Pecados económicos

Describir los pecados económicos es más fácil que definirlos. Hay pecado económico por ejemplo cuando a una persona se la hace trabajar por tres o cuando el trabajo de un día le consume las fuerzas físicas e intelectuales. Así lo dejó estampado León XIII en Rerum Novarum: Tampoco debe imponérseles (a los hombres) más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas […]”[1].

 

Estas situaciones se originan en la fiebre del oro: el jefe de la empresa implementa esta forma de trabajo para no pagar dos sueldos más y así se ahorra dinero. Claro: por lo general, esto trae desorden e ineficacia en la empresa. Pero se prefiere este desorden si el resultado es el ahorro. Es tan estrecho el criterio de algunos que eligen soportar una situación caótica en su propia empresa antes que convivir con un trabajo ordenado, aunque haya que pagar más. De hecho, hay ocasiones donde en caso de contratar personal idóneo y bien organizado, ni siquiera se perdería dinero sino que se ganaría un poco menos. Porque la eficacia en el trabajo permitiría generar mayores ganancias.

 

En caso contrario, el empleado sigue sobrecargado y fuera del horario laboral se podría decir que ya no sirve para nada.

 

Situaciones como estas no se solucionan aumentando el sueldo al empleado, pues el trabajo sigue siendo mucho para él, más allá de que un pago mayor vuelve la situación menos injusta. Porque el trabajador no debe concluir su jornada laboral como un desecho humano.

 

Cuando se les presentan estas situaciones, los jefes suelen justificarse diciendo que ellos ofrecen ese trabajo “libremente” para quienes quieran tomarlo “libremente”; quien no lo quiera, a quien le parezca demasiado, a quien le parezca excesivo o injusto, que no lo tome y basta. Aquí subyace la peligrosa idea de Kant, planteada en Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785)[2]. Según el criterio kantiano, es suficiente que haya conformidad de las partes para la licitud del contrato. En efecto, para Kant, la voluntad no se autodetermina por una norma externa sino por una norma interna. En definitiva, uno sólo está forzado a aquellas cosas que se ha comprometido a hacer, con independencia de cuáles sean.

 

Pero eso es una condición necesaria, no suficiente. Una persona puede comprometerse con muchas cosas y luego darse cuenta de que son excesivas, desproporcionadas o abusivas. Por otro lado, el objeto y las condiciones en un contrato también deben ser lícitas. No es sólo una cuestión de si has dado el consentimiento libre. Por otro lado, si la persona está hundida por su situación económica, no hay propiamente una elección “libre”. Si esa persona tuviera dos posibilidades laborales iguales en todo, excepto en que en una la explotan y en la otra no, obviamente elegiría aquella donde no se abusen de él.

 

El concepto de “pecado económico” está muy ausente, por lo general, en el campo académico católico. Es correcto que recordemos la existencia de un orden moral y de un pecado en la sexualidad, en la política, en la educación, en las guerras, pero en el campo social y económico no se suele enseñar ­–¿en cuántas conferencias le han dicho esto? – que la vida económica está atravesada de moral porque en el fondo es vida humana. Hemos visto cientos de videos sobre aborto, ideología de género, progresismo, comunismo, y está muy bien, lo celebramos, pero sería interesante que el lector pudiera indicar al menos cinco trabajos donde un maestro católico enseñe que pagar sueldos justos hace a la justicia, y que esto no está librado al capricho de la oferta y a la demanda.

 

Por eso, en definitiva, esa libertad kantiana ­–aparente, ficticia– no sirve sino como pretexto para enmascarar la fiebre del oro, de resultados previstos e inhumanos: la sobrecarga de los trabajadores y el agotamiento de sus fuerzas vitales, hasta el punto de que fuera del horario laboral estos ya no pueden realizar otras actividades plenamente.

 

[1] León XIII, Rerum Novarum, n. 15.

[2] Cfr.: Immanuel Kant, 1994, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Madrid, Espasa Calpe, 10ª ed., pp. 119-120. Citado de: Enciclopedia Herder, “Kant: la autonomía de la voluntad”.

 

 

 

ANEXO

FRAGMENTOS DE RERUM NOVARUM (LEÓN XIII, 1891)

 

Sin duda alguna, como es fácil de ver, la razón misma del trabajo que aportan los que se ocupan en algún oficio lucrativo y el fin primordial que busca el obrero es procurarse algo para sí y poseer con propio derecho una cosa como suya. Si, por consiguiente, presta sus fuerzas o su habilidad a otro, lo hará por esta razón: para conseguir lo necesario para la comida y el vestido; y por ello, merced al trabajo aportado, adquiere un verdadero y perfecto derecho no sólo a exigir el salario, sino también para emplearlo a su gusto. Luego si, reduciendo sus gastos, ahorra algo e invierte el fruto de sus ahorros en una finca, con lo que puede asegurarse más su manutención, esta finca realmente no es otra cosa que el mismo salario revestido de otra apariencia, y de ahí que la finca adquirida por el obrero de esta forma debe ser tan de su dominio como el salario ganado con su trabajo. […]. [Numeral 3].

 

Esto resalta todavía más claro cuando se estudia en sí misma la naturaleza del hombre. Pues el hombre, abarcando con su razón cosas innumerables, enlazando y relacionando las cosas futuras con las presentes y siendo dueño de sus actos, se gobierna a sí mismo con la previsión de su inteligencia, sometido además a la ley eterna y bajo el poder de Dios; por lo cual tiene en su mano elegir las cosas que estime más convenientes para su bienestar, no sólo en cuanto al presente, sino también para el futuro. De donde se sigue la necesidad de que se halle en el hombre el dominio no sólo de los frutos terrenales, sino también el de la tierra misma, pues ve que de la fecundidad de la tierra le son proporcionadas las cosas necesarias para el futuro.

Las necesidades de cada hombre se repiten de una manera constante; de modo que, satisfechas hoy, exigen nuevas cosas para mañana. Por tanto, la naturaleza tiene que haber dotado al hombre de algo estable y perpetuamente duradero, de que pueda esperar la continuidad del socorro. Ahora bien: esta continuidad no puede garantizarla más que la tierra con su fertilidad. [Numeral 5].

 

Y no hay por qué inmiscuir la providencia de la república, pues que el hombre es anterior a ella, y consiguientemente debió tener por naturaleza, antes de que se constituyera comunidad política alguna, el derecho de velar por su vida y por su cuerpo. El que Dios haya dado la tierra para usufructuarla y disfrutarla a la totalidad del género humano no puede oponerse en modo alguno a la propiedad privada. Pues se dice que Dios dio la tierra en común al género humano no porque quisiera que su posesión fuera indivisa para todos, sino porque no asignó a nadie la parte que habría de poseer, dejando la delimitación de las posesiones privadas a la industria de los individuos y a las instituciones de los pueblos. Por lo demás, a pesar de que se halle repartida entre los particulares, no deja por ello de servir a la común utilidad de todos, ya que no hay mortal alguno que no se alimente con lo que los campos producen. Los que carecen de propiedad, lo suplen con el trabajo; de modo que cabe afirmar con verdad que el medio universal de procurarse la comida y el vestido está en el trabajo, el cual, rendido en el fundo propio o en un oficio mecánico, recibe, finalmente, como merced no otra cosa que los múltiples frutos de la tierra o algo que se cambia por ellos. [Numeral 6].

 

Ahora bien: esos derechos de los individuos se estima que tienen más fuerza cuando se hallan ligados y relacionados con los deberes del hombre en la sociedad doméstica. Está fuera de duda que, en la elección del género de vida, está en la mano y en la voluntad de cada cual preferir uno de estos dos: o seguir el consejo de Jesucristo sobre la virginidad o ligarse con el vínculo matrimonial. No hay ley humana que pueda quitar al hombre el derecho natural y primario de casarse, ni limitar, de cualquier modo que sea, la finalidad principal del matrimonio, instituido en el principio por la autoridad de Dios: «Creced y multiplicaos»[2].

He aquí, pues, la familia o sociedad doméstica, bien pequeña, es cierto, pero verdadera sociedad y más antigua que cualquiera otra, la cual es de absoluta necesidad que tenga unos derechos y unos deberes propios, totalmente independientes de la potestad civil. Por tanto, es necesario que ese derecho de dominio atribuido por la naturaleza a cada persona, según hemos demostrado, sea transferido al hombre en cuanto cabeza de la familia; más aún, ese derecho es tanto más firme cuanto la persona abarca más en la sociedad doméstica.

Es ley santísima de naturaleza que el padre de familia provea al sustento y a todas las atenciones de los que engendró; e igualmente se deduce de la misma naturaleza que quiera adquirir y disponer para sus hijos, que se refieren y en cierto modo prolongan la personalidad del padre, algo con que puedan defenderse honestamente, en el mudable curso de la vida, de los embates de la adversa fortuna. Y esto es lo que no puede lograrse sino mediante la posesión de cosas productivas, transmisibles por herencia a los hijos. Al igual que el Estado, según hemos dicho, la familia es una verdadera sociedad, que se rige por una potestad propia, esto es, la paterna. Por lo cual, guardados efectivamente los límites que su causa próxima ha determinado, tiene ciertamente la familia derechos por lo menos iguales que la sociedad civil para elegir y aplicar los medios necesarios en orden a su incolumidad y justa libertad. Y hemos dicho «por lo menos» iguales, porque, siendo la familia lógica y realmente anterior a la sociedad civil, se sigue que sus derechos y deberes son también anteriores y más naturales. Pues si los ciudadanos, si las familias, hechos partícipes de la convivencia y sociedad humanas, encontraran en los poderes públicos perjuicio en vez de ayuda, un cercenamiento de sus derechos más bien que una tutela de los mismos, la sociedad sería, más que deseable, digna de repulsa. [Numeral 9].

 

Querer, por consiguiente, que la potestad civil penetre a su arbitrio hasta la intimidad de los hogares es un error grave y pernicioso. Cierto es que, si una familia se encontrara eventualmente en una situación de extrema angustia y carente en absoluto de medios para salir de por sí de tal agobio, es justo que los poderes públicos la socorran con medios extraordinarios, porque cada familia es una parte de la sociedad. Cierto también que, si dentro del hogar se produjera una alteración grave de los derechos mutuos, la potestad civil deberá amparar el derecho de cada uno; esto no sería apropiarse los derechos de los ciudadanos, sino protegerlos y afianzarlos con una justa y debida tutela. Pero es necesario de todo punto que los gobernantes se detengan ahí; la naturaleza no tolera que se exceda de estos límites. Es tal la patria potestad, que no puede ser ni extinguida ni absorbida por el poder público, pues que tiene idéntico y común principio con la vida misma de los hombres. Los hijos son algo del padre y como una cierta ampliación de la persona paterna, y, si hemos de hablar con propiedad, no entran a formar parte de la sociedad civil sino a través de la comunidad doméstica en la que han nacido. Y por esta misma razón, porque los hijos son «naturalmente algo del padre…, antes de que tengan el uso del libre albedrío se hallan bajo la protección de dos padres»[3]. De ahí que cuando los socialistas, pretiriendo en absoluto la providencia de los padres, hacen intervenir a los poderes públicos, obran contra la justicia natural y destruyen la organización familiar. [Numeral 10].

 

Establézcase, por tanto, en primer lugar, que debe ser respetada la condición humana, que no se puede igualar en la sociedad civil lo alto con lo bajo. Los socialistas lo pretenden, es verdad, pero todo es vana tentativa contra la naturaleza de las cosas. Y hay por naturaleza entre los hombres muchas y grandes diferencias; no son iguales los talentos de todos, no la habilidad, ni la salud, ni lo son las fuerzas; y de la inevitable diferencia de estas cosas brota espontáneamente la diferencia de fortuna. Todo esto en correlación perfecta con los usos y necesidades tanto de los particulares cuanto de la comunidad, pues que la vida en común precisa de aptitudes varias, de oficios diversos, al desempeño de los cuales se sienten impelidos los hombres, más que nada, por la diferente posición social de cada uno. Y por lo que hace al trabajo corporal, aun en el mismo estado de inocencia, jamás el hombre hubiera permanecido totalmente inactivo; mas lo que entonces hubiera deseado libremente la voluntad para deleite del espíritu, tuvo que soportarlo después necesariamente, y no sin molestias, para expiación de su pecado: «Maldita la tierra en tu trabajo; comerás de ellas entre fatigas todos los días de tu vida». Y de igual modo, el fin de las demás adversidades no se dará en la tierra, porque los males consiguientes al pecado son ásperos, duros y difíciles de soportar y es preciso que acompañen al hombre hasta el último instante de su vida. Así, pues, sufrir y padecer es cosa humana, y para los hombres que lo experimenten todo y lo intenten todo, no habrá fuerza ni ingenio capaz de desterrar por completo estas incomodidades de la sociedad humana. Si algunos alardean de que pueden lograrlo, si prometen a las clases humildes una vida exenta de dolor y de calamidades, llena de constantes placeres, ésos engañan indudablemente al pueblo y cometen un fraude que tarde o temprano acabará produciendo males mayores que los presentes. Lo mejor que puede hacerse es ver las cosas humanas como son y buscar al mismo tiempo por otros medios, según hemos dicho, el oportuno alivio de los males. [Numeral 13].

 

Es mal capital, en la cuestión que estamos tratando, suponer que una clase social sea espontáneamente enemiga de la otra, como si la naturaleza hubiera dispuesto a los ricos y a los pobres para combatirse mutuamente en un perpetuo duelo. Es esto tan ajeno a la razón y a la verdad, que, por el contrario, es lo más cierto que como en el cuerpo se ensamblan entre sí miembros diversos, de donde surge aquella proporcionada disposición que justamente podríase llamar armonía, así ha dispuesto la naturaleza que, en la sociedad humana, dichas clases gemelas concuerden armónicamente y se ajusten para lograr el equilibrio. Ambas se necesitan en absoluto: ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital. El acuerdo engendra la belleza y el orden de las cosas; por el contrario, de la persistencia de la lucha tiene que derivarse necesariamente la confusión juntamente con un bárbaro salvajismo. [Numeral 14].

