRt5H0SY&t=

[18] Cfr.: 11 de abril de 2020, “Danann conversa sobre logias y masonería con Álvaro Zicarelli”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=pJp43QHWUfE.

[19] Cfr.: Lucía Ezcurra y Juan Carlos Monedero, 7 de septiembre de 2020, “Emmanuel Danann, confusión y blasfemia en el movimiento Provida”, Programa Verdad y Vida, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=e4mE0KhcnRQ.

[20] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 31 de agosto de 2020, “Danann: un elemento de confusión y blasfemia en el movimiento provida hispanoamericano”, disponible en https://jcmonedero.com/danann-un-elemento-de-confusion-y-blasfemia-en-el-movimiento-provida-hispanoamericano/.

[21] Cfr.: Diego García, 9 de julio de 2022, “Agustín Laje Arrigoni A favor de la libertad de expresión incluso si por medio de ésta se blasfeme”, Manantial de Vida, disponible en https://bit.ly/3oCM6FV. En posteo, se muestra el video en donde Laje afirma lo que reproduzco en mi comentario. Diego García afirma enterarse de esto a partir de la lectura de un escrito académico en donde se reseña el libro Destapando al liberalismo. La Escuela Austríaca no nació en Salamanca: Ignacio García Suárez, 2022, “Daniel Marín Arribas: «Somos hijos de Roma, no padres de Austria». La incompatibilidad entre el catolicismo y el liberalismo, Dios y el hombre, 5(2), 085, https://doi.org/10.24215/26182858e085.

[22] La batalla cultural, HarperCollins, México, 2022, pág. 470.

[23] Cfr.: 24 de abril de 2020, “La nueva derecha: Agustín Laje y Gabriel Ballerini”, publicada en el canal de YouTube de la sección juvenil del partido político argentino NOS, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8erz29kBy20 (minutos 14 y ss.).

[24] Cfr.: 20 de junio de 2022, Javier Milei defendió su postura con Thatcher y Malvinas, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=pDROLmEOGmk.

[25] Cfr.: 19 de junio de 2022, “«Me siento identificado con Margaret Thatcher»: la frase de Javier Milei que abrió una polémica en medio del aniversario de Malvinas”, Clarín, disponible en https://www.clarin.com/politica/-siento-identificado-margaret-thatcher-polemica-respuesta-javier-milei-medio-aniversario-malvinas_0_v8zUJchWxR.html.

[26] Cfr.: 24 de abril de 2020, “La nueva derecha: Agustín Laje y Gabriel Ballerini”, publicada en el canal de YouTube de la sección juvenil del partido político argentino NOS, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8erz29kBy20 (minutos 12-13).

[27] Cfr. “Imperdible: proponen cambiar nombre de Av. Kirchner por la de Julio A. Roca”, disponible en https://bit.ly/3Rj35Jp. Esta nota no está firmada por Márquez ni por nadie pero él es el responsable del espacio.

[28] Cfr.: Nicolás Márquez, 29 de junio de 2019, “Agustín Laje y Nicolás Márquez debaten con Sacerdote en México”, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=wYbMuXIPin4.

[29] Cfr.: 28 de octubre de 2020, “Javier Milei: «Nuestro futuro solo será próspero si abrazamos los valores del liberalismo»”, canal de YouTube del diario argentino La Nación, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=CNgjVYf-Uds
“EL LIBERALISMO HARÁ DE ARGENTINA UNA POTENCIA”: Javier Milei llegó al #DebateCapital de A DOS VOCES. Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=85FlL4wh0og
«Queremos llevar al congreso la voz del liberalismo» | JAVIER MILEI EN A DOS VOCES #Decisión2021. Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=5Ku8-z19Gbc
“ARGENTINA TIENE UN FUTURO Y ES LIBERAL” | JAVIER MILEI en DESDE EL LLANO. Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=BE8v5NCObcI

 

[30] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 19 de abril de 2020, “¿Unirnos bajo el término «derecha»?: Respuesta contrarrevolucionaria a Agustín Laje”, disponible en https://bit.ly/3KstlyN.

[31] Nicolás Kasanzew, 28 de agosto de 2022, “Entre la anomia y el despotismo”, La Prensa, disponible en https://www.laprensa.com.ar/519579-Entre-la-anomia-y-el-despotismo.note.aspx.

Pecados económicos

Describir los pecados económicos es más fácil que definirlos. Hay pecado económico por ejemplo cuando a una persona se la hace trabajar por tres o cuando el trabajo de un día le consume las fuerzas físicas e intelectuales. Así lo dejó estampado León XIII en Rerum Novarum: Tampoco debe imponérseles (a los hombres) más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas […]”[1].

 

Estas situaciones se originan en la fiebre del oro: el jefe de la empresa implementa esta forma de trabajo para no pagar dos sueldos más y así se ahorra dinero. Claro: por lo general, esto trae desorden e ineficacia en la empresa. Pero se prefiere este desorden si el resultado es el ahorro. Es tan estrecho el criterio de algunos que eligen soportar una situación caótica en su propia empresa antes que convivir con un trabajo ordenado, aunque haya que pagar más. De hecho, hay ocasiones donde en caso de contratar personal idóneo y bien organizado, ni siquiera se perdería dinero sino que se ganaría un poco menos. Porque la eficacia en el trabajo permitiría generar mayores ganancias.

 

En caso contrario, el empleado sigue sobrecargado y fuera del horario laboral se podría decir que ya no sirve para nada.

 

Situaciones como estas no se solucionan aumentando el sueldo al empleado, pues el trabajo sigue siendo mucho para él, más allá de que un pago mayor vuelve la situación menos injusta. Porque el trabajador no debe concluir su jornada laboral como un desecho humano.

 

Cuando se les presentan estas situaciones, los jefes suelen justificarse diciendo que ellos ofrecen ese trabajo “libremente” para quienes quieran tomarlo “libremente”; quien no lo quiera, a quien le parezca demasiado, a quien le parezca excesivo o injusto, que no lo tome y basta. Aquí subyace la peligrosa idea de Kant, planteada en Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785)[2]. Según el criterio kantiano, es suficiente que haya conformidad de las partes para la licitud del contrato. En efecto, para Kant, la voluntad no se autodetermina por una norma externa sino por una norma interna. En definitiva, uno sólo está forzado a aquellas cosas que se ha comprometido a hacer, con independencia de cuáles sean.

 

Pero eso es una condición necesaria, no suficiente. Una persona puede comprometerse con muchas cosas y luego darse cuenta de que son excesivas, desproporcionadas o abusivas. Por otro lado, el objeto y las condiciones en un contrato también deben ser lícitas. No es sólo una cuestión de si has dado el consentimiento libre. Por otro lado, si la persona está hundida por su situación económica, no hay propiamente una elección “libre”. Si esa persona tuviera dos posibilidades laborales iguales en todo, excepto en que en una la explotan y en la otra no, obviamente elegiría aquella donde no se abusen de él.

 

El concepto de “pecado económico” está muy ausente, por lo general, en el campo académico católico. Es correcto que recordemos la existencia de un orden moral y de un pecado en la sexualidad, en la política, en la educación, en las guerras, pero en el campo social y económico no se suele enseñar ­–¿en cuántas conferencias le han dicho esto? – que la vida económica está atravesada de moral porque en el fondo es vida humana. Hemos visto cientos de videos sobre aborto, ideología de género, progresismo, comunismo, y está muy bien, lo celebramos, pero sería interesante que el lector pudiera indicar al menos cinco trabajos donde un maestro católico enseñe que pagar sueldos justos hace a la justicia, y que esto no está librado al capricho de la oferta y a la demanda.

 

Por eso, en definitiva, esa libertad kantiana ­–aparente, ficticia– no sirve sino como pretexto para enmascarar la fiebre del oro, de resultados previstos e inhumanos: la sobrecarga de los trabajadores y el agotamiento de sus fuerzas vitales, hasta el punto de que fuera del horario laboral estos ya no pueden realizar otras actividades plenamente.

 

[1] León XIII, Rerum Novarum, n. 15.

[2] Cfr.: Immanuel Kant, 1994, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Madrid, Espasa Calpe, 10ª ed., pp. 119-120. Citado de: Enciclopedia Herder, “Kant: la autonomía de la voluntad”.

 

 

 

ANEXO

FRAGMENTOS DE RERUM NOVARUM (LEÓN XIII, 1891)

 

Sin duda alguna, como es fácil de ver, la razón misma del trabajo que aportan los que se ocupan en algún oficio lucrativo y el fin primordial que busca el obrero es procurarse algo para sí y poseer con propio derecho una cosa como suya. Si, por consiguiente, presta sus fuerzas o su habilidad a otro, lo hará por esta razón: para conseguir lo necesario para la comida y el vestido; y por ello, merced al trabajo aportado, adquiere un verdadero y perfecto derecho no sólo a exigir el salario, sino también para emplearlo a su gusto. Luego si, reduciendo sus gastos, ahorra algo e invierte el fruto de sus ahorros en una finca, con lo que puede asegurarse más su manutención, esta finca realmente no es otra cosa que el mismo salario revestido de otra apariencia, y de ahí que la finca adquirida por el obrero de esta forma debe ser tan de su dominio como el salario ganado con su trabajo. […]. [Numeral 3].

 

Esto resalta todavía más claro cuando se estudia en sí misma la naturaleza del hombre. Pues el hombre, abarcando con su razón cosas innumerables, enlazando y relacionando las cosas futuras con las presentes y siendo dueño de sus actos, se gobierna a sí mismo con la previsión de su inteligencia, sometido además a la ley eterna y bajo el poder de Dios; por lo cual tiene en su mano elegir las cosas que estime más convenientes para su bienestar, no sólo en cuanto al presente, sino también para el futuro. De donde se sigue la necesidad de que se halle en el hombre el dominio no sólo de los frutos terrenales, sino también el de la tierra misma, pues ve que de la fecundidad de la tierra le son proporcionadas las cosas necesarias para el futuro.

