La fuerza de la palabra pandemia fue determinante: como hemos dicho, si no nos hubiesen subrayado hasta la náusea que ‘estamos en pandemia’ nada de lo que estamos viviendo habría podido tener lugar. Y así como el término pandemia habilita restricciones a las libertades civiles y políticas –como hemos mostrado páginas atrás– también abre las puertas para la salida de recursos de excepción por parte de las arcas del estado. La legislación de la Argentina y del mundo entero tiene previsto esto. En México, por ejemplo, hay un dinero disponible esperando para ser librado si se verifican cierto tipo de acontecimientos: el acceso a este capital depende de que un determinado hecho sea denominado ‘desastre natural’. Los políticos sólo pueden utilizar el FONDEN (Fondo Nacional para la Atención de Desastres Naturales) si tienen lugar desastres naturales.
Vayamos al caso de la Argentina. El instrumento público para habilitar el uso de este dinero ha sido la resolución de la Superintendencia de Servicios de Salud, sancionada el 13/04/2020 y publicada en el Boletín Nacional dos días después. Se trata de la resolución 326/2020, cuyo título reza: “Módulos prestacionales y valores–Apruébanse”. Quien ocupa el cargo de Superintendente es Eugenio Daniel Zanarini. Actualmente el texto tiene dos versiones: la norma original y la actualización.
El texto original de la resolución
Empecemos con un comentario de la norma original. Entre los considerandos, en primer lugar, se invoca ante todo la declaración de pandemia:
VISTO (…) y, CONSIDERANDO: Que la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS) declaró la pandemia global por el virus COVID-19, con fecha 11 de marzo de 2020.
A través de esta resolución, la propia Superintendencia de Servicios de Salud explicará que ella tiene “competencia en lo concerniente a los objetivos, conducción y supervisión del SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD”, debiendo “velar por la continuidad del normal funcionamiento del Sistema durante la pandemia de COVID-19”. Luego, dado que resulta “difícil cuantificar el impacto y afectación de recursos que producirá la pandemia de COVID-19”, esta entidad va a tomar medidas para “asegurar el normal funcionamiento de los Agentes del Seguro de Salud”. Pero especialmente, en orden a “su capacidad de financiar las prestaciones médico-asistenciales que deben brindar a sus beneficiarios, con motivo de sospecha o diagnóstico de COVID-19”.
En base a esta argumentación, la Superintendencia dice que “resulta imperativo ordenar la aplicación de recursos extraordinarios con el objeto de cubrir los gastos” para los casos de “pacientes sospechosos o con diagnóstico de COVID-19”. Por eso, la Superintendencia determina asignar “módulos prestacionales para la cobertura de pacientes sospechosos o con diagnóstico de COVID-19 con financiamiento de recursos de carácter extraordinario”. Y por esto, aprueba estos módulos.
Luego pasa a “fijar los valores únicos a reconocer a los Agentes del Seguro de Salud para la cobertura comprendida en cada uno de ellos” y esto “sin perjuicio de los valores pactados entre los Agentes y sus respectivos prestadores”. Por lo tanto, se designan tres módulos:
1) MÓDULO DE AISLAMIENTO y DIAGNÓSTICO;
2) MÓDULO DE UNIDAD DE CUIDADOS CRÍTICOS POR COVID-19 SIN ASISTENCIA RESPIRATORIA MECÁNICA (ARM)
3) MÓDULO DE UNIDAD DE CUIDADOS CRÍTICOS POR COVID-19 CON ASISTENCIA RESPIRATORIA MECÁNICA (ARM).
Adelantemos que en la norma actualizada, los módulos pasan a ser cuatro. Como bien lo reconocen los integrantes de la Superintendencia, “a los fines de financiar el gasto que demande a los Agentes del Seguro de Salud” estas prestaciones “contenidas en cada uno de los módulos referidos”, la propia entidad “dispone -en una cuenta especial abierta a su nombre en el BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA- de los recursos del FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA”.
Este fondo de emergencia y asistencia está previsto en el artículo 6 del Decreto N° 908/16. En efecto, por decreto de necesidad y urgencia se estableció en el 2016 – siendo entonces Presidente Mauricio Macri– un régimen excepcional de distribución de recursos para la salud. Por supuesto, se trata de fondos “para el fortalecimiento institucional” y el “mejoramiento de localidad prestacional de los agentes de seguro de salud”. En efecto, si vamos al Anexo II del Decreto N° 908/16, leemos:
ANEXO II
Asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de Epidemias y o Emergencias en el ámbito del territorio nacional. Asistencia financiera a obras sociales que desarrollen programas de prevención aprobados por la Superintendencia de servicios de Salud.
En otras palabras, Alberto Fernández utiliza un DNU promulgado por Macri para el uso de dinero que estaba reservado para situaciones excepcionales de salud. Es decir, está prevista la “la asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de epidemias y/o emergencias en el ámbito del territorio nacional y el financiamiento de situaciones de excepción”.
Todo esto abre la palabra pandemia. En efecto, si hay pandemia los integrantes del Estado activan ciertos resortes que les permiten disponer de más dinero. Fijémonos que todo depende de que se verifique la pandemia:
esta SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD está facultada para dictar las normas reglamentarias y complementarias (…) ante un escenario de demanda imprevista de prestaciones asistenciales, provocada por la pandemia de COVID19.
¿Qué pasaría entonces si ocurriese algo que intensificase esas demandas imprevistas? ¿Qué pasaría si la gente, aterrorizada por el miedo, demandase estas prestaciones más de lo normal?
Como hemos dicho, estos tres módulos que comentamos fueron financiados (ver art. 2 de la resolución 326/2020) “con los recursos disponibles en el FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA, creado por el artículo 6° del Decreto N° 908/16”. Por cada persona que es colocada dentro de alguno de estos tres módulos, el Estado gira a ese centro de salud una determinada cantidad.
Módulo 1: Si la persona es recluida bajo el “módulo de aislamiento y diagnóstico”, el Estado gira un dinero de 10 mil pesos por día, durante un máximo de siete días. Dice el texto:
El módulo 1 “contempla la atención brindada en establecimientos asistenciales para pacientes sospechosos que requieran el correspondiente diagnóstico y/o confirmación de COVID-19 y que torne necesario la internación en aislamiento”. Ahora bien, ¿cuándo una persona es “caso sospechoso”?
Esto se estipulará “de acuerdo a los protocolos aprobados por el MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN” pero, a su vez, agrega que también será de acuerdo con “las modificaciones que se vayan incorporando como consecuencia del comportamiento viral”.Por lo tanto, si esto es algo que puede ir cambiando, el criterio no es fijo. Luego enumera los síntomas que habilitarían incluir a una persona en el módulo 1:
• Fiebre alta
• Tos y/o dificultad respiratoria
• Odinofagia/dolor de garganta
• Fiebre alta signo importante más tos y/o dificultad respiratoria, afectación del estado general. Con fiebre más uno de los otros síntomas: Sospechoso.
• Si a esto se agregan signos epidemiológicos de contacto, mayor presunción de contagio.
Ahora bien, ¿son estos criterios específicos? ¿Podría una persona tener uno o varios o todos esos síntomas y, sin embargo, tener otra afección que no sea COVID? La respuesta es afirmativa.
Estos síntomas también son de gripe. En efecto, cuando se padece gripe se tiene fiebre alta, tos, dificultad respiratoria, dolor de garganta. Algunos, o todos estos síntomas también los tienen quienes padecen neumonía bacteriana. Quienes sufren neumonía atípica. Estos síntomas también responden a neumonía por neumococo.
O neumonía por neumocistis carini.
O neumonía por neumocistis jiroveci.
O neumonía por neisseria.
O influenza.
O rinovirus
O sinusitis.
O bronquitis.
Trascendió una frase de Knut Wittkowski, epidemiólogo, quien ocupó durante más de 20 años el cargo de jefe del Departamento de Bioestadística, Epidemiología y Diseño de Investigación en la Universidad Rockefeller de Nueva York. Antes de desempeñarse en esta labor, también trabajó 15 años con el epidemiólogo Klaus Dietz en la Universidad de Eberhard Karls, de la ciudad alemana de Tübinga. Wittkowski sostuvo públicamente:
Puede haber una gran cantidad de casos de gripe incluidos en la categoría ‘presunto COVID’ de personas que tienen síntomas de COVID (con los que se pueden confundir los síntomas de la gripe), pero no se les hace la prueba del ARN del SARS. Esos pacientes también pueden tener algo de ARN del SARS en la nariz mientras están infectados con gripe, en cuyo caso se ‘confirmaría’ que la gripe está siendo etiquetada falsamente como COVID.
En el mismo sentido, dice el Dr. Luis Marcelo Martínez[1]:
Jugar con los síntomas de una gripe es fenomenal para el Sistema. Porque la gripe es el cuadro más inespecífico en el ser humano. Señores: luego de un estrés; luego de un agotamiento psicofísico; luego de haber pasado un mal momento, desarrollas síntomas simil gripal. Entonces, es la excusa perfecta para que todo el mundo se aterrorice, y vaya corriendo a testearse (…) llevar la medicina a un virus es un reduccionismo violento, porque es la pérdida de la comprensión de lo que es el proceso de Salud-Enfermedad (minutos 15,30 y ss.)
Ahora bien, alguien podría decir al respecto lo siguiente: “Justamente, para esto se le hace el test a la persona, el test PCR sirve para descartar COVID o confirmarlo”. Y aquí justamente está el problema: los test son inespecíficos. No sirven. Hay muchos testimonios de personas que tienen un resultado negativo pero tienen síntomas. Y hay resultados positivos sin síntomas[2].
[1] Luis Marcelo Martínez, Médico Genetista (MN 107982), especialista en Genética Médica, magister en Ingeniería Genética y Biología Molecular.
[2] Cfr. https://bbc.in/2OYCyGS. Reproduzcamos algunos fragmentos clave: Título: “Contagio del coronavirus: por qué dar positivo no siempre significa estar infectado”. Y más abajo: “El test más común para diagnosticar el covid-19 es tan sensible que podría estar detectando fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos. Y es que la mayoría de personas solo permanecen infectadas alrededor de una semana. Sin embargo, el diagnóstico podría seguir dando positivo semanas después. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, este hecho podría estar sobreestimando la escala real y actual de la pandemia”.
Un importante fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en mejores épocas. Descargue el fallo Fallo Portal de Belen.
Los jueces ordenaron retirar de mercado la llamada “píldora del día después”, una vez acreditados sus efectos potencialmente abortivos.
El fallo incluye numerosos datos científicos en defensa de la vida humana desde su concepción. Es una sentencia breve pero repleta de información.
Aproveche, descárguelo, imprímalo y estúdielo.
Porque la verdad no cambia.
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Adquirí el primer libro del Lic. Juan Carlos Monedero: “LENGUAJE, IDEOLOGÍA Y PODER”, tomo I, con prólogos del R. P. Alfredo Sáenz y el Dr. Antonio Caponnetto. Ilustraciones: José Antonio Van Tooren.
Utilizar el fraude para vender algo en más del precio justo es pecado.
Sin utilizar el fraude, los intercambios comerciales no deben perjudicar a uno más que a otro.
Vender o comprar una cosa más barata de lo que vale puede ser injusto.
La compraventa puede resultar, lícita aunque accidentalmente, en utilidad de una parte y en detrimento de otra.
El perjuicio que uno sufre al desprenderse de algo se puede cobrar.
Es honrado quien, al obtener un gran provecho en un intercambio comercial, agrega al vendedor algo más del precio convenido.
Es ilícita la compraventa que no observa la justicia.
El que recibió más queda obligado a resarcir al perjudicado si este perjuicio fue notable.
El precio justo no está determinado siempre con exactitud.
Dado que el precio justo suele ser una estimación, un aumento o disminución ligera no destruye la justicia.
Querer comprar barato y vender caro puede constituir un vicio (San Agustín)
Vender algo defectuoso y ocultarlo es un fraude.
Vender a sabiendas menos de lo que se compró constituye un fraude.
Vender conscientemente algo de mala calidad como si fuese óptimo es un fraude.
El comprador también puede comprar injustamente si, sabiendo, paga algo por menos de lo que vale.
No siempre el vendedor está obligado a manifestar los defectos de una cosa.
Suma Teológica II-II, cuestión 77
Artículo 1: ¿Puede alguien, lícitamente, vender una cosa
más cara de lo que vale?
Objeciones por las que parece que alguien puede lícitamente vender una cosa más cara de lo que vale:
En las transacciones de la vida humana, lo justo se determina por las leyes civiles, y, según éstas, es lícito al vendedor y comprador engañarse recíprocamente, lo cual acontece en la medida en que el vendedor vende su mercancía más cara de lo que vale o, por el contrario, el comprador la adquiere por menos de su valor. Luego es lícito que alguien venda una cosa más cara de lo que vale.
Lo que es común a todos parece ser lo natural, y no es pecado. Ahora bien: según refiere Agustín, en XIII De Trin., fue aceptada por todos aquella frase de un cómico: Queréis comprar barato y vender caro.Y hay también resonancia de ello en el texto de Prov 20,14: Malo, malo es esto, exclama todo comprador, y cuando se marcha se felicita. Luego es lícito vender una cosa más cara y comprarla más barata de lo que vale.
No parece ser ilícito si se realiza por contrato lo que ya se tiene obligación de hacer por deber de honestidad. Mas, según el Filósofo en VIII Ethic., en la amistad fundada en la utilidad debe otorgarse una compensación, según la utilidad que obtuvo el que recibió el beneficio; utilidad que sobrepasa algunas veces el valor de la cosa dada, como sucede cuando uno necesita grandemente un objeto, ya para evitar un peligro, ya para conseguir algún provecho. Luego está permitido en un contrato de compraventa entregar algo a mayor precio de su valor real.
Contra esto: está Mt 7,12, que dice: Todo lo que queráis que los hombres hagan con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos. Pero nadie quiere que se le venda una cosa más cara de lo que vale. Luego nadie debe vender a otro una cosa a mayor precio de su valor.
Respondo: utilizar el fraude para vender algo en más del precio justo es absolutamente un pecado, por cuanto se engaña al prójimo en perjuicio suyo; de ahí que también Tulio, en el libro De offic., diga que toda mentira debe excluirse de los contratos; no ha de poner el vendedor un postor que eleve el precio, ni el comprador otra persona que puje en contra de su oferta.
Pero si se excluye el fraude, entonces podemos considerar la compraventa bajo un doble concepto: primero, en sí misma; en este sentido, la compraventa parece haber sido instituida en interés común de ambas partes, es decir, mientras que cada uno de los contratantes tenga necesidad de la cosa del otro, como claramente expone el Filósofo en I Polit.
Mas lo que se ha establecido para utilidad común no debe redundar más en perjuicio de uno que del otro otorgante, por lo cual debe constituirse entre ellos un contrato basado en la igualdad de la cosa.
Ahora bien: el valor de las cosas que están destinadas al uso del hombre se mide por el precio a ellas asignado, para lo cual se ha inventado la moneda, como se dice en V Ethic. Por consiguiente, si el precio excede al valor de la cosa, o, por lo contrario, la cosa excede en valor al precio, desaparecerá la igualdad de justicia. Por tanto, vender una cosa más cara o comprarla más barata de lo que realmente vale es en sí injusto e ilícito.
En un segundo aspecto, podemos tratar de la compraventa en cuanto accidentalmente redunda en utilidad de una de las partes y en detrimento de la otra; por ejemplo, cuando alguien tiene gran necesidad de poseer una cosa y otro sufre perjuicio si se desprende de ella. En este caso, el precio justo debe determinarse de modo que no sólo atienda a la cosa vendida, sino al quebranto que ocasiona al vendedor por deshacerse de ella. Y así podrá lícitamente venderse una cosa en más de lo que vale en sí, aunque no se venda en más del valor que tiene para el poseedor de la misma.
Pero si el comprador obtiene gran provecho de la cosa que ha recibido de otro, y éste, que vende, no sufre daño al desprenderse de ella, no debe ser vendida en más de lo que vale, porque, en este caso, la utilidad, que crece para el comprador, no proviene del vendedor, sino de la propia condición del comprador, y nadie debe cobrar a otro lo que no le pertenece, aunque sí puede cobrarle el perjuicio que sufre.
No obstante, el que obtiene gran provecho de un objeto que ha sido adquirido de otro puede, espontáneamente, dar al vendedor algo más del precio convenido, lo cual es un signo de honradez.
A las objeciones:
Como se ha expuesto (1-2 q.96 a.2), la ley humana se da al pueblo en el que existen muchos miembros carentes de virtud y no ha sido instituida solamente para los virtuosos. Por eso, la ley humana no puede prohibir todo lo que es contrario a la virtud, sino que es suficiente que prohíba lo que destruya la convivencia social; mas las demás cosas las tiene como lícitas, no porque las apruebe, sino porque no las castiga. Con arreglo a esto, tiene por lícito, al no imponer por ello un castigo, que el vendedor, sin incurrir en fraude, venda una cosa en más de lo que vale o que el comprador la adquiera por menos de su valor, a no ser que la diferencia resulte excesiva; porque, en este caso, aun la ley humana obliga a la restitución, por ejemplo, si uno de los contratantes ha sido engañado en más de la mitad del precio justo.
