Entrevista sobre los Encuentros Nacionales de “Mujeres Autoconvocadas” – 2015 vs 2023: nada ha cambiado

Próximos al encuentro del año 2023, nos pareció adecuado reflotar esta entrevista de 2015.
En lo substancial, nada ha cambiado.

Entrevista sobre los Encuentros
de “Mujeres Autoconvocadas”

Con ocasión del encuentro

en Mar del Plata (2015)

En el contexto de lo ocurrido en la Catedral de Mar del Plata, en relación al XXX Encuentro Nacional de “Mujeres Autoconvocadas”, realizado en octubre de 2015, ponemos a su alcance una entrevista al Prof. Juan Carlos Monedero (h), quien desde hace años aborda estos temas. GENTILEZA STAT VERITAS

–Muy buenos días, estimado Juan Carlos, antes de comenzar con el tema que nos llevó a esta entrevista, contános un poco de vos. ¿A qué te dedicás? ¿Qué edad tenés? ¿Cuáles son tus estudios?

–Soy docente en el Nivel Primario y Secundario de un colegio católico. Además, soy Profesor de Filosofía en la Universidad. Tengo 30 años, recién cumplidos. Me recibí de Bachiller en Filosofía (UNSTA) y estoy cerca de licenciarme.

–¿Hace cuánto que trabajás en la docencia?

–Desde los 22, 23 años trabajé como preceptor en colegios secundarios. Y desde el 2011 estoy frente a curso.

–¿Qué materias dictas?

–Dicto Catequesis, Formación Doctrinal, Metodología del Estudio y además soy Tutor de chicos de primaria y secundaria. En la Universidad, me desempeño como profesor adscripto de dos materias filosóficas en la carrera de Psicopedagogía. Me intereso por las temáticas vinculadas a la lingüística, la semántica, la cultura de la vida y las ideologías, entre otras cosas.

–Bien. Vayamos a nuestro tema. Fue noticia toda la semana pasada, además de que hubo mucho material rondando por las redes, el Encuentro de Mujeres Autoconvocadas y, especialmente, el ataque a la Catedral de Mar del Plata el domingo 11 de octubre por la tarde/noche. ¿Qué comentarios podrías hacer al respecto? ¿Cómo se arman estos encuentros?

–Todavía falta mucho por salir a la luz. Sin embargo, hay algunas cosas que pueden afirmarse con seguridad. Este fue el encuentro N° 30 de una seguidilla que arrancó en 1986. Hay cosas que pasaron que se vieron por televisión e Internet, especialmente YouTube. Pero hay otros elementos, no tan difundidos ni evidentes, que son de mayor interés. El encuentro se pone en marcha y se ejecuta mediante una llamada Comisión Organizadora y digo “llamada” porque se da la paradoja de que el encuentro, al mismo tiempo que reconoce esta comisión, se plantea a sí mismo como horizontal y sin jerarquías. En la ciudad en donde se desarrolla, distintas entidades (colegios, universidades, centros de estudio, etc.) prestan sus instalaciones para que allí tengan lugar los “talleres”. Los talleres son espacios donde se reúnen las mujeres y debaten sobre distintos temas. Suele haber unos 50 talleres por cada encuentro.

–¿Qué hacen en esos talleres? ¿Cómo trabajan?

–En teoría, los talleres son “soberanos”: el temario propuesto para cada uno es indicativo y son los participantes quienes resuelven los temas y el alcance de los mismos. Cada taller cuenta con una coordinadora designada por la Comisión Organizadora; su rol principal es impulsar la participación de todas las mujeres del taller. Se nombran dos o más secretarias que registran las opiniones y debates. En el desarrollo de la discusión prevalece la controversia, manifestándose casi siempre resentimiento y agresividad. Por eso, está prevista la acción de lo que podemos llamar “las mujeres rotativas”: chicas que ingresan sorpresivamente en un taller a pudrir la discusión. La coordinadora, junto a las secretarias y todas las chicas que lo deseen, redactan las conclusiones del taller donde se consignan las diferentes opiniones de cada tema, aún las opiniones individuales. Esta redacción debe ser aprobada por todas las participantes por consenso. No se vota. El documento final es entregado a la Comisión Organizadora el último día del Encuentro. Este es el procedimiento en teoría; en la práctica, incontables talleres no presencian una discusión que “termina” a los gritos. Presencian un griterío interminable, de principio a fin. Ni se puede llamar “debate”. Es pura agresividad verbal en el inicio y en la culminación del taller, que no pocas veces es finalizado también abruptamente.

–Si los encuentros fueron organizados por gente que, en principio, piensa lo mismo sobre un abanico de temas, ¿cómo surgen las discusiones y los debates?

–En lo que a nosotros nos interesa, abortistas y feministas presentan un frente común y monolítico. Puertas adentro, ellas tienen diferencias. Sin embargo, el punto de ignición en los debates se da por la presencia de otras mujeres, de distintas edades, que desde hace años ingresan en los talleres a fin de discutir y presentar una cierta resistencia a los planteos abortistas. Ya no pueden decir las abortistas que sus conclusiones representan a todas las argentinas. Muy por el contrario, existen incontables mujeres provida que impugnan, de plano, el aborto y todo tipo de atentado a la vida humana. Muchas de esas mujeres son conocidas y amigas nuestras, a quienes aprovecho la oportunidad para manifestar mi respeto y admiración por plantar cara a estos desórdenes mentales y morales.

–¿Dónde tienen lugar estos talleres?

–En las instalaciones que los gobiernos provinciales y locales, así como otras entidades privadas, les prestan a la Comisión Organizadora. Esto merece también un comentario aparte. ¿En qué condiciones dejan los colegios y demás instituciones que la gobernación de la ciudad pone en sus manos? En su momento, las autoridades forzaron a la Directora de un Colegio a que prestara sus instalaciones para estas mujeres. En otra ocasión, ocuparon un comedor para niños carenciados y terminaron robándose sus cosas. Ensucian, roban, destruyen, destrozan.

–¿Sólo se discute el tema del aborto?

–Es uno de los temas principales pero, hasta donde sé, no es el único. También se intenta implantar la temática de género –la famosa ideología de género–, la ideología antidiscriminatoria, la educación sexual, entre otros. En una palabra, la cultura de la muerte como la llamó el Papa Juan Pablo II. Esta presencia disonante, que se plantea en favor del orden natural y sobrenatural, explica la reacción de las abortistas. La temática oficial de un taller puede principiar –por ejemplo– en “Mujer y Turismo, Salud de la mujer, atención sanitaria, discriminación” y desembocar en el debate sobre el aborto en un abrir y cerrar de ojos.

–¿Y cómo es esa reacción de los abortistas?

–Reaccionan con la violencia verbal y física. Así, directamente. En incontables casos no resisten los argumentos y su única vía de escape es la agresión. Esto nos dice algo desde el punto de vista psicológico. La violencia no es el punto culminante del debate: el taller, como dijimos, está atravesado por la violencia. Incluso entre las mismas abortistas.

–¿Qué nos dice esto desde el punto de vista psicológico?

–Que la mente de estas mujeres no es capaz de encontrar una respuesta satisfactoria a los argumentos que nuestras amigas les formulan. Que los pocos argumentos que tienen no las satisfacen y que sus almas, en vez de abrazar dócilmente la verdad –o, al menos, retirarse y dudar– reaccionan bajo el influjo del resentimiento ideológico.

–Algo lejos de lo que debería ser la atmósfera del debate…

–Exacto. En vez de prevalecer un ámbito de discusión y argumento, la atmósfera de situación se enrarece hasta volverse peligrosa. Nervios. Griterío. Agresividad. Caos. Por eso quiero destacar el sacrificio, la voluntad y el esfuerzo de nuestras chicas que se oponen a la ideología abortista. Muchas vienen de muy lejos para hacerlo, dejando atrás no sólo las comodidades sino legítimas aspiraciones.

–Los que defienden el aborto siempre argumentan que es la Iglesia la que practica la intolerancia, silenciando el disenso de quienes no concuerdan con sus enseñanzas.

–Es un argumento muy repetido, como decís. La paradoja es que los abortistas cuestionan a la Iglesia por algo que, cuando les toca a ellos, también hacen. La diferencia es que la Iglesia responde con argumentos y ellos con palos e insultos. La otra diferencia, principal, es que la Iglesia protege la vida del inocente y ellos sólo persiguen su eliminación directa. No somos lo mismo, no hay comparación.

–Entre nosotros, en el campo católico, también se sabe que no sólo las mujeres sino también los varones acompañan esta escaramuza que forma parte de la batalla cultural.

–Sí, también los varones. Mientras tienen lugar los talleres, algunos permanecen en oración. Otros, incluso, suman a esa oración la adoración del Smo. Sacramento. Jóvenes de todo el país viajan para defender la vida. Muchos custodian a las chicas cuando salen de los talleres porque saben que fuera de los mismos las abortistas suelen tomarse sus venganzas. En Posadas, la noche anterior a la defensa de la catedral varios grupos de varones salimos a hacer propaganda en defensa de la vida humana y de la familia.

–¿Sabemos algo de cómo se financian estos encuentros?

–Se sabe más de los resultados concretos y visibles. Es más fácil, a mi parecer, encarar este tema desde los efectos observables. Existe, sin duda, un enorme caudal de dinero que hace posible la logística que está a la vista de todos. Los encuentros se declaran autofinanciados. Sin embargo, reciben aportes en mayor medida de entes gubernamentales (municipales, provinciales, nacionales) como también de ciertas empresas y comercios. La verdad es que los grupos abortistas y feministas manejan muchísimo dinero.

–¿Existen antecedentes de este tipo de reuniones? ¿Cuáles son las influencias?

–Entre los antecedentes inmediatos, podemos mencionaruna reunión que tuvo lugar en Kenya, 1985. Foro de ONGs. Tampoco puede omitirse la primera Conferencia Internacional sobre Mujer y Desarrollo (México, 1975); le siguen las Conferencias de Copenhague en 1980, la de Nairobi en 1985 y, por último, la de Beijing en 1995.

–¿Y qué tienen en común estas conferencias y encuentros internacionales?

–Son todas usinas e instancias internacionales ligadas a las Naciones Unidas. Ligadas en lo económico, en lo político y en lo cultural. Eso significa que promueven la ideología de los derechos humanos, el feminismo, la mentalidad anticonceptiva, el aborto y el homosexualismo político. En suma, el conjunto de falacias que desde hace más de 50 años tiene en jaque a Occidente.

–La pregunta del millón. ¿Para qué se hacen estos encuentros? ¿Qué fin se persigue? Se habla de “femicidio”, de “violencia de género”, machismo, “violencia heteropatriarcal”, “micromachismos”. ¿Qué significa todo esto?

–Los términos “violencia de género” responden a la estrategia de decir una verdad para defender una mentira. ¿Cuál es la verdad? Que es absolutamente reprobable todo tipo de discriminación injusta contra la mujer; que es absolutamente reprochable que el varón le levante la mano, que cobre menos que el hombre por el mismo trabajo, etc. Pero, ¿cuál es la mentira? La mentira es que impedir un aborto sea “violentar” a la mujer. Es mentira que salvar la vida del embrión sea “violentar sus derechos” porque no hay derecho a la ejecución de un inocente.

–“Violencia de género” no es lo único que se menciona. También se habla de femicidio.

–Hablemos claro de una vez. “Femicidio” no existe. Existe el homicidio. Lo mismo lo que decías recién; hablabas de machismo, micromachismos, violencia heteropatriarcal. La verdad es que todas estas palabras son el resultado de un cambio de óptica: cosas que son naturales y propias de la buena educación –como dejar pasar primero a una mujer, cederle el asiento, ahorrarle algún esfuerzo físico, etc.– son considerados por estos grupos como “micromachismos”. Hay toda una enfermiza concepción que responsabiliza al varón, al sexo masculino, del 100% de cosas malas que le ocurren a la mujer. Se fomenta el resentimiento contra el sexo masculino de una manera absolutamente desembozada, cubriéndose de “razones” y “argumentos”. Reconocer a una mujer como diferente y tratarla distinto es “machismo”. Un acto de amabilidad en un colectivo es objeto de controversia. Están convirtiendo muchas cosas buenas en algo odioso. Estamos en un punto en que esto es demencial.

