Las causas de la legalización del aborto en la Argentina – Poder Mundial, Iglesia, Frente interno

Los conceptos expresados en este video, pueden leerse aquí:

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El progresismo eclesial hoy (respuesta a una amiga)

El progresismo eclesial hoy (respuesta a una amiga)

Por Juan Carlos Monedero (h)

La tarde de un sábado otoñal caía cuando una amiga preguntó qué significa ser progresista.

El sentido del término no es tan sencillo como puede parecer a primera vista. Lo primero que nos vino a la mente es que “progresismo” puede querer decir distintas cosas, según se utilice en el campo de la Iglesia Católica o en terreno de la cultura y el periodismo en general. Puesto que nuestra amiga buscaba conocer el significado en el primer caso, le dimos la siguiente respuesta que compartimos aquí con el lector.

Pablo VI fue uno de los primeros en usar el término progresismo[1], caracterizándolo como una amenaza presente en las entrañas mismas de la Iglesia. Por tanto, se refería a un mal que sin dudas estaba relacionado con la esfera eclesiástica. O como dicen hoy algunos, eclesial.

Dado que los progresistas son más bien huidizos en sus afirmaciones, mejor que una definición vale una caracterización: sus ideas no se dejan atrapar en conceptos claros y definidos. Son el resultado de prácticas que se incorporan mas bien por costumbre y por imitación.

El progresismo es la continuación de la herejía modernista, condenada por San Pío X a comienzos del siglo XX en su famoso documento llamado Pascendi. Y al igual que en aquellos días, existen en la actualidad victimarios y víctimas. En efecto, abundan personas formadas o deformadas por años de conductas de marcado talante antropocéntrico que les han impuesto desde arriba, como pasaremos a detallar enseguida.

Entre los victimarios, las reglas no escritas constituyen consignas claras e innegociables, transmitidas en las parroquias y en los seminarios de generación en generación: rendición incondicional para la Tradición Católica.

Los progresistas, a quienes también llamaremos “progres”, se caracterizan por combatir la sotana. No incentivan el rezo del Rosario, ni el estudio del Catecismo, ni las devociones. Rechazan el órgano de tubos en la liturgia –el instrumento propio del culto cristiano en Occidente[2]– mientras imponen despóticamente la guitarra, la pandereta, entre otros instrumentos profanos. Odian el latín y buscan expulsarlo de la liturgia, así como fomentan los aplausos en Misa (desconociendo la clarísima advertencia del entonces Cardenal Ratzinger al respecto).

Propician un falso ecumenismo, que no procura la conversión. No distinguen entre un espacio sacro y un espacio profano. Reniegan de todo contenido bélico en la doctrina católica: no hay enemigos, sólo personas de buena intención equivocadas. Intentan mitigar la resistencia frente a las leyes anticristianas.  Otorgan poca importancia a la misa individual y diaria, y tienen una preferencia por lo comunitario. Por lo general, desprecian agriamente y con marcada aversión las formas tradicionales.

CruxSancta: Sobre los aplausos en la liturgia

En los años 60’, los progres combatían el pensamiento aristotélico tomista, dando preferencia a la pseudo teología de Teilhard de Chardin[3]. Los progresistas odian a los fieles que se apegan a la ortodoxia católica. En aquellas décadas, el teólogo progre promedio oponía dialécticamente la Patrística con la Escolástica. En la actualidad son más astutos: repiten la letra de Santo Tomás de Aquino pero distorsionan su espíritu.

Los progres inflan las excepciones para hacer caer las reglas, pretenden disolver las afirmaciones absolutas invocando ejemplos extremos y retorcidos. Celebran la liturgia como si no hubiese instrumentos propiamente sagrados. Convierten la misa en un carnaval, sin seriedad. Los catequistas progres hablan de Cristo como “el flaco”, “uno más, como cualquiera”, “uno como nosotros”. Hablan sin expresar la reverencia debida y son reacios a enfatizar Su Divinidad. El mismo trato recibe la Virgen María. Las imágenes que un progresista prefiere para las estampitas son melifluas: hay que desdramatizar –dicen– la fe católica, por eso pretenden remover del alma del fiel cualquier vestigio de marcialidad. Se alimenta una psicología religiosa infantil en los adultos.

Cuando tiene autoridad, el progre presiona psicológicamente a los fieles para no rezar en latín, para no comulgar de rodillas, forzando la comunión en la mano; detesta las oraciones que habla del Triunfo de Cristo sobre el mundo. Este tipo de oraciones que consagran la Victoria Final de Nuestro Señor son tildadas con el mote de ‘triunfalismo’, y las desprecia profundamente.

El progre resta importancia a la contemplación, prefiere la acción. A veces, invoca la oración pero sólo para desmovilizar acciones contundentes de sus hermanos católicos, a los que no teme en calificar de “integristas” y con los cuales practica una intolerancia digna de mejor causa. Es abierto, paciente y componedor con cualquier idea anticristiana pero amargo, duro y hasta cruel con los católicos (a los que él llama) tradicionalistas. Distorsiona la pastoral hasta hacerle decir lo contrario a la doctrina: sin cuestionarla abiertamente, la socava con conductas. Invoca la caridad siempre, pero no actúa como si amara la verdad. Es mucho peor que un enemigo declarado.

El progre es obsecuente con la jerarquía, aunque evita seguir sus pasos cuando las autoridades eclesiásticas proponen, indican o mandan algo en línea con la ortodoxia católica. No le gusta actuar abiertamente, se esconde detrás de pretextos o dilaciones porque en el fondo tiene conciencia del mal que está haciendo: atenúa la doctrina “para que la gente no se vaya de la Iglesia”, suaviza los conceptos “para que no choque” y evita calificar el aborto como asesinato “para no ser negativo y que la gente deje de escucharnos”.

Los progresistas no hablan del Infierno y en los casos más extremos lo minimizan o incluso algunos de sus “teólogos” lo niegan, al igual que la existencia del demonio. Los milagros de Cristo no son milagros, el progre por lo general es racionalista y –en ambientes donde no teme ser cuestionado– reconoce que pretende desmitificar el Evangelio de supuestos añadidos legendarios.

