El discurso de Milei en Davos (2025): una maraña de confusión al servicio del Capitalismo Liberal Anglo-Sionista
“Los demonios mezclan habitualmente
o verdadero con lo falso”
Beda el Venerable
Junto al escribano uruguayo BRUNO ACOSTA PASTORE, analizamos en detalle las piezas del discurso del Presidente argentino Javier Milei, en el Foro de Davos (2025). Nuestro objetivo fue realizar un examen político económico cultural, que no peque de obsecuencia para con la figura del Presidente (algo tristemente habitual hoy día) pero donde no falten los reconocimientos legítimos a lo bueno y verdadero que se haya dicho.
Esperamos contar con vuestra presencia del otro lado de la computadora. Exhortamos también a que difunda este material entre los interesados. Muchas gracias.
Sí, sí, no, no – A propósito de la negativa del gobierno británico al ingreso de la imagen de la Virgen de Luján en Malvinas
Por el Prof. Jorge Martín Flores
La Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas partió el pasado miércoles 4 de diciembre, desde el aeropuerto de Ezeiza hacia nuestras Islas, a visitar y rendir el debido homenaje a nuestros héroes. Al mismo tiempo, llevaron consigo la imágen de la Santísima Virgen de Luján, que había acompañado las jornadas heroicas de nuestros guerreros en 1982, para entronizarla en el Cementerio de Darwin, al lado de nuestros caídos en combate.Las autoridades de respectivos gobiernos estaban notificadas y habían aprobado la gestión.
Sin embargo, antes de partir del aeropuerto de Ezeiza, se recibió una orden de las autoridades británicas impidiendo el paso de la Virgen, que lleva en su manto los colores de la bandera nacional, porque entronizarla sería considerado un acto de reafirmación de nuestra soberanía en el Atlántico Sur.
Cabe destacar que el termino “soberanía” es una palabra prohibida en cualquiera tipo de diálogo y negociación con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, por los acuerdos bilaterales de Madrid I y II y Londres, firmados entre 1989 y 1990, y es reemplazada por un paraguas que nada resuelve, dejando abierto el conflicto como una herida que continúa sangrando, pues “la hermanita perdida” continua en manos de los viles usurpadores y por lo tanto la Patria sigue incompleta corporal y espiritualmente.
Estamos completamente convencidos, y lo hemos manifestado en varias ocasiones, que detrás de todo acto político anida una cuestión teológica, siguiendo el apotegma de Juan Donoso Cortes. Por ello, no le demos tanta vuelta al asunto: Los ingleses además de piratas y ladrones, son herejes y como tales, odian y le temen a la Verdadera Reina de las Islas Malvinas: la Santísima Virgen María, a quien fueron consagradas y bajo cuyo manto se ha cobijado nuestra legítima gesta de restauración.
Ya lo dijo un historiador británico Nick Van Der Bijl, en su obra Nueve batallas por Malvinas (prologada ni más ni menos que por el Veterano de Guerra de Malvinas británico Brigadier Julian Thomson, quien se desempeñó en 1982 como jefe de los paracaidistas británicos y tras la guerra escribió un libro titulado “No Picnic”, destacando las dificultades con que se enfrentaron los británicos, ponderando el coraje y la bravura de nuestros combatientes y sentenciando que ésto no fue un picnic). Afirma Van Der Bijl que el pueblo argentino en armas durante el conflicto del Atlántico Sur de 1982, luchó “para proteger -no sólo sus fronteras- sino también su forma de vida cultural, espiritual, política y nacional, el corazón y el alma de la Nación”. (VAN DER BIJL, Nick. Nueve batallas por Malvinas, Buenos Aires, editado por Alejandro José Amandolara Bourdette, 2016. p. 65). Eso es lo que está en juego con la Cuestión Malvinas: ni más ni menos que el ser nacional. Por ende, el problema de fondo es espiritual, es metafísico, es teológico.
En tiempos de confusión, de entrega, de hipocresías, de enfriamiento de la caridad y de apostasía flagrante, y ante el presente silencio de autoridades políticas y religiosas, este humilde laico propone algo que tal vez sea políticamente incorrecto, pero como decían los santos apóstoles: “Es deber obedecer a Dios y no a los hombres”.
Propongo un acto de reparación al respecto.
En primer lugar, por respeto y amor a nuestra Señora la Santísima Virgen, ya que al ofender la dignidad de la Augusta Madre de Dios (máxime en tiempos de Adviento y en el mes de María) se ofende necesariamente al Hijo, es decir, a Nuestro Señor Jesucristo.