–También se habla de estereotipos de génerointerrupción del embarazo, “yo decido”, etc.

–La locura ha llegado a tal punto que el hecho de regalar a un sobrino un juguete de guerra y a una sobrina una muñeca es tildado de “imposición de estereotipos de género”. Para ellos, todo es construcción. Lo social es construcción y aspiran a construir un nuevo ser humano a partir de una nueva sociedad en la que ellos serán los que decidan qué puede enseñarse, escribirse y decirse. Y qué no. Llegamos a la paradoja de que para obtener la plena libertad que ellos nos prometen en un futuro, debemos entregar nuestra propia libertad en el presente. Interrupción del embarazo es otro ‘caballito de batalla’ del aborto: abortar no es interrumpir. Abortar es matar, asesinar, destruir. El término género es parte de la ideologización de la sexualidad. Por eso es que no debemos adoptar un vocabulario que es solidario de una mentalidad que rechazamos. Me gusta mucho la frase del Profesor Jorge Ferro al respecto:

“El lenguaje es un inapreciable instrumento de penetración y dominio. Es la savia misma de la vida social y cultural. Quien imponga un determinado lenguaje impondrá junto con éste un modo de entender la realidad, una cosmovisión subyacente, valores morales, culturales y políticos, pautas de conducta”.

–A la luz de los hechos, ¿qué pensar de estas mujeres que hablan y hablan y hablan contra “la violencia de género”, aún sabiendo que el término género es, como dijiste, engañoso y funcional a la ideologización del sexo?

–Los hechos, que están a la vista de todos, demuestran que la consigna “contra la violencia de género” es sólo un canto de sirena. Quienes más se llenan la boca contra la violencia, quienes más patalean para erradicar la “violencia contra la mujer” son los primeros que destruyen, incendian, delinquen, maltratan, agreden, etcétera. El objetivo es que nosotros perdamos el tiempo discutiendo sus palabras cuando en realidad deberíamos tener en cuenta, en primer lugar, los hechos. La consigna de “Erradicar la violencia de género” es pura distracción. Fuegos artificiales. Lo que realmente piensan puede comprobarse observando lo que hacen. No lo que dicen.

–Estas mujeres se autotitulan feministas. ¿Existe un auténtico feminismo, con ideales y proyectos nobles? ¿Se puede hablar de dos feminismos, uno “bueno” y otro malo?

–Estrictamente hablando, existen verdades sobre la mujer, sobre su dignidad, sobre su femineidad. La mujer como misterio, la esencia de la mujer como algo noble, superior, llamado a complementarse y a cooperar con el varón. El feminismo, por el contrario, es la ideologización de esta verdad. La verdad de la dignidad de la mujer es tomada por la ideología feminista y puesta en contradicción con otras verdades de la misma mujer; por ejemplo, contra la verdad de la Maternidad.

–¿Hay dos feminismos?

–No. Sostener un feminismo hipotéticamente bueno y otro feminismo “malo” es hacerle el juego al único feminismo que existe. No existe un feminismo bueno como no existen un comunismo o liberalismo “sano”. Existen, ciertamente, verdades deformadas por el feminismo. Existen verdades desnaturalizadas por el comunismo y por el liberalismo. Y es cierto, como se ha enseñado clásicamente, que todo error no es otra cosa que una desfiguración de la verdad. Eso es cierto. También puede admitirse que todo error toma una verdad y la enloquece (algo de esto escribió Chesterton). Pero una cosa es reconocer esto y otra cosa es “salvar” al feminismo deslizando la existencia de un hipotético feminismo bueno. Esto hay que decirlo con toda claridad.

–Dejando de lado la cuestión semántica y volviendo al campo de los hechos noticiados. Pregunta. Los destrozos que podemos observar, ¿fueron una parte de las mujeres del encuentro o fueron todas? ¿Es una actividad prevista?

–Hay gente que considera imposible que la destrucción de la propiedad privada sea algo llevado a cabo por la totalidad de las mujeres que participaron en este encuentro. Personalmente, no me consta que el 100% de las mismas haya convalidado –directa o indirectamente– toda la gama de agresiones. No me consta ni me puede constar. Es imposible saberlo. Pero aun así, pienso: si estás a favor de matar a tu propio hijo, indefenso e inocente, en tu mismo vientre; si considerás un “derecho” eliminarlo por medio de un inyección o destrozarlo con unas tijeras, si sos capaz de derramar su sangre, ¿por qué no vas a pintar una pared de un comercio? ¿Por qué no vas a arrojar materia fecal?

–Muy fuerte lo que decís.

–Es que realmente hay planteos que asombran. Porque más grave que tirar palos, botellas, encender bengalas, graffitear, etc., es el aborto. Y el que puede lo más, puede lo menos. Por eso, yo no les creo. No les creo que la responsabilidad de los incidentes sea de un grupo “minoritario”. No fue una marcha que “accidentalmente” terminó en incidentes. Fue un incidente planeado y planificado, que se repite hace años. Cuando desde los MMCC se distingue entre una gran mayoría que “no hizo disturbios”, se pretende salvar el buen nombre de los abortistas. Es propaganda “para la gilada”. En el fondo, todos coincidían en lo central: matar a un hijo es un derecho. Y frente a eso, pintar o no una pared se convierte en algo absolutamente secundario. De todas maneras, estamos hablando de delitos y contravenciones cuyos responsables no tardarían en ser detenidos si no estuviesen parapetados en estas consignas.

–Los que defienden el “derecho” al aborto sostienen, entre sus argumentos, que el ser que se gesta en el vientre no está vivo hasta tal o cual semana. O, si admiten que está vivo, reconocen que es un ser humano pero no una “persona humana”. Recuerdo un debate con una abortista que me hablaba de “parásito humano”, algo similar a la “lombriz solitaria”, al referirse al feto. ¿Qué pensás de esto?

–Tales planteos, tales giros lingüísticos, son una cosa indignante. No deben ser discutidos como posición teórica pasible de razones sino denunciados y desenmascarados como obra maestra de la perversión del lenguaje. Mientras el hombre envía una expedición a lejanos planetas y asegura que la mera posibilidad de existencia de los elementos químicos del agua sería un probable indicador de vida extraterrestre, las pruebas incontrastables de vida intrauterina se ignoran. Y si la madre tiene en su seno “una vida humana que no es persona humana”, ¿entonces qué es?

–Estamos ante algo que cada vez es más demencial.

–Sencillo: si la madre no lleva dentro una persona, entonces ni es madre ni está embarazada.

–¿Cómo explicás esta agresividad, esta violencia y este odio?

–Considero que son varias causas, es un conjunto de causas, pero deseo destacar una: la ideologización. Todo esto no sería posible sin el lavado de cerebro, cultural e intelectual, que se hace en tantas cátedras y universidades. Lo cierto es que la agresividad no fue eliminada. Cambió de objeto. Por eso, la respuesta a la agresividad no puede ser el pacifismo. La principal diferencia entre los abortistas–feministas y nosotros, los católicos, no pasa por la energía que pongamos para defender lo que creemos. Pasa por lo que creemos.

–A ver, explicate un poco más.

–Dios es Amor, ¿cierto? Es Amor Infinito. Nos creó por amor y para el amor. Sin embargo, pocos saben que unos de los efectos del amor es oponerse a aquello que atenta lo que amamos. Luchar. Oponerse. Combatir. El médico ama el paciente y odia su enfermedad; y la combate. No lograremos desentrañar este tema hasta que podamos ver con claridad que el problema del odio feminista está en que es feminista y no en que es odio. Porque, efectivamente, hay un odio legítimo.

–¿Cuál?

–El odio al mal. Efectivamente, odiar la injusticia es bueno. Dice el salmo 97 (96): “Tú amas, Señor, a los que odian el mal, proteges la vida de tus fieles y los libras del poder de los malvados”. Esto es importantísimo. Importantísimo entenderlo, si no confundimos todo. El problema del uso de la fuerza en los abortistas está en que son abortistas y no en que usen fuerza. La fuerza es energía y se especifica en orden al fin para el cual se utilice. Un policía que defienda a una mujer de un ataque haciendo uso de la fuerza es noble. Es heroico.

–En los videos, puede escucharse que la agresividad verbal va escalando. Entre las consignas, me llamó la atención “Iglesia/basura/vos sos la dictadura”.

–Como otras, esta consigna responde a la ideologización que la izquierda viene realizando desde hace décadas. Pero no sólo la izquierda sino principalmente el oficialismo. El mismo hecho de llamar “dictadura” al gobierno militar nos dice algo. Desde que asumió el kirchnerismo en el 2003, el oficialismo no deja de abanderarse con planteos históricos que generan consignas como esa.

–¿Qué otros grupos están involucrados en esto?

–No sólo los abortistas y los feministas. También los grupos de todas las gamas de la izquierda, el socialismo y el marxismo. Todos estos grupos –y las ideas que sostienen– son causa directa de incontables muertes en todas partes del mundo. Rusia, China, Cuba. Parece que el asesinato es el hilo conductor entre las ideologías de izquierda y el aborto. Pensemos también sino en PlannedParenthood, empresa promotora del aborto en todo el mundo. PlannedParenthood, en este momento, enfrenta la situación más difícil de su existencia: sus principales líderes fueron grabados en una cámara oculta. Lo que se supo fue espantoso[1].

–Es evidente que todos participan de la misma mentalidad y producen los mismos actos. Ahora bien, volviendo a las Autoconvocadas, ¿qué pretendieron hacer estas mujeres en Mar del Plata y en las demás ciudades?

–Atacar la Catedral y profanarla. Ese era su objetivo, el cual viene siendo evitado por grupos de fieles católicos que, a lo largo de estos años, se vienen apersonando delante de los templos, poniendo –literalmente– el cuerpo. Rosario en mano y con el Avemaría en sus bocas.

–¿Qué hay de los que piensan que estar allí presentes es “una provocación”? Si no se hace la defensa, ¿igualmente habría ataque?

–Primero, en sí mismo, el argumento es una idiotez. Y digo que es una idiotez porque no resiste el menor análisis. Pero además, es falso, porque la organización de la defensa de catedral empezó tras el feroz ataque y profanación de la Catedral de Rosario, también en el marco de Autoconvocadas. En ese entonces, las feministas entraron al templo, violaron el sagrario, rompieron imágenes, etc. O sea: ya sabemos lo que son capaces de hacer.

–¿Es suficiente resistir de esa manera pasiva?

–Con esta pregunta entramos en un terreno delicado. Quiero subrayar que respeto a todos los católicos que sucesivamente y a lo largo de los años han defendido las distintas catedrales que vienen siendo atacadas. Pienso, asimismo, que en todos los casos se hizo lo mejor que se pudo con los elementos que en ese momento estaban disponibles. Lo que debemos pensar es cómo fortalecernos aún más para que, llegado el momento, tengamos más de una variante.

–¿A qué te referís?

–A que ya tenemos experiencia en lo que pasa. Y que una cosa es juntar, contra viento y marea, a 60, 100, 200, 250 personas para vernos reducidos a interponernos entre los agresores y la Catedral; y otra es trabajar sistemática y sostenidamente durante todo un año, preparar a las personas, conocerse, delinear un plan común, etc. pudiendo juntar el día de la defensa varios miles de católicos. Las posibilidades de lo que se haga el día del ataque están en directa dependencia con la calidad y cantidad del trabajo previo.

–Hay quienes piensan que la defensa no sólo puede ser pasiva sino que debe serlo.

–La legítima defensa es una “pata” de la doctrina que se conoce bastante poco y mal. Ante un ataque, existe la posibilidad legítima de defenderse. ¿Cómo? Todo depende de la magnitud del ataque. Cómo debamos los católicos defender la Catedral guarda relación con el ataque. Por eso es que, sabiendo lo que ha ocurrido, tenemos que prepararnos para lo que viene ocurriendo. Ni más ni menos. Si nos preparamos para menos, nos exponemos a reaccionar de manera deficiente. Si nos preparamos para más, nos exponemos a reaccionar de manera excesiva.

