El Papa Francisco y su visión de la guerra – Por Mario Caponnetto

El Papa Francisco y su visión de la guerra

Por Mario Caponnetto

 

Desde que se inició el conflicto entre Rusia y Ucrania el Papa Francisco viene desarrollando una intensa actividad en pro de la paz. En principio, tal esfuerzo no puede sino merecer el elogio de quienes aspiramos a que la paz vuelva a reinar en esa tierra hoy arrasada por la guerra, el dolor y la muerte. No obstante, no podemos dejar de señalar la perplejidad que nos producen ciertas declaraciones del Santo Padre que revelan, a nuestro juicio, una visión de la guerra (nos referimos a la guerra en general, no a esta guerra en particular) que se aleja visiblemente de la visión católica de este singular fenómeno que acompaña al hombre desde su caída.

En efecto, Francisco ha insistido en varias ocasiones en sostener que toda guerra es injusta y que se trata de un hecho siempre repudiable y condenable. A decir verdad, no es el primero en afirmar esta tesis; como se recordará, Juan Pablo II también, en su momento, habló de “el fenómeno siempre injusto de la guerra”. No obstante, el Catecismo de la Iglesia Católica, aprobado por el propio Juan Pablo II, reconoce y reafirma la doctrina tradicional de la guerra justa en todo de acuerdo con lo que han enseñado siempre los grandes Doctores de la Iglesia (Catecismo de la Iglesia Católica, número 2309).

Pese a ello, Francisco insiste, una y otra vez, en condenar no una guerra sino toda guerra. De hecho, en su conversación con el Patriarca de Moscú, Kiril, afirmó taxativamente: “En el pasado se hablaba también en nuestras Iglesias de guerra santa o de guerra justa. Hoy no se puede hablar así. Se ha desarrollado la conciencia cristiana de la importancia de la paz” (cf. Vatican News, conversación por videollamada, el 16 de marzo de 2022, entre el Papa Francisco y el Patriarca Kiril).

Al igual que lo que hizo con el tema de la pena de muerte (a la que tildó de “anti evangélica”) el Papa parece querer ahora hacer lo mismo con la noción de guerra justa. Pero se trata de un problema moral; por tanto no depende ni de la época ni de una supuesta “conciencia cristiana” hodierna que, según se desprendería de lo dicho, sería más sensible a la paz que la de los cristianos de otro tiempo. Adviértase la gravedad de este razonamiento: si las cuestiones morales dependieran de la conciencia de cada época, entonces todo fundamento moral objetivo caería eo ipso; henos aquí conducidos al terreno del más craso relativismo moral.

Va de suyo que una cosa es sostener que en la actualidad ninguna de las guerras a las que nos enfrentamos cumple con los requisitos morales de una guerra justa (cosa que, de todos modos, habría que examinar cuidadosamente, caso por caso) y otra muy distinta es suprimir, de un plumazo, una noción moral que ha sido sostenida invariablemente a lo largo de los siglos por la Iglesia. Una vez más asoma el espíritu pretendidamente reformador, en el fondo rupturista, de Francisco para confusión de los fieles y debilitamiento doctrinal del catolicismo.

Pero las cosas han ido todavía más lejos. Al término de la oración del Angelus del pasado domingo 27 de marzo, el Papa volvió a cargar sobre el tema. Reproducimos textualmente sus palabras conforme a la versión oficial de la página web de la Santa Sede. Dijo Francisco: “La guerra no puede ser algo inevitable: ¡no debemos acostumbrarnos a la guerra! Más bien debemos convertir la indignación de hoy en el compromiso de mañana. Porque, si de esta situación salimos como antes, de alguna manera todos seremos culpables. Frente al peligro de autodestruirse, la humanidad comprenda que ha llegado el momento de abolir la guerra, de cancelarla de la historia del hombre antes de que sea ella quien cancele al hombre de la historia” (el destacado es nuestro).

Hemos de confesar que estas palabras nos han azorado. ¿Ha llegado el tiempo en que la guerra ha de ser abolida? ¿Cómo puede ser esto? Al leer estas curiosas declaraciones del Papa nos vino a la memoria el célebre texto de Isaías, capítulo 2, versículo 4, donde el Profeta advierte que llegará un tiempo en que los hombres no se adiestrarán más para la guerra y harán de su espadas arados y de sus lanzas podaderas, esto es, instrumentos de labranza y de agricultura imagen perfecta de la verdadera paz. Si nos atenemos a la Escritura podemos pensar que el Santo Padre está anunciando la inminente llegada de ese tiempo venturoso. Pero, por desgracia, no es así.

Veamos el pasaje de Isaías en el contexto de los versículos que lo preceden: He aquí lo que vio Isaías, hijo de Amos, acerca de Judá y Jerusalén: Acontecerá en los últimos tiempos que el monte de la Casa de Yahvé será establecido en la cumbre de los montes, y se elevará sobre los collados; y acudirán a él todas las naciones. Y llegarán muchos pueblos y dirán: “¡Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos enseñará sus caminos, e iremos por sus sendas”; pues de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé. El será árbitro entre las naciones, y juzgará a muchos pueblos; y de sus espadas forjarán rejas de arado, y de sus lanzas hoces. No alzará ya espada pueblo contra pueblo, ni aprenderán más la guerra (Isaías, 2, 1-4; citamos según la versión española de Monseñor Straubinger).

Está claro que el Profeta anuncia un tiempo de paz duradera. Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿cuál es ese tiempo? No presumimos ni de biblistas ni de exégetas. ¡Nos libre Dios de tamaña pretensión! Apenas si nos acompaña el sensus fidei de cualquier bautizado de a pie. Por eso acudimos, humildemente, a los que saben, a los doctos. En primer lugar, las notas que al pie de este texto trae la misma versión de Straubinger. Leemos allí: “En los últimos tiempos, o, en los días postrimeros (Bover-Cantera). Cf. Miqueas 4, 1-3; I Corintios 10, 11 y nota. En el lenguaje de los profetas se refiere este término a los tiempos mesiánicos y escatológicos en que el monte de la Casa del Señor, el Sión, resplandecerá con nueva luz. «La elevación aquí predicha, figura la gloria futura de Sión en los últimos tiempos, cuando el Dios allí adorado, fuere reconocido como Dios de toda la tierra» (Crampón). De Sión saldrá la Ley: Cf. la palabra de Jesucristo: la salvación procede de los judíos (Juan 4, 22)”.

Más abajo continúa: “No se han cumplido todavía estos vaticinios sobre la paz perfecta. «La realización completa no tendrá lugar, sino en la consumación de los tiempos, porque en esta tierra, donde el mal subsistirá siempre al lado del bien, no se puede buscar un cumplimiento perfecto» (Fillion). Cf. Mateo 13, 24-43. Entretanto tenemos que esperar hasta que se cumpla el deseo del salmista: «Dispersa, oh Dios, a los pueblos que se gozan en las guerras» (Salmo 67, 31). La actual búsqueda excesiva de la paz entre las naciones y los continuos pactos de seguridad son una señal de que no hay paz, pues la tan deseada paz mundial no podrá realizarse sin la sumisión y obediencia a la ley divina”.

Estas dos notas esclarecen el texto sagrado. Pero nos ha parecido oportuno consultar al Doctor Angélico. En su comentario del Libro de Isaías, dice el Aquinate que lo que el Profeta ha oído de Dios es que se trata  de los días novísimos, esto es, del tiempo de gracia que se llama el tiempo de los novísimos o tiempos postreros (cf. Super Isaiam, caput II, v 1-4). Más adelante distingue entre los efectos de la paz, el signo de la paz  y el fruto de la paz. Los efectos corresponden al juicio del Rey que juzgará a muchos pueblos a los que dará su ley corrigiendo los pecados. El signo de la paz viene representado en la conversión de los instrumentos de la guerra en los instrumentos del cultivo del agro. Finalmente, el fruto de la paz es la remoción o abolición de las guerras, allí donde dice: No alzará ya espada pueblo contra pueblo, ni aprenderán más la guerra (cf. ibídem). El Santo Doctor pone todavía una objeción, a saber, que después de este anuncio hubo muchas guerras; a lo que responde con estas palabras sencillas y cargadas de enorme significado: “se ha de decir que se refiere a la paz hecha por Cristo que se cumplirá en el tiempo futuro” (cf. ibídem).

No resulta difícil advertir que no es este tiempo nuestro el que anuncia el Profeta ni, menos aún el que parece estar en la mente del Papa. No hay en sus palabras ni el menor atisbo de un sentido mesiánico ni escatológico, ni un llamado a la conversión, ni una urgente convocatoria a reconocer a Cristo como el Rey de las naciones. Por el contrario, el Papa se vuelve a los responsables políticos a los que llama a detener las armas.

Pero, ¿pueden, acaso, estos responsables políticos en su inmensa mayoría apartados de Dios cuando no expresamente enemigos de Cristo, lograr la paz sin siquiera el menor asomo de una conversión? Es a esta conversión, a este retorno a Cristo, y no a una paz utópica, a lo que debiera dirigirse con toda su fuerza la palabra del Vicario de Cristo. Su voz tiene que ser la voz de Cristo, firme, clara, sí, sí, no, no. De lo contrario no será otra cosa que una voz más en el concierto de la vacua vocinglería del mundo.

La muerte está aquí – Los pagos de seguro de vida en EEUU se incrementaron a partir de la vacunación

La muerte está aquí

Los pagos del seguro de vida se disparan un 258 %

a medida que las muertes posteriores a la vacuna

se aceleran rápidamente

 

Artículo original en inglés aquí y aquí

(Natural News) En una historia poco conocida de Reuters que casi no atrajo la atención de los medios corporativos; la aseguradora holandesa Aegon reveló que los pagos de seguros de vida del tercer trimestre de 2021 se dispararon un 258% en comparación con los pagos del tercer trimestre de 2020. La diferencia, por supuesto, la encontramos en las vacunas covid. En 2020, las vacunas aún no estaban disponibles, por lo que los pagos de Aegon sólo alcanzaron los 31 millones de dólares. Pero después de tres cuartas partes de vacunas agresivas a lo largo de 2021, los pagos de beneficios por muerte alcanzaron los $ 111 millones, un aumento del 258%.

La aseguradora holandesa Aegon, que realiza dos tercios de su negocio en los Estados Unidos, dijo que sus reclamos en las Américas en el tercer trimestre fueron de $ 111 millones, frente a los $ 31 millones del año anterior. Las aseguradoras estadounidenses MetLife y Prudential Financial también dijeron que aumentó la cantidad de los reclamos de seguros de vida. Old Mutual de Sudáfrica utilizó una mayor parte de sus provisiones pandémicas para pagar siniestros y la reaseguradora Munich Re elevó de 400 millones a 600 millones de euros su estimación para 2021 de siniestros de vida y salud por COVID-19.

Las compañías de seguros se están dando cuenta lentamente de la verdad sobre las vacunas covid, incluso cuando la corriente principal –cómplice y asesina– intenta encubrir una tasa de muerte cada vez mayor. Las señales de muerte que ahora emergen en las finanzas de las compañías de seguros no pueden simplemente barrerse debajo de la alfombra, y dado que se registró un aumento del 258 % para el tercer trimestre de 2021, surge la pregunta obvia: ¿cuánto peor será esto para el cuarto trimestre del 2021? ¿O el primer trimestre de 2022?

En cualquier día “normal” (pre-covid) en Estados Unidos mueren unas 7.700 personas. Si esas muertes aumentan en un 100%, eso significa que cada día mueren 7.700 personas más. Multiplique eso durante un año, y son 2.8 millones de muertes adicionales. Tenga en cuenta que esto es sólo para un aumento del 100% en las muertes.

Aegon informa un aumento del 258 % en los pagos de las pólizas de seguro de vida. Aunque Aegon no asegura a todo el país, obviamente, este botón de muestra debería generar alarmas entre aquellas personas que prestan atención. Si comenzamos a ver constantemente algo así como un aumento del 200 % en la mortalidad por todas las causas, eso significaría que más de 15.000 personas adicionales están muriendo cada día en Estados Unidos. Es un holocausto de vacunas en tiempo real.

A decir verdad, probablemente estemos en ese punto ahora mismo. Los conjuntos de datos aún no se han puesto al día con la realidad de lo que está sucediendo en febrero de 2022. Es casi seguro que las tasas de mortalidad por cáncer se han duplicado en 2021 y se encaminan a cifras aún más altas en 2022, pero la industria del cáncer –dominada por intereses farmacéuticos, por supuesto– ocultará los números el mayor tiempo posible para evitar que alguien haga preguntas sobre por qué tanta gente está muriendo de cáncer de repente.