En segundo lugar, por respeto y amor a la memoria y el legado de nuestros caídos en combate por defensa de la dignidad de nuestra Patria.
Y en tercer lugar por respeto y amor de los familiares de caídos en combate y a todas aquellas personas que los acompañanan en la honrosa tarea e inclaudicable lucha de mantener en alto el ejemplo y nombre de sus hijos, hermanos, esposos, padres, amigos, y que abhelaban con todo su corazón que la Virgen Veterana, que Virgen Malvinera se quedara con ellos para siempre.
¿En qué consiste este acto de reparación? Simplemente en volver a repetir cada uno desde el templo de sus corazones, hogares o iglesias, la oración de consagración realizada por el padre Roque Manuel Puyelli, un 11 de abril de 1982 en las Islas Malvinas recién recuperadas; al mismo tiempo que ponemos bajo sus pies, la renovación de nuestra misión y apostolado de malvinizar cada rincón de la Patria, con la convicción de que al final, su Inmaculado Corazón, triunfará.
ACTO DE REPARACIÓN Y CONSAGRACIÓN A LA SANTISIMA VIRGEN MARÍA, REINA Y SEÑORA DE MALVINAS:
“Omnipotente Señor de las batallas que con su poder y providencia eres el Rey de Reyes de los cielos, la tierra y el mar: porque nos ordenaste honrar al padre y a la madre en el cobijo de la Patria terrena. Porque nos enseñaste a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Porque nos aseguraste que no estar contigo es estar contra Ti. Porque nos aconsejaste buscar primero el reino de Dios y su justicia. Porque caíste en la tierra como semilla para morir y dar con ello abundante fruto. Porque nos diste una Patria Grande que va desde la Quiaca a la Antártida y desde la Cordillera al Atlántico, donde nuestras son las islas que hoy huellan con orgullo nuestros pies de argentinos bien nacidos. Y porque nuestras madres nos parieron varones y valientes, por eso estamos aquí, porque no amamos tanto la vida que temamos a la muerte y porque si morimos en tu gracia resucitaremos contigo para la vida eterna.
Es por eso que […] nos consagramos al Corazón Inmaculado de tu Madre la Virgen María bajo la advocación de Virgen del Rosario, en cuyo nombre fuera designado este operativo y en recordación de la otra gesta heroica de Liniers y la victoriosa batalla de Lepanto.
Reina y Madre de la Nación Argentina: De hoy en más depositamos en tus manos nuestros cuerpos y nuestras almas nuestra juventud y nuestra garra criolla, nuestra vida y nuestra muerte, para que dispongas de ellas lo que mejor convenga. Te consagramos también desde hoy estas Islas Malvinas argentinas pidiéndote que alejes para siempre todo signo de pecado, de error y de herejía aquí existente. Queremos que –como en el continente– seas honrada con la devoción que más te agrada: el Santo Rosario, porque solamente así mostraremos al mundo que somos una nación invencible.Finalmente, a partir de este momento te reconocemos como Comandante en Jefe Espiritual de nuestros hombres en tierra, mar y aire, y desde lo profundo de nuestro corazón de argentinos damos respuesta a la voz que nos dice:
A la Virgen del Rosario ¡¡Subordinación y Valor!! ¡¡Para servir a Dios y la Patria!!”.
✡️| Juan Carlos Monedero y Santiago Alarcón (Rincón Apologético)
Habiendo pasado un año desde las elecciones en las que resultó vencedor Javier Milei por sobre Sergio Massa en el marco de un reñido ballotaje, Santiago Alarcón ( @rinconapologetico ) me entrevista para hablar del primer año de gestión del Presidente libertario.
Se comparó las ideas y políticas de Milei con los conceptos de la Doctrina Social de la Iglesia, se explicó en detalle la recesión económica a la que Milei está llevando al país con sus políticas y se discutieron otros temas vinculados.
Andan circulando unas líneas tuyas; y teniéndolas por ciertas cuanto por lícitas, deseo hacerte llegar los siguientes comentarios:
Que quieras definir tu condición de derechista, amparándote en un texto de Genta, me parece muy bien. Nos aclara cuál es tu posición. Y quedas comprometido públicamente con ella. Enbuenahora.
2) Que no se exprese taxativamente que esa definición gentiana nada tiene que ver con “la derecha fest” del próximo 5 de octubre a la cual has sido invitado y aceptaste, no me parece nada bien. Mezcla, omite, confunde, oscurece. Porque si yo no entiendo torcido, el precitado festival octubrino se presenta sin ambages como la iniciativa de operadores del oficialismo.