–¿Qué otros elementos habría que tener en cuenta?

–Es indispensable tener en cuenta la historia. Porque el ataque a los templos y catedrales no es algo nuevo. Pensemos en la España del 30’: los ataques a la fe en el marco de la Guerra Civil. La Guerra Cristera en México, años 20’. La misma Argentina en el 55’ con la quema de las iglesias. En todos los casos, la resistencia fue enérgica. Y siempre ella debe guardar, si quiere ser legítima, la proporción entre el ataque y la defensa. No hay que inventar nada. Tampoco preocuparse de que los MMCC nos tergiversen “si resistimos activamente”. ¡Ya nos están tergiversando!

–He escuchado que uno de los argumentos por los que se viene realizando una defensa “pacífica” de la Catedral, ante los encuentros de Autoconvocadas, es por aquello que dijo Nuestro Señor: si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra (Mt. 5, 39). ¿Qué pensas al respecto?

–Como te dije antes, guardo un respeto y un reconocimiento por quienes a lo largo de los años han defendido los templos y catedrales, cosa que no sólo tiene lugar en el marco de Autoconvocadas sino también en el marco de la “Marcha del Orgullo Gay”, llevada a cabo en Buenos Aires los primeros días de los meses de noviembre. Yo mismo he asistido a varias de esas defensas y, en concreto, estuve en la catedral de Posadas en el 2012, frente a Autoconvocadas. Por lo tanto, sé que es un momento de enorme tensión; los caminos y las posibilidades son muchas, no todas son claras; lo que debe hacerse y lo que no puede llegar a ser, en parte, discutible, hay un margen de opinión; no es todo blanco y negro. Todo eso lo he vivido y lo entiendo. En particular, esta respuesta –lo subrayo– quiero hacerla en el marco del respeto por todos los que asistieron y asisten, más allá de las lógicas diferencias que pueden llegar a surgir. Cuando Nuestro Señor habla de “poner la otra mejilla” se refería a las ofensas que nos hagan a nosotros. A las ofensas que podamos recibir en el plano personal vos y yo, Juan, Pedro, María, etc. En los ataques a las catedrales y templos, ocurre otra cosa.

–¿Qué ocurre?

–Ocurre la ofensa a Dios y a sus recintos. Y la ofensa a nosotros sólo en cuanto somos personas que nos identificamos o queremos identificarnos con la fe católica y con Cristo. Cuando nos insultan y agreden, no lo hacen en tanto personas con tal nombre y tal apellido; de hecho, no conocen nuestro nombre ni nuestro apellido. Nos ofenden en tanto somos representantes de la Iglesia Católica. Nadie está ahí para representarse a sí mismo. Por tanto, si es lícito defender los templos porque ellos son un signo de Cristo donde Él habita, también es lícito defenderse a uno mismo. Porque también, uno mismo, es, por la gracia, recinto de Cristo.

–¿Podrías darnos un ejemplo que nos ayude a entender mejor esto?

–Sí. Me gusta mucho el ejemplo de la conversión de San Pablo. Cuando leemos en Hechos de los Apóstoles, cap. 9, que Saulo, “al acercarse a Damasco”, es alcanzado “de improviso” por “una luz que venía del cielo”, envolviéndolo “con su resplandor”, ¿qué le dice Cristo? Son palabras antológicas. Cristo le dice: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hc. 9, 4). El que persigue a los cristianos, persigue a Cristo. Las abortistas y feministas persiguen a los cristianos. Luego, persiguen a Cristo. Por eso es que cabe distinguir entre ser pacífico y pacifista. El pacifismo, como dijo el Papa Pablo VI, “no es ni cristiano ni católico”. Mientras que sí hay una Bienaventuranza para los pacíficos, que es algo muy distinto. En conclusión, la defensa de las catedrales y templos no puede ser pacifista.

–¿Qué es necesario para lograr esa defensa?

–Ante todo, prepararla. En esta oportunidad, en Mar del Plata –la verdad sea dicha–, los católicos que defendieron la Catedral hicieron lo que pudieron con el poco tiempo que disponían. Me explico: según el testimonio de personas radicadas en Mar del Plata, el obispo de la ciudad, Antonio Marino, había prometido que el día de la marcha la Catedral estaría custodiada por la Policía, la Infantería y la Prefectura. Incluso, suspendería las tres misas que se dan ese día, modificaría el lugar de su celebración, a fin de no exponer a los asistentes. Tres horas antes –me consta, como dije, por testimonio de un amigo que estuvo en la defensa el pasado 11 de octubre–, apenas tres horas antes, los católicos se enteran de que el obispo: 1) No había llamado a la Policía; 2) No había llamado a la Infantería; 3) No había llamado a la Prefectura; 4) Autorizaría la celebración de las tres misas. Aun sabiendo todo esto, hubo un grupo de católicos que, exponiéndose, se apersonó en la catedral. La resistencia que, con todo en contra, impidió la profanación del templo se formó en apenas 3 horas. El obispo y el párroco se borraron completamente y sólo aparecieron cuando los abortistas y feministas se alejaron. Y, además, sólo se mostraron custodiados por la policía.

–¿Hubo heridos en la defensa?

–Hasta donde yo sé, hubo 7 personas nuestras heridas. Por eso conviene remarcar y destacar que todo lo que se ha visto en cámara son delitos y contravenciones que no serían toleradas si fuesen realizadas por otras personas. En un partido de fútbol, por ejemplo, por mucho menos se arrestan a los que generan disturbios. Parece que la defensa del aborto es la carta de la inmunidad, es el escudo legal para delinquir sin ser molestado. Y no se trata solamente de este encuentro. También hubo heridos en los anteriores. Por testimonios de personas que estuvieron presentes, tengo que decir que, en Mar del Plata, la agresión fue de tal magnitud que pudo haber habido algún muerto.

–Tanto el encuentro como la marcha se proponen, entre otras cosas, erradicar la “violencia de género”. Hay gente que se sorprende que un reclamo que, en principio, sería bueno, termine en estos actos delictivos y vandálicos.

–Bajo la capa de la erradicación de la llamada violencia de género se busca instalar, primero, el debate por el derecho al aborto. Aunque no parezca, muchos abortistas se conforman con el simple hecho de debatir este tema. Ni siquiera con imponer su posición: simplemente, debatir.

¿Por qué?

–Porque saben que si el ser humano termina debatiendo ésto, tarde o temprano, lo aceptará. Es una estrategia que se compone de pequeños pasos. Cuando se empieza por debatir lo obvio, lo obvio deja de ser obvio. Por eso, hace años, somos testigos en la Argentina de un permanente cuestionamiento de lo evidente, que paulatinamente deja de ser considerado tal: “¡Eso no es un ser humano, es un embrión, es un conjunto de células!”. El efecto propio de este poner “en tela de juicio” lo obvio es naturalizar la negación de lo básico. A toda costa nos quieren acostumbrar a escuchar –simplemente escuchar– que la vida del niño por nacer puede ser objeto de debate.

–Me parece muy importante enfatizar que uno de los objetivos es instalar el mero hecho de “debatir”.

–Es que al principio, ni siquiera nos exigen que aceptemos, de plano, el aborto. Sólo nos exigen que aceptemos “el debate”; esto es, que admitamos que “habría razones” en ambos lados. Bajo el temor de ser señalado como “cerrado”, la gente termina aceptando debatir cualquier cosa aunque su sentido común, su elemental honestidad y hasta su vergüenza se vean ultrajadas hasta la náusea. Ahí tenemos el nudo de la batalla cultural: el sentido común. Debemos decir con todas letras que existen cosas que no están sujetas a discusión. Cosas que no deben ser objeto de controversia intelectual.

–“Cambiar el sentido común” es Gramsci puro.

–Así es. Hay que alterar la percepción que el hombre tiene naturalmente de las cosas. Por eso es que, hoy por hoy, las ideologías han convertido la mente humana en una arena de combate. El agresivo ariete de los abortistas impacta en el intelecto antes que en el templo. Por eso no debe sorprender a nadie que estos encuentros terminen con tal grado de violencia. La violencia yace en la mente, antes que en la mano. La violencia se gesta primero en la conciencia, antes que en el puño.

–¿Qué grado de aceptación tiene este tipo de encuentros, definitivamente signados por la violencia?

–Gracias a Dios, todavía queda mucha gente que advierte que el caos y la defensa del asesinato no son el camino. Puedo contar por testimonios de amigos y conocidos que hubo pueblos en donde las personas se negaban a colaborar con estas mujeres en cuanto las identificaban. Tal cosa pasó en Tucumán, por ejemplo; remiseros que no las trasladaban, confiterías que no las atendían, almacenes cerrados para no abastecerles de nada, etc.

–¿Hubo alguna declaración, antes o después, por parte del obispo de Mar del Plata o de algún jerarca de la Iglesia?

–Sí, hubo declaraciones. Pero las palabras pueden decirle algo a quien no conoce la realidad más de cerca. Cuando sabés lo que ocurrió dejás de atender a las palabras y discursos para concentrarte en los hechos. Y todo se vuelve claro aunque también doloroso e indignante. Más allá de lo que puedan haber dicho, la verdad es que la Catedral quedó absolutamente desprotegida, a merced de los enemigos de la fe. Cero Policía, cero Prefectura y cero Infantería. Y no sólo la Catedral sino principalmente el grupo de católicos que, en un acto de testimonio de la fe, se apersonaron para no dejar solo el Sagrario. Me consta por testimonio de uno de ellos que el Obispo les dijo en una ocasión: “Si rompen el edificio, rompen el edificio. No me importa”.

–¿En qué sentido la actitud del obispo influye en el comportamiento de los fieles?

–Los obispos son la jerarquía de la Iglesia. Con respecto a estos temas, su comportamiento es determinante. Generalmente, la actitud oscila entre el silencio y una suerte de pacifismo humanista y tolerante, el cual termina desgastando a los fieles que sienten que deben defender el templo. En España, a pesar de su gobierno laicista y de izquierda, realizar un atentado similar a lo que hacen estas mujeres, es equivalente a años de cárcel; por eso no ocurren estas cosas allá, a pesar de que crece el ambiente hostil al catolicismo.

–¿Cómo relataron los MMCC estas noticias?

–En general, predominó la distorsión. Tal es el hilo conductor entre publicaciones tan diversas como Clarín, La Nación Página/12. El colmo de este engaño puede leerse en la acusación que reproduce –con estudiado candor– el diario La Nación[2]. Es tramposo el retrato de la noticia. Leemos que el encuentro “culminó en enfrentamientos entre manifestantes y la policía bonaerense”, razón por la cual la Comisión “acusó a las fuerzas de seguridad de ‘reprimir’”. ¿Se puede mentir tanto? La verdad es: estas hordas hicieron todo el mal que pudieron –todo: insultar, golpear, escupir, arrojar materia fecal, quemar, destruir propiedad privada, etcétera– y en un momento era tan pero tan obsceno y absurdo permitirlo que la Policía reaccionó. Reaccionó tarde, muy tarde. Y esas se quejan incluso de eso. ¿Por qué? Porque están tan sumergidas en la ideología y en el resentimiento que no quieren verse a sí mismas. Y es más fácil blandir la carta de la represión que reconocer lo propio, ¿no es así? La mejor defensa es un buen ataque. Quien desee apreciar la cantidad de mentiras que se dijeron, no tiene más que comparar los videos con las notas periodísticas. Está todo al revés: los delincuentes acusan a las fuerzas de orden.

–Decía Chesterton que “llegará el día en que se blandirán espadas por demostrar que las hojas son verdes en verano”. Creo que hemos llegado a ese día. ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto?