Los progres forjan sin escrúpulos alianzas con izquierdistas y, en los últimos años, con abiertos promotores de la ideología de género (por ejemplo, el Padre James Martin SJ); los menos comprometidos les manifiestan una tímida simpatía pero nunca fallan en obstaculizar a los católicos que se oponen a las agendas anticristianas. Los más cómodos simplemente hacen de cuenta que estas ideologías no existen, favoreciendo su avance. En los años 70’, Carlos Alberto Sacheri denunció –a través del libro “La Iglesia Clandestina”– los elementos progresistas dentro del clero, con nombre y apellido. Muchos estudiosos creen que Sacheri fue asesinado por el terrorismo marxista a causa de este libro.

En una palabra, el resultado de la pastoral progresista está a la vista: bautizados de inteligencias extraviadas y sensibilidades sin quicio.

Sin embargo, la descripción del progresista no se agota aquí puesto que el progresismo no es una doctrina nítidamente definida y compacta. Hay progres que tienen algunas y no otras características, a veces en franca contradicción. Hay progres abiertamente provida pero engañados por décadas de manipulación de los sentimientos. Conocemos sacerdotes progres que, paradójicamente, son devotos de la Virgen María. Sin embargo, en general, suelen ser anti marianos. Y tampoco son simpatizantes de las imágenes: en los años 60’ las destruían sin titubear. Hoy promueven iconos dulzones, aptos para hombres y mujeres light.

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El Padre Castellani decía que se podía reconocer al progresista porque éste nunca hablaba del Fin del Mundo o del Juicio Final de Cristo: como si fueran asuntos respecto de los cuales nada tiene para decir. Finalmente, el Padre Meinvielle –en su libro “El progresismo cristiano”– amplía esta descripción de manera notable, y señala el error fundamental del Progresismo: rechazar el concepto de Ciudad Católica. Al hacerlo, se ven obligados a aceptar la ciudad laicista, liberal, socialista o comunista de la Modernidad, a la que intentan volver aceptable rociándola con agua bendita.

 

[1] “las riquezas de las tradiciones religiosas se hallan amenazadas de disminución y de ruina, amenazadas no sólo del exterior sino también del interior; en la conciencia del pueblo se modifica y se disuelve la sana mentalidad religiosa y la tradicional fidelidad a la Iglesia… La fe de San Ambrosio, la herencia de San Carlos, el esfuerzo apostólico de los últimos Arzobispos, aparecen comprometidos, no tanto por la usura natural del tiempo, cuanto por algún cambio radical e irresistible que sustituye a la concepción de la vida de nuestro pueblo, otra concepción que no se puede definir, sino con el término ambiguo de progresista; ella no es ya ni cristiana ni católica”. Mensaje a los católicos de Milán, 15 de agosto de 1963.

[2] Cfr. https://bit.ly/3u40TwF

[3] Para una crítica de Teilhard, recomendamos el comentario del Padre Olivera Ravasi al trabajo del Padre Julio Meinvielle. Cfr. https://bit.ly/3uUMNwK

El enemigo no tiene piedad, es cínico – La necesaria respuesta

El enemigo no tiene piedad, es cínico – La necesaria respuesta

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

Hace siglos está en marcha la Revolución Mundial Anticristiana. Sus agentes en todo el mundo actual, y sobre todo en Hispanoamérica, están atravesados por un odio implacable. Ese furor los lleva a alentar todo tipo de prácticas inhumanas, desde la pedofilia hasta el aborto, desde la naturalización de las drogas hasta la eutanasia, pasando por la manipulación de embriones: una Ciencia sin conciencia que, lejos de ser aliada del hombre, se ha vuelto contra el ser humano, una propaganda mundial en donde prevalece la desinformación, la distorsión, las verdades a medias, las mentiras grotescas y los engaños masivos. En una palabra, el progresismo cultural.

Sin embargo, mucha gente que no comulga con estas nefastas ideas y prácticas todavía no sabe que estos agentes odian de manera irreconciliable. Muchos creen aún que todos o al menos “la gran mayoría” de los periodistas, políticos, asesores, intelectuales, etc. del bando progresista son personas de buena voluntad “pero equivocadas”. Mucha gente salva, o intenta salvar, la honorabilidad de estas personas, y no pueden detectar el enorme cinismo de quienes –ya las cataloguemos como marxistas, progresistas o globalistas– se dedican sistemáticamente a boicotear las rudas certezas de un Orden Social Cristiano y, en los últimos años, hasta del mismo sentido común.

Hagamos un diagnóstico descarnado, para luego estar en condiciones de formular una respuesta. ¿Quiénes son estos agentes? ¿Qué piensan? ¿Cómo actúan?

 

(MIGUEL AYUSO) el designio constituyente de la revolución es aniquilar la Cristiandad o la civilización cristiana.

(PIERRE TROTIGNON) Rechazamos el mundo. Ya ni siquiera somos ‘traidores’, porque eso implicaría una afinidad con lo que estamos traicionando. Somos los vietcongs del pensamiento.

(PIERRE TROTIGNON) La filosofía del mañana será terrorista, no una filosofía del terrorismo, sino una filosofía terrorista aliada a una política activa de terrorismo.

(HELLO, ERNEST) Satán es aquél que no ama, decía Santa Teresa; y Santa Brígida oyó salir de la boca del maldito esta confesión terrible. Satán, hablando a Jesucristo, le dijo estas palabras: Oh Juez, soy la frialdad misma.

 

Frente a un enemigo implacable, que tiene por objetivo la destrucción de la Cristiandad, un enemigo que no ama nada –pues participa del odio satánico–, una resistencia de mínima, como “para cumplir”, es pura ingenuidad.

La mentalidad de estos alfiles de la Revolución Anticristiana, cuya meta no es otra que un Nuevo Orden Mundial, es la misma que la de los inescrupulosos marxistas: no hay límites morales para obtener sus objetivos.

 

(OUSSET) El verdadero marxista es un hombre que no cree en la verdad de nada, pero a quien le interesan únicamente la fuerza, la transformación, la puesta en acción de todo.

(OUSSET) Hay que haber oído la risa de los verdaderos marxistas, cuando se pretende que alguien ha “rebatido” el marxismo. “Puede ser, pero no nos conmueve”, contestó Cogniot.

(OUSSET) Si toda la verdad y todo el bien residen en el futuro, se justifican los peores horrores del presente.