 

Ahora bien: para acabar con la lucha y cortar hasta sus mismas raíces, es admirable y varia la fuerza de las doctrinas cristianas. En primer lugar, toda la doctrina de la religión cristiana, de la cual es intérprete y custodio la Iglesia, puede grandemente arreglar entre sí y unir a los ricos con los proletarios, es decir, llamando a ambas clases al cumplimiento de sus deberes respectivos y, ante todo, a los deberes de justicia. De esos deberes, los que corresponden a los proletarios y obreros son: cumplir íntegra y fielmente lo que por propia libertad y con arreglo a justicia se haya estipulado sobre el trabajo; no dañar en modo alguno al capital; no ofender a la persona de los patronos; abstenerse de toda violencia al defender sus derechos y no promover sediciones; no mezclarse con hombres depravados, que alientan pretensiones inmoderadas y se prometen artificiosamente grandes cosas, lo que lleva consigo arrepentimientos estériles y las consiguientes pérdidas de fortuna.

Y éstos, los deberes de los ricos y patronos: no considerar a los obreros como esclavos; respetar en ellos, como es justo, la dignidad de la persona, sobre todo ennoblecida por lo que se llama el carácter cristiano. Que los trabajos remunerados, si se atiende a la naturaleza y a la filosofa cristiana, no son vergonzosos para el hombre, sino de mucha honra, en cuanto dan honesta posibilidad de ganarse la vida. Que lo realmente vergonzoso e inhumano es abusar de los hombres como de cosas de lucro y no estimarlos en más que cuanto sus nervios y músculos pueden dar de sí. E igualmente se manda que se tengan en cuenta las exigencias de la religión y los bienes de las almas de los proletarios. Por lo cual es obligación de los patronos disponer que el obrero tenga un espacio de tiempo idóneo para atender a la piedad, no exponer al hombre a los halagos de la corrupción y a las ocasiones de pecar y no apartarlo en modo alguno de sus atenciones domésticas y de la afición al ahorro. Tampoco debe imponérseles más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas, ni de una clase que no esté conforme con su edad y su sexo. Pero entre los primordiales deberes de los patronos se destaca el de dar a cada uno lo que sea justo.

Cierto es que para establecer la medida del salario con justicia hay que considerar muchas razones; pero, generalmente, tengan presente los ricos y los patronos que oprimir para su lucro a los necesitados y a los desvalidos y buscar su ganancia en la pobreza ajena no lo permiten ni las leyes divinas ni las humanas. Y defraudar a alguien en el salario debido es un gran crimen, que llama a voces las iras vengadoras del cielo. «He aquí que el salario de los obreros… que fue defraudado por vosotras, clama; y el clamor de ellos ha llegado a los oídos del Dios de los ejércitos»[4].

Por último, han de evitar cuidadosamente los ricos perjudicar en lo más mínimo los intereses de los proletarios ni con violencias, ni con engaños, ni con artilugios usurarios; tanto más cuanto que no están suficientemente preparados contra la injusticia y el atropello, y, por eso mismo, mientras más débil sea su economía, tanto más debe considerarse sagrada. [Numeral 15].

 

[2] Gén 1,28.

[3] Santo Tomás, II-II q.10 a.12.

[4] Sant 5,4.

Nutrición y Nuevo Orden Mundial – Una tarde con Diego Abriola

Nutrición y Nuevo

Orden Mundial

Una tarde con Diego Abriola

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

El sábado pasado asistí a una charla dictada por Diego Abriola, musicoterapeuta y orientador familiar, en la localidad de Tortuguitas, Provincia de Buenos Aires. Al compás de un sol que bañaba esa tarde con tenues rayos, puedo decir que Abriola me hizo descubrir dos temas fundamentales que yo apenas conocía muy de oídas, y en el que confieso una fatal ignorancia.

Estos temas son: 1) El orden natural presente en la nutrición humana; 2) La campaña de distorsión de la alimentación, pilar del Nuevo Orden Mundial.

Reconozco que llegué a los 37 años sin saber esto en profundidad, y aún me queda mucho por aprender. Pero este sábado pude adentrarme, junto con el resto de la audiencia, de valiosa información que me era totalmente desconocida pero no por eso menos necesaria.

Se trata de contenidos que, sin duda, deberían enseñarse en los colegios, junto con las normas de higiene. Porque es imperativo tener conciencia de lo que debemos comer y lo que no.

Nuestro cuerpo humano está diseñado armónicamente, de forma tal que el equilibrio tiene lugar cuando la cantidad de energía que ingresa está alineada con la magnitud de actividad física e intelectual realizada. Son los alimentos los que nos dan esa energía. Y así como nos endeudamos cuando el dinero que ingresa es menor que el que se gasta, engordamos cuando la actividad desplegada es menor a la cantidad de energía que ingresa al cuerpo. Esa energía residual se va acumulando y se transforma en la molesta y conocida “grasa” que da contorno a tantas panzas y facciones.

Ahora bien, ¿qué tipos de energía proyectan los alimentos? Hay tres tipos, y todos nos son necesarios: proteínas, carbohidratos y grasas buenas. Fisiológicamente, los varones utilizamos más energía por lo que –en líneas generales– debemos ingerir más que las señoras (o señoritas).

Asimismo, Abriola hizo hincapié en la importancia de masticar, a fin de ahorrar trabajo al intestino, cuya función es ir desintegrando los alimentos para absorber sus nutrientes. Una buena masticación no puede menos que favorecer la digestión.

Reseñado ya el punto 1), entremos en el siguiente, de perfiles más controvertidos. ¿Qué pasaría si la mayoría de lo que ingerimos fuese de calidad inferior a lo que debería ser? ¿Y si el ser humano está refinando y comercializando masivamente alimentos en contradicción con la estructura fundamental del cuerpo humano?

Lo cierto es que tampoco hay conciencia de los componentes de los alimentos. ¿Qué tiene adentro esa porción de crema que nos llevamos a la boca? Si es cierto que ciertas cremas tienen micropartículas de petróleo, la pregunta obligada brota por su propio peso: ¿por qué nos colocamos pequeñas dosis de petróleo en la piel? ¿Para qué?

Otro dato: algunas empresas producen mayonesa y también desinfectante para piso con los mismos ingredientes.

Mientras escuchaba, iba creciendo en mi interior una pregunta que estuve cerca de formular, pero que contuve para no interrumpir al orador: ¿Cómo es que esto no ha sido denunciado? ¿Cómo es que no hay debates públicos sobre esto? ¿Cómo es que no se forman movimientos de opinión? ¿O acaso existen pero soy yo el que no los conoce?

Pero lo cierto es que, revisando mi propia cabeza, ya conocía la respuesta a este interrogante. Cuando pude formularla, la contestación servía también para tantos otros temas controvertidos: los dueños de las grandes corporaciones de alimentos son los mismos dueños de grandes medios de comunicación.

En otras palabras, así como recortan, censuran y presionan para que ninguna objeción a la ideología de género -y a otras ideologías- cobre estado público, de la misma manera trabajan sistemáticamente contra la verdad, silenciando este gravísimo tema. Si esto fuese conocido por todo el mundo, muchas industrias verían mermadas sus ganancias: se dejaría de consumir ciertos productos y, más tarde o más temprano, las sentencias judiciales deberían poner las cosas en su sitio. Los poderes políticos tendrían que hacer algo, al menos para simular.

No cabe duda, por tanto, que aquí hay un radical problema de ignorancia y desconocimiento. En efecto, si estuviésemos mejor informados sobre cómo opera el cuerpo humano y qué necesita, viviríamos mejor, nuestras vidas se alargarían y la calidad de las mismas sería superior. Ahora bien, si la principal causa de muerte en el mundo son las enfermedades cardiovasculares, podemos arribar a la siguiente conclusión: para quienes quieren reducir la población, debilitarnos en pequeñas dosis es ideal.

Por eso, Abriola insistió en un concepto poco popularizado: el alimento cura. Es decir, el buen alimento, aquel alineado con nuestra constitución física, es el mejor remedio natural, tiene propiedades curativas que cierta industrialización podría estar boicoteando.

El gran público y el sistema de salud –al que el orador denomina, no sin ironía, como Sistema de Enfermedad–, se ha concentrado en que “el fármaco cura” y de ahí no sale. Sin embargo, lo cierto es que mientras estemos más enfermos, seremos más manipulables. Una población enferma es una población controlada, y se enferma por deficiencia de micro nutrientes.

Finalmente, no queda otro tópico que el papel del Estado. En vez de sobrecargarnos a impuestos, cada vez más altos y muchos de esos totalmente innecesarios, ¿por qué el poder público no blanquea esto y vigila por el bien común? Sin embargo, cuando advertimos al cantidad de leyes inicuas que la democracia ha legalizado, y en particular todos los abusos realizados durante la cuarentena, la misma pregunta se esfuma por falta de sentido.

Finalmente, cabe hacer alguna autocrítica. Porque los grupos provida, profamilia, nacionalistas, católicos, no tenemos formación sobre esto. Debemos trabajar en conocer más estos temas, y procurar no sólo una buena formación intelectual y espiritual, sino también una buena nutrición: el cuerpo es templo del Espíritu Santo.

En definitiva, se trató de una tarde donde todos pudimos aprender mucho, y espero que estas líneas puedan acercar este conocimiento al lector.

Las causas de la legalización del aborto en la Argentina – Poder Mundial, Iglesia, Frente interno

Los conceptos expresados en este video, pueden leerse aquí:

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La muerte está aquí – Los pagos de seguro de vida en EEUU se incrementaron a partir de la vacunación

La muerte está aquí

Los pagos del seguro de vida se disparan un 258 %

a medida que las muertes posteriores a la vacuna

se aceleran rápidamente

 

Artículo original en inglés aquí y aquí

(Natural News) En una historia poco conocida de Reuters que casi no atrajo la atención de los medios corporativos; la aseguradora holandesa Aegon reveló que los pagos de seguros de vida del tercer trimestre de 2021 se dispararon un 258% en comparación con los pagos del tercer trimestre de 2020. La diferencia, por supuesto, la encontramos en las vacunas covid. En 2020, las vacunas aún no estaban disponibles, por lo que los pagos de Aegon sólo alcanzaron los 31 millones de dólares. Pero después de tres cuartas partes de vacunas agresivas a lo largo de 2021, los pagos de beneficios por muerte alcanzaron los $ 111 millones, un aumento del 258%.

La aseguradora holandesa Aegon, que realiza dos tercios de su negocio en los Estados Unidos, dijo que sus reclamos en las Américas en el tercer trimestre fueron de $ 111 millones, frente a los $ 31 millones del año anterior. Las aseguradoras estadounidenses MetLife y Prudential Financial también dijeron que aumentó la cantidad de los reclamos de seguros de vida. Old Mutual de Sudáfrica utilizó una mayor parte de sus provisiones pandémicas para pagar siniestros y la reaseguradora Munich Re elevó de 400 millones a 600 millones de euros su estimación para 2021 de siniestros de vida y salud por COVID-19.

Las compañías de seguros se están dando cuenta lentamente de la verdad sobre las vacunas covid, incluso cuando la corriente principal –cómplice y asesina– intenta encubrir una tasa de muerte cada vez mayor. Las señales de muerte que ahora emergen en las finanzas de las compañías de seguros no pueden simplemente barrerse debajo de la alfombra, y dado que se registró un aumento del 258 % para el tercer trimestre de 2021, surge la pregunta obvia: ¿cuánto peor será esto para el cuarto trimestre del 2021? ¿O el primer trimestre de 2022?

En cualquier día “normal” (pre-covid) en Estados Unidos mueren unas 7.700 personas. Si esas muertes aumentan en un 100%, eso significa que cada día mueren 7.700 personas más. Multiplique eso durante un año, y son 2.8 millones de muertes adicionales. Tenga en cuenta que esto es sólo para un aumento del 100% en las muertes.

Aegon informa un aumento del 258 % en los pagos de las pólizas de seguro de vida. Aunque Aegon no asegura a todo el país, obviamente, este botón de muestra debería generar alarmas entre aquellas personas que prestan atención. Si comenzamos a ver constantemente algo así como un aumento del 200 % en la mortalidad por todas las causas, eso significaría que más de 15.000 personas adicionales están muriendo cada día en Estados Unidos. Es un holocausto de vacunas en tiempo real.

A decir verdad, probablemente estemos en ese punto ahora mismo. Los conjuntos de datos aún no se han puesto al día con la realidad de lo que está sucediendo en febrero de 2022. Es casi seguro que las tasas de mortalidad por cáncer se han duplicado en 2021 y se encaminan a cifras aún más altas en 2022, pero la industria del cáncer –dominada por intereses farmacéuticos, por supuesto– ocultará los números el mayor tiempo posible para evitar que alguien haga preguntas sobre por qué tanta gente está muriendo de cáncer de repente.

La respuesta es obvia: son las vacunas de ARNm.

El holocausto de las vacunas es real y se está acelerando… MILLONES morirán en Estados Unidos

Entonces, no solo tenemos un holocausto de vacunas real en Estados Unidos en este momento sino que tenemos un encubrimiento del holocausto por parte de todas las partes cómplices y asesinas, incluidas las Big Pharma, Big Tech, Big Media y Big Government. Están todos en ello. Todos son asesinos en masa, y todos están trabajando para encubrir esto el mayor tiempo posible para que puedan obligar a más personas a cometer suicidio por vacunación antes de que el recuento de cadáveres sea innegable.

Ese es el nivel de maldad con el que estamos lidiando en la sociedad en este momento, y todo se maneja bajo el lema de la “ciencia”.

Bajo este peligroso culto a la muerte por parte de la “ciencia”,  todo el mundo finge que las vacunas covid están deteniendo la transmisión infecciosa y las hospitalizaciones, todo mientras se mira hacia otro lado respecto de tantas personas vacunadas mueren prematuramente. Israel, con una tasa de vacunación del 96,2% en toda la población, ahora lidera el mundo en casos de covid per cápita. Esto prueba que la vacuna tiene el efecto contrario al que nos prometieron en nombre de la “ciencia”. De hecho, cuanto más vacuna un país a su gente, más casos de covid aumentan.