La respuesta es obvia: son las vacunas de ARNm.

El holocausto de las vacunas es real y se está acelerando… MILLONES morirán en Estados Unidos

Entonces, no solo tenemos un holocausto de vacunas real en Estados Unidos en este momento sino que tenemos un encubrimiento del holocausto por parte de todas las partes cómplices y asesinas, incluidas las Big Pharma, Big Tech, Big Media y Big Government. Están todos en ello. Todos son asesinos en masa, y todos están trabajando para encubrir esto el mayor tiempo posible para que puedan obligar a más personas a cometer suicidio por vacunación antes de que el recuento de cadáveres sea innegable.

Ese es el nivel de maldad con el que estamos lidiando en la sociedad en este momento, y todo se maneja bajo el lema de la “ciencia”.

Bajo este peligroso culto a la muerte por parte de la “ciencia”,  todo el mundo finge que las vacunas covid están deteniendo la transmisión infecciosa y las hospitalizaciones, todo mientras se mira hacia otro lado respecto de tantas personas vacunadas mueren prematuramente. Israel, con una tasa de vacunación del 96,2% en toda la población, ahora lidera el mundo en casos de covid per cápita. Esto prueba que la vacuna tiene el efecto contrario al que nos prometieron en nombre de la “ciencia”. De hecho, cuanto más vacuna un país a su gente, más casos de covid aumentan.

Eso es porque, por supuesto, la vacuna es la pandemia. El covid ya habría terminado si no fuera por las vacunas que continúan, inyectando a las personas armas biológicas de proteínas desarrolladas recientemente, que causan fallas en los órganos y la muerte. No es una coincidencia que los síntomas de lesiones por vacunas sean categorizados como “covid” por el establecimiento médico corrupto y asesino que recibe sobornos financieros del gobierno por matar personas con ventiladores y remdesivir (nombre de medicamento).

La compañía Hershey apuesta por Satanás, rechaza a los empleados de fe

Mientras tanto, la compañía Hershey está despidiendo a todos sus empleados no vacunados, lo que confirma que es una corporación malvada que niega las exenciones basadas en la fe de las vacunas mortales. Como informa La Gran Época: “Realmente pensé que estaría bien”, dijo Kim Durham –analista de pagos y comprador de abastecimiento– a The Epoch Times. “Pensé, no puedes cuestionar mi fe. Nadie puede cuestionar eso”.

Durham pidió un amparo religioso en agosto y asumió que lo conseguiría.

“Pensé que esto había quedado atrás hasta septiembre, cuando me reuní con un representante de recursos humanos. Fue un interrogatorio sobre sus creencias religiosas. Tergiversaron tus palabras y trataron de poner palabras en tu boca. Fue terrible. Me hicieron preguntas tan personales que no tenían nada que ver con la religión”.

Se sorprendió cuando, en noviembre, recibió la noticia de que su solicitud de adaptación religiosa había sido denegada.

Todos los entrevistados mencionaron estar preocupados por preguntas similares durante las reuniones, generalmente realizadas con un supervisor inmediato y alguien de Recursos Humanos, tales como: ¿Alguna vez ha sido vacunado? ¿Tus hijos están vacunados? ¿Cómo te proteges cuando sales de tu casa? ¿Con qué frecuencia vas a la iglesia? ¿Tomas Tylenol, Ibuprofeno, Tums o Midol?

Entonces, la compañía Hershey –que vende barras de caramelo rellenas de azúcar procesadas de bajo grado que promueven la diabetes y la obesidad– está interrogando a los empleados sobre si toman Tums. Y si toman Tums, ¿no se les permite oponerse a las inyecciones de ARNm de proteína?

Algo me dice que la compañía Hershey ahora está dirigida por demonios que odian a Dios, al igual que la mayoría de las otras grandes corporaciones en Estados Unidos y en todo el mundo.

Vea más noticias sobre el surgimiento del demonismo y el satanismo en DemonicTimes.com

Obtenga la historia completa sobre Hershey, Apple y otras entidades corporativas demoníacas en el impactante podcast Situation Update del día de hoy: https://bit.ly/3tmdWcq

Entrevista al Fiscal Carlos Insaurralde – Por Verónica Ressia (desgrabación textual)

ENTREVISTA AL FISCAL CARLOS INSAURRALDE

VERÓNICA RESSIA

(Desgrabación del audio de casi 37 minutos)

Fecha: 18/01/2022

Link para escucharlo en original:

 

PERIODISTA: estamos hablando con el fiscal Carlos Insaurralde. Queremos preguntarle qué pasó con esto de la ANMAT y las notas. Cuéntenos como si fuese una historia lo que sucedió de acuerdo a su versión.

FISCAL: se hicieron varios pedidos de informes, tanto a la ANMAT como al Ministerio de Salud (MS). La ANMAT es un organismo satélite del Ministerio y a veces se entrecruzan las informaciones y es difícil que se pongan de acuerdo quien contesta cada requerimiento, cada punto. Desde que comenzó la investigación en el mes de abril del fallecimiento de una mujer, inmediatamente después de recibir la vacuna Astrazeneca, se enviaron pedidos de informes al ANMAT y al Ministerio. Los informes se recibían parcializados, no se contestaban todos los puntos y finalmente se hicieron dos preguntas claves a la ANMAT y al Ministerio. Una, sobre la existencia de grafeno y otra sobre el magnetismo. Sobre esto último, ninguno de los dos contestaron. No contestaron acerca de la cantidad de personas fallecidas por vacunas, no contestaron sobre la cantidad de efectos adversos. Todo un sistema muy burocrático en cuanto a las respuestas. En relación al grafeno, se informó el 13 de diciembre que las vacunas contenían grafeno.

P: Ese es el primer informe y viene de ANMAT firmado por la Dra. Patricia Inés Aprea.

F: Exacto. Esta doctora afirma que existe grafeno en la vacuna Astrazeneca. Yo me refiero a esta vacuna porque es la que se utilizó para inocular a esta víctima, no a otras vacunas. Yo no sé si las vacunas contienen o no. Yo sólo pregunté por la Astrazeneca.

Posteriormente, se la citó a la Dra. Aprea para ratificar o rectificar esta información que envió, y nos hizo saber que concurriría a la fiscalía. Lo hizo y se retractó en cuanto a la existencia de grafeno. Dijo que no contenían y que fue un error tipográfico.

P: Ella, cuando se retracta, ¿lo hace en la fiscalía? ¿Ustedes la llaman para que rectifique o ratifique esto y ella se retracta en la fiscalía?

F: Exacto. Eso fue en el mismo mes de enero, un lunes 11 o 12. Al otro día se recibe una información proveniente del Ministerio de Salud de la Nación en la que se hace saber efectivamente que la Astrazeneca contiene grafeno.

P: Resumiendo:

El 13 de diciembre la Dra. Aprea (jefe de dirección de evaluación y control de biólogos y radiofármacos del ANMAT) contesta el pedido de informe de la fiscalía del Dr. Insaurralde, afirmando que la Astrazeneca contiene grafeno.

El 11 de enero ella se retracta en la fiscalía. Al día siguiente, llega un nuevo informe, esta vez de Ministerio de Salud de la Nación, afirmando la existencia de grafeno.

F: La ANMAT es un órgano satélite del Ministerio por lo cual a veces se entrecruza la información. Se requiere la información al Ministerio, y termina contestando la ANMAT, porque ellos se dividen la información según las áreas y según la materia.

Posteriormente, hay una retractación pública en la que se informa que hubo “un error de tipeo”. O sea que hubo cuatro intervenciones; el informe de Aprea, su retractación testimonial, el informe de Ministerio y la retractación publica de ANMAT.

P: La retractación ultima de ANMAT, ¿está firmada por alguien o es un comunicado institucional?

F: Sólo es un comunicado de ANMAT.

P: Yo tengo una de estas notas (la del 11 de enero), no la nombra a la Dra. Aprea pero sí tiene la firma digital de Gaspar Uriel Tizio, quien es el Director de la Dirección de Asuntos Judiciales del Ministerio de Salud. Con esta firma digital y este informe también tenemos que hablar de una nota del 12 de enero del 2022, firmada por Uriel Tizio, donde ratifica que hay grafeno: “En cuanto a la composición de la vacuna en cuestión conforme se ha declarado, el grafeno se encuentra dentro de los componentes de la misma y se sugiere acompañar rótulos y prospectos autorizados en los cuales se pueda advertir los componentes de la vacuna”. Este informe firmado por Tizio, ¿qué rol juega en todas estas notas y la justicia?

F: Uno debe tener presente lo último que informa esta ……….publica, que es posterior al 12 de enero. Pero lo que se puede advertir es una permanente confusión y parcialización de datos y falta de información. Yo seguí esperando hasta último momento los informes que se pidieron y no los contestaron, ni ANMAT ni el Ministerio. Yo intervine hasta ahí porque yo me excusé de la intervención en la causa –no fui apartado, esto lo quiero aclarar- porque recibí la presión de Fiscalía General para no hacerme cargo de ninguna investigación que tenga que ver con vacunas y con pase sanitario.

P: ¿A qué se refiere con que recibió presión de Giscalía General para no hacerse cargo?

F: El Giscal General me convocó a una entrevista, fui a hablar con él y me dijo que había escuchado un audio mío donde yo me identificaba como fiscal y llamaba a la gente a denunciar. Quiero que se entienda una cosa: yo soy fiscal, vivo haciendo denuncias y vivo diciéndole a la gente que si fueron víctimas de un hecho, denúncienlo. Trabajo y vivo de eso. Pero para el Fiscal General, esto sería una causal de sumario administrativo: por haberme identificado como fiscal y exhortado a un grupo limitado (de WhatsApp) que denunciara estos hechos (que constituyen delito)… Este audio fue escuchado en todo el país. El Fiscal General entendió que yo no podía hacer eso. Pero reitero, fue hecho en un ámbito cerrado de un grupo de WhatsApp. Acto seguido y atento a lo dicho por el Fiscal General, el Dr. Marcelo Lapargo, yo me excusé de seguir interviniendo en esta causa referente a las vacunas, que fue la originaria, y se inició en abril de 2021.

P: ¿qué se había llegado a conocer respecto de esta causa por averiguaciones de muerte? ¿A qué conclusión llegó con la poca información que recibió?

F: se hizo una autopsia de la mujer fallecida y la misma no arrojó ningún dato claro. El médico legista que la realizo dijo que “en principio la muerte sería natural” y digo en principio porque la autopsia tiene dos partes para sacar una conclusión. Una es la apertura del cadáver, examinando los órganos, a ver si hay algún signo que dé idea al médico legista sobre la causa de la muerte. Y la segunda parte es la de la Anatomía Patológica, la cual consiste en extraer muestras de órganos y enviarlos a laboratorio donde se hace un examen más exhaustivo con microscopio que es mucho más preciso. Una vez obtenido ese segundo informe con microscopia, el médico legista hace un informe final. El estudio de Anátomopatología no se llegó a hacer, entonces no tenemos en claro todavía la causa de muerte de esta persona. Pero en esa ocasión el médico legista lo que sostuvo es que la Astrazeneca fue prohibida en nueve países en Europa (para esa época) por causar trombosis. Y lo que se buscó en caso de la Astrazeneca, según el médico legista, es trombosis cerebral. En la misma se forman coágulos o micro coágulos y esto produce efectos dañinos, se tapan los vasos y produce la muerte.

P: Y ustedes lo que estaban investigando es si en el caso de esta mujer había sucedido esto.

F: Exactamente. Tal es así que el médico legista dijo que en el caso de la Astrazeneca se sitúan trombosis a nivel cerebral, motivo por el cual se envió el cerebro al gabinete de Anatomopatología para que se examine a nivel microscópico.

P: Cuando la Dra. Aprea va a aclarar a fiscalía que el vial no tiene grafeno, ¿qué dice? ¿Que fue un error de tipeo también?

F: La declaración la hizo por zoom y dijo que fue un error de tipeo.

P: ¿Y usted qué piensa de todo esto?