3) El texto de Genta traído a colación tiene un contexto, sin el cual, su comprensión y su real significado disminuyen notoriamente. El profesor está hablando de “la táctica comunista impuesta en el mundo entero”, a partir de 1944, y según la cual, “la revolución comunista avanza detrás de la cruz y de las banderas nacionales. No hay enemigos a la izquierda. Después de 1945 los únicos enemigos somos los que estamos a la derecha”. (cfr. El asalto terrorista al poder, Buenos Aires, Buen Combate, 2014, p. 269-270). Es decir que “la derecha” no es una opción per se sino per accidens; esto es, dadas las circunstancias y no procurando definir la substancia.
4) El mismo Genta lo aclara a renglón seguido: “Esto de estar a la derecha lo digo así simplemente por contrariedad, para considerar términos contrarios; no hablo de la derecha en el sentido de la plutocracia, de la oligarquía, que nunca fueron de derecha en ninguna parte del mundo” (Ibidem, p. 270). En sus clases solía ampliar este concepto, y era común que se remitiera a dos textos españoles. De un discurso de José Antonio Primo de Rivera, el uno: “Ni izquierdas ni derechas, España entera” (Sevilla, 22 de diciembre de 1935). Y de Ortega y Gasset el otro, estampado en La rebelión de las masas:
“Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral”.
5) La definición gentiana de “derecha” que, en el texto que has traído legítimamente al ruedo, explicita y asume como propia, no es otra que la que durante toda su vida dio del Nacionalismo Católico, con tácitas pero visibles referencias a la Doctrina Social de la Iglesia. La misma Doctrina que, como de sobras lo sabes, ha condenado rotundamente al liberalismo.
6) Finalmente debo decir que el pensamiento de Genta es reacio a manifestarse con las categorías “derecha-izquierda”, pues siempre predicó sobre ellas que eran funcionales a la semántica ideológica instalada con los salvajes episodios de 1789. Por eso prefería definir la pugna entre Revolución y Contrarrevolución. Contrapunto y antítesis a los que les dedicó no sólo un libro clásico de su autoría (posiblemente el más conocido), sino otros muchos escritos.
7) Genta, pues, no fue derechista; ni paleo ni neoderechista. No solía hablar de “batallas culturales” sino del buen combate paulino (2 Tim.4,7-8). Tampoco era dado a las fiestas sino a las trincheras; y denunció a la par que repudió enérgica y virilmente a la conjura judeomasónica. Conjura a la que sin elipsis ni efugios adhiere el actual gobierno. De todo lo cual te sé perfectamente anoticiado.
Milei Presidente: la derogación del aborto “no fue parte de las promesas de campaña”
En una reciente entrevista a la BBC Londrés, a cargo de una periodista no complaciente -inusual, la mayoría de periodistas que lo entrevistan al Presidente Milei no escarban tanto-, el presidente libertario sostiene que “la derogación del aborto” no fue parte “de la promesa de campaña”.
Fragmento de la entrevista:
Milei hablando del aborto durante la campaña presidencial (agosto 2023). Minuto 1:38 en adelante:
Con ocasión de la caída del fallo Roe vs Wade, en EEUU, Milei se compromete a terminar “con la aberración del aborto” si llega a la presidencia:
Tuit de Milei hablando de la derogación del aborto:
Antes de la votación para Presidente, el Padre Javier Olivera Ravasi presta su canal para que Agustín Laje y Nicolás Márquez realicen una apología absoluta de Milei, y usan el tema del aborto como argumento clave para justificar el voto al libertario:
El vocero del gobierno, Manuel Adorni, sostuvo que la derogación de la ley del aborto “no es parte de la agenda del presidente” dado que hay otros temas “muchísimo más urgentes” y “más relevantes”:
Declaraciones del diputado Alberto Benegas Lynch:
Francisco Sánchez, Secretario de Culto: “Quienes promueven el aborto están promoviendo el asesinato”
Alida Mónica Ferreyra, diputada por La Libertad Avanza, jura en el Congreso “por los niños que crecen en el vientre materno, y por aquellos que no han visto la luz por el aborto”:
Alida Mónica Ferreyra asumió como diputada y juró en el Congreso "por los niños que crecen en el vientre materno, y por aquellos que no han visto la luz por el aborto" pic.twitter.com/GuNnIutPWd
Ante los recientes acontecimientos en torno a la marcha multitudinaria realizada en Capital Federal, ciudad de Córdoba y otros puntos del país, bajo el lema “Defendamos la Universidad Pública”, una buena parte del arco político y partidocrático se hizo presente, así como también muchos sectores que no tienen un interés real en la educación –oportunistas al fin y al cabo–; la UNION DE CÍRCULOS NACIONALISTAS ratifica la defensa de la política pública en materia de educación, según la cual se debe garantizar que todo argentino competente acceda a la enseñanza oficial, inicial, media y superior sin contraprestación alguna que le impida hacerlo.