(CAMUS) No siendo nada verdadero ni falso, bueno o malo, la regla será mostrarse como el más eficaz, es decir como el más fuerte.

(WEBER, J.) Llamamos “bien” a aquello que ha triunfado.

(WEBER, J.) El éxito, siempre que sea implacable y despiadado, siempre que el vencido sea totalmente vencido, destruido, abolido sin esperanzas, el éxito justifica todo.

(OUSSET) Si no hay verdad, si el verbo “ser” no tiene realmente sentido, nada puede obligarme a nada pues es materialmente imposible saber si hay un orden verdadero y, en consecuencia, un ordenador justo. Ninguna persona tiene, pues, el derecho de mandarme.

 

Se trata de nociones letales para la convivencia humana y social, ideas que se difunden casi inadvertidamente a través de programas de internet, de emisiones radiales, televisión, películas, revistas, proyectos políticos, etc. Se va erosionando el respeto debido a las cosas, a las personas, a las circunstancias. Y el resultado es un mundo desencantado.

 

(OUSSET) Universo que ya no es visto, pensado, juzgado en nociones de SER, en función de verdades por conocer, respetar o servir, sino un universo visto, pensado, juzgado en valores de FUERZA, valores de ACCIÓN, valores de EFICACIA, valores de MOVIMIENTO, sin referencia a verdad alguna.

(OUSSET) No hay verdades, sino fuerzas.

(OUSSET) el marxista ve contradicciones por todas partes y hasta busca hacerlas estallar donde no se manifiestan.

(BRECHT, BERTOLD) El que combate por el comunismo debe saber combatir y no combatir; decir la verdad y no decirla; hacer un favor y no hacerlo; mantener una promesa y no mantenerla; exponerse al peligro y evitarlo; hacerse reconocer y esconderse. El que combate por el comunismo, de todas las virtudes no posee sino una: la de combatir por el comunismo.

(BERIA, LAVRENTI) Debemos ser como la enredadera sobre el árbol. Usaremos al árbol para trepar y después, estrangulándolo, utilizaremos su savia para nutrirnos y crecer.

(BERIA, LAVRENTI) Estamos luchando en América desde principios de siglo para que desaparezca la influencia cristiana y ya lo estamos consiguiendo.

 

Las distintas escaramuzas de los últimos años (ley de aborto, eutanasia, “matrimonio homosexual”, Educación Sexual, Ley de Identidad de Género, etc.) no son batallas independientes. Son parte de una misma y gran estrategia:

 

(VEUILLOT) Siempre quieren (los enemigos) el abandono total de la verdad, aún en los momentos en que su política no ataca sino a una parte de ella.

(P. EZCURRA) Es una guerra disfrazada: total y permanente, pero no declarada. No respeta ninguna especie de pactos, convenios, leyes de guerra o reglas de juego, conforme a la moral marxista, para la que todos los medios son aceptables, supuesto que conduzcan al fin.

(P. EZCURRA) Es una guerra permanente (Marx dice: ‘revolución permanente’, ‘estrategia sin tiempo’). Con avances y retrocesos tácticos, sólo se detiene al llenar plenamente sus objetivos estratégicos, sin importar el tiempo de duración, ni de pérdidas materiales y humanas.

(MAO TSÉ TUNG) Algunos ironizan por nuestra cuenta tratándonos de partidarios de la omnipotencia de la guerra. Pues bien, sí. Nosotros estamos por la omnipotencia de la guerra revolucionaria.

 

El epicentro de la batalla es la cultura, y esto en todo sentido: religioso, intelectual, político e incluso psicológico. Comúnmente el adversario ataca a la Iglesia, a la Historia Patria o a alguna institución natural, pero por lo general hace algo mucho más inteligente: nos rodea, ocupa silenciosamente lugares y puestos de poder, esperando el momento indicado. Son fríos.

 

(LENIN) Dentro de cincuenta años los ejércitos no tendrán mucho sentido, pues nosotros habremos podrido lo suficientemente a nuestros enemigos antes de que estalle el conflicto, como para que el aparato militar de que disponen no pueda ser utilizado a la hora de la necesidad.

(FERNANDO GONZALO ELIZONDO) El éxito que hasta aquí han alcanzado esos conspiradores, y particularmente la masonería, se debe no sólo al hecho de que poseyeran una capacidad incontestable de articularse y conspirar, sino también a su lúcido conocimiento de lo que sea la esencia profunda de la Revolución, y de cómo utilizar las leyes naturales –hablamos de las de la política, de la sociología, de la psicología, del arte, de la economía, etc.– para hacer progresar la realización de sus planes. En este sentido los agentes del caos y la subversión hacen como el científico que, en vez de actuar por sí solo, estudia y pone en acción las fuerzas, mil veces más poderosas, de la naturaleza.

 

La clave de bóveda de esta guerra cultural, ideológica –que ya es total e indisimulada– está en el intelecto; en la inteligencia humana, que es (en palabras de Santo Tomás de Aquino) “aquello que Dios más ama en el hombre”. Por eso hay que barrer las clasificaciones, demonizar toda discriminación, abolir las diferencias. Quien prenda la luz es un enemigo:

 

(FERNANDO GONZALO ELIZONDO) Todo aquello que distingue, que define, que establece o recuerda deberes, que reivindica los derechos de una Verdad absoluta, he ahí en realidad el enemigo contra el cual se torna militante y feroz…

 

(CHESTERTON) Hay gente que ha derribado la farola porque quería instalar luz eléctrica; otros porque prefieren las viejas, de hierro; otros porque desean que reine la oscuridad y poder, de ese modo, obrar mal.

 

En última instancia, el objetivo final de los titulares del Nuevo Orden Mundial no puede llevarse a cabo si la población –la de todos los continentes– se despierta, y sólo puede despertarse si un mensaje poderoso toca su inteligencia y su corazón. Aquellos que ya sienten en sus entrañas este fuego sagrado no pueden –no podemos– darnos el lujo de reacciones “conservadoras”, de defensas incompletas, de batallas a medias, de discursos pacifistas. La magnitud del ataque exige una respuesta del mismo calibre. Reaccionar menos de lo que se debería es, finalmente, ser parte del problema y no de la solución. Dios nos asista.