Pero la ley divina no deja impune nada que sea contrario a la virtud. De ahí que, según la ley divina, se considere ilícito si en la compraventa no se observa la igualdad de la justicia. Y queda obligado el que recibió más a resarcir al que ha sido perjudicado si el perjuicio fuera notable. Añado esto porque el justo precio de las cosas a veces no está exactamente determinado, sino que más bien se fija por medio de cierta estimación aproximada, de suerte que un ligero aumento o disminución del mismo no parece destruir la igualdad de la justicia.
2., como dice Agustín allí mismo: Aquel cómico, al examinarse a sí mismo, o al observar a los demás, creyó que era un sentimiento común a todo el mundo querer comprar barato y vender caro. Pero, puesto que, ciertamente, esto es un vicio, cada cual puede alcanzar la virtud de la justicia que le permita resistir y vencer al mismo. Y cita el ejemplo de un hombre que pudo comprar en un precio módico cierto libro a un mercader por ignorancia de éste, y, sin embargo, le pagó el justo precio. Por tanto, es evidente que aquel deseo generalizado no es un deseo natural, sino vicioso, y, de este modo, es común al gran número de aquellos que caminan por la ancha vía de los vicios.
En la justicia conmutativa se considera principalmente la igualdad de la cosa; en cambio, en la amistad útil se tiene en cuenta la igualdad de las utilidades respectivas, y, por tanto, la compensación debe establecerse en relación con la utilidad percibida, mientras que en la compra se fijará según la igualdad de la cosa vendida.
Artículo 2: La venta, ¿se vuelve injusta e ilícita
por defecto de la cosa vendida?
Objeciones por las que parece que la venta no se vuelve injusta e ilícita por defecto de la cosa vendida:
En una cosa debe apreciarse más la sustancia específica de la misma que todo el resto. Ahora bien: por un defecto en la sustancia específica de la cosa no parece hacerse ilícita su venta; tal ocurre, por ejemplo, si alguien vende plata u oro fabricado por los alquimistas en concepto de verdadero, que pudieran servir a todos los usos del hombre en que la plata y el oro sean necesarios, como en los vasos y otros objetos de igual clase. Luego mucho menos será ilícita la venta si existiese defecto de otra índole.
Si el defecto que la cosa tiene se refiere a la cantidad de ésta, parece quebrantarse en grado sumo la justicia, que consiste en la igualdad. Ahora bien: la cantidad se conoce por medio de medida; mas las medidas de las cosas que llegan al uso de los hombres no son fijas, sino que en un país son mayores y en otros menores, según señala el Filósofo en V Ethic.Luego no es posible evitar este defecto de cantidad por parte de la cosa vendida; y, por consiguiente, parece que la venta no resulta ilícita por tal circunstancia.
Hay además un defecto en la cosa vendida si le falta la calidad requerida. Mas para apreciar la calidad de la cosa se requiere gran ciencia, de la que carece la mayor parte de los vendedores. Luego no se vuelve ilícita la venta a causa de un defecto que tenga la cosa.
Contra esto: está Ambrosio, en el libro De offic., que dice: Es regla evidente de justicia que no debe el hombre de bien apartarse de la verdad, ni causar a nadie un daño injusto, ni incurrir jamás en dolo sobre su mercancía.
Respondo: Acerca de un objeto que se halla en venta se pueden considerar tres clases de defectos: el primero se refiere a la naturaleza del objeto; y si el vendedor conoce este defecto de la cosa que vende, comete fraude en la venta, y ésta, por esa misma razón, se vuelve ilícita. Esto es lo que se achacaba a ciertos hombres en Is 1,22: Tu plata se ha transformado en escoria; tu vino ha sido mezclado con agua; porque lo que está mezclado padece un defecto respecto a la especie.
El segundo defecto refiérese a la cantidad, que se conoce por medio de las medidas; y así, si alguien, a sabiendas, emplea una medida deficiente al realizar la venta, comete fraude y la venta es ilícita; por lo que prescribe Dt 25,1314: No tendrás en tu saco diversas pesas, una mayor y otra menor; ni habrá en tu casa un modio mayor y otro menor. Y después añade (v.16): Porque el Señor abomina al que hace tales cosas y aborrece toda injusticia.
El tercer defecto atañe a la calidad; por ejemplo, si es vendido como sano un animal enfermo; y si alguien hace esto conscientemente, comete fraude en la venta y, por tanto, ésta resulta ilícita.
En todos estos casos no sólo se peca realizando una venta injusta, sino que además se está obligado a la restitución. Pero si el vendedor ignora la existencia de alguno de los antedichos defectos en la cosa vendida, no incurre en pecado; porque sólo materialmente comete una injusticia, pero su acción en sí no es injusta, como en otro lugar hemos visto (q.59 a.2). Mas cuando tenga conocimiento de ello está obligado a recompensar al comprador.
Todo lo dicho sobre el vendedor debe aplicarse también al comprador. En efecto, a veces ocurre que el vendedor cree que su cosa, en cuanto a su especie, es menos valiosa de lo que realmente es; como si, por ejemplo, alguien vende oro por oropel: el comprador en este caso, si se da cuenta, compra injustamente y está obligado a la restitución. Y la misma argumentación vale para los defectos de calidad y de cantidad.
A las objeciones:
El oro y la plata no sólo son caros por la utilidad de los vasos que con ellos se fabrican o de otros empleos a que se destinan, sino también por la excelencia y pureza de su propia sustancia. Por consiguiente, si el oro o la plata fabricados por los alquimistas no tienen verdadera sustancia de oro y plata, es fraudulenta e injusta la venta, y esto, sobre todo, porque hay algunos empleos útiles a que sirven el oro y la plata verdaderos, por sus propiedades naturales, y en los que no puede usarse el oro falsificado por los alquimistas; así, por ejemplo, la propiedad de regocijar y la de servir de medicina contra ciertas enfermedades. Además, el oro natural puede emplearse más frecuentemente en las operaciones humanas y conserva durante más tiempo su pureza que el oro falsificado. Pero si la alquimia llegase a fabricar oro verdadero, no sería ilícito venderlo como tal; porque nada impide que el arte se sirva de algunas causas naturales para producir efectos naturales y verdaderos, como lo advierte Agustín, en III De Trin., a propósito de las cosas que se hacen por arte diabólico.
Es necesario que las medidas aplicables a las cosas objeto de comercio sean diversas en los distintos lugares por la diferencia de abundancia o escasez de dichas cosas, puesto que donde abundan más es costumbre que las medidas sean mayores. Sin embargo, en cada región compete a los jefes de la ciudad determinar cuáles son las medidas justas de las cosas vendibles, atendidas las condiciones de los lugares y de las cosas mismas. Por consiguiente, no es lícito prescindir de estas medidas instituidas por la autoridad pública o la costumbre.
Según dice Agustín en IX De civ. Dei, el precio de las cosas objeto de comercio no se determina según la jerarquía de su naturaleza, puesto que algunas veces se vende más caro un caballo que un esclavo, sino según la utilidad que los hombres tienen de ellas. Por consiguiente, no es menester que el vendedor o comprador conozcan las cualidades ocultas de la cosa vendida, sino solamente aquellas por las que se vuelven aptas para los usos humanos; por ejemplo, el que un caballo sea fuerte y corra bien; y de igual suerte en las demás. Estas cualidades, no obstante, pueden ser fácilmente conocidas por el comprador y el vendedor.
Artículo 3: El vendedor, ¿está obligado a manifestar
los defectos de la cosa vendida?
Objeciones por las que parece que el vendedor no está obligado a manifestar los defectos de la cosa vendida:
Al no forzar el vendedor al comprador a realizar la adquisición, parece que somete a su juicio la cosa que le vende. Mas a la misma persona pertenece la valoración y el conocimiento de la cosa. Luego no parece que se deba culpar al vendedor si el comprador se engaña en su apreciación, realizando la compra precipitadamente y sin hacer una cuidadosa investigación sobre las condiciones de la mercancía.
Parece estúpido que una persona realice algo que impida su pro-pia operación. Ahora bien: si indica los defectos de la cosa que ha de ser vendida, impide su venta; como también Tulio, en el libro De offic., pone en boca de un personaje que introduce en escena: ¿Hay algo más absurdo que hacer anunciar por un pregón público: Vendo una casa pestilente? Luego el vendedor no está obligado a manifestar los defectos de la cosa vendida.
Es más necesario al hombre conocer el camino de la virtud que conocer los defectos de las cosas que se venden. Ahora bien: el hombre no está obligado a dar a todo el mundo consejo y decirle la verdad sobre lo concerniente a la virtud, aunque a nadie debe decir falsedad. Luego mucho menos está obligado el vendedor a manifestar los defectos de la mercancía, dando así como un consejo al comprador.
Si alguien está obligado a revelar los defectos de la cosa que vende, no es sino para que disminuya su precio. Pero a veces también la cosa disminuiría de precio, incluso sin defecto de la cosa vendida, por algún otro motivo; por ejemplo, si el vendedor, al llevar trigo a un lugar donde hay mucha carestía de él, sabe que en su seguimiento llegan otros con más mercancías, lo que, si fuera conocido por los compradores, darían al vendedor un precio más bajo. Ahora bien: no es oportuno, según parece, que el vendedor tenga que manifestarles tales circunstancias. Luego, por igual razón, tampoco ha de manifestar los defectos de la cosa vendida.
Contra esto: está Ambrosio, en III De offic., que dice: En los contratos está ordenado que se manifiesten los defectos de las cosas que se venden, y si el vendedor no lo hace, aunque la mercancía pasare al dominio del comprador, el contrato será anulado como fraudulento.
Respondo: Siempre es ilícito poner a alguien en ocasión de peligro o de daño, aunque no sea preciso que un hombre preste siempre a otro auxilio o consejo para conseguir un fin cualquiera, sino que esto solamente es necesario en algún caso determinado; por ejemplo, cuando uno está puesto al cuidado de una persona o cuando alguien no puede ser socorrido por otro.
Mas el vendedor que ofrece una cosa en venta pone al comprador, por esto mismo, en ocasión de daño o peligro si, por ofrecerle una cosa defectuosa, a causa de sus defectos, puede acarrearle perjuicio o riesgo.
Hay perjuicio, en efecto, si por tal defecto la mercancía que se saca a la venta resulta de menor valor, pero el vendedor nada rebaja de su precio en atención al defecto. Hay riesgo, sin embargo, si, a causa de aquel defecto, el uso de la cosa se vuelve difícil o nocivo; por ejemplo, si uno vende a otro un caballo cojo por un caballo corredor, o una casa ruinosa por una sólida, o alimento podrido o envenenado por alimento bueno. Por consiguiente, si tales defectos están ocultos y el vendedor no los revela, será ilícita y fraudulenta la venta, y el vendedor estará obligado a reparar el daño.
Pero, si el defecto es manifiesto, como, por ejemplo, cuando se trata de un caballo tuerto o cuando el uso de la cosa, aunque no convenga al vendedor, pueda ser conveniente a otros, y si, por otra parte, el vendedor hace una rebaja en el precio en proporción al defecto, no está obligado a manifestar el defecto de la cosa, porque tal vez el comprador querría que por tal defecto le hiciese una rebaja mayor de la que debería hacerse. De ahí que el vendedor pueda lícitamente velar por su interés callando el defecto de la cosa.
A las objeciones:
No puede formarse juicio sino de una cosa conocida, puesto que, como observa el Filósofo en Ethic., cada uno juzga según lo que conoce. Por consiguiente, si los defectos de una cosa puesta en venta están ocultos, salvo que los manifieste el vendedor, no se puede formar suficientemente un juicio exacto el comprador sobre ella. Ocurriría lo contrario si los defectos son manifiestos.
No es menester que se haga publicar por un pregón el defecto de la cosa que se pone en venta; porque si así se publicasen los defectos, se alejaría a los compradores, mientras que quedarían ignorantes de las otras cualidades de la cosa por la que ésta es buena y útil. Debe, en cambio, manifestarse el defecto individualmente a cada persona que se acerque a comprarla, la cual podrá comparar así simultáneamente todas las condiciones del objeto unas con otras, las buenas y las malas. Nada impide, en efecto, que una cosa defectuosa para un fin determinado sea útil para otros muchos.
3., aunque es cierto que el hombre no está obligado a decir a todo el mundo la verdad sobre lo concerniente a la práctica de las virtudes, sin embargo está obligado a decírsela en el caso de que, por un acto suyo, amenace a otra persona un peligro en detrimento de su virtud si no le revelara la verdad; y esto es lo que ocurre en el caso propuesto.
El defecto de una cosa hace que ésta sea de menor valor en el presente del que aparenta. Pero, en el caso recogido en la objeción, sólo para más adelante se espera que el trigo tenga menor valor por la llegada de muchos negociantes, que es ignorada por los compradores; de ahí se sigue que el vendedor que vende una cosa según el precio corriente no parece quebrantar la justicia al no manifestar lo que va a suceder después. Sin embargo, si lo expusiera o rebajase su precio, practicaría una virtud más perfecta, aunque a esto no parece estar obligado por deber de justicia.
Artículo 4: ¿Es lícito en el comercio vender algo
más caro de lo que se compró?
Objeciones por las que parece que no es lícito en el comercio vender algo más caro de lo que se compró:
Dice el Crisóstomo, sobre Mt 21,12, que el que adquiere una cosa para obtener un lucro, revendiéndola tal cual es y sin modificación, es uno de aquellos mercaderes que fueron arrojados del templo de Dios.Igualmente, Casiodoro, comentando el texto del Sal 70,15: Porque no conozco el arte de escribir, o según otro texto: El ejercicio del comercio, escribe: ¿En qué consiste el comercio sino en comprar barato con intención de vender más caro? Y añade: El Señor arrojó fuera del templo a tales mercaderes. Pero nadie es expulsado del templo sino a causa de algún pecado. Luego tal género de comercio es pecado.
Es contrario a la justicia el que alguien venda una cosa más cara de lo que vale o la compre más barata, como hemos probados antes (a.1). Pero la persona que en el comercio vende un objeto más caro de lo que lo compró, necesariamente o lo ha comprado más barato de lo que vale o lo ha vendido más caro. Luego esto no puede hacerse sin cometer pecado.
Dice Jerónimo: Huye como de la peste del clérigo traficante que de pobre se hace rico y de plebeyo noble.Ahora bien: parece que no estaría prohibido a los clérigos el ejercicio del comercio si no fuera pecado. Luego, en el comercio, comprar una cosa a menor precio y venderla más cara es pecado.
Contra esto: está Agustín, que con ocasión de aquel texto del Sal 70,15: Porque no conocí el arte de escribir, dice: El comerciante ávido de ganancia blasfema cuando pierde; miente y perjura sobre el precio de sus mercancías. Ahora bien: éstos son vicios del hombre y no de su arte, que puede practicarse sin ellos. Luego el comerciar no es en sí ilícito.
Respondo: Es propio de los comerciantes dedicarse a los cambios de las cosas; y como observa el Filósofo en I Pol., tales cambios son de dos especies: una, como natural y necesaria, es decir, por la cual se hace el trueque de cosa por cosa o de cosas por dinero para satisfacer las necesidades de la vida; tal clase de cambio no pertenece propiamente a los comerciantes, sino más bien a los cabezas de familia o a los jefes de la ciudad, que tienen que proveer a su casa o a la ciudad de las cosas necesarias para la vida; la segunda especie de cambio es la de dinero por dinero o cualquier objeto por dinero, no para proveer las necesidades de la vida, sino para obtener algún lucro; y este género de negociación parece pertenecer, propiamente hablando, al que corresponde a los comerciantes. Mas, según el Filósofo, la primera especie de cambio es laudable, porque responde a la necesidad natural; mas la segunda es con justicia vituperada, ya que por su misma naturaleza fomenta el afán de lucro, que no conoce límites, sino que tiende al infinito. De ahí que el comercio, considerado en sí mismo, encierre cierta torpeza, porque no tiende por su naturaleza a un fin honesto y necesario.
No obstante, el lucro, que es el fin del comercio, aunque en su esencia no entrañe algún elemento honesto o necesario, tampoco implica por esencia nada vicioso o contrario a la virtud. Por consiguiente, nada impide que ese lucro sea ordenado a un fin necesario o incluso honesto, y entonces la negociación se volverá lícita. Así ocurre cuando un hombre destina el moderado lucro que adquiere mediante el comercio al sustento de la familia o también a socorrer a los necesitados, o cuando alguien se dedica al comercio para servir al interés público, para que no falten a la vida de la patria las cosas necesarias, pues entonces no busca el lucro como un fin, sino remuneración de su trabajo.