–Ante nuestros ojos se despliegan ejércitos de sofistas, de manipuladores, de apologistas de asesinos. Todos tienen en común una cosa: la tergiversación de la palabra. Y por tanto de la verdad. Es exactamente ahí donde debe librarse la batalla: en el terreno del lenguaje. Hablar bien. Decir verdad. Señalar lo que es natural y lo que no. Afirmar la legitimidad de discernir, distinguir, discriminar. Defender a capa y espada la vida del niño inocente. Atestiguar la condición creatural del hombre: como soy creatura, no soy dueño absoluto de mí mismo. Dar testimonio de la verdad, en el Nombre de Cristo. Esto es así. Hasta que no tengamos el coraje de decir las cosas como son, las cosas nunca serán lo que deben ser.

–Muchas gracias, Juan Carlos.

–Gracias a vos.

 

[1] Sobre la acción disociadora de PlannedParenthood, cfr. http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=24709http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=24684http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=24656.

[2] http://www.lanacion.com.ar/1835891-la-policia-fue-a-buscar-a-las-mujeres-a-la-plaza-dice-la-organizacion-de-la-marcha-de-genero-en-mar-del-plata

Nadie resiste un achivo – Cuando Milei dijo que Macri era desarrollista – 2016

Cuando Milei dijo que Macri era desarrollista, que el desarrollismo tenía “bases marxistas” y que era “peor que el keynesianismo”

Archivo 2016

En el 2016, Milei djo esto de Mauricio Macri. Hoy lo propone como “super embajador”, como “un representante ante el mundo” si es que gana las elecciones. Aquí, aquí, aquí, aquí, aquí

Hoy, una gran cantidad de personas -entre ellas muchos católicos y personas provida que no son parte del catolicismo- están decididos a votarlo en razón de sus declaraciones contrarias al aborto. ¿Será congruente en estos temas tan importantes? El tiempo lo dirá pero no se puede descuidar estos antecedentes.

Mis “cuatro sílabas” de reconocimientos a Nicolás Márquez y Agustín Laje – Respuesta a la desinformación de Cristian R. Iturralde

Mis “cuatro sílabas” de reconocimientos

a Nicolás Márquez y a Agustín Laje

Respuesta a la desinformación de Cristian R. Iturralde sobre mi trabajo intelectual y político

 

Recientemente, Cristian Rodrigo Iturralde me ha acusado de cometer injusticia contra la persona de Nicolás Márquez y Agustín Laje al responder a las preguntas en el contexto de una entrevista que me hizo ÑTV España en septiembre de 2022 –en ese entonces, este medio digital se denominaba el Correo de España– en la persona del prof. Carlos Quequesana, de Perú. La entrevista se puede leer aquí[1].

Se me preguntó por la Nueva Derecha Liberal, la candidatura presidencial de Javier Milei, la influencia de Emanuel Danann, Nicolás Márquez y Agustín Laje en el mundo católico, entre otros temas. Dice textualmente Cristian[2]:

“Repasemos, por caso, dos elementos prevalentes en su discurso (se refiere a mí, JCM) que será sencillo advertir. El primero remite a un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener; resaltando las diferencias o mismo manipulando o tergiversando hechos, intenciones y declaraciones. La maniobra queda expuesta al observar el espacio que ocupa para desarrollar los aspectos positivos y negativos de los “encausados”: a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición. En Argentina, llamamos a esto ser ‘mala leche’”.

Este artículo de Cristian fue reproducido por el propio Nicolás Márquez en su blog y difundido ampliamente a través de las redes sociales. Puesto que la injusticia puede llegar a ser un grave pecado, no es poca cosa de lo que se me acusa. Ahora bien, con la complicidad del lector inteligente, propongo observar detenidamente  el siguiente cuadro. Juzgue cada quien y saque sus propias conclusiones:

Desinformación de Cristian R. Iturralde sobre mi trabajo  Realidad de la entrevista
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. –Entrevistador: Juan Carlos, ¿por qué Javier Milei, Agustín Laje, Nicolás Márquez y Emanuel Dannan influyen tanto con su planteo de “Somos la Nueva Derecha”?

JCM: Creo que las causas que explican su difusión son varias. En primer lugar, una de ellas es su capacidad de mantener polémicas orales. (…) Otra causa de este impacto es, sin dudas, un trabajo muy bien aceitado en las redes sociales: se nota la presencia de diferentes community managers detrás, diseñadores, promotores, etc.

(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. JCM: Te decía que conviene evitar los juicios simplistas. También juzgo erróneo reducir todo a “Fulano es Liberal” y ya, punto final, porque hay estrategias, conductas y tácticas que ellos aplican y que en sí mismas son legítimas. No todas, por supuesto, pero muchas se pueden imitar.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Y también hay datos que ellos difunden y que son perfectamente utilizables.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Las actitudes de confrontación –no me refiero a sus bravuconadas– me parecen bien: no piden perdón por existir, mientras que durante años los católicos fuimos programados para “meter la cola entre las patas”.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. También me parece bien insistir en que hay una batalla cultural y sostener –como ha dicho Márquez– que “cada libro, cada entrevista, es una instancia de combate”.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Celebro que haya una crítica sistemática a la ideología de género, el feminismo, las guerrillas marxistas y al comunismo.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. JCM: …es un tema sumamente complejo donde lo más fácil es caer en juicios simplistas.

 

–Entrevistador: ¿Por qué es un tema complejo? ¿A qué se refiere con juicios simplistas?

 

JCM: Porque aquí no estamos ante la denuncia de personas sin ningún elemento positivo. Antes bien, estamos ante una serie de comunicadores que –al menos exteriormente– utilizan gran parte de argumentos propios de nuestro campo, y cuestionan algunas ideas contrarias al orden natural y al catolicismo.

Por eso ruego discriminar: claro que, en principio, es bueno que se denuncie al comunismo, al marxismo cultural, a la nueva izquierda, al aborto, a la ideología de género…
Claro que es bueno denunciar al comunista Salvador Allende.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Me parece conveniente hablar de Luces y sombras de estos referentes liberales en Hispanoamérica.
EntrevistadorEn particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Agustín Laje?

 

JCM–Entiendo que su actividad pública a gran escala comenzó con “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”. Luego su popularidad explotó en las RRSS, junto con Márquez, y comenzó a viajar por toda Hispanoamérica dictando charlas, conferencias y participando en numerosos debates. No hay duda de que tiene capacidad para llevar a la contradicción a los progresistas, que domina el tema de la ideología de género y el aborto, y que maneja conocimientos de Política. Mantiene el control en los debates y esto, como en el caso de Milei, supone un duro entrenamiento.

(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Márquez recibió la influencia del Dr. Mario Caponnetto, alumno de Jordán Bruno Genta. Genta fue una figura del Nacionalismo Católico argentino, asesinado por la guerrilla marxista en 1974 (…) Genta era un intelectual contrarrevolucionario y mucho de lo bueno que dice Márquez supongo le viene de allí.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Posteriormente, siendo todavía muy joven, la revista Cabildo –a cargo de otro discípulo de Genta, el Dr. Antonio Caponnetto– le publicó (a Nicolás Márquez) varios artículos. Escribió varios libros y siempre ha denunciado abiertamente las mentiras de la izquierda en la historia argentina.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. Pero luego Márquez empezó a subrayar cada vez más sus posiciones de derecha liberal, con lo que se produjo mayor distancia, aunque durante un tiempo (bueno es reconocerlo) siguió publicando artículos de personas vinculadas a ese ámbito.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. En ese sentido, nobleza obliga, Nicolás Márquez publicó 3 o 4 artículos míos desde su blog, y varios artículos también de los hermanos Caponnetto, entre otros. En su libro de co-autoría con Laje (“El Libro Negro de la Nueva Izquierda”), cita específicamente un trabajo titulado “Lenguaje, Ideología y Poder”, que fue mi primer libro.
…están haciendo el trabajo que los obispos católicos deberían hacer y –salvo excepciones– no hacen.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. todo lo bueno que puedan decir o hayan dicho ellos, lo dicen otros desde campos inequívocamente católicos.
(JCM tiene) “un propósito ostensible: desprestigiar y desmerecer a Agustín Laje y a Nicolás Márquez. Esto se hace evidente al soslayar lo más posible virtudes y aciertos de aquellos, mientras simultáneamente exacerba las falencias que pudieran tener… a lo primero dedica poco más de cuatro sílabas, y a lo segundo, la totalidad de su exposición”. ­-Entrevistador: ¿Cuál es su mayor deseo para con estos referentes liberales?

 

JCM: La conversión. Deseo que pongan todos sus talentos al servicio de la Verdad Completa.

Estoy convencido, después de años de ver videos, leer, escuchar a la gente que los sigue, etc., que ellos son un foco enorme de confusión, salvado el bien que muchas veces producen.

 

 

 

En conclusión, quizás hay gente que tiene un ego tan grande que no soporta ninguna crítica y solamente pueden rodearse de aduladores.

 

[1] Cfr. https://jcmonedero.com/la-nueva-derecha-liberal/

[2] Cfr. http://debatime.com.ar/la-estupidez-al-servicio-del-progresismo-respuesta-a-los-dichos-de-juan-carlos-monedero-h-sobre-nicolas-marquez-y-agustin-laje/

Decí “pandemia” y brotará dinero – Resolución de la Superintendencia de Salud de la República Argentina

 

5. Decí “pandemia” y brotará dinero

La fuerza de la palabra pandemia fue determinante: como hemos dicho, si no nos hubiesen subrayado hasta la náusea que ‘estamos en pandemia’ nada de lo que estamos viviendo habría podido tener lugar. Y así como el término pandemia habilita restricciones a las libertades civiles y políticas –como hemos mostrado páginas atrás– también abre las puertas para la salida de recursos de excepción por parte de las arcas del estado. La legislación de la Argentina y del mundo entero tiene previsto esto. En México, por ejemplo, hay un dinero disponible esperando para ser librado si se verifican cierto tipo de acontecimientos: el acceso a este capital depende de que un determinado hecho sea denominado ‘desastre natural’. Los políticos sólo pueden utilizar el FONDEN (Fondo Nacional para la Atención de Desastres Naturales) si tienen lugar desastres naturales.

Vayamos al caso de la Argentina. El instrumento público para habilitar el uso de este dinero ha sido la resolución de la Superintendencia de Servicios de Salud, sancionada el 13/04/2020 y publicada en el Boletín Nacional dos días después. Se trata de la resolución 326/2020, cuyo título reza: “Módulos prestacionales y valores–Apruébanse”. Quien ocupa el cargo de Superintendente es Eugenio Daniel Zanarini. Actualmente el texto tiene dos versiones: la norma original y la actualización.

El texto original de la resolución

Empecemos con un comentario de la norma original. Entre los considerandos, en primer lugar, se invoca ante todo la declaración de pandemia:

VISTO (…) y, CONSIDERANDO: Que la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS) declaró la pandemia global por el virus COVID-19, con fecha 11 de marzo de 2020.

A través de esta resolución, la propia Superintendencia de Servicios de Salud explicará que ella tiene “competencia en lo concerniente a los objetivos, conducción y supervisión del SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD”, debiendo “velar por la continuidad del normal funcionamiento del Sistema durante la pandemia de COVID-19”. Luego, dado que resulta “difícil cuantificar el impacto y afectación de recursos que producirá la pandemia de COVID-19”, esta entidad va a tomar medidas para “asegurar el normal funcionamiento de los Agentes del Seguro de Salud”. Pero especialmente, en orden a “su capacidad de financiar las prestaciones médico-asistenciales que deben brindar a sus beneficiarios, con motivo de sospecha o diagnóstico de COVID-19”.

En base a esta argumentación, la Superintendencia dice que “resulta imperativo ordenar la aplicación de recursos extraordinarios con el objeto de cubrir los gastos” para los casos de “pacientes sospechosos o con diagnóstico de COVID-19”. Por eso, la Superintendencia determina asignar “módulos prestacionales para la cobertura de pacientes sospechosos o con diagnóstico de COVID-19 con financiamiento de recursos de carácter extraordinario”. Y por esto, aprueba estos módulos.