Eso es porque, por supuesto, la vacuna es la pandemia. El covid ya habría terminado si no fuera por las vacunas que continúan, inyectando a las personas armas biológicas de proteínas desarrolladas recientemente, que causan fallas en los órganos y la muerte. No es una coincidencia que los síntomas de lesiones por vacunas sean categorizados como “covid” por el establecimiento médico corrupto y asesino que recibe sobornos financieros del gobierno por matar personas con ventiladores y remdesivir (nombre de medicamento).

La compañía Hershey apuesta por Satanás, rechaza a los empleados de fe

Mientras tanto, la compañía Hershey está despidiendo a todos sus empleados no vacunados, lo que confirma que es una corporación malvada que niega las exenciones basadas en la fe de las vacunas mortales. Como informa La Gran Época: “Realmente pensé que estaría bien”, dijo Kim Durham –analista de pagos y comprador de abastecimiento– a The Epoch Times. “Pensé, no puedes cuestionar mi fe. Nadie puede cuestionar eso”.

Durham pidió un amparo religioso en agosto y asumió que lo conseguiría.

“Pensé que esto había quedado atrás hasta septiembre, cuando me reuní con un representante de recursos humanos. Fue un interrogatorio sobre sus creencias religiosas. Tergiversaron tus palabras y trataron de poner palabras en tu boca. Fue terrible. Me hicieron preguntas tan personales que no tenían nada que ver con la religión”.

Se sorprendió cuando, en noviembre, recibió la noticia de que su solicitud de adaptación religiosa había sido denegada.

Todos los entrevistados mencionaron estar preocupados por preguntas similares durante las reuniones, generalmente realizadas con un supervisor inmediato y alguien de Recursos Humanos, tales como: ¿Alguna vez ha sido vacunado? ¿Tus hijos están vacunados? ¿Cómo te proteges cuando sales de tu casa? ¿Con qué frecuencia vas a la iglesia? ¿Tomas Tylenol, Ibuprofeno, Tums o Midol?

Entonces, la compañía Hershey –que vende barras de caramelo rellenas de azúcar procesadas de bajo grado que promueven la diabetes y la obesidad– está interrogando a los empleados sobre si toman Tums. Y si toman Tums, ¿no se les permite oponerse a las inyecciones de ARNm de proteína?

Algo me dice que la compañía Hershey ahora está dirigida por demonios que odian a Dios, al igual que la mayoría de las otras grandes corporaciones en Estados Unidos y en todo el mundo.

Vea más noticias sobre el surgimiento del demonismo y el satanismo en DemonicTimes.com

Obtenga la historia completa sobre Hershey, Apple y otras entidades corporativas demoníacas en el impactante podcast Situation Update del día de hoy: https://bit.ly/3tmdWcq

PASO 2021: la pelea electoral eclipsa la realidad argentina – Lic. Juan Carlos Monedero

PASO 2021: la pelea electoral eclipsa la realidad argentina

Lic. Juan Carlos Monedero

 

CON LA DEMOCRACIA SE COME…

Raúl Alfonsín decía que con la democracia se come, se educa y se cura. Sin embargo, la situación en la Argentina hoy es la siguiente: tenemos 52% de la población en condiciones de pobreza, inflación, políticos corruptos impunes, la justicia paralizada (las causas avanzan cuando los políticos denunciados pierden poder), jubilaciones insuficientes, hace un año o más que muchos alumnos no tienen clases de manera continua y completa, los programas educativos debieron mutilarse, miles de pymes quebradas, la decencia pública quedó por el suelo, los adolescentes son pervertidos en asignaturas tales como Educación Sexual Integral y, finalmente, son asesinadas miles de personas por la inseguridad, la droga, el narcotráfico y especialmente el aborto.

A lo largo de los años se ha convencido a millones de que la democracia es la única manera de participar políticamente para el ciudadano: votar cada 2 o cada 4 años. No obstante, los bancos, los comercios votan todos los días, Magnetto, Cristina, Massa, Macri, los mandatarios de la Administración Pública votan todos los días, es decir, toman decisiones diariamente. Y esas decisiones son las que producen un impacto.

El voto del ciudadano no cambia nada, es un grano de arena en el medio de la playa. El núcleo de este engaño es una población sugestionada con participar democráticamente pero reacia a formas eficaces de participación política. Así, en innumerables casos, votar no pasa de una mera forma para ser socialmente aceptado: la gente se saca una foto metiendo un sobre en la urna, demostrando ser un buen ciudadano, “queda bien” y listo.

Lo cierto es, sin embargo, que elegimos dentro de un menú que el dueño del restaurant ha pensado y filtrado previamente, y no podemos elegir nada que esté fuera del menú.

Más aún: supuestamente en la democracia se gobierna según la opinión pública, y esta opinión se expresa a través de partidos políticos. Pero los mass-media son los artífices de esta opinión. Entonces, ¿quién modela la opinión pública? La modelan los dueños de los medios de comunicación. Por tanto, tiene lugar la consecuencia ya prevista por Rafael Gambra: “las técnicas de publicidad y de influencia subliminal gobiernan los pueblos”.

La democracia es un sistema que no representa al pueblo. La fuerza del ciudadano no está en la urna sino en otro lugar. Permítanme decirlo en voz alta: la representación democrática es una mentira cochina.

 

PARTIDOCRACIA CORRUPTA

Analicemos esto yendo al caso de Tucumán: los punteros de los políticos les prometieron un dinero a los votantes para que pongan un sobre para Manzur. Pero ahora los cabecillas no quieren pagar y el puntero está siendo “apretado” por los votantes que cumplieron y a quienes se les prometió un dinero que todavía no fue entregado[1].

Por otro lado, integrantes de los partidos de Biondini, Gómez Centurión y Moreno han asegurado que en muchas mesas las boletas de ambos no habían llegado: les robaron votos. ¿Puede quedar más al descubierto la corrupción y la mentira de la partidocracia? Los mismos que idolatran la voluntad popular son los que hacen trampa en las elecciones.

EL SISTEMA: ¿UNA MENTIRA?

Los datos oficiales[2] arrojan la cifra de un 67-68% de votos del padrón para las PASO 2021, lo cual significa que nada menos que el 33% del electorado no fue a votar. Así como hay millones que votan para quedar bien, por cuestiones circunstanciales o por voto ideológico, millones de personas ni siquiera se presentaron: desde 1983, es la votación en la que votó menor cantidad de gente. Si sumamos esto al 5% de votos blancos e impugnados, casi el 40% del padrón no votó a ninguna persona.

Estos datos muestran el cansancio del país respecto del sistema. El sistema no da para más, la población sabe que estamos ante una suerte de “ciclo suicida” de la política argentina, como ha dicho recientemente Pablo Muñoz Iturrieta.

Incluso, mucha gente aplicó el “voto bronca”: el voto castigo a Cristina, Alberto y a Macri. Millones de personas ya no votan porque estén de acuerdo con las plataformas del kirchnerismo o el macrismo, el voto termina siendo un acto de venganza contra estos líderes políticos.

 

DEMOCRACIA SHOW: ¿QUÉ OCULTA EL CIRCO ELECTORAL?

Todo ocurre como si los políticos y los dueños de los medios de comunicación conspiraran para frivolizar la realidad: Cintia Fernández baila cuasi desnuda frente al Congreso, Victoria Tolosa Paz habla del coito en el peronismo, Gabriel Levinas en Intratables polemiza con Manuela Castañeira sobre si puede comprar un Iphone militando contra el capitalismo. Todos nos desvían de los temas verdaderamente claves.

El show de la democracia no puede ser más patético: Cintia Fernández obtuvo casi 92 mil votos a partir de un spot que duró menos de 5 minutos –no entremos a calificar el asunto de sus glúteos– a pocos días de las votaciones; superó en cantidad de votos a Guillermo Moreno, el cual (se piense lo que se piense) paseó por innumerables canales de televisión, dictó charlas, conferencias, debates, polémicas, argumentos, cifras, etc.: y Moreno obtuvo 80 mil. ¿Alguien piensa que esto no es absurdo? Sin embargo, es el sistema que tenemos, es el veredicto de las urnas. Y la gente sigue pidiendo Democracia, como si fuesen focas amaestradas.

La distracción y el circo evitan que nos enfoquemos en las cosas importantes: pongamos un ejemplo de incuestionable actualidad. Nadie quiere reflexionar sobre esto: para lograr estabilidad económica, una de las medidas debería ser reducir los gastos superfluos del estado. Esto se lograría eliminando los planes sociales de los punteros políticos, erradicando la corrupción en la obra pública y promoviendo un desarrollo de los trenes en detrimento de los camiones.

Ahora bien, si se reducen los planes sociales de estos punteros, los movimientos piqueteros ocupan la calle, toman de rehenes a la población, se  prende fuego el país y así se pierde gobernabilidad. Si cuando el país está prendido fuego, la autoridad reprime y frena justamente el vandalismo, entonces los periodistas de los MMCC dirán a todas horas que “este gobierno es la dictadura”, y el periodismo mundial acusará al gobierno por violación de los derechos humanos.

Si los gobiernos erradican la corrupción en la obra pública, los políticos que se aprovechaban con ese dinero mal habido se lanzarán contra la autoridad que se los quitó, y armarán alguna operación política contra ellos (el famoso carpetazo).

Si el gobierno promueve un desarrollo de los trenes en detrimento de los camiones –aunque eso produzca una baja del precio final del producto (y por ende, una baja en la inflación)– se pone en contra del gremio de camioneros. En represalia, Hugo Moyano organiza un paro, los camioneros no trabajan y el país poco menos que se incendia. Si cuando prenden fuego el país, el estado cumple su deber y reprime, de nuevo: entonces los MMCC te dicen que sos la dictadura y los periodistas del mundo entero dirán que el gobierno viola los derechos humanos.

Estos son verdaderos dilemas: distraernos con temas tales como la actividad sexual de Tolosa Paz, el trasero de Cintia Fernández o el Iphone de Manuela Castañeira es perder el foco.

 

JUNTOS POR SOROS LE GANÓ AL FRENTE DE SOROS

Como en un péndulo, millones de personas oscilan entre los kirchneristas y Juntos por el Cambio. Aunque la tendencia va siendo cada vez menor, no baja de un 60% del padrón.

En efecto, el 48% de los votos válidos de la Capital Federal fueron a parar a Juntos por el Cambio (Vidal, López Murphy y el abortero Rubinstein). Casi un 25% votó por el kirchnerista Leandro Santoro. Es un hecho constatado que macristas y kirchneristas se han acusado de delitos e inmoralidades recíprocamente, pero a la hora de votar las leyes de género y de aborto, votan juntos y se abrazan en la contracultura. Kirchnerismo y macrismo: ambos antipatria, ambos anticristianos. Amarillo o celeste, son alternativas contrarias a la vida, a la familia, a la cultura, a la tradición y a la religión. Discuten detalles de política y economía, parados sobre sangrientos protocolos abortistas y convergiendo en el establecimiento de la cultura de la muerte.

 

EL IMPACTO DE LAS PASO 2021 EN EL KIRCHNERISMO

Es un hecho constatable que el kirchnerismo ha sido golpeado y castigado duramente: 4.800.000 de personas los votaron en 2019 y hoy no. Una parte significativa de los pobres no los votó (no hay otra explicación) a pesar de recibir subsidios del gobierno. Evidentemente, el kirchnerismo no va a ganar repartiendo documentos no binarios, hablando de la gestión menstrual, difundiendo penes de madera, o utilizando el mal llamado lenguaje inclusivo: todas estas medidas propias de la Agenda de Género no provocan que los vote más que en un sector ideologizado que afortunadamente no mueve la aguja. Pero como este gobierno está enfocado en la agenda globalista –y no en las necesidades de la nación–, han destinado como parte del presupuesto del año 2021 millones y millones de pesos a políticas públicas relacionadas con la llamada perspectiva de género.

Los kirchneristas sufrieron varios papelones: primero dijeron que ganaban, luego perdieron. Perdieron en 18 jurisdicciones. La cuarentena eterna, las restricciones absurdas y crueles, las PYMES quebradas, el Vacunatorio VIP, el Olivos Gate y tantas otras cosas mellaron el ánimo de su clientela política. El kirchnerismo tenía quórum y mayoría absoluta en el senado; de mantenerse esta tendencia en noviembre, perdería esto.

Para ver el panorama completo, agreguemos algunos puntos: existe un desgaste propio de la función de gobierno, el mismo que Juntos por el Cambio experimentó en la fuerte paliza electoral de las PASO 2019. Sería un error dar por muerto al perro tan rápido: Cristina gobernó 8 años con el poderoso multimedios Clarín en contra, Macri gobernó con ese mismo multimedios a favor y no pudo ser reelecto. A Cristina la dieron políticamente por muerta, pero resucitó.

Por otro lado, el votante del kirchnerismo es en la inmensa mayoría de los casos un militante del kirchnerismo y lo defiende en el colegio, en la universidad, en el club, en la Administración Pública, en el sindicato, en un asado con amigos, en los medios de comunicación, en su familia. El votante promedio de Juntos por el Cambio es muy inferior en capacidad argumentativa, entrega y militancia. Muchos de ellos dejan un voto cada 2 años, y nada más. El modelo de la militancia kirchnerista obedece al modelo soviético-alemán, como bien lo ha descripto el Dr. Ramón Carrillo en “La Guerra Psicológica”[3], y este tipo de militante es cien veces superior al votante promedio macrista.

En ese sentido, hagamos otro cumplido al kirchnerismo. En el fondo, ni ellos mismos se creen la inmaculada concepción de la mayoría. Lo demostró Fito Páez allá por el 2011, al decir que le daba “asco” la mitad de Buenos Aires que había elegido al macrismo. Lo demostró recientemente Úrsula Vargués: “Un asco de Capital, aguantadero de Cambiemos. Por suerte vivo en Provincia”[4]. Y lo demuestran los K en Tucumán pagando y/o robando votos.