El amor a la patria y a la verdad implica favorecer que los hombres y mujeres de esta Nación accedan a una sana cultura universitaria, sin poner el odioso requisito del dinero. “La Universidad no fue pensada para los pobres ni para los ricos sino para los capaces” decía Jordán Bruno Genta. Por tanto, el patrimonio económico no debería ser un obstáculo para el alumno capaz. La formación universitaria debe fortalecer el hábito de pensar, escribir y hablar en sintonía con la verdad de las cosas, sin la contaminación que supone el veneno gramsciano, omnipresente hoy día gracias a docentes y directivos que responden tanto a la izquierda marxista como al progresismo liberal. Ellos tomaron a la UBA como botín de guerra y bandera de lucha, en un proceso de infiltración que sufren las facultades, contaminando las ciencias sociales y ciencias biológicas con ideología.
En otro orden de cosas, el presupuesto de una universidad pública no puede resolverse desde la altanería pseudo mesiánica –como pretende hacerlo el Presidente Milei– parapetado en Twitter. Están saliendo a la luz informes respecto del abuso de los fondos presupuestarios que, desviados de su objetivo, terminaron engrosando los bolsillos de aquellos que ven en la universidad un comité político y no una casa de altos estudios. Deseamos que los fiscales actúen y que caiga todo el peso de la ley sobre los culpables.
Sin embargo, por mayor que sea nuestro repudio a estas prácticas, no podemos ser ingenuos y no queremos ser cómplices del desarme del estado. La desfinanciación de la UBA es una típica medida anarquista capitalista del Presidente que retrae fondos a la ciencia porque odia el estado, no porque quiera proteger a la verdad que está siendo pisoteada en esos claustros. No podemos apoyar soluciones facilistas. La “batalla cultural” contra la izquierda no puede incurrir en la payasada de un tuit donde un león libertario bebe “lágrimas de zurdos”. El anticomunismo es algo serio.
Conscientes de esta realidad y buscando proponer soluciones que no sean “remedios” peores que la enfermedad, los nacionalistas estamos determinados a luchar para que la universidad vuelva a ser oportunidad para aquellos capaces y comprometidos por la Patria. No para los “caídos del catre” que aprovechan para hacer política barata y de barricada contra de los principios rectores de nuestra nación, ni para los ideólogos que engañan a miles de alumnos respecto de la historia argentina, fomentan anticristianismo en nombre de ciencia o transforman los pasillos en muestras indecentes anticatólicas, como ocurrió en la Universidad de Cuyo (2023) o en la muestra “posporno” en la Facultad de Ciencias Sociales (2015).
Exhortamos a todo argentino de bien y especialmente a nuestros camaradas a luchar bajo estas banderas. No caigan en el sofisma libertario de que la Educación Pública es deficitaria y debería ser privatizada. Milei y los libertarios no desfinancian el gramscismo de la UBA, desfinancian el estado porque están en contra de su existencia misma. Por eso, también desmantelan el sector tecnológico y el nuclear, medidas que –si llegaran a completarse– nos harían retroceder décadas, consolidando el debilitamiento de nuestra soberanía. No sería extraño que este fuese el plan, habida cuenta la alineación de Milei con Israel y EE.UU. Después de todo, recordemos que la Argentina es el estado con mayor desarrollo científico y académico del continente, después de EE.UU.
Si queremos una Argentina Soberana, no podemos sumarnos a las ideologías que cuestionan a Milei desde el progresismo. Pero tampoco podemos suscribir las falacias libertarias: ellos no creen en una Argentina Grande sino en una Argentina que sea factoría y colonia, al servicio de intereses extranjeros. De nosotros depende que ni los marxistas ni los liberales contaminen a nuestros compatriotas. Sólo el Nacionalismo salvará la Patria. Por eso…
A los 25 años, David Tinker escribió la siguiente carta a su esposa Christine.
David Tinker murió en el HMS Glamorgan, el 12 de junio de 1982, atacado por un misil Exocet MM-38 argentino.