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Sobre la profanación de la Catedral en Salta: no fue un hecho puntual

Sobre la profanación de la Catedral en Salta:

no fue un hecho puntual

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

No fue un hecho puntual ocurrido en nuestra querida provincia de Salta. También pasó en México en el día de ayer. Y viene pasando hace muchos años, siendo denunciado y resistido particularmente por los fieles de a pié. En efecto, este 8 de marzo un grupo de militantes feministas atacó la catedral de Salta. Justamente, en el llamado “Día de la Mujer”.

 

Con consignas abortistas, docena de mujeres –en un espectáculo vergonzoso y abominable– coparon la plaza 9 de Julio y atacaron el mayor templo de la ciudad. No es algo nuevo, el año pasado para la misma fecha habían marchado y se habían manifestado públicamente en las calles de la ciudad con sus consignas ideológicas.

 

Sin embargo, para entender lo que pasó ayer hay que verlo de una forma diferente a la que el común de la gente –incluso, el común de los comunicadores sociales– lo ve. En efecto, la mayoría de ellos lo ve como una “excepción”. Atacar el templo de Salta fue “un desborde”, una acción realizada “por una minoría” que por supuesto estaría lejos de empañar el espíritu del día en general. En realidad, es todo lo contrario.

 

Esto no fue un accidente: hace años que –desde talleres, textos universitarios, radios, medios de comunicación, etc.– a estas chicas se le machacan todo el día, todos los días, que la Iglesia Católica es “La Gran Culpable”. Lo dijo en su momento la infame Malena Pichot: la catedral es “el símbolo del mal”. Hace décadas que viene creciendo (con apoyo estatal, con apoyo internacional pero también con un trabajo propio) el sector feminista-lesbo-izquierdista-abortero.

 

El ataque a la Catedral de Salta no es más que la punta del iceberg de toda una campaña ideológica para desnaturalizar a la mujer y a la maternidad. Y, si lo analizamos, en esencia no es menos horroroso que la legalización del aborto que tuvo lugar a fin del año pasado. ¿Por qué no vandalizarían los templos quienes están dispuestos a descuartizar a los bebés? ¿Por qué no gritarían frente a una catedral quienes no tienen problema en sofocar los gritos de los niños en el vientre materno?

 

Las grabaciones de los hechos circularon en redes sociales: qué ridículo. Qué ridículo ver gente con barbijo “para cuidarse del COVID” mientras observan impávidos la destrucción del orden público en manos del feminismo-lesbo-abortero. Qué ridículo ver policías con barbijo, que deben cumplir mandamientos sanitarios ilógicos –inclusive, estúpidos– mientras las delincuentes feministas pueden incumplir todas las leyes, desde las humanas hasta las divinas. Es una doble vara: muy alta para unos, muy baja para otros. Pero ese mundo hemos venido aceptando hace años. La pregunta es: ¿hasta cuándo lo vamos a aceptar?

Diálogo entre docente y alumno en una facultad de la UBA

DIÁLOGO ENTRE DOCENTE Y ALUMNO EN UNA FACULTAD

DE LA UBA

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

–Muy bien, alumnes… Buenos días–dijo el Profesor, frotándose las manos, visiblemente entusiasmado.

–Buenos días.

–Tengo noticias importantes para ustedes, que seguro les van a sorprender. Como saben, esta es la primera clase de nuestra materia: “Introducción a la Filosofía”. Y quiero decirles, desde el vamos, que no voy a enseñar como se enseñaba antes. Antes, el profesor decidía lo que se le antojaba y los alumnes obedecían ciegamente, imponía su punto de vista al alumnado como ‘verdad absoluta’, no escuchaba a los chiques ni le interesaba su opinión.

 

Los alumnos escuchaban, algunos visiblemente descolocados de que el primer acto del docente sea criticar a otro docente hipotético, ausente en ese lugar. A Inés se le retorcían los oídos por el mal uso del castellano.

 

–Pero ahora –continuó– todo va a cambiar: en nuestra clase, ¡sólo será válido lo que se decida por mayoría! ¡Este es el nuevo principio! Basta de las imposiciones de uno sobre todos… Estamos por una nueva educación. Una nueva escuela, una escuela del siglo XXI, del cambio, moderna, inclusiva. En una palabra –¡y miren qué palabra, chicos!– democrática. ¿Por qué tema les gustaría empezar? Vamos, votemos todos.

 

Desgraciadamente había un aguafiestas en ese aula.

 

–Disculpe profesor, ¿cómo… cómo podríamos llamar a este principio?–dijo un alumno, levantando la mano.

–No hace falta que levantes la mano –repuso el Profesor guiñando el ojo, con tono cómplice–, como si estuviésemos en el Liceo Militar… Simplemente hablá, fluí. ¿Qué decías?

–Pregunté cómo podríamos llamar a este principio.

–Eh… llamémoslo… ¡Principio Mayoritario! ¿Te gusta? Yo siempre tuve a los nombres de las cosas un poco como fajas que restringen la vitalidad del pensamiento, que es un río, pero si querés podríamos llamarle así.

–Mmmm… ¿y a quiénes se le aplica?– continuó el alumno.

–¿A quiénes, m’ hijo? Ahora, en este momento, se aplica a ustedes… ¡a esta misma aula de la facultad de Buenos Aires! A todes nosotres, yo también me someto a este criterio, yo el primero, por supuesto.

–Profesor…–volvió a la carga el alumno, sintiendo repugnancia por el martirio que estaba sufriendo el idioma castellano, pero no obstante levantó nuevamente la mano.

–Sí… ¡decime!–respondió el docente, notando que el alumno de nuevo recaía en costumbres arcaicas.

–Usted dice que quiere aplicar el Principio Mayoritario…

–¡Sí, así es!

–… que consiste en que sólo será válido lo que se decida por mayoría…

–¡Sí, eso mismo! Me alegra que lo recuerdes tal cual lo dije… ¡Eres bueno…!–Ok, gracias. Pero… en realidad, yo no quería hablar de mí. Yendo al punto…. Hay algo que me llama la atención… ¿sabe?

–Decilo ya, no temas, no des tantas vueltas, acá todos somos iguales, ¡ahora rige el Principio Mayoritario y tu opinión es MUY importante!–contestó el docente, y el rostro se le iluminó al pronunciar estas palabras.