F: Yo no puedo opinar, yo ya estoy fuera de la causa. El motivo por el que hablo es porque quiero llevar verdad a la gente, y lo que yo puede obtener es eso: datos parcializados, escases de datos, no informaban a tiempo, tal es así que yo los apercibí de que lo hagan en 10 días, pero la falta de colaboración de estos organismos es llamativa. No se examinaron las vacunas. Lo que hacía la doctora era examinar la documentación remitida en la que figuraba que había un control de calidad sobre las muestras hechas en Corea del Sur. Pero ella no examinaba las muestras en sí.

P: Es decir que nunca se analizó ningún vial acá en Argentina.

F: No tengo conocimiento de que se haga hecho. Y cuando se preguntó a ANMAT o Ministerio ,no obtuve respuesta certera sobre qué sucedía con los análisis.  Todo era muy dificultoso, tanto para que respondieran a tiempo y en forma concreta todos los oficios que se le mandaban.

P: ¿Existe tecnología en nuestro país para analizar este tipo de vacunas?

F: Lo que sé es que se requiere tecnología de avanzada. No sé si en Argentina contamos con ésta. Nosotros recibimos muchísimos informes del exterior. Entre ellos recibí el informe “Campra”. Este informe habla de la toxicidad del grafeno y del hallazgo del mismo en diversas vacunas. Cuando se le hizo saber a ANMAT y al Ministerio de Salud, sobre el magnetismo, alertado por lo que estaba sucediendo (hubieron muchas denuncias al respecto). Cuando yo les pregunté por esto, no me respondieron nunca. Se enviaban los requerimientos y ellos dividían las partes que contestaría cada uno.

Y voy a aclararte una cosa: este tipo de causa nos interesa a todos, más allá del hecho concreto. Hay una persona fallecida. Hay cientos y miles de personas que están falleciendo tal vez por causa de la vacuna. Esto es lo que nos interesa a todos. Yo tengo hijos y nieta, y todos en algún momento podemos pasar por la exigencia del pase sanitario y nuestros hijos pueden ser candidatos a una vacuna cuyo contenido no conocemos. Por ese motivo yo me salgo del protocolo del investigador judicial y atiendo muchos llamados y doy información porque no puedo reservármela cuando tal vez se está muriendo gente y no se le da información, ni los médicos ni la autoridad sanitaria. Por eso yo y mi carrera estamos en riesgo permanente, tal es así que evalué la posibilidad de pedir una custodia, porque esta situación molesta a muchos, perjudica muchos intereses económicos, pero yo necesito llevar la verdad a la gente. Mucha gente está muriendo y posiblemente por efecto de la vacuna, y digo posiblemente porque no cuento con más datos para asegurarlo.

P: En el punto “C” dice que el grafeno es parte de los componentes de la vacuna. Luego dice que “se sugiere acompañar rótulos o prospectos autorizados en los cuales se pueda advertir los componentes de la vacuna”. ¿A qué se refiere?

F: Se refiere a que otro sector es el que puede acompañar esos prospectos y esos rótulos. Y de ahí surgen los componentes. Pero la sospecha es: ¿están informados todos los componentes que están en el prospecto? Según el informe Campra no, ya que está el grafeno que es altamente tóxico. Reitero: ¿están declarados todos los componentes en los prospectos? Ésa es mi preocupación. Yo soy directamente afectado. Yo esto lo hice saber en mi excusación: no tengo pase sanitario, no lo voy a tener nunca, no tengo intención de vacunarme, y no se me permite ingresar al banco. Yo hice una denuncia por esta circunstancia que tramitó en una fiscalía de San Martín y la causa fue desestimada. Yo también soy víctima de esta situación. Le exijo a la autoridad sanitaria que responda con certeza y en forma completa lo que se le pide y si es preciso que analicen las vacunas. Hay muchas personas en este momento que están sufriendo las consecuencias de la vacunación. Es lo que ellas dicen y cuentan. Y tengo personas cercanas en mi entorno que están sufriendo las consecuencias. Reitero: me salgo del protocolo porque necesito transmitirle la verdad a las personas. Esto me está costando dolores de cabeza, presiones, aprietes de alguna forma. Pero yo no puedo ver que la gente esté sufriendo por la falta de información y preocupados, muchos de ellos papás de nenes que van a empezar la escuela el año que viene con la posibilidad que la vacuna sea obligatoria. Y ahí están todos los funcionarios, todos los políticos en esa situación. ¿Qué vamos a hacer?

P: ¿Alguna vez le pasó que el Fiscal General lo llame por alguna investigación que esté llevando adelante?

F: Sí, lo ha hecho en otras ocasiones. No siempre tenemos la libertad que queremos para investigar. No puedo profundizar más. Pero se impone la conciencia de cada uno. Y a veces existe esa crisis de preguntarse: me exigen esto, pero mi conciencia me dice otra cosa.

P: Usted sabe que hay organismos a nivel internacional que si se quiere podría considerárselos como “los más oficiales”. La mismísima OMS no recomienda la vacunación para niños y adolescentes. Esta semana pasada el titular de la Comisión Europea de Salud dijo que tampoco recomendaban las dosis tan cercanas porque empezaban a notar un debilitamiento en el sistema inmunológico. Hoy mismo el Reino Unido anunció que empezaba a sacar todo lo que sea protocolo COVID a partir de mañana, pero también hay otros países donde comienzan a hablar científicos muy prestigiosos como Luc Montagnier donde dijeron que esta vacuna es un peligro, que es algo que puede cambiar nuestra civilización por completo y que van a ser los no vacunados los que salven a la civilización. Con todos estos titulares que dan cuenta al menos de una sospecha de que algo no funciona, ¿usted cree que la Justicia en algún momento va a empezar a destrabar estas denuncias que existen pero que parecen estar encajonadas?

F: No sé si el termino es “encajonadas”, lo que digo es que finalmente esto se va investigar. Siempre pasó esto en la historia argentina, siempre se investiga. La pregunta es, ¿qué pasa mientras tanto con nuestros chicos? Seguro que se va a investigar. Estoy convencido de que va a ser así. Estamos todos conmovidos por esto que viene pasando. Estamos shockeados, en todos los aspectos de las instituciones públicas, los poderes. Creo que en algún momento vamos a despertar y a darnos cuenta que hay que ver qué está sucediendo con nuestra gente que está enfermando.

P: El nivel de angustia en la sociedad es grande.

F: Sí, así es. Todos somos parte de esto.

P: ¿Usted seguirá al frente de la fiscalía?

F: No sé mi futuro. Pero si en algo ayudó al esclarecimiento o por lo menos a que el ANMAT y el Ministerio de Salud se den cuenta de que deben responder lo que se les pide, creo que valió la pena.

P: ¿Quedó alguna pregunta por responder?

F: Hay muchas preguntas que nos hacemos todos. El tema es quién las responde. Y yo insisto, soy un ciudadano más y sufro las consecuencias del pase sanitario y el peligro que inoculen a mis seres queridos con alguna sustancia que no se sabe qué contiene. Hay muchas preguntas, pero es cosa de los científicos, aquellos que manejan estas cuestiones mejor que nosotros. Pero yo me pregunto qué pasa con la reacción que tienen que tener los responsables y las autoridades. ¿Por qué no se ponen de acuerdo y empiezan a investigar todo esto? Me preocupa muchísimo. Temo perder familiares. Tengo gente amada que empezó a tener manifestaciones de trombosis.

P: Cuando el Fiscal General habló con usted, y usted le expuso sus argumentos, ¿sintió que algo de lo que le contaba era importante?

F: No sé qué pasa en el interior de cada persona. Yo tengo que aguardar la decisión que se tome. No sé qué va a resolver el Fiscal General. Pero sí te voy a expresar algo que también lo puse en un comunicado que voy a sacar: mi intención fue llevar la verdad, requiriendo informes a las autoridades sanitarias, y obtuve informes parciales, confusos y sin ninguna certeza. Del futuro laboral mío no sé qué se va a resolver. Me llama la atención que no se me haya preguntado cuál es mi opinión sobre esto, cuál es mi documentación que me lleva a sospechar sobre la posible presencia de tóxicos en la vacuna. No se me preguntó. Se me sugirió que no tomara más intervención en causas relacionadas a vacunas ni pase sanitario.

P: En el caso de esta mujer fallecida, ¿fueron los familiares los que sospechaban que podría ser la vacuna quienes denunciaron?

F: Lo que les llamó la atención es que era una persona sin enfermedades crónicas preexistentes. Tenía aproximada 60 años. Falleció al poco tiempo de aplicarse la vacuna, éso es la sospecha del familiar que denunció y por lo cual comencé la investigación. Mi primer compromiso es con la Verdad y con la Humanidad.

POR QUÉ NO USO BARBIJO NI ME VOY A VACUNAR

POR QUÉ NO USO BARBIJO

NI ME VOY A VACUNAR

 

Por el Lic. Juan Carlos Monedero (h)

Egresado por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino

 

                Barbijo sí, barbijo no, usá tapabocas, cuidémonos todos, ¿te vas a vacunar?, no quiero usar barbijo, me estoy ahogando con esta basura, es obligatorio, es por vos, es por todos… El mundo entero ha sido testigo de discusiones realmente inéditas a partir de marzo 2020. Antes de que la OMS declarase la pandemia, por supuesto que se discutía todo, desde la religión a la política, desde la economía al fútbol. Pero por lo general la salud era intocable, no se discutía salud de forma ideológica, los temas de salud no eran parte habitualmente de esos tipos de discusión. Existían cosas obvias que todos dábamos espontáneamente por válidas, como que caminar en un parque es sano, tomar agua, correr, nadar, dormir bien, cuidarse en las comidas, evitar el exceso en el alcohol, el tabaco, las drogas. La llegada intempestiva y sorpresiva de la “pandemia” gatilló, por el contrario, una cantidad de debates –muchos de ellos, absurdos– sobre la salud física y el orbe entero se vio agitado como nunca y por motivos que, apenas unos meses antes, hubiesen resultado absolutamente inverosímiles.

En el medio de este caos, quiero decir exactamente por qué no uso barbijo en la calle, por qué no incentivo a que los demás lo hagan (antes bien, lo desaliento siempre que puedo) y especialmente por qué mi familia, mi esposa y mis dos hijos (uno en camino) no tenemos pensado recibir ninguna inyección relacionada –supuesta o realmente– con el coronavirus. Se me perdonará el uso de la primera persona singular. Aclarado eso, cabalguemos.

No uso barbijo porque Ginés González García dijo que el barbijo “tiene un efecto de disciplina social: uno lo cumple y ve cuando los demás no lo hacen”, lo que me lleva a pensar, por tanto, que los motivos tienen que ver con la Dominación Psicológica y no con el cuidado de la salud de los ciudadanos. No uso barbijo porque el mismo Pedro Cahn, de los predilectos de este gobierno kirchnerista, dijo ya al principio del 2020 que usar el barbijo tanto tiempo era “contraproducente” y que después de unas dos horas “ya no servía para nada”. No uso el barbijo porque la emergencia sanitaria (la llamada pandemia) no ha sido demostrada. No lo uso porque el COVID ha sido sobrediagnosticado: a través de la resolución 326/2020, el Estado Argentino les paga extra a los hospitales si califican un malestar o síntoma como “efecto del covid” y no como consecuencia de otra afección respiratoria. No uso el barbijo porque sé que la gripe, la neumonía, la pulmonía y demás están siendo etiquetadas como covid, y que esta maniobra incrementa ficticiamente el número de casos. No uso barbijo porque es evidente que, si inflan las estadísticas, entonces el virus está mucho menos difundido de lo que se dice. Nadie miente por nada, el que miente lo hace para producir un efecto. ¿Cuál es el efecto de magnificar el covid? Sencillamente, introducir el terror en la gente.

No uso barbijo porque me doy cuenta que inflan el covid para meter miedo en la población, y meten miedo en la población para que la misma población consienta que el Estado avance sobre nuestras legítimas libertades bajo excusas sanitarias.

No uso barbijo porque los test PCR, en base a los cuales se determina la magnitud del covid, no son específicos dado que rastrillan toda afección respiratoria, sea o no covid.

No uso barbijo porque advierto que han “fabricado” una emergencia extraordinaria para permitirse medidas extraordinarias, y es claro como el agua que se empieza por “Todos usemos barbijo” y se termina por “Todos usemos el chip”, lo que ya se está debatiendo en la Argentina.