A las objeciones:
El texto del Crisóstomo debe entenderse referido al comerciante en cuanto que hace del lucro su último fin, lo que aparece sobre todo cuando alguien vende más caro un objeto que no ha sido modificado; pues si lo vendiere a mayor precio después de haberlo mejorado, parece que recibe el precio de su trabajo, a pesar de que puede proponerse lícitamente el lucro mismo, no como fin último, sino en orden a otro fin necesario u honesto, como antes se ha dicho (en la sol.).
No es negociante todo el que vende una cosa más cara de lo que la compró, sino sólo el que la compra con el fin de venderla más cara. En efecto, si una persona compra una cosa no para venderla, sino para conservarla, y después, por algún motivo, quiere venderla, no hay comercio, aunque la venda a mayor precio. Esto puede hacerlo lícitamente, ya porque hubiera mejorado la cosa en algo, ya porque el precio de ésta haya variado según la diferencia de lugar o de tiempo, ya por el peligro al que se expone al trasladarla de un lugar a otro o al hacer que sea transportada. En estos supuestos, ni la compra ni la venta son injustas.
Los clérigos no sólo deben abstenerse de realizar cosas que son malas en sí mismas, sino también las que implican una apariencia de mal; y esto realmente ocurre con el ejercicio del comercio, ya porque se encamina a un lucro terrenal que los clérigos deben despreciar, ya también por los frecuentes vicios de los negocios, puesto que, como se dice en Eclo 26,28, difícilmente se libra el mercader de los pecados de la lengua.Hay, además, otra causa, y es que el comercio ata demasiado el espíritu a las cosas temporales y, por consiguiente, lo retrae de las espirituales; por eso se lee en 2 Cor 2,4: Nadie que milite en el servicio de Dios debe embarazarse con los negocios del siglo. Sin embargo, es lícito a los clérigos realizar, con actos de compra o de venta (cf. la sol.), aquella primera especie de cambio que se ordena a satisfacer las necesidades de la vida.
ENTREVISTADOR- … porque viste que la izquierda, a veces, toma algunas banderas que me imagino que pueden ser tranquilamente libertarias. Por ejemplo, el aborto.
MILEI- Bueno, ahí hay una discusión ehhhhh entre los libertarios. Porque están los que son provida y los que no. O sea. Por ejemplo, yo soy provida. ¿Sí? Pero hay otros que no. Yo creo en el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, con lo cual, asesinar al ser que está ahí adentro, no tenes derecho.
ENTREVISTADOR: Mmm.
– Hay una conferencia de Walter Bluck, que es otro anarcocapitalista -que fue alumno de Gary Becker- y él lo que muestra (que es muy interesante) es que hay formas, digamos… Ok. Una mujer tiene 9 meses de embarazo. Pero hay cada vez técnicas más avanzadas, ¿sí? para que vos puedas tener el hijo antes. Entonces, eso va a permitir -digamos-, por ejemplo, que lo tengas menos tiempo. Pero además, en la sociedad moderna que se viene, donde vos vas a poder tener hijos “de diseño”, humanos “de diseño”, de hecho, va a ser una irresponsabilidad tener hijos de la forma que los traemos hoy al mundo. ¿Sí? Una irresponsabilidad. ¿Por qué? Porque si vos los podes hacer “de diseño”, podría tener las características que vos… quieras. De hecho…
– O por problemas genéticos.
– Ese es el punto que quería levantar ahora. ¿Vos sabías que en Inglaterra…? ¿Alguien vio la película “Gemelos”? ¿Danny De Vito y Schwarzenegger? (…) ¿De qué constaba, digamos, la lógica de esa película? Que juntaban a seis tipos formidables y lo cruzaban con una Miss Universo y desarrollaban “el hombre perfecto”. Eso, digo, hoy es factible. ¿Sí? Y de hecho en Inglaterra existe el chico que es hijo de tres padres. Había un matrimonio, que había una incompatibilidad genética en una parte del padre con la madre.
– Y para que no lo herede…
– Claro. Y el nene, ¿qué iba a salir? iba a salir mal. Entonces, ¿qué hicieron? Evitaron el ADN del padre, sacaron una parte del ADN del padre y pusieron el ADN de otro. Digo. La película “Gemelos” es real.
“Los hijos de Dios no están a la venta” para nadie:
pedófilos, conductores de TV, ideólogos, seudo educadores
Lic. Juan Carlos Monedero (h)
Anoche terminé de ver la película Sound of Freedom con mi esposa. El novedoso filme es cargado informalmente a Youtube y es dado de baja[1] por los que manejan la plataforma con la misma velocidad. Aún así, antes de que sea retirado, se aprecian decenas de miles de vistas. Esto significa que el sistema de difusión está aceitado en un nivel no despreciable. No es para menos, considerando la sinergia provocada por el tridente profamilia (Mel Gibson, Jim Caviezel y Eduardo Verástegui). Y si esto lo advertimos nosotros, también el enemigo se da cuenta. A lo largo de estos días, casi 10 veces nos ha llegado una u otra versión de la película, algunas subtituladas. Lo esencial es la historia. Ni siquiera la actuación, que tiende a la sobriedad, incluso de manera casi como buscada por los productores del filme.
En efecto, lo central aquí es contar la historia real de un valiente y brillante policía estadounidense que se infiltra en las redes de pedófilos y consumidores de pornografía infantil, les sustrae información, organiza redadas, arresta a los criminales y libera a las víctimas. Por eso, las escenas de acción no son el centro de la película; apenas notifican a la audiencia de los peligros que los protagonistas vivieron. Otros fragmentos sugieren los abusos y prácticas sexuales sin vulnerar la dignidad de los actores ni atropellar los ojos de los espectadores. Se ha logrado un equilibrio.
La muerte de la infancia –por vía del secuestro y compraventa– ilustra de manera innegable la presencia de Satán en el mundo. Desnuda asimismo un laberinto de complicidades y omisiones sin el cual esta organización sería imposible: en todos los niveles y estamentos de la sociedad hay degenerados que, armados del poder y de sus resortes, compran niños de 3, 6, 10, 12 y hasta 15 años, para desfogar sus oscuros deseos sexuales en “fiestas privadas”. Está todavía fresco el recuerdo de Jeffrey E. Epstein, co-fundador de la Fundación Clinton: un multimillonario condenado por pederasta y por haber armado una red de tráfico de menores, integrada por personajes poderosos a los que el propio Epstein luego chantajeaba, a través de cámaras ocultas.
El tráfico de niños –con todos los crímenes que trae aparejado: secuestro, violación, abuso sexual de menores, trabajo infantil– constituye, junto con la aberración del aborto, el último coletazo del demonio. Ya no se puede caer más bajo. No hay persona de bien que no sienta horror ante este negocio cuya expansión ya es mundial, convirtiendo a los niños en mercancía que se vende por varios miles de dólares.
Doblemos la apuesta y digamos claramente que existen instancias preparatorias que vuelven menos brusco el salto a la esclavitud sexual infantil. Las Agencias de Modelos para adolescentes y preadolescentes, por ejemplo, pueden llegar a ser peligrosas. También los espacios pseudo pedagógicos como la ESI (Educación Sexual Integral). En efecto, la hipersexualización de la infancia naturaliza conductas indeseables en los pequeños. Para ser justo, no sólo el Estado ha fomentado esto con sus programas de ESI. Desde la industria del entretenimiento y la farándula, el sector privado no se ha quedado atrás. En la Argentina, por ejemplo, Cris Morena y sus producciones (Verano del 98, Rebelde Way, Casi ángeles, Chiquititas, etc.), Marcelo Tinelli y su Bailando por un sueño Kids son una buena prueba de ello. Sólo hay que observar las coreografías promiscuas de niños de 9 y 10 años, o escuchar a Tinelli preguntando a una nena si tiene novio[2], para entender la magnitud del asunto.
Marcelo Tinelli, Bailando por un Sueño Kids, 2009
Netflix no se queda atrás: ha puesto su vasta estructura al servicio de Cuties, una película cuyas protagonistas son niñas que “trabajan” como strippers. Cuties, se ha dicho, abre el apetito de los pedófilos. Se trata de la misma plataforma que no permite proyectar Sound of Freedom.
Un capítulo aparte lo constituye la industria de la música. “Artistas” de escala internacional como Karol G, Bad Bunny, Becky G, Christina Aguilera, Annita, generan millones de dólares mientras erotizan menores de edad. En efecto, el pansexualismo impacta en la infancia por la falta de filtros donde letras vulgares y pervertidoras son distribuidas a nivel global, exaltando antivalores que los niños repiten e incorporan a sus vidas.
Prestemos atención porque en la Argentina y en el mundo civilizado se vienen diciendo cosas al respecto que no pueden dejarse de lado:
A finales del 2015, el periodista Ernesto Tenembaum preguntó inocentemente al aire durante un programa de radio “¿Cuál es el problema de tener pornografía infantil?”, justificando su pregunta con el comentario: “Es una fantasía, es una fantasía espantosa, pero el tipo no cometió ningún delito, no le hace mal a nadie”[3].
El 7 de julio del 2019, desde la cuenta de Twitter del Senado de la Nación, unas manos anónimas escribieron: “Hay pedófilos que tienen conciencia moral y buenos frenos y saben que llevar adelante su deseo genera un daño en otros, los abusadores son quienes carecen de frenos: esas personas no se recuperan porque no tienen intención de recuperarse”[4]. Se hacía referencia a un tal doctor Grossman, entrevistado por Radio Nacional AM870. El tuit fue retirado a los pocos días a causa del escándalo mediático que provocó.
En junio del 2022, Javier Milei, diputado y firme candidato a Presidente, sostuvo en entrevistas que la venta de infantes era un tema “muy abstracto”, una discusión “muy alejada de la realidad de los argentinos”, “una discusión filosófica”, “yo creo que no es una discusión hoy para debatir en la Argentina”, un tema a debatir “quizás de acá a doscientos años, ponele, qué se yo, no sé”[5]. Se trata del mismo político e influencer que alaba permanentemente al ideólogo Murray Rothbard, quien defendió explícitamente un mercado libre de infantes.
En septiembre del 2022, Irene Montero -titular del Ministerio de Igualdad en España- sostuvo: “… para hablar de Educación Sexual, por ejemplo, que es un derecho de los niños y las niñas, independientemente de quiénes sean sus familias, porque todos los niños, las niñas, les niñes (sic) de este país tienen derecho, tienen derecho, a conocer su propio cuerpo, (tienen derecho) a saber que ningún adulto puede tocar su cuerpo si ellos no quieren, si ellos no quieren, y que eso es una forma de violencia. Tienen derecho a conocer que pueden amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, basadas -eso sí- en el consentimiento. Y esos son derechos que tienen reconocidos”[6].
La falta de reacción al mal es casi peor que el mal mismo. Son millones en el mundo los que podrían hacer algo contra estas barbaridades. Pero no hacen nada. Por eso, esta película necesita del apoyo global de todos nosotros. Un apoyo económico, de difusión entre amigos y conocidos, y una férrea defensa en las RR.SS. No podemos permitir que este filme y sus difusores, especialmente el tridente profamilia, sean cancelados. Gibson fue muy atacado por La Pasión de Cristo (2004) y Caviezel recibió uno de los castigos más hipócritas que el enemigo aplica: la conspiración del silencio. Hollywood dejó de tenerlo en cuenta para películas, le hizo el vacío; en una gran medida hizo de cuenta que el actor no existía.
Probablemente harán lo mismo con Sound of Freedom, al menos al principio, y cuando no puedan seguir fingiendo, comenzarán a atacar o a desviar la atención hacia puntos totalmente secundarios: cuánto dinero ganó Caviezel, cuánto recaudó la productora de Verástegui… Nosotros no podemos permitir que esta película sea confinada al olvido, no podemos aceptar que pase sin pena ni gloria. Es el momento de aprovechar este impulso mediático notable y poner este material en la nariz de todo padre de familia que ame a sus hijos. Porque hay miserables en todos lados y están, como el león, merodeando para ver a quién devorar. Levantemos una muralla celeste en nuestros hogares cuyo lema sea “Con los hijos de Dios no te metas”.
[2] Como botón de muestra, señalamos el programa emitido por Canal 13 el día 7 del mayo de 2009: https://n9.cl/os7vax (minutos 45:40 hasta el final). Ver especialmente la pareja de niños que baila entre 01:09:10 y siguientes.
[3] Cfr. https://n9.cl/03v7w. Las palabras de Tenembaum recibieron, entre otros, el repudio de Hernán Navarro, presidente y fundador de la ONG “Grooming Argentina”. Ver aquí: https://n9.cl/oaqapv
Carta de lectores publicado en Diario La Prensa (ver aquí).
Sr. Director
La reciente nominación de Sergio Massa como candidato del oficialismo abre la puerta a la consideración de algunas reflexiones.
Entiendo que nunca, como en estos días, ha quedado tan patente la podredumbre de este sistema político. El crimen de Cecilia y la gimnasia revolucionaria desatada en Jujuy, capaz de distorsionar el reclamo salarial de los maestros, han quedado eclipsados y ahora el grueso de la ciudadanía se concentra en pensar los candidatos de la política.
Tengo 37 años, creo en la política pero no puedo no ver que todo esto es, en realidad, una distorsión de la misma. En efecto, los políticos –en vez de procurar el bien común de la ciudadanía- muestran indisimuladamente su sed absoluta de poder. La mejor oportunidad que tiene el oficialismo para ganar es Massa, y CFK lo sabe. Los kirchneristas Víctor Hugo, D’ Elia y otros reniegan de la falta de purismo de la fórmula presidencial, pero están atrapados. Con Wado de Pedro pierden. Se tienen que tragar, nada menos, a la misma persona que dijo que los iba a meter presos, que iba a barrer a los ñoquis de la Cámpora, que con ellos no iba ni a la esquina. Cristina se tiene que tragar al hijo de put- al que quería embocar, según célebre definición que trascendió cuando se revelaron las conversaciones privadas entre Parrilli y la ex presidente de la Nación.
A ver si abrimos los ojos: en el sistema democrático ganas si tenes cantidad de votos, Wado no tiene cantidad de votos, ergo Wado garantiza la derrota, ergo Massa es la mejor chance. ¿Jubilados? ¿Sueldo digno? ¿Seguridad? ¿Educación? ¿Defensa Nacional? ¿Reducción del gasto público excesivo? No están hablando de eso. Se están matando por el poder, y el poder expresado en cantidades de sufragios. Asistimos a la cuantificación de la política. No importa que Cristina se odie con Massa, que Massa odie a Cristina. No importa si piensan igual, parecido o todo lo contrario. Esto no va de odio ni de congruencia ideológica. Y esto ya pasó en 2019, cuando se asociaron para ganar las elecciones. En las últimas horas, trascendió que Massa los chantajeó a todos: “soy yo el candidato, me voy si no lo soy, y si pego el portazo se les prende fuego el país”. Asimismo, ¿cómo olvidar que Sergio Massa ha sido conocido en los últimos años como persona de confianza de la Open Society de George Soros? Nos referimos al multimillonario Soros, Licenciado en Filosofía y enemigo de Dios, la Patria y la Familia. Ese hombre confía en Massa.
Si bien es cierto que el oficialismo no tenía otro candidato mejor, no hay duda de que el escenario actual desnuda -de manera pasmosa- los vicios irreparables de este sistema: chantaje, extorsiones, incongruencia, sed desenfrenada de poder, sometimiento al tótem del número, genuflexión ante el dogma de la cantidad y subordinación ante magnates anticristianos.
La situación no ilustra la crisis sino la estafa de la democracia.
Entrevista a Juan Carlos Monedero sobre el verdadero rostro de la nueva derecha liberal. Por Carlos Quequesana
Carlos Quequesana es un joven intelectual peruano, de origen católico. Es corresponsal del medio digital español “ÑTV España” (ex El Correo de España).
Nos entrevistó en septiembre del 2022 y encabezó su publicación con el siguiente párrafo: “siguiendo la misma idea de denunciar ideologías anticristianas, deseo presentar a mi amigo Juan Carlos Monedero y a los conceptos de la entrevista que le hice. Juan Carlos es un intelectual, argentino, con quien tengo el honor de compartir espacio en “El Correo de España”, a quien en esta oportunidad entrevisto a fin de exponer a los youtubers de la Nueva Derecha Liberal, algunos de los cuales se aprovechan de la candidez de los católicos, siendo invitados por distintos movimientos católicos en toda Hispanoamérica como si fueran paladines del cristianismo cuando –como mostramos a continuación– muchas de sus ideas son anticristianas”.
***
Esperamos, Juan Carlos y yo, que esta entrevista sirva para poner un freno a estos agentes del liberalismo. Dicho esto, empecemos.