 

Los demás alumnos se sentían halagados, aunque otros sospechaban. “Mucha miel, demasiada”, sentenció Inés para sus adentros. “El profesor se hace el buenito pero en cualquier momento muestra los dientes”. Sin embargo, luego se autocensuró: “No puedo ser taaan mal pensada. Esperemos a ver cómo le contesta a este chico”.

 

–Lo que me llama la atención –respondió el alumno– es que Usted nunca acordó con nosotros aplicar ese principio –dijo casi como suspirando ante el peso de tamaña obviedad.

 

A veces lo más sencillo de ver es lo más difícil de entender. Nunca sabremos si el docente se hizo el tonto o si realmente no captó el punto.

 

–¿Eh? No entiendo.

–Digo que, por un lado, Usted dijo recién que sólo será válida una decisión mayoritaria… pero, por otro lado, EL HECHO ES que los 30 alumnos de esta aula no hemos decidido mayoritariamente aplicar el Principio Mayoritario…

–Eh…

–Nunca preguntó al curso si queremos aplicar el Principio Mayoritario–repuso el muchacho, que comenzaba a envalentonarse, en tono más directo.

 

Inés, que no había perdido detalle de la conversación, sintió la frase como estocada en un torneo de justas del siglo XIV. O, si el lector lo prefiere, como Exocet sobre navío inglés en 1982. Nunca lo admitiría, pero en su interior saboreó el poder del argumento.

 

–Eh…

–Usted nunca preguntó si la mayoría del curso estaba de acuerdo con el Principio Mayoritario. Simplemente, ¡lo impuso!

–Querido, querido… no importa. ¿Sabés qué? –dijo, cambiando el tono. Estaba nervioso– Lo vamos a aplicar igual. A partir de ahora, rige el Principio Mayoritario. Rige la democracia. Se acabó la dictadura del docente, la dictadura “del que sabe más”. Todo por mayoría y…

 

Como quien suelta una frase imposible de postergar, desde el fondo del alma el aguafiestas dijo, “completando” la frase del profesor:

 

–Todo lo decidiremos, todo… ¡pero hay una cosa que no! ¡No decidiremos si queremos tomar todas las decisiones en base al Principio Mayoritario…!

 

El docente perdió la compostura y fuera de sí levantó la voz.

 

–Volvimos al Medioevo. ¡Esto es fascismo! ¿Lo ven? ¿Lo ven, chicos? Este alumno no quiere la democracia. ¡Nos quiere imponer sus ideas a nosotros! Este alumno es un retrógrado. ¡No quiere el Principio Mayoritario, quiere la escuela vieja!

 

Un incómodo silencio se apoderó de la clase. El hombre había perdido el control. Su mismo rostro se desfiguraba, airado por haber quedado al desnudo. Y finalmente arremetió.

 

–Este alumno quiere los métodos obsoletos del pasado. ¡Quiere el autoritarismo del docente! ¡Quiere la obediencia ciega del alumno! Eso ya se acabó. Ahora, todos debemos manejarnos en la escuela moderna con principios de mayoría. Basta de imposiciones del docente, hay que dar lugar al alumno. Quiero que votemos el tema a desarrollar. Había dejado de mirar al aguafiestas, y posaba su mirada en el resto.

–Chicos, ¿se dan cuenta? ¿Se dan cuenta?

 

Inés se había dado cuenta.

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Patriotas en Córdoba queman la bandera de la ideología de género

La memoria del General San Martín lo pedía

Patriotas en Córdoba queman la bandera de la ideología de género

 

En la madrugada de este viernes 20 de noviembre, aniversario de la Batalla de la Vuelta de Obligado, unos patriotas que no se rinden atacaron –otra vez– la bandera de la ideología de género, izada en las inmediaciones del Parque Sarmiento.

El aniversario de esta batalla nos remonta a 1845, cuando los argentinos –comandados por el Brigadier General Juan Manuel de Rosas, a la cabeza de la Confederación– resistieron el doble ataque de navíos ingleses y franceses. El combate fue heroico y sistemático, y la agresión anglofrancesa –aunque prevaleció militarmente– terminó por desistir de sus intentos, rindiéndose, a causa del enorme costo. En reconocimiento a sus enemigos, tanto los británicos como los franchutes se alejaron disparando balas de cañón, tal como lo habían pactado. Por esta acción, el Libertador de América legó a Juan Manuel nada menos que su propio Sable.

Por otro lado, la bandera multicolor que fue quemada esta madrugada es la insignia de la ideología de género, la cual está detrás de la corrupción de menores a través de la ESI, además lavar el cerebro de tantas personas en temas de sexualidad humana y realidad biológica.

Aplaudimos la labor de estos patriotas y estimulamos a que muchos otros se alcen en distintos puntos del país a repetir este tipo de acciones. La memoria de San Martín y Rosas así lo exige.

La Pastoral Roja Argentina – Aborto, Néstor Kirchner, Cristina, izquierda y ESI

La Pastoral Roja Argentina

Aborto, Néstor Kirchner, Cristina,

izquierda y ESI.

 

“Sí, los que hicieron el derecho romano dicen

que el silencio es una manera de hablar”

Papa Francisco

 

         La diócesis de Mar del Plata, a cargo del obispo Gabriel Mestre, ha replicado una transmisión digital el 26 y el 27 de octubre, Youtube mediante, de una actividad de la Pastoral Nacional a cargo de Monseñor Lugones (Obispo de Lomas de Zamora). Los invitados a disertar son Cecilia Todesca (Vice jefa de Gabinete de la Nación), Emilio Pérsico (Movimiento Evita), Martín Lousteau (senador nacional de Juntos por el Cambio) y los ampliamente conocidos Michele Bachelet, Dilma Rousself, Tabaré Vázquez y Ernesto Samper, entre otros. El lema de la actividad reza “Recomenzar la Argentina y la Patria Grande”.