Las necesidades de cada hombre se repiten de una manera constante; de modo que, satisfechas hoy, exigen nuevas cosas para mañana. Por tanto, la naturaleza tiene que haber dotado al hombre de algo estable y perpetuamente duradero, de que pueda esperar la continuidad del socorro. Ahora bien: esta continuidad no puede garantizarla más que la tierra con su fertilidad. [Numeral 5].

 

Y no hay por qué inmiscuir la providencia de la república, pues que el hombre es anterior a ella, y consiguientemente debió tener por naturaleza, antes de que se constituyera comunidad política alguna, el derecho de velar por su vida y por su cuerpo. El que Dios haya dado la tierra para usufructuarla y disfrutarla a la totalidad del género humano no puede oponerse en modo alguno a la propiedad privada. Pues se dice que Dios dio la tierra en común al género humano no porque quisiera que su posesión fuera indivisa para todos, sino porque no asignó a nadie la parte que habría de poseer, dejando la delimitación de las posesiones privadas a la industria de los individuos y a las instituciones de los pueblos. Por lo demás, a pesar de que se halle repartida entre los particulares, no deja por ello de servir a la común utilidad de todos, ya que no hay mortal alguno que no se alimente con lo que los campos producen. Los que carecen de propiedad, lo suplen con el trabajo; de modo que cabe afirmar con verdad que el medio universal de procurarse la comida y el vestido está en el trabajo, el cual, rendido en el fundo propio o en un oficio mecánico, recibe, finalmente, como merced no otra cosa que los múltiples frutos de la tierra o algo que se cambia por ellos. [Numeral 6].

 

Ahora bien: esos derechos de los individuos se estima que tienen más fuerza cuando se hallan ligados y relacionados con los deberes del hombre en la sociedad doméstica. Está fuera de duda que, en la elección del género de vida, está en la mano y en la voluntad de cada cual preferir uno de estos dos: o seguir el consejo de Jesucristo sobre la virginidad o ligarse con el vínculo matrimonial. No hay ley humana que pueda quitar al hombre el derecho natural y primario de casarse, ni limitar, de cualquier modo que sea, la finalidad principal del matrimonio, instituido en el principio por la autoridad de Dios: «Creced y multiplicaos»[2].

He aquí, pues, la familia o sociedad doméstica, bien pequeña, es cierto, pero verdadera sociedad y más antigua que cualquiera otra, la cual es de absoluta necesidad que tenga unos derechos y unos deberes propios, totalmente independientes de la potestad civil. Por tanto, es necesario que ese derecho de dominio atribuido por la naturaleza a cada persona, según hemos demostrado, sea transferido al hombre en cuanto cabeza de la familia; más aún, ese derecho es tanto más firme cuanto la persona abarca más en la sociedad doméstica.

Es ley santísima de naturaleza que el padre de familia provea al sustento y a todas las atenciones de los que engendró; e igualmente se deduce de la misma naturaleza que quiera adquirir y disponer para sus hijos, que se refieren y en cierto modo prolongan la personalidad del padre, algo con que puedan defenderse honestamente, en el mudable curso de la vida, de los embates de la adversa fortuna. Y esto es lo que no puede lograrse sino mediante la posesión de cosas productivas, transmisibles por herencia a los hijos. Al igual que el Estado, según hemos dicho, la familia es una verdadera sociedad, que se rige por una potestad propia, esto es, la paterna. Por lo cual, guardados efectivamente los límites que su causa próxima ha determinado, tiene ciertamente la familia derechos por lo menos iguales que la sociedad civil para elegir y aplicar los medios necesarios en orden a su incolumidad y justa libertad. Y hemos dicho «por lo menos» iguales, porque, siendo la familia lógica y realmente anterior a la sociedad civil, se sigue que sus derechos y deberes son también anteriores y más naturales. Pues si los ciudadanos, si las familias, hechos partícipes de la convivencia y sociedad humanas, encontraran en los poderes públicos perjuicio en vez de ayuda, un cercenamiento de sus derechos más bien que una tutela de los mismos, la sociedad sería, más que deseable, digna de repulsa. [Numeral 9].

 

Querer, por consiguiente, que la potestad civil penetre a su arbitrio hasta la intimidad de los hogares es un error grave y pernicioso. Cierto es que, si una familia se encontrara eventualmente en una situación de extrema angustia y carente en absoluto de medios para salir de por sí de tal agobio, es justo que los poderes públicos la socorran con medios extraordinarios, porque cada familia es una parte de la sociedad. Cierto también que, si dentro del hogar se produjera una alteración grave de los derechos mutuos, la potestad civil deberá amparar el derecho de cada uno; esto no sería apropiarse los derechos de los ciudadanos, sino protegerlos y afianzarlos con una justa y debida tutela. Pero es necesario de todo punto que los gobernantes se detengan ahí; la naturaleza no tolera que se exceda de estos límites. Es tal la patria potestad, que no puede ser ni extinguida ni absorbida por el poder público, pues que tiene idéntico y común principio con la vida misma de los hombres. Los hijos son algo del padre y como una cierta ampliación de la persona paterna, y, si hemos de hablar con propiedad, no entran a formar parte de la sociedad civil sino a través de la comunidad doméstica en la que han nacido. Y por esta misma razón, porque los hijos son «naturalmente algo del padre…, antes de que tengan el uso del libre albedrío se hallan bajo la protección de dos padres»[3]. De ahí que cuando los socialistas, pretiriendo en absoluto la providencia de los padres, hacen intervenir a los poderes públicos, obran contra la justicia natural y destruyen la organización familiar. [Numeral 10].

 

Establézcase, por tanto, en primer lugar, que debe ser respetada la condición humana, que no se puede igualar en la sociedad civil lo alto con lo bajo. Los socialistas lo pretenden, es verdad, pero todo es vana tentativa contra la naturaleza de las cosas. Y hay por naturaleza entre los hombres muchas y grandes diferencias; no son iguales los talentos de todos, no la habilidad, ni la salud, ni lo son las fuerzas; y de la inevitable diferencia de estas cosas brota espontáneamente la diferencia de fortuna. Todo esto en correlación perfecta con los usos y necesidades tanto de los particulares cuanto de la comunidad, pues que la vida en común precisa de aptitudes varias, de oficios diversos, al desempeño de los cuales se sienten impelidos los hombres, más que nada, por la diferente posición social de cada uno. Y por lo que hace al trabajo corporal, aun en el mismo estado de inocencia, jamás el hombre hubiera permanecido totalmente inactivo; mas lo que entonces hubiera deseado libremente la voluntad para deleite del espíritu, tuvo que soportarlo después necesariamente, y no sin molestias, para expiación de su pecado: «Maldita la tierra en tu trabajo; comerás de ellas entre fatigas todos los días de tu vida». Y de igual modo, el fin de las demás adversidades no se dará en la tierra, porque los males consiguientes al pecado son ásperos, duros y difíciles de soportar y es preciso que acompañen al hombre hasta el último instante de su vida. Así, pues, sufrir y padecer es cosa humana, y para los hombres que lo experimenten todo y lo intenten todo, no habrá fuerza ni ingenio capaz de desterrar por completo estas incomodidades de la sociedad humana. Si algunos alardean de que pueden lograrlo, si prometen a las clases humildes una vida exenta de dolor y de calamidades, llena de constantes placeres, ésos engañan indudablemente al pueblo y cometen un fraude que tarde o temprano acabará produciendo males mayores que los presentes. Lo mejor que puede hacerse es ver las cosas humanas como son y buscar al mismo tiempo por otros medios, según hemos dicho, el oportuno alivio de los males. [Numeral 13].

 

Es mal capital, en la cuestión que estamos tratando, suponer que una clase social sea espontáneamente enemiga de la otra, como si la naturaleza hubiera dispuesto a los ricos y a los pobres para combatirse mutuamente en un perpetuo duelo. Es esto tan ajeno a la razón y a la verdad, que, por el contrario, es lo más cierto que como en el cuerpo se ensamblan entre sí miembros diversos, de donde surge aquella proporcionada disposición que justamente podríase llamar armonía, así ha dispuesto la naturaleza que, en la sociedad humana, dichas clases gemelas concuerden armónicamente y se ajusten para lograr el equilibrio. Ambas se necesitan en absoluto: ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital. El acuerdo engendra la belleza y el orden de las cosas; por el contrario, de la persistencia de la lucha tiene que derivarse necesariamente la confusión juntamente con un bárbaro salvajismo. [Numeral 14].

 

Ahora bien: para acabar con la lucha y cortar hasta sus mismas raíces, es admirable y varia la fuerza de las doctrinas cristianas. En primer lugar, toda la doctrina de la religión cristiana, de la cual es intérprete y custodio la Iglesia, puede grandemente arreglar entre sí y unir a los ricos con los proletarios, es decir, llamando a ambas clases al cumplimiento de sus deberes respectivos y, ante todo, a los deberes de justicia. De esos deberes, los que corresponden a los proletarios y obreros son: cumplir íntegra y fielmente lo que por propia libertad y con arreglo a justicia se haya estipulado sobre el trabajo; no dañar en modo alguno al capital; no ofender a la persona de los patronos; abstenerse de toda violencia al defender sus derechos y no promover sediciones; no mezclarse con hombres depravados, que alientan pretensiones inmoderadas y se prometen artificiosamente grandes cosas, lo que lleva consigo arrepentimientos estériles y las consiguientes pérdidas de fortuna.

Y éstos, los deberes de los ricos y patronos: no considerar a los obreros como esclavos; respetar en ellos, como es justo, la dignidad de la persona, sobre todo ennoblecida por lo que se llama el carácter cristiano. Que los trabajos remunerados, si se atiende a la naturaleza y a la filosofa cristiana, no son vergonzosos para el hombre, sino de mucha honra, en cuanto dan honesta posibilidad de ganarse la vida. Que lo realmente vergonzoso e inhumano es abusar de los hombres como de cosas de lucro y no estimarlos en más que cuanto sus nervios y músculos pueden dar de sí. E igualmente se manda que se tengan en cuenta las exigencias de la religión y los bienes de las almas de los proletarios. Por lo cual es obligación de los patronos disponer que el obrero tenga un espacio de tiempo idóneo para atender a la piedad, no exponer al hombre a los halagos de la corrupción y a las ocasiones de pecar y no apartarlo en modo alguno de sus atenciones domésticas y de la afición al ahorro. Tampoco debe imponérseles más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas, ni de una clase que no esté conforme con su edad y su sexo. Pero entre los primordiales deberes de los patronos se destaca el de dar a cada uno lo que sea justo.