Querida Christine:
Es muy fácil comprender cómo se ha desatado la guerra: nuestra Primera Ministra se imaginó que era Churchill desafiando a Hitler, y la Marina la apoyó para obtener publicidad y popularidad rápidamente. Estoy seguro de que de esta destrucción sólo se beneficiarán Mrs. Tacher y los fabricantes de armas.
Lo que más me apena es que no hay causa para esta guerra, y si somos honestos, los argentinos son mucho más patriotas con respecto a las Malvinas que nosotros con las Falklands. Y lo que la primera ministra no comprende, es que los argentinos creen firmemente que las Malvinas son de ellos.
Han enviado contra nosotros pilotos en misiones suicidas, en viajes sin regreso, porque estamos fuera de su alcance, y eso que ellos no tienen helicópteros de rescate en el mar para recuperar después a los pilotos.
Los pilotos argentinos enfrentan cada día misiles antiaéreos de aplastante superioridad.
Realmente, la valentía de esos hombres demuestra que tienen mucho más que un tibio interés en estas islas.
Considerando la tragedia, la angustia, y el horror de las vidas perdidas, que han sido sacrificadas de buena gana por los políticos para tapar la ineptitud y necedad de su gobierno, considerando además los resultados en dolor, pérdidas económicas y pérdidas de buques para Gran Bretaña, me parece a mí que esta es la guerra más inútil que Gran Bretaña ha hecho en toda su historia.
Espero que todo esto termine pronto… Creo que los argentinos ya han demostrado honorablemente su valentía.
Luego de haber pasado una centena de días, aquí va una síntesis política-económica de la situación actual a la luz del Nacionalismo Católico. Lo primero que tenemos que decir es que las medidas llevadas a cabo por el gobierno de Milei están dañando al sector privado, paradójicamente aquel al que en teoría venía a salvar de las garras del Estado populista.
En efecto, en el Foro de Davos, el Presidente dijo que los empresarios eran héroes. Pero buena parte de estos “héroes” son perjudicados por las políticas de Milei. Muchas grandes empresas venden cada vez menos. Las pequeñas y medianas empresas también. Es sabido que cuando ya no les quede resto, los comercios empezarán a cerrar: primero los que tienen espalda más pequeña –los minoristas– y finalmente los mayoristas. ¿Por qué? Sencillamente porque no venden.
La desregulación económica que Milei está llevando adelante, conforme su filosofía libertaria y anti-estado, hizo posible una altísima inflación. La falta de control en los precios se ve reflejada en el índice inflacionario: una suba sostenida ya desde la mitad de diciembre 2023, cuando asumió Milei. Diciembre fue terrible: 25,5% de inflación.Enero 20,6%. Febrero 13,2%. Concluye marzo y los precios siguen subiendo. Sube descontroladamente el valor de los medicamentos y alimentos esenciales, la gente se concentra en sobrevivir y se ve forzada a pagarlos renunciando a otro tipo de consumo o vendiendo sus ahorros.
Como consecuencia, muchas empresas que no se dedican a vender alimentos básicos y medicamentos venden cada vez menos. Además de perjudicar a estas empresas, Milei también está dañando a la clase media y baja, la que “no se tocaba”: los que viven de su salario registrado, los que ganan en negro y los jubilados. Todos ellos están forzados a pagar productos esenciales a un altísimo precio, cuyo valor fue totalmente librado a la salvajada de “las leyes de la oferta y la demanda” darwinista.
Aumento de precios, caída del consumo y una indiscutible recesión: algo que antes no ocurría. La recesión es consecuencia del decrecimiento en la producción: como cada vez se vende menos, el fabricante ya no produce la misma cantidad (total, no la va a vender). Se fabrica menos porque se supone que la gente comprará menos. En consecuencia, las empresas no ganan lo necesario para sostenerse, los puestos de trabajo peligran y las olas de despidos están más cerca. Cierran fábricas y empresas[1]. Las empresas dejan de pagar impuestos o evaden para sobrevivir.
Como en cascada, la caída del consumo ya está trayendo otras consecuencias. Menor consumo, menos ventas, menos pago de impuestos. A Milei se le está cayendo la recaudación de impuestos, las empresas venden menos y por lo tanto tributanmenos. Más déficit fiscal. Este escenario fomenta la evasión porque, encima que las empresas venden poco, tienen que pagar impuestos por lo poco que venden. Unido a los costos fijos, no hay negocio. No hay empresa sostenible si vende menos.