Por todo esto no uso barbijo. Porque usar barbijo es decirles a ellos “Les creo”. Y yo no les creo nada. Mi incredulidad no tiene que ver con el voluntarismo sino con que ellos mismos me han probado hasta el hartazgo una verdad simple, pura y dura, rotunda: ellos tampoco creen. Nuestro Presidente de la Nación violentó sistemáticamente todas las normas pseudo sanitarias que impuso coactivamente a través de la policía (tema aparte es la cooperación formal de los integrantes de la policía con esta locura), de la Gendarmería (ídem) y de las FF.AA. (ídem). Los policías van por la calle sin barbijo. La gente sale de un comercio y se lo saca. Cristina Kirchner misma no usaba el barbijo. La famosa foto de Alberto con Fabiola: ninguno con barbijo. Nos dijeron que usar barbijo y respetar las normas sanitarias era cuestión de vida o muerte, pero ellos siguen vivos.

No uso barbijo porque su uso NO TIENE SENTIDO: al mismo gobierno y gobiernos (de los otros países) a los que les viene importando un bledo mi salud no les va a importar espontáneamente mi salud. No uso barbijo porque –si se me permite la metáfora– no creo que el Lobo se convierta de repente en Caperucita, por eso no acepto racionalmente (no es una cuestión de fe) que los mandatarios políticos –que han demostrado infinidad de veces su desprecio olímpico por la gente común– sean, ellos, desde marzo 2020, los firmes ejecutores de un plan sanitario para salvar a la población. La población no les importó nunca y tampoco les importa ahora. Por eso es que el sentido común me dice, hace rato, que esto es una cuestión POLÍTICA y no sanitaria.

No uso barbijo porque me ahogo, no me quiero tragar mi propio Dióxido de Carbono. No me digan que los cirujanos lo usan igual porque comparar el uso prolongado de horas y horas con el uso durante un rato es una tontería, y no resiste el menor análisis.

No uso barbijo porque la mascarilla visibiliza de forma inequívoca mi adhesión al discurso dominante en los medios de comunicación.

No uso barbijo porque el tapabocas oculta expresiones faciales que hacen a la comunicación humana, y creo que su uso prologando (sobre todo en los niños, que recién están aprendiendo la gestualidad) conspira contra el aprendizaje de esta misma gestualidad. No me pongo tapabocas porque no soy un esclavo y porque, en el peor de los casos, si por la fuerza fuese obligado a ser esclavo, aspiraría a ser libre.

No uso barbijo porque me doy cuenta que su uso se impone a caballo de “lo sanitariamente correcto”, así como también advierto que muchos lo usan justamente en función del qué dirán. Para muchos, el uso del barbijo es una forma de buscar aceptación, de demostrar que “se es buen ciudadano”, dócil a los mandatos irracionales, y todo eso conspira contra la soberanía intelectual y emocional. Por eso no uso barbijo.

Los motivos por los cuales no iré a inyectarme son, en parte, semejantes. No se ha demostrado una emergencia sanitaria. Pero se ha demostrado infinitas contradicciones en quienes proclaman esa supuesta emergencia, OMS para abajo. Las estadísticas son falsas, cualquiera afección respiratoria se presume covid, y es obvio que la sobreestimación del virus genera la falsa necesidad de una vacuna. Típico procedimiento del marketing: crear una falsa necesidad y luego ofrecer una solución innecesaria. Sin embargo, aún cuando tomemos por válidas las estadísticas oficiales, los números no cierran: el grueso de los que mueren por covid o con covid o después del covid tienen más de 70 años, co-morbilidades, etc. Yo tengo 36. Que este dato tan palmario –que me exime de mayor demostración– sea completamente ignorado por tanta gente es realmente sintomático (perdón por la palabra). En definitiva, el asunto de la vacuna contra el COVID se podría eventualmente y con mucha buena voluntad empezar a hablar recién para esa franja etaria, y –todavía– habría que ignorar que existen tratamientos alternativos menos invasivos, amén de la Inmunidad del Rebaño.

No me voy a vacunar porque las contradicciones del discurso oficial sobre la supuesta inmunidad que producen las inyecciones son incontables: primero dijeron que los vacunados no contagian, ahora sabemos que contagian. Después dijeron que los vacunados no tenían un cuadro grave, ahora sabemos que sí pueden sufrir un cuadro grave. Dijeron que los vacunados no tendrían que ir al hospital, y ahora vemos los hospitales llenos de vacunados. Dijeron que con 2 dosis estábamos completamente inmunizados, y nos enteramos ahora que los que tienen 2 dosis pueden enfermarse y hasta morir.

No me voy a inyectar la vacuna porque, ante todo, no es propiamente una “vacuna” sino una terapia experimental, cosa que fue reconocida hace pocos días por el Hospital Alemán. Parece que corrió la voz, las autoridades del Hospital se atemorizaron y dieron marcha atrás, retirando esa verdad que a la pasada decían. Pero mucha gente llegó a leer que el propio Hospital calificó a “la vacuna contra el covid” como un experimento.

No me voy a poner la pseudo vacuna porque no soy un objeto, no soy una cosa que se puede tirar, no soy descartable, ni yo ni mi esposa ni mis hijos, y voy a trabajar muy duro todo lo que pueda para que estas razones lleguen a todos.

No me voy a vacunar, si me permiten la palabra, porque las investigaciones en torno a las anteriores vacunas han supuesto históricamente no menos de 8, 10, 15 o incluso 20 años para su producción. Las “vacunas contra el COVID” se hicieron en meses.

No me voy a vacunar porque el propio Bill Gates reconoció en el 2015 que las “nuevas vacunas” van a incidir en el decrecimiento poblacional, y esto sólo puede significar que estas inyecciones o bien producen la muerte o bien la esterilidad, la infecundidad o incluso la impotencia sexual.

No me voy a vacunar porque hay muchos testimonios (nacionales e internacionales) de cómo los vacunados experimentan todo tipo de dolores e incluso la muerte, y porque la hipótesis de que “las vacunas contra el covid” sean la causa de estos males no ha sido despejada por nadie. Ya existe normativa (en la Argentina, por ejemplo) que reconoce que puede haber nexo causal entre las vacunas y la muerte de una persona, y que incluso indemniza a la familia si se prueba aquel nexo.

No me voy a vacunar porque se ha prohibido en el mundo científico un debate abierto, honesto y franco sobre la necesidad y eficacia de las vacunas: a los profesionales que hacen demasiadas preguntas no los dejan debatir, restringen las discusiones al respecto, tanto en la esfera académica como en la mediática: se impone el relato de los medios de comunicación sin revisión por pares, sin debate científico a fondo.

No me voy a vacunar porque me doy cuenta que el objetivo de los políticos que llevan adelante las campañas de vacunación no es que la población viva mejor sino que la población obedezca sus órdenes y actúe en base a la hostilidad y el miedo: imponen la vacunación a sangre y fuego, presionando a la gente en su trabajo, amenazándolos con despedirlos, y luego cubriéndose las espaldas respecto a posibles demandas judiciales diciendo que la vacuna “no es obligatoria”. Este perverso zig-zag es la nota distintiva de las mentes brillantes y enfermas: sé reconocer los efectos de una inteligencia poderosa, y aquí evidentemente por un lado se acosa a la población mientras que por otro se mantiene la formalidad de que “no se obliga a nadie” porque la campaña de vacunación “es optativa”. Este doble estándar tan repudiable nos habla del psicópata que está del otro lado, craneando 24 horas al día cómo instrumentar y diagramar (hasta en sus detalles más específicos) nuestra esclavitud.

Con todos estos datos probados, creo que no necesito más razones. Cuando tuve todas las piezas del puzzle, brotó como un rayo la conclusión: lo único decente en estos tiempos es militar la Vieja Normalidad, porque no se puede respirar en un mundo lleno de mentiras.

“Neodarwinismo y Evolucionismo Cristiano. Fisuras e incongruencias”. Reseña del libro de Juan Carlos Monedero – Por el Dr. Carlos Andrés Gómez Rodas

Neodarwinismo y Evolucionismo Cristiano. Fisuras e incongruencias”.

Reseña al nuevo libro de Juan Carlos Monedero

Por el Dr. Carlos Andrés Gómez Rodas

 

Tras una larga espera, fue publicado por Ediciones Del Alcázar el libro titulado Neodarwinismo y Evolucionismo Cristiano. Fisuras e incongruencias (Ediciones Del Alcázar, 2021), que recoge la tesis de licenciatura en Filosofía de Juan Carlos Monedero tras varios años de investigación y está prologado por Juan Manuel Torres, Doctor en Filosofía y Profesor en la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza, Argentina).

Este tema se debatió públicamente entre el Lic. Juan Carlos Monedero y el Dr. Oscar Beltrán en septiembre de2019, en el Aula Magna de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (U.N.S.T.A.), que es la casa de estudios donde se recibió el autor. Si bien el secretario académico de la institución, José María Tejedor, católico y evolucionista, se negó a entregar la grabación del debate durante dos años (tal como lo sostiene públicamente el autor del libro[1]), el debate fue rescatado por un anónimo y se encuentra presente en el canal de Youtube de Monedero[2].

El libro relata cómo, en la inmensa mayoría de los casos, la teoría se presenta como absolutamente corroborada.Es un dogma de fe, no se puede discutir y quien la cuestione es tenido por un cavernícola o, peor aún, condenado al silencio, como si no valiese la pena refutar sus argumentos. En cuanto al bienestar de la teoría, a lo sumo se reconoce a regañadientes que no hay consenso en torno a los mecanismos de la supuesta evolución, pero, rápidamente, se añade que, para el establishment científico, la evolución “es un hecho comprobado” y del cual sólo faltaría “explicar algunos detalles”.

El autor exhibe gran cantidad de elementos que ponen de manifiesto cómo plantear críticas racionales a la teoría evolutiva pone en riesgo la carrera académica, las posibilidades de ascenso laboral y la fama pública de los investigadores, de suerte que el tan mentado “consenso” en torno a la evolución sería el resultado de una silenciosa presión psicológica y moral, mas no el resultado de la fuerza de la evidencia. Ben Stein, el periodista judío estadounidense, documentó esta suerte de “Gulag Cientificista” en su famoso video Expelled: no inteligence allowed[3].

Juan Carlos Monedero explica que la férrea defensa de la teoría evolutiva como único marco posible contrasta llamativamente con una idea propia del paradigma científico actual, según la cual las explicaciones científicas siempre son provisorias, y esto porque el conocimiento científico está sujeto a permanente revisión. Esta postura, que ganó terreno a partir de la famosa obra de Tomas Kuhn a mediados del siglo XX, es hoy dominante y, sin embargo, coexiste inexplicablemente con una enfática afirmación del evolucionismo por parte de ateos militantes tales como Richard Dawkins, Daniel Dennet, entre otros.

Desde la mitad del siglo XIX hasta la actualidad, sin intervalos, la teoría de la evolución es presentada como arma de secularización, de forma tal que sus consecuencias provocan, o bien el ateísmo, o bien el deísmo. Monedero lo documenta de manera fehaciente y no hay mucho lugar a dudas después de leer al insigne evolucionista Jacques Monod o, incluso, al biólogo evolucionista Richard Lewontin, en una cita demoledora que el autor de Neodarwinismo y Evolucionismo Cristiano. Fisuras e incongruencias ha sabido recopilar. A la par de esto, el autor también toma nota de una tendencia que parece ganar adeptos en otros espacios del campo científico: sostener verbalmente la teoría de la evolución sin que, al mismo tiempo, se realicen declaraciones filosóficas o religiosas. El libro analiza esta corriente.

Para llevar a cabo este trabajo, Juan Carlos se ha basado fundamentalmente en los trabajos de Raúl Leguizamón (QEPD), el pre-citado Doctor Juan Manuel Torres, el sacerdote y físico Carlos Baliña, el intelectual Horacio Boló y, ya fuera de la Argentina, en el brillante y delicioso trabajo de Phillip E. Johnson, Michael Behe, William Demsbki, Giusseppe Sermonti, Roberto Fondi, así como también en científicos que –aunque adhieren a alguna forma de la evolución– cuestionan la idea de un origen gradual de los seres vivos. En este grupoel autor ha recopilado citas de Richard Goldschmidt, Stephen Jay Gould, Niles Eldredge, Máximo Sandín, entre otros.