Juan Carlos, ¿por qué Javier Milei, Agustín Laje, Nicolás Márquez y Emanuel Dannan influyen tanto con su planteo de “Somos la Nueva Derecha”?
Ante todo, conviene aclarar que los primeros que usaron el término Nueva Derecha fueron los intelectuales encabezados por Alain de Benoist en Francia (la Nouvelle Droite). Pero aquí nos referimos a otra cosa.
Creo que las causas que explican su difusión son varias. En primer lugar, una de ellas es su capacidad de mantener polémicas orales. Segundo, al haber millones de personas en Hispanoamérica y en Europa que están hartas del feminismo, género, marxismo cultural y abortismo, se presenta todo lo contrario y el común de la gente –sedienta de algo distinto– “compra”. Otra causa de este impacto es, sin dudas, un trabajo muy bien aceitado en las redes sociales: se nota la presencia de diferentes community managers detrás, diseñadores, promotores, etc.
Otra razón: a medida que fueron ganando espacio en las redes, estos youtubers recibieron apoyos desde sectores católicos y provida –conferencias, entrevistas–, y ganaron más visibilidad.
Finalmente, existe una causa principal sin la cual considero que no se hubiera producido el efecto resultante que vemos hoy. La infiero a partir de lo siguiente. En los debates y paneles mediáticos –y ya desde sus primeras apariciones públicas– Milei puede hablar largamente y sin ser interrumpido durante 3, 4 y hasta 5 minutos. Nunca te dejan hablar tanto: hablás 30 segundos con suerte, y de repente alguien interrumpe, sobre todo si propaga ideas anti progresistas. En cuanto a Laje y Márquez, de un día para otro ellos pasaron a ser invitados en muchos países para dictar conferencias y charlas. No me parece verosímil atribuir esto a “El Libro Negro de la Nueva Izquierda” (sobre todo en esta época en que muy poca gente lee, más allá de las virtudes de este trabajo que, en su momento, yo mismo reconocí en una reseña[1]). Los pasajes, la organización de las conferencias, la impresión de libros, la venta y difusión de los mismos en numerosos países, el transporte de los oradores, la concertación de entrevistas y debates televisivos, los viáticos, etc., todo esto no surge por azar ni por buena voluntad de un puñado de familias. Todo efecto proviene de una causa proporcional a la magnitud del efecto. En el ascenso meteórico de Javier Milei, Agustín Laje y Nicolás Márquez –año 2016 aproximadamente– tuvo que haber una “inyección” de mucho dinero, y una o varias organizaciones con ingentes recursos.
Por supuesto, luego de que ellos alcanzaron una gran notoriedad, muchos grupos –ajenos a esas estructuras– los invitaron. Pero el “shock” de popularidad inicial de Milei y Laje –y, en consecuencia, Márquez– me parece difícil, si no imposible, de explicar sin una gran inversión económica por parte de alguno o algunos. Lo que vemos que pasa es perfectamente congruente con lo que esperaríamos que ocurriera si la derecha liberal hubiese invertido un gran capital. Sin mengua de este empujón inicial, ellos ganan dinero también a través de sus videos, de la contribución de su público y de empresas que incorporan anuncios. Por ejemplo, New Professional Traders[2]. Por eso, cuidado, porque quien te influye económicamente también lo hace en tu pensamiento y conducta.
Entiendo que todos estos factores explican la proliferación de los youtubers liberales en el mundo hispanoparlante. Como verás, es un tema sumamente complejo donde lo más fácil es caer en juicios simplistas.
¿Por qué es un tema complejo? ¿A qué se refiere con juicios simplistas?
Porque aquí no estamos ante la denuncia de personas sin ningún elemento positivo. Antes bien, estamos ante una serie de comunicadores que –al menos exteriormente– utilizan gran parte de argumentos propios de nuestro campo, y cuestionan algunas ideas contrarias al orden natural y al catolicismo.
Un juicio simplista –muy común– sería la idolatría de estos youtubers. Y esto se ve mucho en las redes. En el 95% de los casos, toda crítica al liberalismo de estos referentes recibe una catarata de argumentos ad hominem, y predomina el fanatismo y multiplicidad de boberías. Que yo sepa, estos youtubers no responden a los planteos directos. Responden por ellos sus fans y/o trolls, muchos desde cuentas anónimas. Las críticas desde la izquierda les convienen pero no es buena prensa debatir abiertamente con católicos antiliberales. Por eso creo que las han evitado como la peste.
Por eso ruego discriminar: claro que, en principio, es bueno que se denuncie al comunismo, al marxismo cultural, a la nueva izquierda, al aborto, a la ideología de género pero no da igual hacerlo de cualquier manera. No es lo mismo estar en contra de la legalización y despenalización del aborto que solamente estar en contra de la legalización pero proponer su despenalización, como lo hizo Danann.
Tampoco es lo mismo estar contra la ideología de género si se impulsa desde el Estado pero “respetar” la desviación en el campo privado. Es sabido que, filosóficamente, el mal, el error, la ideología, no son respetables. Claro que todo esto es más peligroso si se impulsa desde el poder estatal, pero eso no significa que sea respetable en la vida privada. Bueno, Márquez ha dicho que en la esfera privada se debe respetar la conducta homosexual y que se tiene derecho a practicarla: “Oponerse a la ideología de género no implica en absoluto estar en contra de que, en la libertad personal, en el marco de la intimidad, cada uno haga lo que quiera. Nadie se opone a eso. Reivindicamos el derecho de una persona mayor de edad, en el seno (yo hubiese elegido otro vocablo) de su vida personal, de su actividad privada, de sus cuatro paredes, haga lo que le plazca. Siendo mayor de edad y no dañando derechos de terceros, voluntariamente, nada que objetar. Somos firmes partidarios de ese derecho inalienable a la intimidad. Pero sí nos oponemos a la ideología de género…”[3].
En “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, Laje dice algo semejante a Márquez: “Nada nos importa, en una palabra, lo que a cada uno atañe en su personalidad y vida privada. Lo problemático es, en todo caso, y parafraseando uno de los eslóganes más arquetípicos del feminismo radical, cuando ‘lo personal se hace político’”[4].
No son sólo declaraciones de hace 5 o 6 años. Recientemente[5], Márquez ha entrevistado a Guillermo Castelo (diputado por el partido Avanza Libertad), quien se asume de pensamiento liberal, “uno de los pocos diputados liberales hoy en la Argentina” en palabras del entrevistador. A lo largo del video, discurren sobre la definición de Liberalismo del intelectual Alberto Benegas Lynch (h) y caracterizan al liberalismo como un sistema político que consagra “la no intromisión del estado”, o en palabras del propio Castelo: “La libertad negativa, que es la que a mí más me gusta, significa que el estado no se meta en la vida de las personas”. Del otro lado, sólo hay “colectivismos”.
En conjunto, todo esto constituye una tarea de lavado de cara y de defensa del liberalismo, lo que, en ciertas ocasiones, parece –para el observador superficial– una defensa de valores católicos.
Por esto, digamos con claridad que no es lo mismo condenar el asesinato en masa de católicos como persecución religiosa que tildarlo como “un límite a la libertad religiosa”, típico argumento liberal, en donde la Iglesia de Cristo queda igualada con la libertad de la secta Moon, la Pachamama, los budistas o cualquier confesión protestante.
Tampoco es lo mismo estar en contra de que el estado financie la amputación de genitales porque cada persona tiene una dignidad básica, a criticar que se utilice la expresión “cambio de sexo”. En efecto, para refutar el uso de la terminología de género, Márquez dijo: “Cuando un travesti se quiere arrancar los genitales, se quiere amputar los genitales, se le llama cambio de sexo. (Pero) No se puede cambiar el sexo. El travesti sigue siendo varón. ¿Tiene derecho a amputarse los geniales? Es su cuerpo, nadie puede oponerse, que haga lo que quiera. Pero no cambia el sexo”[6].
Claro que es bueno denunciar al comunista Salvador Allende. Ahora bien, ¿esto blanquea el liberalismo? ¿Esto justifica el capitalismo? Para los católicos la respuesta debe ser obviamente negativa. Lo cierto es que la crítica a la izquierda es la principal estrategia de estos youtubers en su apología –primero tangencial y cada vez más expresa– del capitalismo y del liberalismo, con lo cual podemos inferir quiénes los financian y para qué: “Dime qué intereses defiendes y te diré quién te financia”.
En todos estos casos mencionados, aunque tú coincidas en repudiar a Allende, en condenar la promoción estatal de la ideología de género, etc., los fundamentos de ese repudio son distintos. Es absolutamente necesario realizar la crítica a las ideas del Nuevo Orden Mundial desde bases sólidas. Por desgracia, muy pocos quieren hacer esto y se contentan con “oh, mira, están atacando el marxismo cultural” y listo, apoyan suspendiendo todo juicio crítico.
Te decía que conviene evitar los juicios simplistas. También juzgo erróneo reducir todo a “Fulano es Liberal” y ya, punto final, porque hay estrategias, conductas y tácticas que ellos aplican y que en sí mismas son legítimas. No todas, por supuesto, pero muchas se pueden imitar. Y también hay datos que ellos difunden y que son perfectamente utilizables. Las actitudes de confrontación –no me refiero a sus bravuconadas– me parecen bien: no piden perdón por existir, mientras que durante años los católicos fuimos programados para “meter la cola entre las patas”.
También me parece bien insistir en que hay una batalla cultural y sostener –como ha dicho Márquez– que “cada libro, cada entrevista, es una instancia de combate”. Celebro que haya una crítica sistemática a la ideología de género, el feminismo, las guerrillas marxistas y al comunismo. Pero, cuidado, es irracional y anticristiano caer en una defensa del liberalismo o del capitalismo. Y estos youtubers están totalmente entregados a esta defensa. Es más, la causa provida parece ser mera “ocasión” para sustentar esa defensa. La pantalla “provida y profamilia” es el mayor escudo que tienen para desvanecer todas las críticas que recibieron a lo largo de estos años. Creo que hay una estafa del público y una manipulación: un contrabando de contenidos bajo envoltorio de pañuelos celestes.
Me parece conveniente hablar de Luces y sombras de estos referentes liberales en Hispanoamérica. Estoy convencido de que no podemos limitarnos a la denuncia, mucho menos a la queja: los católicos debemos trabajar en todo el continente para el surgimiento de verdaderos movimientos contrarrevolucionarios. Y, en el caso de los ya existentes, apoyarlos para que influyan cada vez más.
Sin embargo, el liberalismo siempre ha sido el gran enemigo del catolicismo y fue condenado ampliamente por la Iglesia…
Sí. Pero parece que cuando tienes fama, millones de likes y seguidores, trolls y aplaudidores, eso no es tan así… Mucha gente ha cambiado su actitud en base al grado de influencia logrado por estos youtubers: cuando no eran conocidos, aplicaban aquello de “el liberalismo es pecado”. Una vez famosos, matizaron más y plantean alianzas con ellos. Los liberales han hecho un lavado de cara y ya no muestran sus dientes al catolicismo. El pasado anticristiano del liberalismo se vela pudorosa (y convenientemente). No puedo aceptar racionalmente que ellos simplemente “desconozcan” el papel descristianizador del liberalismo en la sociedad: no nos tomen por tontos. Sin embargo, ese pasado se maquilla porque, a mi juicio, ellos ahora necesitan tomar prestado el fuego sagrado de los cristianos en la lucha contra la barbarie roja homosexualista. Y entonces acentúan las semejanzas.
Lo cierto, mi estimado, es que el liberalismo no es base sólida para luchar contra el progresismo; antes bien, lo ha engendrado. Invocar el liberalismo en la Batalla Ideológica es enfrentar una fase de la Revolución Cultural (la actual) desde otra fase de esa misma Revolución (la liberal).
Si denunciar el marxismo cultural habilita la promoción de los liberales, con el mismo criterio se debería promover a los iconos de izquierda que denuncian el abuso y explotación del planeta, la lucha contra los hombres que golpean mujeres, el abuso del capital en el campo de las empresas privadas, el poder internacional del dinero, el capitalismo salvaje, entre otras causas. Pero ahí no se aplica ese criterio: ahí se dice “cuidado, que estos zurdos invocan la lucha contra causas malas para promover otras causas malas”. Bueno, aquí pasa exactamente lo mismo pero al revés.
Para categorizar exactamente qué es el liberalismo, remito a un ensayo publicado en Academia.edu[7] por Miguel Ángel González, mexicano, magister en Filosofía y titular de Philosophicum Consilium[8].
El liberalismo es el corazón de la hoy llamada “Nueva Derecha”. La dicotomía derecha-izquierda estrecha la mente: todo lo que no es liberalismo, es estatismo, populismo, marxismo y rechinar de dientes. Por otro lado, me consta que muchos le han recordado a Laje y a Márquez (los más influyentes dentro del mundo católico) la verdad sobre el liberalismo. Un conocido mío le dijo a Agustín que algunos de sus planteos ya no eran tan liberales, y Laje le respondió: “Es que si no digo que soy liberal, no puedo entrar en los medios”. ¡Sic y amén!
En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Javier Milei?
Haces bien en ceñir la pregunta a lo público, no interesa exponer la esfera privada de nadie. Milei hace propaganda de la Escuela Austríaca y es un abierto defensor del liberalismo. Aunque uno coincide cuando acusa al Comunismo de haber asesinado a millones o cuando denuncia el exorbitante gasto público del Estado Argentino, racionalmente no puede seguir respaldando el resto de sus propuestas. Valoro que cuestione el llamado Cambio Climático pero esto no es el eje de su actividad. El juicio es complejo porque dice muchas verdades y muchos errores. El resultado es la confusión.
Sin duda que Milei posee una habilidad para las polémicas, responde rápido, muchas veces de manera agresiva, es efectista, y es capaz de desarrollar sus ideas largamente (con la complicidad de los panelistas que lo dejan hablar). De todas maneras, no es nada fácil desplegar argumentos en el medio de entrevistas radiales o televisivas (se requiere mucha concentración, atención y templanza), sobre todo si compartes espacio con 5 o 10 personas. Se necesita un entrenamiento para mantener el foco en lo que se quiere decir sin perder el hilo o explotar en improperios cuando uno es constantemente atacado, distorsionado, etc.
Sin embargo y a pesar de esto, Milei ha caído en numerosas ocasiones en desmesuras y en desproporciones, en agravios y ataques personales, muchos de ellos completamente injustificados. Se ha comportado en ocasiones como un energúmeno, cercano al desequilibrio.
Ciñéndonos al asunto de la técnica, deberíamos forjar comunicadores contrarrevolucionarios que tengan el mismo grado de habilidad que él pero con “caballerosidad deportiva”, si me permites el término. Lo cortés no quita lo valiente.
Salvado aquel reconocimiento que considero justo –Milei es presionado y no cede al llamado lenguaje inclusivo–, tengo que decir verdades incómodas para el público que no profundiza en este personaje. En la plataforma del partido político de Milei[9] propone eliminar los símbolos religiosos no sólo de las dependencias públicas sino también en aquellos “edificios, oficinas” y “escuelas privadas”, entre otras instituciones. Esta medida, junto con otras, apunta a borrar todo vestigio de primacía para la religión católica en el país:
Sus respaldos son llamativos: ha sostenido que Domingo Cavallo fue el mejor ministro de economía de la historia argentina, y que el primer gobierno de Carlos Saúl Menem (gobernó 2 períodos) fue el mejor de la historia de nuestro país. Durante el gobierno de Menem, Cavallo fue ministro de Economía. Por otro lado, el gobierno de Menem fue uno de los tantos que remataron la soberanía económica. ¡Y Milei dice que éstos son sus modelos!
Hace tiempo que Milei viene flirteando políticamente con Patricia Bullrich, persona de confianza de la Open Society de George Soros[10]. Sí, claro, Bullrich es antikirchnerista, antigarantista y contraria al populismo de Alberto Fernández. Pero, ¿eso es suficiente? Muchos en mi país no lo entienden. ¿Sabe Milei que Bullrich es persona de confianza de Soros? ¿O lo sabe y no le importa? ¿O el poder, como el dinero, no tiene olor? Lo cierto es que Bullrich firmó uno de los primeros proyectos de aborto en la Argentina ya en los años 90’ y es pieza fundamental dentro de la coalición política del ex presidente globalista y pro aborto Mauricio Macri.
En el debate anterior a las elecciones de diputados argentinos de 2021, frente a la izquierdista Myriam Bregman, Milei dijo que estaba a favor del aborto únicamente en el caso en que peligrara la vida de la madre “porque había ahí un conflicto de propiedad”[11]. En otra ocasión, volvió a reiterar que “mi primer propiedad es mi cuerpo”[12]: el planteo abortero.