Finalmente, la crisis interna al Frente de Todos (Alberto vs. Cristina) no hace otra que ilustrar una profunda verdad evangélica: “un reino dividido no podrá subsistir”. En ese sentido, 7 ministros pusieron su renuncia a disposición del Presidente. La crisis en el seno del gobierno es muy grave, y esto porque se aliaron para ganar las elecciones, porque les interesaba el poder, pero la tarea de gobernar no se puede llevar adelante con el enemigo en casa. Convendrá recordar, sin embargo, que estas luchas intestinas son peleas por aquella porción pequeña de poder que los organismos globalistas –que están por encima no sólo de los K sino también de Juntos por el Cambio– le permiten tener a ambos. Porque a la hora de votar la Agenda 2030, van a estar de acuerdo. Ahí no hay grieta.

 

EL FENÓMENO MILEI

Sus formas payasescas atrapan a muchos, quizás más que el contenido. Cabe reconocer que Milei está diciendo cosas coherentes a nivel ideológico. Ha logrado correr el eje de algunos debates. Prioriza hablar de los temas económicos porque son los que mejor maneja: concentra la artillería donde es más bueno.

Aún con sus graves errores (el liberalismo es pecado), está diciendo cosas que la partidocracia no se puede tragar: por ejemplo, plantea abiertamente que los políticos deben bajarse el sueldo a sí mismos. Muchos piensan si, a pesar de esto, Javier Milei constituye un elemento dentro de la llamada “Disidencia controlada”, siendo funcional a la partidocracia perversa. ¿Por qué? Porque Milei sería una voz canalizadora que descomprime la presión y eso al sistema le ayuda: gatopardismo, cambiar algo para que no cambie nada. El tiempo lo dirá.

Lo que no cabe dudas es que Milei es parte de un think tank con peso específico propio, cuyas afirmaciones no pueden ser ignoradas. Lo pueden criticar, objetar, rechazar, pero no pueden hacer de cuenta que no existe. Cabe subrayar también que, en su fama y en el alcance logrado, pesan sus conexiones y para quien trabaja: Milei está bien relacionado con célebres liberales, masones y sionistas. El poder de estos hace posible, en gran parte, su presencia mediática.

En cuanto a los votantes, y esto a partir de una conversación con nuestra amiga Lucía Ezcurra, entre los motivos que explican el éxito de Milei podemos mencionar:

– Un sector conservador cansado del progresismo de JxC, que –sin analizar ni conocer demasiado– lo votó a Milei porque se presenta como provida y porque se presentó junto a Victoria Villarruel, quien es conocida por hablar en los medios de comunicación de lo que nadie quiere hablar en la Argentina: las víctimas del terrorismo subversivo en los años 70’.

– Un sector que económicamente ve que el país se hunde igual con JxC o con los K, y apuesta al liberalismo, pero ve hipocresías en Espert.

– Jóvenes sin formación que ven en el liberalismo de Milei una alternativa al progresismo. En su mayoría desconocen que Milei está a favor de la eutanasia, del consumo de droga (“Si vos te querés suicidar, yo no tengo ningún problema. Drogarte es suicidarte en cuotas”), del laicismo, que  integra el Foro Económico Mundial y que fue Asesor del G-20 en el diseño de políticas económicas.

En cuanto a Milei y su entorno, aunque es fácil indicar estos elementos con los resultados en la mano, su éxito se explica por la combinación de estos factores:

– Coherencia con el personaje que interpreta. Directo en las formas de decir las cosas.

– Grupos de poder poniendo mucho dinero para difundir su candidatura y lograr sus apariciones en TV.

– Red de trolls pagos en redes sociales.

 

EL VOTO CATÓLICO Y EL VOTO PROVIDA: DIVISIONES

Analicemos ahora el voto de los sectores católicos y provida. Gómez Centurión obtuvo casi 80 mil votos. Puesto que su entrada en la política partidaria como candidato estuvo determinada por Cynthia Hotton, esta vez –sin la ayuda de Hotton y sin el apoyo del mundo evangélico– Centurión no pudo sacar más del 1,50% en las PASO, quedando fuera de la posibilidad de presentarse en noviembre para Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, en el interior del país, Centurión consolidó una estructura y en varias provincias puede presentarse electoralmente en noviembre 2021.

A pesar de tener propuestas económicas, Centurión hizo hincapié en temas propios de la batalla cultural, en la lucha contra el globalismo y contra la vacunación COVID obligatoria –fue uno de los pocos, si no el único, de los políticos argentinos que habló contra ella–, en el aborto y en la ideología de género. Su pacto con liberales no cayó bien en sectores católicos nacionalistas. Por otro lado, no aplicó estrategias estridentes de comunicación, como sí lo hizo Milei; probablemente no tenga ni el estilo ni las ganas de hacer esas morisquetas.

En cuanto al campo provida, en muchas personas cundía una suerte de resignación: “el aborto ya salió”. Por tanto, votar al NOS no era útil. En efecto, en 2019, Centurión capitalizó un voto reaccionario a las propuestas de legalización del aborto que recrudecieron en el 2018. Es posible que al diluirse el tema, por la nefasta legalización del crimen, se fuera diluyendo también el voto por el NOS.

Los liberales progresistas ganaron mayor popularidad mientras los potenciales votantes de Gómez Centurión se encontraron con un panorama fragmentado: aparecieron otros partidos provida y los votos se dividieron. Así se dio una marcada división del votante católico como también del votante provida, aquellos a los que Centurión podía apelar. Veamos los números en Provincia de Bs. As.:

  • Hotton 1,45%
  • Guillermo Moreno 0,96%
  • Juan José G. Centurión: 0,95%
  • Alejandro Biondini: 0,60%
  • Partido Celeste 0,53%
  • Santiago Cúneo 0,41%

Todos los partidos con principios teóricos perdieron. Todos se eliminaron mutuamente. Lo que nos lleva al siguiente punto.

 

¿MOVIMIENTO O PARTIDO?

Hagamos un análisis de los partidos que sacaron menos de 1,5% y quedaron fuera de las PASO. Esta vez, el análisis será por cantidad de votantes, a partir de los datos oficiales[5]:

  • Cynthia Hotton: 120.690 personas
  • Guillermo Moreno: 80.006 personas
  • Juan José G. Centurión: 79.423 personas
  • Alejandro Biondini: 50.395 personas
  • Raúl Magnasco (Partido Celeste): 43.993 personas
  • Santiago Cúneo: 34.422 personas

¿Por qué nos enfocamos ahora en la cantidad de personas y no en los porcentajes? Porque quizás aquí está la resolución a nuestro problema. El problema no es sacar pocos votos, el problema es que le demos importancia a los votos y no a la militancia. El problema está en enfocarse en ganar elecciones cuando sería –a nuestro humilde modo de entender– mucho más provechoso enfocarse en la formación de militantes: ¿se imaginan lo que podrían lograr 30 mil personas organizadas? ¿ ¿50 mil personas actuando coordinadamente en las redes sociales, en la calle? ¿60 mil personas colaborando económicamente para la difusión de un periódico? ¿75 mil personas presionando en un hospital, denunciando un aborto? ¿100 mil personas llamando por teléfono al jefe de una empresa que obliga a sus empleados a vacunarse? ¿120 mil personas organizadas militando contra las clases de Educación Sexual? ¡Esto es participación! Miles de personas organizadas podrían impedir un aborto, bloquear los ataques feministas a las catedrales, presionar en los colegios para echar a los profesores que ideologizan, volver inútil el uso del barbijo; miles de familias organizadas podría generar un sistema educativo donde sus hijos fueran bien educados, o una cooperativa de alimentos… La fuerza no está en el voto, la fuerza está la acción inteligentemente coordinada.

Indudablemente, nuestros principios impactan mucho más fuera del sistema que dentro de él.

Por eso, es impostergable la conformación de una militancia que esté dirigida a formar un movimiento, dispuesta a realizar un trabajo público en la calle y redes sociales, bajo la consigna dogmática de “decir la verdad”, sin complejos de inferioridad, en el marco de un trabajo organizado y no anárquico. Debemos forjar un militante que acepte cumplir y formar parte de un sistema de trabajo, sin temor a ser llamado extremista, sin liberalismo apátrida y antinacional, que esté interesado en aprender, argumentar y contraatacar, que no se resigne a una mera resistencia pasiva, que no invoque el Apocalipsis como excusa para no hacer nada. El Padre Castellani decía que no debemos “poner los ojos en el Poder a corto plazo” sino ponerlos “en la Verdad a largo alcance”.

Así como parece prácticamente imposible hacer política partidaria sin dinero y sin un sector productor de dinero -con intereses- que apoye, que abra puertas, que financie y dote de equipos necesarios, es totalmente factible organizar un movimiento no partidocrático que –trabajando coordinadamente– vaya cumpliendo objetivos.

 

FRENTE DE TROSKOS

La izquierda siempre se mantiene fija, con sus votantes fijos. En las redes sociales, predomina cierta burla al respecto, propia de liberalotes que nunca en su vida militaron (y que probablemente no militarán): se ríen de los troskos porque Bodart, Del Caño, Castañeira y Bregman sacaron 5% o menos.

Mofarse de los resultados electorales de la izquierda revela un frágil análisis político. Nosotros, católicos y nacionalistas, combatimos la ideología marxista, que es anticristiana y antipatria. Pero no pensemos que esa militancia (aborto legal, separación iglesia estado, feminismo, ideología de género, legalización de las drogas, eutanasia, etc.) no tiene impacto en la realidad: claro que lo tiene. Lo que pasa es que el liberalote ve sólo números, y para él la realidad política se cristaliza en guarismos. La izquierda (tanto la K como la no K e incluso la anti K) ve más lejos, y sabe que ese 5%, 4%, 3%, 2% o 1 % son decenas de miles de militantes, organizados, estructurados, dispuestos a defender sus posiciones ideológicas en la calle, en el colegio, en el centro de estudiantes, en el sindicato, en el trabajo, en el poder judicial. Del Caño fue votado por 432.923 personas (5,22%), de las cuales la enorme mayoría son militantes organizados y estructurados. Comparemos esto con el 4,87% de Espert: prácticamente la misma cantidad de votos, pero el votante promedio del candidato liberal no saldría a marchar, a pintar, no participaría en actos, no bancaría una discusión política en las redes o en la calle.

Son la militancia del mal, la militancia del marxismo leninismo que asesinó a millones de personas, de acuerdo… pero militan. Si me perdonan el argentinismo, laburan. Y como dice Jean Ousset en su libro “La Acción”: Dios no niega al impío el fruto de su trabajo. Así que en vez de reírnos porque Castañeira no alcanzó el 1,5%, en vez de tomarle el pelo a Del Caño por llegar al 5%, nos vendría bien aprender de estos adversarios que –aún al servicio de sombrías causas– llevan adelante una militancia sostenida en el tiempo, sin bajar los brazos e inaccesibles al desaliento.

 

LO QUE NO SE DICE

“Los diarios comen con lo que dicen y engordan con lo que no dicen”, decía mi abuelo. De las elecciones podemos decir algo parecido: es más importante lo que ocultan que lo muestran. ¿Qué es lo que ocultan? ¿Qué temas son los que quedan fuera de foco? El análisis electoral lo ocupa todo. Por eso, nos preguntamos, ¿cuáles son los hechos verdaderamente determinantes que al gran público se le ocultan?

 

  • Un bebé de 6 meses de gestación acaba de ser asesinado en Tartagal, Salta, por una médica abortera.
  • Los kirchneristas realizaron un homenaje a la banda terrorista Montoneros dentro de la Casa de Tucumán.
  • La población viene siendo sistemáticamente engañada en base a falsas cifras de contagiados y muertos atribuidos al COVID;
  • No se cuestionan las medidas absurdas sanitarias, que todavía siguen vigentes, tales como el uso de barbijos. En pleno domingo electoral, se organizaban filas afuera de los colegios “por el covid”. Sin embargo, al mismo tiempo los bares llenos, los gimnasios y cines abiertos, los vuelos de cabotaje llenos.
  • No se cuestiona la aplicación de las vacunas contra el COVID: Un empresario fuerza a sus empleados a vacunarse. Uno de ellos muere a causa de la vacuna. ¿Cuál sería la responsabilidad legal y jurídica de este empresario?
  • Nadie critica los procedimientos y fines de la democracia: nadie critica la idea de que confiemos el interés público a quienes jamás confiaríamos nuestros intereses privados;
  • Nadie cuestiona que se utilice a la mayoría como criterio de elección;
  • Nadie cuestiona el sistema bancario y la producción de dinero de la nada;
  • Nadie cuestiona que la economía financiera esté prevaleciendo por sobre la economía real;
  • No se cuestiona el sometimiento del a Argentina al Nuevo Orden Mundial.

 

Como conclusión, es imperativo formar un movimiento que tenga como consigna decir la verdad. Si sólo unas pocas personas perdieran el temor a decir la verdad, el programa de intimidación cultural se volvería inútil en ese mismo instante. Digamos la Verdad, porque sólo Ella nos hará libres, y todo lo demás se dará por añadidura.

[1] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=o1INFkqS1QI

[2] Cfr. https://www.cronista.com/economia-politica/paso-2021-voto-el-67-del-padron/

[3] Cfr. https://es.scribd.com/document/151906595/Ramon-Carrillo-La-Guerra-Psicologica

[4] Cfr. https://twitter.com/ursuvargues/status/1437207789357633539

[5] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/politica/resultados-de-las-paso-2021-en-la-provincia-de-buenos-aires-municipio-por-municipio-nid12092021/

Grupo de los 7 (G/7): ¿Genocidas promotores de la salud pública global? – Por José Arturo Quarracino

Grupo de los 7 (G/7): ¿Genocidas promotores de la salud pública global?

Por el filósofo José Arturo Quarracino

Los líderes del llamado Grupo de los 7 parecen sufrir de una esquizofrenia atroz: parecen estar preocupados por la salud de la población mundial, pero subsidian con millones de dólares el genocidio prenatal (aborto). Pero por otro lado muestran que no les preocupa en absoluto el contagio pandémico: se reunieron a cara descubierta, sin bozal “sanitario” y sin distanciamiento social alguno. 