Luego pasa a “fijar los valores únicos a reconocer a los Agentes del Seguro de Salud para la cobertura comprendida en cada uno de ellos” y esto “sin perjuicio de los valores pactados entre los Agentes y sus respectivos prestadores”. Por lo tanto, se designan tres módulos:

1) MÓDULO DE AISLAMIENTO y DIAGNÓSTICO;

2) MÓDULO DE UNIDAD DE CUIDADOS CRÍTICOS POR COVID-19 SIN ASISTENCIA RESPIRATORIA MECÁNICA (ARM)

3) MÓDULO DE UNIDAD DE CUIDADOS CRÍTICOS POR COVID-19 CON ASISTENCIA RESPIRATORIA MECÁNICA (ARM).

Adelantemos que en la norma actualizada, los módulos pasan a ser cuatro. Como bien lo reconocen los integrantes de la Superintendencia, “a los fines de financiar el gasto que demande a los Agentes del Seguro de Salud” estas prestaciones “contenidas en cada uno de los módulos referidos”, la propia entidad “dispone -en una cuenta especial abierta a su nombre en el BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA- de los recursos del FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA”.

Este fondo de emergencia y asistencia está previsto en el artículo 6 del Decreto N° 908/16. En efecto, por decreto de necesidad y urgencia se estableció en el 2016 – siendo entonces Presidente Mauricio Macri– un régimen excepcional de distribución de recursos para la salud. Por supuesto, se trata de fondos “para el fortalecimiento institucional” y el “mejoramiento de localidad prestacional de los agentes de seguro de salud”. En efecto, si vamos al Anexo II del Decreto N° 908/16, leemos:

ANEXO II

Asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de Epidemias y o Emergencias en el ámbito del territorio nacional. Asistencia financiera a obras sociales que desarrollen programas de prevención aprobados por la Superintendencia de servicios de Salud.

En otras palabras, Alberto Fernández utiliza un DNU promulgado por Macri para el uso de dinero que estaba reservado para situaciones excepcionales de salud. Es decir, está prevista la “la asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de epidemias y/o emergencias en el ámbito del territorio nacional y el financiamiento de situaciones de excepción”.

Todo esto abre la palabra pandemia. En efecto, si hay pandemia los integrantes del Estado activan ciertos resortes que les permiten disponer de más dinero. Fijémonos que todo depende de que se verifique la pandemia:

esta SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD está facultada para dictar las normas reglamentarias y complementarias (…) ante un escenario de demanda imprevista de prestaciones asistenciales, provocada por la pandemia de COVID19.

¿Qué pasaría entonces si ocurriese algo que intensificase esas demandas imprevistas? ¿Qué pasaría si la gente, aterrorizada por el miedo, demandase estas prestaciones más de lo normal?

Como hemos dicho, estos tres módulos que comentamos fueron financiados (ver art. 2 de la resolución 326/2020) “con los recursos disponibles en el FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA, creado por el artículo 6° del Decreto N° 908/16”. Por cada persona que es colocada dentro de alguno de estos tres módulos, el Estado gira a ese centro de salud una determinada cantidad.

Módulo 1: Si la persona es recluida bajo el “módulo de aislamiento y diagnóstico”, el Estado gira un dinero de 10 mil pesos por día, durante un máximo de siete días. Dice el texto:

VALOR DEL REINTEGRO: HASTA PESOS DIEZ MIL ($ 10.000.-) POR DÍA, HASTA UN MÁXIMO DE SIETE (7) DÍAS.

¿Cuánto es, al 27/08/2023, la suma de 10.000 pesos del 13/04/2020?

10 mil pesos = 57126 pesos

El módulo 1 “contempla la atención brindada en establecimientos asistenciales para pacientes sospechosos que requieran el correspondiente diagnóstico y/o confirmación de COVID-19 y que torne necesario la internación en aislamiento”. Ahora bien, ¿cuándo una persona es “caso sospechoso”?

Esto se estipulará “de acuerdo a los protocolos aprobados por el MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN” pero, a su vez, agrega que también será de acuerdo con “las modificaciones que se vayan incorporando como consecuencia del comportamiento viral”. Por lo tanto, si esto es algo que puede ir cambiando, el criterio no es fijo. Luego enumera los síntomas que habilitarían incluir a una persona en el módulo 1:

• Fiebre alta

• Tos y/o dificultad respiratoria

• Odinofagia/dolor de garganta

• Fiebre alta signo importante más tos y/o dificultad respiratoria, afectación del estado general. Con fiebre más uno de los otros síntomas: Sospechoso.

• Si a esto se agregan signos epidemiológicos de contacto, mayor presunción de contagio.

Ahora bien, ¿son estos criterios específicos? ¿Podría una persona tener uno o varios o todos esos síntomas y, sin embargo, tener otra afección que no sea COVID? La respuesta es afirmativa.

Estos síntomas también son de gripe. En efecto, cuando se padece gripe se tiene fiebre alta, tos, dificultad respiratoria, dolor de garganta. Algunos, o todos estos síntomas también los tienen quienes padecen neumonía bacteriana. Quienes sufren neumonía atípica. Estos síntomas también responden a neumonía por neumococo.

O neumonía por neumocistis carini.

O neumonía por neumocistis jiroveci.

O neumonía por neisseria.

O influenza.

O rinovirus

O sinusitis.

O bronquitis.

Trascendió una frase de Knut Wittkowski, epidemiólogo, quien ocupó durante más de 20 años el cargo de jefe del Departamento de Bioestadística, Epidemiología y Diseño de Investigación en la Universidad Rockefeller de Nueva York. Antes de desempeñarse en esta labor, también trabajó 15 años con el epidemiólogo Klaus Dietz en la Universidad de Eberhard Karls, de la ciudad alemana de Tübinga. Wittkowski sostuvo públicamente:

Puede haber una gran cantidad de casos de gripe incluidos en la categoría ‘presunto COVID’ de personas que tienen síntomas de COVID (con los que se pueden confundir los síntomas de la gripe), pero no se les hace la prueba del ARN del SARS. Esos pacientes también pueden tener algo de ARN del SARS en la nariz mientras están infectados con gripe, en cuyo caso se ‘confirmaría’ que la gripe está siendo etiquetada falsamente como COVID.

 

En el mismo sentido, dice el Dr. Luis Marcelo Martínez[1]:

Jugar con los síntomas de una gripe es fenomenal para el Sistema. Porque la gripe es el cuadro más inespecífico en el ser humano. Señores: luego de un estrés; luego de un agotamiento psicofísico; luego de haber pasado un mal momento, desarrollas síntomas simil gripal. Entonces, es la excusa perfecta para que todo el mundo se aterrorice, y vaya corriendo a testearse (…) llevar la medicina a un virus es un reduccionismo violento, porque es la pérdida de la comprensión de lo que es el proceso de Salud-Enfermedad (minutos 15,30 y ss.)

Ahora bien, alguien podría decir al respecto lo siguiente: “Justamente, para esto se le hace el test a la persona, el test PCR sirve para descartar COVID o confirmarlo”. Y aquí justamente está el problema: los test son inespecíficos. No sirven. Hay muchos testimonios de personas que tienen un resultado negativo pero tienen síntomas. Y hay resultados positivos sin síntomas[2].

 

“2020: Argentina y el mundo bajo cuarentena.

OMS, pandemia, COVID-19, tiranía sanitaria,

nuevas vacunas y mucho más”

Lic. Juan Carlos Monedero (h)

Prologado por la Dra. Roxana Bruno

págs. 77-83 del libro

 

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[1] Luis Marcelo Martínez, Médico Genetista (MN 107982), especialista en Genética Médica, magister en Ingeniería Genética y Biología Molecular.

[2] Cfr. https://bbc.in/2OYCyGS. Reproduzcamos algunos fragmentos clave: Título: “Contagio del coronavirus: por qué dar positivo no siempre significa estar infectado”. Y más abajo: “El test más común para diagnosticar el covid-19 es tan sensible que podría estar detectando fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos. Y es que la mayoría de personas solo permanecen infectadas alrededor de una semana. Sin embargo, el diagnóstico podría seguir dando positivo semanas después. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, este hecho podría estar sobreestimando la escala real y actual de la pandemia”.

Una importante sentencia judicial provida de la CJSN en el año 2002 – El Fallo Portal de Belén

Un importante fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en mejores épocas. Descargue el fallo Fallo Portal de Belen.

Los jueces ordenaron retirar de mercado la llamada “píldora del día después”, una vez acreditados sus efectos potencialmente abortivos.

El fallo incluye numerosos datos científicos en defensa de la vida humana desde su concepción. Es una sentencia breve pero repleta de información.

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Porque la verdad no cambia.

 

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El tomo I contiene trabajos publicados entre 2010-2015, mientras que el tomo II incluye aquellos entre los años 2016-2019.

Santo Tomás de Aquino y los precios justos – Fragmentos de la Suma Teológica

Santo Tomás de Aquino y los precios justos

Fragmentos de la Suma Teológica

 

Resumen

  • Utilizar el fraude para vender algo en más del precio justo es pecado.
  • Sin utilizar el fraude, los intercambios comerciales no deben perjudicar a uno más que a otro.
  • Vender o comprar una cosa más barata de lo que vale puede ser injusto.
  • La compraventa puede resultar, lícita aunque accidentalmente, en utilidad de una parte y en detrimento de otra.
  • El perjuicio que uno sufre al desprenderse de algo se puede cobrar.
  • Es honrado quien, al obtener un gran provecho en un intercambio comercial, agrega al vendedor algo más del precio convenido.
  • Es ilícita la compraventa que no observa la justicia.
  • El que recibió más queda obligado a resarcir al perjudicado si este perjuicio fue notable.
  • El precio justo no está determinado siempre con exactitud.
  • Dado que el precio justo suele ser una estimación, un aumento o disminución ligera no destruye la justicia.
  • Querer comprar barato y vender caro puede constituir un vicio (San Agustín)
  • Vender algo defectuoso y ocultarlo es un fraude.
  • Vender a sabiendas menos de lo que se compró constituye un fraude.
  • Vender conscientemente algo de mala calidad como si fuese óptimo es un fraude.
  • El comprador también puede comprar injustamente si, sabiendo, paga algo por menos de lo que vale.
  • No siempre el vendedor está obligado a manifestar los defectos de una cosa.

 

Suma Teológica II-II, cuestión 77

 

Artículo 1: ¿Puede alguien, lícitamente, vender una cosa

más cara de lo que vale?

 

Objeciones por las que parece que alguien puede lícitamente vender una cosa más cara de lo que vale:

 

  1. En las transacciones de la vida humana, lo justo se determina por las leyes civiles, y, según éstas, es lícito al vendedor y comprador engañarse recíprocamente, lo cual acontece en la medida en que el vendedor vende su mercancía más cara de lo que vale o, por el contrario, el comprador la adquiere por menos de su valor. Luego es lícito que alguien venda una cosa más cara de lo que vale.
  1. Lo que es común a todos parece ser lo natural, y no es pecado. Ahora bien: según refiere Agustín, en XIII De Trin., fue aceptada por todos aquella frase de un cómico: Queréis comprar barato y vender caro.Y hay también resonancia de ello en el texto de Prov 20,14: Malo, malo es esto, exclama todo comprador, y cuando se marcha se felicita. Luego es lícito vender una cosa más cara y comprarla más barata de lo que vale.
  1. No parece ser ilícito si se realiza por contrato lo que ya se tiene obligación de hacer por deber de honestidad. Mas, según el Filósofo en VIII Ethic., en la amistad fundada en la utilidad debe otorgarse una compensación, según la utilidad que obtuvo el que recibió el beneficio; utilidad que sobrepasa algunas veces el valor de la cosa dada, como sucede cuando uno necesita grandemente un objeto, ya para evitar un peligro, ya para conseguir algún provecho. Luego está permitido en un contrato de compraventa entregar algo a mayor precio de su valor real.

 

Contra esto: está Mt 7,12, que dice: Todo lo que queráis que los hombres hagan con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos. Pero nadie quiere que se le venda una cosa más cara de lo que vale. Luego nadie debe vender a otro una cosa a mayor precio de su valor.