Milei no tiene problemas con que las personas se droguen, aunque aclara que es un suicidio: “Si vos te querés suicidar, yo no tengo ningún problema”; “Drogarte es suicidarte en cuotas”. Para él, la homosexualidad “es una decisión de cada uno”[13] y la venta de órganos sería “un mercado más, vos podrías pensarlo como un mercado (…) Es una decisión de cada uno. A ver: ¿por qué no puedo decidir sobre mi cuerpo?”[14]. Se declara además contrario a la existencia del Estado. Sobre la eutanasia, dijo: “que la practique el que quiera”[15]. Sus palabras sobre la venta de niños fueron completamente equívocas[16].
Pero todo esto comienza en su apología del liberalismo. No es un secreto que Milei es su más conocido exponente en el país. Hoy muchos están escandalizados por esta locura de la venta de órganos, así como desconcertados por su falta de transparencia en cuanto a la venta de niños. Pero aquellas barbaridades son consecuencia de puntos de partida falsos, y son pocos los entienden la relación. Para estos casos, Castellani decía: “glorifican las causas y levantan cadalsos a las consecuencias”.
En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Emanuel Danann?
Se llama Manuel Jorge Gorostiaga; “Danann” es un pseudónimo.
Hace un año aproximadamente, entabló un debate con Lucía Ezcurra, militante provida: Danann defendió la despenalización del aborto y Ezcurra, obviamente en contra[17]. Este hombre no retrocedió en insultarla (lo mismo que critica en las feministas: el insulto) y reivindicó resueltamente unas imágenes blasfemas con las que había hecho difundir su “actividad artística”.
El debate fue ampliamente visto, y quedó demostrado que su habilidad para discutir se limita a guiones preseleccionados (lo cual era obvio) pero que realmente no tenía mucho para decir cuando no controla las discusiones. Justificó sus blasfemias amparado en la libertad de expresión. Afirmó en el debate que, en torno a la Masonería, “no hay ningún plan de dominación mundial ni de nada” (hora 1, minuto 59 del debate). Danann reconoce además una amistad con Álvaro Zicarelli, quien públicamente afirma ser integrante de la Masonería desde 2014 y con quien, juntos, realizaron un video[18] donde ambos contribuyen a una imagen muy positiva de los masones, mofándose de quienes los acusan de pretender un gobierno mundial. En ese video, Zicarelli justifica el otrora carácter secreto de la Masonería bajo el argumento de que “era perseguida por la Iglesia”.
Por otro lado, Gorostiaga ha realizado otros videos con otro youtuber, “El Presto”, el cual –si bien critica el kirchnerismo y el populismo de izquierda– ha glorificado la Masonería desde su cuenta de Twitter:
Es cierto que todo esto es muy burdo pero no por eso deja de impactar en la gente.
Por su conducta durante el debate con Lucía Ezcurra, Danann recibió una cascada de críticas. Si los ataques “por izquierda” lo dejan bien parado, los cuestionamientos desde el lado católico lo enloquecen: no se hace cargo de sus palabras y explota.
Unos días después, Lucía y yo realizamos un comentario del debate al cual remito[19] y también publiqué un artículo en mi página web comentando la controversia[20]. Remito a este material para mayor ampliación.
Danann influye en el mundo católico a través de Agustín Laje. Como Laje es referente para la gente de Iglesia, cuando realizan juntos un video la audiencia de Agustín llega también a Danann y viceversa. Es muy simple. Gorostiaga ganó también popularidad en estos ambientes a causa de una serie de supuestas discusiones al aire, que en realidad eran debates guionados, donde mostraba las contradicciones del discurso feminista e izquierdista. Además, en la difusión de Danann fueron determinantes sus videos contra el ateísmo. Y claro: tú recibes un video de 5 minutos contra alguna ideología, te gusta y lo difundes sin mayor examen. Por eso no te imaginas cuántos católicos difunden a Danann sin saber qué dice en otros temas.
Hace poco, se sacó una foto junto al ex Presidente Mauricio Macri, el mismo que habilitó en sede parlamentaria el debate por la legalización del aborto en el 2018. Y eso por decir una sola cosa de Macri, pero hay miles para añadir: fue un presidente anticristiano, adicto al globalismo y promotor de la Cultura de la Muerte. Danann se saca una foto con él y pretende ser tenido como abanderado de la lucha provida. Y la gente compra.
En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Agustín Laje?
Entiendo que su actividad pública a gran escala comenzó con “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”. Luego su popularidad explotó en las RRSS, junto con Márquez, y comenzó a viajar por toda Hispanoamérica dictando charlas, conferencias y participando en numerosos debates. No hay duda de que tiene capacidad para llevar a la contradicción a los progresistas, que domina el tema de la ideología de género y el aborto, y que maneja conocimientos de Política. Mantiene el control en los debates y esto, como en el caso de Milei, supone un duro entrenamiento.
Ahora bien, sus fundamentos son liberales, y esto (y te juro que me preocupa mucho) parece no importarle porque él sigue como si nada a pesar de que muchas veces le han señalado que el liberalismo no es compatible con el catolicismo. Me parece grave que una persona influyente en el mundo católico difunda ideas anticatólicas, blindado por un paraguas celeste provida.
En otro orden de cosas, ha deslizado frases y expresiones que van forjando un criterio entre las personas que lo siguen.
Recientemente, el blog “Manantial de Vida” ha hecho circular un fragmento[21] en donde Laje afirma que si alguien dice en público “Jesús es Gay”, a él no le parecería bien que esta blasfemia fuese “controlada” por el Estado. Según sus propias palabras: “A mí me asusta la idea de que un Estado esté controlando el respeto. Porque cuando un Estado controla el respeto, en definitiva, se tiene que meter con la libertad de expresión de las personas. Y eso es una puerta demasiado peligrosa de abrir. Porque quizás el respeto es algo tan subjetivo… Quizás yo me siento herido en mis sentimientos porque hay una manifestación que tiene un cartel que dice ‘Jesús es Gay’. Pero, ¿sabes qué? Yo estoy a favor de la libertad de expresión, aún en eso, aún en eso”.
Más aún, en su último libro (“La batalla cultural”), Agustín Laje rechaza abiertamente el concepto católico de Contrarrevolución. Cuestiona a quienes proponen “una identidad católica de la contrarrevolución”, puesto que esta identidad los cerraría “a prácticas políticas abiertas”. Así lo hace al objetar a uno de los promotores de esta identidad católica. En efecto, “El ideal de la Contra-Revolución es, pues, restaurar y promover la cultura y la civilización católicas” y, además, la “civilización católica es la estructuración de todas las relaciones humanas, de todas las instituciones humanas y del propio Estado, según la doctrina de la Iglesia”. Pero a Laje no le parece bien esto y entonces lo describe de manera peyorativa: es un “religiosismo”. Y le añade un non sequitur que la propia experiencia desmiente. Dice el propio Agustín:
“Esta forma de religiosismo se llama integrismo. Es fácil deducir (non sequitur, agrego yo), que nadie que no profese el culto católico podría ser legítimamente incorporado a las filas contrarrevolucionarias. Doble trabajo, pues: convertir a los individuos a la fe católica, primero, y convertirlos a la causa contrarrevolucionaria, después. Al no poder hacer lo segundo sin existir lo primero, lo político, sin perjuicio de ser reconocido en toda su expresión, queda subordinado a lo religioso…”[22].
Y remata Laje: “lo que ciertamente puede ser muy adecuado para la doctrina, pero muy poco práctico para la política”.
Es una deducción gratuita sostener que un no católico no puede integrar las filas de la Contrarrevolución Católica. Pero aquí está claro, por propia boca de Laje, el rechazo a una identidad católica de la Contrarrevolución. Sin embargo, alguna identidad tiene que tener este movimiento. ¿Cuál será? Por todos los elementos que tenemos, esta pseudo contrarrevolución estará teñida profundamente de liberalismo y modernidad.
Personalmente, creo que Agustín Laje es el praxeólogo de la derecha liberal hispanoamericana. Él quiere juntar a todo el anticomunismo detrás de una figura (que en la Argentina es Milei, lo ha dicho abiertamente), votar a un anticomunista, llegar al poder y listo. Por eso no puede haber identidad católica pública: eso estorba, “es muy poco práctico” y necesitamos amalgamar mucha gente para juntar muchos votos y así llegar al poder. El problema político se arreglaría desde arriba: gobernando.
Es decir:no importa si el catolicismo es verdadero. Importa llegar al poder. Dice que la izquierda hace eso (se juntan todos los zurdos, aunque no piensen igual, pero apoyan todos al mismo y así gobiernan) y “la derecha” debería hacer lo mismo: dejar “los purismos” y juntarse todos porque este purismo es “sectario”.
Me parece una simplificación de las luchas políticas y de la historia.
Para empezar, al ser el término “izquierda” ambiguo, también es ambigua la conclusión. Pero, aún admitiéndolo, tampoco es cierto que la izquierda siempre esté unida para alcanzar la victoria electoral. En la Argentina, sin ir más lejos, el kirchnerismo no se ha unido con los partidos de ultraizquierda.
Tampoco es cierto que siempre que la izquierda está unida, gana las elecciones. Hay casos en que ganan unidos, otros en que ganan sin una completa unidad y muchos en los que pierden. La realidad es más compleja.
Fundamentalmente, se debe decir enfatizar en que el objetivo para los católicos no debe ser “ganar las elecciones” sino gobernar según el bien común. Muchas alianzas sólo sirven para juntar papelitos en el cuarto oscuro. Obtienen la victoria electoral, sí, y al otro día empiezan a matarse aunque desde el poder. Surgen problemas de gobernabilidad política precisamente por la falta de identidad conceptual. O sea, por falta de esa unidad de principios a la que Laje odiosamente llama “purismo”. Aquí se aplica las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: “Un reino dividido no podrá subsistir” (Mt. 12,25). Y la historia lo confirma.
Lo cierto es que la izquierda ha llegado al poder de distintas maneras. Una es la vía electoral (una izquierda edulcorada, no leninista o maoísta). Pero las más de las veces, la izquierda “gobierna” por su peso en las esferas de la intelectualidad: a través de juristas, escritores, docentes, periodistas, comunicadores, artistas, personajes mediáticos, etc., porque ha ido permeando las capas sociales y culturales.
El consejo de “unámonos todos, dejen las diferencias de lado” sirve para que los no izquierdistas se traguen la pastilla, cierren los ojos a los errores y horrores del liberalismo, y voten.
Tampoco me causan simpatía los encomios realizados por Laje. Ha distinguido como referente de la “Nueva Derecha” nada menos que a Margaret Thatcher[23], responsable de la muerte de 323 argentinos. Después de la recuperación de las Malvinas en manos de nuestros soldados, en 1982, Thatcher ordenó atacar el Crucero General Belgrano, un buque situado fuera de la zona de guerra. Al hablar de Thatcher, no se puede omitir esto.
Sé que me preguntaste por Laje, pero es bueno recordar que Javier Milei hizo un comentario positivo sobre esta mujer. ¿Razones? Ella bajó la inflación, enfrentó un paro general de 11 días “y se la recontrabancó”, realizó reformas promercado, hizo caer el muro de Berlín “junto con Ronald Reagan y Juan Pablo II”. Para Milei, Thatcher fue una estadista “de altura”[24]. Y además: “Yo me siento muy identificado, en términos históricos, básicamente (…) con Reagan y con Margaret Thatcher”[25]. Tampoco dijo absolutamente nada sobre el hundimiento del Crucero.
Entre sus referentes, Laje ha nombrado también a Ronald Reagan. Destacó que Thatcher fue “íntima amiga de Pinochet”, sin decir lo que todo argentino informado sabe: que Pinochet fue un enemigo de la soberanía argentina. Por otro lado, Reagan y Pinochet apoyaron a Gran Bretaña en la guerra contra nuestro país. ¿Es argentino Laje? ¿Es argentino Milei? En la Argentina, no te imaginas la cantidad de católicos ¡y favorables a la causa Malvinas! que ignoran estas declaraciones o que hacen de cuenta que no existieron: mediante huecos de información se construyen estos apoyos políticos. Y la gente compra.
El apoyo de Laje a Milei está fuera de toda duda: “El liberalismo ha dado técnicos que son vitales para la Derecha. ¡Que son vitales! Vamos a pensar en una mente excepcional como la de Javier Milei”[26].
Por eso Agustín ha dicho que lo primero que haría un gobierno de Nueva Derecha sería darle a Milei el Banco Central porque es “un estorbo”, el “principal generador de la inflación en la Argentina”. Milei llega allí “y lo destruye”. Aunque él luego matice esto y diga “una nueva derecha no significa liberalismo simplemente”, lo cierto es que este movimiento no puede prescindir del liberalismo.
En definitiva, Agustín Laje propone une coalición global que junte liberales en lo económico, conservadores, derecha conservadora, patriotas, cristianos, libertarios, etc.
En particular y en detalle, ¿qué nos puede decir de la actividad pública de Nicolás Márquez?
Desde hace años, Márquez recibió la influencia del Dr. Mario Caponnetto, alumno de Jordán Bruno Genta. Genta fue una figura del Nacionalismo Católico argentino, asesinado por la guerrilla marxista en 1974, precisamente el día en que según el antiguo rito se celebraba la Fiesta de Cristo Rey. Genta era un intelectual contrarrevolucionario y mucho de lo bueno que dice Márquez supongo le viene de allí.
Posteriormente, siendo todavía muy joven, la revista Cabildo –a cargo de otro discípulo de Genta, el Dr. Antonio Caponnetto– le publicó varios artículos. Escribió varios libros y siempre ha denunciado abiertamente las mentiras de la izquierda en la historia argentina. Pero luego Márquez empezó a subrayar cada vez más sus posiciones de derecha liberal, con lo que se produjo mayor distancia, aunque durante un tiempo (bueno es reconocerlo) siguió publicando artículos de personas vinculadas a ese ámbito.
En ese sentido, nobleza obliga, Nicolás Márquez publicó 3 o 4 artículos míos desde su blog, y varios artículos también de los hermanos Caponnetto, entre otros. En su libro de co-autoría con Laje (“El Libro Negro de la Nueva Izquierda”), cita específicamente un trabajo titulado “Lenguaje, Ideología y Poder”, que fue mi primer libro.
Con el paso del tiempo, Márquez ha consolidado su visión de derecha liberal, desde la cual evalúa públicamente multiplicidad de tópicos, y reproduciendo artículos de otros intelectuales y políticos liberales argentinos: Armando Ribas (RIP), Vicente Massot, José Luis Espert, Alberto Benegas Lynch (h), Carlos Maslatón, entre otros. Además, Nicolás ha alabado personajes históricos como Julio Argentino Roca[27] (firme ejecutor de la política masónica en la Argentina), llevando a la confusión a su audiencia, que es muy numerosa.
En la mayoría de sus videos, coloca ante la pantalla una imagen de la Virgen María, a veces cita a León XIII, y muchos creen entonces que van a escuchar una opinión católica sobre temas de actualidad.
Después, hay jugarretas que no me gustan. Sube un debate por la mitad, y lo titula: “Acalorado debate doctrinario con Sacerdote en México”, un video con 420 mil vistas[28]. Nunca sabremos qué le ha dicho el presbítero porque él no lo reproduce. En la descripción, leemos “Acalorado debate doctrinario con Sacerdote bolchevique en México”. Me da igual que el prete sea bolchevique o no, tú debes colocar el video entero, no puedes mutilarlo.
De fuente directa, doy fe de que, ante la corrección fraterna por parte de un intelectual –una persona mayor–, Márquez alardeó con que, en caso de que la discusión tomara estado público, él poseía una cantidad de seguidores muy superior a la de quien lo había corregido, y amenazó a esta persona con usar esa superioridad numérica en las redes.
¿Por qué cree que proliferan tanto los liberales en los medios, incluso los que se dicen católicos?
Primero, porque hay muchas de estas declaraciones que –aunque son públicas– no circulan tanto porque no conviene que circulen. No conviene que el mundo cristiano se entere de la frase de Laje sobre la blasfemia. No es buena prensa para los argentinos patriotas sus referencias sobre Thatcher. Tampoco las frases más complejas de Márquez. Con la declaración de Milei sobre la venta de órganos es distinto, la supo todo el mundo porque aquí fue levantada por los multimedios. Muchos difunden sus videos y asisten a sus conferencias porque desconocen.
En segundo lugar, los intelectuales y referentes católicos de buena doctrina vienen siendo ignorados o, más finamente dicho, “cancelados” por la oficialidad de la Iglesia. Generan un impacto pero dentro de los márgenes de la gente a donde llega su influencia, y casi nunca la jerarquía se hace eco de sus declaraciones. Y entonces, este vacío es aprovechado.
En tercer lugar, estos youtubers tienen mucha prensa porque están haciendo el trabajo que los obispos católicos deberían hacer y –salvo excepciones– no hacen. La gente necesita una respuesta al progresismo y a la cultura de la muerte. Un espacio que unos dejan vacante, lo ocuparán otros.