Cierto es que para establecer la medida del salario con justicia hay que considerar muchas razones; pero, generalmente, tengan presente los ricos y los patronos que oprimir para su lucro a los necesitados y a los desvalidos y buscar su ganancia en la pobreza ajena no lo permiten ni las leyes divinas ni las humanas. Y defraudar a alguien en el salario debido es un gran crimen, que llama a voces las iras vengadoras del cielo. «He aquí que el salario de los obreros… que fue defraudado por vosotras, clama; y el clamor de ellos ha llegado a los oídos del Dios de los ejércitos»[4].

Por último, han de evitar cuidadosamente los ricos perjudicar en lo más mínimo los intereses de los proletarios ni con violencias, ni con engaños, ni con artilugios usurarios; tanto más cuanto que no están suficientemente preparados contra la injusticia y el atropello, y, por eso mismo, mientras más débil sea su economía, tanto más debe considerarse sagrada. [Numeral 15].

 

[2] Gén 1,28.

[3] Santo Tomás, II-II q.10 a.12.

[4] Sant 5,4.

Nuevo avance laicista contra la Cristiandad – Quieren quitar los pesebres de los espacios públicos en México

Nuevo avance laicista contra la Cristiandad

Quieren quitar los pesebres de los espacios públicos en México

 

Por el Lic. Juan Carlos Monedero (h)

 

Todo empezó cuando, en diciembre del 2020, en el municipio de Chocholá, Yucatán (México), se colocaron adornos alusivos a la Navidad. Según los jueces que examinan la demanda del amparo[1], se escenificaba el nacimiento de “Jesucristo” (así, entre comillas), y los adornos “fueron instalados en espacios públicos significativos”.

La medida ya se está discutiendo y fue planteada ante los tribunales de justicia por una entidad que, casualmente, milita en línea con el lobby gay. Se trata de un proyecto planteado ante la Suprema Corte de Justicia a fin de declarar inconstitucional la colocación de símbolos navideños en espacios públicos. Por supuesto, se invoca el principio de Estado Laico y la consecuente separación entre Iglesia y Estado[2].

En palabras del Ministro que elaboró el proyecto de resolución: “El problema jurídico por resolver por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación consiste en determinar si la potestad del Ayuntamiento del Municipio de Chocholá de colocar símbolos religiosos en espacios públicos es violatoria de la libertad religiosa, y de los principios constitucionales del Estado laico y el principio de igualdad y no discriminación”. No podía faltar la palabra talismán: discriminación.

Este nuevo ataque contra la querida nación cristiana de México es una excelente oportunidad para replantearnos si el estado laico es un principio válido, así como para reflexionar acerca del pesebre.

Porque lo cierto es que nos dimos cuenta de lo que valía el pesebre ahora, que lo quieren quitar. Observemos la fundamentación liberal masónica para remover los pesebres:

si bien el ícono relativo al “Nacimiento de Cristo”, símbolo de la religión cristiana, fue colocado por el Ayuntamiento señalado como responsable por un periodo específico, lo cierto es que sus efectos han trascendido –y trascienden– en el tiempo y en el espacio, en tanto que su esencia misma consiste en proyectarse sobre la conciencia de sus espectadores (para quienes es imposible hacerlo pasar desapercibido)…

(…)

Así pues, al proyectarse silenciosa y estructuralmente en las conciencias de quienes lo observan, provoca impactos en la conducta e, incluso, en la cosmovisión o forma en que se comprende el mundo; permitiéndose, entonces, su impresión automática en el orden social, político y cultural del Estado mexicano.

Parece mentira pero estos anticristianos tienen más fe que nosotros: les preocupa que este símbolo clame ante la conciencia del hombre. Les afecta la imagen porque no pasa desapercibida. Detengámonos aquí: el adversario nos está diciendo en qué tenemos que creer, esto lo ven con mayor claridad que nosotros. No quieren que Cristo toque la puerta del alma, no vaya a ser que se produzca un cambio en el corazón. Saben que eso puede pasar y están aterrorizados a causa de diminutas figuras de burros, bueyes, corderos, pastores, Reyes Magos, San José, Virgen y Niño Jesús, hasta el punto de tomarse la molestia de redactar y argumentar largamente en este largo proyecto.

Por eso, será bueno que toda crítica jurídica a este proyecto –los abogados mexicanos ya se están moviendo en ese sentido[3]– esté acompañada de esta profunda certeza: esta construcción jurídica no es otra cosa que una máscara del odio a Cristo. Por eso no quieren pesebres. Se trata de un artificio ideológico dirigido a negarle al Nacimiento toda dimensión cultural, oponiéndola con su significación religiosa, a fin de presentarlo odiosamente como un símbolo de dominación de las mentes: esta es la obra maestra del liberalismo mexicano. Pero como son turbios, estas medidas se maquillan con mucha “racionalidad”: el pesebre es discriminatorio, el pesebre vulnera los derechos humanos. Son los pretextos que están a la orden del día –en México y en Occidente– dado que se busca disimular el encono para con el Salvador del mundo, a fin de evitar que la gente reaccione.

Pero nosotros no podemos ni debemos ser engañados por esta apelación a lo políticamente correcto… Realmente sabemos cómo son las cosas: el espíritu de Plutarco Calles sobrevuela este proyecto. Por eso, mientras se pide separación completa entre Iglesia y Estado, el poder político fornica despreocupadamente con la Masonería en un concubinato que debería darles vergüenza.

Finalmente, recordemos que quienes padecen algún grado de infestación demoníaca no toleran las imágenes religiosas: ¿Será este el caso? Los principios modernos del Estado Laico ya revelan sus últimas consecuencias, y la cristofobia ha quedado al desnudo.

En estas navidades, coloquemos un hermoso pesebre en nuestros hogares y no olvidemos –este 24 de diciembre, en Nochebuena– levantar con espíritu cristero nuestra copa. Brindemos por todos los que en México siguen luchando para que Cristo reine, procurando que los pesebres continúen vigentes en los espacios públicos. A ellos, ¡salud!

 

[1] Cfr. https://bit.ly/3TIrqJu

[2] Hace unos años, en torno al Crucifijo en los espacios públicos, tuvo lugar un debate muy parecido. Remitimos a un artículo que en su momento publicamos, titulado “El auténtico significado de la embestida contra el crucifijo”. Cfr. http://elblogdecabildo.blogspot.com/2010/11/ensayo.html?m=0

[3] Cfr. https://bit.ly/3Gi3WIh (artículo de la Dra. Diana Gamboa, México).

Diagnóstico y propuesta de solución (para “El Correo de España”)

He sido designado columnista en El Correo de España, por invitación de Javier Navascués, su vicedirector. Con este artículo me presento en el medio. Lo pueden leer aquí.

 

Diagnóstico y propuesta de solución

 

Por Juan Carlos Monedero

 

Qué está pasando y qué está en juego en este momento

 En esta primera columna, deseamos reiterar una verdad ya conocida para el lector de este espacio digital: estamos en una guerra religiosa, política, cultural y psicológica, donde está en juego el destino eterno de cada uno de nosotros.

Peligra también la existencia misma de las naciones, sus instituciones básicas y primarias (familia) y secundarias (escuela, colegio, universidad, club, empresa, Poder Judicial, las Leyes, el Gobierno, FFAA, Policía).

El signo más elocuente de este desquicio, sin dudas, es la aceptación de la práctica del aborto. La Madre Teresa de Calcuta decía: “Si el aborto no está mal, nada está mal”. En efecto, si una mujer puede matar a su hijo inocente e indefenso, cualquier arbitrariedad puede estar legitimada. No se puede ir más lejos en el atropello al prójimo.

Sin embargo, el aborto no es más que una consecuencia: el síntoma inequívoco que pone de manifiesto una enfermedad de fondo. El aborto es hijo de la mentalidad anticonceptiva, su antecedente inmediato, pero a su vez desciende de su principal ancestro degenerado: la ruptura con la Civilización Occidental y Cristiana que encarnó la Edad Moderna, la cual –empezando con Descartes y culminando con los escépticos contemporáneos– ha puesto bajo fuego la capacidad humana de conocer la realidad.

Aunque millones de personas nacen, crecen, viven, forman familias, llevan adelante su vocación y su tarea profesional como si la verdad, la justicia y la belleza existieran, en el campo académico se ha terminado imponiendo la idea radicalmente contraria: no hay verdad objetiva o esta no se puede conocer. Y por lo tanto, toda norma social es fruto del consenso.

El resultado es el número como única fuerza rectora; por este motivo, en los países democráticos las leyes se forjan a través del mecanismo de la votación. En efecto, si usted admite que –como no se puede conocer la realidad–todo es debatible, en línea de principio también lo sería la vida del niño por nacer. El infanticidio hecho ley pone de manifiesto que la piedra fundamental del sistema político en Occidente es el relativismo absoluto –ya lo dijeron Kelsen y Vattimo–, que llega su culmen en el despotismo del número: por más evidencia científica que haya, si 131 diputados dicen “Apruebo” y 117 “No apruebo”, la ley se promulga.

En efecto, si afinamos la mirada se puede advertir que la legalización del aborto era cuestión de “actualizar” las potencias latentes en aquel punto de partida. Se trata simplemente de extraer las consecuencias del principio de inmanencia, del antropocentrismo, y aplicarlas al campo social. El que controla la premisa, controla la conclusión.