Milei y los liberales decían a coro que los gobiernos populistas y las intervenciones estatales ponían en crisis la rentabilidad de las empresas; protestaban y repetían que el estado le ponía “una pata encima al sector privado”. Decían que las empresas no podían soportar la alta carga tributaria e incluso llegaban al extremo anarquista de decir la misma existencia del Estado era el problema, “el Estado es el enemigo”, bla, bla, bla. Bueno, es evidente que –si comparamos los escenarios–, incluso en el pasado, con todos sus problemas, su corrupción y sus miserias, muchas empresas estaban mejor que ahora.
A decir verdad, Milei está destruyendo a casi todos. Pulverizó los salarios de la clase trabajadora, formal o informal, los ingresos de los jubilados y afectó a innumerables empresas. Este gobierno no sólo va contra los trabajadores y jubilados sino también contra la clase media y buena parte de la clase alta que dirige empresas, cuyos ingresos se están viendo mermados. Sus estructuras empresariales no son sostenibles con estos bajísimos niveles de consumo. Y eso significa que va a pasar lo que ya está pasando: el despido masivo de gente, la reducción de trabajo y la venta de alimentos por debajo de la rentabilidad, al costo, por debajo del costo o directamente regalar o tirar.
A quién beneficia
Hay varios sectores que se benefician con las políticas de Milei mientras el resto del país se empobrece o incluso vende sus ahorros en USD para pagar los gastos mensuales. Entre los sectores favorecidos, se hallan las empresas petroleras, beneficiadas desde que la nafta puede venderse en el mercado interno a un precio cercano al valor internacional.
Fueron tres las medidas determinantes en el resultado que hoy observamos: 1) la autorización para vender la nafta a un valor cercano al internacional; 2) la desregulación del mercado, que hizo posible la suba brutal de alimentos y medicamentos; 3) la devaluación en un 118%.
En efecto, se pasó de pagar 350 pesos por un dólar a pagar 850. Esta devaluación era importante para el sector exportador porque eso estimula que ellos pudiesen vender más unidades al exterior –para ganar más dinero por cada dólar que les ingresaba– y que así ingrese mayor cantidad de USD al país.
La combinación de estas tres medidas dañó seriamente a las clases populares, a la clase media y a buena parte de la clase empresarial del país salvo algunos sectores: petroleras, prepagas, laboratorios, sector farmacéutico, sector especulativo rentístico y el agro.
Desfiguración de la Justicia Social y el Bien Común por parte del kirchnerismo
El tema de los alimentos no debería quedar cerrado sin el siguiente comentario. Criticar las medidas de Milei sin decir nada sobre el país que recibió el gobierno libertario en diciembre 2023 podría ser injusto, mucho menos reivindicar la gestión de Alberto o del kirchnerismo. A la luz de la información disponible, todo indica que –según las auditorías realizadas por el gobierno de Milei– la entrega de comida a los pobres estuvo salpicada por grandes focos de corrupción: se entregaba alimentos a comedores que no estaban habilitados, se adjudicaban cantidades menores a las indicadas, salía dinero del estado para comprar alimentos que nunca llegaban a destino, había intermediarios que se quedaban con alimentos sin necesitarlo, se chantajeaba a los pobres para que asistan a los actos so pena de negarles la comida, etc.
Es decir, una ayuda solidaria –una medida justa para los más vulnerables– era tergiversada en manos del kirchnerismo; por lo menos, en época de la Presidencia de Alberto Fernández. Y todo indica que desde mucho antes.
Al comentar Milei esta auditoría en su discurso del 1° de marzo, fue aplaudido por la gente. Esto tiene varios análisis. Es paradójico que esta investigación, vitoreada por el público –y con razón– sea una medida precisamente intervencionista y no una medida particularmente liberal o de desregulación. No, el gobierno no desreguló, el gobierno reguló, intervino, investigó, completó su intervención subsidiaria y llegó a la conclusión que había “cajas negras”, micro-curros en torno a la comida y fue cortando eso. Es decir, en este acto puntual al menos, si el gobierno purgó la ayuda social de filtraciones, intervino en pro del bien Común. Hizo Justicia Social. Enhorabuena que el gobierno hizo eso. Porque hizo exactamente lo contrario de lo que estipula la ideología anarco libertaria del Presidente.
Las incongruencias de Milei
Es impresionante el nivel de contradicción del gobierno con sus propias premisas. Por un lado, los libertarios se la pasaron diciendo que no iban a intervenir en la economía porque cualquier intervención era estatismo, socialismo y rechinar de dientes, sin distinguir entre una intervención socialista, comunista, y una intervención sana, según los parámetros de la doctrina de la Iglesia Católica. Como si todo fuera lo mismo: para ellos el mundo es binario.
