Respuesta pública a calumnias de los abortistas – Fundación Vida SV, Faro Films y el Lic. Juan Carlos Monedero responden a Sexual Policy Watch

Fundación Vida SV, Faro Films y el Lic. Juan Carlos Monedero responden a las calumnias de la organización abortista internacional “Sexual Policy Watch” a propósito del video “El fraude de las 17” (Faro Films)

 

Fundación Vida SV, Faro Films y el Lic. Juan Carlos Monedero –responsables de la serie documental de videos denominados “El Manual del Aborto”, que relata lo que se ha dado a llamar “El fraude de las 17”, a través del canal de Youtube Faro Films– haciendo uso de nuestro derecho a la legítima defensa, rechazamos la calumnia vertida el 14 de octubre de este año por la entidad internacional Sexual Policy Watch, a través de un artículo digital titulado “Caso Manuela-El Salvador” (https://sxpolitics.org/es/caso-manuela-el-salvador/5076).

Negamos desarrollar campaña alguna de acoso contra la familia de Manuela. No tenemos ningún contacto con ellos. Al contrario, tenemos evidencia de que los propios grupos abortistas son los que manipulan a la familia de “Manuela”, aprovechándose de la vulnerabilidad emocional de quienes han perdido a un ser querido. Hemos refutado prolijamente las mentiras de la campaña de “Las 17” utilizando expedientes judiciales que se hallan en estado público, en estricto respeto de las normas del periodismo. Como estos abortistas no tienen una mejor carta, nos acusan falsamente como reveladores de información “privada” que, en realidad, es pública.

En efecto, la sentencia que incluye el nombre de “Manuela” (María Edis) es de acceso público en los juzgados de El Salvador. Al igual que en la mayoría de los países occidentales, la confidencialidad existe para proteger la identidad de las víctimas y no de los victimarios. María Edis fue condenada por homicidio agravado de su hijo recién nacido; su identidad no es confidencial en el ordenamiento jurídico salvadoreño. La pretensión de un trato de “víctima” para quien en realidad es victimaria no es otra cosa que una estrategia de guerra psicológica abortista, destinada a igualar culpables con inocentes.

Negamos desarrollar campaña alguna de estigmatización de Manuela, ya fallecida. Quienes estigmatizan son los grupos abortistas cuando –a falta de argumentos científicos, médicos o jurídicos– señalan a los provida como “antiderechos”.

Nos hacemos cargo sólo de las afirmaciones vertidas en la serie documental de videos (https://www.youtube.com/watch?v=H55YmbkDjL0&t=) y no de las patrañas de los organismos abortistas, nerviosos porque la difusión de este material permite que la opinión pública salvadoreña –así como la de otros países– se entere de la verdad: Las 17 no han sido condenadas por “emergencias obstétricas” ni por “aborto provocado” sino por haber asesinado a sus propios hijos luego de darlos a luz. Sexual Policy Watch miente descaradamente, y lo peor es que –a pesar del inmenso poder que tienen– ningún integrante del staff internacional de estos señores se atreve a firmar.

Asimismo, llamamos la atención a todos los salvadoreños para que adviertan las maniobras de presión política que distintos organismos internacionales (no sólo Sexual Policy Watch, también la CIDH y sus satélites) realizan contra la bella nación de El Salvador, comprometiendo su soberanía jurídica y política, constituyéndose en una instancia superior a la misma Corte Suprema de El Salvador. Son extranjeros que quieren obligar que los políticos salvadoreños ahorquen a la propia población por medio de medidas antinatalistas y genocidas.

Solicitamos a todos los interesados que hagan circular esta réplica, esencial para que podamos ejercer efectivamente nuestro derecho a la defensa del propio honor ante las calumnias.

 

Firmado
Fundación SV Vida (Producción Periodística)

Faro Films (Producción general)

Luis Piccinalli (director)

Juan Carlos Monedero (guionista)

17 de octubre de 2020

Respuesta pública a cuestionamiento público: debates con cristianos evangélicos

Respuesta pública a cuestionamiento público:

debates con cristianos evangélicos

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

Hace unos días, he sido atacado y cuestionado públicamente –tomando mi nombre, apellido y foto– por dos personas que manejan redes sociales de cierto alcance, quienes me han desafiado públicamente a debates, con ocasión de una entrevista que me hizo el señor Santiago Alarcón (Rincón Apologético) en la que me pedía razones de *por qué soy católico*. Estas personas son Eduardo Gutiérrez y Carlos Veloz.

Link: https://www.youtube.com/watch?v=T7SHp4q1E2o

Se trata de una pieza de casi dos horas en la que predomina la descalificación personal, la falta de una mínima comprensión auditiva de mis argumentos, una enorme arrogancia personal unida a una gran ignorancia respecto de la historia. El estilo de ambos “comunicadores” es latoso, denso, repetitivo y desde el punto de vista doctrinario muy poco riguroso. Como botón de muestra del lenguaje frívolo y poco serio de estos personajes, me limito a comentar que el supuesto ‘pastor’ Eduardo Gutiérrez se despide enviando “siete y ocho trillones de bendiciones” a quienes lo seguirían por las redes sociales.

Ofrecer una réplica puntillosa de cada dislate que se ha dicho a lo largo de una hora y 47 minutos implicaría darle a estas torpezas una entidad que no tienen. Sin embargo, tratándose de un video con una cantidad no despreciable de vistas, y porque el tema lo amerita, hago uso de mi derecho a réplica dado que también está en juego el nombre de la Iglesia Católica, de la que soy integrante, hijo y no más que bautizado. En relación a eso, respondo a lo que –en el medio de tanta desinteligencia– pude desentrañar como “argumentos”:

 

NÚMERO 1: “Lo jurídico que vemos hoy en la Iglesia católica comienza en el siglo IV cuando se mezcla lo que era el cristianismo occidental de aquella época, es decir, el cristianismo romano sobre todo que estaba más apegado al Imperio Romano y el Imperio de Roma (…) Esta monarquía religiosa no la fundó Jesucristo” (minutos 4,30 y ss.); “La Iglesia Católica surge en el siglo IV” (minuto 27 y ss.).

FALSO.

 

Hay una gran confusión histórica y conceptual en torno a la Iglesia Católica y su aspecto jurídico, que habría nacido –según estos “pastores”– a partir del siglo IV.

La Iglesia fue fundada por Jesucristo en el siglo I, hacia el año 33, según los versículos de Mateo 16, 18: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella”. Poco después de la Resurrección, tiene lugar un primer eslabón jurídico: el Primer Concilio de Jerusalén, que por su importancia luego volveré a mencionar.

Por otro lado, en el siglo IV, lo que ocurre es que el emperador Constantino dicta el Edicto de Milán (año 313), en el cual proclama oficialmente la tolerancia del Imperio hacia los cristianos, dando fin a las persecuciones. El documento fue firmado también por Licinio, máxima autoridad del Imperio Romano de Oriente. Constantino, por su parte, era el emperador de Occidente.

Fragmento del edicto: Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad de religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual se ejercite en las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás, cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión… que a los cristianos y a todos los demás se conceda libre facultad de seguir la religión que a bien tengan; a fin de que quienquiera que fuere el numen divino y celestial pueda ser propicio a nosotros y a todos los que viven bajo nuestro imperio. Así, pues, hemos promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno se niegue en absoluto la licencia de seguir o elegir la observancia y religión cristiana. Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare convenirle”.

La Iglesia existió antes del Edicto de Milán, antes que Constantino, incluso antes de que se escribiese un sólo libro del Nuevo Testamento: precisamente fueron sus integrantes quienes escribieron todos los libros del Nuevo Testamento. La transmisión de la Palabra de Cristo fue primero y fundamentalmente de forma oral: Cristo no escribió ni mandó a escribir. Los apóstoles predicaban primero con su palabra. Más tarde, surgen las distintas cartas apostólicas, los Evangelios y finalmente el Apocalipsis: ¡escrito unos 60 años después de la crucifixión!

Incluso más. Cuando San Pablo redacta su II carta a Timoteo, escribe: “desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Ti 3, 15). ¿De qué Sagradas Escrituras hablaba San Pablo? Sin duda, no de la Biblia tal como la poseemos hoy en día. Algunas cartas apostólicas no se habían enviado todavía. San Pablo se refería, efectivamente, al Antiguo Testamento.

Según San Agustín, en el conocimiento y la predicación primero estuvieron los que siguieron a Cristo presente en la tierra, lo escucharon cuando enseñaba, lo vieron obrar sus milagros y recibieron de su misma boca el mandato de predicar. Al poner por escrito el Evangelio, explica el santo, Cristo eligió a dos de los discípulos elegidos antes de su Pasión: Mateo y San Juan.

Marcos y Lucas no eran de este primer grupo pero habían seguido a Cristo que hablaba por boca de los otros dos: ubicados en el medio de los Cuatro Evangelios, serían defendidos en su autenticidad por Mateo –de un lado– y por Juan –del otro–.

También el conocido apologista católico Fernando Casanova (ex evangélico) populariza estos conceptos: la Iglesia no surgió porque hubo gente que creyera en la Biblia. Al contrario, primero se dio la predicación y la tradición de esa predicación, el apego a esa tradición, primero existió un colegio apostólico de esas personas que recibieron la misión del Señor para definir y establecer esa verdad. Después de eso surgió la Escritura.

Si la Escritura es necesaria, y no la Iglesia –como dicen los evangélicos–, entonces, ¿cómo tenemos a las Escrituras como producto de la Iglesia? Porque la Biblia, sobre todo el Nuevo Testamento, fue escrita en la Iglesia, por hijos de la Iglesia. La escritura transmite y demuestra la fe y el culto de la Iglesia en la cual se escribió esa escritura.

Fue la Biblia la que salió de la Iglesia y no la Iglesia de la Biblia: primeros cristianos siguieron el mandato de “Id, pues, y enseñad a todas las gentes…”. Luego comenzaron a poner por escrito “la tradición” que recibieron, es decir, lo que se iba predicando. En efecto, la variedad de las comunidades, la necesidad de la comunicación y de un texto o textos comunes, etc., fueron exigiendo esta puesta al escrito. Además, los testigos oculares se iban muriendo y convenía redactar recuerdos y esquemas de predicación.

Si la capacidad de leer fuese condición para la salvación, muchos se hubiesen perdido en la historia de la humanidad. Nuestro Señor no mandó a sus discípulos a escribir, les mandó a predicar la Buena Nueva con la palabra (Mt 28,20).

En otro orden de cosas, ¿qué hay de las palabras “Iglesia Católica”? La Iglesia que aparece fundada por Cristo en Mt. 16,18, ¿es la misma Iglesia que en la actualidad se autodenomina “católica”?

“Católico”, en efecto, es palabra castellana que proviene del griego, y su significado es ‘universal’. La Iglesia es Católica porque tiene vocación universal, porque está llamada a predicar a todas las naciones, hasta el término de los tiempos y hasta los confines de la tierra. La Iglesia, por tanto, era Católica ya en Pentecostés; nace Católica del Corazón de Cristo porque la catolicidad es un adjetivo, no un nombre propio.

Mucho antes del edicto de Milán, distintos pontífices (pontífice = puente, puente entre el Cielo y la Tierra) habían gobernado la Iglesia. Esta es la continuidad jurídica. El primero fue San Pedro (mártir hacia 64 o 67) y luego los papas Lino, Cleto, Clemente, Evaristo, Alejandro I, Sixto, etc., llegando hasta Melquíades, quien gobernó la Iglesia entre los años 311-314. Es un hecho histórico indubitable que, antes del edicto de Constantino, más de treinta papas gobernaron la Iglesia Católica. La Iglesia fundada por Cristo está constituida por los apóstoles, quienes fueron transmitiendo el ministerio a otros para perpetuar los oficios sagrados hasta que Cristo vuelva. Así, los obispos actuales son descendientes de los apóstoles.

Los presbíteros y obispos son instituidos en línea directa hasta los apóstoles: nadie se nombraba a sí mismo presbítero, contrariamente a como sucede en muchas iglesias evangélicas. Otra práctica que tampoco está en la Biblia.

La continuidad –no sólo jurídica sino doctrinaria– se refuerza con las cartas de San Ignacio de Antioquía, martirizado en el año 107. San Ignacio, discípulo de San Juan Evangelista, escribió unas cartas mientras era llevado a Roma para ser ultimado. Algunos fragmentos:

 

“7. Se apartan de la Eucaristía y de la oración, pues no confiesan que la Eucaristía es la carne de nuestro Salvador Jesucristo con la que padeció por nuestros pecados, la cual resucitó el Padre en Su bondad. Así pues, los que contradicen al don de Dios, perecen en sus disquisiciones. Mejor les fuera tener amor, para que pudieran compartir la resurrección. Por tanto, es conveniente apartarse de tales y no hablar de ellos ni en privado ni en público, prestando en cambio atención a los profetas y particularmente al Evangelio, en el cual se nos hace patente su Pasión y vemos cumplida su Resurrección. Huid de toda división como de origen de males.

  1. Seguid todos al obispo, como Jesucristo al Padre, y al colegio de ancianos (presbíteros) como a los Apóstoles. En cuanto a los diáconos, reverenciadlos como al mandamiento de Dios. Que nadie sin el obispo haga nada de lo que atañe a la Iglesia. Sólo aquella Eucaristía ha de ser tenida por válida que se hace por el obispo o por quien tiene autorización de él. Dondequiera que aparece el obispo, acuda allí el pueblo, así como dondequiera que esté Jesucristo, allí está la Iglesia Católica. No es lícito celebrar el bautismo o la eucaristía sin el obispo, pero lo que él aprobare, eso es también lo agradable a Dios, a fin de que todo cuanto hagáis sea firme y válido”[1].