Respondo: utilizar el fraude para vender algo en más del precio justo es absolutamente un pecado, por cuanto se engaña al prójimo en perjuicio suyo; de ahí que también Tulio, en el libro De offic., diga que toda mentira debe excluirse de los contratos; no ha de poner el vendedor un postor que eleve el precio, ni el comprador otra persona que puje en contra de su oferta.

Pero si se excluye el fraude, entonces podemos considerar la compraventa bajo un doble concepto: primero, en sí misma; en este sentido, la compraventa parece haber sido instituida en interés común de ambas partes, es decir, mientras que cada uno de los contratantes tenga necesidad de la cosa del otro, como claramente expone el Filósofo en I Polit.

Mas lo que se ha establecido para utilidad común no debe redundar más en perjuicio de uno que del otro otorgante, por lo cual debe constituirse entre ellos un contrato basado en la igualdad de la cosa.

Ahora bien: el valor de las cosas que están destinadas al uso del hombre se mide por el precio a ellas asignado, para lo cual se ha inventado la moneda, como se dice en V Ethic. Por consiguiente, si el precio excede al valor de la cosa, o, por lo contrario, la cosa excede en valor al precio, desaparecerá la igualdad de justicia. Por tanto, vender una cosa más cara o comprarla más barata de lo que realmente vale es en sí injusto e ilícito.

En un segundo aspecto, podemos tratar de la compraventa en cuanto accidentalmente redunda en utilidad de una de las partes y en detrimento de la otra; por ejemplo, cuando alguien tiene gran necesidad de poseer una cosa y otro sufre perjuicio si se desprende de ella. En este caso, el precio justo debe determinarse de modo que no sólo atienda a la cosa vendida, sino al quebranto que ocasiona al vendedor por deshacerse de ella. Y así podrá lícitamente venderse una cosa en más de lo que vale en sí, aunque no se venda en más del valor que tiene para el poseedor de la misma.

Pero si el comprador obtiene gran provecho de la cosa que ha recibido de otro, y éste, que vende, no sufre daño al desprenderse de ella, no debe ser vendida en más de lo que vale, porque, en este caso, la utilidad, que crece para el comprador, no proviene del vendedor, sino de la propia condición del comprador, y nadie debe cobrar a otro lo que no le pertenece, aunque sí puede cobrarle el perjuicio que sufre.

No obstante, el que obtiene gran provecho de un objeto que ha sido adquirido de otro puede, espontáneamente, dar al vendedor algo más del precio convenido, lo cual es un signo de honradez.

 

A las objeciones:

  1. Como se ha expuesto (1-2 q.96 a.2), la ley humana se da al pueblo en el que existen muchos miembros carentes de virtud y no ha sido instituida solamente para los virtuosos. Por eso, la ley humana no puede prohibir todo lo que es contrario a la virtud, sino que es suficiente que prohíba lo que destruya la convivencia social; mas las demás cosas las tiene como lícitas, no porque las apruebe, sino porque no las castiga. Con arreglo a esto, tiene por lícito, al no imponer por ello un castigo, que el vendedor, sin incurrir en fraude, venda una cosa en más de lo que vale o que el comprador la adquiera por menos de su valor, a no ser que la diferencia resulte excesiva; porque, en este caso, aun la ley humana obliga a la restitución, por ejemplo, si uno de los contratantes ha sido engañado en más de la mitad del precio justo.

Pero la ley divina no deja impune nada que sea contrario a la virtud. De ahí que, según la ley divina, se considere ilícito si en la compraventa no se observa la igualdad de la justicia. Y queda obligado el que recibió más a resarcir al que ha sido perjudicado si el perjuicio fuera notable. Añado esto porque el justo precio de las cosas a veces no está exactamente determinado, sino que más bien se fija por medio de cierta estimación aproximada, de suerte que un ligero aumento o disminución del mismo no parece destruir la igualdad de la justicia.

2., como dice Agustín allí mismo: Aquel cómico, al examinarse a sí mismo, o al observar a los demás, creyó que era un sentimiento común a todo el mundo querer comprar barato y vender caro. Pero, puesto que, ciertamente, esto es un vicio, cada cual puede alcanzar la virtud de la justicia que le permita resistir y vencer al mismo. Y cita el ejemplo de un hombre que pudo comprar en un precio módico cierto libro a un mercader por ignorancia de éste, y, sin embargo, le pagó el justo precio. Por tanto, es evidente que aquel deseo generalizado no es un deseo natural, sino vicioso, y, de este modo, es común al gran número de aquellos que caminan por la ancha vía de los vicios.

  1. En la justicia conmutativa se considera principalmente la igualdad de la cosa; en cambio, en la amistad útil se tiene en cuenta la igualdad de las utilidades respectivas, y, por tanto, la compensación debe establecerse en relación con la utilidad percibida, mientras que en la compra se fijará según la igualdad de la cosa vendida.

 

Artículo 2: La venta, ¿se vuelve injusta e ilícita

por defecto de la cosa vendida?

 

Objeciones por las que parece que la venta no se vuelve injusta e ilícita por defecto de la cosa vendida:

  1. En una cosa debe apreciarse más la sustancia específica de la misma que todo el resto. Ahora bien: por un defecto en la sustancia específica de la cosa no parece hacerse ilícita su venta; tal ocurre, por ejemplo, si alguien vende plata u oro fabricado por los alquimistas en concepto de verdadero, que pudieran servir a todos los usos del hombre en que la plata y el oro sean necesarios, como en los vasos y otros objetos de igual clase. Luego mucho menos será ilícita la venta si existiese defecto de otra índole.
  1. Si el defecto que la cosa tiene se refiere a la cantidad de ésta, parece quebrantarse en grado sumo la justicia, que consiste en la igualdad. Ahora bien: la cantidad se conoce por medio de medida; mas las medidas de las cosas que llegan al uso de los hombres no son fijas, sino que en un país son mayores y en otros menores, según señala el Filósofo en V Ethic.Luego no es posible evitar este defecto de cantidad por parte de la cosa vendida; y, por consiguiente, parece que la venta no resulta ilícita por tal circunstancia.
  1. Hay además un defecto en la cosa vendida si le falta la calidad requerida. Mas para apreciar la calidad de la cosa se requiere gran ciencia, de la que carece la mayor parte de los vendedores. Luego no se vuelve ilícita la venta a causa de un defecto que tenga la cosa.

 

Contra esto: está Ambrosio, en el libro De offic., que dice: Es regla evidente de justicia que no debe el hombre de bien apartarse de la verdad, ni causar a nadie un daño injusto, ni incurrir jamás en dolo sobre su mercancía.

Respondo: Acerca de un objeto que se halla en venta se pueden considerar tres clases de defectos: el primero se refiere a la naturaleza del objeto; y si el vendedor conoce este defecto de la cosa que vende, comete fraude en la venta, y ésta, por esa misma razón, se vuelve ilícita. Esto es lo que se achacaba a ciertos hombres en Is 1,22: Tu plata se ha transformado en escoria; tu vino ha sido mezclado con agua; porque lo que está mezclado padece un defecto respecto a la especie.

El segundo defecto refiérese a la cantidad, que se conoce por medio de las medidas; y así, si alguien, a sabiendas, emplea una medida deficiente al realizar la venta, comete fraude y la venta es ilícita; por lo que prescribe Dt 25,1314: No tendrás en tu saco diversas pesas, una mayor y otra menor; ni habrá en tu casa un modio mayor y otro menor. Y después añade (v.16): Porque el Señor abomina al que hace tales cosas y aborrece toda injusticia.

El tercer defecto atañe a la calidad; por ejemplo, si es vendido como sano un animal enfermo; y si alguien hace esto conscientemente, comete fraude en la venta y, por tanto, ésta resulta ilícita.

En todos estos casos no sólo se peca realizando una venta injusta, sino que además se está obligado a la restitución. Pero si el vendedor ignora la existencia de alguno de los antedichos defectos en la cosa vendida, no incurre en pecado; porque sólo materialmente comete una injusticia, pero su acción en sí no es injusta, como en otro lugar hemos visto (q.59 a.2). Mas cuando tenga conocimiento de ello está obligado a recompensar al comprador.

Todo lo dicho sobre el vendedor debe aplicarse también al comprador. En efecto, a veces ocurre que el vendedor cree que su cosa, en cuanto a su especie, es menos valiosa de lo que realmente es; como si, por ejemplo, alguien vende oro por oropel: el comprador en este caso, si se da cuenta, compra injustamente y está obligado a la restitución. Y la misma argumentación vale para los defectos de calidad y de cantidad.

A las objeciones:

  1. El oro y la plata no sólo son caros por la utilidad de los vasos que con ellos se fabrican o de otros empleos a que se destinan, sino también por la excelencia y pureza de su propia sustancia. Por consiguiente, si el oro o la plata fabricados por los alquimistas no tienen verdadera sustancia de oro y plata, es fraudulenta e injusta la venta, y esto, sobre todo, porque hay algunos empleos útiles a que sirven el oro y la plata verdaderos, por sus propiedades naturales, y en los que no puede usarse el oro falsificado por los alquimistas; así, por ejemplo, la propiedad de regocijar y la de servir de medicina contra ciertas enfermedades. Además, el oro natural puede emplearse más frecuentemente en las operaciones humanas y conserva durante más tiempo su pureza que el oro falsificado. Pero si la alquimia llegase a fabricar oro verdadero, no sería ilícito venderlo como tal; porque nada impide que el arte se sirva de algunas causas naturales para producir efectos naturales y verdaderos, como lo advierte Agustín, en III De Trin., a propósito de las cosas que se hacen por arte diabólico.
  1. Es necesario que las medidas aplicables a las cosas objeto de comercio sean diversas en los distintos lugares por la diferencia de abundancia o escasez de dichas cosas, puesto que donde abundan más es costumbre que las medidas sean mayores. Sin embargo, en cada región compete a los jefes de la ciudad determinar cuáles son las medidas justas de las cosas vendibles, atendidas las condiciones de los lugares y de las cosas mismas. Por consiguiente, no es lícito prescindir de estas medidas instituidas por la autoridad pública o la costumbre.
  2. Según dice Agustín en IX De civ. Dei, el precio de las cosas objeto de comercio no se determina según la jerarquía de su naturaleza, puesto que algunas veces se vende más caro un caballo que un esclavo, sino según la utilidad que los hombres tienen de ellas. Por consiguiente, no es menester que el vendedor o comprador conozcan las cualidades ocultas de la cosa vendida, sino solamente aquellas por las que se vuelven aptas para los usos humanos; por ejemplo, el que un caballo sea fuerte y corra bien; y de igual suerte en las demás. Estas cualidades, no obstante, pueden ser fácilmente conocidas por el comprador y el vendedor.

 

Artículo 3: El vendedor, ¿está obligado a manifestar

los defectos de la cosa vendida?

 

Objeciones por las que parece que el vendedor no está obligado a manifestar los defectos de la cosa vendida:

  1. Al no forzar el vendedor al comprador a realizar la adquisición, parece que somete a su juicio la cosa que le vende. Mas a la misma persona pertenece la valoración y el conocimiento de la cosa. Luego no parece que se deba culpar al vendedor si el comprador se engaña en su apreciación, realizando la compra precipitadamente y sin hacer una cuidadosa investigación sobre las condiciones de la mercancía.
  1. Parece estúpido que una persona realice algo que impida su pro-pia operación. Ahora bien: si indica los defectos de la cosa que ha de ser vendida, impide su venta; como también Tulio, en el libro De offic., pone en boca de un personaje que introduce en escena: ¿Hay algo más absurdo que hacer anunciar por un pregón público: Vendo una casa pestilente? Luego el vendedor no está obligado a manifestar los defectos de la cosa vendida.
  1. Es más necesario al hombre conocer el camino de la virtud que conocer los defectos de las cosas que se venden. Ahora bien: el hombre no está obligado a dar a todo el mundo consejo y decirle la verdad sobre lo concerniente a la virtud, aunque a nadie debe decir falsedad. Luego mucho menos está obligado el vendedor a manifestar los defectos de la mercancía, dando así como un consejo al comprador.
  1. Si alguien está obligado a revelar los defectos de la cosa que vende, no es sino para que disminuya su precio. Pero a veces también la cosa disminuiría de precio, incluso sin defecto de la cosa vendida, por algún otro motivo; por ejemplo, si el vendedor, al llevar trigo a un lugar donde hay mucha carestía de él, sabe que en su seguimiento llegan otros con más mercancías, lo que, si fuera conocido por los compradores, darían al vendedor un precio más bajo. Ahora bien: no es oportuno, según parece, que el vendedor tenga que manifestarles tales circunstancias. Luego, por igual razón, tampoco ha de manifestar los defectos de la cosa vendida.