 Tal como informaron ampliamente los medios de comunicación de todo el mundo, desde el 13 al 16 de junio se reunieron en el condado de Cornualles, situado en el extremo sudoccidental de Inglaterra, los líderes de los países que componen el G7: Boris Johnson (Gran Bretaña), Emanuel Macron (Francia), Angela Merkel (Alemania), Joseph Biden (Estados Unidos), Justin Trudeau (Canadá), Mario Draghi (Italia) y Yoshihide Suga (Japón).

También estuvieron presentes Ursula von der Leyen (presidente de la Unión Europea) y Charles Michel (Presidente del Consejo Europeo). Y el cierre de ese encuentro contó con la presencia de la Reina de Inglaterra, Isabel II, y de su hijo el Príncipe Carlos.

El G7 es el agrupamiento de los mencionados países, cuyos orígenes se remontan a 1973, por iniciativa del entonces secretario del Tesoro estadounidense, George Schultz. Una vez constituido como organización, el G7 ha mantenido regularmente reuniones anuales, en localidades o ciudades pertenecientes a algunos de los miembros, a modo de Cumbres. En estas reuniones se analizan la política y las economías internacionales, para aunar posiciones en torno a las decisiones que se toman.

Actualmente, los países nucleados en este organismo representan el 58% de la riqueza neta mundial (unos 317 billones de dólares) y más del 46% del PBI mundial.

 

  1. A) El motivo del encuentro -que desde hace unos años se lleva a cabo anualmente- fue para considerar los temas de los desafíos económicos y políticos que representan China y Rusia, la recuperación económica global, la protección del planeta y la aceleración de la producción de vacunas para afrontar la pandemia producida por el Covid19 (Sars-Cov2), para asegurar su acceso a los países más pobres.

Uno de los documentos divulgados al final de esta cumbre se refiere al tema de la pandemia y de la salud. Lleva como título G7 CARBIS BAY HEALTH DECLARATION [Declaración de Salud Carbis Bay-G7], y en él se establece que los líderes reunidos “se comprometen a trabajar expeditiva y colectivamente con el objetivo de poner fin a la pandemia del Covid-19”, aunque reconociendo también “que la próxima podría venir en cualquier momento”, razón por la cual manifiestan su compromiso de llevar a cabo acciones para “fortalecer nuestras defensas colectivas para prevenir mejor, detectar, responder a y recobrarse de futuras pandemias a través de la acción efectiva multilateral y un fortalecido sistema de salud global, con la Organización Mundial de la Salud como su centro” (n. 1).

Como se puede apreciar, los líderes del G7 parecen estar muy preocupados por la pandemia del Covid-19, quieren ponerle fin, por eso han tomado la decisión, entre otras, no sólo de acercar 1.000 millones de vacunas a la mayor parte de los países del mundo, sino que también han puesto a la Melinda French Gates (Fundación Bill&Melinda Gates) y a Patrick Vallance (consejero científico del gobierno británico) para que elaboren una estrategia global para afrontar futuras pandemias[1]. Con ello pretenden instaurar y fortalecer un sistema de salud mundial, bajo el control y dominio de la OMS.

Llamativamente, esta decisión está en línea con la propuesta presentada en abril del año pasado por sir Henry Kissinger: instituir una autoridad sanitaria global para afrontar la pandemia que había comenzado -y las próximas por venir-, porque ningún país podría resolver el problema en forma aislada[2].

A primera vista parece que los líderes del G7 están realmente preocupados por el virus de origen chino, por los desastres sanitarios y económicos que ha causado, etc. Están muy interesados que miles de millones de personas sean “vacunadas”. También parece que consideran que la OMS ha cumplido una labor descollante. Pero si esto es así, no se entiende por qué ellos mismos -que son personas que corren mucho riesgo de infectarse, contagiarse y morir, a causa de su edad- NO CUMPLEN ni con el uso del bozal sanitario ni con el distanciamiento social, como muestran las fotos del evento que se conocieron oportunamente.

Todos a escasos centímetros entre si, y el rostro totalmente descubierto, rodeando a una persona de 92 años, como si el virus pandémico no existiera.

Pero NO TODOS LOS PRESENTES estaban así de cómodos, sin respetar ninguno de los protocolos mundialmente impuestos para los encuentros sociales. Quienes estaban trabajando, administrando un servicio de comida, SÍ ESTABAN ENMASCARADOS, como corresponde en tiempos de “pandemia”.

Mensaje clarísimo: los Poderosos están por encima de toda ley y norma a la que sí están sometidos los mortales comunes. ¿O en realidad los Poderosos no tienen miedo de contagiarse, porque la pandemia covídica no es tan mortal como se dice? Porque en rigor de verdad, NO HAY UNA SOLA AUTOPSIA EN EL MUNDO QUE DEMUESTRE QUE LOS MUERTOS POR EL COVID LO HAN SIDO REALMENTE, o por lo menos en la cantidad que se dice, porque NO SE HAN REALIZADO NI SE EFECTÚAN AUTOPSIAS a los muertos por Covid. ¿POR QUÉ?

 

  1. B) Lo que hace dudar de los nobles intenciones y preocupaciones sanitarias de estos líderes poderosos es que la mayoría de ellos, como gobernantes, subsidian todos los años a la siniestra organización abortista y genocida International Planned Parenthood Federation (IPPF)[3], la cual promueve acciones y políticas a nivel global que significan la muerte-asesinato, por año, de 73 millones de criaturas humanas, antes de que nazcan[4].

Los mismos que están “muy preocupados” por la salud de la población mundial, frente a 4.500.000 muertes en un año y medio, son los mismos que subsidian anualmente el asesinato de 73 millones de personas por nacer. O estos líderes son esquizofrénicos a la enésima potencia o su hipocresía es infinita.

¿Quién puede creer a esta altura que la vacunación masiva y universal que pretenden imponer sea para salvar vidas? ¿Con vacunas no aprobadas, fabricadas con fórmulas confidenciales y secretas y comercializadas con inmunidad jurídica?

 

6 de agosto de 2021

 

José Arturo Quarracino

 

[1] En https://es.euronews.com/2021/06/12/cumbre-del-g7-los-lideres-tratan-de-consensuar-un-plan-frente-a-futuras-pandemias

[2] Henry Kissinger, “The Coronavirus Pandemic Will Forever Alter the World Order”, publicado en The Wall Street Journal,  4 de abril de 2020 (se lo puede consultar en https://www.voltairenet.org/article209639.html.

[3] Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia y Canadá. Solamente Italia no aporta.

[4] Alan Guttmacher Institute, Hoja Informativa “Embarazo no planeado y Aborto a nivel mundial”, Julio 2020.

Nuevo confinamiento: única manera de que políticamente les hagan caso

Nuevo confinamiento: única manera de que políticamente les hagan caso

Por Juan Carlos Monedero (h)
Si el gobierno argentino manda algo respecto de temas económicos, la mitad del país se lo discute y cuestiona duramente.
Si el gobierno manda o designa un asunto en temas políticos, se discute y se cuestiona a fondo. Lo mismo si manda sobre jubilación, seguridad, temas sociales, impuestos, etc.
Pero si manda algo sobre COVID, mucha gente acata. Si impone confinamientos, una porción de gente -aterrorizada por los medios de comunicación- obedece.
¡Abramos los ojos!
Señores: el gobierno ejercita el mando en el tema COVID porque no tiene otro mejor. Para subsistir políticamente. En otro tema nadie les hace caso, o le hacen caso sólo los obsecuentes que tiene dentro. Ahora quieren encerrar a todo el mundo otra vez. No lo hacen por “la salud pública”. No lo hacen por tu salud. No te quieren cuidar. Es supervivencia política. Es conveniencia. Es interés. Y es la única manera de ejercitar su autoridad y de mantener dominada una población ya harta que, si estuviese organizada y enfervorizada, los sacaría a las patadas de la Casa Rosada.

Practiquemos la cordura – Por Antonio Caponnetto

Reproducimos un artículo del Dr. Antonio Caponnetto.

PRACTIQUEMOS LA CORDURA

por Antonio Caponnetto

 

Bajo el lema, presuntamente ingenioso y humorístico, de “Practiquemos la CUIDAdanía, el Gobierno ha lanzado una campaña para prevenirnos de esta extraña pandemia. El propósito de la tal campaña es integrar a los “ciudadanos responsables y con conciencia social”, en su lucha denodada contra “los perejiles e ignorantes” (sic) que osan poner en duda, ya no el real alcance de la peste sino, y sobre todo, el de las medidas que se vienen tomando para combatirla. Medidas que, como todos sabemos empíricamente, han probado con amargas creces y espantosos efectos, la validez de dos dichos populares; que es peor el remedio que la enfermedad; y que no se puede rescatar a quien se está ahogando con un salvavidas de plomo.

Porque la verdad entera y completa sea dicha; si no hubiera, como hay, un cúmulo atendible de razones científicas para cuestionar tanto la etiología, como la naturaleza y los frutos del llamado coronavirus, es innegable por evidente, que hay sí un cúmulo inmenso de testimonios del estropicio descomunal que están provocando las políticas estatales pretendidamente sanitarias. Y decimos estropicio descomunal en homenaje a la síntesis, que a abundantoso análisis daría lugar tamaña atrocidad a la vista.

Pero volvamos a la publicidad precitada. La base de la misma es un sofisma que, en lógica, se conoce como “la falacia de pensamiento de grupo”. Consiste la misma en hacerle sentir orgullo a una persona por pertenecer a determinado sector, emparentado generalmente con alguna ideología. Tal “orgullo” lo habilita a priori y necesariamente a posicionarse en el bando de los despabilados y progresistas, quedando el resto descartado por negacionista, conspirativista, antiderechos, o cualquier voltereta semántica que se les ocurra. Maldito ardid sobre el cual se han expedido personajes insospechados de incorrección política, como el sociólogo Floy H. Allport, ya en 1923, desde The American Journal of Sociology.

El “orgullo” de marras en este caso se retrata a través de dos ejemplos, uno de los cuales cobra significación especial para los argentinos. “Orgulloso de llevar mi barbijo”, dice una caripela anónima embozalada hasta los ojos. Y “orgulloso de no compartir mi mate”, regüelda otro infeliz manojo de soma, a quien se le ven apenas ciertos rasgos, otrora compatibles con lo que se llamaba frente. Se podían haber buscado otros términos más apacibles o afables. Por ejemplo: colaboro llevando el barbijo. Me aguanto el tapabocas por prevención. Lamento no poder compartirte el mate, etc., etc. Pero no; el sofisma reclama imperativamente la apelación al orgullo de la neonormalidad contra natura. Porque ese es el objetivo de fondo de la tiranía: abolir la normalidad e instaurar ya no su perversa contraria sino además la altivez y las ínfulas por perpetrar tamaña acometida. Fue el modus operandi de los sodomitas, que siguen “marchando” convencidos de que su vicio nefando les otorga un descuello tan especial que deben hacerlo público. Lejos todos, ¡ay!, del consejo del cura Castellani a los tanguistas: “¡vaya hombre, está bien que sea cornudo; pero no lo ande cantando!”.

Según la ilogicidad de este sofisma arrojado por el poder político, el número de situaciones de “orgullo” deberían multiplicarse, y en ningún caso se estaría faltando a la verdad. Orgulloso de abandonar a mis padres en el hospital. Orgulloso de que me entreguen sus cenizas en una bolsa de residuos. Orgulloso de no poder velar a mis seres queridos. Orgulloso de obligar a mis hijitos a no abrazar a sus amigos ni a compartir sus juguetes. Orgulloso de aislarme en una burbuja. Orgulloso de que me prohíban celebrar las fiestas de guardar; Orgulloso de que verifiquen mi salud con un estatizado y promiscuo tacto rectal; y la tristísima nómina sería interminable.

A los sofistas que orquestaron esta campaña vejatoria, en la que el vilipendio es el propósito y el cretinismo el instrumento, no les importa otra cosa que no sea doblegarnos colectivamente para ser protagonistas –también orgullosos– de ese programa endemoniado de reingeniería social que se ha dado en llamar “El Gran Reinicio”. Lo dijo desfachatada y literalmente Alberto Fernández, el pasado 29 de enero, en su Discurso ante el Foro de Davos. La meta gubernamental es “avanzar en el Gran Reinicio que tanto pregona Klaus Schwab”; o sea el Foro Económico Mundial, del que el payo Schwab es presidente, junto con el Príncipe Carlos de Inglaterra, que co-lanzó la propuesta en mayo de 2020, cabe la suntuosa oligarquía financiera de los países más poderosos del mundo.

Que sepamos y hasta hoy, los compañeros que combaten al capital (para lo cual lo acaparan como medida precautoria, claro), no le han dicho a Fernandezullón que lo que ha hecho se llama bruta dependencia al Imperialismo, ante el cual se suponía sólo podía tener lugar la liberación y la lucha armada. No le ha dicho nada Kicillof, natural de Stalintrópolis; ni Máximo, hijo de Bisojo y Jaca, ni Cafiero el de las liendres al viento, ni Trotta, el de la tremolante memez, ni Zaffaroni, de broncínea bujarronería. Todos a una callaron ante esta descomunal declaración de sometimiento a la poderosa intromisión imperialista. Sólo resta esperar un motu proprio bergogliano, titulado crípticamente: “Abbassiamo le nostre mutande”.

Hace rato que las cartas están echadas sobre la mesa. Pero tras el Foro de Davos y el nada imaginario próximo paso, cual sería adherir también a la Agenda 2030, nos urge reaccionar con los mejores medios de los que dispongamos. Hoy –contrariando una veintena de estudios académicos y científicos de primer nivel[1]– nos dicen que si no cubrimos bocas, manos y narices con mascarillas y guantes, incurrimos en delito de lesa covididad. Mañana nos dirán que los oídos y los ojos son otros tantos factores de contagio y deberemos andar ciegos y sordos.