 

Por tanto, ya en el año 107, un discípulo directo de los apóstoles como lo era San Ignacio de Antioquía utilizaba la expresión “Iglesia Católica”, al igual que los católicos hoy en día.

ERROR NÚMERO 2: Se ha dicho que los católicos creemos en “un hombre llamándose un semi dios, infalible, paseándose en un papamóvil en el Vaticano” (minuto 29 y ss.)

 

FALSO.

 

La doctrina católica no considera al Papa un semi dios. No existen semi dioses, existe un Único Dios Verdadero.

En segundo lugar, es preciso aclarar el sentido del lenguaje. La palabra “infalible” significa que “no puede equivocarse”. El Papa, por otro lado, es un ser humano y puede equivocarse como cualquiera. Sin lugar a dudas, el Único infalible es Dios.

Por falta de estudio, ni Gutiérrez ni Veloz conocen (ni siquiera por arriba) la doctrina católica de la infalibilidad papal. Esta doctrina fue expresada ya en los primeros concilios de la historia de la Iglesia y ha sido explicitada (entre otros lugares) en el documento Pastor Aeternus, promulgado por el Concilio Vaticano I.

Según la doctrina oficial, el Papa participa (toma parte) de la infalibilidad de Dios cuando define (no cuando enseña, no cuando habla y no cuando responde preguntas en una entrevista) una verdad de orden dogmático o moral, con la finalidad de enseñar a la grey, para que ésta sea creída y recibida por el resto de la Iglesia.

Por tanto, la infalibilidad no es una cualidad de la persona del Papa; antes bien es un poder que reside en Dios y que Dios mismo participa a la máxima autoridad de la Iglesia, para que defina sobre algún punto de la fe. Leemos en el documento Pastor Aeternus, punto número 4:

 

“El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, DEFINE una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, AQUELLA INFALIBILIDAD de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables”.

 

Lo que Gutiérrez y Veloz hacen es construir un espantapájaros que no resiste la menor confrontación con la auténtica doctrina de la Iglesia. El problema que plantean no existe.

 

CONSIDERACIONES

NÚMERO 1: la doctrina protestante no aparece ni en la Biblia ni en la Iglesia Primitiva

 

Ante todo, digamos algo muy concreto: no existe registro histórico de un cristiano con doctrina protestante en el siglo I en la historia.

Fueron las autoridades de la Iglesia Católica las que definieron qué libros eran inspirados y qué libros no, rechazando incorporar los evangelios apócrifos así como muchos escritos de gnósticos y herejes.

Los textos de San Clemente Romano, San Policarpo, San Ireneo de Lyon, San Justino, entre muchos otros, expresan muchos puntos que los católicos creemos en la actualidad. Ninguno de estos autores apoya la idea de la Sola Scriptura.

 

NÚMERO 2: anarquía doctrinaria en infinitas iglesias no católicas

 

En 1968, la Convención Bautista de América sostuvo que aborto debía ser un problema dependiente de una decisión personal. Abogó por una ley del aborto hasta las 12 semanas de embarazo, y peticionó para que sea permitido si la madre corría peligro de muerte, por causa de un defecto en el bebé, por violación e incesto.

Actualmente, la Iglesia Luterana ELCA (Evangelical Lutheran Church in America) acepta abiertamente el aborto mientras la Iglesia Luterana LCMS (Iglesia Luterana, Sínodo de Misuri) lo condena. Como dice el excelente apologista católico José Miguel Arraiz[2], “lo mismo ocurre entre muchas otras denominaciones evangélicas (metodistas, presbiterianas, valdenses, etc.) en donde algunas aceptan el aborto y otras no”. Afortunadamente, la mayoría de denominaciones cristianas no católicas lo rechaza todavía.

Sigamos: la Iglesia Episcopal (una rama del anglicanismo) fue la primera en tener un obispo abiertamente homosexual viviendo con su pareja. La Iglesia Anglicana ha aceptado el matrimonio homosexual. “Lo mismo ha ocurrido –cuenta Arraiz– con varias denominaciones evangélicas luteranas, como la Iglesia Luterana de Suecia que ya en el 2009 comenzó a celebrar matrimonios homosexuales”. En el mismo año, la Iglesia Evangélica Luterana de América aprobaba que los homosexuales pudieran ser pastores. En España se inauguró ese mismo 2009 la primera iglesia evangélica “gay”. Al año siguiente se aprobó que los pastores evangélicos homosexuales de Baviera pudieran convivir con sus parejas según un acuerdo por mayoría absoluta el sínodo de esa iglesia.

Finalmente, redondea Arraiz, en la actualidad “no sólo en países como Estados Unidos, Suecia, Noruega y Dinamarca el matrimonio y ordenación de homosexuales entre evangélicos es ya algo común, sino que también en Latinoamérica comienza a suceder. La Iglesia Evangélica Luterana Unida (IELU) de Argentina ha aceptado recientemente bendecir las relaciones homosexuales de parejas de hombres o de mujeres y ha propuesto a otras iglesias evangélicas de Uruguay hacer lo mismo”.

Retomemos a Fernando Casanova. En sus entrevistas, el ex pastor protestante relata el gran desorden radical de los grupos protestantes y evangélicos. En sus propias y elocuentes palabras:

 

Me di cuenta de que mi oferta religiosa era una oferta religiosa más, en disputa con otros muy buenos hermanos que se basaban en la misma Biblia, decían estar inspirados por el mismo Espíritu Santo que yo, pero que sin embargo estábamos irremediablemente divididos.

 

Me confronté con el relativismo religioso, creado por nosotros mismos. “Está bien pastor, me decían, esa es su versión de los textos bíblicos pero casualmente el otro pastor que se acaba de ir tiene una opinión distinta”. Otros decían: “Qué más da, da igual, no es importante, lo importante es que yo me porto bien”.

 

Entonces, me fui a las estadísticas y descubrí que en este país (Casanova nació en Puerto Rico) había en aquel momento poco más de 34 mil denominaciones cristianas. Una vez más: todas se basaban en la Biblia, todas decían estar inspiradas por el mismo Espíritu Santo. Pero eran poco más de 34.000.

 

Sin embargo, en el Nuevo Testamento se lee cómo Cristo ha establecido una sola y única Iglesia.

 

NUMERO 3: la necesidad de un magisterio que defina

 

No tenemos duda de que todos los que creen en la Biblia como Palabra de Dios quieren ser fieles.

El problema es que para ser fiel se necesita saber –y saber con exactitud– A QUÉ COSA brindarle nuestra fidelidad.

Por otro lado, es un hecho que los textos bíblicos siempre necesitaron de una interpretación. En efecto, ya en tiempos del Antiguo Testamento existía un cuerpo de estudiosos –los rabinos y maestros de Israel– cuyo ministerio sagrado consistía en interpretar las Sagradas Escrituras. Debían conocerlas, comparar fragmentos entre sí, razonar y deducir conclusiones, partiendo de la base de que (siendo Dios el Autor de las mismas) las contradicciones que pudieran detectar en ellas no pueden ser más que aparentes. Así, por medio de una rica tradición oral junto al texto, no sólo se ha podido conservar el texto bíblico sino también salvaguardar su correcta interpretación.

Mientras que el texto es de naturaleza material, la interpretación del texto es de naturaleza teórica. El texto puede ser percibido por los sentidos; la interpretación, en cambio, sólo es accesible a los ojos de la inteligencia.

No es lógico pero tampoco es bíblico el modelo donde el creyente define por sí mismo cada doctrina en base a su interpretación subjetiva de la Biblia. Los señores Gutiérrez y Veloz han reemplazado el magisterio de la Iglesia Católica por el Magisterio de Gutiérrez y Veloz. Por otro lado, la Sola Scriptura tiene un solo problema: no está en la Escritura.

Debe sostenerse, en cambio, que cualquier afirmación que contradiga una verdad expresada por las Sagradas Escrituras no puede ser verdadera. Pero esto nos vuelve a remitir al asunto de la interpretación, dado que tenemos que estar seguros que el parámetro con el que juzgamos es realmente correcto. ¿Cómo saberlo? ¿Cómo saber si aquello que nosotros creemos ser una doctrina bíblica lo es realmente? Lo sabemos –dicen– porque “Dios nos inspira al leer las Escrituras”. Pues bien, todos la interpretan de formas contrarias: a algunos, Dios les inspira aceptar el bautismo de niños, a otros no. A algunos Dios los inspira a aceptar el uso de la fuerza, a otros no. A algunos Dios los inspira a valorar la Patria, a otros les dice que la bandera nacional es una “idolatría”. A algunos, Dios los inspira a aceptar que Cristo es Dios, a otros no. Unos aceptan el diezmo, otros no. Unos aceptan la Maternidad Divina de María, otros no. Las contradicciones son infinitas.

Si adoptamos el principio de la Sola Scriptura –que, como sabemos, no está en la Escritura–, llegamos a un callejón sin salida. Es necesaria una instancia que dirima la cuestión o los debates no terminarán jamás.

¡El modo de proceder de esta instancia está en la Biblia! Nada en la Biblia respalda la idea de que cada creyente define la doctrina por cuenta propia, aislado del cuerpo de la autoridad; antes bien, son las autoridades legítimas las que resuelven los asuntos difíciles, apelando por cierto a argumentos y razones teóricas.

Ya en la Biblia, se relatan discusiones sobre puntos teóricos: los mismos se discutieron, hubo deliberación, pero finalmente fueron resueltos por una acción propia de la autoridad que se inclinaba hacia determinado argumento. Así, en Hechos de los Apóstoles, capítulo 15, los fieles discutían en torno a la circuncisión, punto definido en el Primer Concilio, el de Jerusalén. La necesidad de definir doctrinas es una necesidad evidente, ante las naturales discusiones que surgen entre los creyentes. Así, en Jerusalén se definió que la circuncisión ya no era necesaria para los cristianos.

En el Concilio de Nicea (año 325) se hizo lo mismo que hicieron los Apóstoles en el siglo I, en Jerusalén: Definir. Aunque a los cristianos nos parezca clarísimo que Cristo es Dios, el obispo Arrio enseñaba lo contrario y dio comienzo a la herejía arriana, de enorme influencia.

Así, la pretensión de ser fieles a Cristo es inseparable de la necesidad de una clarificación del sentido e interpretación auténtica de las enseñanzas de Cristo.

La necesidad de un magisterio, de una autoridad, es evidente. La historia lo prueba. La razón lo reclama. La Biblia lo retrata; dice San Pablo “El mismo dió a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros, para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo” (Efesios 4,11-12). Y a ese magisterio ejercido por los mandatarios de la Iglesia lo llamamos ‘Magisterio de la Iglesia’.

NÚMERO 4: sobre lo que no está escrito en la Biblia. La Iglesia Católica desarrolla doctrina legítimamente.

 

En el Evangelio de San Juan, Nuestro Señor les dice a los apóstoles: “Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.” (Juan 16,12-13). También este versículo: “Otros muchos milagros hizo también Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritos en este libro. Mas éstos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios: y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20, 30-31). Otro: “Este es aquel discípulo, que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas: y sabemos que su testimonio es verdadero. Otras muchas cosas hay, también, que hizo Jesús: y que si se escribiesen una por una, me parece que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir (Juan 21,24-25).

Hay más verdades por enseñar que las que Cristo enseñó, y el Espíritu Santo se encargará de guiar a los apóstoles hacia ellas. Y hay una Tradición Oral, que también figura en las Escrituras:

 

“Toma como norma las saludables lecciones de fe y de amor a Cristo Jesús que has escuchado de mí. Conserva lo que se te ha confiado, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros” (II Carta a Timoteo 1,13–14).

 

Lo que oíste de mí y está corroborado por numerosos testigos, confíalo a hombres responsables que sean capaces de enseñar a otros” (II Carta a Timoteo 2,2).

 

“Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta” (II Carta a los Tesalonicenses 2,15).

 

Los protestantes y/o evangélicos que rechacen cualquier desarrollo de la doctrina cristiana (implícito o explícitamente contenido en la Biblia), deberían tener en cuenta que sin darse cuenta también lo hacen. Así, por ejemplo, pasa con la doctrina de la Santísima Trinidad. Sin embargo, la palabra “Trinidad” no está en la Biblia. La definición de este misterio aparece en el Credo Niceno Constantinopolitano, promulgado por el Concilio de Nicea en el año 325. A pesar de eso, los cristianos trinitarios no la rechazan. Así, la Iglesia extrae una conclusión teológica a partir del dato revelado. En esto consiste el desarrollo de la doctrina. Este es el auténtico desarrollo en la doctrina cristiana, que debe ser homogéneo y siempre en el mismo sentido. Por supuesto, este desarrollo no equivale a ningún tipo de “evolución transformista” cambiando el significado de los misterios.

Gran parte de la doctrina católica ha surgido de conclusiones teológicas de lo que la Iglesia interpreta de la Escritura y la Tradición. Un dogma, por tanto, es la definición de manera explícita de una verdad de fe.

 

CONCLUSIÓN

 

En definitiva, se observa con toda claridad que los señores Eduardo Gutiérrez y Carlos Veloz han sustituido al Magisterio de la Iglesia Católica por… el Magisterio de Eduardo Gutiérrez y Carlos Veloz.

Ellos son los pontífices de sus propios credos.

Ellos son los papas de sus propias religiones.

Ellos son los árbitros de sus propias creencias.

De todo corazón, deseo que ambos coloquen sus armas a los pies de la Virgen María para librar el buen combate contra el mundo, el demonio y la carne, plenamente insertados en la Iglesia Católica, Columna y Fundamento de Verdad.