Otra razón: a medida que fueron ganando espacio en las redes, estos youtubers fueron entrevistados e invitados a dictar conferencias para grupos católicos y así ganaron más visibilidad dentro de este campo. Me acaba de llegar una invitación donde figura como ponente Nicolás Márquez, junto a otros referentes católicos. Se titula: “Levantemos la cristiandad desde el laicado”. ¡No me digas! Los liberales hicieron todo lo posible para destrozar esa cristiandad y lo lograron, y Márquez pregona el liberalismo. ¿En qué quedamos? Por eso también es insólito que cierre sus ponencias citando a León XIII, uno de los papas más antiliberales de la historia.
Creo que el punto ideal para estos youtubers sería llegar a la máxima cantidad de católicos antiprogres que puedan aceptar alguna de las ideas liberales o que desconozcan la peligrosidad del liberalismo, y a la máxima cantidad de liberales no religiosos que puedan aceptar alguna idea propia del mundo católico. Las ideas se han convertido en “segmentos de mercado”.
Algunas personas, interpelados por argumentos como los tuyos, responderían quizás lo siguiente: “Yo sigo a Laje, Milei, Márquez, Danann no por lo malo que tengan sino por todo lo bueno que dicen”. ¿Qué les dirías?
A través de videos en las RRSS, testimonios y comentarios de muchas personas, considero que está suficientemente demostrado lo siguiente: el liberalismo no es una mera nota a pie de página de estos youtubers. No es un error que pasa desapercibido excepto que se esté “buscando con lupa”. Es el centro del programa del diputado argentino Javier Milei[29]. Agustín Laje lo ha elegido a Milei como presentador de su libro hace poco, y ha dicho que expresa su opción política en la Argentina. Nicolás Márquez también presentó este libro, los tres juntos estaban en el panel. Genta decía que una cosa es lo principal que hay en ella, y lo principal en Milei es la defensa acérrima del liberalismo. Por otro lado, todo lo bueno que puedan decir o hayan dicho ellos, lo dicen otros desde campos inequívocamente católicos.
¿Pero no se podría impulsar a las PERSONAS liberales, por lo bueno que dicen, y no al liberalismo?
Mentalmente se puede separar a la persona de su ideología pero en la realidad están unidas e interrelacionadas. Si estos errores graves no fueran el meollo de su programa, sería diferente. Ahora bien, al difundir a la persona no puedes evitar que quienes reciben de ti ese material lo tengan por referente. Tú lo estás referenciando al difundirlo.
Cuando tú das poder a alguien –y la fama es cierto tipo de poder– y ese alguien se vuelve tan poderoso, ya no rinde cuentas a quien le dio ese poder; ya no puedes evitar que él haga con ese poder lo que quiera. Es como el voto: tú votas a un candidato con errores y aciertos. Ok. Puedes decirte y decirle a tu familia que lo votas “por sus aciertos”. No importa. Una vez que él llegue a la banca del Congreso, dirá y realizará lo que considere. Y si este candidato impulsa esos errores que tú ves como tales, no podrás retirarle el poder que le diste. Y encima, hoy las redes favorecen esto de una manera exponencial. Por eso el factor decisivo es la confianza en la persona.
Ya no se trata de videos y conferencias. Javier Milei es diputado argentino y precandidato a Presidente de la Nación. De modo que lo que comenzó “en difundimos un videíto”, es ya totalmente político. Y me parece bien. Mi planteo no es antipolítico. Pero las alianzas no pueden prescindir de realismo.
Me explico. Siempre que dos personas se fusionen, el más débil va a remolque del más fuerte. Permíteme poner un ejemplo: si yo aparezco como orador en un templo masónico, ¿qué es lo más probable que esté ocurriendo? ¿La masonería se convirtió al catolicismo? ¿O yo me convertí en un agente de la Masonería?
Algo semejante pasa cuando los católicos cooperan con liberales ampliamente reconocidos internacionalmente. La notoriedad de Laje y Márquez arrastra a todos los que trabajen con ellos. En cualquier alianza, es cien veces más probable que los condicionados sean los católicos.
Entonces, ¿hay gente de talla en el mundo católico para combatir esta ideología del Liberalismo?
Sí. En la Argentina son conocidas las críticas al liberalismo del Dr. Antonio Caponnetto, así como también los trabajos del Padre Horacio Bojorge. También hay artículos escritos por el Dr. Alberto Caturelli, el Dr. Héctor Hernández y Enrique Díaz Araujo, todos QEPD, entre otros intelectuales. Los inolvidables Meinvielle y Castellani han escrito contra el liberalismo.
Intelectuales más jóvenes son Dante Urbina, Daniel Marín y Javier de Miguel Marqués. Pero, a decir verdad, no es común que haya espacios de abierto cuestionamiento a esta ideología. Te contaré esta anécdota: hace poco, una persona –que me ha invitado a su canal y con la cual planeábamos dictar un curso junto a otros intelectuales– me dijo: “no puedo invitar a tal intelectual a este ciclo de conferencias, porque él va a cuestionar a Laje. Si ataco a Agustín Laje, ataco a la persona que es mi fuente de ingresos”. Literal. Luego desapareció tres meses. Y el curso nunca se realizó.
Los que se dediquen a la difusión de la doctrina en las redes deben entender que primero es la Verdad y luego la rentabilidad económica. Párrafo aparte merece la forma mentis del youtuber promedio, y esto más allá de los referentes mencionados. En general, se trata de un showman. Es exteriorista: vive en el mundo de la propaganda, la publicidad, el impacto, pendiente de la cantidad de seguidores, de likes, si sus libros son best sellers, si sus audiencias están repletas, contabiliza vistas y números permanentemente… Hay que tener mucho cuidado con eso, y esto lo digo ya desde la espiritualidad (perdón por el comentario en modo abad) porque se puede colar el egocentrismo.
¿Cómo considera usted posible algún tipo de unidad entre católicos y liberales, si es que la considera posible?
Es una excelente pregunta. Se responde desde la historia y la formación doctrinaria. Y creo que la pregunta es por la unidad entre católicos y cualquier persona con errores públicamente asumidos (sean liberales o no).
En la guerra contra el moro, en 1492, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla forjaron una alianza con el mahometano Boabdil, y juntos enfrentan al Zagal, Sultán de Granada. Pero los más fuertes eran los reinos de Aragón y Castilla, y Boabdil no tuvo alternativa: los mahometanos se unieron a los católicos y así el Islam fue expulsado de la península. Además, era una guerra convencional y no una “guerra ideológica”, como la que actualmente libramos.
En la Guerra Civil Española, distintos grupos (todos ellos católicos: falangistas, carlistas, conservadores, reaccionarios, católico liberales y derechistas liberales) se alinearon detrás de Franco. Pero el que mandaba era él. Y además, fue una guerra convencional.
Durante la guerra de Malvinas, Libia –país islámico– entregó armas a la Argentina para luchar contra los ingleses. Aceptar ese armamento, ¿nos hizo cómplices de la herejía? No, obviamente: 1) no era una guerra ideológica la que manteníamos; 2) esa ayuda fue puramente instrumental; 3) la ayuda instrumental se subordinó al criterio de los que ejercían la acción principal, que eran argentinos.
Si los liberales se unen a propuestas católicas, con mente católica, y si los que conducen son católicos, no tengo nada que objetar.
Si en cambio los católicos se unen a propuestas liberales, realizadas desde una cosmovisión liberal, y si los que conducen son liberales, si los que financian son liberales, si los que “cortan el bacalao” son liberales, y si la propuesta es relanzar una sociedad con valores liberales, entonces los católicos irán a remolque y terminarán impulsando la figura de liberales y, al hacerlo, terminarán impulsando (quieras que no) el liberalismo. ¿Más claro?
Se podría decir que estos planteos de derecha liberal son la referencia del mundo “conservador de derecha”. ¿Qué piensa de estos planteos?
Ser de derecha no es la solución. Derecha e izquierda constituyen una terminología resbaladiza, acuñada precisamente por la izquierda para definir el terreno político. Un anticomunista lúcido advierte varias cosas:
a) no se puede asumir “la derecha liberal” porque se trata de un planteo miope, donde no se reconoce que muchas desigualdades económicas son injustas y hasta insultantes.
b) hay injusticias reales en el campo económico que el liberalismo capitalista produce y que la izquierda aprovecha;
c) la solución debe provenir de la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia.
Por tanto, no hay que ser de derecha (aunque eso sea mejor marketing y nos traiga más gente), hay que volver al Orden Social Cristiano, superando el socialismo y el liberalismo. El liberalismo fue la primera etapa de la Modernidad. El marxismo es la segunda. Si usted reflota el liberalismo, lo que hace es combatir a la Modernidad con otra faceta de la misma Modernidad. Amplío estos conceptos en otro artículo[30].
Por otro lado, en base a la información que he podido recopilar a lo largo de estos años –y que admite prueba en contrario, por supuesto–, llego a esta conclusión provisoria pero justificada: Milei, Laje, Márquez y Danann son los disidentes que soporta el Sistema. Más no soporta. Puedes criticar al feminismo a condición de no cuestionar la libertad de expresión. Puedes atacar al zurdaje si queda indemne el capitalismo. Puedes denunciar el marxismo cultural si queda inmune la Modernidad. Puedes llamar crimen al aborto si no llamas crimen al abuso del capital. Puedes denunciar la Nueva Izquierda si no denuncias la Masonería. Puedes escupir un retrato de Marx a condición de rendir homenaje a Rothbard y Mises. Puedes maldecir a Allende, Castro y Stalin si aplaudes a Reagan, Thatcher y Pinochet. En definitiva, puedes tomar parte en el rincón menos maloliente del Sistema pero no te dejan salirte de él.
Por eso, quienes cuestionan este Sistema son invisibilizados y cancelados (la famosa conspiración del silencio); pero la Masonería –que es quien ha armado este teatro– tiene por objetivo principal evitar que los intelectuales que cuestionen el Sistema tengan difusión masiva. Y esto porque el mayor temor de estas fuerzas ocultas es un levantamiento que los señale a ellos como responsables de la crisis de principios en Occidente. Mario Caponnetto ha dicho recientemente que “Aquellos que tienen claridad de ideas, no tienen suficiente volumen de voz, o no los dejan tener, como para que estas ideas claras puedan iluminar…”[31].
Lo cierto es que estos youtubers tienen un límite que se autoimponen o que les imponen. Ninguno de ellos ha denunciado, por el momento, a la Masonería. Sea por censura o por autocensura, hay una valla que no han cruzado. En base a la experiencia propia y ajena, llego a la conclusión de que su éxito no sería posible si no fueran (consciente o inconscientemente) funcionales al mantenimiento de una falsa dialéctica entre liberalismo y socialismo.
Un católico no sólo debe estar en contra del progresismo sino en contra del Sistema del cual es progresismo lesbomarxista abortero es sólo un síntoma.
¿Qué propones tú?
Formar movimientos políticos y culturales de carácter contrarrevolucionario. Alimentar a los que ya existen y a otras iniciativas, aunque no sean propiamente políticas. El objetivo sería formar militantes provida pero no sólo dedicados a luchar contra la cultura de la muerte sino con conocimientos en Historia, Política, Economía, y si fuera posible con experiencia en movimientos. Antiliberales y antimarxistas. Dispuestos a trabajar en público, tanto en las calles como en las RRSS. Capaces de denunciar la Masonería sin caer en la conspiranoia. Sin complejos de inferioridad. Sin temor a ser llamados extremista. Sin obsecuencia para con autoridades religiosas.
Piadosos pero no ingenuos. Sin rigorismo ni tonterías pseudo místicas. Identificados 100% con la Doctrina Social de la Iglesia, y capaces de valorar las experiencias políticas de los movimientos nacionalistas europeos. Que sepan que es lícito usar la fuerza contra las tiranías. Que no invoquen el Apocalipsis como excusa para no trabajar. Que procuren la mayor eficacia, como dijo muy bien Jean Ousset.
Creo que debemos poner las bases para el nacimiento de militantes que acepten cumplir y formar parte de un sistema de trabajo (no simplemente ser francotiradores o “lobos solitarios”). No podemos resignarnos a una mera resistencia pasiva. Tenemos que proponernos un programa de reconquista. Dios dirá si es posible. Pero hay que poner los medios. Y por supuesto, por cada artículo crítico a las ideas ajenas, llevar adelante noventa y nueve donde expresemos todo lo que proponemos, que es mucho.
Invito a los interesados para que puedan conocer todo esto: @monederojc__ en Twitter e Instagram, @jcmonedero1 en Facebook y Juan Carlos Monedero en YouTube. Y, por supuesto, a leer los artículos que publico en El Correo de España.
¿Cuál es su mayor deseo para con estos referentes liberales?
La conversión. Deseo que pongan todos sus talentos al servicio de la Verdad Completa. Estoy convencido, después de años de ver videos, leer, escuchar a la gente que los sigue, etc., que ellos son un foco enorme de confusión, salvado el bien que muchas veces producen. El Dante decía “La confusión fue siempre el principio de la ruina de las ciudades”, por lo que debemos evitarla a toda cosa.
[2] Cfr. https://nwprofessionaltraders.com/. Los “traders” realizan el “trading”: la compraventa de activos en el mercado financiero, que se caracterizan por la especulación a corto plazo, con el fin de obtener rentabilidad. El horizonte temporal en el trading difiere sustancialmente de las inversiones tradicionales en el mercado de valores. En muchos de sus videos, Agustín Laje incorpora un corto comercial para anunciar el patrocinio de esta empresa.
[7] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 2021, Argumentos en torno al liberalismo. El debate católicos vs. liberales en la Argentina e Hispanoamérica, Philosophicum Consilium, México, disponible en https://bit.ly/3KlBWU5
[9] Si el lector desea comprobar por sí mismo la imagen, puede revisar en el siguiente en lace la plataforma electoral de la candidatura de Javier Milei a diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): https://bit.ly/3TrV4Ur (visto el 27/08/2022).
[11] Cfr.: Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), 14 de octubre de 2021, “Cruce con Milei”, canal de YouTube de dicho partido, disponible en https://youtu.be/GMLjREqu07c?t=166
[12] Cfr.: A24, 23 de junio de 2022, “«Mi primer propiedad es el cuerpo», Javier Milei en #VivianaConVos 22/06/2022”, canal de YouTube del canal de TV A24, disponible en https://bit.ly/3pN62q4
[13] Cfr.: 9 de agosto de 2021, “Cinco definiciones fuertes de Javier Milei: armas, drogas, homosexualidad, aborto y el Estado como enemigo”, Cronista, disponible en https://bit.ly/3pAEILu.
[14] Cfr.: 2 de junio de 2022, entrevista radial del periodista argentino Jorge Lanata a Javier Milei en Radio Mitre, disponible en https://youtu.be/2mtoxodwAR8?t=258 (minuto 4:18 y ss.).
[16] En mi perfil de Twitter, he escrito una reflexión sobre el tema, titulada “Javier Milei y la ética del liberalismo”, indicando –con imágenes y documentos– que la venta de niños es una propuesta coherente con el liberalismo que defiende. Disponible en https://twitter.com/monederojc__/status/1558559335202144257.
[19] Cfr.: Lucía Ezcurra y Juan Carlos Monedero, 7 de septiembre de 2020, “Emmanuel Danann, confusión y blasfemia en el movimiento Provida”, Programa Verdad y Vida, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=e4mE0KhcnRQ.
[21] Cfr.: Diego García, 9 de julio de 2022, “Agustín Laje Arrigoni A favor de la libertad de expresión incluso si por medio de ésta se blasfeme”, Manantial de Vida, disponible en https://bit.ly/3oCM6FV. En posteo, se muestra el video en donde Laje afirma lo que reproduzco en mi comentario. Diego García afirma enterarse de esto a partir de la lectura de un escrito académico en donde se reseña el libro Destapando al liberalismo. La Escuela Austríaca no nació en Salamanca: Ignacio García Suárez, 2022, “Daniel Marín Arribas: «Somos hijos de Roma, no padres de Austria». La incompatibilidad entre el catolicismo y el liberalismo, Dios y el hombre, 5(2), 085, https://doi.org/10.24215/26182858e085.
[23] Cfr.: 24 de abril de 2020, “La nueva derecha: Agustín Laje y Gabriel Ballerini”, publicada en el canal de YouTube de la sección juvenil del partido político argentino NOS, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8erz29kBy20 (minutos 14 y ss.).
[26] Cfr.: 24 de abril de 2020, “La nueva derecha: Agustín Laje y Gabriel Ballerini”, publicada en el canal de YouTube de la sección juvenil del partido político argentino NOS, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=8erz29kBy20 (minutos 12-13).
[27] Cfr. “Imperdible: proponen cambiar nombre de Av. Kirchner por la de Julio A. Roca”, disponible en https://bit.ly/3Rj35Jp. Esta nota no está firmada por Márquez ni por nadie pero él es el responsable del espacio.