         Exhibiremos un repaso de los antecedentes de los ponentes invitados para recomenzar nuestro país. Sin ánimo de ser exhaustivos:

 

  • Cecilia Todesca (Vice jefa de Gabinete de la Nación):

 

  • Mano derecha del gobierno de Alberto Fernández, activo promotor de la despenalización y la legalización del aborto.
  • Sostuvo recientemente sobre el proyecto de ley del aborto: “Está listo y podría ser enviado al Congreso cuando nos parezca”

https://elintransigente.com/2020/08/ley-sobre-el-aborto-esta-listo-y-podria-ser-enviado-al-congreso-cuando-nos-parezca/

 

  • Emilio Pérsico (Movimiento Evita):
  • Cabeza de Piqueteros
  • Emilio Pérsico disertó en la “Jornadas de reflexión y homenaje a Néstor Kirchner”

https://www.smnoticias.com/noticias/1923?fbclid=IwAR1P_HauYYqbCxA52dO1zzpSL38x_JZZ3PrnfpwdoTs7ZTR8eGQs2fnZJmI

  • Emilio Pérsico fue papá de un nene; le puso Néstor

https://www.clarin.com/politica/emilio-persico-papa-puso-nestor_0_ByaNr9qiPXl.html

  • Responsable de la distribución de planes sociales:

https://www.perfil.com/noticias/politica/emilio-persico-hombre-clave-en-el-reparto-de-570-mil-planes-sociales.phtml

  • Aliado de Cristina Kirchner, Scioli y Zanini en las elecciones 2015:

http://www.laizquierdadiario.com/Miradas-al-sur-reclamos-al-Movimiento-Evita-por-los-despidos

 

  • Martín Lousteau (senador nacional de Juntos por el Cambio):
  • Hombre de confianza de George Soros, según la investigación a la que remitimos[1].
  • Autor del proyecto para reforzar la ESI:

https://www.facebook.com/GugaLusto/posts/1851686624900287/

  • Militancia a favor del aborto:

https://www.nueva-ciudad.com.ar/notas/201906/40975-lousteau-y-los-panuelos-el-

debate-por-el-aborto-se-colo-en-la-previa-del-cierre-de-listas-porteno.html

https://twitter.com/gugalusto/status/971052804516200448?lang=es

  • Losteau apartó de su bloque a un diputado que votaría contra la ley abortista:

https://www.infobae.com/politica/2018/06/12/martin-lousteau-aparto-del-interbloque-al-diputado-que-cambio-su-opinion-sobre-el-aborto/

 

         Los siguientes curriculums pertenecen a los ex presidentes de las naciones; todos ellos forman parte del Foro de San Pablo, por lo que reproducimos algunos fragmentos clave del documento matriz del Foro:

“El triunfo rotundo del FSLN en Nicaragua en noviembre del 2016, y la victoria del compañero Lenin Moreno en Ecuador, deben alentar a las fuerzas de izquierda para reflexionar sobre el modelo que debemos impulsar en cada uno de nuestros países con las particularidades propias. Las estrategias implementadas por el Frente Sandinista en Nicaragua, el PSUV en Venezuela, la Alianza País en Ecuador, el Movimiento Al Socialismo en Bolivia, y las particularidades del proceso de acumulación histórica y la consolidación del Frente Amplio de Uruguay, deben ser estudiadas y compartidas con los miembros del Foro, no como una receta sino como un ejemplo de construcción de un modelo transformador en el cual se tiene definido con claridad el sujeto de la transformación y los instrumentos de acción que permiten ir avanzando, accediendo, defendiendo y manteniendo el control de las instituciones”[2].

 

Vayamos ahora a cada ex presidente por separado:

 

  • Michele Bachelet (ex presidente de Chile):
  • Integrante de la Masonería
  • Integrante del Foro de San Pablo
  • Referente clave de la izquierda en Chile
  • Declaraciones elogiosas de la Masonería:

https://www.granlogia.cl/index.php/noticias/noticias/250-bachelet-la-masoneria-ha-sido-una-firme-defensora-de-la-libertad-de-conciencia-y-la-autonomia-de-pensamiento

  • Mensaje a la Masonería

https://www.youtube.com/watch?v=-MWeVN9VSFc

  • Bachelet sostuvo que aborto, matrimonio y adopción gay están en su agenda para Chile

https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=18212&fbclid=IwAR1GEwRKJbtSB7Dd0Lc8IZPGDZ-m4sEnVwFo80cxEcrnW86KjTHsppIXT9I

  • Bachelet insiste en que si llega al poder despenalizará el aborto en determinados supuestos

https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=19322&fbclid=IwAR1u1ca_ALDs8uOwLvEPW94HBJiEcN4UY7H9Ybu0p96PhDNE8aDTuX3ZfsA

 

  • Dilma Rousself (ex presidente de Brasil):
  • Fue Integrante de la guerrilla terrorista.
  • Referente clave de la izquierda en Brasil
  • Integrante del Foro de San Pablo

 

  • Tabaré Vázquez (ex presidente de Uruguay):
  • El llamado Papa Noel Soviético, que pasó a la historia por vetar no la ley del aborto sino un artículo de esa ley que –a juicio del Padre Sanahuja– continuaba siendo contraria al Orden Natural[3].
  • Integrante del Foro de San Pablo
  • Primer presidente de izquierda en muchos años de Uruguay

 

  • Ernesto Samper (ex presidente de Colombia):
  • Integrante del Foro de San Pablo
  • Su candidatura presidencial para 1994-1998 fue financiada con dinero proveniente del narcotráfico, como surgió de los procesos judiciales respectivos (el llamado Proceso Ocho Mil) [4].

Estos son los invitados por la Pastoral Nacional, de la cual el obispo de Mar del Plata -Gabriel Mestre- se hace eco a fin de enseñarnos cómo recomenzar la Argentina. Muchas gracias, excelencia. Muchas gracias Monseñor Lugones, Obispo de Lomas de Zamora, responsable de la Pastoral Nacional.