 

 

[1] Cfr. http://www.thecatholictreasurechest.com/sign.htm

[2] Cfr. http://es.catholic.net/imprimir.php?id=52328

 

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Dos años sin hijos – Contraindicaciones de la vacuna de Pfizer. ACÁ ESTÁ LA PRUEBA

No sabemos si la vacuna esteriliza por dos años o si tener hijos está contraindicando durante dos años para quienes se inyecten la vacuna.

Estas son pruebas preliminares de la vacuna. Pero ya se la están inyectando a la gente

Si la contraindicación de no tener hijos se mantiene y las naciones enteras se vacunan, la población planetaria no puede menos que REDUCIRSE

Por otro lado, el Banco Mundial, las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud, el FMI, George Soros y Bill Gates apoyan activamente un plan de reducción de población. ¿Es una mera coincidencia?

Bill Gates y compañía apoyan la vacunación por el covid -19

Bill Gates apoya la reducción poblacional

Sabiendo de las intenciones de este hombre, y de los medios que usa, la vacuna contra el COVID no es confiable.

NO TE PONGAS LA VACUNA

 

“Aunque los ensayos no han culminado, las farmacéuticas ya negocian con los gobiernos y adelantan precios de venta” (la negrita es nuestra)

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/281631-coronavirus-pfizer-y-bio-n-tech-anunciaron-que-podrian-prese

 

 

Danann: un elemento de confusión y blasfemia en el movimiento provida hispanoamericano

DANANN: UN ELEMENTO DE CONFUSIÓN Y BLASFEMIA

EN EL MOVIMIENTO PROVIDA HISPANOAMERICANO

 

A propósito del reciente debate

entre Lucía Ezcurra y Emanuel Danann

 

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

SI ALGO HA DEMOSTRADO el reciente debate entre Lucía Ezcurra y Manuel Jorge Gorostiaga (alias ‘Danann’) es la enorme confusión que puede traer al mundo provida las personas influyentes pero con insuficiente o directamente mala formación, más allá de sus méritos o cualidades, que –personalmente– deseamos se pongan al servicio del testimonio de la verdad completa.

Cuando el criterio de “lo sigo porque es famoso y porque tiene más likes” termina prevaleciendo por sobre el criterio doctrinario-militante, no hay restauración posible de la Argentina. Lucía Ezcurra tiene en su canal de Youtube 1170 suscriptores, Danann tiene casi un millón. Ahora bien, estimado lector, lo invito a leer los argumentos de uno y otro. Lo invito a escuchar el debate completo; evalúe usted mismo si la mayor influencia mediática tiene correlación con la mayor potencia argumentativa. Esta tensión entre calidad vs. calidad se vio ayer, clarísimamente, en el debate. El análisis más equilibrado del mismo coloca –en nuestra opinión– los argumentos de Ezcurra en una situación de clara superioridad por sobre los de Danann.

¿Qué planteó Ezcurra? Que todos los agentes aborteros están a favor de la despenalización del aborto, como por ejemplo el propio Presidente Alberto Fernández, quien sostuvo que mandaría una ley “para terminar con la penalización”, consigna que en boca de todos los abortistas, de todos los pañuelos verde. Por tanto, planteó que Danann –quien está a favor de la despenalización– secunda los planes de los abortistas. Ese fue uno de los puntos de Lucía: es contradictorio estar en contra del aborto, como lo está Danann, y expresarse a favor de la despenalización.

¿Qué más planteó Ezcurra? Que la penalización tiene una función pedagógica, dado que el castigo enseña a los demás que el aborto es malo. Si despenalizamos, le restamos gravedad al asesinato del no nacido. A esto, Danann respondía que la pena llega cuando el aborto ya ocurrió, y que él quiere evitar que ocurra proponiendo desviar los fondos que se asignan a la persecución del crimen del aborto y destinarlos a fortalecer la educación, para que la gente no aborte. Danann, en definitiva, proponía disuadir el aborto desde la educación; pero Ezcurra le respondió que la pena “es parte” de esta disuasión. Y que, si se le quita la pena, “la gente pensará que no es tan grave como robar, que sí tiene pena”. Claro que es cierto que “se debe educar para prevenir el aborto”, como dice Danann. Ahora bien, contraargumentó Ezcurra, “¿qué haces con los abortos ya cometidos? ¿Los castigas o no?”. Y remató diciendo que no castigarlos es incoherente con la enseñanza de que el aborto es malo, a semejanza de un padre que –luego de haber enseñado al hijo una norma– no imparte un límite cuando éste la ha quebrantado. En definitiva, en palabras de la propia Ezcurra, “si vos querés que la gente entienda que el aborto es un delito grave, la penalización es una herramienta”. Danann sostiene que la pena “llega tarde, porque llega cuando el aborto ya ocurrió” pero lo cierto es que la pena llega tarde en el mismo sentido en que la educación llega tarde.

En efecto, cualquier pena respecto de cualquier acción antijurídica tiene dos efectos: Uno, respecto del aborto ya cometido (provocarle un mal físico a quien provocó un mal moral). Otro efecto, respecto del aborto por cometer, en cuanto disuade a otros para que –a la vista del daño sufrido por el delincuente– se abstengan de realizar ese acto en el futuro. Por tanto, la penalización evita abortos, desalienta que se mate a los bebés aún no nacidos.

Ezcurra también planteó que la despenalización dejaría impune también a los médicos asesinos, los cuales –sin el temor de ir a prisión– verían facilitados sus planes de seguir matando y cobrando por eso.

Danann argumentaba que la promoción del aborto era un asunto cultural, en el sentido de ser una práctica que –a diferencia de otros homicidios, del robo, etc.– se legitima desde la cátedra, desde los medios de comunicación, desde las universidades, los colegios, etc. Y que, por tanto, era allí –en lo que genéricamente llamamos “cultura”– donde debía ser combatida la mentalidad pro aborto. Allí y no con el Derecho Penal, decía Danann. Sin mengua de este combate cultural, que Ezcurra también lleva a cabo, no hay duda de que (siendo verdad que el aborto se estimula desde la cultura) la penalización también es una cuestión cultural. Amén de eso, conviene tener presente el trabajo del Dr. Héctor Hernández al respecto, titulado “Salvar vidas con el Derecho Penal”. En este libro el autor narra, entre otras cosas, las secuencias prejudiciales, judiciales y postjudiciales de una denuncia por aborto que él mismo presentó cuando se desempañaba como Defensor Público Oficial, que afortunadamente acabó en la salvación de varias vidas humanas. En efecto, “nunca sabemos cuántas personas no cometen ciertos delitos al saber que se amenaza el castigo porque lo temen, y esto refuerza la conciencia de lo que está mal. Ahí aparecen la función disuasoria del derecho penal y la función pedagógica del mismo”. Palabras textuales de Hernández, doctor en Filosofía y en Derecho.

Ezcurra mostró también datos estadísticos de España, en donde el aborto no se legalizó –al menos desde el comienzo– sino que se despenalizó (ya en los 80’). Y, en efecto, mostró que el índice de abortos aumentó después de la despenalización.

También presentó datos estadísticos de Chile, donde se logró bajar la tasa de abortos sin despenalizar. A ambas estadísticas, en cuanto tales, nada rebatió Danann sino que intentó cuestionar la interpretación que se hacía de los datos duros presentados por Ezcurra. Su argumento fue que esos países no habían hecho lo que él proponía (despenalizar y educar) sino solamente despenalizar, y remató con la frase: “Mi propuesta nunca ha sido puesto en práctica”. Sin embargo, consideramos que este argumento no es concluyente, dado que Ezcurra plantea hechos que sí ocurrieron y Danann plantea hechos que podrían ocurrir. Como lo fáctico siempre prevalece por sobre lo hipotético, nosotros consideramos que el que se equivoca es Danann. Y que la licitud de la propuesta de educar no salva la ilicitud de la propuesta de despenalizar.

Ezcurra explicó también que el índice de abortos, en la propia Argentina, está relacionado con una suerte de “despenalización de hecho”, producto de fiscales que ya no persiguen los abortos, producto del fallo FAL de la Corte Suprema –el cual exhorta a que las 24 jurisdicciones implementen protocolos para abortos no punibles–, etc. En suma, mientras que Danann hipotetiza que “la despenalización, unida a una política educativa, bajaría el índice de abortos”, se observa en la Argentina que la vigente despenalización de facto guarda correlación con el aumento de abortos. Por otro lado, en todos los países donde se ha despenalizado, el Estado nunca desvió los fondos hacia una educación que desalentara el aborto. Antes bien, la despenalización fue un elemento dentro de la propaganda cultural “pro choice” y una victoria –en el terreno penal– de los movimientos abortistas.

En ese sentido, redonda fue la intervención de Ezcurra al sostener: “Cuando está penado, menos abortos. Cuando se despenaliza, más abortos”.

En todo momento, apreciamos en Danann una suerte de visión utópica de la educación, como si ella pudiera –en el mejor de los casos– eliminar o frustrar la realización del aborto. Tal cosa no ha ocurrido nunca, en ninguna parte del mundo, en ninguna época, donde –por más elevada que sea la calidad educativa– jamás las personas dejaron de cometer algún tipo de delitos o injusticias. Desde ya que una buena educación ordena la persona así como frena, restringe y desalienta el mal. Pero también es cierto que hay personas que sólo pueden ser detenidas con amenazas, y otros a los que sólo los frena la fuerza. El utopismo de Emanuel Danann contrasta con el sobrio realismo de Lucía Ezcurra. Su imposibilidad para superar la falsa dialéctica entre “Educación y Penalización” es realmente llamativa. Asimismo, la calidad educativa no mejora “desviando fondos” asignados a la penalización sino, sencillamente, con mejores docentes, con honorarios decentes, no sobrecargados y con una estructura colegial y familiar que los apoye. No es un problema de más dinero sino de mejor educación.

Pero luego hubo otro debate. O, si ustedes quieren, otra dimensión del debate, que estuvo cargada de manifestaciones y alusiones directamente personales, en la que se dejó entrever –por parte de Danann– cuál es “su juego”, quiénes son “sus aliados”. En efecto, una de las cosas que primero llamó la atención fue que –apenas al principio– sostuviera que él, “junto con Agustín Laje y Nicolás Márquez” fueron los primeros en salir a la palestra contra el aborto. ¿Qué tenía que ver esto con la despenalización SÍ, despenalización NO? Parece como si Danann hubiese querido meterse a los seguidores de Laje y Márquez en el bolsillo, los cuales con toda probabilidad fueron espectadores del debate, y así predisponerlos favorablemente a su propia postura.

Si la afirmación fuese verdadera podríamos discutir si es prudente o modesto decirla o no, pero resulta que es falsa. En efecto, los propios Laje y Márquez reconocen –en el inicio de su libro conjunto, El libro negro de La Nueva Izquierda– a las personas que les han brindado información sobre los temas de batalla y guerra cultural. Entre otros mencionan a Jorge Scala, Roberto Castellano, Gerardo Palacios Hardy, Cristian Rodrigo Iturralde, etc. Asimismo, también se cita nuestro trabajo “Lenguaje, Ideología y Poder” (2016), en apoyo de ciertos conceptos relativos a la guerra semántica. Danann dice que “Laje, Márquez” y él mismo fueron “los primeros” en luchar públicamente contra el aborto, pero los propios Laje y Márquez remiten a otros referentes anteriores a ellos mismos. En ese sentido, hizo bien Ezcurra en recordar a otros referentes provida, como Mónica del Río, quien viene trabajando públicamente por la causa desde mucho antes que Danann. No fue el único derrape de este hombre; otro fue asumir una defensa tácita de Gloria Álvarez, furibunda defensora del aborto, cuyo única cualidad rescatable no responde al orden espiritual precisamente.

Ad Hominem. Danann aduce haber salido a cuestionar el aborto mientras no teme sostener que, cuando él sale, “Lucía estaba escondida debajo de las baldosas”. ¿En qué Tribunal cree Danann que está actuando como juez? ¿Qué importancia tiene, a los efectos de la despenalización, si Danann o Ezcurra estaban escondidos? La prueba fulminante de la enorme cobardía de su adversaria sería la fecha del primer video del canal de Ezcurra, situado en mayo del 2019. Creemos que es aquí donde Danann cae en su propia trampa, creyéndose su propia mentira: el alcance en los medios de comunicación. ¿Tener fama es ser mejor? ¿Tener más likes es más militancia? ¿Dice la verdad porque lo escucha mucha gente? ¿Estar en muchos medios es la señal? Son preguntas que quedan en el aire, pero que Danann parece responder de forma rotundamente afirmativa.

Una tercera dimensión del debate fue la cantidad exorbitante de insultos, descalificaciones y guarangadas emitidas por Manuel Jorge Gorostiaga, quien –entendemos– considera “canchero” y “descontracturado” decir –entre otras cosas– delante de dos mujeres, y al aire, que va a echarse un polvo y vuelve. Dejamos a consideración del lector el grado de educación y buen gusto de Gorostiaga. Antes de educar mujeres para que no aborten, habría que educarlo a él.

El penúltimo punto a considerar es el vínculo entre Danann y la Masonería, otro de los temas que generó enormes fricciones en el debate, que empezó por la despenalización y que luego se precipitó en asuntos personales. En los días anteriores, Ezcurra había sostenido públicamente que Danann era abortista y masón, en base a ciertas placas y capturas de imagen, que –entre enérgicas protestas e insultos de su oponente– ella fue desplegando. Danann acusó a Ezcurra de haberle acusado a su vez de “satanismo”. Hemos revisado los tuits y nos hemos comunicado con Lucía Ezcurra, y ella misma nos ha confirmado que nunca le dijo “satanista” a Danann.