[30] Cfr.: Juan Carlos Monedero, 19 de abril de 2020, “¿Unirnos bajo el término «derecha»?: Respuesta contrarrevolucionaria a Agustín Laje”, disponible en https://bit.ly/3KstlyN.
Le preguntamos primero por Donald Trump: “¿Quién es Donald Trump?”. Nos respondió: “Donald Trump es un empresario, personalidad de televisión y político estadounidense que fue presidente de los Estados Unidos de 2017 a 2021. Antes de entrar en la política, Trump era conocido por su carrera en los negocios, siendo presidente y CEO de la Trump Organization, una compañía que se dedica al desarrollo inmobiliario y otros negocios. También se hizo conocido como presentador del programa de televisión “The Apprentice”. En 2016, Trump fue elegido presidente de los Estados Unidos por el Partido Republicano, y durante su mandato implementó varias políticas controvertidas y se vio envuelto en numerosos escándalos políticos”.
Sobre su respuesta, destacamos:
No se menciona una sola política positiva de su gobierno. Se omite indicar que llevó el desempleo a tasas muy bajas –la menor en 50 años[1]–, habiendo creado 20 millones de puestos de trabajo entre el 2017 y los comienzos de la cuarentena.
Como presidente de EE.UU., Trump no declaró ninguna guerra. Tampoco se indica que su administración salió en defensa de una minoría hostilizada, denunciando prácticas en China –como la represión en Pekín contra los uigures–a la que calificó de “genocidio”.
No se brinda ninguna información sobre la normativa de Trump que obliga a los médicos a dar tratamiento a los bebés que sobrevivan a un intento de aborto provocado.
Nada se dice de los acercamientos de Trump con Corea del Norte, gracias a los cuales –lo dice la propia Wikipedia, no ciertamente amiga de Donald– dicho país “paralizó su programa nuclear”, siendo “la única vez que un presidente del país norteamericano pisó suelo norcoreano”[2].
Se indica el dato de “políticas controvertidas” sin dar un sólo ejemplo que permita al lector llegar a avizorar de qué se habla. Presumiblemente, muchos de ellos –al observar el término controvertido– levantarán la guardia puesto que en esta época de pensamiento débil vattimiano (o más bien, anoréxico) la mayoría de la gente no quiere verse asociada a controversia alguna. Los muy burgueses prefieren los cómodos consensos.
Menciona que el mandatario se ha vuelto envuelto en muchos escándalos, también sin ejemplificar.
Ante todo, la información ofrecida nos pareció sesgada e incompleta. Entonces íbamos a preguntarle por Hillary Clinton pero decidimos que mejor sería por Obama, dado que la Clinton nunca llegó a ser presidente. Veamos:
“Barack Obama es un abogado y político estadounidense que fue el 44º presidente de los Estados Unidos, en el cargo desde 2009 hasta 2017. Antes de su presidencia, Obama se desempeñó como senador de los Estados Unidos por Illinois. Durante su mandato, Obama implementó varias políticas significativas, incluyendo la Ley de Cuidado de Salud Asequible (“Obamacare”), la Ley de Estímulo Económico de 2009 y la derogación de la política militar “Don’t Ask, Don’t Tell”. También ganó el Premio Nobel de la Paz en 2009 por sus esfuerzos para fortalecer la cooperación internacional y la diplomacia entre las naciones”.
Destacamos:
No hay mención a una sola política negativa de su gobierno. No se menciona las guerras que se declararon o continuaron durante su administración: Irak, Afganistán, Libia, Siria, Pakistán, Somalía y Yemen ni tampoco que –durante los ocho años de su gobierno– no hubo un sólo día de paz[3].
No se habla de “políticas controvertidas”. El poderoso ChatGPT no es capaz de indicar –o quizás no ha sido programado para ello– si las medidas de Obama generaron controversias, lo que es falso a todas luces. Para empezar, las declaraciones de guerra generaron numerosas discusiones, como es lógico. Pero también el propio Obamacare suscitó infinidad de polémicas[4]. Pero eso no lo sabremos por Inteligencia Artificial. Sí se nos dirá que Obama llevó adelante políticas significativas, vocablo con indudables connotaciones positivas, y se colocan tres ejemplos concretos, con título y año.
Se menciona que recibió el Premio Nobel de la Paz.
Se indica que fue el presidente N°44, poniéndolo en continuidad con los demás mandatarios de la nación, dato omitido en la información sobre Donald Trump.
No se indica que Obama haya sido envuelto en escándalo alguno. Sin embargo, en un artículo de la propia BBC –cuyos integrantes ciertamente no son católicos de Misa Tridentina– podemos leer: “Los cinco escándalos que acosan a Obama”[5].
Por ejemplo, se supo que el gobierno de Obama espiaba teléfonos de algunos periodistas, lo que se justificó invocando como argumento que el fin era desmantelar redes terroristas[6]. Pero tiempo después, The Guardian y The Washington Post publicaron que la NSA obtenía datos privados de naciones como Alemania y otros países de la Unión Europea, numerosas embajadas y la propia ONU[7]. Los estados pidieron explicaciones a EE.UU. y el escándalo fue mundial. Pero Chat GPT de esto no nos dijo nada.
En noviembre de 2012, el consulado estadounidense en Libia fue atacado y fallecieron el embajador Christopher Stevens y otros tres ciudadanos. El gobierno fue ampliamente criticado en cuanto a la seguridad. En ese contexto, cuando Susan Rice –embajadora ante la ONU– fue designada integrante de la Seguridad Nacional, las críticas no se hicieron esperar dado que la propia Rice había promovido versiones donde se negaban errores internos de la administración en torno al ataque a la embajada. Cinco comités del Congreso abrieron investigaciones al respecto, y se asegura que el gobierno no reforzó como debía la seguridad de los diplomáticos en Libia. ¿Chat GPT? Cero.
En junio de 2012, pleno mandato de Obama, Eric Holder –el Secretario de Justicia– fue declarado en desacato, convirtiéndose en el primer integrante del gabinete de un gobierno estadounidense que recibió tal sanción. Se lo acusó formalmente de obstruir una investigación del Congreso: se le había pedido información sobre la muerte de un oficial, en el marco de la persecución al narcotráfico, y no habría colaborado como debía. Pero no lo sabremos por Chat GPT, que sólo brinda versiones acarameladas de la administración de Obama.
En resumen, Chat GPT reedita la conocida estrategia de lavado de cerebro: “No digas nada bueno de tus enemigos, no digas nada malo de los propios”. Como nosotros no somos ni queremos ser ideólogos, queremos decir toda la verdad y eso hacemos aquí. Es evidente que sus respuestas inducen al engaño. Sin embargo, no lo hace a partir de mentiras grotescas y afirmaciones abiertamente contrarias a la evidencia empírica sino con agujeros de información. Si el público tuviera todos los elementos sobre ambos políticos, podría llegar a un juicio más equilibrado. Pero lo cierto es que a la masa de la gente se le escamotea información relevante y clave, a los efectos de que no pueda llegar a producir las conclusiones que el poder mundial cultural –en manos de la izquierda– teme que produzca. No sea que su hegemonía cultural, inyectada en vena, pueda ser derrocada.
No es el lugar para desarrollar el tema del derecho de un gobierno para realizar un espionaje a los fines de defenderse del terrorismo, de discutir políticas de salud públicas u otros temas que aparezcan tangencialmente en este artículo.
Todavía es pronto para un juicio definitivo sobre este Chat GPT pero he aquí un significativo botón de muestra. El lector sabrá sacar sus propias conclusiones.
[1] Cfr.: 2 de julio de 2020, “Trump celebra la «espectacular» caída del desempleo en EEUU”, Infobae, disponible en https://bit.ly/3UjGgIB.
[3] Cfr.: 16 de enero de 2017, “Barack Obama, el premio Nobel de la Paz que se convirtió en el primer presidente de EE.UU. en pasar sus dos periodos completos sin un solo día sin guerra”, BBC News Mundo, disponible en https://bbc.in/2GwdkL7; Pablo Pardo, 9 de septiembre de 2020, “Trump, el primer presidente de EEUU desde 1980 que no inicia una guerra en su primer mandato”, El mundo, disponible en https://bit.ly/3Upu1tK; 19 de enero de 2021, “Trump se despide como un pacifista: «El primer presidente en décadas que no ha iniciado nuevas guerras»”, Público, disponible en https://bit.ly/3mcI3CI.
[4] Cfr.: Darío Mizrahi, 25 de marzo de 2017, “Por qué Estados Unidos vive discutiendo su sistema de salud”, Infobae, disponible en https://bit.ly/40SHUU0.
[5] Cfr.: Carlos Chirinos, 11 de junio de 2013, “Los cinco escándalos que acosan a Obama”, BBC News Mundo, disponible en https://bbc.in/3mdVO45.
[6] Cfr.: 7 de junio de 2013, “Una serie de escuchas que pone en apuros al gobierno de Obama”, Clarín, disponible en https://bit.ly/3KrsBdE; 15 de mayo de 2013, “Obama pasa a la acción para atajar dos grandes escándalos”, Télam, disponible en https://bit.ly/3ZOboRu; Rafael Mathus Ruíz, 8 de junio de 2013, “El escándalo crece y obliga a Obama a justificar el espionaje”, La Nación, disponible en https://bit.ly/3nTNEhv; 8 de junio de 2013, “Crece el escándalo por el espionaje en EE.UU.”, Página 12, disponible en https://bit.ly/43v0Cmm.
[7] Cfr.: 16 de agosto de 2013, “Washington Post: NSA violó la ley miles de veces desde 2008”, DW, disponible en https://bit.ly/3Ukubml; 20 de junio de 2013, “Los documentos secretos que respaldan el espionaje de la NSA”, El mundo, disponible en https://bit.ly/3GumxQL. Especialmente, cfr.: 2 de julio de 2013, “Un polémico Obama admite: todos se espían”, Ámbito, disponible en https://bit.ly/40Sb45n. Leemos: “La polémica creció a raíz de las últimas revelaciones de Snowden sobre el espionaje de EE.UU. a la UE, -fundamentalmente a Alemania, donde se intervinieron 500 millones de correos electrónicos, mensajes de texto y llamadas telefónicas-, la ONU y decenas de embajadas. Según se supo, el espionaje incluyó la introducción de dispositivos en los faxes codificados de las embajadas afectadas y en pinchaduras lisas y llanas de cables y teléfonos”.
Describir los pecados económicos es más fácil que definirlos. Hay pecado económico por ejemplo cuando a una persona se la hace trabajar por tres o cuando el trabajo de un día le consume las fuerzas físicas e intelectuales. Así lo dejó estampado León XIII en Rerum Novarum: “Tampoco debe imponérseles (a los hombres) más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas […]”[1].
Estas situaciones se originan en la fiebre del oro: el jefe de la empresa implementa esta forma de trabajo para no pagar dos sueldos más y así se ahorra dinero. Claro: por lo general, esto trae desorden e ineficacia en la empresa. Pero se prefiere este desorden si el resultado es el ahorro. Es tan estrecho el criterio de algunos que eligen soportar una situación caótica en su propia empresa antes que convivir con un trabajo ordenado, aunque haya que pagar más. De hecho, hay ocasiones donde en caso de contratar personal idóneo y bien organizado, ni siquiera se perdería dinero sino que se ganaría un poco menos. Porque la eficacia en el trabajo permitiría generar mayores ganancias.
En caso contrario, el empleado sigue sobrecargado y fuera del horario laboral se podría decir que ya no sirve para nada.
Situaciones como estas no se solucionan aumentando el sueldo al empleado, pues el trabajo sigue siendo mucho para él, más allá de que un pago mayor vuelve la situación menos injusta. Porque el trabajador no debe concluir su jornada laboral como un desecho humano.
Cuando se les presentan estas situaciones, los jefes suelen justificarse diciendo que ellos ofrecen ese trabajo “libremente” para quienes quieran tomarlo “libremente”; quien no lo quiera, a quien le parezca demasiado, a quien le parezca excesivo o injusto, que no lo tome y basta. Aquí subyace la peligrosa idea de Kant, planteada en Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785)[2]. Según el criterio kantiano, es suficiente que haya conformidad de las partes para la licitud del contrato. En efecto, para Kant, la voluntad no se autodetermina por una norma externa sino por una norma interna. En definitiva, uno sólo está forzado a aquellas cosas que se ha comprometido a hacer, con independencia de cuáles sean.
Pero eso es una condición necesaria, no suficiente. Una persona puede comprometerse con muchas cosas y luego darse cuenta de que son excesivas, desproporcionadas o abusivas. Por otro lado, el objeto y las condiciones en un contrato también deben ser lícitas. No es sólo una cuestión de si has dado el consentimiento libre. Por otro lado, si la persona está hundida por su situación económica, no hay propiamente una elección “libre”. Si esa persona tuviera dos posibilidades laborales iguales en todo, excepto en que en una la explotan y en la otra no, obviamente elegiría aquella donde no se abusen de él.
El concepto de “pecado económico” está muy ausente, por lo general, en el campo académico católico. Es correcto que recordemos la existencia de un orden moral y de un pecado en la sexualidad, en la política, en la educación, en las guerras, pero en el campo social y económico no se suele enseñar –¿en cuántas conferencias le han dicho esto? – que la vida económica está atravesada de moral porque en el fondo es vida humana. Hemos visto cientos de videos sobre aborto, ideología de género, progresismo, comunismo, y está muy bien, lo celebramos, pero sería interesante que el lector pudiera indicar al menos cinco trabajos donde un maestro católico enseñe que pagar sueldos justos hace a la justicia, y que esto no está librado al capricho de la oferta y a la demanda.
Por eso, en definitiva, esa libertad kantiana –aparente, ficticia– no sirve sino como pretexto para enmascarar la fiebre del oro, de resultados previstos e inhumanos: la sobrecarga de los trabajadores y el agotamiento de sus fuerzas vitales, hasta el punto de que fuera del horario laboral estos ya no pueden realizar otras actividades plenamente.
[1] León XIII, Rerum Novarum, n. 15.
[2] Cfr.: Immanuel Kant, 1994, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Madrid, Espasa Calpe, 10ª ed., pp. 119-120. Citado de: Enciclopedia Herder, “Kant: la autonomía de la voluntad”.
ANEXO
FRAGMENTOS DE RERUM NOVARUM (LEÓN XIII, 1891)
Sin duda alguna, como es fácil de ver, la razón misma del trabajo que aportan los que se ocupan en algún oficio lucrativo y el fin primordial que busca el obrero es procurarse algo para sí y poseer con propio derecho una cosa como suya. Si, por consiguiente, presta sus fuerzas o su habilidad a otro, lo hará por esta razón: para conseguir lo necesario para la comida y el vestido; y por ello, merced al trabajo aportado, adquiere un verdadero y perfecto derecho no sólo a exigir el salario, sino también para emplearlo a su gusto. Luego si, reduciendo sus gastos, ahorra algo e invierte el fruto de sus ahorros en una finca, con lo que puede asegurarse más su manutención, esta finca realmente no es otra cosa que el mismo salario revestido de otra apariencia, y de ahí que la finca adquirida por el obrero de esta forma debe ser tan de su dominio como el salario ganado con su trabajo. […]. [Numeral 3].
Esto resalta todavía más claro cuando se estudia en sí misma la naturaleza del hombre. Pues el hombre, abarcando con su razón cosas innumerables, enlazando y relacionando las cosas futuras con las presentes y siendo dueño de sus actos, se gobierna a sí mismo con la previsión de su inteligencia, sometido además a la ley eterna y bajo el poder de Dios; por lo cual tiene en su mano elegir las cosas que estime más convenientes para su bienestar, no sólo en cuanto al presente, sino también para el futuro. De donde se sigue la necesidad de que se halle en el hombre el dominio no sólo de los frutos terrenales, sino también el de la tierra misma, pues ve que de la fecundidad de la tierra le son proporcionadas las cosas necesarias para el futuro.
Las necesidades de cada hombre se repiten de una manera constante; de modo que, satisfechas hoy, exigen nuevas cosas para mañana. Por tanto, la naturaleza tiene que haber dotado al hombre de algo estable y perpetuamente duradero, de que pueda esperar la continuidad del socorro. Ahora bien: esta continuidad no puede garantizarla más que la tierra con su fertilidad. [Numeral 5].