Sin embargo, hace un par de semanas trascendió que el ministro Caputo –reunido con dueños de las empresas de alimentos– dejó correr la idea de que sus aumentos fueron excesivos. Entonces, guste o no guste, vuelve el tema de que evidentemente no puede un precio de alimentos esenciales subir simplemente a voluntad del que lo produce. Guste o no guste, ese precio tiene que tener algún tipo de relación con los salarios. Y esto dicho no por un gobierno estatista o nacionalista sino reconocido en los hechos y en la conducta del ministro de Milei, lo cual prueba que la realidad se impone. Como los empresarios no se comprometieron con Caputo a no subir más los precios, según trascendió, el gobierno responde con una “jugada maestra”: decide abrir las importaciones de alimentos cuando somos un país capaz de producir comida para millones de personas.
Dios nos dio la pampa húmeda pero tomamos el camino más difícil sólo porque el gobierno es esclavo de una ideología que le ata las manos en nombre del dios Mercado, un dios frío, implacable y cruel, y de su pseudo dogma: la inviolabilidad de la propiedad privada.
Conversar los precios no tiene nada de malo. De hecho, discutir y acordar los precios es lo que hacen los gremios: las paritarias. Y tiene sentido que, si conversan los salarios, conversen también los precios. Por otro lado, nosotros desde el nacionalismo católico proponemos la armonía entre el capital y los trabajadores, entre las empresas y sus empleados. ¿Y eso qué significa? Que lejos de un planteo dialéctico de lucha de clases –donde se busca destruir a uno para que surja otro– lo que buscamos es que los dos estén bien y progresen, porque un país puede salir adelante cuando reina la armonía entre el capital y el trabajo. El trotskismo y el marxismo también están criticando a Milei activamente en las redes y en la calle, ciertamente. Incluso con argumentos en parte semejantes. Pero su cosmovisión es totalmente antagónica a la nuestra.
Propuestas y soluciones: lo que tenemos que hacer
Si queremos trabajar por recuperar a la Argentina, tenemos que volver a replantear un cúmulo de ideas sobre la economía, el estado, la sociedad, la política, y cómo se entrelazan virtuosamente todos estos aspectos.
El estado debe ser el garante del bien común. El bien común debe incluir a todos los habitantes, empezando por los más débiles –que son los niños por nacer–, siguiendo por los menesterosos, los mendigos y los pobres. Por eso la anulación de la ley del aborto no es negociable. No puede haber justicia social con genocidio abortista.
El elemento ordenador en una sociedad debe ser la debilidad y no la competencia. Si la competencia se convierte en elemento ordenador, las consecuencias son las que estamos experimentando.
Tenemos que mostrar a la gente que esta situación actual no es consecuencia de una mala aplicación de los principios Milei defiende. Estamos viviendo la aplicación correcta de los principios liberal-libertarios. No olvidemos que el presidente es anarco-capitalista. Milei vive una enorme contradicción interna porque es el jefe de un Estado cuando ha dicho en innumerables entrevistas que “el Estado es el pedófilo en el jardín de infantes”. Vive una enorme contradicción interna porque ha dicho mil veces que “los impuestos son un robo” y ahora sus agentes del Estado están justamente recabando impuestos. Experimenta una enorme contradicción porque siendo Macri presidente– había destruido con sus comentarios a Caputo y ahora Caputo es su ministro de Economía. Pulverizó la imagen de Patricia Bullrich en las elecciones del año pasado (“montonera ponebombas en jardines de infantes”) y ella ahora es su ministra de Seguridad.
Es decir, es una persona que –aparte de lo ideológico– está muy mal, en su mente, en sus emociones, y nosotros tenemos que pensar cómo recuperar la Argentina. Porque no podemos permitir que él se la lleve por delante. Tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados ante los avivados que lo rodean, que le aplauden todas las estupideces que hace, agazapados y esperando para aprovechar la situación. Tenemos que promover la Doctrina Social de la Iglesia, es decir, promover principios intangibles que ordenen la política, la economía y la sociedad.