 “Si Dios no existe, todo está permitido”, dijo Dostoievski. Si la realidad no se puede conocer, todo es legalizable, podemos decir nosotros. Por eso la eutanasia es una alternativa válida, dado que no puede entrar en juego ningún orden natural que la prohíba: este orden (si acaso existe) no se puede conocer objetivamente. Por eso también está vigente el “cambio de sexo”; no se puede captar la realidad como es y, por tanto, cualquier límite a la autodeterminación sería arbitrario. ¿Acaso usted se cree el dueño de la verdad?

La búsqueda de la rentabilidad económica a cualquier costo es el otro ingrediente del festín cuantitativo: “Estamos en el aire mientras mantengamos el rating”. Si un programa de TV o radio es visto por el público, entonces genera dinero y, mientras lo haga, adelante. Si contabiliza pérdidas, aunque sea edificante, adiós. Mamón emerge como el dios ante el cual todos rinden culto. Y el exitismo es la otra cara de esta idolatría utilitarista que carcome a las sociedades.

La humanidad es víctima de una guerra total que sacude los fundamentos mismos de su existencia y su vida social, y la respuesta debe ser de la misma entidad que el ataque.

Pero a esta situación se ha llegado por la palabra y la imagen. Se ha viciado el lenguaje y se ha puesto la imagen al servicio de intereses espurios. Por tanto, si el centro del problema fue la desnaturalización de estas dos, también ahí yace la posibilidad de la Reconquista.

 

Propuesta

 El nervio de la Revolución Mundial Anticristiana es la utilización de la palabra y de la imagen al servicio de las ideologías. Si esto es así, está clara nuestra tarea. Hay que escribir, hablar y difundir imagen. En efecto, a cualquiera que pregunte “¿Por qué Usted empezó a escribir?”, bien podría dársele esta respuesta: “Porque creo necesario decir la verdad en un mundo repleto de mentiras”. En el mismo sentido, Baltasar Gracián sentenció: “Contra malicia, milicia”. Y por eso la pluma y el lápiz deben ser acerados.

Así como al pseudo arte se debe responder con uno auténtico –respetuoso de la ética y portador del esplendor de la forma–, tantos libros, conferencias y nuevos sofistas deben ser rebatidos con la palabra. Tenemos que embebernos del espíritu de Sócrates, de los apologistas de los primeros siglos del Cristianismo, de San Agustín, Tomás de Aquino y tantos otros que se santificaron enseñando la verdad, predicando y escribiendo contra el error. En ellos el diálogo y la polémica eran un arte, y tanto en la faz iluminativa (frente a sus alumnos) como en la faz combativa (ante el error) expresaron su amor por los demás. Chesterton diría que ellos pensaban pugnativamente.

Seamos más explícitos para los que desean ejemplos: si nos quejamos de los frívolos guiones de infames obras de teatro, entonces es necesario suscitar corporaciones de artistas que den vida a los clásicos.

Si en la música somos testigos de letras impías e imbéciles, alimentemos vocaciones como el canto, la guitarra y el piano entre los conocidos.

Si la filosofía, la poesía y la literatura fueron armas revolucionarias, fomentemos en familiares, amigos y alumnos a Platón, Aristóteles, Boecio, Cervantes, Pascal, Donoso Cortés, Ernest Hello, José María Pemán, Gerardo Diego, Saint Exupery, G. K. Chesterton, Ágatha Christie. Apoyemos a las librerías que venden buenos libros. Difundamos a nuestros escritores.

Si detestamos esos comics hediondos, ¿por qué no fomentar el dibujo entre quienes expresan este talento? Y como todo esto requiere de financiación, hay que exhortar a la generosidad, en aplicación de la Magnanimidad sobre la cual el Estagirita enseñó hace más de dos mil años.

Donde estos grupos con lucidez y coraje ya existan, entonces –más que crear nuevos– debemos fomentar los que vienen trabajando hace años.

 

Sugerencias para la acción

 Permítasenos refrescar verdades seguramente conocidas para los lectores. Para hacer uso de la palabra (libros, artículos, conferencias, charlas) y de la imagen (videos, programas de televisión, series), es necesaria una formación previa en Humanidades. Es una joya que en algunos institutos se aprenda Latín y Griego. Aunque esta gramática puede costar mucho esfuerzo, no hay duda de que es decisiva para escribir y razonar mejor.

Es importante que estos contenidos se sigan dictando de manera presencial. Especialmente los adolescentes fueron impactados de manera muy negativa por los cierres de escuela en tiempos de “pandemia”. La virtualidad no es suficiente y no puede ser la norma. Una nación sin cultura es fácilmente manipulable.

Por otro lado y sin ánimos de ser exhaustivos, ninguna tarea de restauración puede prescindir de un conocimiento mínimo y de una buena orientación en Apologética, Filosofía, Lógica, Filosofía del Lenguaje, Guerra Psicológica, Revolución Mundial (con sus tentáculos de aborto, ideología de género, relativismo). Tampoco se puede desconocer la crítica al Evolucionismo y al cientificismo. La Literatura y el cultivo de las bellas artes es oxígeno para el alma en medio de esta lid. Asimismo, la historia es decisiva: Historia Antigua, Edad Media, las Cruzadas, el Descubrimiento de América, Leyendas Negras, Reforma Protestante, Iluminismo, Revolución Francesa, la secularización del liberalismo, la herejía modernista, el surgimiento de la URSS, Guerras Mundiales, Guerra Fría. Otro tema sobre el cual debe tenerse al menos una base mínima es sobre el preconcilio, concilio y el posconcilio. Y todo esto sostenido en una conciencia formada y una espiritualidad que escape tanto al rigorismo como al laxismo.

 

¿Cuál es la herramienta idónea?

 Es sabido que los grandes medios no brindan lugar a estas ideas o lo hacen bajo infinitos condicionamientos. Es indispensable, por tanto, alimentar todas las plataformas de comunicación propias (páginas web, sitios, canales, radios, etc.), a fin de que su despliegue sea cada vez mayor. El objetivo es que esta tarea de propaganda favorezca su influencia y autonomía, de modo de evitar cualquier condicionamiento externo.

         Se debe apoyar el trabajo de cientos y miles de personas que hace años vienen militando bajo estas ideas. Es fundamental tejer alianzas respecto de la necesidad de gestar esta red de comunicaciones. Muchas de estos grupos ya existen y deben ser más conocidos. Debemos convertirnos en agentes multiplicadores de la verdad.

El cerrojo mediático y la famosa conspiración del silencio, así como la cancelación de las voces realmente disidentes, es un arma fundamental y el adversario no va a renunciar a ella. Pero en todo el mundo hay millones que ya ven la verdad y si se logra la tan ansiada sincronización, las condiciones de la lucha serían distintas. Existe un margen de contrapoder. Este es el espíritu de esta humilde columna en “El Correo de España”.

 

¿Cuál es la solución a la cuestión política?

El remedio no es otro que la Doctrina Social de la Iglesia, enriquecida por aportes de movimientos e intelectuales. De ahí, por ejemplo, el concepto de Contrarrevolución. Este concepto no es “de fe” pero es ciento por ciento verdadero. Está bien ser católico, patriota y antiglobalista. Pero existe un escalón más que es indispensable para los tiempos actuales: señalar como causas últimas de los males sociales a esta Revolución Mundial, y trabajar en todos los ámbitos contra ella, procurando el Reinado Social de Jesucristo y la vigencia social, económica y política de los principios evangélicos. Esto es ser contrarrevolucionario.

 

Nuestro poder

En cierta manera, el discurso progresista está siendo cuestionado de forma más abierta en los últimos años, sobre todo a través de las redes sociales. También surgen más críticas porque los adversarios ya han cruzado la barrera de lo absurdo y están en el pleno ridículo. Cuanto más burda sea la situación, más fácil es verla y más difícil es hacerse el tonto. Aunque hay gente que tiene una habilidad especial.

Los adversarios tienen poder pero no todo controlado. Necesitan pretextos para no alarmar demasiado a la gente: si fuese por ellos, promulgarían una ley de aborto que abiertamente hable de 9 meses y por cualquier motivo. Pero en la Argentina, por ejemplo, la han enmascarado como si fuese de 14 semanas porque temen la opinión pública. El cambio de sentido común (Gramsci) debe ser lento y gradual, no quieren una guerra abierta. Si una de las estrategias capitales del enemigo son los rodeos e insinuaciones, a nosotros por tanto nos conviene exhibir con toda frontalidad que hay una batalla.

Si fuese por ellos, harían negocios con los tejidos fetales de abortos a plena luz del día. Pero lo disfrazan, y entonces hablan de estos temas sólo de forma oblicua. Se puede olfatear ese temor, y por eso nosotros debemos dar el puñetazo en ese nervio del adversario. Si somos observadores, descubriremos que nos está diciendo cuál es.

No en vano Youtube, Facebook, Google y tantas plataformas invierten millones en vigilancia de contenidos. Se toman ese trabajo porque lo peor que puede pasar es que la gente se entere. ¿Qué hacemos si la población se da cuenta?

El tablero de la política es como el Ajedrez: todo cambia permanentemente. Una pieza que no puede tomarse ahora, quizás más tarde esté disponible. Los contrarrevolucionarios debemos ser “heracliteanos” en ese sentido y mantener la esperanza de la victoria. La historia lo prueba: grandes imperios, aparentemente invencibles, terminan cayendo como castillo de naipes. Nadie puede escapar a la muerte, y Bill Gates o Soros mañana mismo pueden ser llamados ante el Tribunal Supremo.

El futuro no está escrito, depende de lo que nosotros hagamos. Henry Ford decía: Tanto si crees que puedes como si no, en los dos casos tienes razón”. Por eso no podemos alimentar voces de desesperación. En efecto, como explica el argentino Ramón Carrillo, en esta guerra psicológica es estrategia clave hacernos creer que no podemos hacer nada. Todos los días se nos intenta desmoralizar con noticias con sabor a impotencia. Y la verdad es que, aunque sin dudas el enemigo tenga una gran fuerza, nosotros tenemos más poder del que creemos.