Pero el sector en donde el autor ha puesto verdaderamente la lupa es el de las autoridades eclesiásticas e intelectuales cristianos evolucionistas, católicos y no católicos. Desde Pío XII hasta el Papa Francisco, pasando por Juan Pablo II y Benedicto XVI, e incluyendo a Mariano Artigas, Miguel de Asúa, el padre Guillermo Jorge Cambiasso, el padre Santiago Collado González, Nicolás Jouve de la Barreda, y el propio Oscar Beltrán –que fue docente de Monedero en la UNSTA–, todos están comentados y sus argumentos reciben una fuerte réplica que no participa del estilo muchas veces sinuoso que caracteriza al mundo académico. También están abundantemente citados los aportes de Daniel Iglesias Grézes, intelectual uruguayo y bloggero de InfoCatólica, quien –a pesar de sostener la compatibilidad entre evolución no darwinista y fe cristiana– ha escrito distintos artículos que Juan Carlos Monedero supo consultar para escribir su investigación, tal como lo documenta al final del mismo.

La tesis final de la Licenciatura de Monedero es original: no afirma la falsedad del Evolucionismo Cristiano y mucho menos la verdad del mismo. Para el autor del libro, el planteo de compatibilidad entre evolución y creación (o teísmo) está atravesado por numerosas dificultades y debe ser descartado “por falta de mérito”, para usar un lenguaje judicial. En ese sentido, Collin Patterson –citado por Monedero– afirma que el evolucionismo es una suerte de “anti conocimiento”, una “anti teoría” porque sus afirmaciones constituyen “un vacío” que, aunque tienen la función de conocimiento, en realidad no comunican ninguno. Por eso Patterson ha preguntado en público a sus colegas evolucionistas qué saben realmente de la Evolución, y la respuesta fue el silencio.

No se puede abordar este libro sin alguna noción básica de Epistemología y Lógica, e incluso de Retórica y Persuasión. En efecto, Monedero explica cómo, cada vez que la teoría está a punto de colisionar con la evidencia, es reformulada para evitar su refutación. A pesar de esta resignificación, la teoría se sigue presentando con la misma supuesta “certeza absoluta” de siempre, y el autor muestra cómo esto ocurrió una y otra vez. En esta línea argumentativa, el autor incorpora los aportes epistemológicos de Popper, Lakatos y Kuhn.

Hagamos una breve enumeración de los argumentos contrarios a la teoría neodarwinista: ausencia de eslabones intermedios, estasis, apariciones, desapariciones repentinas, “complejidad irreductible”, violación del principio de la uniformidad de la naturaleza, sesgo de confirmación, falacia de petición de principio, argumento circular, etc. Esto lleva al Lic. Monedero a concluir que el motor de la teoría evolutiva es ideológico:“no se trata de ver que ocurrió sino de querer que haya ocurrido”.

[1]Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=t5sf0z29JsY

[2]Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=7BBtxlCRgTg

[3] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=V5EPymcWp-g

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Grupo de los 7 (G/7): ¿Genocidas promotores de la salud pública global? – Por José Arturo Quarracino

Grupo de los 7 (G/7): ¿Genocidas promotores de la salud pública global?

Por el filósofo José Arturo Quarracino

Los líderes del llamado Grupo de los 7 parecen sufrir de una esquizofrenia atroz: parecen estar preocupados por la salud de la población mundial, pero subsidian con millones de dólares el genocidio prenatal (aborto). Pero por otro lado muestran que no les preocupa en absoluto el contagio pandémico: se reunieron a cara descubierta, sin bozal “sanitario” y sin distanciamiento social alguno. 

 Tal como informaron ampliamente los medios de comunicación de todo el mundo, desde el 13 al 16 de junio se reunieron en el condado de Cornualles, situado en el extremo sudoccidental de Inglaterra, los líderes de los países que componen el G7: Boris Johnson (Gran Bretaña), Emanuel Macron (Francia), Angela Merkel (Alemania), Joseph Biden (Estados Unidos), Justin Trudeau (Canadá), Mario Draghi (Italia) y Yoshihide Suga (Japón).

También estuvieron presentes Ursula von der Leyen (presidente de la Unión Europea) y Charles Michel (Presidente del Consejo Europeo). Y el cierre de ese encuentro contó con la presencia de la Reina de Inglaterra, Isabel II, y de su hijo el Príncipe Carlos.

El G7 es el agrupamiento de los mencionados países, cuyos orígenes se remontan a 1973, por iniciativa del entonces secretario del Tesoro estadounidense, George Schultz. Una vez constituido como organización, el G7 ha mantenido regularmente reuniones anuales, en localidades o ciudades pertenecientes a algunos de los miembros, a modo de Cumbres. En estas reuniones se analizan la política y las economías internacionales, para aunar posiciones en torno a las decisiones que se toman.

Actualmente, los países nucleados en este organismo representan el 58% de la riqueza neta mundial (unos 317 billones de dólares) y más del 46% del PBI mundial.

 

  1. A) El motivo del encuentro -que desde hace unos años se lleva a cabo anualmente- fue para considerar los temas de los desafíos económicos y políticos que representan China y Rusia, la recuperación económica global, la protección del planeta y la aceleración de la producción de vacunas para afrontar la pandemia producida por el Covid19 (Sars-Cov2), para asegurar su acceso a los países más pobres.

Uno de los documentos divulgados al final de esta cumbre se refiere al tema de la pandemia y de la salud. Lleva como título G7 CARBIS BAY HEALTH DECLARATION [Declaración de Salud Carbis Bay-G7], y en él se establece que los líderes reunidos “se comprometen a trabajar expeditiva y colectivamente con el objetivo de poner fin a la pandemia del Covid-19”, aunque reconociendo también “que la próxima podría venir en cualquier momento”, razón por la cual manifiestan su compromiso de llevar a cabo acciones para “fortalecer nuestras defensas colectivas para prevenir mejor, detectar, responder a y recobrarse de futuras pandemias a través de la acción efectiva multilateral y un fortalecido sistema de salud global, con la Organización Mundial de la Salud como su centro” (n. 1).

Como se puede apreciar, los líderes del G7 parecen estar muy preocupados por la pandemia del Covid-19, quieren ponerle fin, por eso han tomado la decisión, entre otras, no sólo de acercar 1.000 millones de vacunas a la mayor parte de los países del mundo, sino que también han puesto a la Melinda French Gates (Fundación Bill&Melinda Gates) y a Patrick Vallance (consejero científico del gobierno británico) para que elaboren una estrategia global para afrontar futuras pandemias[1]. Con ello pretenden instaurar y fortalecer un sistema de salud mundial, bajo el control y dominio de la OMS.

Llamativamente, esta decisión está en línea con la propuesta presentada en abril del año pasado por sir Henry Kissinger: instituir una autoridad sanitaria global para afrontar la pandemia que había comenzado -y las próximas por venir-, porque ningún país podría resolver el problema en forma aislada[2].

A primera vista parece que los líderes del G7 están realmente preocupados por el virus de origen chino, por los desastres sanitarios y económicos que ha causado, etc. Están muy interesados que miles de millones de personas sean “vacunadas”. También parece que consideran que la OMS ha cumplido una labor descollante. Pero si esto es así, no se entiende por qué ellos mismos -que son personas que corren mucho riesgo de infectarse, contagiarse y morir, a causa de su edad- NO CUMPLEN ni con el uso del bozal sanitario ni con el distanciamiento social, como muestran las fotos del evento que se conocieron oportunamente.

Todos a escasos centímetros entre si, y el rostro totalmente descubierto, rodeando a una persona de 92 años, como si el virus pandémico no existiera.

Pero NO TODOS LOS PRESENTES estaban así de cómodos, sin respetar ninguno de los protocolos mundialmente impuestos para los encuentros sociales. Quienes estaban trabajando, administrando un servicio de comida, SÍ ESTABAN ENMASCARADOS, como corresponde en tiempos de “pandemia”.

Mensaje clarísimo: los Poderosos están por encima de toda ley y norma a la que sí están sometidos los mortales comunes. ¿O en realidad los Poderosos no tienen miedo de contagiarse, porque la pandemia covídica no es tan mortal como se dice? Porque en rigor de verdad, NO HAY UNA SOLA AUTOPSIA EN EL MUNDO QUE DEMUESTRE QUE LOS MUERTOS POR EL COVID LO HAN SIDO REALMENTE, o por lo menos en la cantidad que se dice, porque NO SE HAN REALIZADO NI SE EFECTÚAN AUTOPSIAS a los muertos por Covid. ¿POR QUÉ?

 

  1. B) Lo que hace dudar de los nobles intenciones y preocupaciones sanitarias de estos líderes poderosos es que la mayoría de ellos, como gobernantes, subsidian todos los años a la siniestra organización abortista y genocida International Planned Parenthood Federation (IPPF)[3], la cual promueve acciones y políticas a nivel global que significan la muerte-asesinato, por año, de 73 millones de criaturas humanas, antes de que nazcan[4].

Los mismos que están “muy preocupados” por la salud de la población mundial, frente a 4.500.000 muertes en un año y medio, son los mismos que subsidian anualmente el asesinato de 73 millones de personas por nacer. O estos líderes son esquizofrénicos a la enésima potencia o su hipocresía es infinita.

¿Quién puede creer a esta altura que la vacunación masiva y universal que pretenden imponer sea para salvar vidas? ¿Con vacunas no aprobadas, fabricadas con fórmulas confidenciales y secretas y comercializadas con inmunidad jurídica?

 

6 de agosto de 2021

 

José Arturo Quarracino

 

[1] En https://es.euronews.com/2021/06/12/cumbre-del-g7-los-lideres-tratan-de-consensuar-un-plan-frente-a-futuras-pandemias

[2] Henry Kissinger, “The Coronavirus Pandemic Will Forever Alter the World Order”, publicado en The Wall Street Journal,  4 de abril de 2020 (se lo puede consultar en https://www.voltairenet.org/article209639.html.

[3] Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia y Canadá. Solamente Italia no aporta.

[4] Alan Guttmacher Institute, Hoja Informativa “Embarazo no planeado y Aborto a nivel mundial”, Julio 2020.

Bergoglio contra la Misa Tridentina. Los católicos fieles responden

Bergoglio contra la Misa Tridentina.