El calificativo de “abortista”, en palabras de Ezcurra, lo infiere ella del hecho de que Danann está a favor de la despenalización.

Por otro lado, Ezcurra le adjudica a Danann difundir información falsa sobre la Masonería, puesto que él le había restado poder e influencia en algunos de sus videos. Es ahí cuando Ezcurra despliega una gran cantidad de imágenes que prueban la vigencia de la Masonería en la actualidad. Finalmente, aunque Ezcurra alteró la adjetivación que hizo de Danann –a quien primero llamó “masón” y, luego de las explicaciones que él dio de sus placas, corrigió su rótulo y lo llamó “servil a la Masonería”–, no se entiende la indignación de Danann. En efecto, si la Masonería “no es hoy como era antes” (Danann sic), ¿a qué viene tanta irritación de su parte? ¿Por qué lo ofendería a Danann ser tildado de “masón” si la Masonería no es algo malo?

Finalmente, Ezcurra calificó ciertas publicaciones de Danann como “blasfemias”, en alusión a una captura de imagen que muestra dos manos sosteniendo una hostia, con el sello de “Misa Danann”. El nombre de fantasía elegido también es llamativo, dado que Emanuel significa –como todos saben– “Dios con nosotros”. Llamativo en una persona que dice ser deísta. Ezcurra pudo haber agregado imágenes subidas a la red por el propio Danann, disfrazado como Jesucristo (pelo largo y corona de espinas). O también su video “Yo soy Cristo”, en donde ridiculiza a Nuestro Señor y al mensaje evangélico. ¿Qué respondió Danann a Ezcurra, quien lo confrontó con esta evidencia? Sencillamente invocó “la libertad de expresión”, la cual –en línea con el estilo León Ferrari– se menciona cada vez que alguien desea ofender a Cristo, burlarse del cristianismo o provocar a los católicos.

En definitiva, anoche Danann confirmó que es un blasfemo, y que además es impenitente, porque lejos de importarle ofender o incomodar, prefiere regodearse en provocaciones a los cristianos. Además, está claro que desinforma sobre la Masonería. Por la vía de la fama, del humor o de la influencia mediática, ha ganado un espacio desde el cual no sólo refuta las contradicciones más groseras del progresismo (lo cual bienvenido sea) sino también difunde peligrosas confusiones: no sólo la idea de despenalizar el aborto sino también, como lo dijo anoche, las drogas.

Crónicas de la cuarentena en la Argentina

Crónicas de la cuarentena en la Argentina

Por Juan Carlos Monedero (h)

Este artículo se enfoca en lo que viene sufriendo la nación Argentina a lo largo de más de 100 días de cuarentena, una de las más largas del mundo.

No hay ninguna duda: mientras se investiga sobre el tema político y científico en torno a “la pandemia”, más grietas se le ven al “discurso oficial” que hoy configura lo que podemos llamar el discurso de Lo Sanitariamente Correcto. Hoy es Sanitariamente Correcto usar barbijo, guardar distanciamiento social, alardear con que se lo cumple, y llenarse la boca con que “todo ha cambiado” y que ahora debemos ingresar en una ‘nueva normalidad’. Sin embargo, tan pronto se aplique el razonamiento y la lógica, las fisuras no tardan en aparecer.

Las resonantes declaraciones de GGG y Pedro Cahn (Fundación Huésped)

 

Ginés González García es el Ministro de Salud de la Nación; ante el resto del mundo, es la palabra oficial de la Argentina en términos de Medicina y Salud. Se trata del mismo individuo que hace unas semanas sostuvo que la gripe es “mucho peor” que el coronavirus, “acá y en cualquier lugar del mundo”.[1]

La cuarentena, como sabemos, se dispuso el 20 de marzo. Apenas 7 días después, Pedro Cahn –entrevistado por el medio ultraoficialista y ultrakirchnerista C5N–, a la pregunta por si el barbijo sirve, respondió: “el barbijo sirve para las personas que tienen síntomas”[2]. Pedro Cahn encabeza a la famosa Fundación Huésped, “socio colaborador” de la IPPF[3].

Minutos después, le vuelven a preguntar al respecto: “Estamos viendo las imágenes de la policía que usa barbijos y usa guantes. ¿En esos casos está bien, en esos casos también tendría que dejar de utilizarse?”

¿Qué responde Pedro Cahn?

 

“En mi opinión, no está bien que usen guantes y barbijo. No hace falta. Pero, lo que pasa es que a veces pasa que la gente que está mucho tiempo en la calle, mucho tiempo en esta situación, digamos, laboral, plantea exigencias que entiendo que a veces los superiores, bueno, dicen: “Bueno, le damos barbijo para que no se arme lío”. Pero la verdad es que no hay ningún motivo. Además, quiero decir una cosa: si alguno de ustedes tuvo puesto un barbijo alguna vez, sabrá que al cabo de un par de horas se empieza a humedecer y deja de ser protector. Es decir, yo creo que estoy protegido porque tengo barbijo pero como mi turno es de 8 horas de trabajo y llevo puesto el mismo barbijo, al cabo de 3-4 horas, ese barbijo no me sirve para nada. Y yo creo que estoy protegido y no lo estoy. Es contraproducente[4].

 

Finalmente, el mismo Cahn sostiene: “La gente tiene miedo. Tiene miedo porque muchas veces se intoxica con la información”. Y luego remata:

 

“Los canales de noticias (…) tienen que ser más reflexivos a la hora de pasar las noticias. No es bueno que estén mostrando ataúdes, por ejemplo, con una música semi fúnebre de fondo mientras hablando coronavirus. Porque la mayoría de los pacientes de coronavirus se recupera, la mayoría no se muere. Pero estar todo el tiempo, 24 hs. x 7 días hablando del coronavirus, hablando de las muertes, hablando de la cantidad de casos; me parece que llega un punto en el cual eso genera mucho miedo en la población y hace que la gente haga cosas irracionales…”.

 

Y finalmente: “Es la minoría de la población la que realmente tiene una situación trágica. Le cuento los números: 80% de las personas que presentan coronavirus van a tener un cuadro mínimo, de mínimo a medianamente molesto, que puede ser una gripe, que sí, te da fiebre, te da dolor de garganta, dolor muscular, te va a voltear un poco, te va a dar tos. Vas a tener que quedarte en cama, ventilar bien los ambientes, tomar mucho líquido, bajar la fiebre con un antitérmico y no vas a necesitar nada más y te vas a recuperar. Un 15% de las personas, a su vez, van a desarrollar cuadros de neumonía que van a requerir una atención más cercana; y un 5% van a tener las formas graves, que requieren atención en terapia intensiva y algunos de ellos van a respirador y algunos de ellos son los que pueden tener un desenlace fatal, que en su gran mayoría son personas de más de 50 años o de más de 60”[5].

Lo dice el propio Cahn con todas las letras. Un médico infectólogo que responde a una Fundación, Huésped, que ha estrechado lazos con el oficialismo. Consecuencia: la cuarentena que se impuso represivamente –bajo responsabilidad del Ejecutivo y tomando a la Policía y a la Gendarmería como instrumento– fue absolutamente excesiva y desproporcionada.

 

UNICEF y la cuarentena en los países menos desarrollados.

 

Como cuenta Telegraph en un artículo publicado el 13 de mayo[6], UNICEF publicó un artículo en el que afirma que la cuarentena podría ser más dañosa para los países no desarrollados que la circulación del coronavirus.

 

“Unicef ​​advierte que el bloqueo podría matar a más de Covid-19, ya que el modelo predice 1.2 millones de muertes infantiles. Los ‘encierros indiscriminados’ son una forma ineficaz de controlar Covid y podrían contribuir a un aumento del 45% en la mortalidad infantil”.

 

Como sabemos, UNICEF es una dependencia de la ONU al igual que la misma OMS. Con este artículo, ya se estaban atajando. Si los mandatarios de los países, si Alberto Fernández aplica una estricta cuarentena, ellos “ya te avisaron” en mayo que esto podría ser contraproducente. Y con eso se cubren.

 

“El discurso hay que masticarlo pero no se traga” (Mafalda)

 

Todos lo vieron: mientras el Presidente Alberto Fernández no usaba barbijo (le advirtieron de las críticas y comenzó a usarlo casi incondicionalmente en las últimas semanas) la Policía era implacable con los civiles. El mandatario se sacaba selfies, en alegre montón, sin importante las aglomeraciones cuando se trataba de adictos a su política. Hace muy poco se sacó otra foto junto con Moyano, luego de un asado[7]. Eso sí: “El gran problema que tenemos son las reuniones sociales”, decía el Presidente a mitad del mes. Muchas marchas y manifestaciones no fueron cuestionadas públicamente por ningún alfil del gobierno, a pesar de todas ellas rompían la cuarentena y de que estábamos “en pandemia”. La marcha del 17 de agosto, en cambio, fue descuartizada por varios integrantes del oficialismo y por el propio Presidente, quien llegó a decir: “Ahí tienen a los anticuarentena que aparecen muertos”. Página/12, un medio claramente oficialista, tituló La marcha de los contagios. Sin embargo, ayer nomás, integrantes de grupos de izquierda marcharon en varios lugares del país[8] en una manifestación “contra el maltrato animal”. Estas manifestaciones no han recibido repudio alguno por el momento. Tampoco hubo ningún repudio oficial cuando ciertos matones, que respondían al líder sindicalista Hugo Moyano, amenazaron a las personas de los galpones de Mercado Libre, durante la cuarentena[9]. Parece que hay aglomeraciones públicas donde el virus contagia más que en otras. Eso sí: mientras otras marchas no se cuestionan, en San Luis los asistentes a las misas fueron detenidos por la policía, como denunciara el escritor Tomás González Pondal[10].

Está visto que los integrantes de la policía no guardan el distanciamiento social, incluso cuando patrullan para cuidar que se cumpla el distanciamiento social. Demoran y le labran un acta a la población por “violación de la cuarentena” sin guardar distancia,  en el preciso momento en que actúan como defensores de las medidas sanitarias.

En todo el país, y por lo menos desde junio, la gente sale por la calle a pasear cuando “el paseo” no fue catalogado como ‘actividad esencial’. La gente sale igual. Llevan barbijo, muchos debajo de la nariz, otros a la altura del mentón. Otros directamente a cara descubierta.

Botones de muestra: La policía, como no tiene nada mejor que hacer, dispersa a cuatro adolescentes que estaban peloteando en el corredor aeróbico de Bella Vista, en San Miguel. Una pareja de novios, próximos a casarse, fue empujada a retirarse de una plaza mientras estaban tomando un café con leche con medialunas.

 

Manipulación periodística, terror, pánico y cifras infladas

 

La gente sólo acepta pasivamente que le recorten sus libertades si tiene algún tipo de justificación racional.

A mayor alarma mediática, más miedo. A mayor miedo, más dispuesta está la población a aceptar que le recorten sus libertades. La alarma se construye no sólo con la repetición ad nauseam de muertos e infectados en el exterior y en la Argentina, sino también con la falsificación de los números. La estadística hoy es el arte de mentir con exactitud.

Es insólito que tengamos que pagarle 500 pesos por día a la persona para que vaya a pasar un resfrío a Tecnópolis. Pero es lo que dictó el propio Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.[11]

Cuarentena cruel

 

Los ancianos y enfermos mueren sin compañía: pasamos de castaño a oscuro. Los últimos momentos de las personas fueron pisoteados por una cuarentena basada en estadísticas sesgadas, en engaños y en la percepción del miedo. Así, fue lamentablemente muy conocida en nuestro país la historia de Pablo Musse, quien condujo más de 1000 kilómetros para visitar a su hija Solange en Córdoba, y a quien –por culpa de policías que cumplían absurdas órdenes de un absurdo gobernador– le fue bloqueado el acceso. Solange falleció por el cáncer, con tan sólo 35 años, sin poder despedirse de su padre.

 

Cuarentena criminal

 

Mientras todo el oficialismo –sea nacional o de la Ciudad de Buenos Aires– presionaba a los integrantes de la Policía y la Gendarmería para que ellos hagan cumplir la cuarentena, confinando a la población “para salvar su vida”, CABA (con la responsabilidad de Horacio Rodríguez Larreta) y NACIÓN (Alberto Fernández a la cabeza) hacían de las suyas.

Con una resolución ministerial del 29 de abril, Kicillof le compraba al Laboratorio Industrial Farmacéutico Sociedad del Estado (Santa Fe) una suma de 80 mil unidades de misoprostol, por más de 15 millones de pesos. El 9 de junio, señalaba Mónica del Río desde NOTIVIDA, Ginés González “Genocida” abría una nueva contratación para comprar 192 mil unidades de misoprostol, invirtiendo 45 millones de pesos en el asesinato de argentinos.

Por su lado, Larreta operaba para adherir al protocolo de aborto del Ministerio de Salud de la Nación a comienzos de junio. Agentes de los partidos de izquierda y socialistas propusieron, y por supuesto Larreta terminó ratificando su adhesión al protocolo genocida. Recordemos que en base al anterior protocolo, en CABA se ejecutaron 8388 abortos a lo largo del año 2019.

Eso no fue todo. A mediados del mismo mes, como informó el boletín NOTIVIDA[12], la Ciudad de Buenos Aires compró –en la primera mitad del año, cuarentena incluida– más de 100 mil comprimidos de misoprostol. Se trató del mismo Larreta que, para justificar el encarcelamiento de la gente que no tenido la suerte de ser designada “esencial”, sostuvo: “Nuestro criterio siempre es poner delante el cuidado de la gente”[13]. Se gastaron 26 millones de pesos en comprar misoprostol para matar gente. No era la primera vez que CABA invertía en elementos para el genocidio: ya se había comprado más de 15 mil unidades de misoprostol en septiembre del año pasado. ¿A quién le compra siempre Larreta? Al Laboratorio Domínguez, propiedad del empresario Mario Domínguez. También el gobierno nacional le compra al mismo laboratorio, como informó NOTIVIDA en su boletín n° 1200, el 19 de junio.