Lejos de todo pesimismo, una lectura atenta de El Arte de la Guerra de Sun Tzú o de obras como La Acción de Jean Ousset pueden dar una idea de cómo unir al testimonio la máxima eficacia. Pero como no se puede llevar a cabo este combate sin una mirada sobrenatural, también recordemos al inolvidable Padre Castellani: “Dios no nos pide que venzamos, nos pide que no seamos vencidos”. Pero eso no quita que trabajemos para ganar.

 

Nuestra área de influencia

No podemos controlar lo que hacen los adversarios del Orden Social Cristiano, ni en el sector privado o estatal. Pero sí podemos influir en nosotros mismos. Nuestra mente y conducta están dentro de nuestra propia “área de influencia”.

Decididamente, necesitamos concentrarnos en los elementos que están más cerca de nuestra influencia para poder librar esta batalla. En demasiadas ocasiones, nos extraviamos realizando un prolijo registro de las acciones de los otros. Ahora bien, ¿cuánto tiempo dedicamos a pensar el contraataque? ¿Cuánto se invierte en diagramar una contrarréplica?

El criterio que deseamos ofrecer al amigo lector hispanoparlante no ignora el poder maligno, su influencia en los MM.CC., su impacto en todos los niveles. No hay ningún tipo de ingenuidad voluntarista aquí. Sin embargo, este poder es sobradamente conocido y lo cierto es que no tenemos control sobre lo que ellos vayan a emprender.

Por estas razones, realizaremos una suerte de pacto ficcional.

Inicialmente, fingiremos que sólo existimos nosotros. De todos los factores mencionados, porque nuestro pensamiento y conducta es el ÚNICO factor respecto del cual podemos influir.

No estamos llamados a ser cronistas del mal sino a ser protagonistas del bien. Se trata de una invitación a soñar, planificar y realizar acciones que merezcan que sean ellos los que hablen de nosotros. Enfocándonos en todo lo que podemos hacer, se generará mayor fuerza para luego obstaculizar los movimientos del adversario.

Hagamos foco por tanto en el factor moral-emocional de nuestra propia tropa. Y desde las limitaciones de este análisis, que no escondemos, haremos de cuenta que este factor es el más determinante. Y veremos hasta dónde nos lleva pensar así.

 

Conclusión

Afirmamos decididamente que está en nuestro alcance modificar estas condiciones de lucha.

Cuenta Esopo que la zorra vio de lejos unas apetitosas uvas pero que, luego de un par de intentos intentando alcanzarlas, sentenció: “Estaban verdes”. Pongamos para terminar esta fábula al lado de la sentencia de Virgilio: “Pueden los que creen que pueden”. Si no creemos en la posibilidad de un triunfo, no veremos aquellos resquicios de éxito y jamás lo alcanzaremos. Y nos quedará poner excusas como la zorra. Ahora bien, para no caer en esperanzas sin fundamento, sólo podemos creer en una reconquista si caminamos en dirección a ella, y nos sujetamos a la Voluntad de Dios, sea cual sea el resultado.

 

Juan Carlos Monedero

Canal de Youtube

@monederojc_ _

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Magisterio de Juan Pablo II contra la venta de órganos

Magisterio de Juan Pablo II contra la venta de órganos

“como acontece en toda conquista humana, también este sector de la ciencia médica, a la vez que ofrece esperanzas de salud y de vida a muchos, presenta asimismo algunos puntos críticos, que es preciso analizar a la luz de una atenta reflexión antropológica y ética.

En efecto, también en esta área de la ciencia médica, el criterio fundamental de valoración debe ser la defensa y promoción del bien integral de la persona humana, según su peculiar dignidad. Por consiguiente, es evidente que cualquier intervención médica sobre la persona humana está sometida a límites: no sólo a los límites de lo que es técnicamente posible, sino también a límites determinados por el respeto a la misma naturaleza humana, entendida en su significado integral: “lo que es técnicamente posible no es, por esa sola razón, moralmente admisible” (Congregación para la doctrina de la fe, Donum vitae, 4).

3. Ante todo es preciso poner de relieve, como ya he afirmado en otra ocasión, que toda intervención de trasplante de un órgano tiene su origen generalmente en una decisión de gran valor ético: “la decisión de ofrecer, sin ninguna recompensa, una parte del propio cuerpo para la salud y el bienestar de otra persona” (Discurso a los participantes en un congreso sobre trasplantes de órganos, 20 de junio de 1991, n. 3: L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 2 de agosto de 1991, p. 9).

Precisamente en esto reside la nobleza del gesto, que es un auténtico acto de amor. No se trata de donar simplemente algo que nos pertenece, sino de donar algo de nosotros mismos, puesto que “en virtud de su unión sustancial con un alma espiritual, el cuerpo humano no puede ser reducido a un complejo de tejidos, órganos y funciones, (…) ya que es parte constitutiva de una persona, que a través de él se expresa y se manifiesta” (Congregación para la doctrina de la fe, Donum vitae, 3).

En consecuencia, todo procedimiento encaminado a comercializar órganos humanos o a considerarlos como artículos de intercambio o de venta, resulta moralmente inaceptable, dado que usar el cuerpo “como un objeto” es violar la dignidad de la persona humana.”

Discurso de Juan Pablo II, con ocasión del XVIII Congreso Internacional de la Sociedad de Trasplantes, 29 de agosto de 2000

Reseña – “El libro negro de la Nueva Izquierda” (Agustín Laje–Nicolás Márquez)

“El libro negro de la Nueva Izquierda”

(Laje–Márquez) – Reseña

Lic. Juan Carlos Monedero (h)

              Cuando estas líneas estén en poder del lector, sepa que primero han sido leídas por los autores del libro reseñado, esto es, los Sres. Agustín Laje y Nicolás Márquez, a quienes fueron remitidas en primer lugar. La intención es la de que este gesto, propio de quienes debemos mantener un trato de caballeros, precediese a todo análisis discursivo.

Se trata de un trabajo con notables virtudes, tanto en la parte escrita por Laje como en la de Márquez; virtudes y méritos que, en nuestra opinión, coexisten con lo que parecen ser errores graves de juicio y colisión directa con el Magisterio de la Iglesia, delicado punto que se aprecia en la posición favorable al liberalismo, admitida expresamente por los autores del libro.

Empecemos con la enumeración de las virtudes. En la línea de los trabajos del Dr. Enrique Díaz Araujo, es evidente que El libro negro de la Nueva Izquierda no sólo contiene interesantes argumentos que rebaten algunos de los pilares de la ideología del género, el feminismo y el marxismo; también describe el derrotero vivido por los principales ideólogos de estas corrientes. El denominador común de sus vidas es la enfermedad, la adicción, la locura y la muerte. Así, por ejemplo, quedan debidamente señalados los padecimientos, vicios y conductas de los conocidos Reich, Marcuse y otros; también se menciona la prematura muerte de Foucault, fallecido a los 58 años a causa del VIH. A pesar de las iniciales apariencias, este recurso no puede considerarse un mero argumento ad hominem. No constituye un desvío el hecho de sacar a la luz los “trapitos” de la vida íntima de estos ideólogos, dado que estas revelaciones permiten apreciar una gran verdad: personas trastornadas generaron filosofías enfermizas, con la misma naturalidad con que el modo de ser de los efectos es indicativo del modo de ser de la causa.

La segunda virtud del libro es hacer patente el vínculo entre ideología homosexualista y pedofilia, por lo general desconocido. En efecto, así como la revolución sexual de los 60’ –retratada en propuestas tales como “amor libre” y claramente ligada a la mentalidad anticonceptiva– fue sólo la punta de lanza del homosexualismo, parece que hoy en día, a caballo de la naturalización de la homosexualidad, la pedofilia no tardará en ingresar en el espectro público como objeto de discusión mediática. Los ideólogos citados por Agustín Laje y Nicolás Márquez no permiten engañarse: puesto que no existe ni puede existir una norma objetiva sobre la sexualidad, es evidente que no sólo las prácticas homosexuales son una opción válida. También lo son las relaciones carnales entre niños y adultos, como acertadamente documenta el libro. No será extraño que, en pocos años, panelistas televisivos hablen de ella siquiera como “posibilidad”. En Europa este tema ya está en discusión. Como se ve, esta cólera anti-tradición y, por lo mismo, anti-vida, mancilla la misma inocencia de los infantes. Y más aún: en el horizonte de estos ideólogos yacen –todavía ocultas al gran público– pretensiones de legitimar la zoofilia, el incesto y la necrofilia, y El libro negro de la Nueva Izquierda las destapa.

En tercer lugar, a lo largo de estas páginas queda desplegada con toda claridad la presente estrategia de estos movimientos. En la actualidad, el punto de ignición lo constituye, sin dudas, la sexualidad. Si en el pasado la dialéctica marxista tomó como blancos privilegiados la historia, la economía y la política, hoy es la sexualidad humana la repetidamente atacada por este sofístico ariete. Se martilla una y otra vez sobre ella, promoviendo la coexistencia de formas antinaturales con la práctica normal de la sexualidad: “Nos da risa cuando vemos el cabreo que se han pillado los fachos porque les hemos reventado hasta hacerlos trizas su significante tan querido ‘matrimonio’. Yo los comprendo. Tienen toda la razón. Si dos lesbianas se pueden casar lo mismo que el hijo de la marquesa con la hija del empresario entonces es que el matrimonio ha dejado de tener significado, ya no tiene ningún sentido para los que lo inventaron” sostiene el desdichado Paco Vidarte, homosexual español. Otras citas –también extraídas de las publicaciones de ideólogos y activistas– son muy explícitas y eximen de todo comentario. Su nivel de frontalidad es de tal magnitud que seguramente muchos se verán conmovidos: son una auténtica escritura pornográfica, claro indicio de lo que –a la luz de la fe– podemos considerar como una influencia propiamente demoníaca. Se observa cómo la pretensión de posicionar la homosexualidad y otras desviaciones en la agenda pública es una clara maniobra subversiva, dado que el orden natural reclama la heterosexualidad. Los autores dejan muy claro que la práctica homosexual es concebida por estos propagandistas como una herramienta ideológico-política.