A la inicua campaña del “Practicá la CUIDAdanía”, opongámonos con una activa y nunca desmayada campaña de la práctica de la cordura, de la caridad, del sentido común, de las obras de misericordia, de la normalidad. Sintámonos orgullosos de confiar en Dios, de ser virtuosamente prudentes, de saber cuáles son los límites entre el legítimo y necesario recaudo médico y el pánico colectivo. De saber cuál es la frontera que separa el respeto ante la enfermedad de la pusilanimidad mórbida. Sintámonos orgullosos de inspirar en el prójimo y en nosotros mismos un sentido de la responsabilidad terrena que no ahogue el leal abandono a la Divina Providencia. El mayor factor de riesgo que tenemos no es contagiranos, enfermar y morir. Que por supuesto, podemos padecer nosotros o nuestros seres queridos. Sino vivir como cobayos, arrasados por el despotismo pseudosanitarista que nos mata las almas antes que los cuerpos.

Tomo y doy ahora un consejo que me diera hace unos años don Enrique Prevedel: ¡Seamos criollos! Sí; lo seamos. El que tenga su mate, salga a la plaza más cercana, la cara limpia al sol, la palma al cielo, y júntese con los amigos a cebarles mates y Padrenuestros hasta el alba. Será nuestro toque de queda. Nuestro sencilla triunfo, prefiguración de la grande y postrimera victoria que se consumará cuando Él regrese. ¡Cristo Vence!

 

 

[1] cfr. http://syllabus-errorum.blogspot.com/2020/12/uso-de-mascarillas-18-estudios.html?m=1

Dr. Máximo Sandín: una reflexión sobre los virus y la crisis planetaria en torno al COVID-19

Dr. Máximo Sandín: una reflexión sobre los virus y la crisis planetaria en torno al COVID-19

 

La columna del lunes

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

            A nadie le sorprendería encontrar un libro y otro y otro más en una gran biblioteca: sería lo más normal del mundo, ¿no es así? Sin embargo, a causa de nuestro grave desconocimiento sobre el mundo microscópico de las bacterias, a la casi totalidad de la población nos sorprende darnos por enterado de un nuevo virus. Pero, ¿y si los virus fuesen una realidad mucho más consuetudinaria de lo que parece a primera vista?

             El Dr. Máximo Sandín es Doctor en Ciencias Biológicas y en Bioantropología, fue profesor titular en el Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. Será él quien responda a esta pregunta a través de su artículo[1]. En efecto, “en aguas marinas superficiales (en las playas en las que nos bañamos) se han contado 10.000 millones de virus por litro”. Asimismo, distintos estudios en suelos “han dado cifras de hasta 5000 millones por gramo de tierra seca”.  Las investigaciones en el aire “en zonas libres de contaminación” arrojan “cifras que compiten con las anteriores”. En definitiva, comenta el especialista, “las bacterias y los virus no sólo son nuestros componentes esenciales, sino que vivimos literalmente inmersos en un mar de bacterias y virus”. De ahí que su blog se denomine www.somosbacteriasyvirus.com

            Pero Sandín va más allá, los virus “no sólo nos rodean, sino que se puede decir que trabajan para nosotros”.  Entre otras funciones, protegen el organismo de bacterias ajenas. Una cantidad impresionante de virus controlan el “microbioma intestinal” y, por tanto, la salud del organismo; colonias de bacterias controladas por virus están en nuestra piel “protegiéndola de bacterias del exterior”.

            Es entonces cuando viene la pregunta del millón: si los virus –como enseña Sandín– están en nosotros, protegen el equilibrio de nuestro organismo y son la mayor parte de nuestro genoma, “¿Cuál puede ser el motivo de que se hayan considerado nuestros peores enemigos?”.

            La respuesta debe buscarse en el marco conceptual, en la cosmovisión global, desde la cual se leen e interpretan los datos de la ciencia. ¿Y cuál es ese marco? Responde Sandín: ese marco no es otro que “la concepción competitiva de una Naturaleza poblada de enemigos que domina la biología desde hace 200 años”.

            Ahora bien, en este mismo artículo –realmente denso y que su comprensión desafía las posibilidades actuales de este servidor– hay varias perlas más que deben enfatizarse.

            Sandín afirma taxativamente que la barrera de especie reduce “la probabilidad de que un virus animal se hibride en la Naturaleza con su correspondiente humano (a pesar de su correspondiente y diferente receptor celular)” llevándola a un número que es “lo más próximo a cero que se puede concebir”. Los virus no saltan de especie a especie, nos dice Sandín. Si esto es así respecto de dos especies, a fortiori lo es si hablamos de tres: tal posibilidad “sería de cero elevado a infinito, es decir, todavía más próxima (a cero)”.

            En otro artículo, se pronuncia de forma más clara aún:

 

La aparición de una forma espontánea en la Naturaleza de un virus ‘híbrido’ de dos especies distintas es prácticamente imposible porque existe la llamada barrera de especie. Los virus considerados patógenos son específicos de cada especie. Pero la aparición espontánea de virus compuestos por partes de tres especies es absolutamente imposible y no comprendo cómo la mayoría de los virólogos expertos no lo ha denunciado, aunque algunos que se pueden considerar ‘independientes’ sí lo han hecho[2].

 

            Pero así como sabemos esto –lo que en términos matemáticos cierra razonablemente toda discusión–, también sabemos que “este tipo de manipulaciones (entre material genético de distintas especies, humanas y otras) se hace comúnmente en laboratorios de alta seguridad”. En efecto, tales investigaciones se realizan, presumiblemente, a los efectos de prever apariciones de nuevos virus e, incluso, para elaborar vacunas.

            En otras palabras, sentencia Sandín:

 

“así como está bastante claro que el paso de virus entre especies en la Naturaleza no es posible, por muchos animales que se hayan comido a lo largo de milenios, la producción de virus híbridos en laboratorio se puede hacer y se ha hecho”.

 

            Pero este especialista tiene aún muchas cosas más para decir. En efecto, Sandín nos cuenta que nada menos que Luc Montagnier, Premio Nobel por su descubrimiento del virus del SIDA, “tiene claro que es un virus de laboratorio”. Se trata de una información que, al menos en la Argentina, la Dra. Chinda Brandolino ya había revelado a comienzos del 2020, entrevistada por Nicole Neumann, en una entrevista que generó un gran revuelo mediático. Buen psicólogo, Sandín también ha observado en detalle cómo reaccionó el entorno a Montagnier:

 

Las sentencias descalificadoras fueron de un gran nivel, tales como “El parecido con el virus del sida es superficial” o “Todos en la comunidad científica están de acuerdo en que la COVID-19 es un coronavirus” o “Es una visión sobre una conspiración que no se relaciona con la ciencia real”. Pero la desacreditación definitiva fue que “El doctor Montagnier tiene un punto de vista crítico con las vacunas”. Una condición tan terrible que recibe los más graves insultos y descalificaciones por parte de científicos y divulgadores.

 

¿No es sorprendente que la comunidad científica internacional –que se supone versada en evitar la falacias– caiga tan de llano en la famosa falacia ad hominem? Sin embargo, esto ocurrió. Y sigue ocurriendo.

Comenta Sandín que el doctor Montagnier tiene más cosas para decirnos, entre ellas una que no trascendió ni siquiera dentro del amplio sector internacional que mira con sospecha y con recelo a la OMS. Según Sandín, “el buen doctor Montagnier nos deja un mensaje optimista: El SARS CoV-2 desaparecerá a no muy largo plazo”. ¿Cómo lo sabe?

Parece que, como todo virus de laboratorio, estos virus construidos artificialmente son inestables: “en los procesos de replicación van perdiendo las secuencias introducidas hasta quedar inactivados”.  El contraste entre estas predicciones de Montagnier y la palabra de ‘los sabios oficiales’ -que repiten “el coronavirus ha venido para quedarse”, anunciando nuevos rebrotes- es manifiesto.

Sandín conserva aún una reflexión sobre las palabras de Montagnier:

 

El Doctor Montagnier opina que el virus artificial pudo escapar de un laboratorio por error. Con el debido respeto, yo le preguntaría ¿y el SARS CoV? ¿y el MERS CoV? ¿y el Ébola? ¿y el H1N1? ¿Todos estos virus de origen artificial se han podido “escapar por error” de los laboratorios en que se han elaborado mediante técnicas muy complejas? ¿No son demasiados “errores” en laboratorios de alta seguridad?

 

            Finalmente, Máximo Sandín nos abre el corazón y dice con resolución: “En definitiva, estamos ante unos hechos que hay que afrontar honestamente, valientemente, si queremos que exista una posibilidad de terminar con estas pesadillas”. Pero “resulta más cómodo entrar en la corriente general de ‘la guerra contra este terrible enemigo’”, esto es, sumarse a la corriente general y al discurso oficial respecto del coronavirus.

            Reproduciremos algunos juicios de Sandín que, por lo ilustrativo, nos eximen de todo comentario:

 

  • “las personas que pueden manejar los virus, tanto en el sentido técnico, como en el mensaje que se emite sobre ellos a la sociedad, disponen de una herramienta extraordinariamente poderosa para el control social. Claro que cuentan con apoyos muy poderosas. Incluso Hollywood contribuye periódicamente (frecuentemente, coincidiendo con alguna campaña de vacunación) a la ‘docencia’ con terribles historias sobre tremendas pandemias. Una muy ‘didáctica’, porque se ajusta plenamente a las explicaciones científicas es la película ‘Contagio’, en la que un murciélago defeca sobre un cerdo que un cocinero chino trocea para cocinarlo, seguramente con salsa agridulce, que es comido por una ejecutiva norteamericana moderadamente promiscua que extiende un virus mortal a la vuelta a su país”.

 

  • “tengo que mencionar la importante aportación a la confusión de los ‘periodistas científicos’ o de los ‘científicos periodistas’ más prestigiosos que atacan con inusitada ferocidad (incluso mintiendo en sus argumentos) a los científicos honestos que denuncian estas atrocidades o a las personas brillantes y de honradas intenciones que intentan aportar algo a la sociedad o, simplemente, sacan los pies del tiesto. Sin embargo, son muy comprensivos, incluso lisonjeros, con organizaciones tan entrañables como la gran industria farmacéutica o de los transgénicos o con los ‘negocietes’ de ciertos científicos. Y con la denominación de ‘conspiranoico’ descalifican a cualquiera que aporte alguna información que ponga en riesgo sus creencias o sus intereses. (En este contexto, tengo que decir que no espero, precisamente, aplausos). Es cierto que circulan por la red teorías un tanto ‘imaginativas’, posiblemente, alguna alimentada por los creadores de confusión, pero esto es utilizado para inducir a los lectores a rechazar cualquier información ‘alternativa’ sin molestarse en reflexionar sobre sus fundamentos”.

 

  • “Se ha creado, en cierto modo, un ambiente ‘orwelliano’: Existen policías del pensamiento, una especie de ministerio de la verdad que controla que es lo cierto y que no, y los esclavos atacan a quienes quieren defenderles… En fin, quizás esto último sea una exageración”.

 

  • “A partir de aquí, todo lo que pueda aportar lo encontrará el lector en informaciones, algunas muy bien documentadas, que circulan por la red. (…) La más terrible de estas informaciones es la existencia de una agenda para la reducción de la población mundial. Supongo que hay que ser un poco malvado para pensar que esto es una intención real, porque las personas bondadosas no parecen querer ni pensar en ello. De lo que nos informan es de que existen personas muy poderosas (pueden encontrar sus nombres en la red) que, ante el imparable aumento de la población y la pobreza mundial no piensan en la posibilidad de cambiar este modelo económico depredador, que sería la solución obvia, sino reducir drásticamente la población mundial”.

 

  • “Lo cierto es que hay datos absolutamente fiables, porque se descubrió y se analizaron las vacunas de esterilización mediante vacunas de mujeres en Filipinas y en indígenas mejicanas. También se puede encontrar información sobre el origen del Ébola en campañas de vacunación en África (al parecer, la epidemia del Ébola en África occidental se originó en las instalaciones de NBS-4 de Estados Unidos localizada en Sierra Leona)”.

 

  • “se puede encontrar en la red sin dificultad un grupo de científicos queridos y prestigiosos que, a pesar de su brillantez, no han pensado en cambiar el modelo económico pero sí la reducción de población para mantenerlo. Agrupados en la organización ‘Optimunpopulation’, ahora denominada ‘PopulationMatters’, propugnan una población mundial ‘óptima’ de entre 2.700 a 5.100 millones de habitantes. Por eso, a las personas malvadas nos da mucho miedo cuando un famoso psicópata, perteneciente al grupo de los poderosos que propugnan la agenda de reducción de población, disfrazado de, y aclamado por los medios de comunicación como filántropo, y que, al parecer, ha conseguido el control de la OMS, anuncia la necesidad (o la imposición) de una vacunación universal. Una vacuna que, según nos dicen, probablemente ya esté dispuesta, y que es esperada con ansiedad en todo el mundo”.

 

  • “Otro factor implicado parece ser el económico. Los enormes beneficios para las compañías farmacéuticas de campañas de vacunaciones masivas son obvios”.

 

  • “En cuanto a la economía, disciplina de la que me declaro no sólo ajeno, sino objetor, parece que el sistema económico ha entrado en crisis y le solución sería dejarlo hundirse y comenzar de nuevo (una especie de ‘reseteo’). De paso, se aprovecharía la situación para llevar a cabo una especie de ‘ingeniería social’”.

 

  • “La angustia y el miedo a que está sometida la población propicia la legitimación de medidas que atenten contra derechos y libertades y para profundizar en la doctrina económica ultraliberal”.

 

  • “Una sociedad en la que estén prohibidas las reuniones y en la que los ciudadanos estén recluidos en sus casas conectados a internet o a la televisión y que sólo salgan para realizar su trabajo con la menor comunicación humana directa posible sería el sueño húmedo de cualquier tirano ultracapitalista” (aquí Sandín cita a Naomi Klein).

 

  • “no ha existido en la historia de la Humanidad una ‘uniformación’ (que sería uniformidad forzada) de pensamiento como el que se ha producido con esta crisis”.

 

  • “Parece claro que no es necesario ser un experto para pronosticar que el daño psicológico producido por esta situación va a ser tremendo. Nada será igual en las relaciones humanas cuando acabe ‘la lucha contra este virus asesino’”.