 

Contra esto: está Ambrosio, en III De offic., que dice: En los contratos está ordenado que se manifiesten los defectos de las cosas que se venden, y si el vendedor no lo hace, aunque la mercancía pasare al dominio del comprador, el contrato será anulado como fraudulento.

Respondo: Siempre es ilícito poner a alguien en ocasión de peligro o de daño, aunque no sea preciso que un hombre preste siempre a otro auxilio o consejo para conseguir un fin cualquiera, sino que esto solamente es necesario en algún caso determinado; por ejemplo, cuando uno está puesto al cuidado de una persona o cuando alguien no puede ser socorrido por otro.

Mas el vendedor que ofrece una cosa en venta pone al comprador, por esto mismo, en ocasión de daño o peligro si, por ofrecerle una cosa defectuosa, a causa de sus defectos, puede acarrearle perjuicio o riesgo.

Hay perjuicio, en efecto, si por tal defecto la mercancía que se saca a la venta resulta de menor valor, pero el vendedor nada rebaja de su precio en atención al defecto. Hay riesgo, sin embargo, si, a causa de aquel defecto, el uso de la cosa se vuelve difícil o nocivo; por ejemplo, si uno vende a otro un caballo cojo por un caballo corredor, o una casa ruinosa por una sólida, o alimento podrido o envenenado por alimento bueno. Por consiguiente, si tales defectos están ocultos y el vendedor no los revela, será ilícita y fraudulenta la venta, y el vendedor estará obligado a reparar el daño.

Pero, si el defecto es manifiesto, como, por ejemplo, cuando se trata de un caballo tuerto o cuando el uso de la cosa, aunque no convenga al vendedor, pueda ser conveniente a otros, y si, por otra parte, el vendedor hace una rebaja en el precio en proporción al defecto, no está obligado a manifestar el defecto de la cosa, porque tal vez el comprador querría que por tal defecto le hiciese una rebaja mayor de la que debería hacerse. De ahí que el vendedor pueda lícitamente velar por su interés callando el defecto de la cosa.

 

A las objeciones:

  1. No puede formarse juicio sino de una cosa conocida, puesto que, como observa el Filósofo en Ethic.cada uno juzga según lo que conoce. Por consiguiente, si los defectos de una cosa puesta en venta están ocultos, salvo que los manifieste el vendedor, no se puede formar suficientemente un juicio exacto el comprador sobre ella. Ocurriría lo contrario si los defectos son manifiestos.
  2. No es menester que se haga publicar por un pregón el defecto de la cosa que se pone en venta; porque si así se publicasen los defectos, se alejaría a los compradores, mientras que quedarían ignorantes de las otras cualidades de la cosa por la que ésta es buena y útil. Debe, en cambio, manifestarse el defecto individualmente a cada persona que se acerque a comprarla, la cual podrá comparar así simultáneamente todas las condiciones del objeto unas con otras, las buenas y las malas. Nada impide, en efecto, que una cosa defectuosa para un fin determinado sea útil para otros muchos.

3., aunque es cierto que el hombre no está obligado a decir a todo el mundo la verdad sobre lo concerniente a la práctica de las virtudes, sin embargo está obligado a decírsela en el caso de que, por un acto suyo, amenace a otra persona un peligro en detrimento de su virtud si no le revelara la verdad; y esto es lo que ocurre en el caso propuesto.

  1. El defecto de una cosa hace que ésta sea de menor valor en el presente del que aparenta. Pero, en el caso recogido en la objeción, sólo para más adelante se espera que el trigo tenga menor valor por la llegada de muchos negociantes, que es ignorada por los compradores; de ahí se sigue que el vendedor que vende una cosa según el precio corriente no parece quebrantar la justicia al no manifestar lo que va a suceder después. Sin embargo, si lo expusiera o rebajase su precio, practicaría una virtud más perfecta, aunque a esto no parece estar obligado por deber de justicia.

 

Artículo 4: ¿Es lícito en el comercio vender algo

más caro de lo que se compró?

 

Objeciones por las que parece que no es lícito en el comercio vender algo más caro de lo que se compró:

  1. Dice el Crisóstomo, sobre Mt 21,12, que el que adquiere una cosa para obtener un lucro, revendiéndola tal cual es y sin modificación, es uno de aquellos mercaderes que fueron arrojados del templo de Dios.Igualmente, Casiodoro, comentando el texto del Sal 70,15: Porque no conozco el arte de escribir, o según otro texto: El ejercicio del comercio, escribe: ¿En qué consiste el comercio sino en comprar barato con intención de vender más caro? Y añade: El Señor arrojó fuera del templo a tales mercaderes. Pero nadie es expulsado del templo sino a causa de algún pecado. Luego tal género de comercio es pecado.
  1. Es contrario a la justicia el que alguien venda una cosa más cara de lo que vale o la compre más barata, como hemos probados antes (a.1). Pero la persona que en el comercio vende un objeto más caro de lo que lo compró, necesariamente o lo ha comprado más barato de lo que vale o lo ha vendido más caro. Luego esto no puede hacerse sin cometer pecado.
  1. Dice Jerónimo: Huye como de la peste del clérigo traficante que de pobre se hace rico y de plebeyo noble.Ahora bien: parece que no estaría prohibido a los clérigos el ejercicio del comercio si no fuera pecado. Luego, en el comercio, comprar una cosa a menor precio y venderla más cara es pecado.

 

Contra esto: está Agustín, que con ocasión de aquel texto del Sal 70,15: Porque no conocí el arte de escribir, dice: El comerciante ávido de ganancia blasfema cuando pierde; miente y perjura sobre el precio de sus mercancías. Ahora bien: éstos son vicios del hombre y no de su arte, que puede practicarse sin ellos. Luego el comerciar no es en sí ilícito.

Respondo: Es propio de los comerciantes dedicarse a los cambios de las cosas; y como observa el Filósofo en I Pol., tales cambios son de dos especies: una, como natural y necesaria, es decir, por la cual se hace el trueque de cosa por cosa o de cosas por dinero para satisfacer las necesidades de la vida; tal clase de cambio no pertenece propiamente a los comerciantes, sino más bien a los cabezas de familia o a los jefes de la ciudad, que tienen que proveer a su casa o a la ciudad de las cosas necesarias para la vida; la segunda especie de cambio es la de dinero por dinero o cualquier objeto por dinero, no para proveer las necesidades de la vida, sino para obtener algún lucro; y este género de negociación parece pertenecer, propiamente hablando, al que corresponde a los comerciantes. Mas, según el Filósofo, la primera especie de cambio es laudable, porque responde a la necesidad natural; mas la segunda es con justicia vituperada, ya que por su misma naturaleza fomenta el afán de lucro, que no conoce límites, sino que tiende al infinito. De ahí que el comercio, considerado en sí mismo, encierre cierta torpeza, porque no tiende por su naturaleza a un fin honesto y necesario.

No obstante, el lucro, que es el fin del comercio, aunque en su esencia no entrañe algún elemento honesto o necesario, tampoco implica por esencia nada vicioso o contrario a la virtud. Por consiguiente, nada impide que ese lucro sea ordenado a un fin necesario o incluso honesto, y entonces la negociación se volverá lícita. Así ocurre cuando un hombre destina el moderado lucro que adquiere mediante el comercio al sustento de la familia o también a socorrer a los necesitados, o cuando alguien se dedica al comercio para servir al interés público, para que no falten a la vida de la patria las cosas necesarias, pues entonces no busca el lucro como un fin, sino remuneración de su trabajo.

A las objeciones:

  1. El texto del Crisóstomo debe entenderse referido al comerciante en cuanto que hace del lucro su último fin, lo que aparece sobre todo cuando alguien vende más caro un objeto que no ha sido modificado; pues si lo vendiere a mayor precio después de haberlo mejorado, parece que recibe el precio de su trabajo, a pesar de que puede proponerse lícitamente el lucro mismo, no como fin último, sino en orden a otro fin necesario u honesto, como antes se ha dicho (en la sol.).
  2. No es negociante todo el que vende una cosa más cara de lo que la compró, sino sólo el que la compra con el fin de venderla más cara. En efecto, si una persona compra una cosa no para venderla, sino para conservarla, y después, por algún motivo, quiere venderla, no hay comercio, aunque la venda a mayor precio. Esto puede hacerlo lícitamente, ya porque hubiera mejorado la cosa en algo, ya porque el precio de ésta haya variado según la diferencia de lugar o de tiempo, ya por el peligro al que se expone al trasladarla de un lugar a otro o al hacer que sea transportada. En estos supuestos, ni la compra ni la venta son injustas.
  3. Los clérigos no sólo deben abstenerse de realizar cosas que son malas en sí mismas, sino también las que implican una apariencia de mal; y esto realmente ocurre con el ejercicio del comercio, ya porque se encamina a un lucro terrenal que los clérigos deben despreciar, ya también por los frecuentes vicios de los negocios, puesto que, como se dice en Eclo 26,28, difícilmente se libra el mercader de los pecados de la lengua.Hay, además, otra causa, y es que el comercio ata demasiado el espíritu a las cosas temporales y, por consiguiente, lo retrae de las espirituales; por eso se lee en 2 Cor 2,4: Nadie que milite en el servicio de Dios debe embarazarse con los negocios del siglo. Sin embargo, es lícito a los clérigos realizar, con actos de compra o de venta (cf. la sol.), aquella primera especie de cambio que se ordena a satisfacer las necesidades de la vida.

Milei: adelantar partos para evitar abortos, “humanos de diseño”, traer hijos al mundo es irresponsable si los podés elegir científicamente – Una desconocida entrevista

ENTREVISTADOR- … porque viste que la izquierda, a veces, toma algunas banderas que me imagino que pueden ser tranquilamente libertarias. Por ejemplo, el aborto.

MILEI- Bueno, ahí hay una discusión ehhhhh entre los libertarios. Porque están los que son provida y los que no. O sea. Por ejemplo, yo soy provida. ¿Sí? Pero hay otros que no. Yo creo en el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, con lo cual, asesinar al ser que está ahí adentro, no tenes derecho.

ENTREVISTADOR: Mmm.

– Hay una conferencia de Walter Bluck, que es otro anarcocapitalista -que fue alumno de Gary Becker- y él lo que muestra (que es muy interesante) es que hay formas, digamos… Ok. Una mujer tiene 9 meses de embarazo. Pero hay cada vez técnicas más avanzadas, ¿sí? para que vos puedas tener el hijo antes. Entonces, eso va a permitir -digamos-, por ejemplo, que lo tengas menos tiempo. Pero además, en la sociedad moderna que se viene, donde vos vas a poder tener hijos “de diseño”, humanos “de diseño”, de hecho, va a ser una irresponsabilidad tener hijos de la forma que los traemos hoy al mundo. ¿Sí? Una irresponsabilidad. ¿Por qué? Porque si vos los podes hacer “de diseño”, podría tener las características que vos… quieras. De hecho…

– O por problemas genéticos.

– Ese es el punto que quería levantar ahora.  ¿Vos sabías que en Inglaterra…? ¿Alguien vio la película “Gemelos”? ¿Danny De Vito y Schwarzenegger? (…) ¿De qué constaba, digamos, la lógica de esa película? Que juntaban a seis tipos formidables y lo cruzaban con una Miss Universo y desarrollaban “el hombre perfecto”. Eso, digo, hoy es factible. ¿Sí? Y de hecho en Inglaterra existe el chico que es hijo de tres padres. Había un matrimonio, que había una incompatibilidad genética en una parte del padre con la madre.