En cuarto lugar, leyendo el libro se evidencia –y aquí arriesgamos una opinión propia, quizás no suscripta por sus autores– que la presente batalla cultural no es desplegada por intelectuales sinceros, cuyos principios estuviesen sostenidos honorablemente. ¿Cómo se llega a esta conclusión? Es evidente que una persona honesta estaría dispuesta a conceder a su adversario aquellos derechos y atribuciones que, en tanto persona, pretende para sí. Quienes arguyen con recta conciencia no sólo declaman respeto para sí mismos sino que, principalmente, lo brindan al prójimo. Asimismo, tienen cierto pudor por la contradicción y no habitan conscientemente en ella. Una vez más, todo lo contrario sucede con estos personajes: son auténticos saboteadores del sentido común, terroristas del alma, duros adjetivos ganados a fuerza de demostrar que no los detienen sus innumerables contradicciones e inconsistencias. Todo eso no tiene importancia alguna para ellos, que sólo tienen objetivos que cumplir. Su mensaje no pretende ni aspira al deleite de la mente, bañada por la luz de la verdad. Es pura praxis, y no logos.

Salvadas las virtudes de El libro negro de la Nueva Izquierda, ¿qué observaciones críticas se pueden realizar?

En primer lugar, una de las tesis de la obra es que el actual feminismo –difundido a través del lenguaje de género, propulsado por el uso del término femicidio y expandido gracias a consignas tales como Ni Una Menos– sería malo porque es de izquierda. El feminismo “de la primera ola”, valorado positivamente en este trabajo, se habría desvinculado de su fuente –el liberalismo, como lo explica Laje–, hallándose hoy en día bajo el secuestro del marxismo. De esta manera, el feminismo liberal es bueno mientras que el feminismo marxista es malo. La segunda observación no tiene menor importancia: puesto que las corrientes ideológicas criticadas duramente en el libro cuestionan el capitalismo liberal al mismo tiempo que arrojan dardos a la familia y al orden natural, los autores de la obra también rompen lanzas en su defensa. Entre otros argumentos, quedan enumeradas una serie de bondades propias de la tecnología, exhibidas como bondades del liberalismo.

El Magisterio de la Iglesia ha condenado, sin embargo, la ideología liberal; condena que pesa y se extiende no sólo respecto del liberalismo filosófico sino también del político, el moral y el económico. Muy conocida entre nosotros es la obra del gran Félix Sardá y Salvany, titulada El liberalismo es pecado. Más cerca en el tiempo, el querido Padre Horacio Bojorge ha escrito El Liberalismo es la iniquidad, la rebelión contra Dios Padre. El recientemente fallecido Alberto Caturelli publicó en la Revista Gladius varios artículos en donde critica duramente al Liberalismo y, en particular, al Liberalismo Católico. Y son innumerables las leyes, tanto en la Argentina como en el resto del mundo, provenientes de la matriz ideológica liberal; leyes que propiciaron la desacralización, la mentalidad naturalista e incluso actitudes anticristianas. De ahí que, como adelantásemos al inicio de esta reseña, los juicios favorables de los autores del libro con respecto a esta ideología no pueden menos que entrar en contradicción con la doctrina católica. Por la misma razón, está ausente en el libro uno de los puntos capitales de la filosofía de la historia, ilustrado novelescamente por Dostoievski y enseñado repetidas veces por el R.P. Alfredo Sáenz: liberalismo y socialismo son dos caras de la misma moneda, hijos de la misma Revolución del 89’, ambas tenazas de la Masonería.

En ese sentido, es entendible desde lo humano pero no doctrinariamente justificable una actitud acrítica respecto del libro, reconociendo las legítimas virtudes del mismo, salvando las buenas intenciones de sus autores –como, con justicia, hemos intentado hacer– pero sin señalar limitaciones de la obra o incluso ciertos errores. La actitud que nos mueve al hacer una cosa pero también la otra no proviene de ninguna “pose” de supremacía intelectual. Simplemente, en atención a la notable difusión –justificada, nos parece, en atención a su calidad– que ha tenido esta obra, se pretende puntualizar ambos aspectos, y hasta por la misma caridad con los autores, a quienes en primer lugar se ha dado conocimiento de esta reseña. En ese sentido, creemos que es posible bautizar los importantes datos y análisis vertidos en este libro, tanto por parte de Agustín Laje como de Nicolás Márquez, separando los valiosos elementos que nos aportan –a fin de continuar librando, con más fuerza aún, esta batalla cultural– respecto de ciertos juicios que se encuentran salpicados de una visión benévola respecto del liberalismo y del capitalismo.

 

Publicado el 15 de enero de 2017 en

https://apologetica-argentina.blogspot.com/2017/01/el-libro-negro-de-la-nueva-izquierda.html

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Las causas de la legalización del aborto en la Argentina – Poder Mundial, Iglesia, Frente interno

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PASO 2021: la pelea electoral eclipsa la realidad argentina – Lic. Juan Carlos Monedero

PASO 2021: la pelea electoral eclipsa la realidad argentina

Lic. Juan Carlos Monedero

 

CON LA DEMOCRACIA SE COME…

Raúl Alfonsín decía que con la democracia se come, se educa y se cura. Sin embargo, la situación en la Argentina hoy es la siguiente: tenemos 52% de la población en condiciones de pobreza, inflación, políticos corruptos impunes, la justicia paralizada (las causas avanzan cuando los políticos denunciados pierden poder), jubilaciones insuficientes, hace un año o más que muchos alumnos no tienen clases de manera continua y completa, los programas educativos debieron mutilarse, miles de pymes quebradas, la decencia pública quedó por el suelo, los adolescentes son pervertidos en asignaturas tales como Educación Sexual Integral y, finalmente, son asesinadas miles de personas por la inseguridad, la droga, el narcotráfico y especialmente el aborto.

A lo largo de los años se ha convencido a millones de que la democracia es la única manera de participar políticamente para el ciudadano: votar cada 2 o cada 4 años. No obstante, los bancos, los comercios votan todos los días, Magnetto, Cristina, Massa, Macri, los mandatarios de la Administración Pública votan todos los días, es decir, toman decisiones diariamente. Y esas decisiones son las que producen un impacto.

El voto del ciudadano no cambia nada, es un grano de arena en el medio de la playa. El núcleo de este engaño es una población sugestionada con participar democráticamente pero reacia a formas eficaces de participación política. Así, en innumerables casos, votar no pasa de una mera forma para ser socialmente aceptado: la gente se saca una foto metiendo un sobre en la urna, demostrando ser un buen ciudadano, “queda bien” y listo.

Lo cierto es, sin embargo, que elegimos dentro de un menú que el dueño del restaurant ha pensado y filtrado previamente, y no podemos elegir nada que esté fuera del menú.

Más aún: supuestamente en la democracia se gobierna según la opinión pública, y esta opinión se expresa a través de partidos políticos. Pero los mass-media son los artífices de esta opinión. Entonces, ¿quién modela la opinión pública? La modelan los dueños de los medios de comunicación. Por tanto, tiene lugar la consecuencia ya prevista por Rafael Gambra: “las técnicas de publicidad y de influencia subliminal gobiernan los pueblos”.

La democracia es un sistema que no representa al pueblo. La fuerza del ciudadano no está en la urna sino en otro lugar. Permítanme decirlo en voz alta: la representación democrática es una mentira cochina.

 

PARTIDOCRACIA CORRUPTA

Analicemos esto yendo al caso de Tucumán: los punteros de los políticos les prometieron un dinero a los votantes para que pongan un sobre para Manzur. Pero ahora los cabecillas no quieren pagar y el puntero está siendo “apretado” por los votantes que cumplieron y a quienes se les prometió un dinero que todavía no fue entregado[1].

Por otro lado, integrantes de los partidos de Biondini, Gómez Centurión y Moreno han asegurado que en muchas mesas las boletas de ambos no habían llegado: les robaron votos. ¿Puede quedar más al descubierto la corrupción y la mentira de la partidocracia? Los mismos que idolatran la voluntad popular son los que hacen trampa en las elecciones.

EL SISTEMA: ¿UNA MENTIRA?

Los datos oficiales[2] arrojan la cifra de un 67-68% de votos del padrón para las PASO 2021, lo cual significa que nada menos que el 33% del electorado no fue a votar. Así como hay millones que votan para quedar bien, por cuestiones circunstanciales o por voto ideológico, millones de personas ni siquiera se presentaron: desde 1983, es la votación en la que votó menor cantidad de gente. Si sumamos esto al 5% de votos blancos e impugnados, casi el 40% del padrón no votó a ninguna persona.

Estos datos muestran el cansancio del país respecto del sistema. El sistema no da para más, la población sabe que estamos ante una suerte de “ciclo suicida” de la política argentina, como ha dicho recientemente Pablo Muñoz Iturrieta.

Incluso, mucha gente aplicó el “voto bronca”: el voto castigo a Cristina, Alberto y a Macri. Millones de personas ya no votan porque estén de acuerdo con las plataformas del kirchnerismo o el macrismo, el voto termina siendo un acto de venganza contra estos líderes políticos.

 

DEMOCRACIA SHOW: ¿QUÉ OCULTA EL CIRCO ELECTORAL?

Todo ocurre como si los políticos y los dueños de los medios de comunicación conspiraran para frivolizar la realidad: Cintia Fernández baila cuasi desnuda frente al Congreso, Victoria Tolosa Paz habla del coito en el peronismo, Gabriel Levinas en Intratables polemiza con Manuela Castañeira sobre si puede comprar un Iphone militando contra el capitalismo. Todos nos desvían de los temas verdaderamente claves.