Alberto Fernández dijo, de entrada, y como justificación, que implementaba una estricta cuarentena “para salvar vidas”. Pero el misoprostol provoca abortos farmacológicos, y esas vidas a él no le importan. Cree que rezando frente a la imagen del Cura Brochero aplaca a los católicos. Cree que recibiendo la Sagrada Comunión todos nosotros “nos olvidamos” de que es un cínico abortero con poder. ¿Pensará el Alberto que somos imbéciles? ¿Es tanta la distorsión de la realidad que padece el que está en el Sillón de Rivadavia?

Alberto Fernández dijo que todo esto era “para salvar vidas”. Pero ya a comienzos de la cuarentena –no nos olvidemos– le hizo un guiño al Poder Judicial para que los jueces zaffaronianos, con pretexto sanitario, liberaran a homicidas y violadores de las cárceles[14].

Alberto dice que “estamos salvando vidas”. Pero si los centros de salud –por orden del poder ejecutivo– le dan prioridad y aún exclusividad al coronavirus, la gente se ve resentida en su salud o incluso también morir al verse desatendidas otras dolencias y enfermedades. Ya sea por temor al contagio, ya sea porque las obras sociales y los hospitales públicos rechazan atención odontológica, cirugías con prótesis se han visto demoradas, y los pacientes con diabetes podrían hasta perder hasta una pierna, por ejemplo, gracias a esta demora. Las consultas en general caen, se posponen los estudios y se suspenden tratamientos. La situación es un desastre. De ahí que en un trabajo conjunto –producido por integrantes de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI)– se sostenga que, de mantenerse la actual situación de subatención hasta octubre, podría haber en el país entre 6.000 y 9.000 muertes adicionales por afecciones cardiovasculares[15]. En entrevista a Clarín, Oscar Mendiz –integrante de la Fundación Favaloro– lo dijo con todas las letras:

 

“El mensaje desde el Gobierno hay que clarificarlo un poco más. Está bien quedarse en casa, pero si [el paciente] tiene que ir al hospital por un dolor de pecho, no puede faltar. Porque, si no, se va quedar en su casa y se va morir infartado”[16].

 

Y para que quede claro que el gobierno y la oposición son lo mismo, Larreta se adhería desde la Ciudad de Buenos Aires al protocolo nacional en materia de abortos. Pueden discutir cuestiones menores, si gradualismo o shock en la economía, si a Nisman lo mataron o se suicidó, si Maldonado se ahogó, etc. Pero en abortar argentinos, están completamente de acuerdo tanto el oficialismo kirchnerista como el oficialismo macrista.

 

Cuarentena, destructora del bien económico

 

Las empresas reducen su magnitud de trabajo. Consecuencia: la economía –ya bastante golpeada y consumida por pésimas administraciones– se resiente aún más. Al principio, se reducen los sueldos para no despedir personal. Finalmente, se acaba cerrando puestos de trabajo. Desempleo. Familias sin más ingresos. Se frustran los estudios. Se paraliza la economía. Cierran empresas. Quiebra las PYMES. Miles de ellas se vinieron a pique en la cuarentena de Alberto Fernández; el mismo presidente que nos iba a llenar la heladera a la clase media argentina.

 

La Cuarentena dilapidó nuestra soberanía política

 

Pero, ¿es la cuarentena de Alberto o es la cuarentena de la OMS? Recordemos que la OMS es el brazo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Entonces, ¿quién manda? Esa es la pregunta. ¿Manda Alberto? ¿Quizás Cristina Kirchner? ¿Manda Cristina en la política micro, y la ONU en la política macro?

Recientemente Eduardo Peralta reveló el origen de la principal financiación que recibe la OMS. ¿Quién es ese financista? No es otro que Bill Gates.

Para evitar acusaciones fáciles y juicios temerarios sobre la figura de Bill Gates, reproduzcamos simplemente sus propias palabras:

 

Esta ecuación tiene cuatro factores. Así que tienes una cosa a la izquierda, CO2, que quieres que llegue a cero, y estará basada en la cantidad de personas, los servicios que cada persona utiliza en promedio, la energía en promedio para cada servicio, y el CO2 emitido por cada unidad de energía. Entonces, miremos cada uno y veamos cómo los podemos bajar hasta cero. Probablemente alguno de estos números tendrá que acercarse mucho a cero. Ahora, a regresar al álgebra de la secundaria (risas del público), pero peguemos una ojeada. Primero, tenemos la población. El mundo tiene actualmente 6800 millones de personas y está en camino para llegar a 9000 millones. Ahora, si hacemos un gran trabajo en nuevas vacunas, cuidados de salud, y servicios de salud reproductiva, podríamos disminuir esa cifra, quizás, 10 o 15%…[17]

La vacuna contra el coronavirus

 

Dijo claramente Roxana Bruno –Dra. en Inmunología, con dos posdoctorados– que el coronavirus se curaba sin necesidad de vacunas. La vacuna no sería necesaria.

Además de eso, tenemos múltiples indicios de que esta vacuna no fue diseñada siguiendo los protocolos al respecto.

En ese sentido, tenemos dos falsos debates: ¿vacuna de Rusia –como dice Santiago Cúneo– o vacuna de Oxford, como propone Zygman, Slim y Gates? Ninguna, señores. ¿Vacuna para ricos o para pobres?, desliza el Papa Francisco. Ninguna, señores. No caigamos en falsas dicotomías.

Hasta Página/12 reconoce que la eficacia de la vacuna no está demostrada. En el mismo artículo, se admite abiertamente que Bill Gates puso de su propio bolsillo la cifra de 750.000.000 de dólares para la producción de estas vacunas: el mismo sujeto que quiere reducir la población mundial. Leamos el artículo[18]:

 

AstraZeneca quiere producir la vacuna en masa antes de que se demuestre su eficacia, un paso inusual para reducir el tiempo de producción de la vacuna. Además, llegó a un acuerdo de licencias con el Instituto del Suero de India, el mayor fabricante mundial de vacunas, con el objetivo de lograr mil millones de dosis de la vacuna destinadas a países de bajos y medianos ingresos. 

 

(…)

 

Aunque no hay garantía de que la vacuna funcione, la compañía aceleró su producción para acortar el cronograma de su elaboración en caso de que resulte eficaz.

 

(…)

 

Todavía no se ha podido confirmar la eficacia de la vacuna, denominada AZD1222, aunque Soriot anticipó que, probablemente, la compañía podría tener una certeza en agosto. Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI, admitió, por su parte, que había un “riesgo sustancial” al invertir en la fabricación de un producto que quizá no se pueda distribuir, informó The Guardian.

 

No lo dice la Revista Cabildo, ni Chinda Brandolino. Lo dice Página/12, usina oficialista y kirchnerista del periodismo.

Ahora bien, hagámonos las siguientes preguntas. Si la vacuna aún debe ser probada, ¿con quiénes se probaría?

Siguiente: ¿no le parece raro, estimado lector, que Bill Gates invierta millones de dólares en 400 millones de dosis, sin tener la garantía de que funcione? Parece como vender la piel de la liebre antes de cazarla. 750 de millones de dólares invertidos, ¿por si acaso funciona? ¿O quizás ya está decidido que, funcionen o no las vacunas, esas dosis se van a vender? El riesgo de una producción masiva de vacunas que no se sabe si funcionan –y dirigidas a los países de bajos y medianos ingresos– parece un negocio, y no una obra de caridad humanitaria.

Es absolutamente indignante e irresponsable fabricar y distribuir masivamente una vacuna que no ha sido probada en absoluto. Cualquier vacuna necesita por lo menos un año y medio de pruebas en animales y seres humanos para que pueda ser considerada confiable. Las vacunas han demorado 5, 10, 15 y hasta 30 años en producirse. Hace 40 años que la ciencia intenta aislar el virus del sida y, así, producir la vacuna contra el VIH.

 

Cuarentena: ultracomunismo y ultracapitalismo

 

            La aplicación de esta cuarentena ha dado por resultado lo que parecía ideológicamente imposible: un totalitarismo del estado aún mayor del ya existente, junto con una mayor concentración de riquezas en cada vez menos manos. O sea, una suerte de ultracomunismo (App Cuidar, por ejemplo) combinado con un perverso ultracapitalismo, en donde –eliminadas las pequeñas y medianas empresas que le hacían competencia a las grandes– sólo subsisten las mega empresas que tienen espalda para soportar este estancamiento de la economía.

En efecto, los funcionarios del Estado –lejos de simplemente cooperar o propiciar que el sector privado cumpla de mejor manera sus fines– avasallan aún más la esfera privada de empresas, familias, colegios, clubes, instituciones, etc. App Cuidar es un síntoma elocuente: implementan el seguimiento de la gente en base a un virus que mata menos gente que una neumonía. ¿Es el coronavirus una vil excusa sanitaria como para inspeccionarnos y restringir nuestras libertades ambulatorias?

 

La salvación final de la Argentina

 

            “Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres” dijo Nuestro Señor Jesucristo. Si hubiésemos hecho todo bien y aún así nos fuera mal, sería para desesperar. Pero no hicimos todo bien. Casi casi estamos tentados a decir que se ha hecho casi todo, o mucho, mal.

Séneca le dijo al tirano Nerón en su momento: “Tu poder radica en el miedo. Yo ya no tengo más miedo. Por lo tanto, tú ya no tienes más poder”. Y este tipo de mentalidad es la clave del asunto: si se supera las barreras internas, si se violentan los frenos que nos tienen atrapados, otra Argentina, otro país es posible. Pero eso sólo puede realizarse sobre la base de los datos sobriamente científicos, no del pánico. Sobre las verdades acreditadas por la ciencia, no sobre los intereses del poder. Sobre la ley moral objetiva y los principios cristianos, no sobre las mentiras de los titulares del Nuevo Orden Mundial.

Hagamos valer el poder de la palabra veraz, porque a la palabra el enemigo le teme: por eso nos censuró un video en nuestro canal de Youtube, donde hablábamos del tema. Por eso censura y viene censurando innumerables publicaciones. Porque tiene miedo evita la controversia racional, y prefiere la descalificación, la ridiculización y la agresión. Detrás del ataque intempestivo e irracional que Facebook, Google, la BBC, Página/12 y tantos otros medios realizan contra los críticos de la Cuarentena, nosotros olfateamos miedo. Tienen miedo a perder credibilidad. Tienen terror a que se sepan sus mentiras y engaños. Tienen pánico a quedar, como el Rey, desnudos. Ese pavor de ellos es el mejor indicador para nosotros: pongamos de manifiesto los absurdos y contradicciones, hagamos verdad –como decía el Padre Castellani–; con valor y generosidad seamos capaces de decir lo que es justo en un mundo lleno de injusticias, de proclamar la verdad en un mundo repleto de mentiras. Hagamos eso, y lo demás vendrá por añadidura.

[1] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=5qAgsUmvTME

[2] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=85_bamk-Thg (Minutos 7,34 en adelante. La pregunta de la periodista)

[3] Cfr. https://www.huesped.org.ar/noticias/sobre-las-fuentes-de-financiamiento-de-fundacion-huesped/

[4] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=oX-QpSlxN9w

[5] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=PWATRlaUi50 (minuto 0,00 a 1,57)

[6] Cfr. https://www.telegraph.co.uk/global-health/science-and-disease/unicef-warns-lockdown-could-kill-covid-19-model-predicts-12/

[7] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/politica/revuelo-foto-alberto-fernandez-hugo-moyano-reunidos-nid2429650

[8] Cfr. https://www.diarionorte.com/195599-el-25a-se-hizo-sentir-en-la-capital-del-chaco

[9][9] Cfr. https://www.lanacion.com.ar/economia/negocios/conflicto-mercado-libre-denuncia-camioneros-bloquea-centros-nid2398688

[10] Cfr. https://www.facebook.com/tomgonzalezpondal/posts/1570220869811558/

[11] Cfr. https://www.clarin.com/sociedad/coronavirus-argentina-axel-kicillof-anuncio-gobierno-bonaerense-pagara-500-pesos-dia-sintomas-internen-centro-salud_0_RAz4XuJF_.html

[12] Cfr. Boletín número 1199, 17 de junio del 2020.

[13] Cfr. https://www.buenosaires.gob.ar/noticias/rodriguez-larreta-nuestro-criterio-siempre-es-poner-delante-el-cuidado-de-la-gente

[14] Ampliamos el tema en este artículo: https://jcmonedero.com/delincuentes-afuera-decentes-adentro/

[15] Cfr. https://www.clarin.com/sociedad/efectos-colaterales-coronavirus-desatencion-enfermedades-podria-dejar-6-000-muertos_0_R231Z5QuW.html

[16] Cfr. https://www.clarin.com/sociedad/efectos-colaterales-coronavirus-desatencion-enfermedades-podria-dejar-6-000-muertos_0_R231Z5QuW.html

[17] Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=YArtIHaa1vE

[18] Cfr. https://www.pagina12.com.ar/270558-coronavirus-gates-aporto-750-millones-de-dolares-al-proyecto

¿Qué hay detrás de la bandera feminista: “Separación del Estado y la Iglesia”? – Entrevista

¿Qué hay detrás de la bandera feminista: “Separación del Estado y la Iglesia”?

 

ENTREVISTA DE LEANDRO HILARIÓN FURQUE

RESPONDE JUAN CARLOS MONEDERO (H)

¿Qué es lo primero que tenemos que saber sobre el tema?