– Y para que no lo herede…

– Claro. Y el nene, ¿qué iba a salir? iba a salir mal. Entonces, ¿qué hicieron? Evitaron el ADN del padre, sacaron una parte del ADN del padre y pusieron el ADN de otro. Digo. La película “Gemelos” es real.

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Lic. Juan Carlos Monedero (h)

 

Anoche terminé de ver la película Sound of Freedom con mi esposa. El novedoso filme es cargado informalmente a Youtube y es dado de baja[1] por los que manejan la plataforma con la misma velocidad. Aún así, antes de que sea retirado, se aprecian decenas de miles de vistas. Esto significa que el sistema de difusión está aceitado en un nivel no despreciable. No es para menos, considerando la sinergia provocada por el tridente profamilia (Mel Gibson, Jim Caviezel y Eduardo Verástegui). Y si esto lo advertimos nosotros, también el enemigo se da cuenta. A lo largo de estos días, casi 10 veces nos ha llegado una u otra versión de la película, algunas subtituladas. Lo esencial es la historia. Ni siquiera la actuación, que tiende a la sobriedad, incluso de manera casi como buscada por los productores del filme.

En efecto, lo central aquí es contar la historia real de un valiente y brillante policía estadounidense que se infiltra en las redes de pedófilos y consumidores de pornografía infantil, les sustrae información, organiza redadas, arresta a los criminales y libera a las víctimas. Por eso, las escenas de acción no son el centro de la película; apenas notifican a la audiencia de los peligros que los protagonistas vivieron. Otros fragmentos sugieren los abusos y prácticas sexuales sin vulnerar la dignidad de los actores ni atropellar los ojos de los espectadores. Se ha logrado un equilibrio.

La muerte de la infancia –por vía del secuestro y compraventa– ilustra de manera innegable la presencia de Satán en el mundo. Desnuda asimismo un laberinto de complicidades y omisiones sin el cual esta organización sería imposible: en todos los niveles y estamentos de la sociedad hay degenerados que, armados del poder y de sus resortes, compran niños de 3, 6, 10, 12 y hasta 15 años, para desfogar sus oscuros deseos sexuales en “fiestas privadas”. Está todavía fresco el recuerdo de Jeffrey E. Epstein, co-fundador de la Fundación Clinton: un multimillonario condenado por pederasta y por haber armado una red de tráfico de menores, integrada por personajes poderosos a los que el propio Epstein luego chantajeaba, a través de cámaras ocultas.

El tráfico de niños –con todos los crímenes que trae aparejado: secuestro, violación, abuso sexual de menores, trabajo infantil– constituye, junto con la aberración del aborto, el último coletazo del demonio. Ya no se puede caer más bajo. No hay persona de bien que no sienta horror ante este negocio cuya expansión ya es mundial, convirtiendo a los niños en mercancía que se vende por varios miles de dólares.

Doblemos la apuesta y digamos claramente que existen instancias preparatorias que vuelven menos brusco el salto a la esclavitud sexual infantil. Las Agencias de Modelos para adolescentes y preadolescentes, por ejemplo, pueden llegar a ser peligrosas. También los espacios pseudo pedagógicos como la ESI (Educación Sexual Integral). En efecto, la hipersexualización de la infancia naturaliza conductas indeseables en los pequeños. Para ser justo, no sólo el Estado ha fomentado esto con sus programas de ESI. Desde la industria del entretenimiento y la farándula, el sector privado no se ha quedado atrás. En la Argentina, por ejemplo, Cris Morena y sus producciones (Verano del 98, Rebelde Way, Casi ángeles, Chiquititas, etc.), Marcelo Tinelli y su Bailando por un sueño Kids son una buena prueba de ello. Sólo hay que observar las coreografías promiscuas de niños de 9 y 10 años, o escuchar a Tinelli preguntando a una nena si tiene novio[2], para entender la magnitud del asunto.

Marcelo Tinelli, Bailando por un Sueño Kids, 2009

Netflix no se queda atrás: ha puesto su vasta estructura al servicio de Cuties, una película cuyas protagonistas son niñas que “trabajan” como strippers. Cuties, se ha dicho, abre el apetito de los pedófilos. Se trata de la misma plataforma que no permite proyectar Sound of Freedom.

Un capítulo aparte lo constituye la industria de la música. “Artistas” de escala internacional como Karol G, Bad Bunny, Becky G, Christina Aguilera, Annita, generan millones de dólares mientras erotizan menores de edad. En efecto, el pansexualismo impacta en la infancia por la falta de filtros donde letras vulgares y pervertidoras son distribuidas a nivel global, exaltando antivalores que los niños repiten e incorporan a sus vidas.

Prestemos atención porque en la Argentina y en el mundo civilizado se vienen diciendo cosas al respecto que no pueden dejarse de lado:

  • A finales del 2015, el periodista Ernesto Tenembaum preguntó inocentemente al aire durante un programa de radio “¿Cuál es el problema de tener pornografía infantil?”, justificando su pregunta con el comentario: “Es una fantasía, es una fantasía espantosa, pero el tipo no cometió ningún delito, no le hace mal a nadie”[3].
  • El 7 de julio del 2019, desde la cuenta de Twitter del Senado de la Nación, unas manos anónimas escribieron: “Hay pedófilos que tienen conciencia moral y buenos frenos y saben que llevar adelante su deseo genera un daño en otros, los abusadores son quienes carecen de frenos: esas personas no se recuperan porque no tienen intención de recuperarse”[4]. Se hacía referencia a un tal doctor Grossman, entrevistado por Radio Nacional AM870. El tuit fue retirado a los pocos días a causa del escándalo mediático que provocó.
  • En junio del 2022, Javier Milei, diputado y firme candidato a Presidente, sostuvo en entrevistas que la venta de infantes era un tema “muy abstracto”, una discusión “muy alejada de la realidad de los argentinos”, “una discusión filosófica”, “yo creo que no es una discusión hoy para debatir en la Argentina”, un tema a debatir “quizás de acá a doscientos años, ponele, qué se yo, no sé”[5]. Se trata del mismo político e influencer que alaba permanentemente al ideólogo Murray Rothbard, quien defendió explícitamente un mercado libre de infantes.
  • En septiembre del 2022, Irene Montero ­-titular del Ministerio de Igualdad en España- sostuvo: “… para hablar de Educación Sexual, por ejemplo, que es un derecho de los niños y las niñas, independientemente de quiénes sean sus familias, porque todos los niños, las niñas, les niñes (sic) de este país tienen derecho, tienen derecho, a conocer su propio cuerpo, (tienen derecho) a saber que ningún adulto puede tocar su cuerpo si ellos no quieren, si ellos no quieren, y que eso es una forma de violencia. Tienen derecho a conocer que pueden amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, basadas -eso sí- en el consentimiento. Y esos son derechos que tienen reconocidos”[6].

 

La falta de reacción al mal es casi peor que el mal mismo. Son millones en el mundo los que podrían hacer algo contra estas barbaridades. Pero no hacen nada. Por eso, esta película necesita del apoyo global de todos nosotros. Un apoyo económico, de difusión entre amigos y conocidos, y una férrea defensa en las RR.SS. No podemos permitir que este filme y sus difusores, especialmente el tridente profamilia, sean cancelados. Gibson fue muy atacado por La Pasión de Cristo (2004) y Caviezel recibió uno de los castigos más hipócritas que el enemigo aplica: la conspiración del silencio. Hollywood dejó de tenerlo en cuenta para películas, le hizo el vacío; en una gran medida hizo de cuenta que el actor no existía.

Probablemente harán lo mismo con Sound of Freedom, al menos al principio, y cuando no puedan seguir fingiendo, comenzarán a atacar o a desviar la atención hacia puntos totalmente secundarios: cuánto dinero ganó Caviezel, cuánto recaudó la productora de Verástegui… Nosotros no podemos permitir que esta película sea confinada al olvido, no podemos aceptar que pase sin pena ni gloria. Es el momento de aprovechar este impulso mediático notable y poner este material en la nariz de todo padre de familia que ame a sus hijos. Porque hay miserables en todos lados y están, como el león, merodeando para ver a quién devorar. Levantemos una muralla celeste en nuestros hogares cuyo lema sea “Con los hijos de Dios no te metas”.

[1] Más sobre el tema de los contenidos de Youtube, aquí: https://n9.cl/f9lxk

[2] Como botón de muestra, señalamos el programa emitido por Canal 13 el día 7 del mayo de 2009: https://n9.cl/os7vax (minutos 45:40 hasta el final). Ver especialmente la pareja de niños que baila entre 01:09:10 y siguientes.

[3] Cfr. https://n9.cl/03v7w. Las palabras de Tenembaum recibieron, entre otros, el repudio de Hernán Navarro, presidente y fundador de la ONG “Grooming Argentina”. Ver aquí: https://n9.cl/oaqapv

[4] Cfr. https://n9.cl/pi35w

[5] Cfr. https://n9.cl/w8n67 (minutos 32:55 a 37:50)

[6] Cfr. https://n9.cl/u9sza

Massa, candidato

Carta de lectores publicado en Diario La Prensa (ver aquí).

 

Sr. Director

 

La reciente nominación de Sergio Massa como candidato del oficialismo abre la puerta a la consideración de algunas reflexiones.

Entiendo que nunca, como en estos días, ha quedado tan patente la podredumbre de este sistema político. El crimen de Cecilia y la gimnasia revolucionaria desatada en Jujuy, capaz de distorsionar el reclamo salarial de los maestros, han quedado eclipsados y ahora el grueso de la ciudadanía se concentra en pensar los candidatos de la política.

Tengo 37 años, creo en la política pero no puedo no ver que todo esto es, en realidad, una distorsión de la misma. En efecto, los políticos –en vez de procurar el bien común de la ciudadanía- muestran indisimuladamente su sed absoluta de poder. La mejor oportunidad que tiene el oficialismo para ganar es Massa, y CFK lo sabe. Los kirchneristas Víctor Hugo, D’ Elia y otros reniegan de la falta de purismo de la fórmula presidencial, pero están atrapados. Con Wado de Pedro pierden. Se tienen que tragar, nada menos, a la misma persona que dijo que los iba a meter presos, que iba a barrer a los ñoquis de la Cámpora, que con ellos no iba ni a la esquina. Cristina se tiene que tragar al hijo de put- al que quería embocar, según célebre definición que trascendió cuando se revelaron las conversaciones privadas entre Parrilli y la ex presidente de la Nación.

A ver si abrimos los ojos: en el sistema democrático ganas si tenes cantidad de votos, Wado no tiene cantidad de votos, ergo Wado garantiza la derrota, ergo Massa es la mejor chance. ¿Jubilados? ¿Sueldo digno? ¿Seguridad? ¿Educación? ¿Defensa Nacional? ¿Reducción del gasto público excesivo? No están hablando de eso. Se están matando por el poder, y el poder expresado en cantidades de sufragios. Asistimos a la cuantificación de la política. No importa que Cristina se odie con Massa, que Massa odie a Cristina. No importa si piensan igual, parecido o todo lo contrario. Esto no va de odio ni de congruencia ideológica. Y esto ya pasó en 2019, cuando se asociaron para ganar las elecciones. En las últimas horas, trascendió que Massa los chantajeó a todos: “soy yo el candidato, me voy si no lo soy, y si pego el portazo se les prende fuego el país”. Asimismo, ¿cómo olvidar que Sergio Massa ha sido conocido en los últimos años como persona de confianza de la Open Society de George Soros? Nos referimos al multimillonario Soros, Licenciado en Filosofía y enemigo de Dios, la Patria y la Familia. Ese hombre confía en Massa.

Si bien es cierto que el oficialismo no tenía otro candidato mejor, no hay duda de que el escenario actual desnuda -de manera pasmosa- los vicios irreparables de este sistema: chantaje, extorsiones, incongruencia, sed desenfrenada de poder, sometimiento al tótem del número, genuflexión ante el dogma de la cantidad y subordinación ante magnates anticristianos.

La situación no ilustra la crisis sino la estafa de la democracia.

 

Juan Carlos Monedero