Los católicos fieles responden

Hace varios días, el Papa Francisco publicó un nuevo documento en donde restringe resueltamente la celebración de la Misa Tridentina, una de las joyas de tradición católica de Occidente.
Esta reciente medida viene generando una cascada de reacciones en todo el mundo. A las pocas horas de conocerse, el Arzobispo de San Francisco (EE.UU.) sostuvo que continuará celebrando la Misa Tridentina[1]. Unos días antes, se había filtrado que el Papa tenía pensado limitar este rito, y Mons. Schneider se anticipó diciendo que eso sería “un abuso de poder”[2]. Entrevistado por Diana Montagna, luego de haberse conocido la medida, Schneider afirmó que Francisco parece “un pastor que, en lugar de tener olor a sus ovejas, las golpea furiosamente con un palo”[3].
El Padre Francisco José Delgado (sacerdote diocesano licenciado en Filosofía y Teología, párroco en Lominchar y Palomeque, Toledo, España) escribió: “El Papa no puede cambiar la Tradición por decreto ni decir que la liturgia posterior al (Concilio) Vaticano II sea la única expresión de la lex orandi en el Rito Romano”. Además, agregaba el sacerdote: “Como eso es falso, la legislación que brota de ese principio es inválida y, de acuerdo con  la moral católica no debe ser observada, lo cual no implica desobediencia”. El tuit fue retirado[4]. Sin embargo, su contenido puede leerse aquí[5].
Recientemente, cabe mencionar las declaraciones de Rob Mutsaerts, obispo auxiliar emérito de Hertogenbosch, Holanda:
“El Papa Francisco pretende ahora que su motu proprio corresponde a un desarrollo orgánico de la Iglesia, lo que contradice totalmente la realidad. Al hacer prácticamente imposible la Misa en latín, acaba rompiendo con la antigua tradición litúrgica de la Iglesia Católica Romana. La liturgia no es un juguete de los papas; es patrimonio de la Iglesia. La Misa Antigua no se trata de nostalgia o gusto. El Papa debe ser el guardián de la Tradición; el Papa es un jardinero, no un fabricante”[6].
Por qué el ataque a la Misa Tridentina
Muchos católicos consideran como asunto secundario la forma en que se celebra la Misa, y reducen el asunto a una cuestión de idioma o preferencias estéticas. Pero el tema es mucho más complejo. Como enseñan los teólogos, se reza lo que se cree: lex orandi, lex credendi. El rito que se profesa es una forma de lenguaje, al igual que los sonidos que emitimos con la garganta. Por otra parte, los textos de la Misa Tridentina contienen un formidable contenido teológico de enorme profundidad.
Se trata de una rúbrica confeccionada en el marco del Concilio de Trento, a los fines de unificar la pluralidad de ritos existentes y presentar un frente común a la herejía protestante, el principal desafío de la Iglesia Católica en esos momentos. Por ejemplo, en la ciudad de Toledo, España, se celebraba únicamente el rito mozárabe. San Pío V tomó entonces el rito que se celebraba en Roma –el dámaso gregoriano, que databa del siglo IV– y lo universalizó para toda la Iglesia. Sin embargo, mantuvo vigentes los ritos de más de 200 años de antigüedad, suprimiendo los de más reciente aparición.
Por este valor simbólico del rito tradicional (solemne declaración de principios, enérgica respuesta a la Reforma Protestante, pieza clave de la tradición católica durante siglos), a partir de los años 60’ y 70’ –época a la que se llama “el posconcilio” por venir luego del Vaticano II (1962-1965)– cardenales, obispos, párrocos y teólogos progresistas persiguieron y hostigaron no sólo a los sacerdotes que celebraban la misa tridentina sino también a los fieles que asistían a ella. Odiaban el rito tradicional porque impulsaban una pseudo teología católica que ya no se definía contra las herejías, y coquetearon tanto con el protestantismo como también con lo más nefasto de la filosofía contemporánea.
La presión de estos jerarcas tuvo lugar a través de la tortura psicológica y moral, forzando a los fieles a secundar órdenes infames bajo el ropaje de “virtud de la obediencia”. En este contexto, suprimir la Misa Tridentina era un objetivo fundamental del proyecto de los progresistas de cambiarle la cara a la Iglesia Católica: por estos motivos criminalizaron la misa surgida al calor de la Contrarreforma. Pocos sectores tradicionalistas conservaron este rito, y a la cabeza de ellos estuvieron los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada por Mons. Lefebvre el 1 de noviembre de 1970.
Todo esto ocurrió durante el pontificado de Pablo VI y la tendencia fue revertida lentamente con Juan Pablo II y, sobre todo, con Benedicto. Se llegó a tal nivel de persecución que la misa tridentina, al menos de facto, fue suprimida en la casi totalidad de las diócesis. Por estos motivos, en Summorum Pontificum, Benedicto XVI retoma lo que Juan Pablo II había dicho en su Quatuor abhinc annos –donde se permitía la misa tradicional–, además de relanzar las conclusiones de varios cardenales que en 1986 determinaron que el rito tridentino no había sido abolido nunca y que los obispos no pueden prohibir a los sacerdotes que lo celebren. Fue un importante avance que Juan Pablo II estableciera una comisión integrada por estos cardenales (Ratzinger entre ellos), dictaminando que el rito aprobado por San Pío V jamás había sido derogado y que tampoco podría serlo.
Más aún, en su Mensaje a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, 21 de septiembre de 2001, Juan Pablo II afirmó:
“En el Misal Romano, llamado ‘de S. Pío V’, como en varias liturgias orientales, hay hermosas plegarias con las cuales el sacerdote expresa el sentido más profundo de la humildad y la reverencia ante los misterios sagrados. Estas plegarias revelan la sustancia propia de cualquier liturgia”.
En el prefacio de un libro sobre liturgia, 2004, el entonces cardenal Ratzinger escribió:
El Papa no es un monarca absoluto cuya voluntad es la ley; más bien, es el guardián de la Tradición auténtica (…) Su gobierno no es el de un poder arbitrario, sino el de la obediencia en la fe. Por eso, con respecto a la liturgia, tiene la tarea de un jardinero, no la de un técnico que construye nuevas máquinas y tira las viejas a la basura. (…) el rito es un don que se da a la Iglesia, una forma viva de parádosis, la transmisión de la Tradición”[7].
Con esta medida de Francisco, estamos ante una bofetada no sólo a Benedicto XVI y a Juan Pablo II sino a todos los fieles que lucharon esforzadamente por la misa tradicional durante décadas, como así también a los que asistimos a misa tradicional.
Si es verdad que rezamos lo que creemos, precisamente porque los progresistas no creían lo mismo que se creyó siempre, no querían rezar eso. Porque, además, la lex orandi determinaba la lex credendi y generaba una cierta lex vivendi: una forma de vivir según los ritmos de la liturgia, y todo esto iba conformando una psicología propia del católico tradicional. Además, como en el imaginario público la misa tridentina está asociada al tradicionalismo –calificado despectivamente de integrismo, reacción, fanatismo, etc.– ningún sacerdote progresista deseaba celebrarla: no sea que se “contaminen”.
Un odio que viene de lejos
 
Lo cierto es que –con este documento, denominado Traditionis Custodes– Francisco reaviva el odio de los progresistas contra la tradición católica, estableciendo “de derecho” un modus operandi que, en la práctica, ya estaba llevando a cabo en la Iglesia: la obstaculización de la Misa Tridentina.
Como cardenal de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio puso numerosas trabas a la aplicación del Sumorum Pontificum: mientras el cardenal –en los papeles– cumplía con el Papa entonces reinante, socavaba sus decisiones en el terreno de los hechos. Dispuso solamente dos parroquias para celebrar el rito tridentino: Nuestra Señora del Carmen, calle Rodríguez Peña esquina Av. Córdoba; y la cripta de la parroquia San Miguel Arcángel, calle Bartolomé Mitre esquina Suipacha, ambas de la Ciudad de Buenos Aires.
En el resto de la diócesis, los párrocos no habilitaron la misa tridentina. Así, por ejemplo, este rito fue prohibido en la parroquia San Pablo Apóstol (barrio de Colegiales), donde se celebró unas semanas.
Por otra parte, el sacerdote Ricardo Dotro –encargado de celebrar en la parroquia San Miguel Arcángel– mortificaba a las personas que comulgaban de rodillas, instaba a los asistentes a realizar los movimientos más rápido, molestaba su concentración, incorporaba al rito tridentino elementos del rito moderno, entre otras acciones. En entrevistas que le hicieron, afirmaba que la autorización dada servía para empujar a los “retrasados” en “el avance de la Iglesia”, y que celebraba la misa por “pura compasión”. Era habitual que se le acercara gente a felicitarlo por celebrar la misa tridentina, pero él les negaba el saludo. A un grupo de asistentes le dijo que lo hizo “por obediencia al cardenal” pero que era “una carga insoportable”. Dotro además forzaba a que los laicos leyesen las lecturas, cuando en el rito tridentino corresponde al sacerdote. De todo esto hay testimonios.
Ahora Bergoglio, desde la silla petrina, despliega ya sin disimulo y con ropaje jurídico una conducta que –en realidad– hace años llevaba aplicando.
Esta medida empuja a los fieles tradicionales a asistir al rito Novus Ordo Missae, que en la mayoría de casos –en la Argentina y en el mundo– viene acompañada de infinitos abusos litúrgicos y hasta sacrilegios; al limitarse las misas tridentinas los fieles serán llevados a asistir a las celebraciones en las condiciones en que se vienen realizando.
Se trata, por tanto, de un hostigamiento con olor a oveja, realizado por “el papa de la misericordia”: no son los pajarracos feministas, no son los comunistas de hoz y martillo, no es la izquierda con sus bombos, no son los jacobinos franceses con la guillotina. Es algo mucho peor: es la persecución de vestido blanco, la consumación de un plan trazado contra la liturgia católica que nos remonta cincuenta años en el pasado, manifestando un odio verdaderamente demoníaco.
Por este motivo, aunque el pontificado de Bergoglio sin dudas es anticristiano, el problema litúrgico no empezó en el 2013. Hace más de cinco décadas que se ha vuelto común la arbitrariedad de los jerarcas. Con honrosas excepciones que conocemos y valoramos, los párrocos y los obispos han sido cómplices por acción u omisión. Es un hecho que, por la fuerza, sin derecho y contra el derecho, se quiere suprimir la misa de la tradición católica. Grandes inteligencias, como el padre Leonardo Castellani, fustigaron este despotismo que pinta la idiotez del subordinado como una virtud, y que retrata la resistencia a las medidas injustas como acto de soberbia.
Prohibir la misa tridentina es un clarísimo mensaje –por si faltaba– que no hace falta explicitar, pero que no obstante conviene hacerlo: Francisco está desautorizando la lucha contra la herejía, está atacando lo mejor de Trento, arremetiendo contra la Tradición bajo pretexto de que limita un rito, empujando a los fieles a que asistan al triste, irreverente y patético cambalache en que se ha convertido –en infinidad de casos– la Misa Nueva.
Pachamama sí, Misa Tridentina no
Los grupos de fieles afectos a la liturgia tradicional son de los más vivos de la Iglesia hoy. Por el contrario, los grupos de bautizados progresistas atraviesan largos años de infertilidad. Sin embargo –y en paralelo con el cierre del seminario de San Rafael, Mendoza (Argentina), el más fecundo del país–, el Papa Francisco intenta pisarle la cabeza a los tradicionalistas. Otra vez. Pretende aplastar justamente al grupo que está creciendo. Mientras tanto, con los grupos más estériles de la Iglesia (que rechazan la fe y la tradición católica) se tiene una “paciencia” infinita.
Enfoquemos aquí: miles de sacerdotes y obispos vienen declarando públicamente barbaridades sin que ese comportamiento tenga consecuencias. Un integrante de la Pontificia Academia para la Vida rechaza la Humanae Vitae y la doctrina moral sobre la vida[8], y pretende “reevaluar” la calificación de las relaciones homosexuales[9]; el P. James Martin rechaza el catecismo[10] y es felicitado públicamente por Francisco[11]; los sacerdotes alemanes bendicen lo que Dios reprueba sin consecuencias[12], la mitad de los obispos norteamericanos da la comunión a los políticos abortistas[13].
Los luteranos comulgan en misas católicas[14], los políticos aborteros como Alberto Fernández pueden comulgar[15], pero los tradicionalistas no pueden asistir a la Misa Tridentina. Como si fuese poco, Bergoglio escribe –a modo de justificación– que quienes desean participar en la liturgia antigua crean divisiones. Bergoglio no quiere tradicionalismo en la Iglesia: cualquier otra cosa, sí.
La autoridad, el mando y la justa orden
Esta medida alimentará la confusión ya existente en torno al legítimo ejercicio de la autoridad. Los malos teólogos enseñan que el subordinado sólo debe rehusarse a obedecer órdenes manifiestamente injustas: “le ordeno que mate a ese inocente”; “le ordeno que le robe a tal persona tal cosa”. Sin embargo, una orden teóricamente legítima puede ser ilícita si sus efectos previsibles son nefastos, aunque el objeto de la medida no sea desordenado per se.
Por ejemplo, aunque el obispo tenga formalmente el derecho, puede constituir una medida deshonesta poner su mejor teólogo al frente de una parroquia donde apenas dos personas asisten a misa, en vez de permitirle predicar a cientos de feligreses en otro lugar más concurrido. Cosa que Bergoglio hizo cuando era cardenal, por ejemplo, con el padre Martín Poladian, eximio teólogo que terminó como párroco de una iglesia a la que asistían dos feligreses, luego de haber dado sermones ante varios centenares en la Basílica de San José de Flores, una de las más grandes y bellas de Buenos Aires.
Por parte del subordinado, no existe obligación de obedecer órdenes que estén fuera de la competencia de la autoridad: el mando que el jefe recibe le viene dado para cumplir con los fines de su misión y quien manda sólo tiene competencia para ordenar en cuanto al cumplimiento de esos fines. No puede impartir órdenes inmorales así como tampoco dictar normas por enemistad manifiesta (ya sea hacia personas en particular o hacia la Iglesia en general).
En este sentido, aunque la nueva normativa está dentro de la competencia del Papa, es importante preguntarnos si acaso la enemistad manifiesta de Francisco para con la Tradición Católica la volvería nula. En efecto, existen sobrados indicios de rechazo hacia los fieles y sacerdotes más tradicionales durante este pontificado. Por otro lado, es palmaria la carencia de argumentos sólidos para restringir la misa tridentina: se señala a los cristianos que prefieren la liturgia tradicional como responsables de las restricciones que Francisco aplica a la misa tridentina. Ahora son ellos, no el Papa Francisco, los responsables de las limitaciones del rito tradicional: habrían malversado el privilegio dado por Benedicto.
¿Desde cuándo se puede suprimir el uso de un rito porque quienes lo practican supuestamente sean de una forma u otra? ¿Qué tipo de criterio es éste? ¿No es evidente que estamos ante una típica falacia ad hominem?
Con Traditiones Custodes se da a entender que la finalidad de Benedicto XVI era únicamente atender a los deseos de algunos nostálgicos, como un gesto de mera “magnanimidad” para con ellos, como si se tratara de un privilegio sujeto a la condición de buen comportamiento. Así, el argumento de Bergoglio para limitar la misa tradicional es que quienes la frecuentan son mala gente.
Siguiendo este razonamiento, entre los que asisten al Novus Ordo hay egoístas, envidiosos, mentirosos, adúlteros, estafadores, explotadores de empleados, cobardes, trepadores, obsecuentes. ¿Habría que restringir el Novus Ordo por estos motivos?
¿Nos damos cuenta de que es un planteo sin sentido? Los motivos que explican esta limitación son ideológicos, no una defensa de la fe ni de la doctrina.
El documento de Francisco por el cual contradice a Benedicto XVI, imponiendo más restricciones a la Misa Tridentina, lleva el tramposo título de Traditionis Custodes. El nombre es exactamente lo contrario de lo que el documento significa, porque lejos de custodiar la tradición lo que en realidad hace es mancillarla: otro recurso de la Guerra Semántica.
Así, Francisco –poniéndose por encima de Benedicto y de la tradición– determina que el rito tradicional no forma parte de la liturgia de la Iglesia Católica, puesto que, según él, la lex orandi de la Iglesia sólo se expresa en el Nuevo Misal.
Para fundamentar esta decisión de establecer el Rito Nuevo como única expresión de la lex orandi, Francisco dice que San Pío V abrogó en el siglo XVI los ritos que no tuvieran más de doscientos años de antigüedad. Sin embargo, la misa tridentina posee al menos cinco siglos de antigüedad, y numerosos elementos de ella se remontan incluso más atrás en el tiempo. Es patente que Bergoglio concluye lo contrario a su propio argumento.
Cabe enfatizar, además, que las leyes o normas irracionales no son propiamente leyes: si se pretende hacer del ad hominem una ley, entonces se sanciona un prejuicio. Obedecer o dar nuestro consentimiento a esta medida significa –en palabras brillantes de Juan Manuel de Prada[16]– pedirnos que al entrar en la iglesia nos quitemos no sólo el sombrero sino también la cabeza.
Ni nuestra fe ni la virtud de la obediencia ni la caridad nos pueden exigir que nos quitemos la cabeza. Sin embargo, dice de Prada, “esto, exactamente esto, es lo que me acaba de pedir Bergoglio”. Y explica: “Soy católico y no puedo ser irracional. No puedo aceptar una cosa y la contraria; no puedo dividir en dos mi cabeza. No puedo obedecer indicaciones contradictorias, como si fuese un cadáver o un robot que responde a impulsos eléctricos”. Y por lo tanto:
“La obediencia no puede asentir a algo absurdo, no puede someterse a mandatos contradictorios por ahorrarse disgustos o complicaciones. El Dios en el que creo es Logos; y por lo tanto no puede pedirme que me quite la cabeza. El ‘motu proprio’ de Bergoglio me lo pide y no pienso hacerlo”.
Prudencia, obediencia y resistencia a la autoridad
 