Primero y ante todo, ¿es una bandera “feminista”? Vamos a dejar en suspenso este punto para abordar lo primero que tenemos que saber sobre el tema: ¿Qué entendemos cuando decimos “Separación entre Iglesia y Estado”? ¿Qué entiende la doctrina católica cuando enseña que “deben estar unidos”? ¿Están, hoy, el Estado y la Iglesia unidos, y los feministas intentan separarlos?

 

¿Qué dice la doctrina católica sobre el tema?

 

Según la doctrina católica, hay unidad entre la Iglesia y el Estado cuando las leyes, normativas y reglamentos de una nación tienen por parámetro el Evangelio de Cristo, con todas las verdades que este Evangelio supone en el orden religioso, moral, político, económico, social y cultural, materializadas en el pensamiento católico.

 

Entonces, ¿qué entiende la doctrina católica cuando dice “la Iglesia” debe estar unida al Estado?

 

“La Iglesia” no se refiere a las personas determinadas, a tal o cual Cardenal o Papa; se refiere a los principios católicos, a los principios intelectuales y morales del pensamiento cristiano. La unidad entre Iglesia y Estado –a la que aspira la doctrina católica– no constituye una subordinación de los mandatarios políticos a los deseos de tal o cual jerarquía, por buena o mala que sea. Que la Iglesia esté unida al Estado no significa que Alberto Fernández le haga caso a todo lo que diga el Cardenal Poli o el Papa Francisco. Es algo mucho más profundo. Los papas han comparado esta unidad entre la Iglesia y el Estado como la unidad entre el alma y el cuerpo: cuando el alma abandona el cuerpo, se produce la muerte; cuando los principios religiosos dejan de influir en la sociedad, la nación comienza a parecerse a un cadáver. Por eso, es bueno que la Iglesia esté unida al Estado.

 

¿Qué significa, por contraste, esta separación?

 

Cuando los mandatarios de la cosa pública rechazan al Evangelio –de palabra, a través de reglamentos, leyes, normativas, actos de gobierno, etc.– como norma y punto de referencia de la sociedad, entonces tiene lugar la separación de la Iglesia y el Estado. El Estado ya no reconoce una ley superior a sí misma. Antes bien, se autoproclama Origen y Referencia de todas las demás leyes. Dios ya no es considerado como la Fuente del Poder: ahora es el Pueblo (así, con mayúscula, deificado) el origen y la fuente de la legitimidad política.

Los gobernantes pretenden fundar una legitimidad política al margen y aún en contra de Jesucristo; al margen de los principios católicos.

 

Históricamente, ¿quiénes han venido impulsando esta separación o, si se quiere, divorcio?

 

Según los historiadores, este divorcio entre Estado e Iglesia fue impulsado (tanto en Europa como en América) por los integrantes de la Masonería, la cual –a pesar de las recientes y confusas declaraciones de Emanuel Danann, quien pretende defenderla– es una institución absolutamente anticristiana, demoníaca y con pretensiones de dominio internacional, contrarias a toda ética y justicia natural. Así, los masones impulsaron esta separación entre Iglesia y Estado, no sólo en Europa sino en toda América. Convergente con esta separación, no podemos desconocer el papel del liberalismo filosófico, que es la filosofía oficial de la Masonería. En territorio argentino, el primer gran avance de esta idea de separación lo constituye –como explica el Historiador Antonio Caponnetto– la llamada reforma eclesiástica de Bernardino Rivadavia (año 1822 en adelante). Aunque liberales y masones venían impulsando hace tiempo estas ideas, con Rivadavia se realiza el primer gran quiebre.

 

¿Qué consecuencias produjo en la sociedad y en la cultura el liberalismo filosófico?

 

Entre las consecuencias, la separación de la fe y la razón, y la separación de la naturaleza y la gracia, por ejemplo. En definitiva, el liberalismo filosófico propició el completo divorcio entre el orden natural y el orden sobrenatural. Cuando este divorcio se lleva al plano de las facultades intelectuales, se llama “racionalismo”. Cuando este divorcio se lleva a la cosa pública, se llama “liberalismo” o “laicismo”. Así, proyectado sobre el orden social, surge la idea separar el Estado de la Iglesia.

Para el liberal, el ser humano no tiene deberes públicos para con Dios. A lo sumo (dirá el católico liberal), tendrá deberes en el orden privado. A lo sumo, algunos liberales podrán llegar a tolerar o admitir una suerte de esfera privada y particular (la conciencia religiosa) en la que el Estado Liberal tolere que la persona, privadamente, rinda culto a lo que subjetivamente considere su divinidad, y siempre a la par de otras divinidades. Pero de ninguna manera ese culto debe ni puede traspasar la esfera privada; si el culto católico se proclama públicamente, se violentaría la ley.

 

Volvamos a la pregunta inicial. ¿Es o no es una bandera ‘feminista’?

 

A la luz de estos conceptos y en estricta verdad, nos vemos obligados a decir que la separación entre la Iglesia y el Estado no es sólo una “bandera feminista”. Es una bandera liberal, masónica, que ahora es levantada tácticamente por los feministas.

 

¿Qué sentido tiene, en la actualidad, la consigna “Separación entre Iglesia y el Estado”?

 

Para los agentes feministas –mimetizados con la izquierda y los aborteros, y al servicio de la Masonería– esto significa sólo una cosa: que el Estado deje de financiar los colegios católicos, que deje de asignar un dinero a los obispos diocesanos, obispos auxiliares, obispos eméritos, administradores apostólicos y administradores diocesanos, sacerdotes, parroquias de frontera, ciertos institutos de vida consagrada, etc. Asimismo, la Iglesia está exenta del pago de ciertos impuestos. Todo esto, en virtud del art. 2 de la Constitución Nacional, que es otro tema muy complejo en el que nos tendremos que meter. A todo esto se refieren con esa consigna. Pero en realidad, y en un sentido mucho más profundo, la Iglesia ya está separada del Estado. Y esto hace rato.

 

Por señalar un hito histórico, ¿cuándo comienza a separarse la Iglesia del Estado?

 

Habíamos hablado de Rivadavia, pero luego del largo gobierno rosista este daño que le hizo el liberalismo a la unidad entre Iglesia y Estado fue notoriamente reparado. El hito es Caseros, 1852. Sin lugar a dudas, a partir de la derrota de Juan Manuel de Rosas, los mandatarios triunfantes en esa guerra se hicieron de todos los resortes políticos de lo que hasta el momento se llamaba “La Confederación Argentina”. Y comenzaron a imponer una Nueva Legitimidad Política, distinta y aún contraria a todo lo anterior, a través de la ejecución, elaboración  y dictado de una gran cantidad de leyes, códigos, normas y reglamentos contrarios al Evangelio y al pensamiento cristiano, alterando de ese modo la fisonomía de la población argentina en general con las consecuencias que todos tenemos a la vista. Los mandatarios vencedores en Caseros, liberales y masones, dieron inicio así a un proceso de secularización de la sociedad.

Esta secularización o, mejor aún, DESCRISTIANIZACIÓN de la sociedad viene ganando terreno, con sus más y con sus menos, con avances y retrocesos, desde 1852.

 

¿Tenemos un estado laicista desde 1852? ¿Es un estado semi confesional?

 

Hay que distinguir los elementos que configuran al Estado: las personas y los instrumentos (constituciones, leyes, reglamentos, protocolos, etc.).

A nivel de personas, no hay ninguna duda de que los vencedores de Caseros tenían una cabeza laicista, eran liberales, masones, antirosistas y, por tanto, derrocaron a Rosas para instalar otro tipo de gobierno. Ahora bien, entre la coalición victoriosa habían también católicos no rosistas o antirosistas. Había también algunos federales traidores a Rosas, como Urquiza. Todos tenían el mismo enemigo pero no pensaban todos igual, y esas diferencias salieron a la luz tan pronto fue derrotado Rosas.

Así, estas diferencias de concepción brotaron en la famosa discusión en torno al art. 2 de la Constitución Nacional.

Entonces, a nivel de personas, no hay ninguna duda de que históricamente prevaleció el sector liberal masónico por sobre el sector católico.

Y a nivel de instrumentos, terminó siendo aprobada la Constitución Nacional; un verdadero punto de equilibrio entre la posición extrema (Separación Completa y Total entre Iglesia y Estado) y la posición católica (Unidad entre Iglesia y Estado). El instrumento por supuesto perduró y ahí está, las personas cambian, pasan, mueren.

Ahora bien, existen muchos elementos de confesionalidad del estado que, sin embargo, los enemigos de la fe todavía no han podido remover: uno de ellos es el art. 2 de la Constitución. Asimismo, subsisten numerosos vestigios cristianos en nuestra fisonomía política y social, desde los nombres de algunas provincias (Santa Fe, Santa Cruz, San Juan, San Luis) a los nombres de calles, avenidas, algunos colegios públicos.

A modo de resumen, hoy en día tenemos un estado anticatólico –tanto a nivel de personas como de instrumentos– en COEXISTENCIA con vestigios de la Argentina como Nación Católica: la cizaña y el trigo. La substancia política del Estado no es confesional, está intoxicada por elementos ideológicos, artificiales y foráneos que son anti católicos y por tanto anti argentinos. Sin embargo, esos rastros de Nación Católica están ahí. A los masones, liberales, ateos, izquierdistas y feministas le molestan estos rastros, y operan para eliminarlos del mapa. En este contexto se entiende la consigna del pañuelo naranja.

 

Este proceso de secularización, o mejor dicho descristianización al que hoy asistimos, ¿cómo se dio? ¿Qué eslabones lo configuran?

 

Mencionemos algunos principales. Vayamos de 2020 para atrás: los protocolos ILE desvalorizan la vida humana del no nacido, otorgando un marco de legitimidad al horrendo crimen del aborto, que sólo en CABA se llevó el año pasado 8388 vidas. La sola propuesta parlamentaria de una ley de “interrupción” del embarazo, impulsada por el entonces Presidente Mauricio Macri en el 2018, también desvaloriza la vida. El Nuevo Código Civil y Comercial –que vio la luz durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner– está plagado de ideas y conceptos contrarios no sólo a la fe sino también a la razón natural; como botón de muestra, se ha normalizado la práctica de la fecundación in vitro (personas concebidas fuera del vientre materno), que se venía realizando ya desde antes.

Vayamos más atrás: la ley de Identidad de Género, sancionada hace varios años, distorsiona la identidad de las personas. La ley del llamado Matrimonio Igualitario, año 2010, desfigura la institución matrimonial, creada por Dios. Las llamadas leyes “antidiscriminatorias” (año 1988) desalientan que las personas comuniquen públicamente la verdad. La Ley de Divorcio, durante el Alfonsinato, en 1987, fue otra estocada al bien del matrimonio. Hay muchas más leyes, normativas, reglamentos y códigos oficiales que se podrían citar, pero como botón de muestra es suficiente. En definitiva, cuando los agentes feministas piden por la “separación entre Iglesia y Estado” piden por algo que, de hecho, ya viene ocurriendo hace décadas. Lo que falta, afortunadamente, es que esta separación tenga lugar de forma completa y total dado que hay muchos elementos cristianos que subsisten en el cuerpo de la Nación.

 

Recién hablabas del art. 2 de la Constitución Nacional. Contanos un poco, decías que era un tema muy complejo.

 

El art. 2 de la Constitución Nacional dice así: ‘El gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano’. Este artículo, que parece excelente a muchos católicos hoy día y que parece abominable a la izquierda, la masonería, el liberalismo, los anticlericales, los evangelistas, los laicistas, etc., se juzga de manera muy diferente según el tipo de análisis que hagamos. Pues cabe aquí una dimensión del análisis a) histórica-doctrinaria; b) una dimensión actual. En resumen, diríamos que el art. 2 es insuficiente a los ojos de la recta doctrina católica.

 

Explicanos por favor el primer enfoque, el histórico-doctrinario del art. 2 de la CN

 

El art. 2 de la CN fue escrito en 1853, un año después de la derrota de Rosas en Caseros. Esta derrota militar tuvo enormes consecuencias políticas, sociales, económicas y culturales. Como vimos antes, la idea era formar una nueva fisonomía de la Nación, y para ello todos querían que el Acta de Nacimiento de ese nuevo país fuese la Constitución Nacional.

Los elegidos para opinar, intervenir, redactar el texto de la Constitución fueron llamados “constituyentes”. Ahora bien, no todos pensaban igual. Para empezar, como dijimos, estaba la Masonería. Dentro de ella, había masones “ultra” y había masones moderados. Entre los constituyentes no masones pero que habían colaborado con la Masonería en la derrota de Rosas, había –como dijimos– un sector católico conformado por dos alas: el ala dura y el ala liberal.

Si bien el ala dura era antirrosista, procuraban la sanción de una Constitución en donde la religión católica fuese presentada como religión del estado. Hubo discusiones, y terminó ganando una fórmula que constituyó una suerte de “punto de equilibrio” entre las dos posturas más extremas: la masónica liberal (completa separación) y la católica (confesionalidad).

La fórmula es la que ya conocemos: “el Estado sostiene el culto católico”. Esta fórmula (el famoso sostiene) significó en los hechos un sostenimiento económico y, según la opinión de una escuela de juristas posteriores, alguna fórmula velada de confesionalidad.

 

Vayamos al segund enfoque, el actual, sobre el art. 2

 

Hoy, el feminismo marxista abortero va incluso por este último vestigio católico de la Constitución, y exige que el Estado Argentino –que en los hechos, y desde hace rato, viene descristianizando oficialmente la sociedad– avance un paso más, y retire la financiación estatal al culto católico, así como la exención del pago de ciertos tributos.