 

[1] Cfr. https://stripteasedelpoder.com/2018/12/los-lideres-confiables-argentinos-financiados-por-soros-de-la-derecha-hasta-la-izquierda-estan-todos/#.X5ghYO2vGUk

[2] Cfr. https://forodesaopaulo.org/documento-base-23-encuentro/

[3] Cfr. https://www.infocatolica.com/blog/noticiasglobales.php/ng-936

[4] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=hYOb12uZ_2w

Delincuentes afuera, decentes adentro

Delincuentes afuera, decentes adentro

No podemos dejar pasar el audio filtrado de una importante pieza del garantismo, Roberto Cipriano García, secretario de la Comisión Provincial por la Memoria, prov. de Buenos Aires. Se le escapó. No quería que se supiera. Pero se supo, y lo que se supo fue revelador.
Primer dardo: el objetivo es “trabajar por la liberación de la mayor cantidad de personas detenidas posibles”. Empezó así, directo, implacable. No importa que hayan sido detenidos justa o injustamente. Si Zaffaroni dice que los castigos son violaciones a los derechos humanos de los delincuentes, la premisa es que todo castigo –a priori, a posteriori y a fortiori– es malo, y que por eso hay que aprovechar cualquier oportunidad (por ejemplo, la cuarentena) para liberar detenidos.
Segundo dardo: presentan todos los días entre 120 y 150 pedidos de morigeraciones, es decir, atenuaciones.
Imagínese, lector. Todos los días 120 pedidos, todos los días, es una presión sostenida. Presentaron también escritos en casación. Reclaman para los detenidos la habilitación de los celulares: una medida que si bien este hombre considera “menor”, en el contexto evidentemente significa borronear los límites entre el detenido y el hombre libre de condena. Que es a donde ellos apuntan: disipar las diferencias entre el inocente y el culpable, entre el que cumple la ley y el que la quebranta, entre lo bueno y lo malo.
Tercer dardo: este proceso “no es fácil” porque –sic– tenemos un poder judicial “muy conservador”. Como dotado de un poder de narración asombroso y perverso, Roberto Cipriano García pinta la justicia de las medidas reduciéndolas a una disputa de “conservadores”: donde nosotros vemos una restricción de libertad, en orden al bien común, paralizando los movimientos de quien ha hecho daño a otra persona, este hombre ve a un juez “conservador” que se niega a dar el brazo a torcer por el sólo motivo de que “siempre se ha hecho así”.
Este es el veneno que meten en la cabeza de nuestros hijos, en la inmensa mayoría de las cátedras de Derecho Penal de las facultades estatales. Y en algunas privadas. No es otra cosa que el derecho penal al servicio de su ideología derecho-humanista. Y por supuesto de sus bolsillos.
Fuente del audio: https://www.infobae.com/politica/2020/04/25/la-estrategia-de-la-comision-provincial-por-la-memoria-sobre-los-presos-hay-que-lograr-la-liberacion-de-la-mayor-cantidad-de-personas-detenidas-posibles/

Durísima confesión en “Intratables”: el establishment progresista domina el 95% de la audiencia nacional

Durísima confesión en “Intratables”:

el establishment progresista domina

el 95% de la audiencia nacional

 

            Hace muy poco, desde la cuenta de Revolución Popular 2, YouTube alumbró un video titulado “Ceferino Reato destrozó a Clarín y se trenzó duro con Vilouta”[1], donde se exhiben algunos minutos de la discusión entre dos panelistas de Intratables: Ceferino Reato y Pablo Vilouta.

            Mientras discutían temas vinculados al periodismo y la política, Reato sostuvo que Marcelo Longobardi era un periodista “militante” –y no un periodista independiente, se entiende– porque nunca realizaba una crítica al Presidente Macri ni al macrismo en su programa de radio y sólo decía de los kirchneristas cosas negativas. Reato llegó incluso a espetarle a sus compañeros, además, su incapacidad para criticar a “ningún periodista importante” a causa del “miedo” como también de las posibles complicaciones laborales que les podría suponer esa crítica.

           Griterío, bullicio, pase de facturas mutuas, etc.

           La discusión en el video está abreviada (no tiene más de 5 minutos, editados) pero se puede escuchar con toda claridad cómo Vilouta –a fin de equilibrar lo dicho sobre Longobardi– enumera una cantidad de medios “ultrakirchneristas”: Página/12, Ámbito Financiero, Crónica, Bae (sic), Tiempo Argentino, Minuto Uno, Caras y Caretas, C5N, Radio del Plata, AM 750. A esto responde Reato hábilmente: “Son el 20% de la audiencia”. Para luego agregar que el grupo Clarín y La Nación tienen “el 75% de la audiencia nacional”.

           No sabemos, ni importa ahora, cómo siguió el resto del programa. Pero mastiquemos un poco estos datos: en términos generales, el 75% de la audiencia nacional escucha una campana antikirchnerista y el 20% restante de esta misma audiencia una campana antimacrista. Por lo tanto, el 95% de la audiencia en la Argentina está influenciada, irreductiblemente, por periodistas que discuten encarnizadamente por el partido político X o Z al calor de un mismo y nefasto horizonte cultural: el progresismo, el liberalismo de izquierda, la ideología de género, la cultura de la muerte, la Revolución Mundial Anticristiana. Llámelo como quiera, estimado lector, pero usted me entiende. La única diferencia apreciable sería el tono menos belicoso de algunos periodistas de La Nación, medio que igualmente no logra disimular su simpatía por las aberraciones modernas (cosa que se aprecia tanto en el espacio que les brinda como en la benévola cobertura que les suele dar). En definitiva, el diario de Mitre seduce con la sensación de que “al menos ahí” es posible disentir respecto de las ideas en boga. Pero en el fondo, lo que los asusta de la revolución cultural es su brusquedad.

            Noventa y cinco por ciento: número que no fue cuestionado por ningún periodista de todo el panel, y revelado en uno de los programas de mayor rating del país.

            La cultura y el pensamiento están, por tanto, secuestrados por un nutrido ejército de sofistas. Poco importa si son sofistas M o K. Lo decisivo es su adhesión –salvo honrosas y limitadísimas excepciones– al sistemático programa gramsciano de sabotear el sentido común. ¿Cómo? Mediante la promoción indiscriminada del aborto, la anticoncepción, el consumo de drogas, el homosexualismo, la eutanasia y, ahora también, la pedofilia y el veganismo.

            Cualquier análisis de cómo se viene induciendo a la opinión pública a aceptar estas prácticas no puede descuidar estos datos objetivos e incontrovertibles. Ya es evidente que no tienen más razón sino sólo más poder: la aparente uniformidad de tantas cabezas progresistas es, simplemente, el resultado de la presión psicológica que se ejerce sobre oyentes y televidentes; ese “todos piensan así”, tan repetido, no es más que el resultado de debates tendenciosos y livianos, donde todo está preparado para que la ideología y la confusión prevalezcan; no hay casi descripción de hechos sino que –básicamente– el espectador está ante un teatro. Lo estamos viendo, por ejemplo, en el tratamiento mediático de los gauchos que, a rebencazo limpio, hicieron correr a quienes pretendieron boicotear su acto: la gente común, sencilla, espontáneamente aplaude esta acción gauchesca mientras la KGB progresista llora, se rasga las vestiduras y aprovecha para bajar línea.