 

  • “Finalmente, otro aspecto del que habla Naomi Klein y que me ha resultado interesante y espero que al lector también es que, según afirma, ‘la puerta para suprimir el papel moneda y legitimar herramientas de geolocalización y seguimiento de los ciudadanos está abierta. Algunos de esos aspectos que ciertos sectores hemos estado criticando como la pérdida de privacidad, el control por parte de las herramientas informáticas, el efecto en las capacidades cognitivas y en la salud por el abuso de los dispositivos electrónicos, pueden verse acentuados o normalizados tras este escenario de epidemia global’”.

 

 

[1] Cfr. http://somosbacteriasyvirus.com/estrategiascoronavirus.pdf

[2] Cfr. http://www.somosbacteriasyvirus.com/virusquimera.pdf

Las causas de la Legalización del aborto en la Argentina – Por Juan Carlos Monedero (h)

Las causas de la Legalización del aborto en la Argentina

Por Juan Carlos Monedero (h)

La sanción de la ley de aborto durante los 9 meses de embarazo (y no 14 semanas, como dicen tantos periodistas) tiene sus causas, antecedentes y explicaciones profundas.

¿Por qué se sancionó esta ley en la Argentina?

 

  • En primer lugar, por la tenacidad de los alfiles del abortismo. Estos agentes de la iniquidad merecerán tenebrosos puestos en el Infierno, pero no el sector reservado a los tibios. Estos, como dice el Dante, ocupan el “lugar más oscuro” en el Hades por no haber tomado parte en las contiendas decisivas. Enumeremos algunas de las acciones más conocidas de esta nefasta militancia: los aborteros vienen realizando encuentros nacionales de “mujeres” autoconvocadas hace 35 años. Hace décadas que organizan ateneos, cenáculos, conferencias, escriben artículos, publican libros, organizan y van a marchas, asisten a los debates en radio, televisión, etc. No tenemos ninguna duda de que es una militancia antipatria y anticristiana. Pero militancia al fin y al cabo, Dios no le niega al impío el fruto de su propio trabajo como dice Jean Ousset en su libro La Acción.

Los enemigos del Orden Natural se han estructurado en distintas facciones, han sacrificado parte de su tiempo personal para la conquista de sus objetivos ideológicos. Aunque una gran parte de la masa crítica feminista-abortera-progre no lea ni estudie (Malena Pichot decía no tener tiempo para estudiar…), es evidente que los principales agentes aborteros estudian, leen, asisten a distintas conferencias, se la pasan informándose en el tema, discuten, debaten, se empapan. Las trayectorias de Paola Bergallo, Andrés Gil Domínguez, Aída K. de Carlucci, Marisa Herrera, Alberto Kornblihtt y otros no se explican de otra manera, más allá de lo oscuridad que reina en sus inteligencias. Lo mismo se diga de otros agentes de la subversión mental, cultural y jurídica, como Eugenio Raúl Zaffaroni en el campo del Derecho, Darío Sztajnszrajber en el área de Filosofía, e incluso un Jorge Lanata o Luis Novaresio en el periodismo. Pacientemente nos han metido en la Ventana de Overton.

  • En segundo lugar, la legalización se explica por el apoyo sostenido de poderosísimos empresarios y entidades internacionales globalistas, como también de algunos gobiernos. El Fondo Monetario Internacional, la Banca Mundial, la Organización de las Naciones Unidas y su brazo, la Organización Mundial de la Salud; la UNFPA, Amnisty International, IPPF, UNICEF, Open Society (Soros), Fundación Ford, Fundación Rockefeller, Fundación Gates, etc.

Como bien hacía notar el blog Kontrainfo, inmediatamente después de la legalización IPPF salió a festejar, reconociendo al menos 15 años de financiación suya de los grupos aborteros[1]. Viene bien recordar que, como también informó Kontrainfo, la IPPF recibe dinero del Gobierno Británico[2]. En otro orden de cosas, vale la pena apuntar que el principal contribuyente de la OMS es Bill Gates como explicó Eduardo Peralta[3]. En la Argentina, distintas sucursales con otro nombre actúan en nuestro país, como por ejemplo CASA FUSA, Católicas por el Derecho a Decidir, CELS, Universidad de Palermo, Centro de Estudio de Estado y Sociedad (CEDES), Fundación Huésped, FEIM Argentina. Millones y millones de dólares, provenientes de las altas finanzas así como también de los tributos que los gobiernos de distintas naciones manejan. Según el diario La Nación, al menos Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Australia e incluso EEUU[4].

  • En tercer lugar, ha sido determinante el poder de los medios de comunicación. Solemos hablar de “los medios” cuando deberíamos en realidad personificar y decir los periodistas, los articulistas, los editores del diario, las personas que pagan propagandas en ellos, los dueños de los medios. Porque, en efecto, lo que ocurre en los medios no ocurre “por necesidad física” o fatalismo alguno, ocurre por voluntad libre de alguien con poder. En ese sentido, los kirchneristas tienen razón y por eso se han esforzado al máximo al enfatizar que detrás de Clarín está Magnetto. Es un hecho indiscutible que la casi unanimidad que se pudo apreciar entre los comunicadores sociales ha sido una de las principales causas de que los slogans pro aborto hayan calado hondo en una gran porción de personas. Asimismo, quedó probado que no hay ninguna correlación entre el pensamiento dominante en los MMCC y el resto de la población, ni siquiera si tomamos los dos distritos más progresistas: Provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires. La sensación de mayoría progresista-abortera en TV, radio, etc. solamente es eso: una sensación artificial.
  • Otro factor de peso que podemos señalar fue la presión del Presidente de la Nación. En efecto, Alberto Fernández tomó este tema como una bandera de su campaña, lo dijo en sus debates presidenciales previos a las elecciones, todos sus aliados políticos eran pro aborto, su segunda línea lo es también (Vilma Ibarra, su ex novia, por ejemplo) y en su militancia de base predomina el apoyo al aborto. Sólo un sector peronista se mantuvo celeste –con José Mayans a la cabeza–, no obstante este sector trabajó para que Alberto llegara al poder (por eso hablamos de la perversión democrática). Por otro lado, entre estos peronistas celestes parece que habría senadores (Sergio Leavy, Tucumán, y Silvina García Larraburu, Río Negro) que fueron “persuadidos” por el Presidente; al menos, según lo que dice La Nación. ¿Bajo qué argumento? Según Clarín, Alberto habría apelado a esta razón: Si no sale la ley, el gobierno cae. Tanta fue la presión del Presidente que la propia senadora Silvia Elías de Pérez lo acusó de presionar como nunca se vio en el Senado[5].
  • En quinto lugar, la legalización del aborto está íntimamente conectada al papel deshonroso de la jerarquía católica, tanto por acción como por omisión. Excede el espacio de este artículo un análisis completo al respecto, pero lo mínimo que se debe decir es que la ley del aborto pudo ser aprobada porque los mandatarios católicos hace décadas vienen entregando a sus ovejas. El Presidente y todo el gobierno encabezó un frontal ataque contra la vida humana y los pastores sólo manifestaron tibias reacciones, semejantes a aquellas que tuvieron lugar cuando Mauricio Macri lanzó el proyecto de ley en 2018; un lenguaje vacuo, un discurso light, sin aceros, sin referencia al asesinato ni al genocidio, muy políticamente correcto. Una conducta anticristiana, característica del Episcopado por lo menos desde el 2003 cuando –habiendo chocado Mons. Basseotto y Ginés González García por el tema del aborto– este ilustre prelado quedó prácticamente solo, sin apoyo de sus pares, especialmente del entonces Cardenal Primado Jorge Mario Bergoglio.

Asimismo, predominaron vergonzosas omisiones: no recordar que el aborto es un pecado que tiene pena de excomunión, no levantar al pueblo contra esta ley anticristiana, no llamar a la resistencia, no denunciar que la Salud Pública se está poniendo al servicio de la matanza de inocentes. Los obispos tampoco cruzaron frontalmente a los senadores que –diciéndose católicos– votaron a favor del aborto, no cruzaron al Presidente cuando sostuvo ser “un católico que no considera el aborto un pecado”, no se pusieron al frente del combate.

También tomamos conocimiento de acciones inicuas: la línea de obispos –a lo largo de varias décadas– viene obstaculizando a los católicos que intentamos proponer una buena formación. Han removido a los párrocos de buena doctrina sustituyéndolos por los famosos curas pasteleros, más propensos al diálogo que a la lucha por la verdad y la justicia; primero con Mons. Zecca y luego con Víctor Manuel Fernández, han hecho de la UCA una universidad cada vez menos confesional; no sólo la UCA sino también la USAL se han convertido en universidades en donde no se forma en la recta doctrina, antes bien, los buenos profesores fueron paulatinamente siendo reducidos, siendo sustituidos por otros de pésima formación, sin dogma, sin coraje, sin hambre de gloria, sin vocación de heroísmo. Y ellos han formado generaciones de alumnos y egresados, muchos de ellos absolutamente ausentes en la lucha contra el aborto.

Los obispos pusieron más empeño en exterminar la tradición católica que en combatir a los aborteros. Lo prueba el cierre ominoso y criminal del seminario diocesano de San Rafael (Mendoza), el más fecundo de todo el país.

Han utilizado constantemente el lenguaje del enemigo; el último ejemplo lo constituye la propia declaración de la CEA, en la que simplemente “lamenta” el aborto, utiliza el término interrupción del embarazo además de adoptar el llamado lenguaje inclusivo. Se ha legalizado formalmente, con aprobación de las dos cámaras, el crimen abominable del aborto –tal como lo llama el Concilio Vaticano II, al que supuestamente los obispos valoran–, se ha establecido el “derecho al aborto”, imponiendo la práctica como parte “del orden público” y lo que tenemos es un comunicado miserable.

Militantes celestes nos han contado cómo levantaron un programa en una radio de cierto obispo “por no estar en comunión” con el Santo Padre. Se lo dieron al Chino Navarro del Movimiento Evita, el mismo que dice que el aborto es un tema de salud pública.

Por otro lado, lamentablemente es cierto que el Episcopado colaboró con la victoria electoral de Alberto y Cristina en el 2019 (en un país con enorme cantidad de bautizados, el Frente de Todos sacó más de 12.000.000 mientras que Cambiemos sacó más de 8.000.000 de votos). ¿Dónde está la Iglesia Católica? Como católicos nos duele constatar que innumerables bautizados e incluso practicantes apoyan agendas políticas contrarias al Evangelio, como lo son tanto la de Alberto-CFK como la de Macri.

La victoria de Alberto responde a una férrea estrategia que viene obviamente de mucho más arriba, esto es, del propio Papa Francisco. Su segunda línea dice lo que él no puede aparecer diciendo, pero que quiere que se deslice. Por ejemplo, decir –como sostuvo Mons. Sánchez Sorondo en febrero del 2018– que la China Comunista es “la mejor realizadora de la Doctrina Social de la Iglesia”[6]. Recordemos que Sánchez Sorondo ostenta el cargo de Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, como también recordemos que China actualmente fuerza los abortos para impedir que su propia población se reproduzca, habilitando sólo 2 hijos por familia[7]. En la lógica de la geopolítica mundial, Alberto y Cristina son aliados del Papa Francisco. No en vano, el brillante escritor uruguayo Daniel Iglesias Grézes (InfoCatólica) ha rastreado los vínculos de Francisco con la izquierda a nivel mundial, resumiéndolo en su artículo: “El Papa Francisco y la Izquierda internacional”[8]. A principios del año pasado, este mismo Sánchez Sorondo les “organizó una Misa” al Presidente de la Nación y a su concubina, dándoles de comulgar la Sagrada Comunión en el Vaticano, a pesar de que varias veces había declarado su postura pro aborto[9]. Creemos que está claro el asunto.

  • El aborto se legalizó porque tenemos un sistema político que hace posible la sanción de leyes en base al totalitarismo de las mayorías, relegando a un último plano las verdades de fondo, sean científicas, médicas, jurídicas o morales. En honor a la verdad, desde el Nacionalismo Católico –con la Revista Cabildo y Antonio Caponnetto a la cabeza– se ha venido diciendo “oportuna e inoportunamente” esta verdad hace décadas. Nosotros mismos, allá por 2011, escribimos un artículo[10] en esa línea el cual hoy resulta tristemente profético, del cual repetiremos algunos conceptos clave: el sistema democrático hace posible que una decisión mayoritaria, aunque injusta, se convierta en ley. En este sistema, las mayorías determinan el contenido de leyes, algo que –desde el lado del adversario– han reconocido los propios Juan Jacobo Rousseau, Hans Kelsen, Gianni Vattimo y hasta el mismo Darío Z.

Hans Kelsen, el famoso jurista judío austríaco (paradigma del positivismo en el siglo XX) sostuvo que el relativismo está detrás del sistema democrático. En su libro Esencia y valor de la democracia, estampa lo siguiente: “en efecto, si se cree en la existencia de lo absoluto –de lo absolutamente bueno, en primer término–, ¿puede haber nada más absurdo que provocar una votación para que decida la mayoría sobre ese absoluto en que se cree?”.

El nervio del asunto yace en el mismo punto de partida: “La cuestión decisiva es si se cree en un valor y, consiguientemente, en una verdad y una realidad absolutas, o si se piensa que al conocimiento humano no son accesibles más que valores, verdades y realidades relativas”. Kelsen remite a los pensadores que han defendido la democracia y a quienes la han rechazado: “En efecto, todos los grandes metafísicos se han decidido por la autocracia y contra la democracia; y los filósofos que han hablado la palabra de la democracia, se han inclinado casi siempre al relativismo empírico”.

La cita continúa: “Así vemos en la Antigüedad a los sofistas que, apoyados en los progresos de las ciencias empíricas de la Naturaleza, unieron una filosofía radicalmente relativista en el dominio de la ciencia social con una mentalidad democrática. El fundador de la sofística, Protágoras, enseña que el hombre es la medida de todas las cosas, y su poeta Eurípides ensalza la democracia y la paz”.