Uno de estos principios fundamentales es el siguiente: los bienes esenciales no pueden quedar librados a los avatares del mercado. No es lo mismo el caviar que la leche, algunos cortes de carne esenciales, algunas verduras o el arroz. No es lo mismo que una mansión de 400 metros cuadrados, con pileta y solarium, que una vivienda común. Hay que buscar garantizar para la mayor parte del pueblo argentino los bienes esenciales y a partir de ahí, sí, una vez que todos tengan lo suficiente, a partir de ahí empieza la meritocracia: ahí sí empieza una carrera donde cada uno –en la medida de sus posibilidades, habilidad, trabajo, inteligencia y creatividad– puede ganar más o puede ganar menos. Pero a nadie le debe faltar lo necesario por una existencia digna. Esto es una sociedad cristiana donde se busca el bien común.
Qué se puede hacer
Para no quedarnos solamente en la crítica, conviene deslizar propuestas nacionalistas, propias del catolicismo, provenientes de Doctrina Social de la Iglesia. Se trata de medidas que defienden la nación y el interés nacional, que aspiran a la justicia en la distribución, procurando el bien común y no “la inviolabilidad de la propiedad privada”, una de las banderas de Milei (y uno de los puntos del Pacto de Mayo). Porque para el modelo libertario liberal, la propiedad privada es absoluta, mientras que para nosotros la propiedad privada, si bien es un derecho natural, es un derecho natural secundario.
Puesto que ningún derecho es absoluto, el orden natural no reconoce derecho –de ninguna propiedad o bien– que se pueda utilizar contra el bien común. La propiedad privada no es absoluta, no puede serlo. Entonces nosotros consideramos viables dos medidas fundamentales: bajar el precio de la energía y el precio de la nafta. En cuanto a la energía, se debe calcular los costos de su producción para determinar si es necesario, o no, subsidiarla. En cuanto a la nafta, lo mismo. Una buena parte de la energía proviene de los ríos (las represas) y el petróleo que se extrae sale del suelo argentino. Estos “insumos” son naturales, no se amortizan. Por tanto, es posible una discusión a fondo acerca del costo y del precio de la energía y la nafta. En ese sentido, no cabe duda que las empresas petroleras deben cubrir la demanda propia del mercado interno argentino a un precio mucho más bajo que el valor internacional, pudiendo vender el excedente en el extranjero a precio internacional.
El descenso del precio de la energía provocaría innumerables efectos multiplicadores positivos, porque todas las industrias se verían beneficiadas al tener sus costos fijos de energía mucho más bajos. Eso permitiría que los costos fijos de todas estas industrias, al ser más bajos, no se trasladen a precio. Como consecuencia, los precios bajarían.
Esta medida sumada a la venta de nafta a un valor más bajo –copiando a Rusia que, siendo la segunda industria petrolera del mundo, vende el litro de nafta 0,62 USD– sería muy beneficiosa porque toda la logística vinculada a las empresas y al traslado de mercadería se vería beneficiada. Por lo tanto, también bajarían los costos fijos de los precios de estos productos, especialmente alimentos, medicamentos y electrodomésticos.
Una vez que la gente tiene los alimentos y medicamentos baratos, se libera una gran cantidad de dinero que las familias –ya cubierta la supervivencia– pueden usar en aquellos bienes o servicios que ya no son absolutamente necesarios pero que también hacen a los negocios de otras personas. Ya cubierta la salud y el estómago, la gente va a la peluquería, al cine, compra libros, viaja, realiza algún regalo, asiste a clases de danza, inglés, ajedrez, va al gimnasio. Comenzaría así el círculo virtuoso de reactivación de todas esas actividades. Al consumirse más, se paga más tributos y por lo tanto se daría el efecto exactamente inverso al actual.
Conclusión
El bien común tiene tres patas. El bien común incluye el bienestar material, por otro lado la virtud, por otro lado la gracia. No se va a poder conseguir esto sin la conformación de un movimiento social, político y cultural, cuya principal tarea sea la de persuadir y convencer y difundir estos argumentos, especialmente entre los católicos. Somos un país de bautizados, quizás falte para decir que somos una nación católica –sin duda lo hemos sido– pero tenemos que empezar a reconquistar estas almas porque las cosas pueden cambiar solamente si nosotros cambiamos. En ese sentido, es fundamental difundir estos argumentos, estas propuestas y poder ir persuadiendo a quienes nos rodean de que esta doctrina, con estas soluciones técnicas, pueden hacer mucho bien a la Argentina en este momento.
El documento se titula “RAMÓN DOLL Y LA LIBERTAD DE IMPRENTA”, fue publicado por el R. P. Leonardo Castellani SJ en 1943, en el diario Cabildo, y está incluido dentro del libro “Decíamos Ayer”, que es una compilación de numerosos artículos de Castellani.