             La homogeneidad en cierta clase intelectual, periodística y cultural no es, de ninguna manera, el fruto de un convencimiento auténtico. Antes bien, es la condición para el éxito, la fama y la notoriedad pública: un gigante con pies de barro, que se desmoronaría ante el interrogatorio riguroso de los auténticos guerreros de la palabra.

            Esta íntima convicción de la extrema debilidad intelectual del establishment nos debe dar fuerzas para seguir sosteniendo, en este mundo tan enfermo, que 2 + 2 siguen siendo 4. Ser cristiano hoy en día es creer que, a pesar de todo esto, la Verdad terminará por triunfar ante el poder de la Mentira. Dios y la Virgen nos asistan.

 

[1] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=jJlPYzEBuR8

 

***

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El tomo I contiene trabajos publicados entre 2010-2015, mientras que el tomo II incluye aquellos entre los años 2016-2019.

¿Qué hay detrás del episodio en el Colegio Nacional Buenos Aires con los Veteranos de Malvinas?

¿Qué hay detrás del episodio en el Colegio Nacional Buenos Aires con los Veteranos de Malvinas?

No puede pasar desapercibido lo de los veteranos de Malvinas en el Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA). Tomemos como válida –por una vez– la versión de Página/12[1], según la cual: primero, los veteranos fueron a hablar a los alumnos de su desempeño en Malvinas; segundo, se pasó un video de 20 minutos, que mostraba cómo los pilotos se entrenaron, las operaciones militares en que intervinieron, los caídos en la guerra, respaldado por música épica, cerrando con el Ave María; tercero, los VGM proponen la metodología de la pregunta-respuesta; cuarto, un alumno los interpela. Según el diario kirchnerista, un alumno “se paró”  y preguntó qué opinaban los veteranos sobre dos temas puntuales. No es casual que esos temas fuesen “los colimbas y los 30 mil desaparecidos”. En una palabra, el alumno fue a meter el dedo en el ventilador. Fue a provocar.

100 padres (es decir, 50 alumnos) son los que fueron llevando adelante distintas acciones mediáticas de quejas y protestas, arrogándose una representatividad que no tienen. Cientos de alumnos presentes, en cambio, no apoyaron la crítica a los VGM. Miles de ex alumnos del CNBA tampoco están de acuerdo ni con las forma ni con el planteo de fondo.

Arriesguemos un análisis psicológico, todo lo discutible que se quiera. Pero muy verosímil. ¿Por qué el alumno intenta cambiar de tema? ¿Por qué la pregunta del alumno? ¿Por qué no le interesa la preparación de los luchadores argentinos, los patriotas, los episodios de heroicidad, el sacrificio, reconocidos por los mismos británicos? ¿Por qué no profundiza en eso y profundiza en lo otro? ¿Por qué todo su esfuerzo va dirigido a procurar que la atención se desvíe de las anécdotas y hazañas en la batalla contra los ingleses?

En primer lugar, digamos ante todo que es mentira que en la Argentina  hubo 30 mil desaparecidos. Quien nos ataque por decir lo hace desde el prejuicio y no desde la racionalidad. Si un desaparecido, uno sólo, es un hecho deplorable, entonces se supone que no es necesario exagerar la cifra, ¿o no? Bien, entonces, que no nos corran con eso. Siempre se supo –y hace décadas– que la cifra era falsa; lo novedoso es que en los últimos años hay gente desde la izquierda –como el ex montonero Labraña– que lo ha admitido, o el mismo Jorge Lanata, al que hoy podemos categorizar más bien como liberal de izquierda. Lo mismo ha tenido que reconocer la propia Graciela Fernández Meijide, son tres testimonios clave que rápidamente se pueden encontrar en internet. Si se van a enojar, busquen a quienes vienen mintiendo hace 40 años.

Entonces, volviendo, ¿por qué el alumno intenta desenfocar? Evidentemente, porque NO PUEDE aceptar que haya heroicidad en Malvinas. No puede, se le atraganta. No quiere hacer foco en lo bueno, quiere seguir poniendo la nariz sobre lo malo, sobre el estiércol, exagerado o no, distorsionado o no. Este alumno está siendo víctima de un discurso –que él no armó– que necesita que el pasado sea visto como espantoso para justificar o al menos disculpar a este presente de latrocinio, de coima, de corrupción, de alianzas infames, de partidocracia maloliente. Malvinas, como esa perla preciosa que resplandece, les duele a los corruptos, a la partidocracia, a la izquierda y también al liberalismo.

No les gusta Malvinas. No lo dicen siempre, porque saben que existen muchos malvineros dispuestos a repudiarlos (y al repudio social no lo pueden manejar; como buenos cobardes, le tienen terror), pero no les gusta. No les gusta una historia donde haya militares buenos. No les gusta que los militares tengan el ideal de Dios, la Virgen y la Patria. No. No lo pueden soportar, son como el diablo con el agua bendita. Y entonces, ese alumno realiza una pregunta que no está animada por el deseo de obtener más conocimiento sino con la pretensión de descolocar y que NO SE OLVIDE NADIE que los militares son patatín y patatán.

Es que esta gente no busca la justicia sino la venganza. Hace décadas que por lo menos el 85% de los MMCC se arrodilla ante estas versiones; décadas, y todavía cualquier resquicio, cualquier versión ligeramente distinta a lo “políticamente correcto” los pone nerviosos. ¿Tienen acaso menos control de la opinión pública de lo que nosotros creemos? ¿Es tal la fuerza de la verdad, es tan grande la fuerza de la verdad (Dios mismo) que al puñadito de alumnos ideologizados del CNBA les espanta, actuando como murciélagos dispersados por la luz?

Dejamos estos interrogantes planteados. El tiempo dará sus respuestas.

[1] Cfr. https://www.pagina12.com.ar/206338-malvinas-escandalo-en-el-nacional-buenos-aires