Y no hay por qué inmiscuir la providencia de la república, pues que el hombre es anterior a ella, y consiguientemente debió tener por naturaleza, antes de que se constituyera comunidad política alguna, el derecho de velar por su vida y por su cuerpo. El que Dios haya dado la tierra para usufructuarla y disfrutarla a la totalidad del género humano no puede oponerse en modo alguno a la propiedad privada. Pues se dice que Dios dio la tierra en común al género humano no porque quisiera que su posesión fuera indivisa para todos, sino porque no asignó a nadie la parte que habría de poseer, dejando la delimitación de las posesiones privadas a la industria de los individuos y a las instituciones de los pueblos. Por lo demás, a pesar de que se halle repartida entre los particulares, no deja por ello de servir a la común utilidad de todos, ya que no hay mortal alguno que no se alimente con lo que los campos producen. Los que carecen de propiedad, lo suplen con el trabajo; de modo que cabe afirmar con verdad que el medio universal de procurarse la comida y el vestido está en el trabajo, el cual, rendido en el fundo propio o en un oficio mecánico, recibe, finalmente, como merced no otra cosa que los múltiples frutos de la tierra o algo que se cambia por ellos. [Numeral 6].
Ahora bien: esos derechos de los individuos se estima que tienen más fuerza cuando se hallan ligados y relacionados con los deberes del hombre en la sociedad doméstica. Está fuera de duda que, en la elección del género de vida, está en la mano y en la voluntad de cada cual preferir uno de estos dos: o seguir el consejo de Jesucristo sobre la virginidad o ligarse con el vínculo matrimonial. No hay ley humana que pueda quitar al hombre el derecho natural y primario de casarse, ni limitar, de cualquier modo que sea, la finalidad principal del matrimonio, instituido en el principio por la autoridad de Dios: «Creced y multiplicaos»[2].
He aquí, pues, la familia o sociedad doméstica, bien pequeña, es cierto, pero verdadera sociedad y más antigua que cualquiera otra, la cual es de absoluta necesidad que tenga unos derechos y unos deberes propios, totalmente independientes de la potestad civil. Por tanto, es necesario que ese derecho de dominio atribuido por la naturaleza a cada persona, según hemos demostrado, sea transferido al hombre en cuanto cabeza de la familia; más aún, ese derecho es tanto más firme cuanto la persona abarca más en la sociedad doméstica.
Es ley santísima de naturaleza que el padre de familia provea al sustento y a todas las atenciones de los que engendró; e igualmente se deduce de la misma naturaleza que quiera adquirir y disponer para sus hijos, que se refieren y en cierto modo prolongan la personalidad del padre, algo con que puedan defenderse honestamente, en el mudable curso de la vida, de los embates de la adversa fortuna. Y esto es lo que no puede lograrse sino mediante la posesión de cosas productivas, transmisibles por herencia a los hijos. Al igual que el Estado, según hemos dicho, la familia es una verdadera sociedad, que se rige por una potestad propia, esto es, la paterna. Por lo cual, guardados efectivamente los límites que su causa próxima ha determinado, tiene ciertamente la familia derechos por lo menos iguales que la sociedad civil para elegir y aplicar los medios necesarios en orden a su incolumidad y justa libertad. Y hemos dicho «por lo menos» iguales, porque, siendo la familia lógica y realmente anterior a la sociedad civil, se sigue que sus derechos y deberes son también anteriores y más naturales. Pues si los ciudadanos, si las familias, hechos partícipes de la convivencia y sociedad humanas, encontraran en los poderes públicos perjuicio en vez de ayuda, un cercenamiento de sus derechos más bien que una tutela de los mismos, la sociedad sería, más que deseable, digna de repulsa. [Numeral 9].
Querer, por consiguiente, que la potestad civil penetre a su arbitrio hasta la intimidad de los hogares es un error grave y pernicioso. Cierto es que, si una familia se encontrara eventualmente en una situación de extrema angustia y carente en absoluto de medios para salir de por sí de tal agobio, es justo que los poderes públicos la socorran con medios extraordinarios, porque cada familia es una parte de la sociedad. Cierto también que, si dentro del hogar se produjera una alteración grave de los derechos mutuos, la potestad civil deberá amparar el derecho de cada uno; esto no sería apropiarse los derechos de los ciudadanos, sino protegerlos y afianzarlos con una justa y debida tutela. Pero es necesario de todo punto que los gobernantes se detengan ahí; la naturaleza no tolera que se exceda de estos límites. Es tal la patria potestad, que no puede ser ni extinguida ni absorbida por el poder público, pues que tiene idéntico y común principio con la vida misma de los hombres. Los hijos son algo del padre y como una cierta ampliación de la persona paterna, y, si hemos de hablar con propiedad, no entran a formar parte de la sociedad civil sino a través de la comunidad doméstica en la que han nacido. Y por esta misma razón, porque los hijos son «naturalmente algo del padre…, antes de que tengan el uso del libre albedrío se hallan bajo la protección de dos padres»[3]. De ahí que cuando los socialistas, pretiriendo en absoluto la providencia de los padres, hacen intervenir a los poderes públicos, obran contra la justicia natural y destruyen la organización familiar. [Numeral 10].
Establézcase, por tanto, en primer lugar, que debe ser respetada la condición humana, que no se puede igualar en la sociedad civil lo alto con lo bajo. Los socialistas lo pretenden, es verdad, pero todo es vana tentativa contra la naturaleza de las cosas. Y hay por naturaleza entre los hombres muchas y grandes diferencias; no son iguales los talentos de todos, no la habilidad, ni la salud, ni lo son las fuerzas; y de la inevitable diferencia de estas cosas brota espontáneamente la diferencia de fortuna. Todo esto en correlación perfecta con los usos y necesidades tanto de los particulares cuanto de la comunidad, pues que la vida en común precisa de aptitudes varias, de oficios diversos, al desempeño de los cuales se sienten impelidos los hombres, más que nada, por la diferente posición social de cada uno. Y por lo que hace al trabajo corporal, aun en el mismo estado de inocencia, jamás el hombre hubiera permanecido totalmente inactivo; mas lo que entonces hubiera deseado libremente la voluntad para deleite del espíritu, tuvo que soportarlo después necesariamente, y no sin molestias, para expiación de su pecado: «Maldita la tierra en tu trabajo; comerás de ellas entre fatigas todos los días de tu vida». Y de igual modo, el fin de las demás adversidades no se dará en la tierra, porque los males consiguientes al pecado son ásperos, duros y difíciles de soportar y es preciso que acompañen al hombre hasta el último instante de su vida. Así, pues, sufrir y padecer es cosa humana, y para los hombres que lo experimenten todo y lo intenten todo, no habrá fuerza ni ingenio capaz de desterrar por completo estas incomodidades de la sociedad humana. Si algunos alardean de que pueden lograrlo, si prometen a las clases humildes una vida exenta de dolor y de calamidades, llena de constantes placeres, ésos engañan indudablemente al pueblo y cometen un fraude que tarde o temprano acabará produciendo males mayores que los presentes. Lo mejor que puede hacerse es ver las cosas humanas como son y buscar al mismo tiempo por otros medios, según hemos dicho, el oportuno alivio de los males. [Numeral 13].
Es mal capital, en la cuestión que estamos tratando, suponer que una clase social sea espontáneamente enemiga de la otra, como si la naturaleza hubiera dispuesto a los ricos y a los pobres para combatirse mutuamente en un perpetuo duelo. Es esto tan ajeno a la razón y a la verdad, que, por el contrario, es lo más cierto que como en el cuerpo se ensamblan entre sí miembros diversos, de donde surge aquella proporcionada disposición que justamente podríase llamar armonía, así ha dispuesto la naturaleza que, en la sociedad humana, dichas clases gemelas concuerden armónicamente y se ajusten para lograr el equilibrio. Ambas se necesitan en absoluto: ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital. El acuerdo engendra la belleza y el orden de las cosas; por el contrario, de la persistencia de la lucha tiene que derivarse necesariamente la confusión juntamente con un bárbaro salvajismo. [Numeral 14].
Ahora bien: para acabar con la lucha y cortar hasta sus mismas raíces, es admirable y varia la fuerza de las doctrinas cristianas. En primer lugar, toda la doctrina de la religión cristiana, de la cual es intérprete y custodio la Iglesia, puede grandemente arreglar entre sí y unir a los ricos con los proletarios, es decir, llamando a ambas clases al cumplimiento de sus deberes respectivos y, ante todo, a los deberes de justicia. De esos deberes, los que corresponden a los proletarios y obreros son: cumplir íntegra y fielmente lo que por propia libertad y con arreglo a justicia se haya estipulado sobre el trabajo; no dañar en modo alguno al capital; no ofender a la persona de los patronos; abstenerse de toda violencia al defender sus derechos y no promover sediciones; no mezclarse con hombres depravados, que alientan pretensiones inmoderadas y se prometen artificiosamente grandes cosas, lo que lleva consigo arrepentimientos estériles y las consiguientes pérdidas de fortuna.
Y éstos, los deberes de los ricos y patronos: no considerar a los obreros como esclavos; respetar en ellos, como es justo, la dignidad de la persona, sobre todo ennoblecida por lo que se llama el carácter cristiano. Que los trabajos remunerados, si se atiende a la naturaleza y a la filosofa cristiana, no son vergonzosos para el hombre, sino de mucha honra, en cuanto dan honesta posibilidad de ganarse la vida. Que lo realmente vergonzoso e inhumano es abusar de los hombres como de cosas de lucro y no estimarlos en más que cuanto sus nervios y músculos pueden dar de sí. E igualmente se manda que se tengan en cuenta las exigencias de la religión y los bienes de las almas de los proletarios. Por lo cual es obligación de los patronos disponer que el obrero tenga un espacio de tiempo idóneo para atender a la piedad, no exponer al hombre a los halagos de la corrupción y a las ocasiones de pecar y no apartarlo en modo alguno de sus atenciones domésticas y de la afición al ahorro. Tampoco debe imponérseles más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas, ni de una clase que no esté conforme con su edad y su sexo. Pero entre los primordiales deberes de los patronos se destaca el de dar a cada uno lo que sea justo.
Cierto es que para establecer la medida del salario con justicia hay que considerar muchas razones; pero, generalmente, tengan presente los ricos y los patronos que oprimir para su lucro a los necesitados y a los desvalidos y buscar su ganancia en la pobreza ajena no lo permiten ni las leyes divinas ni las humanas. Y defraudar a alguien en el salario debido es un gran crimen, que llama a voces las iras vengadoras del cielo. «He aquí que el salario de los obreros… que fue defraudado por vosotras, clama; y el clamor de ellos ha llegado a los oídos del Dios de los ejércitos»[4].
Por último, han de evitar cuidadosamente los ricos perjudicar en lo más mínimo los intereses de los proletarios ni con violencias, ni con engaños, ni con artilugios usurarios; tanto más cuanto que no están suficientemente preparados contra la injusticia y el atropello, y, por eso mismo, mientras más débil sea su economía, tanto más debe considerarse sagrada. [Numeral 15].
Lucio Dupuy: víctima de un sistema judicial genuflexo ante la ideología feminista
Por Juan Carlos Monedero (h)
Este domingo 22 de enero de 2023, por AM 650 Radio Belgrano, en el programa “Italia Tricolore”[1], Franco Arena y el abogado Roberto Castellano –de la ONG Pro-Vida– entrevistaron a Ramón Dupuy, el abuelo del pequeño Lucio Dupuy.
Lucio fue asesinado en la provincia de La Pampa por su propia madre y su novia, a los 5 años de edad. Esta pareja de lesbianas criminales –Magdalena Espósito Valenti, la madre, y Abigail Páez– mataron al niño luego de perforarle los pulmones, producirle quebraduras de brazos y dedos, violarlo y arrancarle los genitales.
Tal como lo pidió la Fiscalía, los celulares de las procesadas fueron abiertos y del contenido de los chats surgen “mensajes escalofriantes” y “castigos inhumanos” a los que Lucio fue sometido:
“falta de comida, frío, penitencias interminables contra una pared, golpes de puño en la panza que le provocaban vómitos continuos, golpes en la cara que le provocaron lesiones visibles, amenazas respecto de que no podía contar a nadie lo que vivía si no sería peor, no mandarlo al jardín por dos motivos: primero, para que no vieran las maestras sus lesiones y segundo, como forma de endilgarle castigo ya que disfrutaba de ir al jardín”[2].
También lo castigaban los días de lluvia: “A veces cuando estaba lloviendo se la pasaba desnudo toda la noche en el patio, tirado”[3].
Según se dijo en la entrevista, Espósito y Páez –feministas y abortistas, dedicadas al consumo y tráfico de drogas– necesitaban de la tenencia del niño para cobrar distintos planes sociales que ofrece el gobierno. El abuelo ya había explicado que la madre “cobraba el IFE y la tarjeta social, también tenía un crédito de Anses. Lucio para ella significaba plata”. Y además: “Nos imaginábamos que Lucito podía estar vendiendo droga en la calle siendo muy pequeño dentro de cuatro o cinco años. Sabíamos y la jueza sabía que la mamá consumía y vendía droga. La vida que llevaba era mala. Drogándose en las plazas de Santa Rosa (…) Aún así, le devolvió a Lucito a la mamá. Y fue el desenlace fatal para él”. Y también: “Con la firma esa en el expediente sentenció la muerte de Lucio”[4].
Al principio de esta historia, por insolvencia económica de la madre, Lucio fue asignado a sus tíos paternos. Posteriormente su situación mejoró, y es ahí cuando ella y su pareja iniciaron gestiones para su custodia. Presionaron y presionaron. Consiguieron un régimen compartido y, en una ocasión –aprovechando la cuarentena– evitaron restituir al niño a la casa de sus tíos. Finalmente, ante la familia agotada y sin recursos ante el pleito judicial[5], las lesbianas lograron quedarse con Lucio, un año y 3 meses antes del crimen.
En el hospital donde se atendió al menos cinco veces a Lucio por lesiones gravísimas tampoco denunciaron nada, y nada en el jardín o escuela donde concurría irregularmente, por decisión de su madre. Las voces de familiares, amigos y vecinos de Lucio no eran registradas en esferas institucionales; los intentos de protección no tuvieron eco en el Estado.
Ante una pregunta expresa del Dr. Castellano, Ramón Dupuy afirmó que no ha recibido ningún apoyo de la Secretaría de DDHH, del INADI, de Unicef, de las Abuelas de Plaza de Mayo, de Amnesty International o de Human Rights Watch. También reveló que el gobernador pampeano –Sergio Raúl Ziliotto– ha ignorado los pedidos de la familia, al igual que el obispo local Raúl Martín, quien no ha celebrado ni siquiera una misa en memoria de la víctima.
Finalmente, este 2 de febrero de 2023 se dictará la sentencia, que –acorde a la ley y a la justicia– debería ser de cadena perpetua. Ese mismo día, frente a los Tribunales en la ciudad de Santa Rosa –calles Perón y Uruguay– a las 9 de la mañana, tendrá lugar una gran manifestación para exigir justicia y castigo a todos los cómplices del martirio de Lucio Dupuy.
Lucio contabilizó varios ingresos al hospital antes de morir. Si quienes lo llevaban por lesiones no hubiesen sido dos lesbianas feministas sino un padre y una madre con crucifijo en el pecho, integrantes de la policía o de las FFAA, ¡qué no se habría hecho! Todos los engranajes del sistema se hubieran movido para que no le toquen ni un pelo. Todos los resortes hubiesen estado aceitados porque hoy estos mecanismos funcionan, en gran medida, como disciplina ideológica. Si un hijo de policías, militares o gendarmes hubiese muerto de forma tan trágica, tendríamos infinidad de portadas de Clarín, La Nación, Página/12, entrevistas, coberturas mediáticas las 24 horas del día; el periodismo estaría desglosando hasta el mínimo detalle y la indignación sería general.
Por el contrario, el estruendoso silencio de la mayoría de los comunicadores sociales al respecto –que contrasta con la enorme cobertura mediática del también horrible asesinato de Fernando Báez Sosa a manos de un grupo de animales– ilustra cómo los cobardes responden al despotismo feminista. Por cada artículo sobre Lucio hay 25 sobre Fernando: todos temerosos de decir que el Rey está desnudo, por miedo a represalias.
El asesinato de Lucio Dupuy no es el resultado de una serie de eventos desafortunados, imposibles de prever. Él es víctima por partida doble: por acciónde los pañuelos verdes y del odio feminista hacia el varón (“muerte al macho no es metáfora”), y víctima por omisión de un sistema judicial y hospitalario genuflexo a esta ideología criminal, cuyos integrantes (asistentes sociales, médicos, jueces, abogados, funcionarios) no tuvieron el valor de denunciar, porque los responsables eran lesbianas.
Este fue un crimen lamentable y evitable, porque muchas alarmas sonaron antes del desenlace. Lucio sufrió tortura durante meses, un largo tormento (mordidas, golpes, quemaduras de cigarrillo) sin excluir el abuso sexual y el acceso carnal por vía anal con un objeto[6]. Pero los distintos eslabones de la cadena, a pesar de su responsabilidad como agentes del estado, prefirieron mirar para otro lado porque les faltaron –dicho en criollo– las agallas para defender a un pobre inocente de dos monstruosas drogadictas con el pelo corto, piercing, tatuajes y aritos.