En síntesis, los grupos feministas –que también son aborteros, financiados y apoyados por magnates como George Soros, completamente alineados a la mentalidad de la OMS-ONU– pretenden acabar con uno de los últimos vestigios de la Argentina como Nación Católica: la financiación estatal.

Cinco enseñanzas del Caso Taussig

 Cinco enseñanzas del Caso Taussig: ¡cerraron el seminario de San Rafael, Mendoza!

 

“Taussig quería ahorcar una gallina a escondidas en el fondo del patio,

y de repente se vio con todos los reflectores encima en la cancha de River”.

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

Primera Enseñanza

 

Al igual que el acoso moral, psicológico y laboral, el hostigamiento de Mons. Taussig al laicado, seminaristas y sacerdotes sólo tiene eficacia en tanto sea desconocido por la opinión pública. Tan pronto comienza a ventilarse, su poder se erosiona; y se debilita más mientras más se ventile.

Esto vale para todo tipo de acoso: el acosador necesita de la oscuridad, del ocultamiento. Esto pasa con el mobbing laboral, con los hostigamientos escolares y laborales. En este caso, lo que más nervioso pone a Monseñor Taussig y a todo su séquito es que sus actos hayan salido y estén saliendo a la luz. ¿En qué nos basamos para semejante acusación? En la convergencia de numerosísimos testimonios y testigos. Hemos intentado contrastar las versiones. La presunción de inocencia siempre guió los pasos de nuestra investigación y nos hemos permitido dejarla de lado ante la acumulación de evidencia concordante.

 

Segunda enseñanza

 

En el blog Infovaticana, un comentarista anónimo reproduce una anécdota de Santo Tomás Moro en relación a su glorioso martirio. Al negarse a asistir a la coronación de Ana Bolena, Moro sostuvo: “Un emperador romano, que tenía gran admiración por la virginidad, dictó un decreto por el cual los delitos que se regulaban con la pena capital no serían aplicables a las vírgenes. Pero al tiempo, cuando una virgen cometió uno de estos delitos, el emperador se vio ante una disyuntiva. No castigarla produciría inseguridad jurídica y castigarla significaba contradecirse. El caso se trató en el Senado. Luego de varios dimes y diretes, sin arribar a conclusión alguna, algún patricio arriesgó: “¿Para qué armar tanto alboroto por tan poca cosa? ¡Que la desfloren primero y luego que sea devorada por las fieras!”.

Luego de contar esto, nuestro santo sostuvo:

 

“Lo mismo opino yo. Aunque los obispos se han mantenido hasta el presente con integridad en el asunto del matrimonio del Rey, deben prestar atención para seguir manteniendo la virginidad. Hoy, solicitan su presencia en la coronación; mañana, que prediquen en favor del nuevo matrimonio y, más adelante, que escriban libros en su defensa; y así terminarán siendo desflorados y, después de haber sido desflorados, serán devorados. Por mi parte no está en mí evitar que me devoren; pero, con la gracia de Dios, procuraré que nunca me desfloren…”

 

Entonces, hay que tener conciencia de que el laicado católico –y el sanafaelino no es la excepción– viene siendo cocinando lentamente por sus enemigos. Como decía Moro, un día los esbirros de Enrique VIII solicitaron a las autoridades presenciar una farsa, otro día les indicaron que prediquen en favor de esa falsedad, otro día que defiendan racionalmente la mentira… Y así las fuerzas se van mellando y el ánimo se va debilitando.

Hay que saber, entonces –y con perfecta lucidez– que los demoledores atacan las verdades religiosas, las piadosas tradiciones, los fundamentos de la fe, pero que lo hacen de a poco, con pocos sobresaltos (al mejor estilo gramsciano). Como el ataque no es total, sólo una porción de los católicos (no todos) reacciona y una gran cantidad de gente prefiere quedarse cómodamente en el molde, consolándose con el pensamiento de que “todavía conserva algo bueno”. En vez de contraatacar para ir “a por todas” –como dicen los españoles–, se consuelan con mantener algunas cosas, consintiendo que les roben otras.

El problema es que el ladrón sigue robando.

Evidentemente, todos los que no reaccionan cuando el ataque es suave restan apoyo a la resistencia ante el mal. El enemigo siempre quiere ir por todo, aún cuando –por estrategia– en un momento determinado ataque sólo un punto. Reproduzco las palabras de un sacerdote mendocino al respecto: “El enemigo viene por todo, y nosotros siempre vamos por una partecita. El enemigo viene degollando y nosotros queremos dialogar. Hay que presionar hasta la raíz en donde se encuentra el hueso y la carne”.

 

Tercera enseñanza

 

Todos los que conocen o han tratado con Monseñor Taussig coinciden en que él sólo busca –o buscaba– el poder. Buscaba escalar. ¿Y qué se necesita para escalar hoy? Se necesita fundamentalmente de una situación diocesana sin turbulencias, mediocre, chata. Es la ley de los términos medios: la vida tiende al equilibrio, y los extremos tienden a ser eliminados. Es una especie de ley salvaje darwinista: permanecen los que hacen la plancha, los que no son ni muy-muy, ni tan-tan. Un obispo tradicional es resistido, y más temprano que tarde será desplazado. Un obispo que no puede gobernar su diócesis tampoco puede permanecer mucho tiempo, aún cuando no tenga culpa en eso.

En otras palabras, Taussig quería –¿quiere?– ascender y para ascender necesita tranquilidad. El levantamiento que se produjo –tanto en las calles como en las redes sociales– es justamente lo que está vedando sus posibilidades de ascenso, y él lo sabe. Lo grave es que muchos otros obispos –nos consta– también restringen las prácticas tradicionales de su diócesis. Pero como lo hacen con mayor disimulo y astucia, no levantan tanta resistencia.

 

Cuarta enseñanza: los tentáculos del pulpo

 

El “Caso Taussig” pone de manifiesto que ninguna tiranía –o, si prefieren, despotismo– puede subsistir en el tiempo sin cooperadores. No puede subsitir en el tiempo sin cooperadores del despotismo, quienes ejecutaban las absurdas normas de Mons. Taussig, como tomar los datos de los asistentes a misa.

Son también cooperadores del despotismo quienes niegan su apoyo a los laicos que vienen enfrentando al Monseñor.

Son cooperadores del despotismo quienes llevan y traen comentarios.

Son cooperadores del despotismo los que trabajan en “Productora San Gabriel”, quienes realizan los videos para Monseñor en Youtube.

Cooperó con el despotismo el cameraman que –con astucia pero tarde– desvió la cámara para que no se apreciara en detalle que Monseñor Taussig le estaba negando la comunión en la boca a un señor mayor de edad, con bastón para más señas.

Son cooperadores del despotismo los que defienden a Taussig en las redes sociales.

Son cooperadores del despotismo, por omisión, quienes sabiendo que es perverso no lo atacan.

Son cooperadores del despotismo quienes –para cuidar su fuente de trabajo– se ponen en contra de sus propios hermanos. Al igual que los policías que (por esta “pandemia”) criminalizan a la gente que camina por la calle.

Entonces, esta es la lacra que nos asfixia y agobia. El problema no sólo es este descendiente de los Apóstoles. No nos confundamos. Hay también un intrincado sistema, un tejido social, un conjunto de alcahuetes, de cristianos excelentemente formados y llenos de excusas, los que hacen posible el despotismo.

 

Colofón final: ¿Dios o las obras de Dios?

 

Hay un último sector de laicos y sacerdotes, que no puede ser colocado al lado de los cooperadores del mal. La reflexión final corresponde a este espacio. Lo constituyen aquellos que veían –y ven– con toda claridad las maniobras despóticas del obispo, juzgándolas negativamente. Pero que mantuvieron, hasta donde pudieron, una suerte de pacto de no agresión con el déspota. Ellos querían conservar el favor del Obispo, quería conservar ventajas legítimas para sus obras –sus buenas obras que dan gloria a Dios, y que queremos que sigan adelante– y por tanto no arremetieron públicamente contra él.

Ahora bien, Mons. Taussig –que sabe que ellos amaban esas obras– les concedía migajas a estos sacerdotes y laicos, con tal de que ellos siguieran adelante con las mismas. Y así, ellos quedaban “prisioneros” dentro del favor recibido, inhabilitados para cuestionar a la misma autoridad de la que recibían auxilio. Chantaje. Extorsión.

Decía el Cardenal Van Thuan: “Las obras de Dios no son Dios mismo; hay que cuidarlas, pero son las obras de Dios, y no Dios mismo”. A veces Dios pide que se sacrifiquen las obras de Dios para que brille más la Gloria de Dios. Este apego de muchos laicos y sacerdotes a las obras de Dios frenaba y terminó por sofocar, durante mucho tiempo, la resistencia de máxima a la tiranía del obispo. Tomemos nota de esta última enseñanza: el adversario no puede enfrentar a una diócesis si la totalidad de la misma se decide a ponerse decididamente de pié. Estamos seguros de que si se hubiese resistido hace años, todos y en bloque, a los abusos de autoridad –ya existentes– de Taussig, la historia en San Rafael hubiese sido distinta.

Inflan las cifras de muertos para justificar la cuarentena: prueba

INFLAN LAS CIFRAS DE MUERTOS PARA JUSTIFICAR LA CUARENTENA: PRUEBA

Por Juan Carlos Monedero (h)

Hasta ahora sólo teníamos reconocimientos de que en otros países se inflaban las cifras.

Es la primera vez que surge este tipo de reconocimientos en la Argentina. Esto no es conspiranoia. Es lo que brota de la evidencia. La gente tiene síntomas, luego desaparecen, pero una vez que entran en el registro ya figuran como muertes por coronavirus. Le agradezco a mi amigo Francisco, quien me dio a conocer el dato.

Comunicado del gobierno de Río Negro: https://rionegro.gov.ar/?contID=59563

– Fallecieron en Choele Choel dos mujeres que habían padecido COVID-19, quienes luego negativizaron para esta enfermedad pero continuaban internadas en grave estado. Se trata de una mujer de 69 años, diagnosticada el 2 de abril como positiva de COVID-19 y que contaba con antecedentes de procesos respiratorios; y otra de 57 años quien ingresó el 12 de abril a terapia intensiva y tenía antecedente de diabetes e hipertensión.

Ambas mujeres habían negativizado para COVID-19 el 16 de abril y el 15 de mayo respectivamente, sin embargo continuaban internadas en grave estado.

– Es importante aclarar que el Ministerio de Salud de la Nación, en su parte diario, expresa el fallecimiento de toda persona que fuera diagnosticadas como positiva y que haya sido ingresado al Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SISA), por lo que se espera que las dos mujeres de Choele Choel sean notificadas como decesos a causa del virus, a pesar de haber negativizado de COVID-19.

El “nazi” del mes: ¿qué esconde la polémica en torno al Dr. Ramón Carrillo?

El “nazi” del mes: ¿qué esconde la polémica en torno al Dr. Ramón Carrillo?

 

Por Juan Carlos Monedero (h)

 

Round 1: la palabra “nazi” les estalló en la cara

 

¡Qué tiro por la culata del kirchnerismo! Un dolor de muelas para Alberto y sus albertos, para Cristina y sus cristinas. Porque desde que asumió Néstor Kirchner en el 2003, la batalla discursiva –que en el fondo no es otra cosa que una lucha por definir qué sería el bien y qué sería el mal– siempre supuso para los kirchneristas que los nazis eran “los otros”. El kirchnerismo supo hacer uso y abuso del término, ya desde 2003, cuando el Néstor llegó al poder.

Nazis eran los militares que habían luchado contra la subversión, legal o ilegalmente (daba lo mismo para ellos). Nazis eran los católicos que cuestionaron a la candidata Carmen Argibay, ya manifiestamente pro aborto, más tarde confirmada como Jueza de la Corte Suprema. Nazis fueron también los católicos que defendieron a Monseñor Basseotto, que apuntó contra Ginés González Genocida, alfil del abortismo. Nazis fueron las jornadas del Círculo de Formación San Bernardo de Claraval (al menos así lo dijo Página/12, vocero oficioso del gobierno), y por eso el Gobierno apretó a Gendarmería, y el jefe de las bandas musicales –que tocó en las jornadas– terminó despedido y otros tres gendarmes fueron sancionados[1]. Nazis eran también los asistentes a las misas en Luján realizadas por el Círculo de Formación San Bernardo, celebradas por Basseotto en el año 2006[2].

“Nazi” fue, a no dudarlo, la palabra talismán desde la cual se dividían las aguas. De un lado estaban los buenos (es decir, ellos). Del otro, los nazis.

Y ahora se dio vuelta la tortilla, y los nazis son ellos por proponer a Ramón Carrillo para los billetes de 5000 pesos.

Leamos el tuit del embajador del Reino Unido, Mark Kent: “El nazismo fue el mayor mal del siglo XX. Condujo al Holocausto. La muerte de millones de inocentes. No debemos conmemorar a nadie que participó en este terrible episodio”, sostuvo Kent, en relación a Ramón Carrillo.

La embajadora de Israel, Galit Ronen, tuiteó: Cuando decimos ´Nunca más’ refiriendo al Holocausto, no hace sentido conmemorar alguien que, por lo menos, fue un simpatizante con este ideología“. Todos indignadísimos.

Y parece que el pobre Carrillo no dejaba de darle indicios. Como tantos simpatizantes del Eje, apoyó la neutralidad argentina en la Segunda Guerra Mundial. Posición compartida por toda persona patriota, ya simpatizara o no con el Eje, dado que la neutralidad parecía lo más conveniente, como lo había sido en la I Guerra Mundial. El problema es que para cierto tipo de mentalidad antinazi, un indicio es interpretado como elemento probatorio decisivo, que no admite prueba contraria. Hay gente que se maneja así.