El show de la democracia no puede ser más patético: Cintia Fernández obtuvo casi 92 mil votos a partir de un spot que duró menos de 5 minutos –no entremos a calificar el asunto de sus glúteos– a pocos días de las votaciones; superó en cantidad de votos a Guillermo Moreno, el cual (se piense lo que se piense) paseó por innumerables canales de televisión, dictó charlas, conferencias, debates, polémicas, argumentos, cifras, etc.: y Moreno obtuvo 80 mil. ¿Alguien piensa que esto no es absurdo? Sin embargo, es el sistema que tenemos, es el veredicto de las urnas. Y la gente sigue pidiendo Democracia, como si fuesen focas amaestradas.

La distracción y el circo evitan que nos enfoquemos en las cosas importantes: pongamos un ejemplo de incuestionable actualidad. Nadie quiere reflexionar sobre esto: para lograr estabilidad económica, una de las medidas debería ser reducir los gastos superfluos del estado. Esto se lograría eliminando los planes sociales de los punteros políticos, erradicando la corrupción en la obra pública y promoviendo un desarrollo de los trenes en detrimento de los camiones.

Ahora bien, si se reducen los planes sociales de estos punteros, los movimientos piqueteros ocupan la calle, toman de rehenes a la población, se  prende fuego el país y así se pierde gobernabilidad. Si cuando el país está prendido fuego, la autoridad reprime y frena justamente el vandalismo, entonces los periodistas de los MMCC dirán a todas horas que “este gobierno es la dictadura”, y el periodismo mundial acusará al gobierno por violación de los derechos humanos.

Si los gobiernos erradican la corrupción en la obra pública, los políticos que se aprovechaban con ese dinero mal habido se lanzarán contra la autoridad que se los quitó, y armarán alguna operación política contra ellos (el famoso carpetazo).

Si el gobierno promueve un desarrollo de los trenes en detrimento de los camiones –aunque eso produzca una baja del precio final del producto (y por ende, una baja en la inflación)– se pone en contra del gremio de camioneros. En represalia, Hugo Moyano organiza un paro, los camioneros no trabajan y el país poco menos que se incendia. Si cuando prenden fuego el país, el estado cumple su deber y reprime, de nuevo: entonces los MMCC te dicen que sos la dictadura y los periodistas del mundo entero dirán que el gobierno viola los derechos humanos.

Estos son verdaderos dilemas: distraernos con temas tales como la actividad sexual de Tolosa Paz, el trasero de Cintia Fernández o el Iphone de Manuela Castañeira es perder el foco.

 

JUNTOS POR SOROS LE GANÓ AL FRENTE DE SOROS

Como en un péndulo, millones de personas oscilan entre los kirchneristas y Juntos por el Cambio. Aunque la tendencia va siendo cada vez menor, no baja de un 60% del padrón.

En efecto, el 48% de los votos válidos de la Capital Federal fueron a parar a Juntos por el Cambio (Vidal, López Murphy y el abortero Rubinstein). Casi un 25% votó por el kirchnerista Leandro Santoro. Es un hecho constatado que macristas y kirchneristas se han acusado de delitos e inmoralidades recíprocamente, pero a la hora de votar las leyes de género y de aborto, votan juntos y se abrazan en la contracultura. Kirchnerismo y macrismo: ambos antipatria, ambos anticristianos. Amarillo o celeste, son alternativas contrarias a la vida, a la familia, a la cultura, a la tradición y a la religión. Discuten detalles de política y economía, parados sobre sangrientos protocolos abortistas y convergiendo en el establecimiento de la cultura de la muerte.

 

EL IMPACTO DE LAS PASO 2021 EN EL KIRCHNERISMO

Es un hecho constatable que el kirchnerismo ha sido golpeado y castigado duramente: 4.800.000 de personas los votaron en 2019 y hoy no. Una parte significativa de los pobres no los votó (no hay otra explicación) a pesar de recibir subsidios del gobierno. Evidentemente, el kirchnerismo no va a ganar repartiendo documentos no binarios, hablando de la gestión menstrual, difundiendo penes de madera, o utilizando el mal llamado lenguaje inclusivo: todas estas medidas propias de la Agenda de Género no provocan que los vote más que en un sector ideologizado que afortunadamente no mueve la aguja. Pero como este gobierno está enfocado en la agenda globalista –y no en las necesidades de la nación–, han destinado como parte del presupuesto del año 2021 millones y millones de pesos a políticas públicas relacionadas con la llamada perspectiva de género.

Los kirchneristas sufrieron varios papelones: primero dijeron que ganaban, luego perdieron. Perdieron en 18 jurisdicciones. La cuarentena eterna, las restricciones absurdas y crueles, las PYMES quebradas, el Vacunatorio VIP, el Olivos Gate y tantas otras cosas mellaron el ánimo de su clientela política. El kirchnerismo tenía quórum y mayoría absoluta en el senado; de mantenerse esta tendencia en noviembre, perdería esto.

Para ver el panorama completo, agreguemos algunos puntos: existe un desgaste propio de la función de gobierno, el mismo que Juntos por el Cambio experimentó en la fuerte paliza electoral de las PASO 2019. Sería un error dar por muerto al perro tan rápido: Cristina gobernó 8 años con el poderoso multimedios Clarín en contra, Macri gobernó con ese mismo multimedios a favor y no pudo ser reelecto. A Cristina la dieron políticamente por muerta, pero resucitó.

Por otro lado, el votante del kirchnerismo es en la inmensa mayoría de los casos un militante del kirchnerismo y lo defiende en el colegio, en la universidad, en el club, en la Administración Pública, en el sindicato, en un asado con amigos, en los medios de comunicación, en su familia. El votante promedio de Juntos por el Cambio es muy inferior en capacidad argumentativa, entrega y militancia. Muchos de ellos dejan un voto cada 2 años, y nada más. El modelo de la militancia kirchnerista obedece al modelo soviético-alemán, como bien lo ha descripto el Dr. Ramón Carrillo en “La Guerra Psicológica”[3], y este tipo de militante es cien veces superior al votante promedio macrista.

En ese sentido, hagamos otro cumplido al kirchnerismo. En el fondo, ni ellos mismos se creen la inmaculada concepción de la mayoría. Lo demostró Fito Páez allá por el 2011, al decir que le daba “asco” la mitad de Buenos Aires que había elegido al macrismo. Lo demostró recientemente Úrsula Vargués: “Un asco de Capital, aguantadero de Cambiemos. Por suerte vivo en Provincia”[4]. Y lo demuestran los K en Tucumán pagando y/o robando votos.

Finalmente, la crisis interna al Frente de Todos (Alberto vs. Cristina) no hace otra que ilustrar una profunda verdad evangélica: “un reino dividido no podrá subsistir”. En ese sentido, 7 ministros pusieron su renuncia a disposición del Presidente. La crisis en el seno del gobierno es muy grave, y esto porque se aliaron para ganar las elecciones, porque les interesaba el poder, pero la tarea de gobernar no se puede llevar adelante con el enemigo en casa. Convendrá recordar, sin embargo, que estas luchas intestinas son peleas por aquella porción pequeña de poder que los organismos globalistas –que están por encima no sólo de los K sino también de Juntos por el Cambio– le permiten tener a ambos. Porque a la hora de votar la Agenda 2030, van a estar de acuerdo. Ahí no hay grieta.

 

EL FENÓMENO MILEI

Sus formas payasescas atrapan a muchos, quizás más que el contenido. Cabe reconocer que Milei está diciendo cosas coherentes a nivel ideológico. Ha logrado correr el eje de algunos debates. Prioriza hablar de los temas económicos porque son los que mejor maneja: concentra la artillería donde es más bueno.

Aún con sus graves errores (el liberalismo es pecado), está diciendo cosas que la partidocracia no se puede tragar: por ejemplo, plantea abiertamente que los políticos deben bajarse el sueldo a sí mismos. Muchos piensan si, a pesar de esto, Javier Milei constituye un elemento dentro de la llamada “Disidencia controlada”, siendo funcional a la partidocracia perversa. ¿Por qué? Porque Milei sería una voz canalizadora que descomprime la presión y eso al sistema le ayuda: gatopardismo, cambiar algo para que no cambie nada. El tiempo lo dirá.

Lo que no cabe dudas es que Milei es parte de un think tank con peso específico propio, cuyas afirmaciones no pueden ser ignoradas. Lo pueden criticar, objetar, rechazar, pero no pueden hacer de cuenta que no existe. Cabe subrayar también que, en su fama y en el alcance logrado, pesan sus conexiones y para quien trabaja: Milei está bien relacionado con célebres liberales, masones y sionistas. El poder de estos hace posible, en gran parte, su presencia mediática.

En cuanto a los votantes, y esto a partir de una conversación con nuestra amiga Lucía Ezcurra, entre los motivos que explican el éxito de Milei podemos mencionar:

– Un sector conservador cansado del progresismo de JxC, que –sin analizar ni conocer demasiado– lo votó a Milei porque se presenta como provida y porque se presentó junto a Victoria Villarruel, quien es conocida por hablar en los medios de comunicación de lo que nadie quiere hablar en la Argentina: las víctimas del terrorismo subversivo en los años 70’.

– Un sector que económicamente ve que el país se hunde igual con JxC o con los K, y apuesta al liberalismo, pero ve hipocresías en Espert.

– Jóvenes sin formación que ven en el liberalismo de Milei una alternativa al progresismo. En su mayoría desconocen que Milei está a favor de la eutanasia, del consumo de droga (“Si vos te querés suicidar, yo no tengo ningún problema. Drogarte es suicidarte en cuotas”), del laicismo, que  integra el Foro Económico Mundial y que fue Asesor del G-20 en el diseño de políticas económicas.

En cuanto a Milei y su entorno, aunque es fácil indicar estos elementos con los resultados en la mano, su éxito se explica por la combinación de estos factores:

– Coherencia con el personaje que interpreta. Directo en las formas de decir las cosas.

– Grupos de poder poniendo mucho dinero para difundir su candidatura y lograr sus apariciones en TV.

– Red de trolls pagos en redes sociales.