La prudencia es la regla maestra. De ahí que sea posible dejar de obrar ciertas cosas buenas y esto porque –según las circunstancias– un acto bueno puede generar un mal. Ejemplo: devolver lo robado es algo bueno, pero si se robó un arma y su dueño ha perdido la razón, no debe devolverse. Lo mismo pasa aquí en torno a la autoridad: aunque obedecer sea bueno en general, en este caso particular sería nefasto. Este documento del Papa Francisco es una muestra de profunda enemistad hacia los fieles tradicionales y, por lo tanto, no obliga en conciencia.
Esperemos que sean muchos los sacerdotes y obispos que tengan la santa audacia de resistir esta medida. El deber de la jerarquía es guardar celosamente la verdad, custodiar la tradición, preservar la Palabra de Dios, y todas estas obligaciones se cumplen con la transmisión y la celebración de la Misa Tridentina. La misa de siempre es un excelente medio para cumplir los fines propios del sacerdocio. Esta medida del Papa, como muchas otras de idéntico espíritu anti tradicional, constituye el nervio de algo que no sólo podemos sino que debemos combatir.
Los sacerdotes y los fieles deben desobedecer a Francisco. El pecado no sería celebrar la misa tridentina. El pecado sería dejar de rezarla porque eso le da más poder al hombre que tiraniza la Iglesia desde el 2013: Jorge Mario Bergoglio. Es la hora de la santa desobediencia, la cual, en realidad, es la obediencia a un principio superior. El Papa no puede cambiar la Tradición por decreto, tanto como no puede limitar el rezo del Padrenuestro, el Avemaría o el Gloria. No es el monarca absoluto, debe ser el custodio de la tradición. La medida es abusiva, y una medida contra el bien común de la Iglesia es nula.
Esto nos lleva al punto de si un pontífice puede ser resistido legítimamente. Nos limitaremos a reproducir las afirmaciones de grandes teólogos:
“Pedro no necesita nuestra adulación. Aquellos que defienden ciega e indiscriminadamente cada decisión del Sumo Pontífice son los que menoscaban la autoridad de la Santa Sede: destruyen, en lugar de fortalecer sus cimientos” (Melchor Cano);
“si el Papa con sus órdenes y sus actos destruye la Iglesia, se le puede resistir e impedir la ejecución de sus mandatos” (Francisco de Vitoria);
“Si el Papa dictara una orden contraria a las buenas costumbres, no se le ha de obedecer; si tentara hacer algo manifiestamente opuesto a la justicia y al bien común, será lícito resistirle; si atacara por la fuerza, por la fuerza podrá ser repelido” (Francisco Suárez);
“Usted debe resistir de frente a un papa que abiertamente desgarra la Iglesia, por ejemplo, al rehusar conferir beneficios eclesiásticos, excepto por dinero o intercambio de servicios… caso de simonía, que aun cometido por el papa, debe ser denunciado” (Tomás Cardenal Cayetano);
“habiendo peligro próximo para la fe, los prelados deben ser argüidos, inclusive públicamente, por los súbditos. Así, San Pablo, que era súbdito de San Pedro, le arguyó públicamente” (Santo Tomás de Aquino);
En respuesta a la pregunta: “¿Qué debe hacerse en casos en que el Papa destruya la Iglesia con sus malas acciones?: Ciertamente pecaría; tampoco se le debería permitir actuar de tal forma, ni debería ser obedecido, en lo que fuera malo, pero debiera ser resistido con cortés reprensión (.)… Él no tiene el poder para destruir; por lo tanto, si hay evidencia de que lo está haciendo, es lícito resistirlo. El resultado de todo esto es que si el Papa destruye la Iglesia con sus órdenes y sus actos, puede ser resistido y la ejecución de sus mandatos, prevenida. El derecho a la resistencia del abuso de autoridad de los prelados viene de la Ley Natural” (Sylvester Prieras, teólogo dominicano, respondió a las 95 tesis de Lutero);
“Así como es legal resistir al papa si asaltara la persona de un hombre, es lícito resistirlo si asalta las almas o perturba al estado o se esfuerza por destruir la Iglesia” (San Roberto Belarmino).
El conjunto de todas las medidas que el Papa Francisco viene aplicando desde el inicio de este pontificado habilita a los católicos a resistir sistemáticamente no sólo a “Traditionis Custodes” sino también a la persona del Papa, quien ha demostrado sobradamente ser un adversario de la catolicidad de la Iglesia. Por obediencia a Dios, preparémonos para desobedecer a Bergoglio.
[1] Cfr. https://bit.ly/3xi2Vbb
[2] Cfr. https://bit.ly/3i2R78a
[3] Infocatólica reproduce la entrevista aquí: https://bit.ly/3x1IYFi
[4] Cfr. https://twitter.com/padrefjd/status/1415996306292621314?s=21
[5] Cfr. https://bit.ly/2US8AaA
[6] Cfr. https://bit.ly/371aSH1
[7] Prefacio a “El desarrollo orgánico de la liturgia. Los principios de la reforma litúrgica y su relación con el movimiento litúrgico del siglo XX antes del Concilio Vaticano II” por Dom Alcuin Reid, San Francisco 2004. Cfr. en Amazon, https://amzn.to/3i8Wumq
[8] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=31347. Ver también: https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=31497. Y también: https://bit.ly/3iR40RS
[9] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=35809.
[10] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=31323
[11] Cfr. https://bit.ly/3rC4JKI
[12] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=40521
[13] Cfr. https://lat.ms/3x8wbRw
[14] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=40573
[15] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=36917
[16] Cfr. https://bit.ly/2VgIMod

Clero rosa en Brasil: el primado utiliza la Santa Misa para cooperar con el lobby LGBT brasileño

Clero rosa en Brasil: el primado utiliza la Santa Misa para cooperar con el lobby LGBT brasileño

 

El 21 de mayo del 2021, el cardenal Sérgio da Rocha –arzobispo de San Salvador de Bahía y primado de Brasil– celebró una misa “por las víctimas de la LGBTFobia”, así, con esas palabras. Estaban presentes activistas del llamado lobby gay, entre ellos un travesti. La celebración fue transmitida por redes sociales, y se inició con el saludo de este hombre disfrazado de mujer. Después de la comunión, el travesti cantó el Ave María.

ACIDIGITAL revela[1] que esta misa, en estos términos, se realizó a pedido “del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos LGBT de Bahía”, así como también de una entidad estatal denominada “Agencia del Departamento de Justicia, Derechos Humanos y Desarrollo Social de Bahía”.

En notas posteriores a la celebración, el fundador de uno de estos grupos llamados pro gay, presente en la misa, sostuvo: “es la primera vez en la historia de Brasil que un cardenal, máxima autoridad de la Iglesia Católica, primado de Brasil, celebra una Misa en memoria del LGBT asesinado”. Si fuese una noble iniciativa, el cardenal hubiese simplemente recordado a las personas injustamente asesinadas, sin enfocar en este engañoso código lingüístico, y ya. Pero no: el cardenal colocó la sigla LGBT como Caballo de Troya. El objetivo que se busca es claro: naturalizar las conductas homosexuales y mover al público a la compasión, en detrimento del juicio crítico.

La presencia en la misa de activistas de género termina de acreditar (por si hubiera dudas) que tuvo lugar un verdadero sacrilegio, por la sencilla razón de que estos saboteadores del sentido común no respaldarían con su presencia un acto verdaderamente religioso.

El cardenal podría ser llamado un “colaboracionista de la agenda de género”, ya que ha puesto como pantalla a la Santa Misa, con lo que compromete nada menos que su autoridad como sucesor de los apóstoles. Es claro el mensaje tácito para el resto de su feligresía y sus subordinados: si el primado lo puede hacer, los párrocos también.

Esta burla al culto y al Sacramento es una puñalada para millones de católicos que, tanto en Brasil como en todas las naciones del mundo, luchan hace años contra la ideología de género. ¿Qué mensaje se le está dando a todos aquellos católicos que procuran establecer la verdad sobre el sexo, rebatir los errores sobre el tema y rescatar a las víctimas de esta ideología, cuya identidad sexual está en peligro?

Ofrecer bajo estos términos la misa constituye –por parte del cardenal Sérgio da Rocha– un escupitajo en la cara, un verdadero ultraje al Rostro de Nuestro Señor Jesucristo y, en segundo lugar, a los católicos. A los efectos de favorecer la ideología de género, el prelado no retrocede ni siquiera ante la majestad del Santo Sacrificio de la Misa: antes bien, la instrumentaliza para legitimar al código lingüístico del enemigo y, con él, propicia la aceptación de la ideología de género, ya que “¿cómo que son gente mala, cómo van a decir mentiras y falsedades, si el mismo cardenal los invita?”. Así razona una persona normal, y esto es lo que ya está pasando en Brasil.