También emitió un enérgico comunicado el Centro Simón Wiesenthal para América Latina. Entre este domingo y el lunes, los señores Gelblung y Shimon Samuels salieron a decir: “Rechazamos enfáticamente la elección de un personaje así, que mancillará a Argentina con su imagen en su billete de mayor denominación”[3].

Claudio Avruj también salió a pegarle a Carrillo –y por extensión al gobierno– bajo el cargo de haber procurado en 1947 la entrada en la Argentina de un médico nazi llamado Carl Vaernet. Pero Avruj no es él sólo, dado que es dueño de la agencia de noticias Vis-a-vis. Guillermo Yanco –pareja de Patricia Bullrich– también es dueño de esta agencia. Probablemente, “el caso Carrillo” llega así al sector del PRO, y el poderoso aparato de multimedios macrista empezó a trabajar. ¿Cómo trabajan? Es sencillo: se agita la palabrita nazi, por lo que todo el mundo –como sabemos– comienza a perder la cabeza. En definitiva –como diría el inolvidable Aníbal D’Angelo Rodríguez–, en el mundo actual está permitido todo. Drogarse, prostituirse, matar enfermos, inocentes, mentir, blasfemar. Salvo ser nazi. Y quién es nazi y quién no, lo dicen ellos. Pero esta vez, ¡había dos sectores poderosos disputando quién definía! Y nosotros nos compramos pochoclos para ver cómo se desarrollaba el asunto.

 

Round 2: Contraofensiva kirchnerista: Carrillo no es más nazi que Churchill

 

Era muy grave la acusación.

Y eran muchos los factores de poder que estaban martillando contra el oficialismo. Repasemos: embajada de Israel, embajada de Gran Bretaña, Centro Simón W., el multimedios macrista… Y entonces, los kirchneristas salieron a responder. Se vieron obligados, emplazados.

Fueron acusados mil veces de incluir entre sus cooperadores y colaboradores a los autores materiales e intelectuales de incontables asesinatos, perpetrados por estructuras guerrilleras en los años 70’. Ante eso no respondieron nunca, aquí sí.

De esta manera, Página/12 –expresión oficiosa del kirchnerista– invocó la autoridad del historiador judío Raanan Rein (buena carta, muchachos), quien explicó: “Por su brillante carrera académica, la UBA otorgó a Carrillo una beca de dos años para perfeccionar sus conocimientos en neurocirugía en Europa. Recorrió instituciones médicas en Ámsterdam, París y Berlín. Es probable que en Alemania haya presenciado un mitin con Hitler, como cuenta en sus trabajos la historiadora Karina Ramacciotti”[4].

O sea, Carrillo compartió un mitin con Hitler.

Rein, con pudor casi, sostiene que esto “es probable”. Pero no vemos razón para desconfiar de Ramacciotti.

Luego Página/12 no se priva de hacer jueguitos para la tribuna. Y relata –para tranquilizar al lector zurdoide– que en 1935, hasta el propio Winston Churchill escribió: “Es en este misterio del futuro que la Historia declarará a Hitler como un monstruo o como un héroe”. Básicamente, el hilo invisible del razonamiento sería algo como esto: si Churchill no puede ser llamado nazi por decir estas palabras, tampoco Carrillo. ¿Hasta aquí ha llegado Página/12 para defender las medidas del oficialismo? Increíble. Ramón Carrillo compartió un mitin con Hitler, pero no es nazi. Pero los miles de católicos que asistieron a misa de Basseotto sí lo son.

Diario Perfil –que en este caso actúa como vocero oficioso del gobierno– ya aclaró en su edición del 20 de mayo del 2020: “El Gobierno prefirió no contestarle (a la embajadora judía) de modo oficial”[5] (copete). Aunque en el cuerpo del artículo, los amigos K suavizarían diciendo que el Gobierno “por ahora prefiere no responderle (a la embajada de Israel), al menos, de modo oficial”. Una pieza importante del kirchnerismo, Juan Grabois, parece que no se pudo contener y respondió, aunque a título personal.

Acota Perfil, también en el cuerpo del artículo: “De momento, el Gobierno no planea hacerlo de manera oficial. Alegan que los tuits no son explícitos en su referencia y prefieren evitar entrar en una polémica tuitera por un proyecto que, por ahora, el propio presidente Alberto Fernández ya descartó. Tampoco buscan alimentar un entredicho mayor con Israel o el Reino Unido”.

 

Round 3: cuando a los zurdos los corren por izquierda

 

Pero Página/12 está evidentemente muy molesta con los judíos, y salió a decir cositas que no suele decir. Ahora que están enojados se animan a decir cosas, porque a ellos (y no a los demás) los están matando en las redes sociales con la acusación de nazis. Y en el fondo, sienten todo el malestar por haber servido en bandeja otro argumento a la oposición. A partir de ahora, no faltará el opositor –serio o no– que pueda decir que el gobierno de Alberto “reivindicó a un médico nazi para los billetes de 5000 pesos”.

Detalle de un amigo: en los últimos años del período kirchnerista 2011-2015, se había conformado una agrupación que se denominó ‘La Ramón Carrillo’. ¿Qué estarán diciendo ahora?

 

Round 4: también nos hicimos lectores de Clarín

 

Dice el matutino clarinete: “en la colectividad había mucho enojo con el Centro Wiesenthal por acusaciones que consideraron ‘infundadas’. Llegaron a decir que el Wiesenthal en esta región basa su existencia en unas autorizaciones periódicas que precisa y que por ello, para tener financiamiento, precisa producir hechos y noticias permanentemente”[6]. Se comenta solo, ¿verdad?

Sigamos:

 

 “Clarín intentó este lunes por la noche comunicarse con Ariel Gelblung, su director, para entender (¡!) la fuente. Pero hasta este martes no había respondido. El problema es que un miembro de la familia dijo haber hablado con el Centro Wiesenthal y que este le dijo que se habían ‘basado en una película’”.

 

Los signos de exclamación son nuestros. Querido lector, el periodista de Clarín no entendía… y quería entender, ¿lo comprenden? Cuesta entender cuando no hay nada para inteligir, parece.

En Crónica TV, la noche del 19 de mayo, el nieto de Ramón Carrillo –homónimo de su abuelo– confirmó, ante la pregunta directa del periodista, la versión de que el origen de la acusación provenía de una película.

 

Round 5: Embajada de Israel y Gran Bretaña: ¿exageración? ¿Mentira?

 

Sopesemos las versiones y tratemos de entender qué se ha probado y qué es lo que no quedó acreditado.

El embajador británico acusa a Carrillo de haber “participado” en el Holocausto. El embajador judío acusa a Carrillo de haber sido “por lo menos” (o sea, que podría ser más) un simpatizante del nazismo. Ahora bien, ¿qué es lo que realmente se ha aceptado por parte del sector K?

Tomemos lo máximo que reconoce Página/12: que Ramón Carrillo colaboró para traer a la Argentina a un médico que había trabajado en un campo de concentración. Que Ramón Carrillo estudió en Berlín y que habría compartido un mitin con Hitler. Y digamos ahora algo increíble: nosotros le creemos a Página/12. Creemos en que en este caso no ocultan nada, porque nos parece inverosímil que se arriesguen a mentir en una polémica con (nada menos) la embajada de Israel y Gran Bretaña.

Ahora bien, ¿cómo valorar –en términos de responsabilidad ética y pública– las afirmaciones de las embajadas? ¿Cómo puede un embajador, que se supone que es La Palabra oficial de su país en territorio ajeno, manejarse con tanta ligereza (por decir lo menos)?

Y la pregunta del millón: si han exagerado, o mentido, tan alevosamente aquí. ¿Será la primera vez? Si no hubiesen cuestionado a un multimedios tan poderoso como el kirchnerista, ¿nos hubiésemos enterado?

Ah, por cierto, Ramón Carrillo estaba en contra del aborto.

 

Acto 6: La DAIA cruza al Centro Simón W., y baja el tono. Acá no pasó nada

 

Sostuvo Jorge Knoblovits, presidente de la DAIA: “Durante 48 horas estuvimos buscando antecedentes que acrediten la falsa denuncia sobre Ramón Carrillo. Para la DAIA la polémica está cerrada hasta que se demuestre otra cosa. Es importante tener la información adecuada, con pruebas adecuadas, para formar una opinión adecuada”[7]. Parece que dos embajadas y el Centro Simón W. primero salieron a indignarse, y después algún tipo más lógico e inteligente –con la cabeza fría y las bolas llenas– les habrá sugerido mesura. Nótese que el Presidente de la DAIA declina seguir la pelea, pero deja abierta la puerta a que aparezca nueva evidencia.

Entre los elementos que salvarían la memoria de Ramón Carrillo, se destaca: “Hay una placa entregada por el Estado de Israel en 1949 a Ramón Carrillo, creo que eso desmiente algunas cosas”, como dijo el presidente de la DAIA. Y llega a decir: “La información del Centro Wiesenthal no siempre está fundada. Hay muchos miembros del consejo directivo que hoy estaban on fire con este tema, y yo no desconfío de ellos, yo digo que estudiemos esto y que si tenemos que salir salimos”. Y agregó: “Yo no tengo ningún problema en salir a condenarlo, pero queremos ser serios. En Argentina necesitamos seriedad en la información porque si no perdemos capital todas las instituciones”.

También: “Pedimos prudencia para salir a condenar en un momento de pandemia, donde hay una parte manifiesta de Ramón Carrillo, que tiene más de 200 hospitales a su nombre en el país, que fue un hombre que trabajó contra las viruelas, contra la peste bubónica, que fue un excelente sanitarista, que ayudó a aumentar la expectativa de vida de los argentinos. No se puede salir a condenarlo sin tener la verdad de la investigación histórica. Yo no he visto que esté acreditado que era nazi”.

La moraleja es clara: primero investiguen, estudien, comparen, aprendan, sean responsables. Y si después tienen que decir algo, adelante. Pero los que se mueven con impunidad suelen hacer las cosas al revés.

Pregunta final: ¿es la primera vez que las embajadas y el Centro Simón W. acusan por deporte?  Dejamos esa inquietud en el lector.

 

 

 

[1] Cfr. https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-23338-2006-08-23.html

[2] Cfr. https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/71750-23281-2006-08-20.html

[3] Cfr. https://www.facebook.com/CSWLA/photos/a.310889052278661/3228083810559156/?type=3

[4] Cfr. https://www.pagina12.com.ar/266788-el-insolito-debate-sobre-ramon-carrillo-nazi

[5] Cfr. https://www.perfil.com/noticias/actualidad/ramon-carrillo-billete-gobierno-no-responde-embajadora-israel-gilat-ronen.phtml

[6] Cfr. https://www.clarin.com/politica/daia-reunio-nieto-ramon-carrillo-dio-terminada-polemica-torno-ex-ministro-juan-peron_0_J95N8czP9.html

[7] Cfr. https://www.diarioregistrado.com/sociedad/el-presidente-de-la-daia-desmintio-al-centro-simon-wiesenthal-que-acuso-a-ramon-carrillo-de-nazi_a5ec3e2bdaadfa72abcaf8c6e

Delincuentes afuera, decentes adentro

Delincuentes afuera, decentes adentro

No podemos dejar pasar el audio filtrado de una importante pieza del garantismo, Roberto Cipriano García, secretario de la Comisión Provincial por la Memoria, prov. de Buenos Aires. Se le escapó. No quería que se supiera. Pero se supo, y lo que se supo fue revelador.
Primer dardo: el objetivo es “trabajar por la liberación de la mayor cantidad de personas detenidas posibles”. Empezó así, directo, implacable. No importa que hayan sido detenidos justa o injustamente. Si Zaffaroni dice que los castigos son violaciones a los derechos humanos de los delincuentes, la premisa es que todo castigo –a priori, a posteriori y a fortiori– es malo, y que por eso hay que aprovechar cualquier oportunidad (por ejemplo, la cuarentena) para liberar detenidos.
Segundo dardo: presentan todos los días entre 120 y 150 pedidos de morigeraciones, es decir, atenuaciones.
Imagínese, lector. Todos los días 120 pedidos, todos los días, es una presión sostenida. Presentaron también escritos en casación. Reclaman para los detenidos la habilitación de los celulares: una medida que si bien este hombre considera “menor”, en el contexto evidentemente significa borronear los límites entre el detenido y el hombre libre de condena. Que es a donde ellos apuntan: disipar las diferencias entre el inocente y el culpable, entre el que cumple la ley y el que la quebranta, entre lo bueno y lo malo.
Tercer dardo: este proceso “no es fácil” porque –sic– tenemos un poder judicial “muy conservador”. Como dotado de un poder de narración asombroso y perverso, Roberto Cipriano García pinta la justicia de las medidas reduciéndolas a una disputa de “conservadores”: donde nosotros vemos una restricción de libertad, en orden al bien común, paralizando los movimientos de quien ha hecho daño a otra persona, este hombre ve a un juez “conservador” que se niega a dar el brazo a torcer por el sólo motivo de que “siempre se ha hecho así”.
Este es el veneno que meten en la cabeza de nuestros hijos, en la inmensa mayoría de las cátedras de Derecho Penal de las facultades estatales. Y en algunas privadas. No es otra cosa que el derecho penal al servicio de su ideología derecho-humanista. Y por supuesto de sus bolsillos.
Fuente del audio: https://www.infobae.com/politica/2020/04/25/la-estrategia-de-la-comision-provincial-por-la-memoria-sobre-los-presos-hay-que-lograr-la-liberacion-de-la-mayor-cantidad-de-personas-detenidas-posibles/