¿Y los tradicionales enemigos de la democracia?: “A su vez, Platón, en quien renace la metafísica religiosa contra el racionalismo de la ilustración, declarando contra Protágoras que la medida de todas las cosas es Dios, es el mayor enemigo de la democracia y un admirador y aún propugnado de la dictadura. En la Edad Media, la metafísica del Cristianismo va unida, naturalmente, a la convicción de que la mejor forma política es la Monarquía, como imagen del gobierno divino del universo. Santo Tomás constituye un testimonio culminante en este sentido”.

La democracia tiene lugar cuando la razón como conocedora de la verdad es cuestionada, relegando los grandes temas al terreno de lo irresoluble. Cuando el ocaso de la razón es un hecho, entonces se alza el sistema que pone como categoría fundamental al número: “si se declara que la verdad y los valores absolutos son inaccesibles al conocimiento humano, ha de considerarse posible al menos no sólo la propia opinión sino también la ajena y aún la contraria. Por eso, la concepción filosófica que presupone la democracia es el relativismo”.

Si “ha de considerarse posible al menos” no sólo la propia opinión sino también la contraria, en Democracia no nos queda otra salida que aceptar como posible que un partido se presente como partidario del crimen silencioso del aborto. Debemos admitirlo y, con lógica democrática, no podemos negarle derecho a existir a esa posición. Por eso todos los políticos bien pensantes y periodistas bien pensantes celebraron la existencia del debate democrático sobre el aborto: porque el sólo hecho de debatir ya era, en sí mismo, el comienzo de su victoria. Por eso también los mejores provida repudiaron la existencia misma de esta falsa discusión.

Ahora bien, si no podemos negarle derecho a existir a la postura pro aborto dentro de la democracia, entonces estamos nivelando a la verdad con el error, a lo bueno con lo malo. Estamos nivelando el derramamiento de sangre inocente –que clama al cielo por justicia– con el derecho del niño a nacer, como si fueran ambas posiciones igualmente admisibles.

Intentar ganarles la votación sobre leyes injustas termina consolidando la legalidad que permite estas atrocidades. Perdida la votación sobre el aborto, estaremos obligados en virtud del principio democrático a admitir como válida dentro del sistema la postura pro abortista. De nada servirá la apelación al derecho natural, a los principios no negociables: su mención no podrá pasar de un intento verbal, en el contexto de un sistema que se desentiende por principio de la verdad y del bien objetivos. La última ratio de las decisiones no es la realidad sino el número, la mayoría. Esta ley ni siquiera respeta las propias constituciones provinciales o al mismo Código Civil, que reconocen a la persona humana desde la concepción. La mayoría parlamentaria no respeta ni la ley no escrita ni la propia ley escrita.

Nivelar la verdad con el error no es, como puede pensarse, algo accidental al sistema. Es de su misma esencia: esta nivelación está fundada en la reducción de todo lo que se discute a su condición numérica. Si el escepticismo y el relativismo mandan, como admite con honestidad intelectual Kelsen, entonces ninguna opinión es más verdadera que otra. Ninguna opinión es más falsa que otra. Sólo queda guiarse por la mayoría.

 

“La democracia concede igual estima a la voluntad política de cada uno, porque todas las opiniones y doctrinas políticas son iguales para ella, por lo cual les concede idéntica posibilidad de manifestarse y de conquistar las inteligencias y voluntades humanas en régimen de libre concurrencia. Tal es la razón del carácter democrático del procedimiento dialéctico de la discusión, con el que funcionan los Parlamentos y Asambleas populares”.

 

Lo dice Kelsen, nada menos que en un libro que lleva por nombre Esencia y valor de la democracia. Quien quiera defender la vida desde la concepción, el derecho a la educación de los hijos, el bien común, el matrimonio, etc., en primer lugar debe rechazar de plano el sistema político que hace posible la legalización del aborto, que hace posible el totalitarismo educativo, que hace imposible el ordenamiento al bien común, que hizo posible la ley del divorcio. ¿Cuántas leyes abominables fueron promulgadas por vía del sufragio? Estas fueron votadas y sancionadas a través de la voluntad de la mayoría de Diputados y Senadores. Así, en Diputados hubo 131 votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones. Mientras que en Senadores, hubo 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención.

Hacia el final de su propio libro, Kelsen explica: “En el capítulo XVIII del Evangelio de San Juan se describe un episodio de la vida de Jesús. El relato sencillo, pero lapidario por su ingenuidad, pertenece a lo más grandioso que haya producido la literatura universal, y, sin intentarlo, simboliza de modo dramático el relativismo y la democracia”.

No perdamos el detalle: “Es el tiempo de la Pascua, cuando Jesús, acusado de titularse hijo de Dios y rey de los judíos, comparece ante Pilato, el gobernador romano. Pilato pregunta irónicamente a aquel que ante los ojos de un romano sólo podía ser un pobre loco: ‘¿Eres tú, pues, el rey de los judíos?’. Y Jesús contesta con profunda convicción e iluminado por su misión divina: ‘Tú lo has dicho. Yo soy rey, nacido y venido al mundo para dar testimonio de la verdad. Todo el que siga a la verdad oye mi voz’Entonces Pilato, aquel hombre de cultura vieja, agotada, y por esto escéptica, vuelve a preguntar: ‘¿Qué es la verdad?’. Y como no sabe lo que es la verdad, y como romano está acostumbrado a pensar democráticamente, se dirige al pueblo y celebra un plebiscito”.

 

  • Se cosechó lo que se sembró. Mientras los adversarios aborteros y feministas bebían la ideología por todos sus poros, no faltaron integrantes del sector provida que decían que “el tema doctrinario era secundario”. Mientras ellos leían a Foucault, Marx, Engels, Gramsci, muchos católicos provida postergaban la lectura del Padre Castellani, Julio Meinvielle, Jordán Bruno Genta y Carlos Alberto Sacheri. Ellos primero trabajaron “ad intra” y luego salieron a buscar apoyos “ad extra”. Nuestro sector, salvo honrosas excepciones, en la Ciudad de Buenos Aires hizo exactamente lo contrario y así fuimos objeto de la propaganda conductista celeste: movimientos bienintencionados pero de nula formación. Se agitaba una banderita celeste mientras deliberadamente se silenciaba la fundamentación política, ideológica y religiosa que explica a fondo este tipo de leyes. Nos consta que en el interior del país hubo marchas y movilizaciones donde los oradores tuvieron mejor doctrina, pero lamentablemente en Provincia de Buenos Aires y en la capital federal predominó otra cosa.

Mientras ellos militaban con agresividad las peores causas, desde el sector celeste se bailaba cumbia frente al Congreso. Mientras ellos invocaban explícitamente al demonio[11], desde nuestro sector algunos decían: “No hablemos de Dios”. Mientras ellos forjaban militantes con un claro perfil ideológico, muchos actos provida se caracterizado por animadores repletos de slogans vacíos.

El colmo de esta negligencia tuvo lugar el 28 de noviembre, acto provida desperdiciado, en el que los animadores se limitaron a repetir ad nauseam la consigna de “Somos la mayoría celeste”, en una orfandad de contenidos que resultó lamentable. Eso sí: no faltaron las reconvenciones sanitarias de barbijo y aislamiento social[12]. Hasta eso hicieron.

Jamás procedió así el enemigo: antes bien, nutre a sus núcleo duro de una robusta ideología, y luego sale a la conquista de la opinión pública. En nuestro sector, por el contrario, aquellos que una y otra vez intentaron relanzar la poderosa doctrina católica y provida fueron constantemente discriminados, dejados de lado, su influencia fue eclipsada. Sólo a regañadientes –y por pocos minutos– se aceptó en ocasiones que hablase personajes como Chinda Brandolino o Roberto Castellano, puesto que su influencia era innegable. El despotismo de “yo pagué el escenario, yo elijo quién sube” fue indisimulado. Los que tenían dinero para la logística hacían subir a ignorantes del Derecho a hablar de leyes. ¡Macristas como Rodrigo Fernández Madero, al frente del movimiento provida! Los que realmente saben y vienen militando hace décadas, al margen. Los sacerdotes católicos de visible sotana, evitados como si tuviesen sarna.

Fuimos testigos del surgimiento de incontables líderes cayendo del cielo con un paracaídas celeste; referentes tan vacuos como poco profundos, que habían estado callados hasta el 2018 y el 2019 y que –de repente– querían capitanear un ejército al cual nunca habían apoyado. Sólo eso explica que intelectuales serios de la causa provida como Mónica del Río, Ricardo Bach, Héctor Hernández, Jorge Scala y Tomás González Pondal –entre otros– sean menos conocidos que Alfredo Olmedo, Amalia Granata, Cynthia Hotton, J.J. Gómez Centurión, Mariano Obarrio o Guillermo Moreno.

Atrapados en un infantilismo espiritual, cientos de miles de católicos provida siguen sin poder ver cómo los propios descendientes de los Apóstoles los han entregado al enemigo. Así, se han puesto en contra de los católicos tradicionales, que denuncian la cobardía y complicidad del clero, y han terminado por apoyar a quienes han entablado indigna alianza con los poderes públicos anticristianos. Salvo honrosas excepciones –como Mons. Aguer–, los obispos han estupidizado a sus diócesis, les han castrado su vocación militante, suprimido a los buenos maestros y colocado al frente de sus parroquias a auténticos improvisados, cuando no payasos que denigran la doctrina y la liturgia.

Cientos de miles de católicos, a lo largo de décadas, fueron entrenados para dialogar y fraternizar con el enemigo, para tender la mano al adversario que destruía iglesias. Se los ha educado para la esclavitud y la humillación, y ahora muchos tienen mermadas sus fuerzas intelectuales y espirituales. ¿Tendrá esta pastoral de la obsecuencia buenos frutos? Llegó la hora de oponerse a una ley visiblemente inmoral. Ley injusta no obliga, dice Santo Tomás de Aquino. ¿Habrá la fuerza interior para la desobediencia? De quienes tienen lavado el cerebro por los malos pastores, poco se puede esperar.

Los efectos de esta mala catequesis también se dejan ver en el quietismo de tantos que –incluso desde el sector provida– apoyan la falsa disyuntiva oración vs. acción: “hay que rezar y ayunar más” pero la sola idea de plantar cara al adversario los aterroriza. No podemos ser tan voluntaristas, y no podemos suscribir una espiritualidad basada en ilusión y romanticismo.

Por otro lado, tampoco podemos dejar pasar la falta de organización de muchísimos católicos bien formados pero que no quieren o no logran estructurarse.

 

Conclusión

El combate sigue, la lucha continúa. Acá nadie se rinde, esto recién empieza. Pero no podemos darnos el lujo de cometer los mismos errores. La legalización del aborto nos tiene que servir para no volver a tropezar con la misma piedra.

La historia demuestra que los Imperios del Mal han caído: más poderosa que la coalición de Alberto y Cristina era la URSS, y en 1989 comenzó a resquebrajarse por sus profundas heridas internas. Dejemos de pensar lo que hace el enemigo, y comencemos a pensar cómo nos vamos a organizar nosotros para vencerlo. Quiera Dios que –luego de la legalización– muchos se despierten y así procuren formarse, organizarse, y salir al combate. Empezar a hacer justicia en nombre de tantos inocentes sin voz y de todos los que fueron pisoteados y maltratados. Desobediencia y levantamiento civil. Las FFAA de la Nación deben cooperar para la restauración de un orden social cristiano. Lo juramos cuando hicimos el Juramento a la bandera: la resistencia legal está agotada. Tengamos el coraje de ser argentinos y católicos. Eso, o la nada misma.

[1] Cfr. http://kontrainfo.com/planned-parenthood-festejo-la-legalizacion-del-aborto-en-la-argentina-y-revelo-como-financio-durante-15-anos-a-los-referentes-de-la-campana/

[2] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=fVUXswDfNqI&t=1s

[3] Cfr. https://eduardoperaltablog.wordpress.com/2020/05/10/la-otra-pandemia/

[4] Cfr. diario La Nación, Los intereses económicos detrás del aborto (10.07.2018): “Según surge de sus últimos balances a 2017, publicados en su página oficial (www.ippfwhr.org), IPPF se financia con 84 millones de dólares provenientes de gobiernos de distintos países, sobre todo de Estados Unidos, el Reino Unido, Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda y Australia, y 19 millones provenientes de fundaciones como las mencionadas”. Es llamativo que el autor del artículo, cuyo nombre no aparece al menos en la edición virtual, incluye al Gobierno de EEUU entre los financistas de IPPF, cuando hacia 2018 gobernaba Donald Trump.

[5] Cfr. https://www.clarin.com/politica/senado-aprobo-aborto-legal_0_ycxYo3Pz4.html y https://www.lanacion.com.ar/politica/silvia-elias-perez-dijo-alberto-fernandez-esta-nid2555116

[6] Cfr. http://www.asianews.it/noticias-es/Mons.-S%C3%A1nchez-Sorondo:-China-la-mejor-realizadora-de-la-Doctrina-social-de-la-Iglesia-43033.html

[7] Cfr. http://www.laprensa.com.ar/490658-Aborto-y-anticoncepcion-obligada-en-China.note.aspx

[8] Cfr. https://www.infocatolica.com/blog/razones.php/2010170228-el-papa-francisco-y-la-izquie

[9] Cfr. https://www.aciprensa.com/noticias/obispo-argentino-dio-comunion-a-alberto-fernandez-pese-a-su-apoyo-al-aborto-33810

[10] Cfr. http://statveritasblog.blogspot.com/2011/08/participacion-de-los-catolicos-en.html

[11] Cfr. Proclama Hereje para la Biblia Feminista. Link: https://www.youtube.com/watch?v=WrH5-5vVrLI&t=30s

[12] Desde el 26 de marzo del 2020, por lo menos, la OMS ya dejó claro que no recomendaba barbijo para los sanos. Cfr. https://twitter.com/whowpro/status/1243171683067777024?s=21. ¿Y entonces por qué se presiona a todos para que lo usen? La respuesta la dijo el propio Ginés: “El barbijo tiene un efecto de disciplina social: uno lo cumple y ve cuando los demás no lo hacen”. Cfr. https://www.perfil.com/noticias/periodismopuro/gines-gonzalez-garcia-el-ultimo-lugar-que-va-a-parecerse-mas-a-lo-normal-sera-el-amba.phtml

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