Amparándose en las Escrituras, Santo Tomás de Aquino define el escándalo como dar ocasión de ruina a los demás con palabras o con acciones: inducir a los demás, arrastrando a los otros al pecado, incluso dando mal ejemplo (Suma Teológica II-II, q. 43, art. 1, corpus). Es exactamente lo que ocurre aquí: el cardenal induce a los católicos brasileños a ser complacientes con los enemigos del orden natural y sobrenatural. No es tanto que el cardenal esté promoviendo la conducta homosexual. Sobre todo, está arrastrando a los fieles de la Iglesia –con su mal ejemplo– a que pongan el culto como dócil herramienta de los agentes de la subversión cultural, como si no hubiese una batalla abierta en los colegios, escuelas, universidades, medios de comunicación, leyes. Como si estos agentes no recibiesen millones de dólares para promover la cultura de la muerte, según el buen decir de Juan Pablo II. El culto católico queda, así, al servicio de los activistas de género, quienes también son promotores de la pedofilia, la pornografía, la Educación Sexual Integral.

A pesar de todo lo que venimos relatando, en declaraciones posteriores, el cardenal Sérgio da Rocha no se avergonzó al afirmar que el equipo encargado de organizar la misa “no favoreció la difusión ni el uso ideológico de la celebración”. Pero las acciones no se pueden tapar con meras palabras. Aquel que niega con la boca lo que afirma con los hechos pierde toda credibilidad.

Como no podía ser de otra manera, el cardenal espera críticas: previendo denuncias por parte de católicos fieles, el eclesiástico dice, por un lado, que acepta “las críticas respetuosas, buscando superar los fracasos”. Por otro, “Respondo a las ofensas personales con silencio y oración”. Con esta clara diferencia, adelanta que se dará el lujo de no responder. Adelanta que, si no responde, es porque me ofendieron. El modus operandi detrás de esta aparente dignidad es fácil de decodificar: el cardenal mantendrá silencio respecto de aquellas críticas que no le convenga mencionar, y responderá sólo si le conviene; esto es, ante argumentos enclenques y/o reacciones tibias de quienes teman enfrentarse al primado de Brasil.

Lo más grave de todo es cómo se ha bastardeado las palabras amor y caridad, que se están convirtiendo en instrumentos para volver simpático el pecado y la ideología de género. Finalmente, ha pasado casi un mes y no, el cardenal no fue desautorizado públicamente. Algunos lectores se preguntarán si acaso la inacción del Papa vale como argumento. Al respecto, cabe recordar un principio de la Lógica –y consecuentemente del Derecho– que dice así: “Lo normal se presume, lo anormal se prueba”. Por otra parte, el propio Papa Francisco ha dicho en una ocasión: “Los que hicieron el derecho romano dicen que el silencio es una manera de hablar”. El refranero popular enseña que el que calla otorga. La falta de respuesta es una respuesta.

En Brasil está el efecto, en Roma está la causa. Es allí donde debe mirar la militancia católica: hacia el Papa.

 

Publicado en italiano, sitio de Aldo María Valli.

Ver aquí: https://www.aldomariavalli.it/2021/06/24/brasile-arcivescovo-utilizza-la-santa-messa-per-collaborare-con-la-lobby-lgbt/

 

[1] Cfr. https://www.acidigital.com/noticias/cardeal-sergio-da-rocha-celebra-missa-pelas-vitimas-da-lgbtfobia-83819

El enemigo no tiene piedad, es cínico – La necesaria respuesta

El enemigo no tiene piedad, es cínico – La necesaria respuesta

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

Hace siglos está en marcha la Revolución Mundial Anticristiana. Sus agentes en todo el mundo actual, y sobre todo en Hispanoamérica, están atravesados por un odio implacable. Ese furor los lleva a alentar todo tipo de prácticas inhumanas, desde la pedofilia hasta el aborto, desde la naturalización de las drogas hasta la eutanasia, pasando por la manipulación de embriones: una Ciencia sin conciencia que, lejos de ser aliada del hombre, se ha vuelto contra el ser humano, una propaganda mundial en donde prevalece la desinformación, la distorsión, las verdades a medias, las mentiras grotescas y los engaños masivos. En una palabra, el progresismo cultural.

Sin embargo, mucha gente que no comulga con estas nefastas ideas y prácticas todavía no sabe que estos agentes odian de manera irreconciliable. Muchos creen aún que todos o al menos “la gran mayoría” de los periodistas, políticos, asesores, intelectuales, etc. del bando progresista son personas de buena voluntad “pero equivocadas”. Mucha gente salva, o intenta salvar, la honorabilidad de estas personas, y no pueden detectar el enorme cinismo de quienes –ya las cataloguemos como marxistas, progresistas o globalistas– se dedican sistemáticamente a boicotear las rudas certezas de un Orden Social Cristiano y, en los últimos años, hasta del mismo sentido común.

Hagamos un diagnóstico descarnado, para luego estar en condiciones de formular una respuesta. ¿Quiénes son estos agentes? ¿Qué piensan? ¿Cómo actúan?

 

(MIGUEL AYUSO) el designio constituyente de la revolución es aniquilar la Cristiandad o la civilización cristiana.

(PIERRE TROTIGNON) Rechazamos el mundo. Ya ni siquiera somos ‘traidores’, porque eso implicaría una afinidad con lo que estamos traicionando. Somos los vietcongs del pensamiento.

(PIERRE TROTIGNON) La filosofía del mañana será terrorista, no una filosofía del terrorismo, sino una filosofía terrorista aliada a una política activa de terrorismo.

(HELLO, ERNEST) Satán es aquél que no ama, decía Santa Teresa; y Santa Brígida oyó salir de la boca del maldito esta confesión terrible. Satán, hablando a Jesucristo, le dijo estas palabras: Oh Juez, soy la frialdad misma.

 

Frente a un enemigo implacable, que tiene por objetivo la destrucción de la Cristiandad, un enemigo que no ama nada –pues participa del odio satánico–, una resistencia de mínima, como “para cumplir”, es pura ingenuidad.

La mentalidad de estos alfiles de la Revolución Anticristiana, cuya meta no es otra que un Nuevo Orden Mundial, es la misma que la de los inescrupulosos marxistas: no hay límites morales para obtener sus objetivos.

 

(OUSSET) El verdadero marxista es un hombre que no cree en la verdad de nada, pero a quien le interesan únicamente la fuerza, la transformación, la puesta en acción de todo.

(OUSSET) Hay que haber oído la risa de los verdaderos marxistas, cuando se pretende que alguien ha “rebatido” el marxismo. “Puede ser, pero no nos conmueve”, contestó Cogniot.

(OUSSET) Si toda la verdad y todo el bien residen en el futuro, se justifican los peores horrores del presente.

(CAMUS) No siendo nada verdadero ni falso, bueno o malo, la regla será mostrarse como el más eficaz, es decir como el más fuerte.

(WEBER, J.) Llamamos “bien” a aquello que ha triunfado.

(WEBER, J.) El éxito, siempre que sea implacable y despiadado, siempre que el vencido sea totalmente vencido, destruido, abolido sin esperanzas, el éxito justifica todo.

(OUSSET) Si no hay verdad, si el verbo “ser” no tiene realmente sentido, nada puede obligarme a nada pues es materialmente imposible saber si hay un orden verdadero y, en consecuencia, un ordenador justo. Ninguna persona tiene, pues, el derecho de mandarme.

 

Se trata de nociones letales para la convivencia humana y social, ideas que se difunden casi inadvertidamente a través de programas de internet, de emisiones radiales, televisión, películas, revistas, proyectos políticos, etc. Se va erosionando el respeto debido a las cosas, a las personas, a las circunstancias. Y el resultado es un mundo desencantado.

 

(OUSSET) Universo que ya no es visto, pensado, juzgado en nociones de SER, en función de verdades por conocer, respetar o servir, sino un universo visto, pensado, juzgado en valores de FUERZA, valores de ACCIÓN, valores de EFICACIA, valores de MOVIMIENTO, sin referencia a verdad alguna.

(OUSSET) No hay verdades, sino fuerzas.

(OUSSET) el marxista ve contradicciones por todas partes y hasta busca hacerlas estallar donde no se manifiestan.

(BRECHT, BERTOLD) El que combate por el comunismo debe saber combatir y no combatir; decir la verdad y no decirla; hacer un favor y no hacerlo; mantener una promesa y no mantenerla; exponerse al peligro y evitarlo; hacerse reconocer y esconderse. El que combate por el comunismo, de todas las virtudes no posee sino una: la de combatir por el comunismo.

(BERIA, LAVRENTI) Debemos ser como la enredadera sobre el árbol. Usaremos al árbol para trepar y después, estrangulándolo, utilizaremos su savia para nutrirnos y crecer.

(BERIA, LAVRENTI) Estamos luchando en América desde principios de siglo para que desaparezca la influencia cristiana y ya lo estamos consiguiendo.

 

Las distintas escaramuzas de los últimos años (ley de aborto, eutanasia, “matrimonio homosexual”, Educación Sexual, Ley de Identidad de Género, etc.) no son batallas independientes. Son parte de una misma y gran estrategia:

 

(VEUILLOT) Siempre quieren (los enemigos) el abandono total de la verdad, aún en los momentos en que su política no ataca sino a una parte de ella.

(P. EZCURRA) Es una guerra disfrazada: total y permanente, pero no declarada. No respeta ninguna especie de pactos, convenios, leyes de guerra o reglas de juego, conforme a la moral marxista, para la que todos los medios son aceptables, supuesto que conduzcan al fin.

(P. EZCURRA) Es una guerra permanente (Marx dice: ‘revolución permanente’, ‘estrategia sin tiempo’). Con avances y retrocesos tácticos, sólo se detiene al llenar plenamente sus objetivos estratégicos, sin importar el tiempo de duración, ni de pérdidas materiales y humanas.

(MAO TSÉ TUNG) Algunos ironizan por nuestra cuenta tratándonos de partidarios de la omnipotencia de la guerra. Pues bien, sí. Nosotros estamos por la omnipotencia de la guerra revolucionaria.

 

El epicentro de la batalla es la cultura, y esto en todo sentido: religioso, intelectual, político e incluso psicológico. Comúnmente el adversario ataca a la Iglesia, a la Historia Patria o a alguna institución natural, pero por lo general hace algo mucho más inteligente: nos rodea, ocupa silenciosamente lugares y puestos de poder, esperando el momento indicado. Son fríos.

 

(LENIN) Dentro de cincuenta años los ejércitos no tendrán mucho sentido, pues nosotros habremos podrido lo suficientemente a nuestros enemigos antes de que estalle el conflicto, como para que el aparato militar de que disponen no pueda ser utilizado a la hora de la necesidad.

(FERNANDO GONZALO ELIZONDO) El éxito que hasta aquí han alcanzado esos conspiradores, y particularmente la masonería, se debe no sólo al hecho de que poseyeran una capacidad incontestable de articularse y conspirar, sino también a su lúcido conocimiento de lo que sea la esencia profunda de la Revolución, y de cómo utilizar las leyes naturales –hablamos de las de la política, de la sociología, de la psicología, del arte, de la economía, etc.– para hacer progresar la realización de sus planes. En este sentido los agentes del caos y la subversión hacen como el científico que, en vez de actuar por sí solo, estudia y pone en acción las fuerzas, mil veces más poderosas, de la naturaleza.

 

La clave de bóveda de esta guerra cultural, ideológica –que ya es total e indisimulada– está en el intelecto; en la inteligencia humana, que es (en palabras de Santo Tomás de Aquino) “aquello que Dios más ama en el hombre”. Por eso hay que barrer las clasificaciones, demonizar toda discriminación, abolir las diferencias. Quien prenda la luz es un enemigo:

 

(FERNANDO GONZALO ELIZONDO) Todo aquello que distingue, que define, que establece o recuerda deberes, que reivindica los derechos de una Verdad absoluta, he ahí en realidad el enemigo contra el cual se torna militante y feroz…

 

(CHESTERTON) Hay gente que ha derribado la farola porque quería instalar luz eléctrica; otros porque prefieren las viejas, de hierro; otros porque desean que reine la oscuridad y poder, de ese modo, obrar mal.

 

En última instancia, el objetivo final de los titulares del Nuevo Orden Mundial no puede llevarse a cabo si la población –la de todos los continentes– se despierta, y sólo puede despertarse si un mensaje poderoso toca su inteligencia y su corazón. Aquellos que ya sienten en sus entrañas este fuego sagrado no pueden –no podemos– darnos el lujo de reacciones “conservadoras”, de defensas incompletas, de batallas a medias, de discursos pacifistas. La magnitud del ataque exige una respuesta del mismo calibre. Reaccionar menos de lo que se debería es, finalmente, ser parte del problema y no de la solución. Dios nos asista.

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