 

EL VOTO CATÓLICO Y EL VOTO PROVIDA: DIVISIONES

Analicemos ahora el voto de los sectores católicos y provida. Gómez Centurión obtuvo casi 80 mil votos. Puesto que su entrada en la política partidaria como candidato estuvo determinada por Cynthia Hotton, esta vez –sin la ayuda de Hotton y sin el apoyo del mundo evangélico– Centurión no pudo sacar más del 1,50% en las PASO, quedando fuera de la posibilidad de presentarse en noviembre para Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, en el interior del país, Centurión consolidó una estructura y en varias provincias puede presentarse electoralmente en noviembre 2021.

A pesar de tener propuestas económicas, Centurión hizo hincapié en temas propios de la batalla cultural, en la lucha contra el globalismo y contra la vacunación COVID obligatoria –fue uno de los pocos, si no el único, de los políticos argentinos que habló contra ella–, en el aborto y en la ideología de género. Su pacto con liberales no cayó bien en sectores católicos nacionalistas. Por otro lado, no aplicó estrategias estridentes de comunicación, como sí lo hizo Milei; probablemente no tenga ni el estilo ni las ganas de hacer esas morisquetas.

En cuanto al campo provida, en muchas personas cundía una suerte de resignación: “el aborto ya salió”. Por tanto, votar al NOS no era útil. En efecto, en 2019, Centurión capitalizó un voto reaccionario a las propuestas de legalización del aborto que recrudecieron en el 2018. Es posible que al diluirse el tema, por la nefasta legalización del crimen, se fuera diluyendo también el voto por el NOS.

Los liberales progresistas ganaron mayor popularidad mientras los potenciales votantes de Gómez Centurión se encontraron con un panorama fragmentado: aparecieron otros partidos provida y los votos se dividieron. Así se dio una marcada división del votante católico como también del votante provida, aquellos a los que Centurión podía apelar. Veamos los números en Provincia de Bs. As.:

  • Hotton 1,45%
  • Guillermo Moreno 0,96%
  • Juan José G. Centurión: 0,95%
  • Alejandro Biondini: 0,60%
  • Partido Celeste 0,53%
  • Santiago Cúneo 0,41%

Todos los partidos con principios teóricos perdieron. Todos se eliminaron mutuamente. Lo que nos lleva al siguiente punto.

 

¿MOVIMIENTO O PARTIDO?

Hagamos un análisis de los partidos que sacaron menos de 1,5% y quedaron fuera de las PASO. Esta vez, el análisis será por cantidad de votantes, a partir de los datos oficiales[5]:

  • Cynthia Hotton: 120.690 personas
  • Guillermo Moreno: 80.006 personas
  • Juan José G. Centurión: 79.423 personas
  • Alejandro Biondini: 50.395 personas
  • Raúl Magnasco (Partido Celeste): 43.993 personas
  • Santiago Cúneo: 34.422 personas

¿Por qué nos enfocamos ahora en la cantidad de personas y no en los porcentajes? Porque quizás aquí está la resolución a nuestro problema. El problema no es sacar pocos votos, el problema es que le demos importancia a los votos y no a la militancia. El problema está en enfocarse en ganar elecciones cuando sería –a nuestro humilde modo de entender– mucho más provechoso enfocarse en la formación de militantes: ¿se imaginan lo que podrían lograr 30 mil personas organizadas? ¿ ¿50 mil personas actuando coordinadamente en las redes sociales, en la calle? ¿60 mil personas colaborando económicamente para la difusión de un periódico? ¿75 mil personas presionando en un hospital, denunciando un aborto? ¿100 mil personas llamando por teléfono al jefe de una empresa que obliga a sus empleados a vacunarse? ¿120 mil personas organizadas militando contra las clases de Educación Sexual? ¡Esto es participación! Miles de personas organizadas podrían impedir un aborto, bloquear los ataques feministas a las catedrales, presionar en los colegios para echar a los profesores que ideologizan, volver inútil el uso del barbijo; miles de familias organizadas podría generar un sistema educativo donde sus hijos fueran bien educados, o una cooperativa de alimentos… La fuerza no está en el voto, la fuerza está la acción inteligentemente coordinada.

Indudablemente, nuestros principios impactan mucho más fuera del sistema que dentro de él.

Por eso, es impostergable la conformación de una militancia que esté dirigida a formar un movimiento, dispuesta a realizar un trabajo público en la calle y redes sociales, bajo la consigna dogmática de “decir la verdad”, sin complejos de inferioridad, en el marco de un trabajo organizado y no anárquico. Debemos forjar un militante que acepte cumplir y formar parte de un sistema de trabajo, sin temor a ser llamado extremista, sin liberalismo apátrida y antinacional, que esté interesado en aprender, argumentar y contraatacar, que no se resigne a una mera resistencia pasiva, que no invoque el Apocalipsis como excusa para no hacer nada. El Padre Castellani decía que no debemos “poner los ojos en el Poder a corto plazo” sino ponerlos “en la Verdad a largo alcance”.

Así como parece prácticamente imposible hacer política partidaria sin dinero y sin un sector productor de dinero -con intereses- que apoye, que abra puertas, que financie y dote de equipos necesarios, es totalmente factible organizar un movimiento no partidocrático que –trabajando coordinadamente– vaya cumpliendo objetivos.

 

FRENTE DE TROSKOS

La izquierda siempre se mantiene fija, con sus votantes fijos. En las redes sociales, predomina cierta burla al respecto, propia de liberalotes que nunca en su vida militaron (y que probablemente no militarán): se ríen de los troskos porque Bodart, Del Caño, Castañeira y Bregman sacaron 5% o menos.

Mofarse de los resultados electorales de la izquierda revela un frágil análisis político. Nosotros, católicos y nacionalistas, combatimos la ideología marxista, que es anticristiana y antipatria. Pero no pensemos que esa militancia (aborto legal, separación iglesia estado, feminismo, ideología de género, legalización de las drogas, eutanasia, etc.) no tiene impacto en la realidad: claro que lo tiene. Lo que pasa es que el liberalote ve sólo números, y para él la realidad política se cristaliza en guarismos. La izquierda (tanto la K como la no K e incluso la anti K) ve más lejos, y sabe que ese 5%, 4%, 3%, 2% o 1 % son decenas de miles de militantes, organizados, estructurados, dispuestos a defender sus posiciones ideológicas en la calle, en el colegio, en el centro de estudiantes, en el sindicato, en el trabajo, en el poder judicial. Del Caño fue votado por 432.923 personas (5,22%), de las cuales la enorme mayoría son militantes organizados y estructurados. Comparemos esto con el 4,87% de Espert: prácticamente la misma cantidad de votos, pero el votante promedio del candidato liberal no saldría a marchar, a pintar, no participaría en actos, no bancaría una discusión política en las redes o en la calle.

Son la militancia del mal, la militancia del marxismo leninismo que asesinó a millones de personas, de acuerdo… pero militan. Si me perdonan el argentinismo, laburan. Y como dice Jean Ousset en su libro “La Acción”: Dios no niega al impío el fruto de su trabajo. Así que en vez de reírnos porque Castañeira no alcanzó el 1,5%, en vez de tomarle el pelo a Del Caño por llegar al 5%, nos vendría bien aprender de estos adversarios que –aún al servicio de sombrías causas– llevan adelante una militancia sostenida en el tiempo, sin bajar los brazos e inaccesibles al desaliento.

 

LO QUE NO SE DICE

“Los diarios comen con lo que dicen y engordan con lo que no dicen”, decía mi abuelo. De las elecciones podemos decir algo parecido: es más importante lo que ocultan que lo muestran. ¿Qué es lo que ocultan? ¿Qué temas son los que quedan fuera de foco? El análisis electoral lo ocupa todo. Por eso, nos preguntamos, ¿cuáles son los hechos verdaderamente determinantes que al gran público se le ocultan?

 

  • Un bebé de 6 meses de gestación acaba de ser asesinado en Tartagal, Salta, por una médica abortera.
  • Los kirchneristas realizaron un homenaje a la banda terrorista Montoneros dentro de la Casa de Tucumán.
  • La población viene siendo sistemáticamente engañada en base a falsas cifras de contagiados y muertos atribuidos al COVID;
  • No se cuestionan las medidas absurdas sanitarias, que todavía siguen vigentes, tales como el uso de barbijos. En pleno domingo electoral, se organizaban filas afuera de los colegios “por el covid”. Sin embargo, al mismo tiempo los bares llenos, los gimnasios y cines abiertos, los vuelos de cabotaje llenos.
  • No se cuestiona la aplicación de las vacunas contra el COVID: Un empresario fuerza a sus empleados a vacunarse. Uno de ellos muere a causa de la vacuna. ¿Cuál sería la responsabilidad legal y jurídica de este empresario?
  • Nadie critica los procedimientos y fines de la democracia: nadie critica la idea de que confiemos el interés público a quienes jamás confiaríamos nuestros intereses privados;
  • Nadie cuestiona que se utilice a la mayoría como criterio de elección;
  • Nadie cuestiona el sistema bancario y la producción de dinero de la nada;
  • Nadie cuestiona que la economía financiera esté prevaleciendo por sobre la economía real;
  • No se cuestiona el sometimiento del a Argentina al Nuevo Orden Mundial.

 

Como conclusión, es imperativo formar un movimiento que tenga como consigna decir la verdad. Si sólo unas pocas personas perdieran el temor a decir la verdad, el programa de intimidación cultural se volvería inútil en ese mismo instante. Digamos la Verdad, porque sólo Ella nos hará libres, y todo lo demás se dará por añadidura.

[1] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=o1INFkqS1QI

[2] Cfr. https://www.cronista.com/economia-politica/paso-2021-voto-el-67-del-padron/

[3] Cfr. https://es.scribd.com/document/151906595/Ramon-Carrillo-La-Guerra-Psicologica

[4] Cfr. https://twitter.com/ursuvargues/status/1437207789357633539

[5] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/politica/resultados-de-las-paso-2021-en-la-provincia-de-buenos-aires-municipio-por-municipio-nid12092021/